-Esto deberíamos grabarlo para enseñárselo a Lanie –mi amigo Ryan disfrutando viendo como una stripper restregaba sus tetas en la cara de Espósito. Estábamos en su despedida de soltero pues en dos días daba el GRAN paso, en dos días se convertía en un hombre casado.

-Sí, sería muy divertido ver la cara que pone Lanie y el guantazo que le pega a la stripper.

Estábamos en esas, divirtiéndonos a costa de Javier cuando unas manos me recorrieron el pecho y comenzaron a besarme el cuello.

–Eh, eh, qué estoy felizmente casado – incluso aunque le enseñe el anillo a esa stripper ésta insistió en subirme al escenario junto a Espósito –en serio, mi mujer sí que es policía, si se entera de esto no solo usará la pistola contra mí, también contra ti.

-Shh.

Y mi tortura empezó en ese momento, la stripper, una mujer alta, rubia, con buenos atributos y vestida de policía, véase la ironía, me desabrochaba la camisa y me besaba el cuello mientras Kevin grababa todo para en dos días enseñárselo a Kate y así asegurar mi muerte. Pasados unos diez minutos la stripper me dio la espalda para que le quitase el sujetador CON LA BOCA, una vez hecho y tras haberme asegurado que Ryan grababa como Espo estaba prácticamente desnudo con su stripper latina encima, me levanté rápidamente de la silla, bajé del escenario y volví a mi asiento, junto a Ryan.

-Más te vale que Kate se tome esto a risa o que ella hoy esté haciendo algo peor.

-Eh, tíos, anda que me ibais a salvar de esa tía eh!-Espo acababa de bajar del escenario, en calzoncillos y con marcas de labios por el cuerpo. –Vámonos a tomar algo por ahí.

4:30 PM CASA DE LA FAMILIA CASTLE

-Hola, hombretón, no me vayas a cerrar la puerta en las narices. –Mi mujer o una versión despeinada, sin tacones y con mucho alcohol encima subía las escaleras del porche detrás de mí.

-¿Kate? ¿Estás borracha?

-N…bueno sí, un poco.

Subimos las escaleras y llegamos al dormitorio. –Shh, se van a despertar los niños.

-Kate, los niños están con Alexis y Malcom.

-Ah, bien –y me tumbó en la cama con la intención de hacer el amor.

-Eh, eh, para cielo para. No me gusta hacerte el amor cuando solo uno de los dos está borracho.

-Jooo, qué aguafiestas eres.

-¿Te lo has pasado bien con las chicas?

-Sí, definitivamente sí, hemos cenado en el restaurante de Madie, hemos ido a un boys e iban disfrazados de piratas, jejeje, con la pata de palo, ya sabes, jejeje. Han subido a Lanie y a una amiga suya al escenario y se han puesto a despelotarse –me miró un poco avergonzada – no, Castle, no he mirado.

-No hace falta que mientas cielo, por una noche no pasa nada que mires.

-Yo siempre te prefiero a ti. Y después hemos ido a una disco y hemos estado dos horas bailando y bebiendo, de hecho casi no acertábamos a decir las direcciones al taxista. Tú estás muy guapo ¿no? ¿Te lo has pasado bien?

-Sí, hemos hecho prácticamente lo mismo solo que a mi me han subido al escenario y me han pedido que le quite el sujetador con la boc-un pequeño ruidito en el lado de la cama de Kate me confirmó que se había quedado dormida y yo decidí hacer lo mismo para no despertarme hasta el mediodía.

DOS DÍAS MÁS TARDE

Por fin se había celebrado el gran evento que habíamos esperado durante más de dos años y la verdad que había merecido la pena. Espósito, muy nervioso, no dejaba de mirar a la puerta cada instante temiendo que Lanie no apareciera por la puerta pero cuando ésta lo hizo no pudimos apartar la mirada, estaba preciosa, era de las novias más guapas que había visto nunca porque personalmente mi musa era la novia más guapa de todas. Ha sido una boda intima, con menos de 100 invitados, en la misma iglesia que la en la que se casaron Jeny y Kevin y tras media hora de ceremonia y una deliciosa comida aquí estábamos a las 17:00, sentados en la mesa de invitados de honor, todos los miembros de la comisaria y mis hijos, Jamie de smoking y Johanna con precioso vestido blanco y diadema de flores, correteaban por el parque con sus primos y los niños de la familia de Lanie. Y Kate, dios está preciosa, va vestida de verde esmeralda como todas las damas de honor y se ha hecho el recogido de la boda que le resalta más la belleza. Ha estado reluciente todo el día, sonriendo cada vez que Espo y Lanie se besaban y charlando con todos los de la comisaría. Y los novios, los novios no se lo creen, están felices y…acaba de empezar la música y..

-Mira Rick, miralos como bailan. –Espo y Lanie acaban de comenzar el baile nupcial. Los siguientes tenemos que ser nosotros, testigos y damas de honor y ahí voy, agarro la cintura de Kate y le cojo la mano y ella posa su mano libre en mi hombro y esto me recuerda a mi baile de bodas y no puedo creer que lo haya conseguido, que me haya casado con esta preciosa mujer, hace ya casi cuatro años, cuatro años en los que me ha demostrado cada vez más su amor y gracias a Dios que no perdemos la magia porque si no no seríamos nada.

La siguiente canción es salsa y la siguiente y luego tres electrónicas y volvemos a las lentas y luego ponen pachangeo y los niños se unen a bailar con nosotros, Kate coge a Johanna y baila con ella, balanceándose mientras la niña mueve los brazos y yo agarro las pequeñas manitas de Jaimie y damos vueltas y hoy, con mis amigos y mi familia, estoy pasando uno de los mejores días de mi vida.

-Perdón, perdón, tengo algo que decir. Lo primero es agradecer a mis testigos y mejores amigos, Kevin y Rick por acompañarme en este día tan especial y sé que esto no es un discurso de los tuyos Rick, porque nadie te puede igualar pero yo lo intento. Quiero agradecer a mi compañera durante tantos años, a mi mejor amiga, Kate, porque estás guapísima y porque esos niños te sientan genial y a ti Jeny, más de lo mismo porque te mereces un altar por aguantar a Ryan. Y a todos los demás, a mi familia y la de Lanie. Y a ella quería llegar yo –se gira hacia Lanie- porque sé que hemos tenido altibajos que nunca definíamos la relación, que siempre estabas insegura, que primero me querías y luego no pero tengo que asegurarte que desde hoy hasta el último de mis días voy a amarte, te quiero Lanie.

Después de los aplausos y el beso continuó la fiesta, hasta las nueve y media de la noche cuando los novios se fueron a su luna de miel en Parí y nuestros hijos no aguantaban más.

Una vez en cas ay después de acostarlos, nos metimos nosotros en la habitación y Kate empezó a desnudarse y…

-Date la vuelta Kate, que me encanta ver como te desvistes.

Y ella juguetona lo hizo.

-Umm, ¿los dos a la vez?

Zapatos. Tacones. Pajarita. Medias. Cremallera. Camisa. Vestido. Pantalón. Sujetador. Ropa interior. Y se lanza a la cama con las braguitas puestas y me vuelve loca porque solo ella sabe volverme loca.

-Bailame, bailame como cuando estuvimos en ese club hace tiempo, de incognito y te pegabas a mí.

Se levanta y pega su trasero en mi entrepierna y comienza a bailar sensual, subiendo y bajando y se da la vuelta y pasa sus manos por mi pecho mientras mueve sus caderas y ya no puedo más, la tumbo en la cama, le quito las braguitas y juego con mi lengua, primero con su clítoris, luego con sus labios y entonces para evitar que se arquee aprieto hacia abajo su vientre y ella se frustra y trata de quitar sus manos pero yo no quiero, yo quiero que Katherine Beckett sufra. Continuo mi juego pero esta vez con los dedos de la mano que me queda libre y ella gime bajito para evitar despertar a los niños, entonces me compadezco de ella y de mi mismo porque no me aguanto las ganas y entro en ella y la beso y nos besamos, somos uno, nos queremos y le susurro "por muchos más bailes juntos, toda la vida".