Capítulo 28: "Nuestro mayor sueño cumplido"
(Último capítulo)
Ya había pasado dos semanas desde el inicio del mundial, dos semanas en las cuales el equipo de Japón había enfrentado a grandes equipos de otros continentes saliendo airoso de cada uno de sus encuentros, terminando como líder en su grupo y llegando a pasar a la segunda fase del mundial para alegría de todos su seguidores.
Hotel:
Un grupo de jóvenes se encontraban platicando en una habitación luego de haber obtenido su pase a cuartos de final.
Ya estamos entre las 8 mejores selecciones juveniles del mundo, ¿en verdad no estoy soñando chicos?, decía emocionado Ryo.
No, claro que no amigo, vencimos a la poderosa Inglaterra y Uruguay que estaban en nuestro grupo, ahora vamos por Francia, estos serán partidos de vida o muerte, respondió Matsuyama mientras los demás jóvenes asentían.
Si eso es cierto, solo cuatro llegaremos a las semifinales, ¿Quiénes serán?, decía Mamoru.
Yo creo que Alemania es fijo, dijo Kojiro mientras Ken asentía.
Si yo también creo ello aunque Argentina y Brasil también podrían estar, en semis, decía Matsuyama al tiempo que un joven de gorra entraba a la habitación.
¿Y Tsubasa aún no vuelve de ver a su esposita?, dijo Genzo sonriendo mientras entraba a la habitación llevando unos refrescos en la mano.
No, respondió Taro sonriendo.
Déjalos, deben estar festejando nuestro pase a cuartos pues eso de que iba a que su bella mujercita le vende el tobillo, no se lo creo, dijo Hiroshi riendo.
Ya chicos, no hablen a espaldas de nuestro capitán además es lógico que quiera ir a ver aunque sea unos minutos a su esposita ¿no?, dijo Misugi sonriendo.
Si, tienes razón, mejor sigamos pensando con quien llegaremos a la final, dijo Hyuga mientras los demás jóvenes asentían.
Mientras tanto:
En otra de las habitaciones del hotel una castaña revisaba el tobillo de su esposo mientras este la miraba dulcemente.
¿Cómo crees que este?, dijo Tsubasa con dulzura.
Pues la verdad estás bien, no tienes ninguna lesión, decía la castaña con calma.
Así es amor, disculpa que te haya preocupado pero tenía que buscarme alguna excusa para verte, dijo Tsubasa sonriendo.
¡Tsubasa¡ me habías preocupado, respondió la castaña fingiendo molestia.
Lo lamento amor, no fue mi intención, es que moría de ganas por verte, por darte un besito, respondió Tsubasa sonriendo.
Hay Tsubasa, dijo Sanae al tiempo que el joven acerco su rostro al de su esposa y la beso dulcemente.
Es hora que vuelvas con los demás, dijo Sanae sonriendo al separarse de su esposo.
Si mi capitana, respondió Tsubasa haciendo sonreír a la castaña.
Tsubasa volvió a la habitación al hacerlo se encontró con sus compañeros que anotaban en unas hojas algo.
¿Qué hacen chicos?, pregunto Tsubasa con curiosidad.
Estamos haciendo una apuesta, ¿quieres entrarle Tsubasa?, dijo Teppei.
¿En qué consiste la apuesta?, respondió Tsubasa intrigado.
Estamos apostando quien crees que será nuestro rival en la final, el o los que acierten se lleva el pozo acumulado, te inscribes a la apuesta con….., decía Teppei mientras Tsubasa lo escuchaba con atención.
Semanas después:
En un estadio completamente abarrotado se disputaba la final del torneo juvenil de futbol, Alemania y Japón eran los finalistas de dicho torneo.
Desde una banca una castaña junto al médico del equipo seguían con detenimiento las incidencias del juego.
Genzo parece lastimado, decía la castaña al ver despejar al joven de gorra un balón mientras en su rostro se formaba una expresión de dolor.
A lo mejor la lesión del partido contra Francia recrudeció, dijo el doctor Akita.
Lo malo es que Genzo no querrá salir para que lo revisemos hasta que no acabe el primer tiempo, respondió la castaña.
Si es cierto, dijo el doctor Akita.
Luego de algunos minutos el silbato dando por concluida la primera etapa del partido sonó. Los jóvenes de ambas selecciones se dirigían a sus camerinos.
Genzo, ve a que te revisen, dijo el entrenador.
Si, dijo el joven de gorra.
¿Todos están bien, no hay molestias?, dijo el entrenador.
No, respondieron los jóvenes antes de dirigirse al vestuario.
Minutos después:
Chicos tenemos que salir con todo en este segundo tiempo, tenemos que cuidarnos de Schneider, no podemos permitir que nos sorprenda además tenemos que cuidar bien nuestra portería Genzo está un poco sentido, tenemos que apoyarlo, dijo Tsubasa.
Si, dijeron todos.
Cuando tengan el balón solo láncelo al área para yo liquidar el partido con mi tiro del tigre mejorado, decía Hyuga mientras los demás jóvenes asentían.
Campo de juego:
¿Crees que podrás continuar?, decía el doctor Akita mirando al joven de gorra.
Si doctor con el vendaje que le hizo Sany a mis manos podre continuar sin problemas, no se preocupe decía Genzo al tiempo que sus amigos volvían al campo.
Luego de algunos minutos el partido se reanudo, al minuto 20 Alemania de la mano de su capitán abrió el marcador dejando en silencio a la barra Japonesa.
No importa chicos, sigamos adelante, dijo Tsubasa quien corría con el balón en sus pies acompañado de Taro y Hyuga.
Mientras Tsubasa corría la castaña desde la banca olvidándose del rol que cumplía empezó a alentar a su equipo.
Fuerza chicos, ustedes pueden revertir un marcador en contra, no es la primera vez que pasamos por esto, decía la castaña lo más fuerte que podía.
¡Sanae, mi amor¡ por ti, por mis padres, mi hermanito que deben estar en la tribuna por nuestros compatriotas que vinieron a vernos, tenemos que ganar este encuentro pero primero vamos por el gol del empate, dijo Tsubasa mirando a Hyuga quien emprendió carrera hacia el arco al tiempo que su capitán le lanzaba el balón y este de un soberbio cabezazo hizo el gol del empate.
Bien hecho Hyuga, dijo Tsubasa sonriendo mientras se acercaba a felicitar a su amigo.
¡Gracias por el pase¡ dijo Hyuga.
Somos un equipo, todos tenemos un solo sueño, ¿no?, dijo Tsubasa.
Así es, respondió Hyuga.
Tras el gol el equipo de Japón pareció sentirse renovado y empezó a apoderarse del campo de juego.
Los minutos restante del encuentro eran electrizantes, balones que chocaban en los arcos, la pelota iba y venía de un campo a otro.
El segundo tiempo al verse empatado forzó a un alargue de 30 minutos dividido en dos tiempos de 15 – 15.
30 minutos más, decía un agotado Ryo.
Chicos solo 30 minutos más, si logramos mantener el empate iremos a los penales, decía el entrenador.
No es necesario que llevemos el partido hasta los penales, tenemos que ganarlo en el suplementario, nosotros podemos hacerlo, dijo Tsubasa.
Si eso es cierto, nosotros podemos hacerlos, dijeron todos los jóvenes.
Tras los 5 minutos de descanso los jóvenes volvieron al campo de juego.
Listos para cumplir nuestro sueño, dijo Tsubasa mientras tomaba su ubicación en el campo.
Listos, dijeron los demás jóvenes.
El partido dio inicio, balones iban y venían de un campo a otro pero sin provocar mayor daño en la portería.
Maldición parece que ellos si quieren los penales, dijo Hyuga.
Si es cierto, respondió Taro.
Los primeros 15 minutos de juego terminaron empatados e inmediatamente se dio inicio a los restantes 15 minutos de un partido que era muy cerrado.
Ya solo quedaban 3 minutos para la finalización del partido, una castaña seguía alentando incansablemente a su equipo desde el lugar donde estaba mientras sus amigos disputaban con todo cada balón que lograban tomar.
Es tuya Tsubasa, dijo Misugi dándole un pase a su capitán.
¡Vamos amor, tu puedes¡ decía Sanae al ver a su esposo con el balón en sus pies.
Yo puedo, yo puedo, aún hay tiempo, aún hay tiempo para hace un gol pensaba Tsubasa dándole un pase a Taro quien le devolvió el pase a su capitán.
Por mi sueño, pensó Tsubasa lanzando una soberbia patada al balón que no alcanzo a desviar el capitán alemán y menos pudo tapar su portero.
Gollllllllllllllllllll, golllllllllllllllllllllllllllllll, era el grito que se oía entre la pequeña multitud Japonesa que acompañaba a su selección que ese día dio inicio a un gran camino para el futbol de su país.
El partido culmino, las felicitaciones del equipo rival no se hicieron esperar. Sanae derramaba lágrimas de emoción mientras veía a sus amigos abrazarse unos a otros con lágrimas en los ojos las mismas lágrimas que había en los ojos de cada uno de sus compatriotas que veían a una nueva generación que en el futuro les podía traer aún más alegrías.
Luego de la premiación y de levantar la copa para la foto del recuerdo y pasearla por todo el estadio, el equipo Japonés volvió al hotel donde se alojaban para festejar su triunfo.
Un sueño más cumplido amor, dijo Sanae al acercarse a su esposo con una copa en la mano.
Así es hermosa, pero aún faltan más unos a corto y otros aún largo plazo, respondió Tsubasa.
Lo se amor, dijo Sanae.
Tú también tienes que ir cumpliendo tus sueños, dijo Tsubasa.
Si, para el próximo mundial espero poder tener mi título de médico deportiva, pienso adelantar cursos me dijeron que puedo hacerlo y lo hare así la carrera de 5 años solo la hare en 3, respondió la castaña sonriendo.
Me parece una gran idea amor, dijo Tsubasa sonriendo mientras la abrazaba.
Chicos, vengan, ya está servida la cena, dijo Hajime.
Si, dijeron Tsubasa y Sanae.
Luego de la celebración con su equipo Tsubasa y Sanae pasaron unos días con sus padres y familiares antes de volver a España en donde Tsubasa iniciaría su nuevo sueño, conseguir una nueva copa pero esta vez con el equipo titular del Barcelona.
Semanas después: "España"
Luego de recibir las felicitaciones de sus nuevos compañeros de equipo por la copa conseguida con su país, Tsubasa y Rivau se encontraban platicando.
Algún día seremos rivales en un terreno de juego Tsubasa, dijo Rivau.
Lo sé y ni siquiera imaginas como sueño con ese día, enfrentar a la selección mayor de Brasil contigo como capital y con Santana como tu gran apoyo, ese será mi nuevo reto, porque sabes pienso vencerlos, dijo Tsubasa con optimismo.
No pienso permitirlo amigo, respondió Rivau sonriendo.
Ya no querrás enseñarme tus técnicas, dijo preocupado Tsubasa.
No claro que no Tsubasa, yo tengo pensado prepararte muy bien pues cuando yo me retire del Barcelona tú te quedaras como mi sucesor, una cosa no tiene nada que ver en la otra, respondió Rivau sonriendo.
Si tienes razón, dijo Tsubasa.
Bueno entonces vamos a entrenar que nos espera una segunda fase muy disputada y ya sabes que la consigna es ganar, dijo Rivau.
Si, respondió Tsubasa.
Horas después: "Casa de Tsubasa y Sanae"
Tsubasa se encontraba junto a la castaña platicando mientras nadaban en una pequeña alberca que había en el jardín de su nueva casa.
Me alegra saber que te recibieron tan bien amor, decía la castaña.
¿Y a ti como te fue en tus clases?, preguntaba Tsubasa mientras sujetaba a su esposa de la cintura y la apegaba a su cuerpo.
Muy bien, es más el próximo ciclo ya puedo adelantar cursos de otros ciclos me dijo el decano, decía Sanae.
Pues me alegro amor, respondió Tsubasa besando dulcemente a su esposa.
3 meses después: "Centro comercial"
Una hermosa castaña caminaba junto a una mujer de cabello negro corto y un par de niños por un centro comercial.
Creo que esto también debemos llevar, decía la mujer de cabello negro mientras la castaña sintió que todo se le venía encima empezando a tambalear al tiempo que se sostenía de unas vitrinas para no caer.
Sany, dijo uno de los niños acercándose a la castaña a tomarla de la mano.
Sanae, ¿qué te pasa hija?, dijo la mujer preocupada al ver la escena.
Me pareció que todo me daba vueltas, respondió Sanae con voz temblorosa.
Tuviste un mareo, dijo la esposa de Rivau sonriendo.
Creo que sí, respondió Sanae.
Vamos con un médico linda, dijo la mujer.
¿A un médico?, dijo Sanae alarmada.
Para que te revise hija, quiero confirmar mis sospechas, haber dime ¿hace cuánto no ves tu periodo?, dijo la mujer.
¿Hace cuánto no veo mi periodo?, bueno ahora que me lo preguntas hace dos meses que no me ha venido, dijo la castaña sonrojada.
Hija, puedes estar embarazada, vamos a un médico para que nos saque de la duda, dijo la mujer.
Embarazada, dijo Sanae feliz.
Sí, me imagino que Tsubasa y tú disfrutan del tiempo juntos amándose mucho, ¿no?, podrías estar embarazada Sany por ello vamos a un médico para que nos lo confirme, respondió la mujer de cabello negro mientras los niños sonreían al ver el rostro de felicidad de la castaña.
Está bien vamos, dijo Sanae feliz.
La esposa de Rivau junto a su pequeño hijo acompañó a la castaña al hospital en donde un médico la reviso y confirmo la sospecha de ambas.
Un bebe, un bebe, pensaba la castaña.
Sera un gran regalo por su nuevo título porque mi Rivau y tu Tsubasa ganaran la final del torneo, decía la mujer.
Si ellos ganaran, decía la castaña mientras acariciaba su aún imperceptible vientre mientras pensaba: Un bebe fruto de nuestro amor, un bebe que nos unirá más. Otro de mis más grandes sueños se acaba de cumplir hoy, dentro de mí se está formando un hermoso bebe, un hijo nuestro Tsubasa, estamos empezando a tener esa familia que siempre soñé tener a tu lado.
Campos de juego del Barcelona:
Tsubasa y Rivau entrenaban arduamente tiros a un arco mientras platicaban.
¿Entonces Santana está aquí?, decía Tsubasa sorprendido.
Si parece que vino siguiéndote, eso dio a entender en la conferencia de prensa que dio con su nuevo equipo, dijo que tú eras un rival que quería volver a enfrentar por ello decidió venir al futbol de España para que ambos vuelvan a enfrentarse, decía Rivau sonriendo.
Yo también quiero volverlo a enfrentar aunque para ello será hasta el próximo año, dijo Tsubasa.
Así es, bueno creo que ya entrenamos los suficiente Tsubasa, ya todos se marcharon a sus habitaciones, tampoco es bueno que nos sobre esforcemos, tenemos que guardar energías para la final, dijo Rivau.
Una nueva final, dijo Tsubasa.
Así es amigo una nueva final, la cual tenemos que ganar, respondió Rivau.
Casa de Tsubasa y Sanae:
Una hermosa castaña de rostro radiante entraba a una habitación llevando unas bolsas en la mano.
Un bebe, un bebe, pensaba la castaña mientras se sentaba en el borde de la cama y sacaba de una de las bolsas una cajita que contenía un conjuntito para bebe.
Tengo que esperar hasta el fin de semana para decirlo, en estos momentos no puede recibir llamadas ya que está en concentración para la final que disputara su equipo el fin de semana. Ya quiero ver su rostro cuando se lo diga, ya quiero verlo, pensaba la castaña mientras doblaba la ropita para guardarla en la cajita.
Fin de semana:
Sanae se encontraba junto a la esposa de Rivau y los hijos de ellos mirando el partido final del torneo Brasileño.
Sanae levanto la mirada hacia el tablero que marcaba el 2 – 2 mientras pensaba: Solo faltan 15 minutos, Tsubasa amor tienes que lograrlo.
Mi padre tiene el balón, dijo uno de los niños haciendo que la castaña posara su mirada en el campo de juego.
Sigue adelante Rivau, dijo la esposa de este.
Vamos Tsubasa, vamos, pensaba la castaña al ver a su esposo acompañar en la jugada a su amigo.
Campo de juego:
¿Listo Tsubasa?, dijo Rivau.
Listo, respondió Tsubasa echando a correr con tal velocidad logrando sacarse la marca de encima al tiempo que Rivau le envió un centro directo al área.
Cabecea Tsubasa, dijo Rivau mientras veía elevarse en el aire al joven de cabello negro e impactar con su cabeza el balón para enviarlo a la portería.
Los segundos para que este llegara a la misma parecían eternos, el arquero se lanzó en dirección del balón pero tal era la fuerza y potencia del cabezazo que no pudo detenerlo.
Golllllllllllll, se oyó en estadio al tiempo que la castaña se abrazaba con la esposa de Rivau y los hijos de ellos.
Minutos después:
Sanae observaba cuando a su esposo le colocaban la medalla que los reconocía como campeones de esa temporada.
¡Felicidades amor¡ ¡felicidades¡ pensaba la castaña.
Luego de dar la vuelta olímpica al estadio con la copa en la mano elevada por cada jugador del equipo, los jóvenes fueron a sus vestidores al tiempo que la castaña decidió ir a darle el encuentro a su esposo.
¡Tsubasa¡ dijo Sanae que se encontraba en la parte baja de las graderías mirando hacia la cancha de juego en donde su esposo aún se encontraba rindiendo declaraciones a un medio de su país.
¡Sany, mi amor¡ respondió Tsubasa disculpándose con el reportero para ir junto a su esposa.
Tsubasa le pidió a los encargados del lugar que dejen de entrar a su esposa de esa manera Sane pudo ingresar al campo de juego.
¡Felicitaciones amor¡ un sueño más cumplido, dijo Sanae al estar junto a él.
Si es cierto un sueño más cumplido, respondió Tsubasa mientras la tomaba de la cintura.
Pero hoy se te cumplirá un sueño más, porque sé que también era tu sueño como lo es el mío, dijo Sanae.
¿Hoy se me cumplirá un sueño más?, dijo Tsubasa intrigado.
Si y quise darte la noticia en un campo de juego pues el futbol de alguna manera nos unió y fue testigo de nuestro amor, de mi pedida de mano y ahora quiero que sea testigo de mi mayor sueño que hoy empieza a hacerse realidad, decía la castaña tomando la mano de su esposo para colocarlo en su vientre.
¿Un bebe?, decía emocionado Tsubasa.
Si un bebe, mi mayor sueño se acaba de cumplir empezamos a formar nuestra propia familia, dijo Sanae.
Pues no solo es tu mayor sueño, también es el mío, dijo Tsubasa alzando a la castaña con sus mansos de su cintura para dar unas cuantas vueltas con ella mientras decía: Tendremos un hijo, tendremos un hijo.
Luego de ello Tsubasa bajo a la castaña y le dijo con dulzura: ¡Gracias por siempre apoyarme¡ ¡gracias por apoyar mis sueños¡ ¡gracias por tu amor y por esta gran noticia¡ me has hecho el hombre más feliz del planeta.
No hay nada que agradecer pues yo también soy muy feliz además siempre apoyare tus sueños porque tus sueños son mis sueños, respondió la castaña.
Y los tuyos, los míos, dijo Tsubasa acercando su rostro al de su amada esposa para fundirse en un dulce beso.
FIN
Nota:
¡Gracias a todas aquellas personas que me acompañaron con esta mi primera historia de "Captain Tsubasa¡ ¡gracias por tomarse el tiempo de leerla y dejar sus comentarios¡
¡Gracias de manera especial a Lety por darse el tiempo de dejarme un mensaje en cada capítulo que escribía¡
¡Gracias también a Seilornyan, Aidee Amor, Mhialove02, Ale, Arya80, Kaory1, Lety Jimenez, Sanae20, Chio, gracias por haber leído mi historia ¡
Espero el final haya sido de su agrado, el dia Viernes sino tengo incovenientes estaré publicando el epilogo de esta historia de amor.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
