Es la 1:30 de la mañana, hace un calor espantoso, mañana trabajo a las 9 y una mosca me repatea la madre mientras escribo esto. Les subo esto al fin, sé que hay niñas emocionadas por este capi, tal vez no pero no importa, ya lo escribi de todos modos. Agradesco a la cantidad infinita de niñas que leyeron el capi pasado, me hicieron muy feliz! Además tambien les agradesco por felicitarme en mi cumple, significo mucho para mi...
Este capitulo habla sobre un poco de historia, no es 100% precisa obviamente pero aqui esta...espero que les guste.
Hoy no hay XOXO, ni ALLE CULLEN WAY...mucho menos "Im the highlight of your twilight..."
Outtake 2
Vietnam Syndrome
Mi compañía se estaba volviendo pesada.
–Ugh. Te odio Swan– dije sacándole la lengua pero ella me contestó igual.
– Y yo a ti–
No podía esperar nada de una media vampira, es decir, sé con certeza que podemos llegar a ser algo bipolares y Bella Swan no era la excepción. Viéndola más despierta que si se hubiera tomado 10 litros de expresso, me di cuenta de que su mirada vacía seguía allí. Me era difícil pensar que yo había vuelto a Forks en parte por ella, una simple adolescente deprimida, aunque a su vez sentía que era lo mejor que me pasaba en años.
– ¿Vas a comenzar?–
– ¿Qué quieres saber?, dime por favor cosas específicas porque soy malísimo para hacer los cuentos largos – hurgué en mis bolsillos en busca de un cigarro pero recordé que usaba el pantalón de Charlie, así que allí no había nada.
Viejo aburrido pensé, pero luego me arrepentí por haberlo hecho. Charlie era un tipo genial. Y cómo no, criar a un bebé sin siquiera tener tu misma sangre y quererla más que a nada durante más de diecisiete años era algo extraordinario. No cualquiera lo haría de la manera en que él lo hizo. Creo que de cierta manera, Bella había aprendido esa entereza de Charlie.
– ¿Cuántos años tienes?, ¿cómo descubriste que eras lo que eras?, ¿te gusta la sangre humana?, ¿tienes más familia igual que tú?, ¿cómo supiste de mi?–
– ¿Sabes qué?, si te vas a poner a lanzar preguntas al azar, mejor comienzo a mi manera. Tu instinto de Oprah me da mucho miedo– le interrumpí, ella puso los ojos en blanco.
Estaba un poco en problemas. Se supone que debía de comenzar desde el principio, pero, ¿de cuál principio exactamente? Tenía muchos a lo largo de mi vida y cada uno era clave para mí pero no sabía con certeza si al contar todo, Bella sospecharía algo que no debiera pero aún así decidí comenzar por lo esencial.
– Nací en Astoria hace algunos años. Ya sabes, en la típica granja de familia en donde no pasaba nada– bostecé, la vida de aquellos años era un poco aburrida, bueno de hecho era igual a la vida en Forks– fui criado por mis abuelos casi como hijo propio. Luego, cuando ellos murieron, pasé a ser hijo de mis tíos. Tal vez con el tiempo los hijos de mis tíos se conviertan en mis padres y así hasta la eternidad– reí irónico.
Analizándolo bien, mi vida era una mierda, triste y repetitiva.
– ¿Y tus padres? –
– Larga historia –
– No me importa. Quiero escucharla–
Genial, a alguien le interesaba por primera vez este tipo de historias.
– Mi padre transformó a mi madre en pleno embarazo. Estaba enferma o algo, así que por eso decidió heredarme sus lindos genes sobrenaturales antes de perderla. Ya sabes lo que dicen: el amor es egoísta. Ellos no podían estar cerca de mí después de mi nacimiento ya que eran vampiros a la antigua y por eso prefirieron enviarme con mis abuelos antes de comerme de postre para la cena –
¿Quién lo iba a decir?, yo siendo un bebé regordete y saludable, abandonado por sus propios padres caníbales. De nuevo, les he dicho que mi vida era triste.
– Lo siento, eso suena horrible– alcancé a escucharla.
–No es para tanto. Hubiera sido peor si me hubieran devorado, ¿no crees? –
– Si, eso definitivamente sería peor, pero y tus abuelos, ¿sabían desde un principio de tu origen?–
– Para nada. Tal vez de mi madre nunca sospecharon porque se hizo la muerta para embaucarme con ellos – hice una mueca al recordar a mi madre– Yo fui un niño perfectamente normal. Raro pero normal. Nunca reaccioné a la sangre, ni me dieron ganas de devorarme a los animales, o a mis primos en mi caso. Tampoco corría más rápido que los demás ni nada de súper héroes. Era el niño más simple del universo y así lo fui hasta los 21 –
– ¿Qué te pasó a los 21?–
– La guerra me pasó–
Bella arqueó una ceja sorprendida. De seguro no me creía nada así que me saqué del pecho mis credenciales metálicas, lanzándoselas a Bella que las admiró con curiosidad.
– ¿Qué guerra? – preguntó, repasando con sus dedos los relieves metálicos de la placa.
– Vietnam–
Bella formó una O con su boca, creo que no esperaba esa respuesta.
– ¿Tú en una guerra?, ¿en Vietnam?–
Pues sí, ¿qué se creía? ¿En la Guerra de los Mundos?
– Sabes que estando tan cerca de Washington no es muy difícil contagiarse del patriotismo en el aire. Además, con todo el rollo de la muerte de Kennedy años antes, la obvia superioridad que sentíamos los americanos hacia otros países y sumándole que mi abuelo era militar retirado, era de esperarse que el idiota de Alexander se enlistara en el ejército– me golpeé la cabeza en broma – nunca pensé que se atrevieran a enviar a alguien debilucho como yo al campo de batalla, pero lo hicieron conmigo y con más chicos igual a mí–
Poco a poco íbamos llegando a la parte que más me pesaba.
–En un principio, mi primer batallón no era el más interesante porque nos dedicábamos casi a las partes del papeleo, no fuimos al campo de batalla inmediatamente. Todo estaba bien dentro de la porquería que significa la guerra: tenía compañeros queridos, mi abuelo estaba orgulloso de mi y si sobrevivía, que era lo más probable, tendría una buena vida asegurada después de todo eso. Me veía a futuro con una esposa, algunos hijos hiperactivos y una linda casa, todos patrocinados por el gobierno de Estados Unidos–
Ahora que pensaba mi visión en esos años, me daba flojera. Pero en el fondo, nunca había abandonado ese sueño idiota.
– ¿Y luego?, ¿qué te hizo abandonar el sueño americano?–
– ¿Qué te hizo a ti descubrir que eras lo que eras?– le regresé la pregunta.
– Los Cullen– respondió obvia.
– No tontita, ellos te ayudaron a descubrirlo pero hubo un medio que despertó todo: la sangre –
Tuve que hacer una pausa, hablar de sangre me hacía agua la boca. Naturalmente tenía días en abstinencia voluntaria, lo cual me hacía sentir un poco débil. De hecho, en esta pelea con James, no estaba tan seguro de que iba a salir vivo. Pero lo hice, la estrella de la suerte estuvo nuevamente conmigo.
–Pensé que siempre había sido inmune a la sangre desde la infancia–
– Las cosas se pusieron feas cuando nos trasladaron a Camboya meses después de haber ingresado al ejército. Un general con complejo de G.I Joe nos mandó sin más a una operación peligrosa, o al menos lo era para nosotros que éramos un poco estúpidos en el arte de la guerra. La misión terminó como se esperaba para la carne de cañón: nos molieron prácticamente a todos siendo yo el único sobreviviente de todos mis amigos–
Y de repente, aquí venía el trastorno de la guerra.
Estaba seguro de poner escuchar de nuevo los taka takas de las metralletas disparándose junto con la pesada lluvia de aquel lugar, las granadas detonándose y luego aquel olor a carne quemada.
– Uno de ellos, murió en mis manos– me aclaré la garganta, estaba a punto de llorar como una niña– descargaron un cartucho completo en su pobre cuerpo, obviamente no iba a sobrevivir. Eso hubiese sido lo peor para mí pero no lo fue. La peor parte vino cuando algo dentro de mí se azotó sin razón. El olor de la sangre en mis manos, caliente aún en el cuerpo de mi amigo moribundo, fue abrumador. Un instinto me llamaba en aquellos momentos, en donde se supone, yo debía ir por ayuda –
– Debió de haber sido difícil controlarlo–
– No, porque no lo hice. Cuando pude ser capaz de reaccionar como Lee y no como un animal, vi que yo mismo había terminado con mi amigo: me había bebido todo lo que quedaba de él. No sé cuántos días estuve delirando, sintiendo un fuego terrible dentro de mí, agradeciendo a la lluvia que cayera a cantaros sobre mí cuerpo. Estaba seguro de que iba a morir, es más, sentía que lo merecía. Quería hacerlo–
Bella no pudo evitar poner cara de horror ante mi confesión. Era de esperarse, por eso yo nunca le había contado eso a nadie. Era demasiado vergonzoso para mí o para cualquiera al que le hubiera pasado.
– Años después se vinieron a mi mente los recuerdos de aquellos días. Apenas pude escuchar los gritos del chico pidiéndome que no lo mordiera o darme cuenta de que para terminar con él me había refugiado en un lugar oscuro. Esas son cosas de bestias de las cuales no quiero acordarme pero sin embargo, están presentes día con día–
– Sé de lo que hablas– admitió ella dejándome continuar luego.
– Yo ni siquiera tenía idea de lo que me pasaba, en ese entonces yo no sabía lo que en realidad era ni que todo el caos se había gestado dentro de mi desde antes de nacer. Días después de lo ocurrido, pude reaccionar cabalmente pero seguía con los deseos de más sangre. El escuadrón que me recogió después del suceso me tenía miedo, según ellos logré derribar a varios de ellos en un solo golpe. Yo no supe que pasó lo único que recuerdo es haber despertado en una cama improvisada de una unidad médica improvisada en medio de Camboya. Tuve que usar todas mis fuerzas para poder controlarme, no podía estar cerca de la gente más de algunos minutos sin querer cortarles la garganta. En ese estado obviamente no podía siquiera considerar un regreso a casa porque temía hacerle daño a mi familia, así que pedí trasladarme a las fuerzas aéreas en donde todo fue más fácil: no estaba en contacto con nadie más que con la lata de mi avión. Él fue mi primer "Bandido"– apenas alcancé a sonreír a la par de Bella.
Estaba desgastado luego de un rato de preguntas y respuestas, pero estas seguían y seguían, como el "conejo de las baterías".
– Aquí tiene como fecha de nacimiento 17 de Mayo del 45', ¿esos son...?–
– Casi 65 y no me hagas repetirlo, Swan–
Ella abrió los ojos, más grandes que nada y comenzó a reírse en mi cara. Sabía que iba a hacerlo, así que lo afronté con orgullo, quedándome callado hasta que terminara para poder continuar. No me importaba, a mis años seguía siendo sensual, creo.
– Cuando terminó la guerra en el 75' regresé a casa. Por supuesto, los abuelos ya habían muerto en el transcurso de mi ausencia, mis tíos tenía ya unos hijos enorme y una vida hecha, pero yo seguía igual que siempre. Nadie pareció asombrarse cuando llegué aún en mis veintiuno porque al parecer mi abuelo antes de morir, le había dicho la verdad a toda la familia. Después de todo, de algún modo se habían dado cuenta y se volvió un mantra el hecho de protegerme, de nunca dejarme solo. Eso me ayudó a llevar una vida "normal": estudié Arte, tuve algunas novias y demás pero por aquellos años, mis padres aparecieron de nuevo–
– Entonces te enteraste de todo– ahora Bella bostezó.
– Algo así, yo había hecho mis propias investigaciones en el bajo universo de los vampiros así que ellos sólo llegaron a lavar su culpa. Me pidieron que viajara con ellos por el mundo y así lo hice, en primera porque todos en Astoria comenzaban a sospechar del "joven viejo" y en segunda porque me aburría la vida allá. Entonces así recorrimos América, África, Asía no porque estaba harto del arroz cocido así que nos saltamos para Europa pero, sorpresa, allá reinaban los Vulturi–
Al mencionar ese nombre, casi pude percibir cómo se le helaba la sangre a mi escucha. A mí me dio un poco de risa, ni idea de las clases de cosas que había oído de los Vulturi como para ponerse así.
– Yo creo que aún ni siquiera tocábamos suelo italiano, cuando la Guardia llegó por nosotros de manera discreta. Por lo que me habían contado mis padres, sabía que estábamos perdidos. Iban a enjuiciarnos a los tres: a ellos por atentar en contra de las órdenes de no procrear niños inmortales y a mí, prácticamente por haber nacido, ¿qué jodido no?–
– Es exactamente lo que yo digo. Lo mismo pienso cuando siento en realidad como si me estuvieran cazando– admitió Bella– y no sé cuándo será el día en que vengan por mí, pero no sólo eso. Tengo miedo de que hagan algo en contra de Charlie, Maddie y Jack solo por tener que ver conmigo– una lágrima recorrió de nuevo su rostro.
– Pero a ellos no podrían hacerles daño, sus mismas reglas se los indican. Nadie muere sin una causa y si tu familia no sabe nada sobre ti, los "Viejos" tendrán maneras de averiguar que ellos no tienen nada que ver con los vampiros así que creo que estarán bien–
– Aún no entiendo cómo es que sobreviviste a la captura de los Vulturi, ¿fue tu don el que te salvo?–
Buena pregunta. Ni yo sabía esa respuesta con certeza, aunque durante muchos años me he barajeado la teoría de que Aro me tuvo lástima en aquel momento, tal vez hasta un poco de miedo.
– No creo, ni siquiera sabía que mi don se había desarrollado, pero creo que Aro si estaba al tanto. Algo intuyó al tenerme enfrente, así que me propuso un trato: debía servirles un tiempo para que nos dejaran vivos, aunque claro, seríamos prácticamente tratados como escoria por nuestras actividades "insanas". Ellos no querían a mis padres en Volterra, no les servían para nada asi que al parecer fueron expulsados. En cambio yo, era otra cosa, capricciosogiovane me decía Aro todo el tiempo, yo por supuesto no le entendía nada de nada. Me las arreglé para que no fuera tratado como lo peor de lo peor: Jane, la protegida de Aro estaba obsesionada conmigo así que aproveché para obtener mis ventajas dentro de Volterra–
Vaya ventajas que la linda Jane me proporcionaba: televisión, un cuarto de lujo, dinero, además de material para pintar. Era el mejor trabajo, excepto claro cuando me enviaban a cualquier lugar del mundo en compañía de la Guardia para sacar verdades, hacer que los vampiros se traicionaran entre sí para terminar matándose entre ellos o convencer a líderes mundiales para que soltaran unos cuantos millones de su fortuna para enriquecer el "Fondo Vulturi". Después de un par de años de hacerlo, me fastidiaba obtener siempre una respuesta positiva a mis peticiones. Cuando alguien me daba un NO, era lo mejor para mí.
– Un día me cansé de estar con ellos y me fui, haciéndolos enojar como nunca por alguna razón extraña. Llegué de nuevo a América huyendo de ellos fin de la conversación- paré, iba a comenzar a soltarlo todo- En serio, ¿qué hay para desayunar?–
Terminé mi historia de golpe. No podía decirle la verdadera razón por la cual me había alejado de Volterra. Bella hubiera entrado de nuevo en estado de pánico emo para ir a tirarse de nuevo al barranco y yo no podía lidiar con eso ahora. Me estaba muriendo de hambre.
– ¿Eso es todo?, ¿sólo por eso te has hecho el interesante todo el rato? Lo que me has contado es una fracción pequeña de tu vida–
– Es la más significativa, ¿o qué?, ¿no crees que sea mejor terminar de una vez conmigo y pasar a lo interesante, a lo que viene en nuestras vidas? El pasado está en donde debe estar Bella, somos lo que somos hoy y no debe importarte más–
Me golpeé mentalmente, había sonado tan marica con aquellas palabras. Debía irme de inmediato, si Bella ponía los ojos de cachorro probablemente le soltaría toda la verdad. Disimuladamente me levanté de la cama para estirar el cuerpo en un bostezo profundo, me acerqué a la ventana improvisada y la abrí con cuidado, sólo para calcular qué tan lejos estaba del suelo. Debía hacerlo, seguramente me rompería el cuello. Además, sé que fácilmente podía salir por la puerta principal de la residencia Swan pero, las entradas y salidas dramáticas eran lo mío.
– Pero seguro me contarás más, ¿no?–
– Tal vez si, tal vez no. Hay cosas que irás descubriendo sobre la marcha Swan. Adiós–
Y sin más, me lancé fuera de la ventana cayendo sobre mis dos débiles piernas como todo un felino. Salí de allí tan rápido como pude. Tenía sueño, estaba cansado, herido y ahora, confesado. Apenas alcancé a escuchar a Bella gritarme a lo lejos.
- ¡Sabes que me las pagarás, West!-
Sí, claro. Que se formara, no era la única que esperaba la dulce venganza contra mí. Ya saben lo que dicen, la venganza es un plato que se disfruta frío.
Tengo sueño como Lee, me duele el corazon como a Bella. La historia sigue como dice él, esperen los siguientes Outtakes de Alice, Edward y hasta de Jack (si, el hermano bebé de Bella)
PD:maldita mosca de mierda, vete al carajoooo!
