Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Green y mayrasantanna. Saludos! :3

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Capitulo 29

Sam estaba buscando información en su computadora portátil mientras el rubio hojeaba unos papeles junto con Gabriel. Al cabo de unos minutos, Dean se levantó bostezando y tomó una chaqueta.

-¿A dónde vas?

-Se acabó la cerveza y necesito una tarta- el menor negó despacio- Ya sé, no tienes que decirlo, regreso pronto.

El castaño lo vio marcharse y volvió a prestar toda su atención a la pantalla. Seguía sin entender contra qué tipo de ángel se enfrentaban y que era lo que querían. Sintió unas manos en sus hombros.

-Estoy ocupado, Gabe.

-Tanto estar en la computadora te fundirá el cerebro.

-No digas tonterías.

-Te vuelve un aburrido- el bromista lo tomó de la mano para levantarlo- Y a mí no me gustan los aburridos.

-Gabe.

-¿Eres un aburrido, Sammy?

-Estamos trabajando- respondió con una sonrisa mientras esa boca besaba su cuello- No es tiempo para hacer esto.

-Siempre hay tiempo para divertirse, mi pequeño cazador y te enseñaré como hacerlo- Ambos terminaron besándose sobre la cama mientras se acariciaban, explorando el otro cuerpo.

-Mmm- el castaño escuchó su teléfono y lo sacó de su bolsillo- Espera Gabe… Mmm… Es Dean.

-Déjalo, estamos divirtiéndonos- respondió sin prestarle mucha atención y continuó besándolo.

-Puede ser importante, Gabe… - dijo entre besos.

-Bien, yo lo haré- le quitó el teléfono para responder- Tomate tu tiempo con las compras rubito, Sammy y yo estamos ocupados y a menos que seas voyerista, desaparece por unas dos horas- cortó la llamada para aventar el teléfono al sillón.

-Gabe.

-Estamos ocupados y quiero que me prestes toda tu atención ahora.

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Dean negó despacio luego de oír las palabras del arcángel, ni de broma quería verlos follar, así que se aseguraría de llegar como en unas tres horas y media para ahorrarse el trauma. Fue a un bar cercano e hizo algo de tiempo de ahí. Más de una camarera le coqueteó con descaro pero pasó de ellas, solo necesitaba y quería a Castiel a su lado, a nadie más que a ese lindo ángel de ojos azules. Cuando se cumplieron las dos horas y media, decidió estirar un poco las piernas, dio gracias al cielo de que decidiera ir a pie, así completaría las tres horas con el camino de regreso. Fue a la barra para pagar la cuenta y se estaba por marchar cuando un hombre lo empujó.

-Fíjate por dónde vas- le reclamó algo molesto.

El desconocido pasó de él para ir a la barra. Dean se quedó mirándolo enfadado pero su expresión cambió al notar que se acercaba a una de las camareras y le pagaba con una moneda de oro, las mismas que le había enseñado el oficial al medio día. Aguardó oculto a que el sujeto saliera y comenzó a seguirlo, cuando ya tuvo claro a donde iba, marcó un número en su teléfono pero le salió el buzón de voz.

-Maldición, Sammy, déjate de follar con ese idiota y contesta el maldito teléfono- suspiró despacio- Escucha, creo que encontré a uno de nuestros problemitas angelicales, lo estoy siguiendo y va hacia el bosque, por el este, mueve el trasero y ven aquí.

Siguió al hombre con sigilo y se ocultó tras un árbol al ver que se dirigía a gran casa abandonada. Iba a ir tras él pero su teléfono sonó. Respondió rápidamente mientras lanzaba un par de maldiciones y esperaba que ese desconocido no lo hubiera escuchado.

-¿Qué ocurre Cas?

-¿Por qué susurras?

-Estoy en medio de una persecución- le explicó mientras miraba al hombre que permanecía de pie mirando el lugar- ¿Qué ocurre?

-Creo que ya sé a qué se enfrentan y no es nada bueno, Dean, el detalle de las monedas me confundió un poco pero mientras buscaba en los libros, por accidente tiré uno y se abrió en una de las páginas que.

-Ve al punto, Cas- pidió bajito- ¿Qué encontraste?

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

El moreno estaba revisando unos libros pero aún no daba con algo que les sirviera a los chicos. Fue a buscar más libros y dejó caer uno, que se abrió en una página que llamó su atención y entonces lo comprendió. Rápidamente llamó a Dean para contarle lo sucedido pero éste parecía estar en medio de lago importante, ya que le respondía en susurros.

-Ve al punto, Cas- pidió bajito- ¿Qué encontraste?

-Las monedas son- un ruido del otro lado lo hizo callar- ¿Dean? ¡Dean!

Una sensación de pánico comenzó a invadirlo y cuando sonó el tono de ocupado, se apresuró en llamar a Sam pero tenía el teléfono apagado. Hizo lo mismo con Gabriel y a la quinta vez recibió respuesta.

-¿Qué quieres, Cas? Estoy ocupado y.

-¡Dean está en problemas!

-¿Qué? ¿De qué hablas?

-Me acaba de llamar, creo que está siguiendo a alguien pero de repente se cortó la comunicación.

-Maldición- escuchó que le decía algo a Sam- Te tengo en altavoz, Cas, dinos que pasó.

-No lo sé, lo llamé para contarle lo que descubrí pero la llamada se cortó de repente y tengo está sensación… está en problemas.

-¿Qué descubriste?- preguntó el cazador.

-Ya sé a qué se enfrentan y no son buenas noticias, Sam, las monedas me confundieron un poco pero.

-¡Ve al punto!- suplicó el menor.

-Sabes que las parcas son las encargadas de llevarse las almas de los humanos.

-Sí.

-Hay algo similar, que también ocurre con los ángeles, cuando uno muere, aparece uno de estos para llevarse su esencia.

-¿Llevársela a donde?

-No lo sé, es todo un misterio- hizo una pequeña pausa- Quien estaba encargado de comandarlos era Azrael, también conocido como el ángel de la muerte.

-¿Un ángel para llevarse ángeles?- preguntó incrédulo- Vale, ¿Él está detrás de todo esto?

-No, estos "cegadores angelicales" tenían misiones muy especificas pero había algunos que comenzaron a matar de una forma indiscriminada, por el simple propósito de hacerse más fuertes o probar sus límites, tomaron esencias que no debían y se les encerró en los rincones más oscuros del cielo para que pagaran por sus crímenes, Azrael terminó marchándose del cielo luego de esto, no soportó la decepción… tal como lo hizo Dios.

-Cas, concéntrate- pidió Sam notablemente preocupado- ¿Nos enfrentamos a estos cegadores angelicales?

-Sí, verás, ellos solo pueden tomar esencias o en este caso, almas de personas próximas a morir pero cuando hablamos de personas vivas, es muy distinto. Las monedas de oro que dejan en la habitación, son una especie de pago, en este caso, a cambio del alma que han tomado, el oro es muy valioso para los humanos, por eso lo usan como moneda de cambio.

-Oro por almas- dijo Gabriel- ¿Para qué quieren las almas?

-No lo sé, jamás he conocido a uno de estos cegadores pero son peligrosos y de sangre fría, no dudarán en matar, es su trabajo y ahora que han dejado de distinguir entre ángeles y humanos, todos son potenciales víctimas.

-Maldición…gracias por avisarnos Cas, encontraremos a Dean y acabaremos con esto.

-Date prisa, Sam, tengo un mal presentimiento.

Terminó la llamada y se quedó mirando el dibujo del libro. Esos "cegadores angelicales" no eran nada bueno y la sensación de que su pareja estaba en problemas, era cada vez más angustiante.

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Sam se apresuró en tomar su teléfono, luego de que el bromista lo arrojara al sillón, terminó apagándolo para asegurarse que nadie los molestara. Lo encendió rápidamente y escuchó el mensaje del rubio.

-Mierda…- probó llamarlo pero sonaba el tono de ocupado- Tenemos que encontrarlo, Gabe.

-Sí, vamos.

Cada uno guardó unos cuchillos mata-ángeles en sus ropas y luego se apresuraron en ir a la última ubicación de Dean. Se adentraron en el bosque con cautela hasta que divisaron una gran casa abandonada. Decidieron dividirse para entrar y Sam fue por la parte trasera. Unas voces llamaron su atención, fue hasta el final del pasillo y se asomó con cautela. Su hermano estaba maniatado en el suelo mientras un hombre lo miraba con diversión. No olvidaba que eran dos, así que tenía que cuidado o el otro cegador lo tomaría por sorpresa. Observó a su hermano fijamente hasta que éste dirigió la vista hacia él y eso bastó para que pusieran en marcha el plan.

"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Dean se despertó con un pequeño dolor de cabeza, mientras hablaba con Castiel, alguien lo golpeó en la cabeza y ahora se encontraba en un lugar extraño y con las manos atadas tras la espalda. Escuchó los pasos que se acercaban y el mismo hombre que vio en el bar, apareció. Ambos se miraron fijamente por varios segundos hasta que su vista se fue hacia la puerta, en donde reconoció a Sam y supo que debía hacer algo de tiempo.

-¿Y quién eres tú?- preguntó serio- ¿Cuál de todos los hijos de puta eres?

-No tengo por qué responderle a alguien que morirá muy pronto.

-No me subestimes- respondió sonriendo un poco- Me he cargado a varios de tus hermanitos que decían lo mismo.

El hombre lo levantó por el cuello para dejarlo contra la pared mientras lo observaba fijamente. Un ruido llamó su atención y observó hacia el umbral de la puerta, Sam no estaba y unos segundos después, apareció otro sujeto que no reconoció. Ese debía ser el otro responsable de las muertes, el mismo que le enseñó Tom en sus dibujos.

-¿Y él?- preguntó indicando al cazador- ¿Qué hace aquí?

-Lo encontré husmeando y me siguió hasta aquí.

-Oh.

-Mira lo que encontré en su pantalón- sacó un cuchillo mata-ángeles.

-Ya veo, debe ser uno de esos cazadores, he oído hablar de ellos- se acercó sonriendo- Si está aquí, debe haber otros más.

-No necesito apoyo para cargarme a dos bastardos idiotas- respondió el rubio, recibiendo a cambio un golpe en la mejilla que lo dejó en el suelo.

-Los humanos son tan arrogantes, acabémoslo de una buena vez- el hombre del bar sacó varias monedas de oro de su bolsillo para dejarlas caer al suelo-Esto es más que suficiente- Lo levantó por el cuello y colocó una mano en su frente- Se acabó, cazador, adiós.