No tengo excusas para haber tardado tanto, pero en estas vacaciones espero poder recompensaros.
CAPITULO 28
Casi dos meses habían pasado desde ese maravilloso día el cual me había unido en todos los sentidos a mi hermosa sirena. Después de nuestra mini luna de miel donde no falto el sexo y el amor, mi vida habían cambiado en muchos de sus aspectos. Bella me impresionaba cada día más, era una mujer única en su especie. Su dulzura, su alegría y su pasión era una de sus armas que me enamoraba cada día mas de ella.
James y Tanía hacia meses que no se veían por la guarida, desde el día que llegamos a Chicago y hubo un encontronazo de ellos dos con Bella, ella apenas me contó nada del por que de la discusión pero yo enseguida supe que el asunto no podría haber ido a mayores gracias a la intervención de su guardaespaldas el cual había puesto a vigilar a Bella sin que ella lo supiera. Siempre me había preocupado su seguridad, pero ahora correría aún más peligro siendo el punto de mira simplemente por hacerme daño a mi.
-¿Por que no me dejas ir contigo?-preguntaba por quinta vez mientras recorría sus pequeñas manos por mi pecho desnudo, hacia poco que ya me había quitado la camiseta mientras se sentaba en mi regazo en la silla del despacho, al parecer se había enterado que esta noche saldría con los chicos al bar de Conor a por la recaudación del mes.
-Por que no es sitio para ti pequeña-dije mientras soltaba un pequeño suspiro de placer sintiendo como el calor empezaba a recorrerme por todo mi cuerpo.
-Nunca me llevas a ese bar -llevo sus labios a mi oreja dejándome pequeños besos en el lóbulo haciendo que mi miembro se pusiera más duro.
-Bella, si sigues por ese camino terminare haciéndote el amor en la mesa del despacho-una de mis manos como si tuvieran vida propia se colo por debajo de su camiseta haciendo un camino hasta uno de sus pechos donde empecé acariciar su pequeño pezón.
-Te echare tanto de menos-dijo ella mientras dejaba pequeños lamidas en mis labios.
-Cariño no me hagas esto, sabes que en este terreno no cederé-acaricie su pequeña lengua con la miá mientras mi otra mano empezaba acariciar su hermoso culo mientras la otra mano seguía acariciando ahora el otro pezón para ponérselo también duro.
-Vale, pero que sepas que me aburriré como una ostra-dijo haciendo un pequeño puchero.
-Mentirosa-dije sonriendo sobre su boca sin dejar de acariciarla llevando a continuación mis labios a su cuello para empezar a besarle su deliciosa piel-seguro que llegará la pequeña duende y se ofrecerá para una de sus famosas fiestas de chicas que odias o vendrá Emmett para que vayáis al gimnasio para entrenarte en tu defensa personal o quizás venga Sussi para que practiquéis con el coche que te regale.-Ella soltó una pequeña risa mientras volvió acercarse a mi dándome uno de sus besos que prácticamente me dejaba sin aire.
Estábamos tan metidos en ese beso mientras nos acariciábamos que no escuchamos abrirse la puerta del despacho. Pero el sonido de alguien aclarándose la voz nos hizo separarnos para ver esos ojos grises fríos como el hielo que nos miraba tan fijamente de manera burlona. Bella quiso quitarse de encima de mi por la interrupción de esa persona pero yo la sujete de la cintura para que no se separará intentando ocultar la gran erección que tenía en ese momento.
-Aro, ¿a que debemos tu visita?-pregunte de manera desinteresada acariciando la espalda de Bella para que se relajara.
-No quería interrumpir tu momento amoroso con tu secretaría-dijo mirando fijamente de manera lasciva a Bella la cual sentí como se tensaba en mi regazo haciéndome fruncir el entrecejo-pero necesitamos hablar en privado así que saca a la gatita del despacho.
-Lo que tengas que hablar conmigo lo puedes hacer delante de ella-Aro me miro sorprendido pero quería que supiera que lugar tenía Bella en este momento-antes dejame que te presente, Aro esta es mi mujer Bella Mansen -dije mirándole fijamente y resaltando mi apellido para que supiera cual era mi relación con ella-Bella él es Aro el gran jefe-dije mirándola.
-Encantada -dijo Bella levantándose de mi regazo para darle la mano de manera educada-Edward me ha hablado de ti.
-Espero que cosas buenas-dijo él con una sonrisa sincera aún sin salir de su asombro-¿Por eso el adelanto de tus negocios?-dijo con una ceja alzada.
-Si, quería tener unos meses tranquilos para ponerla al día, ya que ella será mi mano derecha en todo, necesitaba prepararla para poder delegarla algunos asuntos, quizá de ahora en adelante trabajes con ella.
-vaya, impresionante, si que tienes fe en su inteligencia-dijo él mirándola de nuevo-pero pensé que nuestra relación era lo suficiente confiada para decirme que te ibas a casar con esta belleza, te hubiera hecho un buen regalo -dijo regalándonos una sonrisa.
-Fue algo intimo-dije haciendo que Bella se sentara de nuevo en mi regazo mientras la abrazaba por la cintura-tu dirás, ¿en que podemos servirte?.
-Cayo ha vuelto-al escuchar ese nombre mi cuerpo se tenso-y al parecer se quieren reagrupar con el Alec uniendo sus fuerzas, solo he venido a advertirte que ahora seguramente sean más peligrosos.
-Mierda esto no me lo esperaba-dije mientras escondía mi cara en el cuello de Bella-si ellos se unen se harán más fuertes y quizá puedan hacer peligrar mis negocios en Chicago-mire de repente a Aro-¿no habrás venido a decirme que te iras con ellos?.
-No, sabes que mi odio hacia a Cayo aún esta muy vivo, no podría nunca juntarme con ese personaje que hizo tanto daño a alguien de mi familia sin matarnos primero-yo solo pude afirmar con la cabeza-he venido a advertirte, ten cuarenta ojos, ya sabemos como juegan ellos y no son muy limpios que digamos, intentaran atacarte por tu punto débil-dijo mirando a Bella-pero si la has estado preparando como tu me has dicho no habrá problemas.
-Ella esta lista, confiá en mi-dije con una sonrisa.
-Me alegro escuchar eso-dijo dándonos una sonrisa mientras se levantaba para marcharse pero antes de girar la manija de la puerta se volvió-perdona la pregunta pero ¿te conozco de algo Isabella?-pregunto el mirando ahora más fijamente a Bella.
-No lo creo-dijo ella de manera rotunda.
-Me habré equivocado-dijo él regalándonos una sonrisa nostálgica-te pareces mucho aún viejo amigo mio que vivió hace mucho en Chicago.
Sin decir una palabra más Aro salio de mi despacho dejándonos a Bella y a mi desconcertados, yo solo pude mirarla y al ver su semblante tan serio y pensativo me preocupe, pero con un encogimiento de hombros de parte de ella se volvió hacia mi dándome de nuevo una de sus sonrisas picaronas dándome a entender en ese momento que era lo que pasaba por su cabeza.
-¿por donde íbamos?-dijo mientras empezaba acariciarme de nuevo el pecho y me lamia el lóbulo de mi oreja.
Fue imposible convencer a Edward de que esta noche me llevará con él, sabia que era una pelea la tenía perdida desde el primer momento que me entere que se iría al bar de Conor, el sitio prohibido para mi según él. Pero me interesaba saber todo de sus negocios, me sentía orgullosa de que él no me tomara como una mujer florero que no sabía hacer nada como pensaban muchos que sería una vez que empecé mi relación con Edward, o la mujer en las sombras como lo eran muchas otras en nuestra pandilla.
Como le había dicho Edward a Aro a partir de ahora yo llevaría sus negocios descargando a la vez de un poco de trabajo a Jasper, ya que él últimamente estaba muy ocupado con mi pequeña amiga y desaparecidos haciendo a saber que, pero lo que había hecho hoy Edward al decírselo a su mayor socio me hacia sentir toda la confianza que tenía en mi.
Edward quiso enseñarme también el manejo de las motos pero en eso no era muy buena yo prefería los coches, parecía una broma de mal gusto, el que me sintiera más a gusto montada en un buen coche con gran potencia que en una moto, sobre todo sabiendo que uno de ellos había matado a mis padres.
Pero era buena, muy buena, ya había ganado una que otra carrera con el ultimo coche que había conseguido Edward para mi, un Ferrary que había salido hace poco al mercado de color rojo. Entre Jared y Sussi una chica de la pandilla apasionada por lo mecánico lo había arreglado consiguiendo que fuera uno de los coches más veloces de todo Chicago convirtiéndolo en mi orgullo, mi bebe.
-Bella ¿es verdad que los chicos saldrán esta noche?-dijo mi pequeña amiga asomándose por la puerta de la habitación que compartíamos Edward y yo.
-Así es y como siempre nos dejan a nosotras como amas de la guarida aburriéndonos como una ostra.
-Si, ya me lo ha comentado Jasper, pero pensaba que podríamos salir a divertirnos un poco mientras ellos no están-dijo con una sonrisa picara.
-¿Que estabas tramando?-deje los papeles del ultimo negocio de Aro encima de la mesilla mientras miraba fijamente a mi amiga.
-¿Que tal una noche de chicas?-yo levante una ceja sabiendo que detrás de esas palabras escondía algún plan mas macabro, siempre lo tenia, me acerque a ella señalándola la puerta del baño de mi habitación indicándole que Edward estaba dentro-esta bien-susurro- he oído que habrá una carrera de coches en tu antiguo barrio, al parecer esos niños ricos les gusta la velocidad y había pensado en colarnos nosotras y darles una paliza y quizás sacar algún que otro beneficio, podríamos llevar a Bree y a Sussi sabes que están deseando salir de estas cuatro paredes.
-No se Alice-hice un pequeño gesto de inseguridad hablando igual de bajito con ella mientras vigilaba la puerta que no nos descubrieran hablando de este tema.
-Venga, por fi-dijo haciendo uno de sus pucheros.
-¿Y si me reconocen?-me volvi acomodar en la cabecera de la cama sin dejar de mirarla mientras cruzaba mis piernas viendo como ella se sentaba a mi lado, hacía tiempo que los pucheros de Alice no hacían efecto en mi, pero la sensación de adrenalina que esa carrera podría darme era demasiado tentador.
-Hace mucho que la prensa no habla de ti ni de Edward, y según me ha dicho Emmett los federales han desaparecido-dijo ella con una sonrisa-y cuando termine de vestirte te aseguro que nadie te reconocerá.
-¿Y si se entera Edward?-pregunte yo-sabes que se pondrá como loco.
-No se enterará, sabes que cuando van al bar de Conor siempre llegan muy tarde, y si llegan antes que nosotras podemos decir que salimos a tomar unas copas con las chicas.
-Al parecer lo tienes todo bien pensado-dije sin dejar de mirarla mientras ella me regalaba una gran sonrisa.
Y así fue después de ayudar a Edward vestirse, sobre la diez se despedida de mi con un gran beso antes de montarse en su moto para dirigirse hacía el bar de Conor, y diez minutos más tarde Alice estaba de nuevo en mi habitación con uno pantalones de cuero y un top de tirantes color rojo juntos con unos zapatos de tacón de aguja. Alice me hizo ir a la ducha para después poder peinarme y maquillarme.
-¿Este es tu plan maestro?-dije mirándome en el espejo después de estar más de media hora soportando su tortura delante del espejo, me había resaltado más mis rizos, pintado los labios de un rojo pasión y para terminar me había aplicado una sombra en los ojos haciéndome los aún más grandes.
-Por supuesto, ¿o me dirás que no te he dejado increíble?-yo solo pude dar un resoplido.
Tendría que tener la esperanza de que nadie me reconociera mientras desplumaba a más de un imbécil, pero lo que más me llamaba era que posiblemente podría vengarme de esos niñatos que me hicieron la vida imposible desde el primer día que llegue a esta ciudad.
-¿Que planeáis enanas?-dijo la voz de Emmett en el exterior de la habitación mientras volvía a golpear la puerta sacándome de mis pensamientos de venganza.
-En seguida abro Emmett-mirando a Alice de manera preocupada sabia que si se enteraba de nuestros planes quizás se lo podría contar a Edward. Me puse una bata encima ya que aún no me había empezado a vestir y le abrí-¿que necesitas?-me apoye en el marco de la puerta mientras intentaba estar lo más tranquila posible para no hacerle sospechar.
-Se que planeáis algo-dijo mirándome fijamente y después mirando sobre mi hombro a Alice-y yo me apunto-termino diciendo con una de sus sonrisas enseñándonos sus hoyuelos de niño pequeño.
-No planeamos nada Emmett-dije, él entrecerró los ojos mirándome fijamente.
-¿No me lo vais a decir?-dijo intentando hacer un puchero estilo Alice-sabes que soy tu amigo, y se ocultar secretos.
-No intentes chantajearla emocionalmente Emmett, ese puchero es mio y tu no estas invitado solo las chicas saldremos-Alice apareció a mi lado abriendo aún mas la puerta, pero al ver que había hablado de más se tapo la boca con las manos.
-Osea que si planeáis algo-dijo con una sonrisa burlona-muy bien ¿a que hora tengo que estar preparado?-vi como alzaba una ceja dándonos a entender que no pensaba cambiar de opinión, por eso resople dándome por vencida mientras miraba a Alice que con su mirada intentaba decirme que no le dijera nada.
-En media hora en la puerta-dije empujándole para que saliera de mi habitación y cerrando la puerta apoyándome en ella.
-¿Le has invitado?-dijo de mal humor Alice-pense que era una noche de chicas.
-Alice, si no le invito seguramente que cuando volviéramos ya todo la guarida sabría que nos habíamos marchado sin decir nada a Jasper y a Edward- me senté de nuevo en la cama mientras veía a mi amiga cruzada de brazos -¿que crees que habría hecho Edward si se entera que su mujer salio sin decir nada a nadie y esta corriendo en una carrera de coches en su antiguo barrio son sus antiguos "amigos"?-dije haciendo comillas con los dedos.
-Nos buscaría y cuando nos encontrara nos arrastraría de nuevo a la guarida de los pelos encerrándonos en nuestra habitación por siglos-me quite la bata de nuevo para poder vestirme dejando a la vista el tatuaje que tenia, por que si al final me lo hice. Era parecido al de Edward pero la diferencia es que el dragón estaba dormido mientras que la sirena velaba sus sueños para que nada malo le pasara. Prácticamente abarcaba casi toda mi espalda hasta mi cintura, pero esta orgullosa de a verme atrevido hacérmelo.
-Ahí tienes la respuesta-dije mientras me ponía los pantalones de talla baja que me quedaban bastante ajustados.
-No se como te atreviste hacerte eso-la mire sobre mi hombro sin saber al principio a que se refería hasta que me lo señalo con el dedo.
-Cuando Jasper aparezca con el suyo me entenderás-dije poniéndome el top tapando parte de él..
-¿Jasper?-pregunto ella extrañada-¿que tiene que ver Jasper con tu tatuaje?
-Al parecer cuando nuestros hombres se unen a nosotras tienen una tradición, y es hacerse un tatuaje como símbolo de su amor hacia nosotras, pero sinceramente a mi me parece bien, es como ponerse un cartel que dijera "hey, este chico tienen dueña".
-¿Edward lo tiene?-yo afirme con la cabeza mientras me ponía uno de los zapatos mortales, tendría que cambiármelos para poder conducir-Pues en cuanto llegue Jasper se lo haré hacérselo.
-¿Y eso?-pregunte mientras me ponía el otro.
-Así le marcare yo también para que ninguna víbora se acerque a él.
Yo solo supe reírme mientras negaba con la cabeza, me levante para ver la estabilidad que me daban los zapatos mientras andaba hacía el armario para coger mi chaqueta de cuero. Cuando estaba terminando de ponérmela la puerta volvió a sonar pero esta vez sabia que sería las chicas. Habíamos decidido que ya que Emmett vendría con nosotras las chicas se vendrían conmigo y Emmett.
Una vez que abrí allí estaban mis otras dos amigas vestidas parecidas a nosotras la diferencia eran nuestros tops, Bree llevaba uno de color azul con su pelo castaño recogido en una coleta y Sussi con un moño suelto recogía su pelo rubio vistiendo oro top de color verde, lo que si llevábamos todas era el pañuelo de nuestra banda atada a nuestra muñeca ya que era el sitio más cómodo para nosotras.
-Bien chicas a machacar pijos-dije yo mientras empezábamos a caminar por el pasillo de las habitaciones dirección al garaje. Una vez que llegamos a la puerta de este Emmett ya nos esperaba con los ojos como platos al vernos aparecer, le vi como empezaba a balbucear con su boca sin salir ningún sonido pero si nos señalaba a cada una con sus manos de manera nerviosas.
-Me vas a meter en un buen lió Bella-dijo él mirándome con gesto de terror-como se enteré Edward de que sales con esa pinta me mata por dejarte ir a donde vallas.
-Pero tú vas a ser un buen niño y no le dirás nada-dije mientras le acariciaba la mejilla-¿verdad?-dije poniéndole ojos de cachorrito.
-No es justo-dijo de manera caprichosa-yo hago esos ojos y nunca consigo nada, los haces tú y consigues siempre todo lo que quieres conmigo.
-Cuestión de practica-dije levantando mis hombros.
-Vayámonos se hace tarde-dijo desesperada Alice.
Entramos al garaje donde estaba guardado mi bebe junto con la moto Azul de Edward, se suponía que era el mejor sitio para que no le ocurriera ningún accidente a mi coche, pero al parecer no le protegía de las ratas que de vez en cuando se colaban allí. James y Tania estaban apoyados en mi coche mientras tenían su sesión de besos apasionados. Estaban corrompiendo a mi pequeñín con sus asquerosas acciones.
-Os doy exactamente un segundo para que os separéis de mi coche-dije yo cerrando mis puños por la ira que estaba sintiendo en este momento.
-Y si no que-dijo Tania de manera burlona.
-Si no te arrancare todos los pelos de tu teñida cabeza-me acerque a ella de manera amenazante viendo como ella se escondía detrás de James.
-Me encanta cuando sacas las uñas-dijo James con una sonrisa lasciva mientras se relamía su labio inferior algo que me dio asco-¿cuando piensas dejar al inútil de tu novio y venirte conmigo?-Al parecer este era uno de los idiotas que aún no se había enterado de que estaba casada.
-A mi novio le deje hace un rato-dije con una sonrisa burlona.
-Eso me da mucha alegría-dijo él dejando de lado a Tania la cual le miraba con odio mientras él se acercaba de manera seductora hacía a mi.
-Pero quizá a su marido no le haga tanta gracia que te acerques a ella tanto-dijo Emmett de manera burlona haciendo que él me mirara de manera interrogativa. Yo me saque la cadena que tenía en mi cuello dejando que pudieran ver mi anillo de boda mientras sonreía.
-A Edward le gusta más que lo lleve en mi cuello para que cada vez que le monte pueda ver como se balancea entre mis pechos-con una sonrisa los deje allí plantados mirándome con asombro pero pronto sus miradas se transformaron. A James se le pudo ver como la furia oscurecía sus ojos azules y Tania la decepción al enterarse que aun Edward tenia dueña-Adiós chicos pasarlo bien.
Mientras todos se reían de esos dos las chicas se subieron al coche mientras que Emmett se subía a su moto. Aún se podía escuchar sus carcajadas cuando salíamos del garaje a toda velocidad dirigiéndonos a la carrera.
Mientras íbamos de camino las chicas no dejaban de hablar y de reírse de la escena que se había montado en la guarida, posiblemente este nuevo encontronazo llegaría a los oídos de mi marido y me tocaría explicárselo, pero por ahora disfrutaría de esta noche, después lucharía otras batallas.
-Ya estamos llegando, en el siguiente semáforo tuerce a la izquierda-dijo la voz emocionada de Alice a mi lado.
Hice lo que me dijo y llegamos a la zona más alejada de mi antiguo barrio, no sabía de esta zona cuando vivía allí. Era la zona comercial donde estaban todas las oficinas y al parecer las mejores carreteras para celebrar este tipo de eventos. Allí estaban reunidos los coches más deportivos y más caros de toda la ciudad, ningún coche como estos se veían en las zonas donde yo corría habitualmente. Se notaban que eran de gente rica.
Los chicos enseñaban sus coches como trofeos al igual que a las mujeres que había allí. Ellas iban con vestidos cortisimos pegados a sus cuerpos como si fueran segundas pieles y unos grandisimos escotes mientras enseñaban sus mejores joyas y acompañaban a sus novios de un lado a otro mientras estos admiraban los coches que allí estaban aparcados.
-Parecen muñecas de porcelana-dijo Bree mirando a través de la ventanilla a las mujeres mientras pasábamos por el pasillo que se había abierto con los coches aparcados a cada lado de la calle.
-Y ellos las muestran como si fuera de su propiedad-dijo Alice de manera despectiva.
-Así es la vida entre esta gente-en ese momento las palabras de Rosalie me vinieron en la mente como un mal recuerdo-ellos se pavonean como si fueran los dueños del mundo y ellas son las muñequitas sin cerebro que los acompañan sin opinión ni decisión, si quieren conseguir algo como ropa, dinero, incluso coches o un sitio en esta estúpida sociedad que ellos han creado por su egoísmo y su ansiedad de poder, pisoteando a todo el que no este dentro de su circulo de amigos.
-Hablas como si lo supieras-dijo Sussi.
Yo no la conteste, aún no estaba preparada para contar a mis amigas esa parte de mi historia la cuál quería olvidar a toda costa. No podía perder mi concentración por un estúpido recuerdo si quería sacar la mejor ganancia esta noche, pero esta parte de mi vida me perseguiría siempre y tenía que aprender a vivir con ella. Alice me dio una sonrisa de apoyo a la cual yo le di otra, era la única que sabia que había ocurrido pero estaba segura de su discreción.
Cuando encontré un hueco lo bastante grande para que nadie pudiera rozar a mi coche con un movimiento con giro perfecto del volante lo aparque y como si fuera un imán a los pocos minutos se acercaron idiotas de todos los estilos junto con algunas chicas para admirar mi coche.
Las chicas y yo decidimos bajarnos del coche todas a la vez para causar mas impresión el cual conseguimos, ya que al ver que era una mujer quien descendía de la parte del conductor se pudieron escuchar algunos jadeos de sorpresa e incredulidad.
-Veo que los has impresionado-dijo Emmett llegando a mi lado mientras posicionaba su enorme brazo encima de mis hombros. Yo le sonreí con orgullo pero no me dio a tiempo a responderlo cuando una voz que hacía tiempo que no escuchaba me llamo.
-¿Isabella?.
Prometo intentar no tardar tanto en actualizar el siguiente y de nuevo pido perdón por tardar tanto
