Disclaimer:. ¿Míos?JA! I wish.

AN: Sé que me deben odiar, pero más explicaciones al final del capítulo. Si no les importa el spoiler de KiM antes de tiempo, continuaremos sin más dilaciones.Gracias por leer.

Lost in the Twilight Hall

A Aninnis-Ligabiss y Shadir-Elena.

Era impresionante cómo una onda de calor podía causarte tanto impacto como el de una bofetada. Después de despedirnos de Olga, Ingrid y Rex, quienes me abrazaron uno por uno como si nos estuviésemos despidiendo para siempre, seguí a Saga fuera del campamento con pies ligeros.

Corriendo entre el follaje detrás del Geminiano, no pude por menos que sentir esa angustia que me invadió cuando dejé la selva por vez primera, para perseguir un sueño y un destino que me estaba impuesto desde mi nacimiento. Shura me contó luego que no pude acostumbrarme al cambio sino hasta mucho después de haber llegado a Los Pirineos, pero estando tan niña, pude superarlo con el montón de cosas nuevas que había por ver en el viaje hacia España y a las montañas fronterizas del país.

Encontramos la misma roca alta que utilizó Mu para aterrizar de nuestra tele-transportación desde Gringolandia, donde Saga se volvió a mirarme, para encontrar que yo observaba hacia el horizonte.

Un mar de verdor increíble, lleno de peligros, de misterios y de recovecos tan místicos como ancestrales, esa era mi selva... aunque ya no la sintiera mía, aunque ya fuera una extraña en este medio, aunque ya yo no tuviera cabida en ella...

- Zelha... ¿nos vamos?

Asentí con la cabeza y rodeé su torso con los brazos, mientras él convocaba su Cosmo y exclamaba uno de sus ataques, la gran Another Dimension.

No volvería a la Selva en lo que me restaba de vida.

- X -

Caí sentada en algo mullido, la cabeza me daba vueltas. Ese maldito ataque de Saga siempre me mareaba, por lo que sacudí la cabeza tratando de enfocar mi vista.

Fruncí el ceño cuando vi una vasta extensión de arena, mas no reconocía nada. Saga se inclinó y me tendió su mano para ayudarme.

- ¿Dónde coño estamos?

- Estamos en Grecia,. ¿no reconoces el Cabo Sunion cuando lo ves? -me respondió burlón, mientras yo observaba a mi alrededor de nuevo.

Claro, este era el camino para la playa, un mini desierto que yacía entre la playa y el camino que existía antes de entrar a la parte rocosa que guardaba el Santuario.

- Hubiera querido llegar a la playa, pero tengo una promesa que mantener -añadió él con uno de sus esbozos de sonrisa sarcástica, para luego ponerse serio-. De hecho, tenemos que llegar lo más pronto posible, Shion quiere vernos.

Acomodé el morral y la caja de la armadura a mi espalda, mientras seguía a Saga por la vereda arenosa que enfilaba hacia el macizo rocoso que salvaguardaba nuestro hogar.

Al irnos aproximando a Athene, me detuve, rebuscando en mi morral. Saga alzó una ceja y se detuvo más adelante, para luego ver cómo me levantaba con mi vieja máscara en la mano.

- ¿Y eso?

- Órdenes del Gran Maestro, los habitantes de Athene no saben lo de la derogación de la Ley de las Máscaras... así que debemos usarlas hasta que ellos digieran esa noticia.

- Athena visitó la villa hace unos días, Zel -respondió él, ojeando la máscara que yo estaba tan renuente a usar-. Shion les dio parte de esa decisión en ese momento, de hecho fue porque Chloe regresó de su misión por este camino y ella no tenía puesta su máscara... así que tuvieron que soltar la lengua antes de que estallase una revuelta en la villa.

Ahogué una risita mientras me imaginaba a Chloe tan oronda caminando como si nada en el mundo le importase, mientras que los aldeanos la miraban con la boca abierta y cuchicheaban a su paso.

Ese era uno de los encantos de Athene. Era una villa preciosa, de casitas blancas con tejados azules... pero sus pobladores no eran más chismosos porque no tenían acceso a Internet.

Dejando la máscara de nuevo en el morral, entramos en la ruidosa villa, atareada en pleno día de mercado. Los niños corrían de un lado para otro, mientras los aldeanos regateaban unos con otros los precios de los artículos a la venta. Frutas, legumbres, hortalizas... pasando por vestidos y telas, hasta souvenirs y estatuillas de Palas Atenea, sosteniendo su escudo y a la victoriosa Niké.

Varias mujeres fijaron su mirada en Saga, quien iba junto a mí tan imperturbable como si estuviese caminando por el patio de su casa. Tch, divo.

- Si las miradas tuvieran algún efecto estarías como los Dioses te trajeron al mundo, azulejo -me burlé en un susurro mientras me tapaba la boca para reprimir la risita. Saga me miró de reojo y soltó un bufido.

- Yo no soy el único, muchacha... más de uno te está mirando con ojos de lobo hambriento -respondió mientras le lanzaba un glare a un tipo que dejó de masticar el bocado de gyro que se había metido a la boca por mirarme. El pobre hombre al ver a Saga se atragantó y tosió varias veces antes de aplacar su acceso con unos tragos de un vaso de metal que tenía a su lado.

No pude aguantar y solté una carcajada.

- Saga, pareces un novio celoso -critiqué yo mientras inconscientemente le lanzaba un iglare/i parecido a un grupo de mujeres que parecían desvestir a mi compañero con los ojos, mientras comentaban entre cuchicheos. Ellas se cruzaron de brazos y me dieron la espalda, alejándose. Tch, droolers. Saga se rió entre dientes y me tomó del brazo, halándome hacia él.

- Y tú pareces una esposa posesiva -replicó con un smug smirk-. Esas mujeres siempre me miran, pero cuando las observo siempre salen corriendo.

- Es que quién no te va a tener miedo a ti -reboté con sorna-. ¡Apuesto a que media villa te tiene un temor horrible, eres el monstruo de la Fuente! Fear my fluffy hair!! MWAHAHA!!/

- ¿Y por qué tú no me tienes miedo? -preguntó sin perder el paso-. Si a ver vamos, tú más que nadie eres la que me responde de esa manera tan burlona e impertinente...

- Ah, es porque tu fluffy hair no me da miedo,. ¿ves? Sólo cuando es gris -dije mientras le pasaba la mano por el cabello, encontrando el mechón que había cortado hacía tanto tiempo ya-. Es más, creo tener aún el resto de este pedazo... quería hacerme una brocha para pintar la cabaña, pero a la final no me resultó...

- Si quieres cortas más, para que me lo emparejes -saltó él con una mirada intensa-. Así me darías todo el derecho de cortar tu cabello, si bien diría que el que sale perdiendo si te lo corto seré yo mismo.

- Ah, ya cállate, fuzzy stuffed doll... sin embargo creo que sí me lo cortaré, está muy largo y me pueden confundir con un hombre...

Solté la risa de nuevo, acompañada por los snickers de Saga. Definitivamente, nuestros banters eran demasiado divertidos, ninguno de los dos daba su brazo a torcer cuando se refería a picar al otro. El primero que se molestaba, perdía.

- Por lo menos yo luzco lo suficientemente masculino como para no ser confundido con una mujer -contestó mientras tomaba mi cabello recogido en la usual ponytail-. Y viendo tu cara, no creo que alguien esté tan ciego como para confundirte con Afrodita... aunque estamos de acuerdo en que se ve demasiado femenino, sí...

- No, de hecho se ve demasiado lindo, como buen metrosexual -repliqué con una sonrisa maquiavélica-. Se ve bonito, se cuida el cabello, se pinta... ¡parece una geisha! Con razón Alexa se mudó con gusto luego de haber ganado su armadura, jaja.

- Qué mala eres -Saga sneered-. Alguien tendrá que darte una lección algún día para que aprendas a respetar a tus mayores.

- Go ahead, make me -dije acercando la cara a la de él, retándolo con los ojos entrecerrados y una sonrisita-. Mira que tengo unas ganas de patear traseros dorados desde que gané a Casiopea... capaz y eso es el árbol que me dijo el Gran Maestro, quién sabe...

- No me retes, muchachita -respondió él a milímetros de mi rostro. Allí fue que me di cuenta de lo cerca que estábamos, podía percibir su aroma de siempre, aroma a poder, a historia, a canela maderada-. Puedes salir perdiendo, la última vez no fue tan fácil para ti y terminaste perdiendo un sentido y en coma...

- Eso es porque no pude controlar mi poder, además, que te dolió que te hubiera pateado el trasero, lo sabes bien.

- Tomó cinco Santos de Bronce con poderes de Dorados para derrotarme, tomó una encarnación de Buda para hacerme perder los sentidos... ¿quién tiene mejor resistencia, a ver?

Fruncí el ceño y le saqué la lengua.

- Te la crees de mucho porque fuiste contenedor de un Dios, Saga... apuesto a que ya tuviste tu lección de humildad,. ¿no?

- Apostaría lo que fuera a que esa lengua serviría muy bien en otros menesteres... -replicó con ese tono de voz bajo que me causaba tanto calor.

Advertí que sus ojos habían caído un poco, dándole toda la apariencia de "ojos encapuchados". Aparté la mirada de la suya, para notar que muchos aldeanos nos miraban, como si fuéramos los actores de una tragedia griega. Mis mejillas enrojecieron como un tomate y me aparté, para seguir caminando frente a él.

- Vamos, mijo,. ¿no que tenías que verte con Shion?

No me volví a verlo, pero estuve segura que sonreía arrogantemente, como siempre.

Ass, pensé fastidiada, antes de entrar al Paso de los CdC.

- X -

Contuve las ganas de llorar cuando el camino se abrió frente a mí, dejando ver el Santuario en todo su esplendor. Doce construcciones hermosísimas, vetustas y llenas de historia, se erguían orgullosas en su emplazamiento, desafiando a quien las mirase a entrar en sus profundidades, como altivas, orgullosas de sus Guardianes.

Tenía que admitirlo... estaba enamorada del Santuario.

El Reloj estaba apagado, pero sus símbolos en vez de números brillaban con la luz del sol del mediodía. El camino a la Fuente de Athena estaba oculto por la vegetación que sólo crecía salvaje allí, mientras que los primeros escalones que daban una desafiante bienvenida al extraño y comenzaban su largo recorrido por la Calzada Zodiacal, empezando por Aries, se hacían presentes ante nosotros.

Suspiré profundamente, mientras se dibujaba una sonrisa en mis labios, que Saga advirtió de inmediato.

- Vamos a ver si sigues sonriendo cuando lleguemos allá arriba -dijo burlonamente, mientras comenzaba el largo y exhaustivo ascenso. I sneered.

- ¿Y qué me vas a dar a cambio si te gano en una carrera hasta allá arriba?

Saga se volvió a mirarme, como sopesando los pro y los contra, para luego volverse y continuar subiendo con paso flojo.

- Si tú ganas, puedes pedirme lo que quieras. Y si yo gano... me concederás un deseo.

Dicho esto, partió como una exhalación en dirección a Aries. DAMN YOU, CHEATER ASS!!!

Maldiciéndolo, I flared mi Cosmo y lo seguí, entrando en la Primera Casa como un rayo. Vi a Kiki saliendo de su habitación y deteniéndose en seco cuando me vio, a lo que le hice un saludo con la mano y le grité que lo vería después.

Extrañamente, Mu no se hallaba por todo eso.

Haciendo una mueca, maldije a Saga de nuevo y salí de Aries, para ver un iglimpse/i de su cabello azul desaparecer en la entrada de Tauro.

Ojalá Aldebarán pudiese detenerlo, pensé al entrar al Segundo Templo... para chocar contra una pared que se me atravesó de repente.

- Garotinha -dijo Aldebarán con una sonrisa, mientras me ayudaba a ponerme de pie-. ¿Cómo te fue con--?

- ¡Luego, Papá, Saga me va a ganar! -dije mientras emprendía la carrera de nuevo y dejando a mi querido Taurino con un palmo de narices-. ¡Te contaré luego, te quiero!

Salí del Tauro riéndome, al ver la cara de Aldebarán hecha piedra. Yo no vocalizaba mucho mis emociones, pero ciertamente no podía pasar un momento así sin decirle que le quería, al menos para que se acordara.

Pasé por Géminis como una exhalación, sin notar si quiera la mata de cabello azul que se escondía en una esquina. Salí del Templo, para ver más arriba a Saga entrando a Leo.

Oh, bugger.

- ¡¡Chloe!! -grité en cuando entré a Cáncer-. ¡¡CANGREJA!!

- Sacre bleu! -se oyó desde un rincón-. ¡Regresaste más escandalosa que nunca, Cabrita!

- ¿Por qué no detuviste a esa excusa de peluche trasquilado cuando pasó por aquí?

- Porque pasó tan rápido que casi no lo advertí, y luego me dio hueva detenerle -me respondió, alzando la botella que tenía en la mano, como brindando su excelente idea. Le saqué la lengua y corrí hacia la salida, agitando la mano.

- ¡¡Hablamos después, a ver si dejas de saquearle la bodega a DeathMask!!

- ¡¡Esto es herencia, vino con la Casa!! -gritó ella desde su posición-. ¡Bonito bronceado!

Sobretodo, tenía la cara roja por la carrera, pero la siesta en el techo de la casa de la selva me bronceó a pedazos. Le envié una mentada de madre mental a Chloe y continué mi camino.

Pasé por Leo, Virgo, Escorpio y Sagitario sin problemas, aunque Shaka me regañó mentalmente por las mismas razones que regañó a Shura la otra vez. Pero me excusé diciéndole que tenía que reportarme ante Athena lo más pronto posible, por lo que cortó su réspice y me dejó pasar sin más dilaciones.

Capricornio estaba sola y oscura. Fruncí el ceño e hice volar mi Cosmo, haciendo que las antorchas se encendieran con un flash.

Pero, si Chloe había regresado... ¿dónde estaba Shura?

Cierto, Shura y yo estábamos peleados, pero dejar el Templo solo... eso no era cosa de él...

Dejé las luces encendidas, continuando hacia Acuario y a Piscis, sin encontrar impedimentos en ninguna de las Casas.

Llegué al terraplén que se abría antes del Templo Patriarcal, donde me tuve que inclinar a tomar aire. La carrera que había hecho no había sido tan desesperada como la que corrí contra Shura, pero ciertamente fue más larga y más forzada.

Caminé hasta la puerta del Templo del Patriarca respirando pesadamente, intentando controlarme un poco antes de reportarme ante el Maestro Shion. Luego, abrí la puerta y me deslicé hacia el interior.

Saga se hallaba con una rodilla hincada en el suelo ante Shion, quien se hallaba de pie en la escalinata frente al Trono Patriarcal, mientras que en éste... Athena.

Al verla, prácticamente floté hasta arrodillarme al lado de Saga.

- Habéis ido muy lejos para llevar la palabra de humanidad y amor de la Diosa -comenzó Shion con voz suave. No me atreví a levantar la mirada, fijándola en el suelo-. Sin embargo, el peligro ocasionado por la situación presentada en la selva amazónica no se manejó de la manera más conveniente.

Me sentí peor de lo que me sentía already, viendo que mi misión habría sido un total y absoluto fracaso si Saga no hubiera llegado en el momento que lo hizo. Cerré los ojos y bajé más la cabeza, peleando contra mis propias lágrimas.

- Los seres humanos, empero, son tan volátiles y distintos como puede ser una gota de agua de otra gota. Similares pero a la vez tan distintos, que puede notarse realmente sólo cuando miras de cerca ambas gotas, tan idénticas en su apariencia.

Sentí la mirada de Athena sobre mí, pero aún así no alcé los ojos. Me sentía tan llena de vergüenza que no me atrevía siquiera a encontrar su mirada. No me sentía ni siquiera digna de estar en su presencia.

- Gracias a Saga, quien pudo contrarrestar un desastre inminente, la misión se declaró todo un éxito. Pero, Zelha de Casiopea, pudiste haber enfrentado a tu oponente sin reparo alguno,. ¿por qué no lo hiciste?

Viéndome interpelada, tuve por fuerza que alzar la cabeza. Aún con los ojos cerrados, pude ver la luminosidad del aura de mi Diosa, cálida, amable, reconfortante, la cual me empujó a hablar.

- ...No quería hacer uso de mi fuerza, Maestro... no quería abusar de la fragilidad del ser humano... no quería hacerle daño, por más que DaSilva haya elegido caminar su vida por el sendero equivocado... no quería...

Silencio.

Bajé de nuevo la cabeza. No podía mirar a Shion a la cara, mucho menos aventurarme a ver la decepción que seguramente estaba reflejada en su rostro... y en el de la Señora Athena.

- Viendo que tu empatía provocada por Casiopea fue una vez más tu perdición, no se puede culparte por ser humana, más humana que muchos que habitan el Santuario -dijo Shion, con voz ligera, como intentando descargarme de culpa, aunque yo no pudiera verlo de ese modo-. Zelha,. ¡mira a los ojos de la Diosa!

Levanté la cara como un resorte ante la orden del Gran Maestro, fijando mis ojos en los de Athena... y no pude evitar soltar el llanto.

Los ojos de la Diosa estaban llenos de amor, comprensión y entendimiento, como si supiese toda la confusión que reinaba en mi alma, como si estuviese conciente del turmoil en el que estaba envuelto mi mente y corazón...

- Lady Athena, my Goddess... I'm sorry, I'm so sorry... please, forgive me!!

Estaba inconsolable, ya me veía vagando por el mundo sin rumbo, pues después de este error garrafal, no podía, no podía ser digna de estar frente a Ella, mucho menos de portar una de sus armaduras...

- Zelha... -mi llanto se cortó en seco. La Diosa me había hablado, y no con su voz cósmica, sino con su voz terrenal, salida de la garganta de ese frágil cuerpo que era su contenedor-. Ser humano es la experiencia más gratificante que he probado en todos los ciclos de Guerras Sagradas, por lo que sé lo que significa estar desesperada por una equivocación... no temas,. ¡el Santuario es tu hogar!

Era primera vez que la escuchaba hablar y me regalaba con ese pequeño discurso sobre su vida... no podía respirar de la impresión, era como si me hubieran dado todas las claves resueltas de la Teoría de la Relatividad, pero en un nivel increíble, divino... e incomparable con las ecuaciones matemáticas de un viejo loco.

¡Y me decía que el Santuario era mi casa!

Parpadeé, sin dejar de mirarla sonreírme satisfecha, como si me hubiese dado una sencilla lección. Tragué saliva, intentando poner en palabras mi estado máximo de confusión, pero ella meneó la cabeza, como negando lo que pasaba por mi cabeza. Parpadeé de nuevo, mientras que Shion ocultaba su risita tras una mano y se dirigía de nuevo a mí.

- Zelha, antes Aprendiza de Capricornio, es tu nueva misión el impartir conocimiento. Por ello, en los próximos días se presentará ante ti una criatura de los Dioses, a la cual formarás con los principios aprendidos de tu Maestro y le enseñarás todo lo que es concerniente a ser un Guerrero de Athena, un Fiel Santo, un Pacificador Cósmico. Ahora eres Maestra, y como tal te será tratada.

Si alguien me hubiese visto en ese momento, juraría que Medusa me había impactado un ladrillazo con sus ojos, porque me quedé tan de piedra que se me olvidó respirar de nuevo.

¿Yo... enseñar?

Athena asintió, como respondiendo a mi pregunta, sin dejar de sonreír benévolamente. Me sonrojé y bajé la cabeza, aceptando mi tarea mudamente, aunque por dentro me mataba el pánico.

- X -

- Zelha, espera... ¡Zelha!

Iba dando tumbos sin ver. Luego de que Shion nos despidió, salí como una autómata del Templo Patriarcal, sin acordarme de Saga. De hecho, no me acordé de nada anterior al momento en el que escuché la etérea y musical voz terrenal de la Diosa de los Ojos Grises.

- ¡Zelha, por las piedras del Santuario, párate ahí!

Obedecí ciegamente, más porque la orden entró a mi cerebro sin yo haber procesado la voz que la empleaba. Saga se detuvo a mi lado y me levantó en vilo, llevándome como un saco de patatas a través de los Templos hasta llegar a Capricornio.

Allí, me bajó y me sentó en el fresco suelo de piedra, donde se sentó a mi lado, esperando a que yo saliera de mi estado de shock y reaccionara.

Levanté los ojos, encontrándome con una figura harto conocida. La Estatua de Athena otorgándole la Espada Sagrada a su Guerrero más fiel se erguía frente a mí, como recordándome una vez más que la presencia de la Diosa estaba en todos lados.

- Hace mucho tiempo, en un ciclo de Guerras Sagradas donde hubo más caídos que triunfadores, un guerrero arrojado y valiente se enfrentó contra un Juez de Hades, resultando merecedor de los favores de Niké la Victoriosa -escuché a Saga entonar con voz suave, como recitando de memoria-. Este guerrero era un Capricorniano que, sin tener técnicas asombrosas o terminantes como los demás, siempre favoreció la misión de su Diosa manteniendo una conducta intachable, anteponiendo sus deberes a sus deseos y comprometiéndose en las batallas dando el todo por el todo, sin importarle que tal vez debiese sacrificar su propia vida a favor del gran esquema, de la misión de Athena.

Observé cómo la luz mortecina de la tarde hacía brillar la espada de piedra de la Estatua de la Recompensa, como haciendo hincapié en el hecho de que la Excalibur era la protagonista de la historia.

- En la batalla contra el Juez de Hades, dio todo lo que tenía y mucho más, para probarle a ese Juez y a todos los demás que podía vencerle, aún cuando él mismo se considerase un guerrero de poca monta. Mucho fue el asombro del Juez, Minos, cuando el aura de la propia Diosa fue la que se interpuso en el ataque mortal, rechazando todo daño hacia su servidor que había probado ser el más fiel... y obsequiando esa fidelidad entregada, esa lealtad constante, esa sincera nobleza, con el máximo de los regalos. Una Espada que lo podía cortar todo, desde el más breve de los cabellos hasta el metal más duro, hasta la montaña más férrea, hasta el corazón más frío.

Volví los ojos hacia Saga, bebiéndome cada palabra ansiosamente, como siempre me pasaba cada vez que él me contaba algo. Éste sonrió al ver que estaba pendiente de lo que decía e hizo un movimiento con la mano, haciendo brillar la silueta del sirviente de Athena, más que la propia Excalibur.

- El divino regalo no es la moraleja de la historia, pequeña. Es la perseverancia que tienen los de tu signo para lograr lo que se proponen, entre tercos y tenaces, entre porfiados y obstinados, sólo los Capricornios, aún más que los Géminis, aún más que los Sagitarios, aún más que cualquier otro signo zodiacal, tiene la fuerza de voluntad y el espíritu para seguir intentándolo. Nunca desfallecen, por más imposible que sea la meta.

Suspiré. Las palabras de la leyenda de Saga habían logrado que yo olvidase el hecho de que ahora tendría a un niño o niña a mi cargo, y que tendría que moldear su impresionable mente para que fuese un Santo.

Un Santo, fuck the world.

Shit.

Un niño o niña que pelearía contra todos los males del mundo a favor de esa jovencita que guardaba la esencia de la Diosa de la Sabiduría y de las Guerras Justas...

- Y ahora tendré que enseñar...

- Vamos, lo harás muy bien... sólo tienes que tener paciencia, los críos suelen ser bien cargantes cuando están pequeños. La paciencia es la virtud más grande que tienen los Cabritos, así que no te será difícil ser una Maestra del próximo Santo... ¿qué dices, te quedas ahí viendo crecer el musgo en el suelo o qué?

Tal vez Saga no se había dado cuenta, pero sus palabras me hicieron recordar algo que había olvidado hace tiempo... esa lección aún no aprendida de Mu, sobre "hacer crecer las rocas"...

La paciencia era una virtud, tan ponderada, que podías ver crecer las rocas... ¿pero cómo hacerlas crecer, per se?

La curiosidad me había picado en su momento, pero ahora me espoleaba por completo. Agradeciéndole a Saga por sus palabras con una sonrisa y un beso en la mejilla, corrí escaleras abajo hacia mi cabaña, donde me esperaba el final de mi investigación mental.

Y prontamente, lo encontré. Mis dos únicos libros (el primero, un compilado de un autor británico que se inventó una lengua entera para una historia épica, la cual Sir Drake adoraba, mientras que el otro libro era sobre las costumbres de un país que había visitado recientemente), reposaban donde los había dejado, encima de la cama. Tomando el último de ellos, me eché encima de la cama, surfeando entre las páginas... hasta encontrar lo que buscaba.

¿Pero qué demonios era el wa(1)?

¿Tranquilidad espiritual...?

Bueno, con Casiopea metiendo el hocico donde no la llamaban y en el momento más inoportuno, era como difícil que pueda mantenerme ecuánime espiritualmente... aunque si iba a convertirme en la chaperona e institutriz de un chiquillo aprendiz, bien podría ejercer las virtudes de la paciencia.

Miré el techo, soltando un nuevo suspiro y pensando randomly que tendría que revestirlo para que no me cayera encima una gotera cuando lloviera, visto el agujero que tenía el mismo y volviendo a mis pensamientos rápidamente, resolví cumplir con lo que me habían encomendado con todas las de la ley.

Ese niño sería un Dorado, por mi vida que lo sería.

Sí, lo sería.

--------------------

(1): Alusión al concepto de "ver crecer las rocas", planteado por James Clavell en Shogun. Lectura recomendada a los que quieran leer una historia del Japón antiguo.

-------------------

Sí, sé que me he perdido, y les ofrezco infinitas disculpas a mis lectores. Si han pasado a ver mi profile últimamente, se podrán dar cuenta que no he estado ociosa. Amazonverse y Hyaku Ryu (y próximamente, Imeji) son LJs que se están actualizando frecuentemente, así que verán que no me he tomado vacaciones aún. :P

Ahora a responder reviews, rapidito:

Shadir:. ¡Gracias por tus palabras!. :P Esperemos que todo se resuelva... pero conociéndome, sabes que eso aún como que no,. ¿verdad? xD

Ophelia Inmortal:. Lo siento! No fue mi intención hacerte tomar Nervo-calm (cómo me hiciste reír con esto, haha), pero con el proyecto de las 4 escritoras avanzando tan despacio, no pude sino quedarme a un lado y mirar nomás. ¡Espero que esto te anime!

Pilla Doll: Es curioso en verdad que a Mu le cambien las órdenes, pero ese lado de la historia no lo manejaré yo. Con respecto a lo del árbol y la planbta trepadora... ¿quién sabe ahora?. :P "Casi" es una necia de primera, a ver si termina de acomodarse,. ¿no crees?

Angel del Apocalipsis:. ¡Me tenías abandonada, beba! -se limpia las lágrimas con un pañuelo del tamaño de una sábana-. Heee! Te gustó el beso! Qué bien, me encanta que te haya gustado. Siento haberte sorprendido (bueno, no, esa escena estaba planeada de esa manera para sorprender, hahaha XD), pero tengo muchas razones deux ex machina para dejar la historia como está. Veremos qué pasa. Bechos, muchos bechos! Qué bueno que no prestas atención a las fumadas de la historia. Es muy difícil para mí no hacer la historia lo más realista posible, pues hay que considerar que ese es su mundo y, aunque nosotros sepamos que no existen, es mejor si uno se toma la atribución de pensar que todo ese esquema existe, se trabaja mejor. Y como todo, ellos necesitan una cucharada de realismo entre tanto ataque y Cosmo fantástico,. ¿no crees?
¡Te veo posteando mucho en el Eternal! Me encanta que te guste mi casita, Nela querida. ¡Un beso!

Melina no Sukoorpion:. ¡Gracias!. :E Fuiste de las pocas que me felicitó por mi cumpleaños. ¡Espero que te haya gustado el drabble de Milo!. ;P

Lyra-acuario: Esa es precisamente la idea,. ¡no poner tan claro con quién va a terminar la muchacha! -esquiva tomates podridos-. Espero que esto te ayude un poco con la espera,. ¡saludos!

may21: Heheh, aunque he respondido casi todas tus preguntas, agradezco muchísimo el apoyo que le estás dando al proyecto y me encanta la constancia con que lo sigues, es refrescante ver que la historia no se hace vieja ni sosa. Muchas gracias en verdad. Con respecto a las palabras en inglés, con visitar babelfish puedes notar de dónde y cómo es el contexto de cada una, la mayoría son bastante sencillas y las que no sí trataré de ponerles un pequeño glosario al final.
Y los que nacen el 21 de diciembre son Sagitarios, definitivamente. ¡Saludos!

Angel del Apocalipsis: Ya pues, dame esa botella y ponte a leer -mirada de reojo-.

Samarien: Veremos con quién se queda la muchacha (que ojalá yo fuese ella, jajaja), aún no se decide ese particular en la trama. :P
¡Espero que la computadora de Navi ya funcione!

Zavijah:. ¡Hola compatriota! (en el buen sentido de la palabra, claro :P). Yo adoro tanto a Mu como Saga, y créeme que fue extremadamente difícil para mí escoger uno de ellos dos para la muchacha. Más pronto que tarde sabrán de quién se trata, jeje. Muchas gracias por tu comentario, en serio que me esforcé lo bastante para meterme en la cabeza de cada uno de los personajes y sacarles una buena personalidad, pero hay algunos que sencillamente son y serán un enigma para mí. ¡Gracias por tus palabras, linda!

Artemisa Ravenclaw: Heeeeee!. ¡Te registraste! XD No tienes compu? Qué pasó con la tuya? No desesperes corazona, no te preocupes por Mu mira que es muy capaz de... -insertar spoiler aquí-. :P Casi se me sale, haha. Bueno, DaSilva ya está muerto (aunque no precisamente por mano de Saga ni de Zelha tampoco), y nadie lo extrañará. Con respecto al cabello de la niña, pues sí, algo vistoso debería tener ahora que tiene reflejos, no? XD Qué cosa extraña y misteriosa es esta del Cosmo, hahaha. Sí, Casiopea es como todo eso que dijiste y... no te voy a decir más porque te arruinaría el final de la serie. :P
Bechos linda,. ¡espero te encuentres bien!

Mandy: Hola-hola! Muchas gracias! Me encanta que te guste mi historia. En cuanto al sarcasmo en los diálogos, parte de ellos sale de los brainstorms que tengo con Argesh Marek (la autora de Chloe en the Killer in Me), y parte de mi propia cabeza, porque el sarcasmo es un don que domino diariamente, hahaha. Y acertaste, no se usa sólo el idioma inglés porque recordemos que el Santuario es un Babel de muchas nacionalidades y maneras de pensar, así que hay que estar conscientes que no todos hablan igual cuando están en confianza o cosas así. ¡Gracias por tus palabras!

MomichiLee: Heeee! Tenía tiempo sin leerte, nena! Madre mía efectivamente con Casiopea, veremos si más adelante aparece algo más sobre esto. Y como siempre, veremos qué pasa con este triángulo extraño que se traen estos tres, hahaha. Qué bueno que te gustaron los capítulos de The Killer in Me! Argesh Marek se sentirá muy feliz de saber esto. Gracias por la felicitación! (aunque la responda tan tarrrrrrde). ¡Saludos!

Bluedragon: Pues fíjate que recibí este review tuyo justo cuando ya me había decidido a continuar con la historia,. ¿qué te parece?. ¡Muchas gracias! Me halagan mucho tus palabras, hehe -se sonroja-. No te preocupes, aún no se ha visto el final de Mu. Sólo que decidí retorcer el plot de una manera más fluida. Luego se sabrá más sobre esto, lo prometo. Con respecto a los Bronces... digamos que ellos están aparte de todo esto, sobretodo el burrito con alas. No me cae bien el personaje, lamentablemente, aunque tiene una que otra aparición en los Diarios, aunque más tienen los otros cuatro. ¡Gracias por tu review!

Y a los que han leído/esperado/mentado la madre, muchas, muchísimas gracias por esperar. Sé que más de uno querrá azotarme contra la pared, pero todo esto obedeció más a razones editoriales que otra cosa. No es que no quisiera, en serio, pero tenía que apoyar a mis compañeras de proyecto. Pero ya es tiempo de continuar con el show, así que quedan cuatro capítulos donde todo se verá amarrado lo mejor que pude.

Gracias, chicos, muchas gracias.