Capítulo 29
Estúpido lema 'Odio a Cullen'
(Stupid 'I Hate Cullen' Mottos)
Disclaimer: Twilight le pertenece a S. Meyer, Red a Oxygen. and. Cucumber.
emeCe es mi beta... es lo mejorcito del horno :D
Miércoles, 10:00 pm
Estaba caminando hacia mí, con una sonrisa hermosa plasmada en su perfecto rostro. En ese preciso momento, todo lo que quería hacer era correr hacia él, y besarlo.
Mis manos estaban fuertemente apretadas alrededor de los bordes de la silla. No te precipites, y no hagas nada estúpido – sí claro.
"¿Darías un paseo conmigo?" Murmuró en voz baja, extendiendo su mano, y con mucho gusto, la tomé. Me puso de pie, asintiendo con la cabeza una vez a nuestro jefe, antes de atravesar las puertas de roble conmigo.
Había un pequeño camino de grava que conducía a un tranquilo lago de aguas cristalinas, se sentó en la banca de madera que había a un lado, acercándome a él.
"No tenias que comprarme nada," dije, intentando ignorar la forma en que sus dedos subían y bajaban por mi brazo.
"Pero quería hacerlo."
"¿Por qué?"
"Bella, quiero que veas realmente cuánto te quiero, y lo mucho que quiero que me perdones."
"No tenías que comprarme nada para que te perdonara."
"Pero-"
Me di la vuelta para estar frente a él, y puse mis dedos sobre sus labios, "Ya lo había hecho."
"Por favor déjame dártelo," hizo un mohín, su boca moviéndose lentamente bajo mis dedos, rodé los ojos, quitando mi mano de sus labios.
Entonces, tomó dos cajas de su bolsillo, y colocó la primera en mi rodilla. Me fijé una vez en su expresión inocente, mis ojos volviendo hacia la caja, mientras me esforzaba en pensar qué era lo que me había comprado.
Tal vez es un anillo. Tal vez se va a poner repentinamente en una rodilla, y proclamar que él quiere pasar el resto de su vida conmigo…
O no.
Con cautela, levanté la tapa de la caja, y en el interior había un par de pendientes.
Santo-
Tenían una gema en el medio, que era del tono más brillante de azul... mi tono favorito de azul, y alrededor tenía-
Ni siquiera quiero pensar en cuánto le costó.
Diamantes.
"¿Te gusta?"
"Son hermosos," dije con voz ahogada, quitando el cabello de mi cara, mientras tomaba mis propios pendientes y los remplazaba con estos.
Quitó la caja de mi rodilla, y me dio un beso en la mejilla.
"Preciosa, tal como creía que lo estarías."
Me sonrojé, resistiendo la necesidad de alzar una mano para tocar donde me había besado en mi mejilla, cuando puso otra caja en mi rodilla.
"Edward-"
"Era un set," argumentó, antes de que yo pudiera quejarme, me reí en voz baja, levantando la tapa de la segunda caja.
Dentro había una piedra - exactamente igual a la de los pendientes - pero estaba en una fina cadena plateada, y si era posible, los diamantes eran aún más grandes.
"¿Por qué?" Balbuceé, "¿Por qué comprarías algo tan caro para mí?"
"¿Puedo colocártelo?" Preguntó, ignorando a mi pregunta anterior, mientras asentía tímidamente. Se sentó detrás de mí, quitando el cabello de la parte trasera de mi cuello, mientras abrochaba el pendiente azul alrededor del cuello.
"La piedra es topacio azul," dijo, "Creí... que era el color que mejor te quedaba."
"Gracias".
Sus ojos brillaban cuando finalmente se encontró con mi mirada, "De nada."
Entonces, de repente, me abalancé y lo besé.
Al diablo con las promesas, y los juramentos, y el estúpido lema 'Odio a Edward Cullen'. En este momento, no podía pensar en nada más, que en sus labios sobre los míos.
Me atrajo hacia su regazo, sus labios ansiosos y hambrientos contra los míos, mientras sus manos se entrelazaban con mi cabello, y mis propios brazos se enroscaban alrededor de su cuello. Gemí en el beso, sus manos cayendo de repente a mi cintura, a medida que me acercaba más a él, sus brazos envolviendo mi espalda en un abrazo irrompible.
Mientras nos alejábamos, jadeando por aire, sus labios nunca dejaron los míos, y continuó besando mi cuello, y luego a lo largo de mi hombro desnudo.
"Por más que no me quiera ir," susurró contra mi mejilla, "Tenemos que mantener la… reputación de la empresa."
"Cinco minutos más," le rogué, agarrando la parte delantera de su camisa, mientras traía sus labios de regreso a los míos.
"Cinco minutos más," acordó, sus labios curvándose en una sonrisa, mientras su boca encontraba la mía.
Miércoles, 10.20pm
"Muchas gracias por acompañarnos esta noche," la dama en la entrada asintió hacia nosotros, sonriéndonos con poco entusiasmo, mientras salíamos.
"Señorita Swan," hizo una reverencia burlona mientras abría la puerta de su auto para mí.
"Caballero," murmuré, tomando su mano mientras entraba al asiento del copiloto. Rodó los ojos, manteniendo los labios fuertemente apretados para contener la risa.
"Estás a cargo de la radio."
"Y tú estás a cargo de conducir. No permitas que choquemos."
"No pongas Girls Out Loud entonces," replicó, cambiándole a la siguiente emisora presionando algún botón extraño del volante.
Crucé los brazos sobre mi pecho, haciendo un mohín en mi asiento mientras él seguía jugando con los controles en el volante – algo que se suponía debía ser utilizado para conducir, únicamente.
El viaje de vuelta fue tranquilo, el silencio sólo se rompió cuando él tarareaba alguna canción que reconocía en la radio.
"No quiero tener que despedirme," sonrió con tristeza cuando se detuvo frente a mi casa.
"¿Quién dijo que tenías que hacerlo?"
Levantó una de sus perfectas cejas, mostrándome una sonrisa maliciosa, "¿Te gustaría que entrara entonces?" Articuló con lentitud, su voz enviando escalofríos por todo mi cuerpo.
"Si me hace el honor, Sr. Cullen," le contesté con sarcasmo, saliendo de su coche, mientras él hacía lo mismo.
Se movió rápidamente a mi lado, y antes de que pudiera hablar o siquiera captar lo cerca que estaba de él, envolvió sus brazos alrededor de mí, y me atrajo en un apasionado beso.
Mi respiración era entrecortada, y me levantó en sus brazos, tambaleándose hacia la puerta. Mientras me bajaba, sus labios encontraron nuevamente con los míos, sus manos cayendo a mis caderas.
"Llave..." jadeé, aferrándome a su camisa, "Bajo.... Tapete."
Se rió contra mi cuello, moviendo rápidamente sus manos debajo del tapete mientras tomaba la llave. "Eres tan predecible Bella."
¡Oh, mira, es Mike!
¿Y tú no?
Ni siquiera tuve tiempo para contestar.
Me llevó hacia dentro, el cuarto estaba tan oscuro que apenas podíamos ver hacia dónde íbamos. Sus labios se estrellaron contra los míos mientras la puerta se cerraba detrás de nosotros, y tropezamos con el brazo del sofá, cayendo juntos al suelo.
En un movimiento brusco, llevó mi cara de nuevo hacia la suya, chocando sus labios contra la míos mientras me apretaba más en la alfombra.
Qué gran resistencia tienes Bella.
Qué hay de "NO SALIR CON EDWARD CULLEN"... o, "NO HABLAR CON EDWARD CULLEN POR EL RESTO DE TU VIDA"... o incluso, "EDWARD CULLEN ES UN ESPÉCIMEN MASCULINO INSENSIBLE, QUE SE PREOCUPA SÓLO POR SÍ MISMO"... ¡Tengo uno mejor! "EDWARD CULLEN ES-"
"Te amo," respiré en su cuello, y sus labios se volvieron más desesperados, más ansiosos contra los míos.
"¿Lo dices en serio?" Preguntó en voz baja, dejando besos de mariposa en mi cuello. Asentí seriamente, permitiendo que una sonrisa se extendiera en mi cara.
Su sonrisa rebasaba la mía por millas.
"También te amo," susurró, tomando mi mejilla delicadamente con su mano derecha, y se pasando la izquierda por mi cabello.
Nuestros labios se encontraron una vez más.
Ya no furiosos... intensos.
Sino, amorosos.
De la manera en que la vida debe ser.
- Insertar Lemon –
Wooooow! No me maten a mi!
Ya paso lo que queriamos que pasara, como podran imaginar solo quedan once capítulos y pues las actualizaciones serán los sábados, no puedo de otra manera. Lo siento ):
Llegamos a los 500!!!
Gracias por sus reviews, alertas y favoritos
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Itzell
