Capítulo 29

Había pasado un mes, Blaine miraba por décima vez la imagen de Kurt en su computadora, las cámaras de seguridad lo tomaban desde un muro, siempre que Kurt se paraba en la ventana él lo observaba, eso le recordaba a ese tiempo cuando sólo miraba las fotos de Kurt, cuando no estaba ni en sus sueños estar cerca de él, pero ahora conocía el amor, supo lo que era tener a Kurt a su lado, amarlo, y ahora, un mes después de que su esposo salió de la mansión, se conformaba con mirarlo a través de la computadora, no quiso acercarse a él, ni invadirlo, si Kurt tenía dudas, las cuales eran obvias, debía encontrar las respuestas sólo.

Kurt por su parte se abrazo a si mismo sintiendo la soledad rodearlo, paso las dos primeras semanas llorando, sintiendo pena por él mismo, por esos años que le arrancaron la vida, luego se pregunto si realmente podía continuar con su vida así, sufriendo por algo que no tenia arreglo, y cuando decidió seguir adelante, se dio cuenta que estaba sólo, completamente sólo, Blaine no lo llamo ni una vez, si lo hicieron su padre, George y hasta Cooper, pero no tenia señales de su esposo, se preguntó si lo amaba realmente o si el bienestar que Blaine le brindaba y él necesitaba, era lo que confundía con amor, si podía seguir su vida lejos de Blaine, y allí la respuesta surgió, él no necesitaba la vida que Blaine le ofrecía, podía tenerla sólo pero sin su esposo no era lo mismo, no podía vivir sin él, no quería vivir sin él, nunca había amado antes a un hombre así, jamás había necesitado tanto la presencia de alguien, sus abrazos, sus palabras, sus besos. Blaine había sido esencial para poder retomar su vida, lo saco de las manos de Puck ayudándolo a ser nuevamente él y ahora, en ese silencio que por primera vez era perturbador, se daba cuenta que tal vez Blaine se canso de él, de sus dramas, no había muchas explicaciones al silencio de su esposo, si no fuera así, Blaine se hubiera instalado allí con él, pero no, los únicos con los que tuvo contacto en éste mes fue con los hombres de seguridad de la casa que le traía la comida, ni siquiera los conocía, no eran los mismos que estaban en la mansión.

Se reprendió mentalmente por ser tan idiota, se alejo de Blaine como si su esposo fuera el culpable cuando en realidad el único que podía cambiar su destino era él mismo.

Respiro profundo y busco su maleta, ni siquiera había sacado la ropa, estaba dispersa por la habitación sin cuidado, metió sus prendas como estaban, quería hablar con Blaine, saber si podía recuperar su matrimonio, no tenía idea de cómo lo haría, pero no quería perder a Blaine, era lo único bueno que rescataba de todo el horror que vivió.

Camino hacia la salida de la casa decidido, tal vez Blaine estaba enojado por todo lo que hizo, pero aun así, él intentaría reconstruir su vida junto a su esposo.

...

La noche cayo sin estrellas, entre nubes frías que solo le daban al ambiente un toque lúgubre y triste, Blaine había pasado todo el día trabajando, así había sido desde que Kurt se fue, leía la información de un nuevo empresario que sería su socio pronto, quería sin lograrlo, desviar su pensamiento de su esposo y del dolor que sentía.

Wes entro al estudio interrumpiendo su lectura, lo observo esperando que hablara, Wes parecía animado.

-Kurt viene hacia aquí.-

Blaine lo miro pero su corazón no salto de alegría, estaba seguro que Kurt había tomado una decisión que lo alejaría de él, después de analizarlo durante todos estos días, se dio cuenta que para que Kurt sanara, debía alejarse de esta vida, incluyéndolo.

-No estás feliz?.- pregunto Wes sin entender la reacción de su jefe.

Blaine lo observo serio.

-Avísame cuando llegue.- pidió volviendo su vista a los papeles.

Wes estaba confundido pero salió del estudio, esperaba que Blaine no tomara una mala decisión.

Kurt llego sintiendo su corazón aliviado, ni bien entro a la mansión noto que el ambiente estaba extraño, Wes se acerco a él con una sonrisa.

-Buenas noches Kurt.-

-Hola Wes.- saludo con una media sonrisa. -puedes subir mi maleta?.-

-Si por supuesto.- respondió éste.

-Blaine donde está?.- pregunto al no verlo.

-En el estudio.- respondió Wes tomando la maleta y salió camino a la habitación de Blaine.

Kurt noto la tensión en la voz de Wes, camino con una sensación extraña en el cuerpo hacia el estudio de Blaine, iba a abrir la puerta pero decidió tocar primero.

-Adelante.- dijo Blaine aun leyendo papeles.

Kurt entro y cerró la puerta tras él, lo observo mientras Blaine leía, y cruzo su mirada con la de él cuando éste levantó su vista.

-Hola.- dijo Kurt casi en un susurro.

-Hola.- respondió Blaine cerrando la carpeta, estaba serio pero triste, se puso de pie y camino lentamente hasta llegar a unos pasos de su esposo.

En ese momento Kurt no supo que decir, podía ver en los ojos de Blaine algo que jamás vio, parecía que había aceptado que todo lo que hubo entre ellos, ya no existía.

-Quería...hablar contigo...- dijo Kurt de pie a unos pasos, sintiendo una barrera tan alta entre ellos que no podía ni decir lo que quería.

-Bien...te escucho.-

Kurt sintió pánico al oír el tono frío de Blaine, apretó sus manos nerviosamente pensando que nada estaba saliendo como pensó.

-Quiero pedirte disculpas por lo que hice...por escaparme, sé que eso no te gusta...a nadie le gustaría...- susurro buscando palabras en su mente. -yo...no sé, sentí que me sobre paso todo, no pensé con claridad...-

Blaine lo miraba con atención, quería escuchar a Kurt aunque se lo notaba muy nervioso.

-Está bien...- respondió mirándolo serio.

Kurt lo observo angustiado, Blaine parecía haber regresado a ese hombre frío y sin sentimientos que conoció primeramente.

-Tal vez...tal vez ya no quieras saber nada de mí, pero necesito decirte todo lo que me sucedió...-

-Kurt no es que no quiera saber nada de ti... es que no sé qué quieres para ti mismo.-

-No quiero perderte.- dijo convencido.

Blaine lo observo unos instantes, luego se acerco a él cerrando el espacio entre ellos, Kurt sintió que esa barrera desaparecía, sintió como Blaine soltaba un suspiro de alivio y una pequeña sonrisa acompaño a su mano en una caricia por su rostro.

-No me perdiste, te dije que siempre te esperaría.- dijo Blaine acariciándolo nuevamente.

A Kurt se le llenaron los ojos de lágrimas al oír eso, su corazón dio un salto y una sonrisa triste apareció en sus labios.

-Te hice sufrir mucho...-

-Ambos sufrimos...pero era necesario...tú necesitabas saber que querías hacer, y yo no quería ser una presión mas.- dijo Blaine.

-Sé que quiero...volver a ser feliz contigo, no sé cómo, no sé si podre...- Kurt respiro profundo. -no sé si podre salir adelante, no sé como lo haré, pero no quiero hacerlo solo.-

-No lo harás sólo, yo voy a acompañarte, voy a ayudarte, no te dejare sólo amor, nunca lo haré.- respondió Blaine mirándolo a los ojos.

Kurt lo abrazo necesitado de ese amor sin condiciones que siempre le profeso Blaine, extrañando ese contacto, y sintiéndose en su hogar cuando Blaine cerro sus brazos al rededor de él, brindándole esa protección y seguridad que necesitaba.

-Te amo...nunca dejare de amarte, y voy a hacer lo imposible para que puedas sanar.- dijo Blaine mientras depositaba un beso en sus cabellos.

Kurt sonrió no queriendo soltarlo, pero debía hablar de algo que era necesario, al menos para él.

-Necesito contarte algo...- le dijo apartándose para mirarlo a los ojos. -y luego, me dirás si realmente deseas hacer ésto conmigo.-

Blaine lo miro entendiendo que Kurt necesitaba decirle algo importante, y él escucharía aunque doliera.

-Bien, vamos a la habitación, allí estaremos más tranquilos.- pidió Blaine.

Kurt lo miraba triste, se acerco a sus labios depositando un beso, Blaine le respondió al instante, pegando sus labios mientras lo tomaba por el cuello con suavidad.

Se separaron notando lo mucho que extrañaron eso, un simple beso que para ellos significaba mucho más.

Subieron a la habitación y Kurt estaba nervioso, no sabía cómo empezar, Blaine se sentó en el pequeño sillón y Kurt en la cama frente a él.

-Te preguntarás porque lo cite allí...la verdad no sé porque se presento en la librería, él disfrutaba hacerme daño, y supongo que cuando vio que era feliz...decidió atormentarme nuevamente...y yo caí, cuando no lograbas encontrarlo supe que él vendría a mi si lo buscaba...la...la muchacha que trabaja en la perfumería era quien le decía cuando iba a la galería, ella fue una de sus muchachas...le tenía mucho miedo, yo lo sabía, así que le deje un papel en un cesto de basura cuando Jeff no me vio citándolo, él iba a ir, no sé si quería matarme, supongo que si, por eso tome tú arma, y deje el celular encendido para que supieras donde estaba...lamento haberlo hecho...pero necesitaba verlo...necesitaba saber...- dijo Kurt mirándolo.

Blaine lo escuchaba atentamente, hilvanando ideas, no quería sacar conclusiones hasta que Kurt terminara su relato.

-Cuando...cuando hable con él me dijo algo que después entendí...yo...cuando vivía en Ohio y apareció una deuda del taller de mi padre, nadie sabía bien de que trataba, pero con todo lo que sucedió con la muerte de Finn, nadie podía pensar claramente, mi padre decía que él nunca se endeudo, pero...pasaron muchas cosas en esa época...no sabía qué hacer para ayudar, Puck había regresado y me dijo que él me ayudaría...luego salió con eso de que él sujeto cancelaba la deuda si me acostaba con él...- Kurt se limpio la nariz al recordar las palabras de Jack. -...sabes que me dijo Jack?... Que nunca existió una deuda, Puck hizo ese trato con ese sujeto desde un principio para que le diera el dinero a él...nunca hubo una deuda...- susurro Kurt pensativo. -y luego me convenció que aquí tenía trabajo asegurado y podría ayudar a mi padre...y vine a New York, desde un principio Puck me manejo a su antojo, pero confiaba en él, aun después de todo eso, porque creía que me estaba ayudando y luego ya no pude salir... un día llego McNamara al club, Puck le debía dinero, le dijo que quedarían a mano si yo pasaba una noche con él, así que me obligo a hacerlo, Puck vio que podía sacarle dinero a McNamara conmigo, y me obligo a ir con él una segunda vez...- Kurt apretó sus manos nerviosamente mirándolas. -cuando McNamara le debía mucho dinero Puck encontraba la manera de que le debiera mas...varias veces más quiso que hiciera lo mismo con otros hombres pero yo no quería...- dijo mientras las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. -me negué, él dejo de insistir pero Jack no, me golpeo varias veces, Puck era todo lo que estaba mal pero aun así, yo le creía, era lo más cercano a casa que tenia, lo más parecido a un hermano, y él se aprovechaba, pero no disfrutaba haciéndome daño, Jack si, desde que me conoció...le gustaba verme sufrir...- Kurt respiro profundo mientras miraba el suelo. -una noche vino a mi departamento... No sé si estaba drogado o qué pero comenzó a golpearme, decía que le había robado dinero del club, nunca hice algo así, pero por mas que le dije él seguía golpeándome, y de un momento a otro...me tiro al suelo, me abrió el pantalón e hizo lo que quería conmigo...no pude hacer nada, tenia tanto miedo que...no hice nada...me dijo que me mataría si decía algo, y sabia que lo haría...- Kurt se quedo mirando un punto en la nada recordando ese momento que tanto intento olvidar. -no le dije a nadie nunca...no sabía cómo seguir, así que solo apague esa parte que dolía tanto... le pedí a Puck quedarme en el club para que Jack no se me acercara, sabía que allí no haría nada...- se animo a mirar a Blaine que lo observaba con mucho dolor. -le pregunte por qué?...porque hizo eso?...de todo lo que me sucedió durante esos años, eso fue lo peor...y quería saber por qué...sabes que me respondió?...porque quería...porque me regalaba y era estúpido...- dijo llorando mirando a Blaine. -Y así fue...me prostituí...por una deuda, porque Puck me obligo lo hice con McNamara y contigo...-

Blaine negó con la cabeza mirándolo.

-Conmigo no fue así, no para mi...quería sacarte de allí...aunque fue tarde...si lo hubiera hecho hace años atrás, nada de eso te hubiera sucedido...-

-Tú no podías hacer nada, yo debí regresar a Ohio... nunca debí salir de allí...-

-Te ame desde el momento en que te vi, lo sabia pero no quería reconocerlo, no creí que pudieras amarme pero sucedió, y jamás...jamás pensé que te regalabas Kurt...quería seducirte...que quisieras ésto...- dijo levantando su mano y señalando la habitación. - que desearás vivir aquí...conmigo...pero no te veía como a una cosa.-

-Lo sé, ahora lo sé, pero en ese momento eras uno más...- respondió Kurt mirándolo, hizo un silencio intentado preguntar algo, aunque no sabía si soportaría la respuesta. -te doy asco?.-

-No.- respondió seguro Blaine. -te amo con toda mi alma Kurt, y ésto no lo cambia, solo me...me hace sentir mas inútil porque no pude ayudarte cuando realmente me necesitabas, porque ese maldito se atrevió a ensuciarte y ni matándolo logre algo de paz para ti...- Blaine se acerco a él y se sentó a su lado tomando sus manos. -te amo...eres la primer persona a la que amo y no pienso dejarte ir así como así, deseo hacerte feliz, verte feliz...- dijo acariciando su rostro. -voy a ayudarte a salir adelante, como tú lo desees...- besó sus manos y lo miro a los ojos. -eres mi ángel, y lo serás siempre.-

-No sé como haré... No sé cómo se hace...quiero dejar eso atrás pero siempre algo lo trae de nuevo y lo pone frente a mí una y otra vez.-

-Pues le haremos frente juntos.- le dijo Blaine mirándolo con amor. -solo déjame estar en tu vida, no me apartes.-

Kurt pudo ver el dolor en los ojos de su esposo, ese dolor que él provoco sin desearlo.

Se abrazó a él aferrándose a su amor, se sintió culpable, a pesar de todo Blaine lo esperaba y lo amaba, y él dudando de lo que sentía, cuando su corazón no podía alejarse de su esposo y lo sabía bien, pero en ese remolino de emociones priorizo las de él y no las de Blaine.

-Lo siento.- susurro con dolor.

Blaine se aparto para mirarlo a los ojos.

-Tú y yo superamos cosas muy difíciles, y ésto también lo superaremos, juntos...no me pidas disculpas porque sé que no lo hiciste adrede, necesitabas...aclarar tus ideas, tus sentimientos, y me alegro que decidieras apostar a nuestra relación nuevamente...no puedo imaginar lo que paso por tu corazón todo éste tiempo para que tomaras la decisión de ir por ti mismo a buscar a Jack, pero debes saber que jamás dejaría que alguien que te hizo daño, salga sonriendo al mundo, no lo hice con Puck, ni con Sebastián, ni con McNamara...mucho menos Jack...me hubiera ocupado personalmente de él si hubiera sabido lo que te hizo, fui un idiota al dejarlo en manos de...no importa...ya lo arregle...y hay algo más que debes saber...- dijo Blaine poniéndose de pie caminando hacia el armario.

Saco una caja del mismo poniéndola sobre la cama, saco de ella una carpeta, la abrió y se la mostró a Kurt.

-Son copias de la carta, encontré donde se ocultaba Jack y hallé...todo ésto...- dijo muy a su pesar.

Habían muchas fotos de Kurt, recortes de revistas, imágenes de las campañas publicitarias, un cuaderno donde escribía las veces que Kurt salía de la mansión y cuando iba a la galería, números de teléfonos de Kurt que había cambiado hasta quedarse con el que tenia ahora, era más que evidente la fijación que tenia Jack con Kurt, algo más que ensañamiento, Blaine creía que Jack tenía una obsesión con dañar a su esposo.

Kurt miraba todo serio, revisaba los papales hasta que cerró la carpeta apartándola de él, una lágrima corrió por su mejilla sin permiso, no quería saber más de Jack, pero una pregunta salió de su inconsciente.

-Que sucedió con él?.-

-Lo mate...y pedí que lo colgaran del puente para que todos sepan como terminaran si se meten con nosotros.- respondió Blaine.

-Él...te dijo algo?.- pregunto Kurt sin saber porque quería saber eso.

-No.- respondió Blaine seguro.

Kurt lo miro a los ojos, sabía que Blaine no le diría la verdad porque no quería lastimarlo, pero se imaginaba perfectamente lo que Jack debió decirle.

-Él no se arrepintió verdad?.-

-Créeme que lo hizo...lo vi en sus ojos...nadie miente cuando está muriendo.- respondió Blaine con la verdad en sus palabras.

Kurt asintió con la cabeza, por algún motivo necesitaba saber que Jack se arrepintió de todo lo que le hizo, tal vez esa era la justicia que nunca creyó sucedería y que su esposo llevo a cabo de la manera que él sabía.

Blaine guardo las cosas nuevamente en la caja y la dejo a un lado de la cama, volvió a sentarse junto a Kurt tomándolo de la mano sacándolo de sus pensamientos.

-Haremos lo que quieras para superar ésto, sé que no será fácil, pero no voy a dejarte sólo, al menos que desees eso.-

-Quiero estar contigo, para siempre como dijiste una vez, solos tú y yo.- le respondió Kurt mirándolo a los ojos. -Te amo.-

-Yo también te amo...- dijo Blaine depositando un beso en sus labios, un beso cargado de añoranza. -Te amo mucho.-

Kurt volvió a besarlo, necesitado de ese sentimiento que le provocaban los besos de su esposo, habiéndolo extrañado tanto.

Blaine acariciaba su nuca mientras saboreaba sus labios, perdiéndose en ellos, impregnado en su aroma, en la textura de su piel, con el deseo de no alejarse de él nunca más.

Se separaron mirándose a los ojos, ambos sonrieron en ese reencuentro de sentimientos, esa conexión que creció entre ellos nunca se diluyo, no desapareció con la distancia, ni después de todo lo que vivieron, ese brillo en sus miradas declaraba que ese amor jamás se extinguiría.

Esa noche hablaron hasta dormirse abrazados, sin miedo, confortados.

Ambos descansaron después de todo lo que pasaron, por primera vez durmieron de corrido, cuando despertaron todo parecía un sueño lejano, por algún motivo cuando abrieron sus ojos fijando su mirada en el otro, él tiempo regreso atrás, a esos días en que ambos despertaban en brazos del otro sin preocupaciones, habituados al aroma del otro, a sus sonrisas y hasta el ritmo de sus respiraciones, tan pacifica como sus sonrisas.

En ese ambiente desayunaron, en su habitación, entre caricias y besos, solo eso, un momento intimo que ambos cerraron a su alrededor, protegiendo su vinculo, reforzándolo, nuevamente siendo solo ellos.