-Dios, esta chica sí que es la dulce del grupo. –Dijo Lexa secando una solitaria lágrima de felicidad que corría por su mejilla, por primera vez en mucho tiempo se sentía parte de algo, sentía que al fin las personas a su alrededor eran importantes para ella.
Lo hizo, Lexa se acercó a Ontari con el mayor cuidado que pudo y luego de unos minutos intentándolo logró que la chica le dijera la verdad, Costia había sido violenta con ella también, había bastado ganarse un poco de su confianza para que al primer desacuerdo la chica la golpeara logrando tener en sus manos la situación nuevamente.
-Debemos hacer esto Ontari, no podemos permitir que lo siga haciendo.
-Tengo miedo Lexa.
-Lo sé, yo lo tuve también y por muchísimo tiempo, demasiado… pero no permitiré que pases por lo mismo que yo. –Le sonrió a Ontari con honestidad.
-Perdóname, Lexa por el amor de dios perdóname, jamás debí decirle a Costia que tú y Clarke estaban juntas, fui una idiota celosa y manipuladora, perdóname por favor. –Ontari comenzó a llorar y tapó su rostro con sus manos.
-Tranquila. –Acarició su cabello. –Olvida eso ahora, necesito que me ayudes a hacer esto.
-Lo haré Lexa. –La miró con sus ojos llenos de lágrima pero de manera firme.
-Lo haremos, no estamos solas, jamás lo estaremos debes saberlo. –Le sonrió Lexa y se sintió completamente feliz al escucharse decir eso con tanta seguridad.
-¿Cuándo?
-Mañana mismo, a las ocho quince junto a la entrada del campus detrás de recepción.
-Es cuando se junta con el guardia ese… ¿Emerson? –Ontari la miró confundida.
-Sí, si vamos a hacerlo que sea cuando está con las manos en la masa ¿No? Y lo prometo, no estaremos solas, encuéntranos a las ocho en punto en los estacionamientos, estaremos esperándote. –Ontari solo asintió y sin haberlo planeado cerraron el trato con un fuerte abrazo el cual la de ojos verdes sentía jamás olvidaría. –Esto es por ti, por mi y por todos quienes han sufrido por su culpa ¿Bien?
-Bien. –Ontari respondió sin soltarse del abrazo.
Más temprano que tarde amaneció nuevamente, Raven despertó minutos antes que lo indicara su despertador y como un resorte comenzó su rutina matutina, se preparó un gran desayuno como lo hacía cuando estaba Clarke, diablos rubia cuanto te extraño, estaba nerviosa, más de lo que pensó, este sería un gran día no solo para Lexa quien enfrentaría a Costia por segunda y última vez, sino también para Octavia y para ella misma, ese día marcaría el inicio de algo nuevo, donde todo lo que ocurriera de ahí en más sería para mejor porque no iba a permitir que fuera de otra forma. Ni siquiera el recuerdo de Finn pudo arruinar esa mañana, simplemente rió con melancolía preguntándose cómo fue a caer en los brazos de un idiota como ese, pero no voy a permitir que me arruine la vida. Con la ayuda de cada una de sus amigas y en espera de la mejor de ellas todo volvería a ser como antes, no, mucho mejor que antes. Solo deseaba poder encontrar las palabras justas para hablar con Clarke cuando la tuviera justo en frente y no ser la chica impulsiva que hablaba de más.
Pero no estaba sola, ninguna de ellas lo estaba y saldrían juntas adelante, luego de guardar las espaldas de Lexa esa mañana serían capaces de ir contra todo. Al fin.
El ascensor estaba tardando más de lo que deseaba y a pesar de que de todas formas llegaría antes de lo acordado decidió bajar por las escaleras casi al trote. Apenas llegó al primer piso y mirar hacia las puertas del ascensor para averiguar por qué tardaba tanto en subir, se encontró con una imagen que no planeaba ver en al menos unos cuantos días más, una rubia de ojos azules que se quedó tan helada como ella.
-¿Ahora usas las escaleras? –Dijo Clarke de una manera tan tímida que fue casi irreconocible.
-Tenía prisa. –Dijo Raven con la misma timidez y luego miró su reloj de pulsera. –Aunque no debería, aún es temprano. –Rió suavemente y Clarke lo hizo también pero sin soltar ninguna otra palabra, simplemente bajó la vista y dejó que el ascensor cerrara las puertas frente a ella sin haberlo abordado. –No esperaba verte hoy, pensé que llegabas dentro de la próxima semana.
-Así iba a ser pero no sé… -bajó la vista. –Ya no podía seguir evitando ya sabes… la realidad. –Volvió a subir la mirada encontrándose con la de Raven, la morena estaba completamente asombrada por ese momento, quería decirle tantas cosas a esa chica, quería estrujarla en un abrazo y pedirle perdón, quería abrir mil latas de cerveza y beberlas con ella, regañarla por fumar tanto, obligarla a salir un viernes por la noche y rogarle por que se pusiera algo más atrevido, sonrió y sintió un extraño dolor en su pecho.
-¿Clarke? –La aludida la miró con interrogación. -¿Podría abrazarte? –Preguntó con todo firme pero temblando al mismo tiempo.
-Supongo. –Sonrió nerviosa y aunque seguiría hablando Raven la atrajo contra sí haciendo que la pequeña maleta de la rubia cayera al piso. No fue un abrazo largo pero al menos para Raven estaba significando medio mundo.
-Perdóname, mi rubia. –Dijo en un susurro Raven.
-Raven… yo…
-Debo irme ahora. –Dijo Raven soltándose del abrazo y mirando su reloj nuevamente sin dejar de sonreír. -¿Vas al campus luego?
-Claro, me saltaré la primera clase. –Soltó Clarke casi como si fuera una respuesta robotizada.
-Bien, supongo que nos veremos luego. –Volvió a sonreír Raven y comenzó a caminar, unos pasos más tarde se detuvo en seco y se giró. –Siempre sabrás donde encontrarnos, necesitamos hablar. –Y sin dejar que Clarke respondiera salió del edificio con paso rápido. ¿Cómo iba a explicarle a Clarke sobre la integrante de ojos verdes que se unía a ese inigualable grupo de amigas? me amará por eso o me mata al instante, bien pensado Reyes, eres una idiota.
Las chicas se reunieron puntualmente justo donde habían acordado, los nervios en el rostro de Lexa eran evidentes y en un acuerdo jamás hablado nadie más que Octavia estaría a su lado dándole las últimas palabras de aliento, Harper y Zoe como siempre estaban en su mundo donde nadie más que ellas y sus propias teorías existían, Raven observaba como Ontari también se unía a ellas mientras pensaba en cómo reaccionaría Clarke al saber que en los últimos tres días Lexa se había convertido en una más, que había estado en su piso bebiendo sus cervezas y que ahora ella misma sería quien la ayudaría a reconquistarla. Deseó que la rubia estuviera ahí para ver cómo Lexa había encontrado el valor, deseó que se sintiera tan orgullosa de esa chica como ella misma lo estaba a pesar de los pocos momentos que habían compartido.
-¿Una mañana muy ocupada Costia? –Dijo casi en un grito Lexa al notar la llegada de Costia y sacándolas a todas de sus asuntos, haciéndoles saber que ya había comenzado.
-¿Qué hacen todas ustedes aquí? –Costia estaba claramente sorprendida y nerviosa mientras intercambiaba miradas cómplices con Emerson. -¿Ontari?
-Vamos, no me vas a decir que te sorprende. –Dijo con media sonrisa Lexa sorprendiéndose a sí misma de la seguridad que sentía. –Buen día Carl. –Miró con suficiencia al guardia.
-¿Podrías bajar la voz, idiota? Sabes perfectamente que esto no es un juego Lexa. –Costia se acercó a ellas hablando casi en un susurro.
-No puedo creerlo chicas, ¿Acaso Costia Stone tiene miedo de un grupito de chicas? –Dijo Zoe riendo e invitando a que el resto lo hiciera también.
-No sé a qué quieres jugar Woods pero será mejor que te vayas. –La castaña se acercó peligrosamente a la chica pero un fuerte brazo lo impidió, era Raven. -¿Reyes? ¿Acaso no has tenido suficiente? –Costia seguía hablando con un susurro.
-La que al parecer no ha tenido suficiente aquí eres tú, zorra. –Las chicas hablaban fuerte a propósito logrando que algunas personas que comenzaban a llegar al campus se dirigieran a ese lugar.
-Ontari, tú menos que nadie debería estar aquí. –Costia ignoró a Raven.
-¿O qué? ¿Vas a golpearme? –Ontari lo dijo fuerte y firme, su voz era grave y fácilmente se reconocía la ira en sus palabras, fue cuando Harper puso su mano sobre el hombro de la chica en señal de apoyo.
-Cállate. –Retrocedió un paso. –Cállense todas. –Dijo más fuerte de lo que planeaba. -¿Acaso no ven que están montando un espectáculo? ¡Idiotas!
-¿Un espectáculo? –Volvió a hablar Raven. –Chicos, ¿Quieren un espectáculo? –se dirigió a la masa de personas que ya se reunía a su alrededor.
-¡Lo queremos! –Gritó un chico. -¡Ya digan qué ocurre! –Gritó un segundo chico del otro extremo.
-Bien, entonces es hora de que vayan sacando sus celulares, abriendo sus cámaras porque ha llegado el momento en que esta chica de aquí. –Raven apuntó a Costia. –Pague por todas y cada una de las cosas que ha hecho en este campus.
-¿Nerviosa Costia? –Habló nuevamente Lexa.
-¡Maldita Lexa Woods! –Costia volvía a acercarse a la morena, Octavia iba a impedirlo pero Lexa la detuvo, decidió seguir hablando. -¿Vas a golpearme nuevamente Costia? ¡O podrías hacerlo con ambas! –Apuntó con su pulgar a Ontari. –Porque si no lo sabían chicos, esta idiota que tengo en frente pasó meses y meses golpeándome, lo hizo cada vez que se le dio la puta gana. –Cada palabra la dijo mirando fijamente a Costia, todos estaban en silencio, perplejos y expectantes a qué podría responder la castaña.
-Costia, será mejor que me vaya. –Dijo Emerson con la voz completamente temblorosa.
-Oh Carl ¿Te vas tan pronto? –Habló nuevamente Zoe. –Y yo que pensé que habías traído el dinero para comprarle drogas a Stone ¿O me equivoco? –El rostro de ese hombre se desfiguró y se escuchaba un constante murmuro proveniente de todos y cada uno de los estudiantes que observaban la escena, jamás nadie esperó que la cosa fuera por ese lado. –Chicos, las drogas son malas para su salud, así que si ustedes también han estado comprándole a esta loca, deberían dejar de hacerlo. –Dijo Zoe con burla.
-Y por si no lo sabían, ya que estamos hablando de esto… -continuó Lexa. –Costia está ganando muchísimo más de lo que debería con la venta de su maldita droga, lamento decirle a todos sus clientes que han sido estafados durante meses, la mierda que les vende es cualquier cosa. –Emerson salió disparado del lugar con furia, su caminata era torpe, ese hombre se había metido en una grande.
-Esto ha sido demasiado, . . –Demandó Costia en el oído de Lexa.
-No. –Dijo firme la morena. -¿Quieren saber más? –Se dirigió Lexa a la multitud de donde se escucharon miles de sí. Por más que Costia lo hubiera querido era imposible salir de ese lugar, habían formado prácticamente una muralla y no la dejarían irse hasta que Lexa lo decidiera así.
-Quizá es hora que Bryan y Miller sepan algo importante. –Dijo Octavia mientras ambos chicos avanzaban hasta ponerse en primera fila.
-Todos supimos el accidente que tuvo Bryan hace algunos meses. –Dijo Lexa mirando al chico. –Y todos nos enteramos también que Murphy había sido uno de los responsables. –Tanto Bryan como su novio tenían una expresión dura y una mirada fría. –Bien, deben saber que fue Costia quien lo envió a hacer su trabajo sucio. Ha manipulado a ese chico por más de un año bajo amenazas.
-¡Voy a matarte, maldita! –Miller iba a avanzar pero algunos chicos lo tomaron con firmeza evitando que hiciera alguna tontería de la cual se arrepentiría luego. Costia simplemente retrocedió con miedo y tragó saliva sin dejar de cambiar su vista hacia cada una de las personas que la observaban con odio y rencor en esos momentos.
-Realmente lo lamento chicos. –Dijo Lexa. –Debí decirles hace muchísimo tiempo pero no solo Murphy ha actuado bajo amenazas de esta idiota.
-Muchos lo han hecho y sabrán ustedes mismos si es así, a quien sea que le quede el saco. –Dijo Ontari sabiendo que ella era una de esas personas.
-A penas conocen a Costia –Habló Lexa.- han salido a beber con ella tantas veces, han ido a tantas fiestas en su nombre pero les aseguro que ella no tiene idea de quienes son, es una engreída que solo necesita gente a su alrededor para sentirse importante. Emma, Linds –Las aludidas se acercaron también.- ¿recuerdan la droga en su trago aquella noche? Pues ya imaginarán quien fue.
-No, Lindsey, Emma, no es como ella lo dice. –Habló al fin Costia, mintiendo. –No le crean, yo jamás les haría eso chicas, ¡Lexa es una mentirosa! ¡Lexa y este grupo de idiotas miente! Ella me engañó y con eso no le bastó, Emma, Linds –Se acercó. –No le crean, amigas, por favor.
-¿Costia? –Dijo Octavia. – ¿Podrías decirme cuál de esas chicas es Emma y cual es Lindsey? –La retó.
-No me tomes por idiota, Blake. –Dijo nerviosa Costia.
-¿Entonces? –Dijo Emma, la chica pelirroja.
-Entonces nada Lindsey, solo hablan mierda. –La real Lindsey puso los ojos en blanco mientras Emma simplemente reía.
-Maldita idiota. –Dijo la rubia.
-Púdrete. –Habló la pelirroja.
-Sé que habrán escuchado muchas cosas sobre Clarke Griffin últimamente, sé también que la mayoría de esas cosas las escucharon de Costia. –Habló Lexa nuevamente. –Deben saber que todo es una puta mentira. –Sintió como Raven se ponía justo a su lado. –Clarke Griffin, la novata de Artes solo llegó para ayudarme, lo hizo porque yo estaba atascada de un hoyo de mierda junto a esta chica y necesitaba que alguien me sacara de ahí, eso es todo lo que hizo. Es verdad, ella y yo tuvimos algo y sí, me enamoré –Le sonrió con suficiencia a Costia. – Costia es una chica violenta, que me dañó psicológica y físicamente todo el tiempo que duró nuestro noviazgo, noviazgo que ya se acabó. –Costia tenía las mejillas sonrojadas y los ojos llenos de lágrimas, su expresión parecía vacía, como si solo su cuerpo estuviera en ese lugar.
-Esta loca hizo lo mismo conmigo y no me cabe duda que lo ha hecho con muchos de ustedes. –Dijo Ontari. –Es por eso que deben saber que esto se acabó. –Ahora se dirigió a Costia. –Tu reino de poder y violencia se acabó, Stone.
-Al parecer la chica estrella de ingeniería no era tan genial como todos creían. –Habló ahora Harper en un todo de burla que jamás había salido por su boca. – Pobre de ti Costia, vales mierda. –Dijo con rabia.
-¿Chica estrella de ingeniería? Vamos. –Dijo Ontari. –Si se acostó con la profe de Microeconomía para pasar el curso. –Y eso desató una carcajada en todos los chicos presentes, se estaban burlando de Costia, muchos de ellos jamás habrían imaginado lo cruel que había sido esa chica, pero muchos otros sentían que lo que estaba ocurriendo ahí era también parte de su propia venganza, esos chicos que alguna vez habían sido duramente pasados a llevar por Costia Stone sin piedad.
-¡Está bien, se acabó el espectáculo! ¡Todos a clase que ya van tarde! –Grito Kane quien estaba quizá desde qué punto en aquel lugar. –Y usted señorita Stone, acompáñeme por favor. –Los chicos presentes se alejaron rápidamente del lugar evitándose algún problema pero no sin antes haberle gritado unas cuantas cosas a Costia Stone.
Costia le regaló una última mirada vacía a Lexa quien la miraba triunfante, Raven la abrazó con fuerza susurrando un eres increíble Woods, todas se dieron entre sí sonrisas y un fuerte abrazo, el peso que inevitablemente todas sentían sobre sus hombros esa mañana desapareció y aunque la tensión había sido enorme, sentían que habían hecho algo muy grande, por Lexa, Ontari, Clarke, Octavia y tantos otros. Luego de unas cuantas palabras cruzadas y mientras Octavia no quitaba su brazo de sobre los hombros de Lexa quien apoyaba cuidadosamente su cabeza sobre el hombro de su amiga, comenzaron a separarse, algunas fueron a clase y otras decidieron ir por un café prometiéndose encontrarse luego.
-Con Lex iremos a caminar un rato ¿Vienes Rae? –Habló Octavia.
-No se preocupen chicas, yo ya voy tarde a clase. –Les sonrió, sabía que podía perder ese módulo pero sintió que ese momento sería especial para sus, ahora, dos amigas.
-Está bien, hasta el almuerzo Reyes. –Dijo con una sonrisa Lexa y acto seguido Raven abandonó el lugar.
-Si ya estaba orgullosa de ti, hoy no sé si cabe más en mi pecho, Woods. –Octavia la tomó de las manos.
-Esto lo hicimos todas, O. –Sonrió. –Gracias por eso, gracias por todo. –Se miraron unos segundos sin decir palabra alguna porque nada era necesario más que dos amigas y ese momento.
-Gracias a ti por permitirme estar cerca de ti nuevamente, te extrañé muchísimo idiota. –Le revolvió el cabello y le dio un nuevo y corto abrazo.
-Y yo a ti Blake, te extrañé demasiado. –Miró hacia el cielo y suspiró. –Todo ha sido tan… extraño. Tan extraño pero se siente tan bien. –Lexa soltó una pequeña carcajada antes de continuar. -¿Quedo como una idiota si te digo que me preocupa un poco lo que pueda pasar con Costia ahora?
-Sí, una gran idiota. –Rió Octavia. –Una idiota con un corazón enorme. –Sonrió. –Pero lo que ahora importa es que… -Iba a seguir hablando pero se detuvo apenas miró hacia un costado. -¿Te parece se hablamos luego?
-¿Qué? –Dijo confundida Lexa.
-Creo que querrán que las deje solas. –Sonrió al ver como Clarke ponía su mano sobre el hombro de Lexa. –Te ves bien, rubia. –Dijo con una enorme sonrisa feliz de volver a ver a esa chica que se había perdido por tres semanas pero ese definitivamente no era el momento para reencuentros, al menos no para el de ella. Acarició la mejilla de Lexa quien seguía perpleja y se alejó sin decir más.
-¿Clarke? –Dijo Lexa con una enorme y temblorosa sonrisa.
-Hola, Lexa. –Mierda, cuanto había extrañado mi nombre en sus labios.
Doble capitulo porque se que todos extrañábamos a Clarke! No sean tímidos y déjenme sus comentarios ¿Qué creen que pensará Clarke sobre la nueva amistad de Lexa con las chicas? y ¿Llegó Clarke dispuesta a perdonar y comenzar desde cero? Sé que algunos me siguen odiando pero deben saber que yo los amo a todos :')3 Hasta la próxima!
