Capitulo XXVIII
Juntos es más hermosa la vida…..
Edward POV
Seguí a Bella al dormitorio, estábamos agotados, fue un día imparable. Si yo me sentía así, imaginaba cómo estaría ella, más teniendo que llevar ese yeso.
Ella entró primero al baño, yo busqué sólo mi bóxer, porque hacia calor y Emily tenia descompuesto su aire acondicionado, Bella se había quejado del comezón en el yeso, pero me dijo que mañana visitaríamos al Dr. Del Negro para quitarse de una vez esa tortura La mueca que se dibujo en mi boca, era por el recuerdo que tenía de ese galeno, el interés que había manifestado el año pasado, fue muy evidente. Pero..me dije, debes dominarte, lo has prometido. Nada de exhibiciones machistas, Bella no se merece una escena nuevamente, puedes perderla.
Bella salía del baño con una remera mía de algodón.
_ Dios..¡qué calor!.
_ Me doy una ducha y ya vengo_ le dije no pudiendo evitar devorarla con los ojos.
_ Esta bien…._ vi cómo se recogía el pelo en una cola alta. Me apuré al baño.
El agua estaba rica, me enjaboné la espalda, el pecho, el sudor se había deslizado por cada poro, este clima no era bueno, podría matar a alguien.
Raspé mi cuero cabelludo con las uñas, mi pelo estaba largo, pero me habían dicho que para la siguiente película lo debía recortar cambiando mi estilo. Cansado levanté mi rostro al agua que caía como lluvia de primavera sobre mi cuerpo, mis músculos protestaron, pero hice caso omiso a ello, sacando de paso todo el jabón. Apagué el chorro y salí mojado escurriendo agua, no me secaría, tenia demasiado calor.
Entré al dormitorio con la toalla envolviendo mi cintura.
_ Edward, sécate..te hará mal el ventilador.
_ No…..hace demasiado calor._ caminé hacia la cama en donde ella estaba sentada mirando la TV._ ¿que ves?_ me senté al lado de sus caderas.
_ Nada sólo reviso mientras salías del baño_ al decirlo la apagó_ pásame la toalla déjame secarte el pelo por lo menos.
_ Solo tengo está_ dije mostrando mis caderas.
_ Dámela_ al escucharla me reí bajo y me incorporé un poco, para desenrollarla de mi cuerpo_ si tu lo quieres.
Al pasarle la toalla, sus ojos no se perdieron del detalle, mi erección ya estaba a media asta.
Vi como ella se acomodó recostándose por la cabecera de la cama.
_ Ven aquí_ abrió sus piernas haciéndome lugar, para acomodarme allí. Al moverme, mi cuerpo desnudo empezó a responder a su contacto. Sus muslos estaban secos y frescos todavía por la reciente ducha.
Sus manos empezaron a trabajar en mi pelo, dándome un masaje relajante.
_ Te amo _ la escuché murmurar a mi oreja_ y vuelvo repetirte lo que te dije una vez aquí, nunca te dejaré, eres mi otra mitad.
_ Bella, yo te amo y nunca volveré a herirte.
_ Gracias…
Por toda respuesta yo apoyé mis manos en sus muslos y los empecé a acariciar. Su respiración me indicaba que a ella le estaba afectando el movimiento de mis manos, como las suyas también lo hacían a mi cuerpo. Recliné mi cuerpo a su pecho y sus manos se metieron debajo de mis brazos para acariciar mi pecho, en esa posición yo no tenía mucho campo de acción, por lo que intente salir de allí.
_ No, quédate allí, déjame a mi amarte…me gusta desliar mis manos por tu pecho_ diciendo esto sus manos se abrieron como abanico por mi tórax , bajando por mi estomago , pasando mi ombligo y encontrándose con la prueba inequívoca de que la deseaba muchísimo.. _ me encanta tenerte en mi mano así_ su mano derecha se cerró alrededor de mi erección y sus movimientos descendente y ascendente me hicieron tragar fuertemente.
_ Amor no sigas por favor…por que no garantizo..
_ Shssss…no digas nada solo déjate amar.._ sus caricias fueron a un ritmo mas rápido y sentí como se tensó mi cuerpo.
_ No…_ dije y me separé de ella_ te quiero tener, quiero estar dentro tuyo._ al decirlo me di vuelta y la enfrente._ Te amo..
_ Lo sé.._ pero ella me interrumpió, empujándome y haciéndome caer de espaldas quedando yo medio incorporado en los codos. La vi cambiar de posición y gatear hacia mí, colocándose ahora ella entre mis piernas. La miré a la cara y una sonrisa traviesa casi perversa me dijo que ella estaba tramando algo_ pero no me dejas hacer lo que me gusta.
_ ¿Qué quieres hacer, amor? _ seguía gateando lentamente hacia mis caderas , su cara libre, pues tenia recogido en una coleta alta, me miró fijamente mientras se incorporaba y quedaba erguida de rodillas para quitarse mi camiseta, mi saliva no pude tragar ,se me quedó atorada en la garganta cuando comprendí que solo esa prenda tenia para cubrirse._ deseo tomarte en mi boca, solamente yo…
No pude articular palabra pues ella volvió a inclinarse sobre mi y a tomarme con sus pequeñas manos. La amaba de tal manera que con solo mirarla allí, me sentía en el séptimo cielo. No podía apartar la mirada, vi como la punta de su lengua salía para lamer delicadamente la punta de mi pene.
_ Bella_ dije cuando mis entrañas se contrajeron en un espasmo de placer.
Ella alzó sus ojos y me miró mientras volvía a hacer el mismo movimiento, no pude evitar morder mi labio y elevar un poco la pelvis, ese gesto pareció ser la señal para que ella tratase de deslizar todo el tronco en su boca, acción que no pudo completar por el tamaño que había alcanzado con mi deseo. Su cabeza descendió tratando de engullir nuevamente, pero al no poder hacer se prendió a la cabeza y dio unas breves succiones que me llevaron al borde del orgasmo.
_ Amor…por favor_ la tomé de los brazos y la lleve hacia mi pecho, prendiéndome de su boca, mi lengua sintió mi sabor en la suya, no pude evitar deslizar mis manos por sus glúteos y elevarla para hacerla descender sobre mi eje. Con una mano acomodé la punta para deslizarme dentro, todo con su ayuda, pues sus movimientos circulares estaban facilitando la entrada. Sus murmullos y quejidos estaban distrayéndome de la sensación gloriosa de sentirme rodeado por su calor intimo, cuando logré estar completamente dentro, ella misma empezó a moverse a un ritmo que llevó mi corazón a una carrera maratónica, pues a toda costa quería que ella primero alcanzase el placer. Con amor la acaricie, la estimulé hasta que sus contracciones, me dijeron que era el momento de alcanzar también mi liberación.
Sin aire, jadeando; Bella se tendió sobre mi pecho, mis palmas la acariciaron hasta lograr que alcanzase un estado de paz.
_ Fue increíble amor._ sus palabras salían con suavidad.
_ Tu eres increíble mi amor._ le dije y la acomodé a mi costado, me levanté rápidamente para ir al baño, en donde me enjuagué las huellas de nuestra reciente unión, también tomé otra toalla y la mojé con agua cliente. Llegué junto a ella y la higienicé, borrando todo rastro que por la mañana la pudiese incomodar.
Miré la hora. Las tres y media A.M..
_ Amor, debemos dormir.
_ Si estoy agotada, dijo y se acomodó de costado_ elevé la sabana para taparla, pero ella solo se cubrió su vientre.
_El calor me molesta_ Tomé mis bóxer y me acosté a su lado el ventilador estaba al máximo y apoyé mi brazo sobre su cadera para que el calor de mi piel no la molestase, con un sonido parecido a un ronroneo se acomodó mas cerca y la vi cerrar sus ojos. Dios me dije, te agradezco el regalo de su amor.
Ya llevábamos veinte minutos esperando en la sala del consultorio, miré las piernas de mi amada, aguataría todo con tal de verla sin esa maldita capa blanca.
A nuestro lado había potras personas esperando turno como nosotros. En eso escuchamos como un murmullo en el pasillo precedía a la entrada del Dr.
_ Hola, Martha…
_ Buenos días, Dr.
_ Buenos días señoras, señores_ dijo y se dio vuelta a mirarnos. Sus ojos se abrieron por la sorpresa al mirar a Bella y luego me busco también con una expresión de indagación._ Isabella Swan_ parecía que acariciaba el nombre de Bella, tuve que morderme los labios y tragarme la rabia. No era mi imaginación, ese maldito se gustaba de ella.
Bien Edward, respira, cuenta hasta diez, no hasta un millón.
_ Hola Dr. Del Negro_ Bella se puso de pie. Yo la imité
_ Buenos Días Dr. Black_ saludé, no me importó hablarle en inglés, si Bella no entendiese lo que dijera, unas buenas palabras hubiera intercambiado con él._ Un placer volver a encontrarlo.
_ Oh, Señor..
_ Edward Cullen_ dijo la secretaria suspirando_ su intervención se ganó una mirada penetrante del Dr.
_ Señor Cullen._ su mano estrechó fuertemente la mía.
_ ¿Quién está primero Martha.
_ Pues ellos, Dr.
_ Pasen, por favor._ se hizo a un lado cuando abrió la puerta_ Isabella,¿ de nuevo con yeso?
_ Si, Dr.
_ ¿Cuéntame que te paso?
Escuché como Bella le relató lo sucedido, para luego agregar que ya estaba a tiempo de retirase su yeso y que por eso quería pedirle su intervención.
_ Bueno, te tomaremos unas placas para saber si ya soldaron.
_ No_ se apresuró a decir Bella_ Dr. Estoy con seis semanas de embarazo.
_ Ah.._ dijo golpeando su bolígrafo en el blog del recetario._ pero por lo que más dicho ya no tienes dolores, ni molestias y el tiempo ya ha sido suficiente. Espera_ dijo y se levantó hacia la puerta_ Martha, tráeme la sierrita y una crema para quitar a la señora..Sw..Cullen su yeso.
Tardamos como media hora más en el consultorio y puedo atestiguar que esas fueron una de las más tortuosa que he pasado, las manos de ese galeno, se posaron en las piernas de ella, como si tuvieran todo el derecho del mundo, solo la mirada de amor que Bella me lanzaba y su sonrisa tranquilizadora evitaron que perdiera mi control.
Ya sin el yeso y completamente feliz, por haberse librado de esa carga, recorrimos el centro de la ciudad tomados de la mano y con Kevin caminando detrás de nosotros.
Pasamos dos días más de inmensa dicha, pero debía volver junto a los compañeros de filmación, se lo dije y acordamos que nos encontraríamos en Rio después de una semana.
Bella se quedaría a esperar a su mamá que llegaría el domingo, pasaría una semana con ella y después nos reuniríamos.
Feliz viajé, sabiendo que muy pronto estaríamos nuevamente juntos.
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Culpable de abandonarlas..lo sé, pero me entusiasme en algunas actividades que estuve haciendo..por ello estos dos capítulos van de seguido..
Perdón…
Rochie Cullen
