Disclaimer: Gabrielle me pertenece en su totalidad, es original de mi propia invención, así también como la historia en la que ella se envuelve. Más aclaraciones al final del drabble.

Historia originalmente publicada en la comunidad 30vicios de Livejournal, las temáticas pertenecen a la tabla básica que dicha comunidad publico para su uso y distribución.

Calma.-

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Esa noche había salido a caminar, vagabundeando frente a la catedral no había visto a nadie; En todo el paseo, de a ratos una suave brisa me envolvía, eso me agradaba realmente. El reloj de la catedral dio la medianoche, y yo ya estaba frente a la iglesia, caminando. Debía reconocer el lugar para mis futuras visitas. No pude evitar ver la catedral y el torbellino de recuerdos, quizás dolorosos. Pensando en que no había nadie, me quite la capucha que usaba para cubrir mi rostro, y ocultar mi identidad de la vista curiosa. Pero me había equivocado, no estaba sola.

- Buenas lunas… Señorita Luthien… veo que pasea sola… esta noche – Me susurraron. Y al parecer me habían confundido con ella, mi error al quitarme la capucha, aquella confusión no me hizo mucha gracia y lo demostré.

Dándome una media vuelta, me le quede viendo, extrañada, aunque en realidad estaba bastante fastidiada – Disculpe… pero creo me ha confundido…

Era un joven bastante atractivo, debo decir, de cabello negro y ojos penetrantes, me sonrió amablemente – El parecido es grande… mas no sois iguales… lo lamento mucho… Luke Valmont para serviros… - Creo que el joven hablaba en español antiguo para demostrar respeto.

Sonreí levemente – Encantada… Gabrielle de Lenfent – Le di el nombre que adopté luego de que Raoul me convirtiese, y el apellido falso que usaba para no asociarme a la casa de Lacroix.

Me sonrió nuevamente – Encantado… de conocerla señorita Gabrielle… hay nombres que uno simplemente no olvida - Me le quede viendo. Él tenía una mirada misteriosa realmente. El joven asintió – Su nombre… lo he escuchado antes…

- Mmm… no pensaba fuera tan 'Famosa' por así decirlo – respondí.

Me sonrió – El Boca a Boca es muy normal entre nosotros… mucho se sabe en el mundillo de los vampiros sobre otros vampiros… - Si, claro. Pero él tenia algo diferente… quizás aun me encontraba abrumada por mi llegada pues aun no descubría Qué era.

– Si… eso lo se… - Susurré.

Se acercó un poco a mi, creo me sintió algo nerviosa por la forma en que se movía hacia mí – Y dígame… ¿Disfrutó la cena con el señor Van Garrett…?

Me le quedé viendo unos momentos alarmada. Tonta de mí, confiándome con un extraño, él podría ser un enviado de Raoul para espiarme… pero no sentía que él fuera parte de ellos. Por lo que luego le sonreí, un tanto irónica – Pues vaya si esta informado… - quizás lo que tenia de extraño, era lo entrometido.

- Desde la cima de la catedral se puede ver casi todo… - Susurró. Así que era él la presencia que había sentido la otra noche. - Ahora me explico porque tanto melodrama antes de ir al restaurant… desde arriba cometí el mismo error que hoy…

Sonreí, entrecerrando mis ojos, comprendiendo de inmediato lo que había pasado por los pensamientos del joven, me había confundido con la prometida de Max. Por un momento me sentí estudiada por ese hombre, y la idea no me agrado para nada.

- Lo que no termino de explicarme es el por qué – Él caminaba hacia la catedral mientras me hablaba.

Lo seguí con la mirada - ¿El Porqué…?

– Porque ocultaba su identidad… y luego se fueron a cenar…

– Pueden cometer el mismo error que usted… - Se que sonaba extraño, pero todo había sido un 'Dramático' accidente.

Él volteó a mirarme – Y es tan grave que la confundan con ella…

– Para mi lo es…- Susurré. Aunque había pensado un 'Si' inmediato en cuanto él formuló su pregunta.

– ¿Y eso por?

- No deseo que nadie mas sepa que estoy aquí…

- ¿Supongo entonces que no debería estarla viendo…?

– No pretendo ser grosera… pero… supone bien. – Susurré.

Él, siguió avanzando en dirección a la catedral – Es una lastima… ahora ya la puedo ver… al igual que lo hice ayer… - Volteó a verme, me sentí sobresaltada – ¿Me espera aquí un segundo?

– Si… supongo.

– Pero no haga trampas… si huye tendré que buscarla… y eso le hará perder toda la noche… y a fin y al cabo la encontrare igual – Me susurró al tiempo que entraba a la catedral.

Suspire. ¿Es que pensaba acaso que tendría deseos de escapar? Él ya había traspasado las puertas de la catedral, por lo que avance hasta el edificio, más no entre. No se escuchaba ruido alguno, un silencio de sepulcro. Avance un poco más colocando mi mano sobre la puerta de la catedral. Pero esta se abrió, haciéndome caer hacia delante. Si eso fue bastante vergonzoso, aunque en su momento no le di mayor importancia. Él estaba frente a mí, mirando. Observe la puerta en silencio.

– Podías haberme acompañado y evitar la caída – Susurró.

– Cierto pero… ya que – Susurré.

- Solo necesitaba, algún fiel… pero no hay muchas a estas horas… - 'Solo Mujeres… ¿De ahí el aire de galán?'

- Al parecer –

El comenzó a caminar - ¿Viene conmigo… o le tomo cariño al suelo? - Me pareció un tanto atrevida su forma de hablarme. Solo avance, siguiéndolo en silencio – Y entonces… ¿Es nueva por aquí…?- Susurró.

– Si… Llegué no hace mucho… aun desconozco el lugar… - Susurré por lo bajo, estaba sintiéndome algo incomoda.

- Pero conoce a la gente de aquí… o por lo menos a algunos… - Me sonrió.

- De vista a la mayoría, usted no es el caso y a otros, claro los conozco de hace bastante tiempo… - Susurré.

- ¿Otros?… Además del señor Van Garrett ¿Hay otros?

- Otros, que ya no están aquí, llegaron como yo pero no se quedaron mucho… - Aquellos peregrinos.

Él dejo su mano en el mentón - ¿Y usted piensa quedarse mucho tiempo?

– No lo se – Susurré.

Volteó a verme – Quizás usted conozca a alguien más, un tal… Ángelus…

- Creo que no…

- No es un mal chico, solo un incomprendido… los mortales no lo comprenden eso no es nuevo… pero aquí ni siquiera los inmortales lo comprenden – Sonrió.

Me le quedé viendo – Al parecer… sabe bastante sobre él…

– Últimamente me dedico a saber sobre todo - Sonrió levemente.

- Supongo es bueno saberlo.

Me sonrió - ¿Gusta beber algo?

Lo miré - ¿Algo…?

Me sonrió - No pensará que la invitare a tomar un cafecito… ¿verdad?

Sonreí, entrecerrando mis ojos, incomoda – Supongo que no – Ese comentario me había sentado tan bien como una bofetada.

– Entonces… ¿Acepta mi invitación?

- Acepto…

Luke guardo un papelito en su bolsillo, a pesar de que lo noté, no hice comentario alguno, prefería no hacerle preguntas. Aquel joven realmente me inquietaba, no era un vampiro como los que había conocido en la Mansión de Lacroix, su esencia era diferente, él se veía vivo. Pero aun así yo no era capaz de escuchar el latido de su corazón. Había un aura diferente a su alrededor, él escondía muchos secretos.

Él era un completo misterio para mí, su sola existencia era un enigma para mis conocimientos. Él no era un vampiro normal, algo había en él.

Observándolo sigilosamente, comprendí que si iba a quedarme en aquel lugar, mi tiempo de calma llegaría a su fin. Aquella ciudad me ofrecía un sin número de nuevas situaciones en las cuales poner mi atención, y justamente… tenía a una frente a mí.

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Espero que la entrega les haya gustado.

"Un aliento siempre viene bien, opinar es dar a conocer nuestros puntos de vista, criticar es exponer nuestra visión al mundo…"

Dejar un review reúne todo lo anterior, sean buenos y escríbanme.

Luthien.