El anime Candy Candy y sus personajes no me pertenecen son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración asi como los personajes que no aparecen en el anime original.

Hola aqui un nuevo capítulo espero que lo disfruten. Me disculpo por no poder actualizar a tiempo he estado un poco delicada de salud…pero sigo pensando en ustedes cuando escribo la historia, nos vamos acercando al final…espero me sigan y recuerden dejar sus reviews, sus comentarios y opiniones son importantes para mi. Se les quiere. Angie

CAPITULO XXIX

UNA VIDA PARA COMPARTIR

"Hoy solamente quería decirte por si no sabías que estoy pensando en ti en cada momento, siento aquellas vibraciones dentro de mí como el sutil idioma de los corazones que aprendieron a amarse del modo ideal…así como tú y yo" Anónimo.

Escocia

Al fin el día de la tan ansiada boda llego, todos los sirvientes de la villa corrían por todos lados, algunos ayudando a los acomodadores para arreglar el lugar; colocando mesas, sillas y muchas flores por todos lados; mientras que la señora Elroy daba instrucciones adiestra y siniestra a cualquier que se pasaba por ahí.

Annie – vaya que movimiento –dijo mientras veía por la ventana.

Archie – no había visto a la tía tan alterada desde la boda de Candy.

Annie – recuerda que todo debe de estar perfecto, no todos los días se casa el patriarca de la familia.

Archie – si lo sé, pero creo que exagera –dijo levantando la ceja.

Annie – iré a ver a Karen, debe estar muy nerviosa; además le dije que le ayudaría.

Archie – ya lo creo, mientras iré con Albert –dijo dándole un beso para luego salir de la habitación- te veo luego –dijo guiñándole el ojo.

Annie – está bien…eres un coqueto –dijo sonriendo, para luego caminar por el pasillo hasta llegar a la habitación del fondo- toc, toc puedo pasar.

Karen – si claro…adelante.

Annie – buenos días, como amaneciste –dijo asomándose por la puerta.

Karen – muy bien –dijo sentándose frente al tocador- lista para el acto principal –dijo sonriendo.

Annie – me alegra…pensé que estarías nerviosa.

Karen – claro que no –dijo mientras cepillaba su cabello- bueno aun…y tú como te sientes.

Annie – mejor…solo que no puedo probar bocado.

Karen – es normal ya se te pasara.

Annie – pensé que tu madre ya estaría aquí…quien te ayudara a arreglarte.

Karen – yo lo hare, cuando estaba en el teatro yo sola me maquillaba y peinaba.

Annie – pero hoy es el día de tu boda, no es una presentación de teatro –dijo acercándose a ella- si quieres puedo ayudarte a arreglar tu cabello.

Karen – está bien.

Annie – que te parece si lo usas todo en un chongo –dijo tocando el cabello de su amiga.

Karen – mmm…me gustaría algo que lo hiciera caer sobre la espalda, algo suelto a William le gusta así.

Annie – está bien seria más o menos así –dijo mientras lo movía en diferentes posiciones.

Dorothy – con permiso señorita –dijo ingresando a la habitación.

Karen – adelante.

Annie – hola Dorothy que se te ofrece.

Dorothy – vengo a dejarle esto señorita Klaise, se lo envía el señor William –dijo acercándose a ella.

Karen – de William –dijo sorprendida, al mismo tiempo que se levantaba acercándose a ella- oohhh muchas gracias…que es –dijo tomando la caja de terciopelo azul en sus manos.

Dorothy – me dijo que debía usarlo para la boda –dijo sonriendo.

Karen – está bien veremos de qué se trata –dijo mientras la abría- oohh por Dios que hermosa –dijo tomándola con sus manos, se trataba de una hermosa tiara de oro y diamantes, pero al frente se encontraba un precioso diamante el color azul en forma de corazón- quiere que use esto –dijo sorprendida.

Annie – vaya que obsequio –dijo sorprendida.

Dorothy – y esta nota también –dijo entregándosela.

Karen – gracias.

Dorothy – con permiso –dijo saliendo de la habitación.

Annie – que dice.

Karen – veamos –dijo sentándose en la cama, para luego leer en voz alta- "Para mi amiga, mi amada, futura esposa y madre, ahora si lucirás como toda una princesa y por siempre la reina de mi corazón. Con Amor. Albert"

Annie – wooww que profundo…que pasa –dijo viendo el semblante de su amiga.

Karen – oohh William…aun no puedo creerlo –dijo sollozando abrazando el pequeño trozo de papel- estoy tan emocionada es indescriptible lo que me hace sentir.

Annie – me alegro por ti.

Beth – con permiso –dijo abriendo la puerta- que te pasa cariño –dijo viendo el semblante de Karen.

Karen – nada es que solo soy muy feliz –dijo sonriendo ampliamente- mira nana –dijo enseñándole el obsequio.

Beth – pero que…que maravilla –dijo sorprendida.

Annie – con mayor razón ahora tendrás que lucir un lindo peinado.

Karen – si, ayúdame –dijo emocionada sentándose frente al tocador.

Beth – me hace feliz verte feliz –dijo sollozando.

Karen – gracias nana –dijo tomándola de la mano- me ayudas.

Beth – claro que si cariño.


Mientras que en la villa Grandchester.

Candy – buenos días –dijo entrando la comedor.

Señora Katherine – buenos días señora, le sirvo algo.

Candy – aun no voy a esperar a Terry.

Señora Katherine – como usted ordene.

Patty – hola Candy.

Candy – que tal chicas –dijo tomando su lugar.

Pamela – como amaneciste.

Candy – muy bien, relajada –dijo sonriendo- dormí como un bebe.

Pamela – me alegra, así podrás disfrutar de la boda.

Candy – tenlo por seguro, donde esta Edward?

Pamela – está afuera con Terry.

Candy – en serio.

Pamela – si, espero que no te moleste que lo llamemos por su nombre; bueno el nos lo pidió.

Candy –claro que no, eso es una buena noticia.

Patty – sí que lo es, cuando estábamos en el colegio y me decía gordita significaba que ya le caía bien –dijo sonriendo mientras tomaba un vaso de agua.

Pamela – como? así te llamaba.

Patty – sí, pero ahora me llama por mi nombre…creo que ya extraño que me llame de nuevo de esa forma –dijo sonriendo.

Terry – si quieres puedo volver a llamarte así –dijo ingresando al lugar.

Patty – Terry! -dijo sorprendida al escucharlo.

Candy – no le hagas caso –dijo guiñando el ojo- solo bromea, cierto amor.

Edward – buenos días Candy, como te sientes.

Candy – de maravilla…dormi muy bien como hace mucho que no lo hacia.

Edward – me alegra, disfruta dormir todo lo que puedas porque cuando nazca el bebe no podras hacerlo.

Candy – me será muy difícil de cuidar a los dos –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.

Terry – a quienes dos…no me digas que –dijo sorprendido.

Edward – no es solo uno –dijo confirmándole.

Terry – entonces no entiendo.

Candy – al bebe y a ti amor –dijo guiñándole el ojo.

Terry – muy graciosa –dijo mientras que los demás sonreían de las ocurrencias de Candy.

Señora Katherine – disculpen la interrupción les sirvo.

Terry – si por favor.

Candy – ahora dime a donde fuiste.

Terry – solo fui a dar un paseo –dijo dándole un beso, para luego tomar su lugar.

Patty – estoy emocionada –dijo sonriendo.

Pamela – yo también, me encantan las bodas.

Richard – buenos días –dijo ingresando al lugar.

Terry – papá –dijo levantándose de su lugar.

Ricky – buenos días –dijo siguiéndolo.

Candy – Ricky –dijo sonriendo mientras se levantaba de su lugar acercándose a ellos.

Richard – que tal hijo, espero no ser inoportuno –dijo dándole un abrazo.

Terry – claro que no pasa por favor –dijo señalando la mesa.

Candy – duque –dijo dándole un beso- bienvenido.

Richard – gracias, como se ha portado mi nieto.

Candy – de maravilla –dijo sonriendo.

Ricky – hola Candy –dijo dándole un beso en la mejilla- hola hermano –dijo dándole la mano.

Terry – que bueno que veniste –dijo dándole la mano.

Richard –le pedí que me acompañara espero no te importe.

Candy – claro que no, por favor acompáñenos estamos por tomar el desayuno.

Señora Katherine – buenos días mi lord desea que le sirva.

Richard – está bien gracias, Meredith viene con nosotros podrá llevarla con usted.

Señora Katherine – si mi Lord como ordene –dijo haciendo una reverencia.

Ricky – buenos días –dijo mientras dirigiéndose a los presentes.

Candy – oohh disculpen, quiero presentarles a unos amigos, Edward, Pamela y Patty.

Patty – mucho gusto.

Pamela - un placer –dijo sonriendo.

Edward – es un honor.

Candy – él es el duque de Grandchester y Richard, hermano de Terry.

Patty – bienvenido Duque.

Richard – gracias, pero por favor llámenme por mi nombre, olvidemos los títulos nobles –dijo sonriendo- de acuerdo.

Patty – está bien.

Pamela – escuchaste –dijo susurrándole a su novio.

Edward – si, ahora entiendo todo.

Terry – y bien papá como ha estado todo.

Richard – muy bien.

Patty – el padre de Terry es parte de la realeza británica –dijo silenciosamente.

Pamela – nunca podría creerlo.

Edward – o sea que Candy es una duquesa.

Patty – solo si Terry acepta.

Pamela – ooh ya veo.

Candy – me alegra verlo bien de salud.

Richard – gracias, y a mí me alegra estar aquí con ustedes –dijo sonriendo.

Ricky – a mi también –dijo sonriendo.

Richard – y Eleanor –dijo mirando alrededor.

Terry – salió al pueblo con Robert, no tardaran.

Richard – como? el está aquí.

Terry – si…porque algún problema.

Richard – claro que no…hace muchos años que no lo veo, me agradara saludarlo de nuevo.

Candy – y bien cuéntame cómo está el colegio –dijo tratando de cambiar el tema.

Ricky – igual que siempre.

Patty – tu vas al San Pablo?

Ricky – si –dijo levantando la ceja- lamentablemente.

Candy – no lo digas de esa forma, yo me la pase muy bien ahí.

Patty – yo también.

Candy – cuéntanos que hay de nuevo.

Ricky – está bien…pues la hermana –dijo iniciando con su narración.


Mientras que en la villa Andrey.

Albert – vaya si que la tía sabe dirigir las cosas –dijo mirando a través de la ventana de la biblioteca.

George – el jardín está quedando muy bien.

Albert – si, la tía ha hecho un excelente trabajo.

George – bueno aquí están las llaves –dijo entregándoselas en las manos.

Albert – todo listo.

George – claro que si, como tu lo pediste.

Albert – perfecto.

George – se llevara una gran sorpresa.

Albert – es lo que más deseo.

Dorothy – con permiso.

Albert – adelante.

Dorothy – le traigo su desayuno.

Albert – gracias puedes dejarlo ahí por favor.

Dorothy – si.

Albert – le diste el paquete a Karen.

Dorothy – sí señor.

Albert – gracias.

Dorothy – con permiso –dijo saliendo mientras hacia una reverencia.

George – solo una cosa más, necesito que firmes estos papeles.

Albert – está bien –dijo caminando hacia el escritorio- que son.

George – es lo que me pediste que.

Archie – hola gente –dijo entrando al lugar- que haces.

Albert – solo firmo unos papeles.

Archie – por Dios tío cuando dejaras de trabajar, hoy es tu boda.

George – es lo último, no lo molestare más –dijo sonriendo- lo prometo.

Archie – por favor…quiero que se relaje –dijo sonriendo.

Albert – muy gracioso…puedes llevártelo, y por favor te encargo mucho lo que te pedí.

George – iré el lunes a corroborarlo.

Albert – perfecto.

Archie – que pasa, puedo ayudar si gustas.

George – con permiso te veo luego.

Albert – si…hay algo que tengo que contarte.

Archie – que paso.

Albert – Emily vino a buscarme.

Archie – que…porque…que quiere.

Albert – te contare –dijo iniciando su narración.


Horas más tarde todos se preparaban para el gran evento, los chicos y chicas con sus mejores trajes y vestidos finos para la ocasión; y los nervios ya se hacían presentes en la novia quien ya estaba lista luciendo el hermoso vestido que fue confeccionado especialmente para ella único y singular el cual dejaría a todos con la boca abierta.

Karen – que te parece mama –dijo sonriendo.

Beth – sin palabras –dijo levantando la ceja.

Señora Klaise – no crees que es demasiado llamativo –dijo escandalizada.

Annie – lo mismo pensé –dijo silenciosamente para si misma.

Karen – no lo creo –dijo mirándose en el espejo- me gusta mucho es diferente.

Beth – ya lo creo –dijo sonriendo de lado.

Patty – toc, toc puedo pasar.

Karen – adelante.

Patty – gracias –dijo entrando.

Candy – permiso…hola Karen.

Karen – hola Candy.

Candy – ya estas lista.

Karen – si y muy ansiosa –dijo sonriendo- mamá quiero presentarte a alguien, nana por favor vengan.

Beth – si querida aquí estamos.

Señora Klaise – tranquila –dijo acercándose a ella.

Karen – ella es mi amiga Candy, es hija de William.

Señora Klaise – como dices, el tiene una hija –dijo sorprendida- pero si ella es casi de tu edad.

Candy – no es lo que usted piensa, soy su hija adoptiva –dijo sonriendo.

Beth – mucho gusto…Karen ya me había hablado de ti; eres la esposa de ese muchacho Terry.

Candy – así es…mucho gusto –dijo sonriendo mientras acariciaba su vientre.

Señora Klaise – oohh siento mucho haber malinterpretado las cosas, mucho gusto y felicidades por el bebe.

Candy – gracias.

Beth – cuando nacerá.

Candy – en diciembre.

Beth – pues muchas felicidades.

Karen – ella es Patty amiga de la familia.

Patty – mucho gusto.

Karen - ven Candy quiero enseñarte algo –dijo tomándola de la mano.

Candy – de que se trata.

Karen – un obsequio de William –dijo enseñándole.

Candy – que maravilla, es hermosa –dijo tomándola en sus manos.

Karen – quiere que lo use con mi tocado, así que no podre usar tu obsequio.

Candy – no te preocupes, la usaras en otro momento.

Karen - me ayudas a ponerlo –dijo sentándose frente al espejo.

Candy – claro –dijo sonriendo- me gusta tu peinado.

Karen – quedo muy bien, justo como lo soñé…Annie hizo un buen trabajo.

Candy – como te sientes –dijo mientras acomodaba la tiara en su cabello.

Karen – un poco nerviosa, pero emocionada.

Candy – listo –dijo sonriendo viendo el reflejo de su amiga por el espejo.

Señora Klaise – te ves hermosa hija –dijo juntando sus manos.

Karen – o mama –dijo acercándose a ella para luego abrazarla- no llores porque me harás llorar a mi también –dijo sollozando.

Señora Klaise – tienes razón.

Beth – aun no puedo creer que te hayas convertido en toda una mujer –dijo acercándose a ella.

Karen – oohh nana por favor.

Señora Klaise – te prometo que no llorare.

Beth – yo también –dijo limpiando su rostro.

Annie – listas.

Patty – Candy – si –dijeron al unisonido.

Karen – que pasa?

Beth – solo siéntate un momento.

Candy – quiero prestarte esto –dijo dándole una caja de terciopelo que contenía la gargantilla de esmeraldas la que fue de Rose Mary y que tiempo atrás le obsequio Albert- recuerda que debes usar algo prestado.

Karen – ooh que hermosa…gracias –dijo sonriendo- ya había olvidado esta tradición.

Candy – pero nosotras no podíamos hacerlo, es parte de la ceremonia –dijo sonriendo.

Annie – y algo nuevo –dijo entregándole una caja con unos hermosos pendientes que hacían juego con su vestido.

Karen – ohhh no se que decirles –dijo sorprendida- gracias chicas.

Patty – falto yo –dijo acercándose a ella- también quiero darte esto –dijo entregándole una caja que contenía un hermoso pañuelo de seda- pero creo que no combina con tu atuendo –dijo sonriendo.

Karen – gracias Patty –dijo tomandolo en sus manos.

Beth – como ya tienes algo azul –dijo señalando la tiara.

Señora Klaise – queremos darte algo viejo –dijo sacando una cajita de su bolsa.

Beth – esto es algo con mucho significado para mí-dijo mientras sollozaba.

Karen – oohh nana…mamá es hermoso –dijo mientras le colocaban un hermoso prendedor de oro en forma de rosa.

Beth – esto ha permanecido a la familia por muchos años, talvez no es tan fino como tu obsequio de bodas pero es algo especial.

Karen – claro que lo es –dijo abrazando a ambas- es muy especial.

Señora Klaise – de ahora en adelante te pertenece.

Karen – quiero agradecer a todas su gesto, su amabilidad…en verdad muchas gracias –dijo sollozando.

Candy – no llores, a Albert no le gustara verte así.

Karen – si tienes razón –dijo limpiando su rostro.

Señor Klaise – toc, toc.

Annie – veré quien es.

Señor Klaise – puedo pasar.

Annie – adelante –dijo abriendo la puerta.

Señor Klaise – hija ya es hora –dijo sonriendo- te ves hermosa –dijo acercándose a ella dándole un beso en la frente- toda una princesa.

Karen – gracias papá.

Señor Klaise – lista.

Karen – si –dijo suspirando.


Mientras que en otra habitación de la villa Andrey.

Terry – como te sientes.

Albert – no puedo negarte que estoy nervioso.

Archie – tienes listos tus votos.

Albert – claro que sí.

Bobby – o sino Karen te matara –dijo sonriendo.

Archie – bueno tío quiero decirte unas palabras –dijo poniendo su mano en el hombro de el- quiero desearte todo lo mejor como tu padrino siempre estaré contigo en las buenas y en las malas; que seas muy feliz y gracias por el buen ejemplo que nos has dado durante este tiempo, te respetamos y amamos por ser como eres.

Albert – gracias por tus palabras Archie –dijo dándole un abrazo- sabes que eres especial para mí, como lo fue Stear y Anthony.

Archie – lo sé –dijo tristemente.

Bobby – de nuevo quiero reiterarte mi agradecimiento por darme la oportunidad de trabajar para ti, les he tomado mucho cariño y aprecio a todos en este corto tiempo…no me queda más que desearte muchas felicidades.

Albert – gracias Bobby, has sido un buen elemento para el negocio gracias por cuidar de los intereses de Candy y Archie, como te dije ya eres parte de la familia –dijo golpeando su hombro.

Terry – ya no se pongan sentimentales –dijo acercándose a ellos entregándoles un vaso con whisky.

Archie- no crees que es muy temprano para beber.

Terry – será solo uno, no te pasara lo mismo que aquella noche -dijo sonriendo.

Bobby – ahora si no te dejaría entrar Annie –dijo sonriendo.

Archie – muy gracioso –dijo levantando la ceja.

Terry – quiero brindar por tu felicidad amigo…hermano –dijo levantando su vaso- te deseo todo lo mejor, salud, felicidad y prosperidad en tu matrimonio…también quiero agradecerte lo que hiciste por mí, el haberme reunido con el amor de mi vida, así como yo soy feliz quiero que tu lo seas también…Salud! –dijo levantando su copa mientras que todos lo imitaban.

Albert – gracias a todos por sus palabras, me alegra compartir este momento tan especial con ustedes, mis amigos, mi familia –dijo sonriendo.

Archie – abrazo de grupo –dijo mientras jalaba a Bobby del saco quien a su vez jalaba a Terry.

Bobby – todos para uno.

Terry – y uno para todos.

Archie – por siempre.

Todos – huhuhuhuhuhuhuhuhu -decian mientras que daban vueltas.

George – que se supone que es esto –dijo ingresando al lugar mientras sonreía.

Archie – es nuestra porra –dijo mientras se separaban.

George – ya lo creo.

Terry – bueno creo que la dejaremos para después –dijo arreglando su saco.

Bobby – tienes razón –dijo colocándose la corbata.

George – ya es hora la señora Elroy no tarda en venir a buscarte.

Albert – está bien.

Archie – te vemos afuera.

Terry – te veo luego.

Bobby – hasta pronto Albert.

Albert – nos vemos luego chicos.

George – como te sientes.

Albert – ya me puse nervioso.

George – lo imagino.

Albert – has visto a Karen.

George – no…pero ya falta poco para que la veas.

Albert – ya estoy impaciente por verla, solo unas horas que deje de verla y ya la extraño.

George – dentro de poco no te separas de ella –dijo sonriendo.

Albert – si la tendré para mi solito.

Señora Elroy- ya estás listo William –dijo a la habitación- los invitados esperan –dijo quedándose en silencio.

Albert – si tía…pasa algo –dijo al ver el semblante de ella.

Señora Elroy – eres tan buen mozo -dijo acercándose a él- tal y como lucia tu padre el día de su boda.

Albert – gracias tía.

Señora Elroy – quiero darte esto –dijo enseñándole un pequeño prendedor de diamante color azul en forma de águila- lo uso tu padre en el día de su boda –dijo colocándoselo en el saco.

Albert – gracias tía –dijo tomando su mano dándole un beso en el dorso- te quiero mucho sin ti no hubiera llegado a donde estoy ahora.

Señora Elroy – William –dijo mientras una lagrima caía por su rostro- yo te he querido toda mi vida, como si fueras mi hijo…deseo que seas muy feliz –dijo tristemente.

Albert – lo seré tía y gracias por el apoyo que me demostraste en la reunión.

Señora Elroy – no tienes porque, ahora me quedo tranquila porque sé que tu harás un buen trabajo, ahora si tomare ese descanso que tanto necesito.

Albert – te voy a extrañar –dijo abrazándola.

Señora Elroy – yo también…pero siempre estaré aquí en este lugar por muchos años mas; así que prométeme que traerás a tu hijo.

Albert – claro que si tía tenlo por seguro.

George – disculpen que los interrumpa pero ya es hora.

Señora Elroy – vamos –dijo acomodándole el saco.

Albert – bueno estoy listo para la función –dijo nerviosamente, mientras movía su cabeza, los hombros y brazos tratando de relajarse.


El hermoso jardín de la villa Andrey había sido decorado elegantemente con listones de seda atados a las lámparas, muchas rosas y flores de la época, un aroma a lavanda podía aspirarse en cada rincón, un hermoso kiosco de caoba con acabados en oro se encontraba en el centro, muchas sillas blancas se encontraban perfectamente alineadas a los lados y una inmensa alfombra roja mostraba el camino hacia el lugar donde se prometerían amar hasta la eternidad. Una hermosa melodía acompañada de gaitas y violines anunciaba la presencia del novio al recinto. Pronto al inicio de tan majestuosa alfombra aparecía Albert acompañado de su tía Elroy quien caminaba junto a él a la derecha, no pudiendo faltar su protector y amigo, quien lo acompañaba caminando del lado izquierdo.

Señora Elroy – tranquilo hijo estas muy nervioso.

Albert – lo siento tía, no puedo evitarlo –dijo mientras sonreía a los presentes saludando con algunos movimientos de cabeza.

George – ya casi estamos llegando –dijo silenciosamente.

Albert – siento que este camino es muy largo –dijo sonriendo de lado, momentos después llego tomando su lugar en el altar.

Padre Campbell – William eres tu –dijo acercándose a él.

Albert – si.

Padre Campbell – a caso no me recuerdas.

Señora Elroy – es el padre John Campbell, él fue quien caso a tus padres y a tu hermana.

Albert – como dices –dijo sorprendido.

Padre Campbell – eras muy chico cuando se caso Rose Mary talvez no lo recuerdes.

Albert – muy poco padre, le agradezco mucho que este aquí –dijo dándole la mano.

Padre Campbell – no puedo creer que seas tú aquel niño que bautice en este mismo lugar hace veinte y seis años.

Albert – me alegra saber que usted será quien me una en matrimonio a la mujer que amo.

Padre Campbell – para mí es un honor estar aquí de nuevo –dijo sonriendo, mientras que daba inicio a la melodía que hacia presencia a la novia- bien estás listo.

Albert – si.

Padre Campbell – es hora que tomes tu lugar.

Albert – si –dijo nerviosamente.

George – tranquilízate Albert.

Albert – no lo hare hasta que la vea –dijo moviéndose de un lado a otro.

George – ahora si…es el momento –dijo sonriendo.

De pronto la melodía que anunciaba el inicio de la ceremonia empezó a entonarse, la primera pareja en pasar fueron Candy Y Terry quienes caminaba lentamente ella lucia un hermoso pero sencillo vestido de seda largo color almendra con bordados de flores en hilos de plata en la falda, misma que acentuaba su vientre; mientras que Terry lucia un fino y elegante frack negro y en sus manos una pequeña caja donde se encontraban los hermosos anillos de boda que le obsequiaría a su amigo. Luego le siguieron Annie quien lucía un hermoso vestido de seda en cuello V y falda amplia en color almendra y bordados de hilos de plata, mientras que Archie quien también lucia un elegante frack negro llevando encima del saco el tartán que los identificaba como parte del clan de la familia Andrey; quienes serian los padrinos de arras. Y por ultimo eran seguidos por Patty quien lucia un hermoso vestido de seda en color almendra de cuello redondo con un listón sobre la cintura, y Bobby luciendo un frack en color negro, llevando en el bolsillo de su saco un trozo del tartán de la familia Andrey; ambos llevaban el lazo elaborado especialmente para la pareja de novios, ellos serian los padrinos también.

Cada uno tomo sus posiciones correspondientes, mientras que Albert sonreía a los presentes se concentraba en ver la imagen que se encontraba en el centro del altar, derrepente empezó a escucharse el cortejo nupcial, sus manos se empezaron a poner frías, sentía asfixiarse con el traje su mirada estaba fija hacia adelante tratando de tranquilizarse pero cada vez que escuchaba la melodía se ponía aun más nervioso; por fin pudo concentrar su mirada al final de la alfombra sin poder creer lo que veía.

Albert - Parado bajo un hermoso altar hecho a nuestra medida para nuestro día, en el lugar donde debía estar según ellos; pero a mí no me importaba eso ahora, pronto escuche de fondo la melodía que te identificaba indicando nuestro reencuentro, por un momento alce la mirada al cielo agradeciendo por este momento mágico con el que siempre soñé, me distraje de mi objetivo por un momento…derrepente mire hacia donde iniciaba la alfombra que yacía en el suelo del jardín, de pronto un hermoso ángel blanco apareció precisamente ahí…al verla me quede sin aliento por un momento, con cada paso que se acercaba veía mi futuro a su lado; yo sonreía al verla tan hermosa y radiante iluminando el lugar con su hermosa sonrisa…aun no me lo creía en unos momentos la haría mi esposa…el hermoso vestido blanco que portaba hacia que luciese como una traviesa sirena, al principio me sorprendió y ella se dio cuenta de mi reacción para lo que coquetamente me sonrió guiñando el ojo, definitivamente estoy loco por esa mujer; todos los que se encontraban ahí admiraban su andar pero más creo que llamo su atención su vestido…por eso la amo por ser tan natural y por ser ella misma sin que le importe lo demás; a mi alrededor escucho susurros pero trato de no poner atención a lo que dicen los demas…por fin unos cuantos pasos más podre tomar su mano orgullosamente ante la gente respondiendo con un claro "acepto" al fin logro verla más detalladamente debajo de ese velo que cubre su hermoso rostro, baje uno de los escalones tratando de acercarme a ella…al fin vi levantar su mano hacia la mía posándola con total delicadeza nuestras miradas se quedaron fijas el uno con el otro sintiendo una caricia en el alma y el palpitar de nuestros corazones enamorados.

Señor Klaise – lista hija.

Karen – si –dijo nerviosamente, tomando a su madre del brazo por el lado derecho mientras que su padre la tomaba del brazo izquierdo.

Señora Klaise – vamos –dijo sonriendo.

Karen – es hora del acto principal –dijo respirando profundamente. Al fin estoy parada al inicio de la alfombra principal, cada paso que doy me lleva hacia él; sonrío tratando de disimular mi nerviosismo, pronto note algo que llamo mi atención…un precioso altar blanco en el centro y allí parado al lado vi lo más hermoso que podría imaginar mi amado, mi dulce príncipe…tal y como llegue a imaginarlo solo faltaba el caballo para que fuera más perfecto ese momento…todo parecía como un cuento de adas, las flores de colores, el aroma a lavanda, la música; de pronto sentí su mirar en mi, por inercia solo logre sonreír y guiñar el ojo al mismo tiempo, pero después note su sorpresa; no sé si fue por mi presencia o por mi atractivo atuendo pero aun así pude notar que le había gustado…el camino se hacía eterno sentía mis piernas que empezaban a flaquear por los nervios pero seguí caminando hacia él con seguridad y firmeza, no pude apartar mi vista de la suya…pude apreciar su maravillosa sonrisa con un brillo espectacular; se veía tan bueno mozo a pesar de que su traje era un tanto extraño y diferente, pero logre identificar el estilo escoses del kilt que lo identificaba entre todos, no pude disimular al verlo me quede hasta sin respiración…mi amado convertido en todo un príncipe de la realeza…él quien haría de mi su esposa en tan solo unos instantes. Al fin termino mi camino, llegue al lugar donde estaba de pie ya me esperaba con su cálida sonrisa, pronto me ofreció su mano y sin dudarlo pose la mía sobre la suya sentí una electricidad recorrer mi cuerpo y una calidez que fue como una leve caricia para mi alma.

Padre Campbell – quien entrega a la novia.

Señor Klaise – yo Alexander Klaise.

Albert – gracias Alexander –dijo sonriendo nerviosamente.

Señor Klaise – te amo hija –dijo mientras apartaba el velo de su rostro.

Karen – yo también papá.

Padre Campbell – muy bien…lo novios pueden pasar a tomar su lugar –dijo indicándoles con la mano, mientras que los padres de ella se alejaban tomando su lugar en otro lado del jardín.

Albert – te ves hermosa –dijo susurrándole al oído mientras sonreía.

Karen – que bueno que te haya gustado mi vestido –dijo traviesamente, se trataba de un vestido blanco de seda de una sola pieza estilo sirena, ceñido a su silueta dejando descubiertos sus hombros y con un escote pronunciado dando mucho a la imaginación, su cabello caía como una enorme cascada sobre su espalda; el velo caía suavemente sobre su espalda tocando el suelo y la hermosa tiara obsequio de su novio brillando con intensidad.

Albert – claro que me gusto…y no solo a mi –dijo viendo a todos los presentes.

Karen - tu tan buen mozo como siempre –dijo nerviosamente.

Padre Campbell – damos inicio a la ceremonia –dijo haciendo la señal de la cruz.

Señora Elroy – no puedo creer que Karen se haya presentado con ese vestido y en su estado –dijo escandalizada al verla.

George – son jóvenes señora y a pesar de su estado luce espectacular.

Señora Elroy – mmm ya lo creo –dijo levantando la ceja.

Candy – de que te ríes.

Terry – ves la cara de todos los presentes.

Candy – si y porque debería verlos.

Terry – todos están escandalizados del vestido de Karen, si quería llamar la atención lo logro.

Candy – sshh cállate, la ceremonia esta por empezar –dijo codeándolo.

Annie – mira cómo ve la tía a Karen.

Archie – como no la a ver extraño si su vestido es tan…es tan como pudiera decirlo…mmm sexy, que suerte tiene Albert.

Annie – que estás diciendo –dijo furiosamente.

Archie – es solo una broma, no te enojes –dijo tomándola de la mano- tendre que preguntarle donde lo compro…quiero uno asi para ti.

Annie – Archie! –dijo sonrojándose-ya da inicio la ceremonia, pon atención.

Archie – si.

Eliza – que pasa –dijo levantando la ceja.

Bobby – definitivamente solo Karen podría hacer una entrada teatral –dijo sonriendo- atrajo las miradas de todos…hasta Albert se quedo sorprendido.

Eliza – ya lo creo…es demasiado llamativo.

Bobby – no…es muy de ella, es su estilo, su naturaleza…por eso es que Albert se enamoro de ella.

Eliza – si ya lo creo…bueno creo que ya va a empezar la ceremonia –dijo fijando su mirada a la pareja que se encontraba adelante.

Padre Campbell – este día estamos reunidos para celebrar la unión de William Albert Andrey y Karen Elizabeth Klaise Denna –dijo iniciando con las lecturas correspondientes, seguidamente del sermón, por minutos el padre hablo de la importancia del matrimonio y la influencia ante la sociedad. Después de unos minutos el momento más importante había llegado con la pregunta más esperada por todos los presentes - si hay alguien quien conozca algún impedimento para que esta boda se realice que diga ahora o calle para siempre –dijo fuertemente, pero el lugar parecía vacio no se escucho ni un solo suspiro, por lo que prosiguió con la ceremonia- muy bien…me alegra que todos estén de acuerdo con la felicidad de Albert y Karen- dijo prosiguiendo con las lecturas. Momentos más tarde el turno de Candy y Terry había llegado, el padre les hizo una señal para que pasaran al frente para la bendición de anillos mientras hacían la entrega de unas hermosas argollas matrimoniales en oro adornadas con diamantes, siguiendo con los lineamientos de la familia cada una tenía una inscripción especial en su interior que los novios habían escogido días atrás; tal y como lo habían hecho Candy y Terry tiempo atrás.

Padre Campbell – estos anillos simbolizan la unión perpetua de estas pareja; por eso pedimos al Señor que bendiga estos anillos que van a entregarse el uno al otro en señal de amor y de fidelidad –dijo entregándolos a cada uno- ahora deberán colocarlos en el dedo de cada uno.

Albert – padre no le importa que haga mis propios votos.

Padre Campbell – claro que no –dijo sonriendo- puedes iniciar.

Albert – gracias –dijo tomando la mano de su amada para empezar a colocar el anillo- yo William Albert Andrey te tomo a ti Karen…como mi amada esposa, en la salud, en la enfermedad, en las buenas y en las malas, por todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe –dijo sonriendo fijando su mirada en la de ella- desde el día que te conocí me sentí atraído por ti, vi en ti todo lo que siempre quise y contigo supe que al fin podría comenzar una nueva historia sin fin a tu lado…puedo ver la magia que sale con cada sonrisa, cada beso, cada caricia que me hacen rendirme a tus pies; mas ahora que tu llevas contigo algo que es muy mio –dijo colocando la mano en el vientre de ella- tu eres el motivo por el que yo vivo y tus hermosos ojos sean por siempre la luz que ilumina mi camino, te amare con lealtad y pureza hasta la eternidad y ahora que mi esposa serás viviremos en una sola alma –dijo sonriendo mientras terminaba de colocarle el anillo- te amo princesa –dijo sonriendo.

Karen – eso fue hermoso –dijo sollozando.

Padre Campbell – es tu turno hija –dijo entregándole el anillo.

Karen – si –dijo nerviosamente fijando su mirada en la azul de su amado- yo Karen Elizabeth Klaise te tomo a ti William Albert Andrey como mi amado esposo, en la salud, en la enfermedad, en las buenas y en las malas, por todos los días mi vida hasta que la muerte nos separe –dijo sollozando- te cruzaste en mi camino en el momento preciso, desde el instante que te vi me enamore de ti…fue como una señal un milagro al verme reflejada en tus ojos desde ahí supe que serias mi verdadero y único amor, una sola palabra tuya basto para ser feliz, de pronto un milagro de amor se encontró dentro de mí. Desde ahora será el mismo amor el que se encargue de llevarte junto a mi hasta el cielo más lejano y mas azul; el amor que tengo para ti es sincero, es para siempre y por siempre se ha vuelto un lazo es indestructible entre tú y yo; en tus manos tienes el control de mi alma, en tu voz mis anhelos, en tu sonrisa mi fortaleza, en tu cabello se columpian mis deseos y en tus ojos que son como dos luceros sean la luz y mi guía durante todas las noches de mi vida –dijo llorando llena de emoción mientras colocaba el anillo en el dedo corazón de el- te amo –dijo nerviosamente.

Albert – yo también te amo, al fin eres mía –dijo sonriendo.

Padre Campbell – pueden realizar la entrega de las arras.

Annie – si –dijo tomada de la mano de su esposo acercándose al lugar.

Padre Campbell - como símbolo de los bienes que van a compartir; bendice estas arras, que pone William en manos de Karen derramando sobre ellos la abundancia de tus bienes –dijo haciéndolas caer en manos de Albert- ahora repite después de mi.

Albert - Karen recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir –dijo soltándolas de sus manos.

Karen - William recibo estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir –dijo abriendo sus manos, para luego depositarlas en una caja de cristal entregándosela a Annie.

Padre Campbell - William aceptas a Karen como tu esposa, prometiendo serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, amarle y respetarla todos los días de tu vida?

Albert - Si….acepto –dijo sonriendo ampliamente.

Padre Campbell – Karen aceptas a William como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

Karen - Sí…acepto –dijo fuertemente sonriendo al mismo tiempo, llamando la atención de todos los presentes.

Padre Campell - el Señor, que hizo nacer entre ustedes el amor, confirme este consentimiento mutuo que han manifestado; a los que Dios ha unido, que no lo separe el hombre; puede besar a la novia.

Albert – ya era hora –dijo tomándola de la cintura acercándola a él lentamente reflejándose en esos ojos color miel que le daban la paz que tanto anhelaba, la observaba mientras que ella sonreía y lloraba al mismo tiempo, por fin junto sus labios a los de ella depositando un hermoso y dulce beso sellando su amor para siempre. Para lo que Karen solo se dejaba llevar por la emoción y la alegría que sentía en su corazón porque al fin el dueño de sus sueños se había convertido en mas que un sueño sino en una realidad…su esposo.

Continuara…