POV Bella

Edward me llevo a mi casa él pensaba que después de que vivimos hoy iba a entrar en shock pero afortunadamente eso nunca paso, a cada pocos minutos me veía de reojo y eso me estaba poniendo nerviosa.

Edward enserio estoy bien – lo volví a repetir cansinamente.

Supongo que solo estoy exagerando ¿No? – sonaba avergonzado.

Si – solté unas risitas.

Poso por ti mañana – no me gustaban las despedidas pero ya era muy tarde y teníamos que estar cada quien en su casa.

Esta bien – no me quedaba de otra que aceptar.

Te parece mucho tiempo verdad – su mirada mostraba tristeza.

Demasiado – admití.

Te llamare en la noche – una sola promesa me hizo sentir diferente.

Espero tu llamada – soltó una musical risa.

Me acerque lentamente hasta el y primero le di un casto beso, lo abrace y el me acepto gustoso recargando mi cabeza sobre su pecho y el su cabeza sobre la mía, este momento era único porque estaba con el, de hecho todos los momentos eran únicos a su lado, ahorita mismo puedo aceptar que estoy enamorada de el, que ha si fue desde un principio, que me sentí atraída a él no como las demás chicas, simplemente por sus ojos, su voz.

Es hora de irme – dije al fin.

Supongo que si – lo bese nuevamente y rápidamente abrí la puerta antes de regresarme y no dejarlo, no por hoy.

Me dirigí a la puerta de mi casa detuve mi andar y gire para ver una ultima vez por este día a Edward y a su coche, espere hasta su auto de perdió de mi vista para así poder entrar yo en mi casa, sé que aun no llegaba Charlie puesto que la patrulla no estaba posicionada en su lugar habitual.

Entre a mi casa directamente me fui a mi habitación y ahí fue donde coloque mis cosas, desesperada por algo de comida baje a la cocina para ver de que ingredientes disponía y de ahí hacer algo presentable para Charlie y para mi.

Al final me decidí por hacer un estofado, no hice mucho, solo era para mi padre y para mi, mi mama no estaba en la ciudad así que no me preocupe por la cantidad, solo tenia media hora para realizar mi tarea fui directamente ahí y saque mis cosas. Solo tenia que hacer unas cuantas operaciones para la clase de trigonometría pero gracias a las clases particulares que me había estado dando mi novio, no se me complico mucho y las termine en menos tiempo de lo esperado.

Revise la hora en mi reloj de cabecera y solo quedaban 10 minutos para que estuviera el estofado, baje nuevamente a la cocina y prepare la mesa limpiándola y colocando los vasos y una gran jarra de agua en el centro. Justo cuando el estofado estaba llego mi Padre, se puso cómodo quitándose la chaqueta y el arma que siempre cargaba en caso de emergencia y que gracias a Dios desde que tengo conciencia no ha disparado ni una sola vez, este afortunadamente es un pueblo tranquilo.

Hola bella – me saludo mi padre desde la sala.

Hola papa – le respondí de vuelta – en un momento te sirvo.

Solo sintió con la cabeza y se desplomo en un sillón prendiendo al instante la televisión, mientras que el revisaba que es lo que estaba disponible, yo servía los dos platos de estofado para ambos, coloque los utensilios que íbamos a utilizar y llame a mi padre.

Listo, ya puedes venir – espere hasta que llegara para que ambos empezáramos a comer al mismo tiempo.

Huele delicioso – a mi padre le gustaba todo lo que yo le hacia de comer.

Si quieres mas, solo dime – sonrió ante esto, sabia que siempre pedía mas.

¿Qué tal la escuela? – procure no ponerme yo sola en evidencia respecto al golpe que traía en la cabeza y después el rapto que hicieron Tanya y Mike sobre nosotros.

Bien, lo normal – tratando de que mi voz sonara normal.

¿Y Cullen? – mi padre era celoso y eso lo demostró aun mas cuando Edward vino a pedir permiso para que anduviéramos formalmente.

Oh bueno Edward esta bien – aunque mi padre no lo aceptara abiertamente sabia que le agradaba Edward, en parte era porque nunca ocasionaban problemas, porque era el hijo de Carlisle el director del hospital de Forks y además porque era un buen chico, dichos por las palabras de Charlie y hermano de Alice y Emmett.

Si, saludado de mi parte – ya era un avance al principio él no quería tocar el tema de Edward.

Lo hare – sonreí.

Estuvo delicioso, gracias por la cena cariño – se levanto llevando con el su plato y su vaso y ahí el mismo lavo los trastes que ocupamos, ese era nuestro acuerdo yo hacia la comida o en este caso la cena y el lavaba los trastes.

Me voy a mi dormitorio – avise.

Antes de dejar la cocina mi padre se dirigió a la sala para poder ver un rato la televisión, yo me dirigí al baño para darme una ducha hasta ahorita no me había dado cuenta que tan fuerte era el dolor que sentía en mi cabeza, aparte del chichón que tenía unas punzadas me están alterando, busque entre el medicamento que teníamos y tome Tylenol solo para el dolor, baje ala cocina por un vaso de agua y me la tome.

Sabia que el efecto tardaría un poco así que decidí darme una ducha antes de irme a mi cuarto, el agua que corría por mi cuerpo era relajante y hasta que el agua estaba tibia Salí de ahí, me puse mi pijama y como dije antes me dirigí a mi cuarto. Corrí al escuchar mi celular sonando y conteste sin ver quien era.

¿Hola? – estaba esperando la voz del otro lado de la línea pero esa nunca llego.

Hola – en su lugar se escucho una voz chirriante.

Ha eres tú – me desanime al instante.

Parece que esperabas a alguien mas – me reprocho.

Por supuesto – le conteste.

¿A quien? – demando.

Alice – respondí indignada.

Responde – su voz sonaba amenazante.

Obviamente de Edward – suspire cansinamente.

Tendrá que esperar a que cuelgue – pude notar como se plasmaba una sonrisa en ese rostro malvado.

Creo que si – no me quedaba de otra que ir al grano.

Bella sé que mañana mi hermano pasara por ti – rodee lo ojos.

Aja – no sabía a donde quería llegar.

Bueno solo quiero que lleguen temprano – seguía sin entender.

¿Por qué? – la curiosidad me gano.

Mañana lo sabrás, ahora tengo que colgar porque Edward me esta fulminado con la mirada. – soltó unas pequeñas risitas.

Nos vemos Alice – me despedí de ella.

Bye bella te quiero – me contesto

Yo igual Alice – le colgué.

Me recosté en mi cama pensando en Edward estaba tan absorta en ellos que cuando escuche el sonido de mi celular me sobresalto y después comencé a reírme yo sola.

Hola amor – esa si era la voz de Edward.

Edward – un suspiro involuntario se escapo de mis labios y el rio con su musical sonrisa.

Te extraño – su voz denotaba tristeza.

También yo te extraño – le respondí con la misma intensidad.

Nos quedamos hablando por dos horas hasta que caímos en la cuenta de que ya eran las 12 y que en unas horas mas tendríamos que ir al instituto.

Nos vemos al rato – dijo.

Hasta al rato – le respondí.

Te amo bella – suspire una vez mas al escuchar esas palabras.

También te amo Edward – colgamos al mismo tiempo, ya que así lo habíamos planeado cada que hablábamos.

Después de esa llamada solo me meti bajo las mantas de mi cama y cai en un profundo sueño donde una vez mas el personaje principal era Edward nuevamente.