OJOS AMATISTAS

3ra Parte El Amor Transforma

(Ubicación Temporal: 1000 años después de la muerte de Lina Invers,

Lord Of Nightmare esta a punto de despertar)

CAPÍTULO VEINTIOCHO

NO PIENSO EN UN FINAL FELIZ

¿Qué habrá soñado el Tiempo hasta ahora,

que es, como todos los ahora , el ápice?

Ha soñado la espada, cuyo mejor lugar es el verso.
Ha soñado la dicha que tuvimos o que ahora soñamos haber tenido.
Ha soñado la ética y las metáforas del más extraño de los hombres,

el que murió una tarde en una cruz.
Ha soñado el espacio.

Ha soñado una cuarta dimensión y la fauna singular que la habita.
Ha soñado la luna y los dos hombres que caminaron por la luna.
Ha soñado las generaciones de hormigas y las generaciones de los reyes.
Ha soñado a Yorick, que vive para siempre en unas palabras del ilusorio Hamlet.
Ha soñado que a lo largo de los veranos, o en un cielo anterior a los veranos, hay una sola rosa.
Ha soñado las caras de tus muertos, que ahora son empañadas fotografías.
Ha soñado la primera mañana de Uxmal.
Ha soñado el acto de la sombra.
Ha soñado los pasos del laberinto.
Ha soñado el desierto.
Ha soñado el alba que acecha.
Ha soñado el Ganges y el Támesis, que son nombres de agua.
Ha soñado el muro del Paraíso, que detuvo a Alejandro.
Ha soñado el mar y la lágrima.
Ha soñado el cristal.

Ha soñado que alguien lo sueña.

- Alguien Sueña, Jorge Luis Borges.-

- Apártate de ella.- Ordeno una voz aterciopelada, seductora, pero firme.

Mi instinto de preservación se disparó.

Había escuchado acerca de ella desde la infancia, pero nunca la había visto.

Era un ser hermoso y seductor, creadora y creación tenían eso en común. . .

Esa sensación de atracción y vulnerabilidad, ya la había sentido siglos atrás en un bosque frente a una loba blanca.

- Best Master…- Susurre casi sin aliento, petrificada por su inmenso poder.

- Recuerdo haberte pedido que en cuanto la trajeras, la llevaras ante mí, cariño.- Se dirigió a su sirviente.

Zeros estaba tenso.

Un movimiento de su mano y Zeros cayó al piso con las manos en el cuello como si se asfixiará.

- ¡Zeros!- Grite y me arrodille junto a él.

Otro movimiento de su mano y Zeros se incorporo del piso y fue a dar a los pies del Ama de las Bestias. Ella estiro su mano hasta el demonio en el piso, y él se la beso servilmente.

- Disculpa el espectáculo, pero no tolero la indisciplina -

Me miró con sus penetrantes ojos y camino con gracia felina hasta la pequeña sala de sillones color vino dentro de la habitación. Zeros estaba un momento arrodillado y en un parpadeo parado detrás del sillón que ocupaba su ama con la cabeza baja de modo que su cabello ocultaba sus ojos. La gran bestia señalo el sillón frente a ella.

- Siéntate querida, tengo una propuesta interesante que hacerte.- La Dark Lady apareció una botella de vino en sus manos y sirvió dos copas, se bebió una de golpe y coloco la otra en la mesa señalando frente al sillón que yo debería ocupar.

- ¡Yo no tengo nada de que hablar con un demonio!- Grite molesta.

- ¿No verdad?, Lo tuyo es la acción…- Rió burlonamente, mientras acariciaba la mano del Zeros.

Apreté los dientes, mientras me acercaba y tomaba asiento frente a ella.

- Escucha dragón, aquí no tienes que fingir. No esta tu arcaico consejo, ni tu bomboncito Milgazia. Se lo que sientes por mi creación… y no te culpo querida, no es porque lo allá hecho yo, pero es "casi" perfecto.- La Darck Lady enfatizo el "casi" clavando sus uñas en la mano de Zeros.

- ¡Usted esta loca!- Le grite indignada.

- Tranquilízate dragón y deja de negar lo que sientes. Se lo que hiciste…-

Me quede petrificada, ¿ella sabía?, ¿ella sabía del pacto que había hecho con la Diosa?

- Ja,ja,ja,ja,ja,ja ¡Vaya chiquilla tonta!, he sabido de gente que vende su alma al diablo, pero ¿compartirla? Dragón, tu llevaste esto a un nuevo nivel… ja,ja,ja,ja,ja,ja…-

Los ojos me ardían.

Rabia, frustración y tristeza se acumulaban en dentro de mi, pero no le iba a dar el gusto de salirme de control, no le iba a dar el gusto de que me viera llorar. Clave mis ojos sobre la figura detrás de ella, ¿Cómo había podido traicionarme así?

Como si leyera mis pensamientos, ella agrego:

- Querida, yo cree a Zellos. ¿Pensaste por un segundo que no me daría cuenta de que hay bondad en el?, ¿Qué albergaba sentimientos que son imposibles en un demonio?-

- El… ¿el tiene sentimientos?...- Pregunte titubeando.

- ¡Oh, si! y muy fuertes…-

Volví a mirarlo tratando de encontrar alguna reacción en su rostro pero nada, tenía esa expresión impenetrable que yo conocía a la perfección.

- …y por lo que veo, tu también tienes sentimientos por él…- sonrío complacida.

Mi cara estaba roja por la pena, no podía controlar mis reacciones.

- Entonces todo arreglado, te quedaras aquí con tu adorado demonio. Tu tendrás lo que siempre has querido, el podrá satisfacer su deseo y yo… yo pronto oiré los chillidos de un hermoso bebe que me despertara en la madrugada…-

- ¿Un bebe?- Pregunte sin siquiera dar crédito a lo que había escuchado.

- Si querida, un bebe que traerá paz a nuestro mundo. ¿No te parece una idea encantadora?-

Empezaba a preguntarme si estaba inmersa en una especie de sueño o pesadilla, ¿Zellas realmente había dicho lo que yo había escuchado?, ¿Ella hablaba de un niño?, ¿de un bebe, de Zeros y mío?... Pensamientos que aun no terminaba de asimilar daban vueltas y vueltas en mi mente:

" Sentimientos" el tiene sentimientos por mi…

Un bebe, un bebe mío y de él, un niño que traería paz al universo…

¿Traería la paz?....

- ¿De que rayos estas hablando Zellas?- A estas alturas, mi mente había sufrido tal conmoción que no sentía temor por el ama de las bestias. Sin pensarlo agarre la copa frente a mí y me la bebí de golpe.

- De la familia perfecta: tú, mí querido Zellos y un hijo de ambos. ¿No sería un sueño hecho realidad.-

- Pero, pero ¡como!…¡Debes haberte vuelto loca, eso es imposible! – Titubeé, los ojos de la Dark Lady centellaron, mi comentario la había molestado, pareció contenerse y luego volvió a hablarme.

- Digamos querida, que jamás se intento por obvias razones, ¿Quién se atrevería a pensar siquiera en semejante abominación?, además de que "técnicamente" seria imposible, ese ser hipotético seria anulado de inmediato por la mezcla oscuridad y luz en el, ambas energías se anularían mutuamente y destruirían al ser. Sin embargo, gracias a tu sacrificio, la mitad de tu alma a vivido en Zellos, desarrollándose y conviviendo con la oscuridad de el sin eliminarse gracias a la Diosa, en sentido figurado tu le has dado "corazón" a mi demonio, por otro lado, la mitad del alma que Zeros perdió, esta dentro de ti ahora, fusionándose también con la tuya propia. Todos esos sentimientos oscuros y egoístas que intentas a toda costa ocultar vienen de la parte de Zellos en ti. Si ustedes dos dan vida a un nuevo ser, será la criatura más perfecta de la ceración. Luz y Oscuridad es el principio de creación de L-Sama, tu hijo mi querida Filia seria un dios, ese niño, desde el momento de sus concepción terminaría con el desequilibrio de los universos, el seria un nuevo comienzo para todos y tu Filia Ult Cup, seria la madre de una nueva era…-

La dulzura de sus palabras, la persuasión en su voz, el hermoso sueño que ponía ante mis ojos, me seducía…

No podía apartar de mi mente la imagen de ese niño, un bebe hermoso con pelusita dorada rodeando su cabeza como si fuera una aureola y sus ojos rasgados y dorados mirando con dulzura…

El Ama de las Bestias me miraba complacida, me sentía en una especie de trance, extasiada por la imagen de ese bebe en mi cabeza. Lentamente ella se acerco a mí, tomo una de mis manos para conducirme al lado de Zeros. El continuaba con esa expresión impenetrable.

Zellas le entrego mi mano con una sonrisa.

Tómala ahora, esta fértil.- Le dijo con una sonrisa lasciva al demonio.

Con la misma cara impenetrable, Zeros recibió mi mano, yo seguía como atontada. Me condujo hasta el lecho bajo la mirada complacida de Zellas.

Dócilmente me tendí en el lecho.

Lo deseaba, no podía negar ninguna de las reacciones de mi cuerpo.

No podía negar el fuego en mí.

La necesidad de sus labios, de sus brazos, de hundirme en la embriagante esencia de su perfume. El deseo se traspasaba por cada uno de los poros de mi cuerpo. El vino que me ofreció el ama de las bestias había roto las barreras morales que contenían mis sentimientos y deseos.

Un hijo de ambos, un nuevo comenzar para el mundo, yo siendo poseída por él.

Lo amaba, amaba el timbre de su voz, el color de sus cabellos, su aroma.

Estaba embriagada, no por el vino, por los sentimientos que me dejaba sentir tan plenamente por primera vez.

Deseo, pasión, amor…

Y todo aquello por un demonio, un ser al que debía temer, odiar, destruir…

Pero en cambio había ofrecido la mitad de mi alma para salvarlo, abriendo la posibilidad de engendrar un dios con nuestra unión.

Estaba ansiosa…

Zeros estaba parado frente a la cama, se inclino hacia mí para besarme y con la mano le indico a Zellas que se retirara, ella pareció complacida y salió rápidamente de la habitación.

Sus labios quemaban, me abrace a él tenía la necesidad urgente de sentirlo lo más cerca posible.

Nuestro beso se volvió más profundo, más urgente.

Sentía sus manos recorrer mi espalda, su toque ardía en mi piel.

-Tómame- Le susurre al oído.

- Dragoncilla tonta, Zellas te ha dado un afrodisiaco.-

- No importa.- Volví a besarlo tratando de incitarlo, una niebla profunda nublaba mi razón.

Zeros volvió a besarme profundamente y a recorrer mi cuerpo con sus maravillosos dedos, suavemente pero con firmeza recorría mi figura con sus manos pero no avanzaba más allá…

-¡Ya no hay tiempo, tómala ahora!- Zellas entro precipitadamente en la habitación.

La niebla en mi cabeza pareció disiparse de golpe.

-Dinast está aquí, se ha descubierto el plan y a dado la alarma con el Consejo, tienes que engendrar a ese niño ahora!!!.-

Zeros estaba junto a mí en el lecho sin hacer un solo movimiento.

Fuera de la habitación se escuchaba una batalla, Zellas estaba protegiendo la habitación con su magia.

-¡HASLO DE UN ABUENA VEZ, ES UNA ORDEN!-

Tal como pasara antes, Zeros pareció volverse un muñeco de cuyos hilos tiraba Zellas. Puso todo su peso sobre mí, tomo fuertemente mis muñecas haciéndome daño, yo lo miraba sin entender, ¿Por qué Zellas, querría que él me tomara a la fuerza si yo había estado bien dispuesta segundos antes?

La puerta se abrió de golpe, Zellas fue arrojada al piso por un poderoso hechizo de Dinast.

-¡Tú zorra traidora!-

Ambos Darck Lords se enfrascaron en un duelo de hechizos, Sherra los esquivos y corrió hasta la cama donde nos encontrábamos nosotros.

-Hora de irnos.- Susurro el namagomi en mi oído.

En un parpadeo, justo cuando Sherra parecía haber llegado hasta nosotros, aparecimos en un bosque, sobre el pasto húmedo en la misma posición que habíamos estado sobre la cama.

-Eres una tonta.- Me susurro el namagomi mientras me besaba profundamente.

Yo lo deje hacer, algo de afrodisiaco aun corría por mi cuerpo.

-¡Ejem!- Milgazia se aclaro la garganta. Zeros lo miró con sorna y volvió a besarme. Cuando el dragón dorado parecía estar al límite de su paciencia, el demonio paro el beso y se levanto, para después ayudarme a ponerme de pie.

Apenas Zellos se alejo unos pasos de mi, Milgazia me abrazo posesivamente.

-Filia, ¿Estás bien?, ¿No te ha hecho nada?-

Zeros soltó una carcajada profunda, antes de responder por mí:

-No, no le he hecho nada…aunque creo que ella lo hubiera querido así.-

Me sonroje y Milgazia se tenso.

-¡Vámonos!- Ordeno el dragón dorado.

-¡No!- Dije yo plantándome en el lugar en el que estaba.

- ¡Filia te has vuelto loca!, ¡Tanto el Consejo como los Dark Lords te están buscando!-

- ¡No!,¡ yo no voy a ninguna parte hasta que me expliquen qué rayos está pasando!-

- No hay tiempo Filia, Zellas volverá a tener el control sobre mí en cuanto deje de ocupar toda su magia para calmar la furia de Dinast.- Contesto el namagomi y por primera vez en toda una vida de conocernos vi una emoción en su rostro: preocupación.

- ¿Qué está pasando?- Pregunte suavemente.

- Pasa, dragoncilla tonta que te amo…-

No supe cuando mis ojos se llenaron de lágrimas, ni cuando fue que lo abrace, ni cuando él me estrecho en sus brazos.

-Yo…yo…también te amo Zeros.-

Escuche a Milgazia maldecir y después una explosión.

-¡Tu, tu no puedes amar a ese demonio Filia!- Grito Milgazia soltando toda su frustración.

-No debería, pero lo amo…-Yo seguía llorando, no podía dejar de llorar y menos convencerme de separarme de sus brazos.

El me beso en la frente.

-Filia tienes que irte, no tardara en encontrarnos y Zellas volverá a tener control de mi, ella puede forzarme a hacerte daño, es la luz que tú me obsequiaste lo que hizo posible que desafiara a Zellas, pero no es mucho lo que puedo resistir. –

- No entiendo. ¿Qué quiere Zellas de mi?, ¿Porqué quiere que tu y yo…tengamos un bebe?...- Me sonroje al decir eso, me sentía como un niña tonta en sus brazos.

- Ella no quiere al bebe, quiere el poder que tendrá. Quiere quedarse con el poder de ese nuevo ser para crear un universo a su antojo donde ella sea el ama de todo ser viviente. Sus ansias de control y poder no tienen límite.

Se atrevió a engañar al mismo Dinast para llevar a cabo su plan. El realmente prefiere que este mundo sobreviva, no tiene deseo de desaparecer en el caos por mucho que esa sea su misión original, le ha agarrado el gusto a la existencia, ja,ja,ja…- Se rió Zeros de su propio comentario.

- Pues creó que no soy el único que desea conservar su individualidad.- Dinast apareció ante nosotros, Sherra tomo a Milgazia como rehén en un segundo.

- Bien tortolitos se acabaron los juegos, la loca de tu ama está de momento neutralizada y aunque su plan es interesante no tenemos años para esperar la gestación de un dios. Si son tan amables de acompáñanos, los ancianos esperan…-

Zeros me apretó fuertemente contra su pecho y miró amenazadoramente al Dark Lord, estaba dispuesto a pelear…

-No…-Dije yo con suavidad mientras me separaba un poco de él.

- ¿Filia?.-Pregunto él extrañado.

- No tiene caso, todos moriremos aquí peleando cuando el mundo sur colapse con el despertar de la diosa.

- Lo sentiste también.- Pregunto él

- Si…- Conteste yo.

Lentamente en alguna parte del mundo sur, la tierra en la que vivíamos iba desapareciendo.

Sin violencia, sin desastres, sin que las personas siquiera se dieran cuenta de que su existencia terminaba, como el despertar de un sueño…

Solo aquellos seres que aún conservaba su magia en estado puro, lo sentían.

La Diosa estaba abriendo lo ojos, calmadamente, la existencia, la vida del mundo sur estaba desapareciendo.

-Adiós, Filia.-

-¡¡¡ Milgazia!!!, ¡¡¡ Milgazia!!!- Grite, el dragón dorado que me había acompañado los últimos siglos de mi vida había desaparecido frente a nosotros, como si nunca hubiera estado ahí. Los arboles del bosque también comenzaron a desaparecer.

-¡Ya no tenemos tiempo!- Grito Dinas, creó una especie de campo de fuerza a nuestro alrededor, fue cuestión de unos segundos. Sherra desapareció también, el campo no la alcanzo a tiempo…

- ¡¡¡¡¡SHERRAAAAAAAAAAA!!!!!- Grito desesperado el Dark Lord.

El conjuro estaba hecho, nos teletransporto ha un antiguo templo, un lugar que no recordaba haber visto.

Los ancianos entonaban canticos, algunos humanos que habían apoyado la causa de los Dark Lords también, muchas creaturas que creí extintas se encontraban ahí. Todas las razas unidas, eso solo podía ser prueba de que efectivamente el mundo estaba al borde del colapso.

Apenas aparecimos, los guardias nos rodearon y nos separaron.

-¡Basta!- Grite. –¡Lo hare!-

-Filia, ¡no!.- Grito Zeros

Los guardias me soltaron.

-No tiene caso Zeros. Todos moriremos y no hay tiempo para un plan B.-

- No le temo al caos Filia, ya he vivido demasiado. Yo solo quiero estar contigo.-

- Hemos vivido suficiente Zeros, podemos hacer que nuestra muerte valga la pena. Pero yo no te obligare, tome mi decisión, toma la tuya.- Lo mire intensamente, lo único que realmente quería era estar a su lado no importaba si era una eternidad o unos segundos.

- Eres una tonta y yo soy un idiota por seguirte.- Dijo el demonio, me miraba con adoración.

Su rostro era realmente hermoso mostrando emociones, algo que en el pasado jamás pude disfrutar.

Nos tomamos de la mano y entramos juntos al círculo hecho con las reliquias de Cehiphied y Shabranigudu.

Una poderosa energía envolvió a cada uno por separado, era como un torbellino que nos alejaba pero nunca soltamos nuestras manos. Todo lo que había a mi alrededor comenzó a desaparecer….

Escuche gritos de terror, al parecer las creaturas y personas a nuestro alrededor estaban desapareciendo.

-Te amo…-Dijo Zeros mientras luchaba por abrazarme cruzando el remolino de magia que nos rodeaba.

- Y yo a ti.- Le dije mientras en medio de toda aquella confusión me abrazaba a él.

Deje de sentir, de oír, de respirar…

Cerré los ojos y lo abrace con fuerza, si este era el fin, quería irme con él…

Así, con los ojos cerrados…

Veo pasar lentamente toda mi vida…

Después…

Silencio y oscuridad…

No pienso en un final feliz…

¿FIN?



Notas de Autora:

Hola ha todos 

Una gran disculpa por la tardanza en finalizar este fic.

Estoy contenta de por fin haber finalizado "Ojos Amatistas" es una historia realmente bella que contiene momentos memorables. Muchas gracias por acompañarme en todo este proceso, espero que hallan disfrutado del fic y que el final sea de su agrado.

Solo como nota aclaratoria, este ultimo capitulo se separa completamente de la historia real. En la vida real, cada uno siguió su camino, ella decidió alejarse por su propio bien y él, demostrando que en realidad le tenía apreció, respeto su decisión.

Quise compartir esto con ustedes mis queridos lectores, porque aunque el fic, merecía un final diferente, el final real de la historia también me gusta. Habla de dos personas que se quieren lo suficiente para dejar de hacerse daño.

Como escritora de fics, hay algo que me encanta saber, ¿Cuál es su escena favorita de Ojos?,

¡Muchas gracias por leer el fic y espero que le allá gustado!

Espero sus reviews con ansia :D.

P.D. Aun me falta el epílogo, nos leemos pronto.