Capitulo 29: De nuevo en el infierno.
Amaneció, los primeros rayos del día entraron por la ventana del cuarto de las alumnas de séptimo año de Gryffindor. Uno de esos rayos se coló por los doseles de la cama de Hermione e impactó en su bello rostro.
La muchacha se removió no queriendo despertar pues sólo en esos momentos en los que dormía tenía un poco de paz y felicidad y a veces ni eso. Un segundo rayo impactó en su cara y ya no pudo remolonear por más tiempo ya que tenía que ir a clase.
Corrió los doseles de su cama. Se sentó en el borde de la misma y se rascó los ojos. Se puso las zapatillas y se fue al baño mientras sus compañeras se levantaban menos Alicia. Decidió despertar a la pelirroja cuando saliese del baño. Hermione no se percató del papel sobre la mesilla.
Después de un rato la joven salió del baño y mientras Parvati y Lavender se peleaban por quien iba a entrar primero al baño. Fue hacía la cama la pelirroja para despertarla pero se detuvo al ver un pergamino sobre su mesilla.
Se acercó curiosa y cogió el pergamino que desdobló. Empezó a leer mientras oía que Lavender había sido la que había ganado esa vez y entraría al baño antes que Parvati.
"Lo siento.
Tengo que ir a buscarla, es sólo una niña, yo me juré a mi misma protegerla y no voy a romper ese juramento. Es nuestra última esperanza y la quiero. Ya perdí a Susan y no voy a perder también a Sophi.
Perdóname Ron, siento traicionar tú confianza pero debo ir, ella me necesita. Y he descubierto o por lo menos tengo la ligera sospecha de que nosotros somos sus protectores, en el primer tomo del libro que le regale a Hermione vi que cada una de las herederas de Anaxarete Carsma había tenido unos protectores y yo sé, presiento que nosotros somos los herederos de esos protectores por eso nos pusieron a Sophi en el camino para que la cuidásemos.
Sabéis donde me encuentro pero aun así os lo recuerdo. He ido al bosque Hunt y seguiré el sendero como me pidieron. Si no vuelvo saber que os quiero mucho a todos y también quiero que Harry sepa que le amo y que siempre le amaré aunque lo hayamos dejado. Adiós y lo siento.
Alicia"
Hermione corrió los doseles de la cama de la pelirroja y la vio intacta. El primer tomo del libro que una vez le regaló reposaba sobre la almohada. Hermione lo cogió y salió corriendo de la habitación para avisar a los demás de lo ocurrido. Sin saber que pronto descubrirían que J.J había ido con ella.
J.J se despertó al oír un ruido. Abrió los ojos y vio como un hueco que había en la parte baja de la puerta se abría y por ella metieron unos cuencos con comida. El chico despertó a Alicia y a Sophi.
Los tres se sobresaltaron al ver salir de la oscuridad a tres personas. Una anciana, una mujer y un hombre. J.J y Alicia también se levantaron para ir a por los cuencos. La pelirroja cogió también el cuenco de Sophi y volcó el suyo en el de la niña. Solamente era agua con pan.
La joven sintió que alguien la miraba y giró su rostro hasta que se encontró con los ojos de la mujer. Su rostro le era familiar pero no sabía de donde lo recordaba. Esa mujer también miraba a J.J que le devolvió la mirada. Pero había alguien más que miraba a Alicia, la anciana se quedó mirando fijamente los ojos de la chica y esta le devolvió la mirada.
La pelirroja decidió no perder más el tiempo y se acercó a Sophi. Se sentó en el suelo e hizo que la niña se sentase sobre sus piernas. Le dio los dos trozos de pan y la niña empezó a comer con ansias.
Deberías comer- dijo J.J.
Sophi lo necesita más que yo- dijo la pelirroja y negó cuando vio como J.J le daba un poco de lo suyo- no tú perdiste ayer más energía que yo.
Pero…
Come- le cortó la joven dándole un poco de agua a Sophi.
Las otras tres personas se habían sentado apoyadas en la pared contraria a la de los chicos, es decir, estaban enfrentados.
¿Tienes idea de cómo salir de aquí?- preguntó J.J.
No, aun no tengo ningún plan- dijo Alicia- ¿y tú?
No- dijo J.J.
Dicen que los ojos son el espejo del alma- dijo el hombre. Alicia le miró y vio que la estaba mirando a ella, le recordaba tanto a… pero no, no podía ser- eso quiere decir que tú alma esta triste, apagada, destruida al igual que la mirada de tus ojos ¿Por qué una chica joven tiene el alma en ese estado?
Alicia dejó a Sophi sentada en el suelo y se levantó con una sonrisa amarga en los labios. Se acercó a la puerta y echó un vistazo al exterior pero no se veía nada, solo la celda de frente y un largo pasillo. Luego volvió a mirar al joven que la seguía mirando como la anciana y la mujer.
Cualquiera la tendría así si hubiese vivido lo que yo he vivido y que aun estoy viviendo- dijo Alicia.
Vuestras caras me son familiares- dijo la mujer mirando a la pelirroja y a J.J.
A nosotros también nos resultas familiar- dijo J.J mientras Alicia la miraba- tal vez alguna vez nos hayamos visto.
Alicia volvió a mirar a fuera y vio como uno de los carceleros pasaba. Se agarró a los pequeños barrotes y la camisa se le subió revelando parte de su espalda. Entonces la anciana abrió los ojos de par en par y se acercó rápidamente a la muchacha.
La pelirroja se sobresaltó al sentir las manos de la vieja en la parte baja de su espalda justo donde estaba su tatuaje. La anciana levantó el rostro y se encontró con la mirada de desconcierto de Alicia.
Eres tú- dijo la anciana- por eso tus ojos me resultaban tan familiares porque son como los de ella. Eres la heredera de Rowena Ravenclaw- la pelirroja levantó la cabeza y miró a J.J sorprendida y vio al chico en el mismo estado que ella ¿cómo podía saber esa mujer que ella era la heredera de Ravenclaw? La anciana posó sus ojos en los de J.J- y tú eres la viva imagen de Simon Gringer.
La mujer se acercó rápidamente a él y le miró el tatuaje de la nuca con una sonrisa.
¿Cómo sabe usted eso?- dijo Alicia con recelo.
La anciana la miró con una sonrisa de oreja a oreja y se puso frente a ella.
Vuestros tatuajes, ellos también lo tenían, todos sus herederos están destinados a hacerse esos tatuajes- dijo la anciana- todos los protectores de la heredera de Anaxarete Carsma tendrán esos tatuajes como anteriormente lo tuvieron sus antepasados- la anciana se acercó rápidamente al hombre y le levantó la manga del suéter hasta que todos pudieron ver un tatuaje en la muñeca- él también es uno de los protectores.
Un momento yo también tengo un tatuaje como ese- dijo la mujer enseñando el suyo.
Porque tú fuiste anteriormente la heredera de uno de los protectores de Anaxarete Carsma, antes que tú lo fue tú padre y antes que tú padre lo fui yo- dijo la anciana enseñando su tatuaje que era igual al del hombre y al de la mujer.
¿Eso significa que nosotros somos familia?- preguntó la mujer mirando a la anciana.
Si, yo soy la bisabuela de Dominic por lo tanto soy tú abuela- dijo la anciana.
Pero entonces eso significa que…- continúo la mujer.
Que Voldemort es tu tío Rachel- dijo la anciana.
Y entonces como si hubiesen encendido algo en la cabeza de J.J y Alicia al oír el nombre de la mujer, recordaron la pantalla de la vida y luego recordaron a la chica que vieron allí, la chica de la que Sirius siempre estuvo enamorado. Los dos jóvenes se miraron, claro por eso les sonaba porque la habían visto en la pantalla de la vida. Pero como era posible que estuviese allí sí estaba muerta o por lo menos eso había creído todo el mundo.
¿Rachel?- dijo Alicia mirando a la mujer que levantó la cabeza, la pelirroja se arrodilló frente a ella- ¿tú eres Rachel Holms?
¿Cómo sabes tú mi nombre?- preguntó la mujer con recelo.
¡Oh Merlín!- dijo Alicia levantándose- esto es una locura, primero la hermana de Remus esta viva.
¿Remus?- preguntó Rachel mirando a Alicia esperanzada.
¡Que esta viva!- dijo J.J poniéndose en pie.
La vi ayer, está aquí como mortífaga- dijo la pelirroja- luego esta señora nos empieza a decir que somos los herederos de Rowena y de Simon cosa que ya sabíamos pero de lo que no estaba segura pero si sospechaba es que éramos los protectores de la heredera de Anaxarete Carsma que por cierto está en esta celda- miró a Sophi- y ahora Rachel Holms la mujer que suponíamos muerta esta vivita y coleando.
¿Remus?- dijo Rancel poniéndose en pie y cogiendo de los brazos a Alicia- ¿Remus Lupin¿Conoces a Remus?
¿Qué si le conozco?- dijo Alicia sonriendo- es mi padrino.
¡Oh Merlín, gracias!- dijo Rachel sonriendo- tú puedes decirme como está él y Sirius. Y también Peter, Ania, James y Lily.
El rostro de Alicia se ensombreció al oír esos cuatro últimos nombres y Rachel se dio cuenta. Y entonces fue cuando la mujer la reconoció.
Eres… eres la novia de Harry- dijo Rachel recordando cuando los hizo budú.
¿Cómo sabe usted eso?- dijo Alicia- aunque ya no lo somos. Creo que hay demasiadas cosas que contar. Será mejor que tomemos asiento porque esto nos puede llevar bastante.
Dumbledore se encontraba en su despacho pero no estaba solo. Con él estaban todos los chicos menos por supuesto Alicia y J.J, los chicos no habían ido a clase pues tras la noticia de que Alicia se había ido y al parecer J.J con ella, Dumbledore había organizado una reunión urgente.
Mcgonagall y Hagrid no se encontraban allí aunque eran miembros de la Orden pues Dumbledore no había querido alterar la rutina y debían dar sus clases. Los que se habían negado en redondo a dar sus clases eran Sirius y Remus. Pero allí también se encontraban los Weasley, Eric, Cristine que había insistido en ir a pesar de sus ya cinco meses de embarazo y también algunos miembros de la Orden como Tommy y Tonks.
Algunos de ellos discutían o hablaban de lo ocurrido ya que Dumbledore había leído la carta de Alicia ante todos los presentes. El anciano director estaba sentado en su silla con una mirada cansada en el rostro.
¡Es que Alicia es una maldita cabezota!- dijo Harry- ¡mete ideas raras en la cabeza y ha hecho con esas ideas que J.J la siga a un suicidio!
¡Alicia no obligó a nadie!- dijo Ron mientras todos los Weasley menos Arthur le lanzaban una furibunda mirada a Harry, ya todos sabían lo que le había hecho a su hermana- ¡si J.J ha ido con ella es porque ha querido!
¡BASTA!- gritó Dumbledore para hacerse oír por encima del escándalo, todos guardaron silencio- no solucionaremos nada discutiendo. Lo importante es que sabemos que se han ido y donde están.
Si pero no sabemos si aun están vivos- dijo Tonks.
Guardemos nuestras esperanzas en que si lo estarán- dijo Dumbledore.
Tenemos que ir a buscarlos Albus- dijo el señor Weasley.
Lo haremos Arthur pero todo a su debido momento, no nos podemos lanzar a la aventura- dijo Dumbledore- porque eso es lo que han hecho Alicia y J.J. Tenemos que hacer un plan.
Pero tal vez cuando hayamos terminado el plan ya sea demasiado tarde- dijo Eric.
Esperemos que no- dijo Dumbledore, el anciano miró el papel- no he terminado de leéroslo aun queda una pequeña… despedida- el anciano cogió el pergamino y terminó de leer lo escrito- Si no vuelvo saber que os quiero mucho a todos y también quiero que Harry sepa que le amo y que siempre le amaré aunque lo hayamos dejado. Adiós y lo siento. Alicia
Al oír eso Harry sintió una extraña sensación en corazón. Sintió miedo por la chica aunque la había dicho todas esas cosas horribles, aunque Inez le había dicho que era mala sintió miedo por ella y su destino.
Tenemos que ir a buscarlos- dijo Harry, le daba igual que fuese mala, ahora se arrepentía de haberle dicho que nunca iría a buscarla si la secuestraban porque no era cierto en esos momentos sentía que debía ir a buscarla, lanzarse a la aventura o al suicidio pero ¿Por qué sentía eso si amaba a Inez¿Por qué la amaba, no?
Creo que será mejor que antes de contar lo de que somos los herederos de Simon y Rowena empecemos por otro lado- dijo J.J.
Ya todos habían tomado asiento en la celda. Dominic, Abigail y Rachel estaban apoyados en una pared y frente a ellos, apoyados en la otra pared estaba J.J, Alicia y Sophi que estaba tumbada de lado con la cabeza apoyada sobre las piernas de la pelirroja que la acariciaba el cabello.
Hace 17 años nació un niño al que llamaron Harry. Sus padres, James y Lily Potter, lo amaban con locura por lo que sé- dijo Alicia- pero hubo un problema, un mago Tenebroso estaba sembrando el pánico entre los magos, ese mago se llamaba Lord Voldemort. Cuando Harry nació su destino ya estaba forjado pues existía una profecía, tú conoces parte de ella Rachel- la mujer asintió- hace años Dumbledore supo lo que decía esa profecía y fue a contárselo a James y Lily, el mismo día en el que el pequeño Harry cumplía su primer año de vida. Aunque Dumbledore les contó la profecía al matrimonio Potter, el mismo director les pidió que no les contase a nadie lo que decía, solo las primeras palabras pues creía saber que había un espía entre las tropas de la Orden del Fénix y no se equivocaba por eso James y Lily solo os contaron el principio de esa profecía pero ya no importa que la sepáis entera.
Esa profecía decía lo siguiente- continúo J.J- El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca...nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes...Y el Señor Tenebroso lo señalará como a su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce...Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras el otro siga con vida… Esa profecía era la que marcaba el destino de Harry pues coincidía con él, había nacido el séptimo mes, sus padres habían desafiado tres veces a Voldemort pero también coincidía con otro joven. Neville Longbotton.
¿El hijo de Alice y Frank?- preguntó Rachel.
Exactamente- dijo Alicia- pero Voldemort creyó que Harry tenía más cosas en común con él que Neville, ya que Harry como Voldemort era de sangre mestiza por eso y aunque solo había escuchado el principio de la profecía Voldemort decidió ir a por Harry.
Rachel ahogó un gritó.
Para ese entonces Rachel tú ya habías "muerto", todos estaban destrozados con tú muerte- continúo Alicia como si no la hubiesen interrumpido- Dumbledore les habló a los Potter y a los Longbotton del encantamiento Fidelio- la chica explicó en lo que consistía- les habló a ambos pues Dumbledore no sabia a cual de ellos iba a elegir Voldemort. El director se ofreció como guardián secreto los Potter pero estos prefirieron poner a Sirius Black como su guardián. Por supuesto Sirius aceptó pero luego decidió pasarle esa obligación a Peter Pettegriw, no porque en el último momento tuviese miedo sino por el hecho de que pensó que Voldemort nunca creería que el guardián secreto era alguien débil como Peter o Colagusano como prefiráis. Así que Colagusano se hizo el guardián de los Potter y Sirius estuvo investigando en busca del espía que había entre las tropas de la Orden del Fénix. Pero nadie excepto Colagusano, Sirius y los Potter supieron del cambió de última hora, para todos los demás Sirius seguía siendo el guardián de los Potter.
Los Potter seguían escondidos, estaban preocupados más por sus amigos que por ellos pues se sentían a salvo con Colagusano de guardián porque él era su amigo y nunca lo traicionaría- dijo J.J.
Grabe error- dijo Alicia- pues Colagusano era el espía que había entre las tropas de la Orden del Fénix- Rachel miraba a los dos jóvenes sin poder creer sus palabras- Por otro lado Voldemort me secuestró y me hizo creer que era mi padre. Viví con él y sus mortífagos en este castillo. Uno de sus mortífagos más allegados tuvo una hija y ella y yo tuvimos que vivir bajo este techo. Y llegó el 31 de octubre, Colagusano reveló el paradero a Voldemort y este se presentó en la casa de los Potter- Alicia se detuvo unos segundos y miró a Rachel pues esto iba a ser un golpe duro para la mujer que tenía los ojos humedecidos y ella misma también- el primero en caer fue James, que luchó contra Voldemort con valentía- la voz se le quebró- no le importaba morir, sólo le importaba la protección de su adorada Lily y su amado hijo. Cuando Voldemort acabó con James fue al cuarto donde Lily estaba escondida con Harry, allí la mujer le suplicó que dejase a su hijo pero Voldemort no tuvo piedad y al ver que Lily no se apartaba de Harry, mató a la mujer.
Alicia no pudo continuar y una lágrima resbaló por su rostro. Rachel soltó un sollozo y J.J continúo.
Tras haber matado a Lily, Voldemort miró al que fue desde un primer momento su objetivo le lanzó la maldición asesina pero esta rebotó y le volvió a Voldemort haciéndole perder la mayor parte de su poder y convirtiéndole en una sombra. Y a Harry tan solo le quedó una cicatriz en su frente y así es como Voldemort lo eligió como su igual.
Pero ¿Cómo es posible?- dijo Rachel.
Cuando Lily se interpuso entre Harry y Voldemort formó un escudo que protegía a Harry pues hay magia más poderosa que la que se puede hacer con una varita y es la que sale del corazón- dijo J.J sonriendo- bueno sigamos… entonces Sirius sospechó de Colagusano en el último momento y fue rápidamente a la casa de los Potter pero para cuando llegó ya era demasiado tarde. Allí se encontró a Hagrid que había rescatado a Harry de las ruinas y que iba a llevárselo a Dumbledore. Sirius en cambio se fue a buscar a Colagusano para que pagase por lo que había hecho a Lily y a James. Le encontró y lo acorraló pero Peter fingió su propia muerte.
¿Fingió su muerte?- preguntó Rancel llorando- ¿Cómo?
Al verse acorralado por Sirius, hizo que hubiese una explosión en la que murieron creo recordar trece muggles, él se cortó un dedo, se convirtió en rata y se metió en las alcantarillas- dijo Alicia- cuando los del ministerios llegaron se encontraron a Sirius en medio de un cráter delante del dedo de Colagusano y muggles muertos y gritando alrededor. Sirius fue enviado a Azkaban sin juicio y Colagusano fue a parar con una familia de magos que le cuidaron como una mascota.
¿Qué pasó con Remus y Ania?- preguntó Rachel mientras Dominic la abrazaba con fuerza y pensaba en lo mucho que su padre debía haber sufrido.
Remus y Ania sufrieron mucho, creyeron que tres de sus amigas habían muerto y uno los había traicionado. Ania decidió marcharse del país y Remus se quedó aquí- dijo J.J.
¿Y que pasó con Harry?- preguntó Rachel.
Dumbledore lo dejó con los Dursley la única familia que le quedaba, ya que el director no creyó que Voldemort estuviese muerto, por ello le llevó con la únicos familiares vivos que a Harry le quedaban- dijo Alicia- les explicó en una carta lo sucedido y que debían cuidarlo pues en esa casa estaría seguro ya que allí también vivía alguien que tenía la sangre de Lily lo que significaba que estaba a salvo porque ella había dado su vida por él.
¿Qué pasó contigo y con la otra niña?- dijo Abigail mirando a Alicia.
El padre de Wendy logró escapar y nos llevó con él a un bosque, a este bosque donde nos escondimos- dijo Alicia- pero aun no me había librado de Voldemort pues lo que había quedado de él se había escondido también en este bosque. El padre de Wendy bajo las ordenes de Voldemort nos entrenó a ella y a mi, y nos envenenó en contra de los Potter pues querían utilizarnos como arma para acabar con el niño que le había dejado sin poderes.
Pasaron los años- dijo J.J- Harry cumplió los 11 y recibió la carta de Hogwarts y pudo abandonar la casa de los Dursley donde solo había recibido maltratos por parte de sus tíos. En el colegio encontró a dos niños que después se convertirían en sus amigos.
J.J y Alicia siguieron contando los dos primeros cursos de Harry. Los tres escuchaban con atención a los dos jóvenes. Sophi se había quedado dormida sobre las piernas de Alicia pero esta la seguía acariciando el pelo.
En el verano antes de empezar su tercer curso Harry, Sirius escapó de Azkaban- dijo Alicia y la chica le explicó como lo había hecho.
Ese es mi Sirius- susurró Rachel.
Remus fue ese año el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras- explicó J.J y siguió contando lo ocurrido en ese tercer año, le contaron que los cuatro merodeadores volvieron a estar juntos en Hogwarts, que Colagusano había escapado y que Sirius tuvo que huir de la justicia de nuevo.
Les siguieron contando el cuarto y el quinto curso de Harry. Contaron también cuando Alicia fue enviada a espiar a Harry y sus amigos. Les hablaron de Draco, Hermione, Ron, Ginny y de todos los que después descubrirían que eran los herederos de los fundadores y de los amigos de estos. Le contaron como lo habían descubierto. Como Alicia había descubierto que sus padres no eran otros que la familia Weasley y así hasta que llegaron al momento en el que terminaron en esa celda. Rachel lloró cuando se enteró de que Ania también había muerto.
Ahora entiendo que tú alma este en ese estado- dijo Dominic y Alicia sonrió.
Pero contadnos vosotros- dijo Alicia- ¿Cómo es que tú Rachel estas viva¿Y quieres eres tú, Dominic? Aunque creo tener una ligera sospecha- miró a Abigail- ¿y como es que tú eres la madre de Voldemort y sabes todo sobre los fundadores y sus amigos?
Será mejor que empecemos por Rachel- dijo Abigail.
Dominic es el hijo de Sirius- dijo Rachel.
Me lo imaginaba- dijo Alicia con una sonrisa- es igual a él excepto en sus ojos aunque no entiendo ese aspecto de tan adulto que tiene.
Yo tampoco, en todo este tiempo Abigail no ha podido contármelo pero ahora lo hará. Bueno pues me quedé embarazada el día que Harry nació- dijo Rachel- mientras visitábamos a Lily y a Harry, Sirius y yo estuvimos bromeando con los demás sobre que nosotros haríamos bebes muy guapos. Para ese entonces Sirius y yo ya no nos veíamos para tener relaciones sexuales pues yo quería algo más y él no parecía preparado para dármelo. Pero ese día fue débil, seguimos bromeando y terminamos en una habitación vacía del hospital haciendo el amor y así me quedé embarazada- Rachel se detuvo unos segundos- no me atrevía a decírselo a Sirius así que oculté el embarazo y seguí yendo a los ataques aunque antes lancé un hechizo protector sobre mi vientre para proteger a Dominic.
Durante uno de los ataques Rachel no murió fue herida y quedó en coma- explicó Abigail- Bellatrix la había lanzado un hechizo que debería haberla matado pero él hechizo protector no solo había protegido su vientre sino también a ella misma, no murió pero quedó en coma. Como Bellatrix quedó muy sorprendida se lo contó a Voldemort y decidieron llevársela. En su lugar pusieron otro cadáver con el aspecto de Rachel y para todo el mundo ella estaba muerta.
J.J se puso en pie y comenzó a pasear por la habitación pues las piernas se le estaban entumeciendo.
Yo hacía unos años que conocía a mi hijo pues el fue apartado de mi lado cuando nació- continúo Abigail- para ese entonces él ya tenía esas estúpidas ideas en contra de los muggles y no pude hacer nada por cambiar sus ideales. Cuando se llevaron a Rachel me la trajeron a mí para que la cuidase y así hice pues no me podía negar al fin y al cabo es mi hijo. Lo que nunca imaginó Voldemort es que Rachel y Dominic les fuese a servir para tanto ¿Nunca os habéis preguntado porque Voldemort no murió al rebotarle la maldición asesina que le lanzó a Harry?
Sí- dijo Alicia- pero yo creí que al haber rebotado parte de su poder había desaparecido y por eso no murió.
Es una buena teoría pero no es la correcta- dijo Abigail- Voldemort no murió porque el tomó precauciones antes de ir a por Harry. Aunque nunca había creído que el amor fuese un arma tan poderosa lo utilizó para su beneficio.
No lo entiendo- dijo J.J- ¿a que te refieres?
Él extrajo del cuerpo de Rachel un poco de sangre de ella y del bebe- dijo Abigail- y se la inyectó. Parte de la vida de Dominic se fue con él por eso Dominic esta tan envejecido y seguirá envejeciendo más rápido que los demás. Pero no solo se fue parte de la vida de Dominic sino también parte del hechizo protector que Rachel había lanzado sobre su vientre. Por eso cuando el hechizo rebotó no murió porque ese hechizo le salvó la vida y tan solo hizo que perdiese parte de sus poderes.
Nunca lo hubiese imaginado- dijo Alicia- ¿pero como supiste Rachel que yo era la novia de Harry?
Ahora llegamos a eso- dijo Rachel- estuve 16 años en coma cuando desperté, los mortífagos nos trajeron a los tres aquí. Voldemort me amenazó con hacer daño a Dominic si no os hacía budú.
La mujer les contó lo del budú y que los habían estado viendo por unas pantallas.
Claro por eso yo me besé con Hermione- dijo J.J y miró a Alicia- les dije que todo tenían una explicación y no me hicieron caso.
Ahora todo encaja- dijo Alicia- todo menos que Abigail sepa tanto sobre los fundadores y sus amigos.
Mi historia es larga- dijo la anciana con una sonrisa- pero antes quizás deberías ver mi aspecto. Dominic, ponte delante de la puerta.
El chico se levantó y se puso delante de la puerta tapando el hueco donde había verjas. Ante los ojos de todos la mujer volvió a ser esa hermosa joven. Todos quedaron con la boca abierta incluso Rachel que no le había visto nunca ese aspecto.
Este es mi verdadero aspecto- dijo Abiagil.
Pero eso no tiene sentido- dijo Alicia- eres más joven que Voldemort y se supone que tú eres su madre.
Ahora cuando os cuente mi historia comprenderéis mi aspecto- dijo Abigail que volvió a ponerse su aspecto de anciana- es más seguro, ellos creen que soy una desvalida anciana.- Dominic se sentó de nuevo junto a su madre- no sé si es seguro contar aquí mi historia pues podrían escucharla.
Debes hacerlo- dijo Alicia- debemos saber lo que pasa.
Escuchadme- dijo Abigail- ante todo recordar estas palabras, las dijo una vez Anaxarete Carsma y han quedado como una cita muy importante en el mundo mágico- la mujer se aclaró la garganta y recitó esas palabras- Para que haya Paz y Felicidad en el mundo, nunca hay que perder la Esperanza y tener Fe en que un día ganaremos a la oscuridad. Por que un día habrá Libertad, porque un día se hará Justicia pero solo si la Lealtad y los lazos de Amistad no se rompen y el Amor no se marchita en nuestros corazones. Puede que un futuro no muy lejano os sirva de algo. Escuchadme muy atentamente. Llevamos aquí horas, tal vez no me de tiempo a contaros mi historia, si conseguís escapar de aquí y a mi me pasa algo id a mi cabaña, allí esta mi diario donde cuento toda mi historia. Ya habrá anochecido. Solo os voy a decir que yo nunca supe que vuestros antepasados habían dejado un recuerdo suyo dentro de sus armas pero me alegro porque eso significa que ya estáis entrenados.
Pero…
J.J fue interrumpido pues la puerta de la celda se abrió. Sophi se despertó y se abrazó a Alicia. Allí estaba Cecil, Snape y Mcnair.
Vaya, vaya cuanta gente veo en esta celda- dijo Mcnair recorriendo con sus ojos a todos los presentes y deteniéndose en Alicia- ¡Qué bonita estás pelirroja, que suerte tiene Cuper!
¿Qué quieres decir?- dijo Alicia poniéndose en pie con Sophi abrazada a sus piernas.
El amo quiere hablar contigo- dijo Mcnair- pero te voy a ir adelantando algo. Según él, Cuper esta haciendo un buen trabajo por eso le va a dar un regalito y ese regalito ¿Qué puede ser?
Hijo de puta- susurró Alicia.
Mcnair se acercó a ella y todos intentaron detenerle pero agarró Alicia. Snape y Cecil se encargaron de apartar a los otros para que Mcnair pudiese sacar a la pelirroja de la celda que pataleaba y gritaba.
Después de mucho forcejeo lograron sacarla. J.J se acercó rápidamente la puerta y agarró las rejas para ver como se llevaban a Alicia.
¡MALDITOS!- gritó J.J- ¡NOS OS LA LLEVÉIS!
Alicia estuvo oyendo los gritos de J.J hasta que salieron de los sótanos. La subieron hasta la torre más alta y sabía que ya no tenía escapatoria pero aun así seguía pataleando.
Cuando entraron Voldemort estaba en su trono bebiendo una copa de vino. La dejaron frente a él y la chica lo miró con odio.
Estás preciosa Alicia- dijo Voldemort con una sonrisa- nunca me cansaré de decirlo. No soy el único que lo piensa, Alan está loco por ti.
La pelirroja siguió sin decir nada, solamente le miraba con asco y odio.
Últimamente Alan ha estado haciendo muy bien los trabajos que le he pedido- dijo Voldemort- y he decidido recompensarle. Como regalo le he ofrecido por un tiempo tú esclavitud. Harás todo lo que te ordene y cuando digo todo es todo. Llevadla al cuarto de Alan y quédate con ella Cecil hasta que Alan vaya al cuarto.
Sí mi señor- dijo Cecil.
Mcnair volvió a coger a Alicia y la sacó del lugar, seguidos de Snape y Cecil. Después de unos minutos llegaron a los aposentos de Cuper. Se notaba que era uno de los mortífagos allegados a Voldemort.
Era una habitación amplia. En el fondo había una gran cama con doseles, también había un sofá, una mesa bastante grande, un mueble bar, un tocador donde había un espejo y estanterías con libros. Además de una puerta que debía comunicar con el baño.
Mcnair dejó a la pelirroja en el sofá.
No te levantes de ahí- dijo Mcnair.
Alicia lo miró con asco y se quedó sentada en silencio. Mcnair y Snape se marcharon y se quedaron a solas Cecil y ella. La chica no pensaba desaprovechar esos poco minutos que tenían antes de que llegase Cuper, pues tal vez si convencía a Cecil, habría alguna posibilidad de que escapasen.
¿Tú eres Cecil?- dijo Alicia y la mujer la miró con sus profundos ojos azules- ¿eres Cecil Lupin?
La mujer la miró sorprendida.
¿Cómo sabes tú mi apellido?- dijo la mujer. Nadie la llamaba por su apellido.
Conozco a tu hermano Remus- dijo Alicia- él es mi padrino.
Yo no tengo hermanos- dio la mujer.
Si lo tienes- dijo Alicia- Remus te extraña mucho.
Mentira- dijo Cecil- yo nunca signifique nada para Remus, él no fue capaz de salvarme cuando los licántropos me apartaron de su lado…
Solo tenía seis años ¿que esperabas?- dijo Alicia- además él también fue mordido y convertido en uno de ellos. Supongo que tú también eres uno de ellos.
Sí- dijo Cecil- Remus no me buscó cuando se hizo mayor.
Él te creyó muerta aunque nunca encontraron tú cadáver.- dijo Alicia- se culpo durante años de tú supuesta muerte. Tu hermano te quiere y te extraña.
¿Cómo puedes estar tan segura?- dijo Cecil.
Él mismo me lo ha dicho- dijo Alicia- además cada vez que habla de ti, sus ojos se llenan de tristeza y cariño.
Cecil se la quedó mirando en silencio hasta que la puerta de la habitación se abrió y por ella entró Cuper. El joven miró a Alicia y sonrió.
Puedes marcharte Cecil- dijo Cuper- y pide que nos traigan comida yo me tengo que quedar vigilando a esta gatita.
Cecil echó un último vistazo a Alicia y salió de la habitación. Cuper se sentó en el sofá junto a Alicia que se puso lo más lejos posible de él.
No huyas de mi- dijo Cuper- no debes temerme.
No te tengo miedo- dijo Alicia- sólo es que me da asco estar cerca tuya.
El joven se acercó a ella y luego hundió su rostro en el cuello de la chica, el cual comenzó a besar. La pelirroja intentaba apartarlo pero no podía hasta que consiguió empujarlo sacando fuerzas de no se sabe donde y se levantó del sofá.
Cerdo- dijo Alicia limpiándose el cuello.
Cuper sonrió desde donde estaba. La miraba divertido al ver no sólo asco en sus ojos sino también un atisbo de miedo.
¿Quieres jugar gatita?- dijo Cuper.
El hombre se acercó a ella y Alicia se alejaba a medida que él se acercaba. Pero el mortífago no llegó a atraparla porque la puerta se abrió y por ella entraron varios elfos domésticos con bandejas de comida que dejaron sobre la mesa.
Los elfos hicieron una reverencia muy pronunciada y se marcharon. Cuper miró a la pelirroja con una sonrisa.
No se tú pero yo me muero de hambre- dijo Cuper sentándose a la mesa- seguro que tienes hambre.
El hombre comenzó a comer pero Alicia no se movió del sitio aunque estaba muerta de hambre.
Será mejor que comas- dijo Cuper- no vas a ganar nada muriéndote de hambre.
Alicia se sentó alejada de él y comenzó a comer en silencio mientras sentía la mirada del mortífago sobre ella.
¿Querrás beber algo, no?- preguntó Cuper.
Ella no contestó, aun así él se levantó y se acercó al mueble bar dándole la espalda a la joven. Alicia cogió despacio un cuchillo que había en la mesa y se puso en pie sin hacer ruido.
¿Te gusta el vino?- dijo Cuper- a mi me encanta.
Alicia levantó el cuchillo cuando estaba cerca de él pero el chico se dio la vuelta y la sujetó por la muñeca. Con la otra mano la quitó el cuchillo y se lo guardó en el bolsillo de atrás del pantalón mientras Alicia le golpeaba con la mano libre.
Cuper la agarró la otra muñeca para detener los golpes. La dio la vuelta e hizo que la espalda de la chica quedase contra su pecho. Se acercó a su oído mientras ella hacía muecas de dolor por el agarre del joven.
Eres una gata salvaje ¿eh?- susurró en sus oído- pero tranquila te terminaré domando.
El chico le lamió el lóbulo de la oreja y luego se lo mordió. Alicia forcejeó intentando soltarse y el chico la soltó dejando escapar un gemido.
Cuper se tocó el pie mientras Alicia se ponía al otro lado de la mesa. El hombre la miró y sonrió.
¿Quieres jugar? Pues jugaremos gatita- dijo Cuper- me encanta jugar.
Se acercó a la mesa, Alicia seguía al otro lado. El hombre se fue hacía la derecha y Alicia huyó de él. Cuper sonreía lascivamente.
Cuanto más huyas gatita, más te desearé- dijo Cuper.
No vas a tenerme- dijo Alicia mirándole con un intenso odio.
No tienes escapatoria- dijo Cuper.
Para sorpresa de Alicia, Cuper se subió a la mesa y la atravesó. Alicia corrió y el chico la siguió. Quiso salir del cuarto pero la puerta estaba sellada y entonces fue cuando Cuper la alcanzó. La rodeó la cintura y la levantó del suelo. El chico reía mientras la pelirroja pataleaba.
¡Suéltame!- gritó Alicia- ¡Suéltame cerdo!
Cuper se acercó a los pies de la cama y empujó a la joven. Alicia se alejó de él. El chico la cogió de los pies pero se quedó con las zapatillas en la mano. Las tiró por encima de sus hombros y sonrió.
¿Quieres ponerme las cosas fáciles?- dijo Cuper quitándose los zapatos.
Alicia estaba apoyada en la cabecera de la cama y el chico vio sus ojos llenos de terror pero no sintió compasión, la deseaba como loco y no iba a dejarla escapar cuando estaba bajo su dominio, tal vez fuese la última oportunidad que tenía para hacerla su mujer antes de que su señor decidiese matarla.
No me hagas daño- susurró Alicia.
Claro que no- dijo Cuper- no pienso hacerte daño siempre que tú pongas de tú parte.
Cuper se acercaba gateando a ella. La chica comenzó a llorar.
Por favor- susurró Alicia- no me hagas esto.
Tranquila gatita- dijo Cuper sonriendo- nos vamos a divertir.
Cogió a la chica de los pies y esta empezó a patalear y a gritar. El chico tiró de ella hasta que la dejó tumbada en la cama.
Cuper se sentó a horcajadas sobre la joven inmovilizando sus piernas. La chica comenzó a darle puñetazos pero él la agarró las manos con fuerza y las puso sobre su cabeza ara luego comenzar a besarla el cuello.
¡Suéltame!- gritó Alicia.
Cuper capturó sus labios y la besó con salvajismo hasta hacerla daño. Dejó de besarla y la miró. Aunque con una mano siguió sujetando las de la chica con la otra Cuper sacó el cuchillo que tenía guardado en el bolsillo de atrás del pantalón.
Lo puso sobre la mejilla de la joven, lo fue bajando poco a poco hasta llegar al suéter que llevaba y con el cuchillo lo rompió. El joven la observó con lujuria y poco a poco la fue quitando toda la ropa hasta que quedó completamente desnuda ante él.
Suéltame por favor- dijo Alicia.
Ya no gritaba pues la garganta se le había desgarrado por los gritos que había dado y le dolía. Se sentía asqueada por estar siendo acariciada por ese joven. La besaba lascivamente. Sentía sus manos y sus labios por todas partes de su cuerpo. Su olor le entraba por la nariz y la agobiaba.
Intentaba soltarse pero cada vez con menos ímpetu pues las fuerzas la estaban abandonando. Él se fue desnudando hasta acabar desnudo sobre ella. Lentamente la soltó las manos.
Ella empezó a golpearle la espalda mientras él hundía su rostro entre los senos de la joven y comenzaba a besarlos y morderlos hasta hacerla daño.
Ella sentía asco pero sabía que era inevitable que él la violase. Y en esos momentos de desesperación solo podía pensar en Harry, deseaba que fuese él el que la recorría el cuerpo, tocaba su piel y la besaba.
Que bien sabes gatita- susurró en su oído.
Te lo suplico- dijo Alicia golpeándole en la espalda con las pocas fuerzas que le quedaban.
Tranquila, si lo estamos pasando muy bien- dijo Cuper- con él no lo pasabas tan bien, no. Él no es tan hombre como yo. No le importas en lo más mínimo.
Él es mil veces más hombre que tú- dijo Alicia llena de rabia- y claro que le importo.
Él ahora estará con su nueva novia- dijo Cuper con maldad- y de ti ni se acuerda.
Eso no es cierto- dijo Alicia.
Sentía tanta rabia al oír esas cosas que sacando fuerzas de no sabía donde comenzó a golpear con fuerza la espalda del chico, se removía debajo de él intentando escapar pero Cuper era demasiado grande y fuerte.
Cuanto más te muevas más te va a doler- dijo Cuper riendo pero ella no le hizo caso- tú lo has querido.
Alicia formó un arco perfecto con su espalda, se agarró a las negras sábanas y soltó un grito cuando él la despojó de su dignidad. Las lágrimas iguales a pequeñas piedras preciosas resbalaban por su rostro haciéndola ver más débil y a la vez más hermosa que nunca.
Sentía un terrible dolor entre sus piernas por las fuertes embestidas de ese hombre, tanto era así que incluso empezó a sangrar. Le clavó las uñas en la espalda mientras él se encarga de matar su alma.
Veía su rostro rojo por el placer y oía sus gemidos que se clavaban en su destrozado corazón. Cerró los ojos con fuerza pero las hermosas piedras preciosas que brillaban con la tuene luz seguían bañando su rostro.
A su mente llegaron las imágenes de sus seres queridos. Se sentía una niña, una niña que no entendía porque su padre, sus hermanos y sus amigos no estaban allí para salvarla de ese monstruo.
Papi- la chica lo susurraba tan bajo que ni Cuper la oía- ¿Dónde estás, papi¿Por qué no vienes a ayudarme?
Arthur Weasley se incorporó en la cama de su cuarto en Grimmauld Place. Habían vuelto tarde a la mansión Black y casi no había podido dormir en toda la noche pensando en Alicia. Solamente había conciliado el sueño durante unos minutos pero ahora se había despertado con una angustia en el corazón.
Se sentó en el borde de la cama, sin querer dio un golpe a un vaso que había en la mesilla y este cayó al suelo haciéndose añicos. No tardaron mucho en entrar al cuarto Bill, Fred, Charlie y Alex. De un tiempo atrás todos tenían el sueño muy ligero y con cualquier sonido se despertaban.
Bill encendió la luz y todos entraron al cuarto. El señor Weasley tenía la mano sobre el corazón, respiraba aceleradamente. Sentía que alguien le llamaba, le pedía ayuda. Y en seguida supo de quien se trataba.
Papá ¿estás bien?- dijo Bill.
Mi pequeña- dijo el señor Weasley – mi pequeña- los chicos se acercaron a él y vieron que el hombre lloraba- me esta pidiendo ayuda, me necesita.
Papá- dijo Charlie- ¿De que hablas?
Alicia me esta pidiendo ayuda, lo siento- dijo el señor Weasley- oigo como me llama. Algo malo la esta pasando y yo no puedo protegerla. Mi niña, mi pequeña ¿Qué te están haciendo? Mi niña.
Bill le abrazó.
Tranquilo papá, iremos a por ella- dijo el mayor de los hermanos- iremos a rescatarlos.
Harry estaba sentado en el borde de su cama. No oía los ronquidos de Ron pero si lo oía hablar en murmullos con Ginny que estaba en la cama con él.
La pelirroja estaba muy preocupada por Alicia pero también por J.J aunque no lo admitiera, aunque se callara, todos habían visto el miedo en sus ojos cuando se había enterado que su ex novio había ido con su hermana a por Sophi.
Harry no podía dormir, se tocaba el anillo que se había comprado con ella cuñado sin proponérselo salió de su dedo. Harry miró el anillo, lo que había querido desde que comenzó a salir con Inez había ocurrido por fin se había podido quitar ese anillo.
Dejó la joya sobre la mesilla, se tumbo en la cama y corrió los doseles de su cama con una extraña sensación.
Sentía un extraño vacío en el alma, se sentía solo, sentía que su corazón había caído en una continua oscuridad.
Corrió los doseles de su cama y miró el anillo que ya no brillaba con intensidad como cuando estaba en su dedo.
Alicia estaba tumbada boca arriba. Cuper dormía a su lado. La muchacha se sentía sucia, humillada. Ya no lloraba pero una lágrima rodó por su mejilla cuando sintió un extraño vacío.
Miró el anillo que una vez Harry le regaló y vio que su brillo había desaparecido. Se sintió más sola que nunca, más desdichada pero entonces una hermosa calidez que nacía en sus dedo recorrió todo su cuerpo.
Sonrió y miró el anillo que volvía a brillar con la misma intensidad que antes. Ese vacío había desaparecido. Miró al techo y sonrió con tristeza.
Harry- susurró.
Harry se había vuelto a acostar. Miró el anillo en su dedo y vio que brillaba con intensidad. Lo acarició y no quiso, ahora que sabía lo que se sentía, quitárselo de nuevo.
Inez no tenía porque saber lo que significaba ese anillo aunque ya no estaba seguro de si le importaba que ella se enterase. Estaba empezando a dudar de lo que sentía por la Slytherin y no entendía porque, no se podía dejar de amar a una persona de un día para otro.
Y luego recordó a Alicia y se dio cuenta de que a ella si la había dejado de amar de un día para otro o ¿Es que aun la seguía amando?
Movió la cabeza queriendo apartar esos pensamientos. Miró el techo y lo último que vio ates de dormir fue el rostro de Alicia y su nombre fue lo último que susurró.
