SWORD ART ONLINE
BLACK BUTTERFLY
Capítulo Final "Mariposa Negra" Parte 1
No había marcha atrás… el camino que habían tenido que recorrer se había llevado con él muchas de sus alegrías, pero en compañía de éstas igualmente las tristezas. Habían jurado regresar juntos, todos, sanos y salvos al mundo real y para lograrlo debían trabajar en equipo como siempre lo habían hecho, porque más que amigos, eran todos una familia, a la cual, con el pasar del tiempo se unían más personas, que de la misma manera, darían el 100% de sus destrezas y habilidades para alcanzar el fin último, su libertad. Asuna, Liz, Silica, Klein, Leafa, Kazuki, Anna y por el momento con ellos Yuuki. Habían logrado llegar al último eslabón de la cadena de engaños trazada por Nobuyuki Sugou y tras la liberación en marcha del Black Butterfly, no queda más que esta vez… sí, traer de vuelta a Kirito, aún y cuando las jugarretas del destino se desconozcan y su avatar sea la vinculación con la salida de aquel juego de la muerte, conocido como Sword Art Online II.
-¿Entonces ese sería el primer paso? –Pregunta The angel. Se encontraban reunidos en la sala de estar del piso que habían alquilado en la ciudad.
-Así es… una vez lleguemos a la consola interna de activación, estoy seguro que podremos detener la marcha del sistema sin necesidad de atentar contra Kirito. –le responde el hermano del mencionado.
-Aún no puedo creer que ese desgraciado de Sugou haya hecho una cosa como esta… -aprieta los puños Liz. -¡Mira que fijar el log out al HP de Kirito!
-Por el momento lo mejor será tratar con la idea que tiene Kazuki –se cruza de brazos la arquera.
-¡Muy bien, todos prepárense que salimos enseguida! –levanta su brazo Asuna.
-¡AAAAAA! –responden todos en son de batalla al levantar sus brazos también.
Una vez la hora de la salida estuvo fijada, cada quien recogía de las habitaciones lo que pensaba le haría más falta, ó revisaba su inventario, de tal manera que las sorpresas no los tomaran en el campo de batalla.
Lizbeth había sacado todas las armas de reposición de su inventario y las había colocado contra la pared, las observaba para encontrar algún defecto en las hojas, por lo que agarró el hacha y la miraba detenidamente, cuando escuchó el sonido de su puerta cerrándose, por lo que volteó a ver asustada por el impacto.
-¡AAAAHHH!, ¡No entres así, me asustaste!, -le apunta con el arma al pelirojo que se había colado dentro de la habitación.
-¡Está bien!, ¡Lo he entendido!, ¡Pero baja eso!, ¡o vas a matarme sin siquiera estar en el campo de batalla! –cruza los brazos frente a su rostro.
-¡Ohhh, no digas tonterías! –bajó el instrumento, -de ninguna manera yo haría algo como eso… es más… si fuera necesario yo te protegería tonto… -baja un tanto la voz con el último comentario.
-¿Liz?...
-¿Acaso eso es ser egoísta?... –aprieta fuerte los párpados de pensar en la sola idea de que algo llegara a pasarle realmente. –Siento que… durante el tiempo en que hemos pasado aquí… -no puede creer lo que estaba por decir, por lo que se sonroja y baja la mirada.
-Lo sé… - le respondió sin más y acercándose a paso rápido a ella, la abrazó, lo que la sorprendió, pero no dudó en devolverle el abrazo, una vez había quedado atrapada entre sus brazos y su pecho. –Cuando estemos allá… no vayas a arriesgarte… ten mucho cuidado en todo…
-¡Las cosas que dices! –le reprocha pero entierra aún más su rostro en el pecho del Salamander. –Tú tampoco te arriesgues…
Se separaron unos minutos después, para poder verse al rostro y percatarse de la rojez que los recubría a ambos, misma que les pareció demasiado atrayente a cada uno, provocando una inclinación pronunciada de él desde su altura para alcanzarla y ella apoyarse en las puntas de sus pies para poder elevarse un poco, cerrando los ojos por fin pudo saber de qué se trataba aquella sensación que le había descrito su mejor amiga alguna vez… "Besar a la persona que amas es como arder en emoción mezclada con miles de mariposas que se salen de tu estómago a revolotear por todo tu cerebro"
Mientras tanto Kazuki iba caminando por el pasillo entre las habitaciones, cuando Silica lo ve desde la suya y sale corriendo tras de él.
-¡Kazuki-san! –El llamado de la chica, lo tomó por sorpresa, pero volteó hacia ella sobre su hombro.
-¿Qué sucede Silica? –se voltea por completo para quedar frente a ella.
-Pues… -trata de tomar fuerzas para no apenarse y continuar la plática. -¡¿Verdad que tus Stats son la STR/LUCK?!
-¿Eh?, sí… ¿cómo supiste?
-Pues… lo recordé de aquella presentación que te hicieron de cuando peleaste en el PvP contra Kirito-san… -No pudo evitar preocuparse al ver como el decaimiento se le notó al recordar ese suceso. -¡Perdón!, ¡En verdad lo siento!, ¡No quería traer a cuenta eso!, Lo que sucede… es que me puse a pensar que era emocionante que ambos tuvieran el Stat de FUERZA… pero que también tenían una diferencia… Kirito-san también tiene la AGILIDAD… mientras tú… tienes la SUERTE.
-Sí… la suerte… me ha ayudado mucho…
-Por eso… quería darte esto –extiende sus brazos hacia él, donde sobre las palmas de sus manos se extiende una galleta redonda.
-¿Una galleta? –la mira divertido.
-Jaja no te vayas a reir Kazuki-san… es una galleta de la suerte o de la fortuna como quieras llamarle, la compré el otro día porque me pareció muy gracioso. –le sonríe.
-¿Y contándome esa historia no quieres que me ría? –la toma de sus manos y la observa entre sus dedos al tomarla como pinza. -¿Es para mí?
-¡Claro!, ¡Ábrela!, ¡Estoy segura de que será algo alucinante! –espera emocionada.
-A ver… -presiona el recuadro del Item con el dedo y enseguida la galleta se parte en dos, dejando escapar una lucecita diminuta que con los símbolos "LUCK + 1" dejándolo a él estallar en risa, mientras ella se encoge de hombros apenada.
-¡AYYYYY!, ¡¿Pero qué clase de galleta es esta?!, ¡¿Cómo que Luck +1?!, Perdón Kazuki-san… pensé que sería algo mejor… -baja la mirada, por lo que él la toma por el mentón con la mano libre y le levanta el rostro para que lo vea.
-Créeme que este Luck +1 me ha dado verdadera fuerza, ahora tengo más suerte, muchas gracias Silica –pasa su mano del mentón a la cabeza de la chica, quien no puede evitar sonrojarse ante las palabras que le dijo y la sonrisa tan tierna que le regaló.
-¿Listos? –se escucha la voz de Asuna desde el inicio del Pasillo, la hora había llegado y era tiempo de ponerse en marcha.
Ambos asintieron.
-¿Kazuki-kun… podemos hablar un momento? –pregunta hasta con cierta seriedad la castaña, por lo que Silica bajó la mirada ante ella, sin saber siquiera el por qué se sintió levemente intimidada por su presencia.
-Ve con Asuna-san, Kazuki-san, yo tengo que terminar de revisar mi inventario, -lo reverencia un par de veces.
-¿Cómo?, ¿Y no que ya estabas lista? –la mira divertido.
-¡Tú!, ¡Tú sólo hazlo! –volvió a reverenciar y salió corriendo.
Una vez estuvieron solos en el pasillo, la atmósfera levemente incómoda para ambos volvió a establecerse, por lo que respirando hondo, se acercó finalmente a ella.
-¿De qué querías hablarme?, -sin embargo no recibió respuesta, más que una Asuna apretando los puños y la mirada hacia el suelo. -¿Quieres que vayamos a otra parte?
-Tengo algo que darte… ven… -lo tomó de la mano y lo haló hasta su habitación, una vez dentro, el chico se quedó inmóvil al ver que ella se sentó en la cama y abrió su inventario.
-No te quedes ahí, ven, -prácticamente le ordenó, por lo que él caminó hacia ella, un tanto intranquilo y se sentó a su lado en la cama.
-¿De qué se trata? –preguntó tratando de entender su comportamiento.
-Durante el último enfrentamiento que tuvimos con Kirito-kun… perdiste una de tus espadas… y me preocupa que si vamos al campo de batalla, no puedas pelear bien… sin ella…
-¿Eh?... sí… la Lambent Light red se hizo pedazos… pero tengo otras espadas, tranquila, -le sonrió.
-¿Aunque sea la mitad de fuertes que esa? –preguntó directa.
El joven pelinegro, abrió grandes los ojos ante su pregunta, porque estaba en la completa razón, no tenía ningún arma que por lo menos se equiparara a la mitad de agudeza y durabilidad que tenía Lambent y mucho menos la Elucidator roja.
-Lo sabía… perdona… pero no pude evitar echar un vistazo a tu inventario…
Ante su revelación se levantó de la cama sorprendido. -¿Cómo?
-Pues… sea como sea… -se puso nerviosa ante lo que tenía que explicarle. –Tú y yo estamos casados… y nuestros inventarios están compartidos… teniendo esa información, no podía quedarme cruzada de brazos… pensando que podías ir desarmado a la batalla…
-Vaya… no tenía idea… yo pensaba que la boda era simplemente la oportunidad de portar este anillo, -le muestra la mano.
-¿Nunca te habías casado antes? –lo mira curiosa.
-No… tampoco es que alguien me lo hubiera propuesto, -volvió a sentarse. –Antes… lo único que me importaba era… -entrecierra los ojos.
-No tienes porqué recordarlo… -agarró la mano de él con la suya, -discúlpame…
-Al contrario… -le sonrió, -si olvidara mi historia… sería un tonto sin una lección aprendida.
-…Kazuki-kun…
-¿Entonces qué era lo que querías darme?... –trata de volver al tema, al sentirse sonrojar por ser el centro de atención de ella.
-¡Ah!, prueba a abrir el inventario, no es necesario que yo te lo pase, puesto que está en el inventario compartido. –Y así lo hace y abre grandes los ojos sorprendido al ver el nombre de las espadas. –Pero estas… -voltea a verla.
-Lo sé… créeme que no es fácil para mí… pero creo que en este momento es necesario… y si podemos disponer de ellas… lo mejor será ocuparlas, que luego arrepentirme por no haberlo hecho. La Long Sword II, creo que te quedaría bien… es una espada recta de una mano con hoja plana, aunque requiere un alto nivel de STR. –le explica.
-A Kirito siempre le han fascinado ese tipo de espadas. Asuna le sonrió al asentir. –Como yo también soy un personaje de Fuerza, creo tener la suficiente para empuñarla… pero mi agilidad no es tanta como la de Kirito… mi otro fuerte es la suerte, por lo que con suerte lograré que mis ataques atinen, -trata de sacar la seriedad del momento y se le queda mirando.
Estaban sentados uno al lado del otro nuevamente con esa sensación de querer seguir juntos, aquel magnético sentimiento del joven redimido que atraía a la confundida y lastimada, una combinación de sufrimiento en el aire que los inundaba, por lo que después de tanta palabrería sobre equipamiento terminaron acercándose al cerrar los ojos lentamente, juntando sus labios en un beso, que al subir poco a poco en su intensidad los terminó derrumbando sobre la cama, dejándolo sobre ella, por unos pocos segundos se dejaron llevar por la atmósfera del momento y continuaron besándose, al punto de sentir cuando el joven caballero se apoderó con la mano de uno de sus pechos, mismo que soltó en un instante y terminó por recostar su frente bajo estos, donde empezaba el reborde de sus costillas.
-Esto… no puede ser… -le dijo casi imperceptible.
-…No… -le respondió con las lágrimas ya resumidas en sus ojos, aún a esas alturas el fuerte sentimiento que despertaba el recuerdo de Kirito en él la enloquecía.
Aquellos momentos se convirtieron en los pensamientos del joven espadachín, mientras caminaban a las afueras de una cueva, no podía evitar mirarla de vez en cuando, hasta que se dio cuenta de donde se encontraban.
-Es aquí…
-Es verdad… el rastro de las redes desemboca en este lugar, -aporta conocimiento Yui. –Además… puedo rastrear la conexión de papá… bueno… no en si la de papá… la del Game Bracker…
-¿Está dentro? –Sonríe emocionada Leafa.
-Aún si fuera así… recuerden que él ahora no es quien conocíamos… debemos tener mucho cuidado o podría matarnos, -habla seria Sinon.
-Sinon-san tiene razón… -se encoge de hombros Silica.
-Muy bien, lo mejor será que vayamos todos juntos, no sabemos que encontraremos… por lo que ir en grupos se tornaría muy peligroso, -les explica Asuna.
De ese modo se adentraron en lo que parecía ser el resguardo subterráneo de la consola interna de administración. Bajando por unas escaleras encontradas al final del pasillo de tierra, había una puerta enorme de metal.
-Vaya… ahora habrá que configurar las palabras mágicas. ¡Ábrete sésamo! –apuntó con sus manos Klein hacia la puerta.
-Jaja dudo mucho que eso funcione. –se cruza de brazos Liz. –A veces me sorprendo a mi misma… -se sonroja levemente al pensar que está enamorada de ese sujeto.
-¿De qué te sorprendes Liz? –la mira intrigada Asuna.
-¡¿Eh?!, ¡Nada!, ¡Nada! –niega con las manos.
-¿Y si lo intentas tú? –le sugiere a la ex vicecomandante el caballero rojo.
-¡¿EH?!
-¿En verdad crees que funcione? –lo mira sin comprender Silica.
-Es una posibilidad…
-Bueno… -se sonroja por lo nerviosa que se puso de tener que decir esas palabras. -¡POR FAVOR!, ¡ABRETEEEE! –gritó con toda su garganta, sorprendiéndolos a todos, sin embargo, la puerta empezó a moverse.
-¡¿EHHHHHHHHH?! –el grito de sorpresa de todos.
-La consola de administración… reaccionó a los gritos de Asuna-san… -abre grandes los ojos sorprendida Silica.
-Entonces era verdad… -tiemblan los ojos grises del espadachín y luego levanta el rostro hacia Asuna. –Cuando te dije que llegando a este lugar podríamos desconectarnos del juego sin lastimar a Kirito tenía razón… pero yo mismo no estaba seguro de la respuesta del por qué…
-¿Cómo? –lo mira sin comprender la castaña.
-Fue Sugou… quien me lo dijo… -baja la mirada culpable por haber guardado tal secreto.
-¡Kazuki!, ¡¿Acaso esto entonces es otra de sus trampas?! –se molesta Liz, pero es detenida por Klein, quien la toca del hombro.
-Explícate… -le da la oportunidad el pelirojo.
-El mundo de Inmortal Heart… está basado en los datos que Sugou recolectó durante la permanencia de Asuna en ALO… mientras la mantenía prisionera…
-¡¿Qué?! –no puede creerlo la ex vice comandante.
-Asuna…Asuna… -la voz arrogante y odiosa llegó hasta los oídos de todos, ante un Kazuki que miraba con resentimiento al recién aparecido.
-Hiciste un buen trabajo chico… al final resultó que no fuiste tan imbécil…
-…Sugou… -abre grandes los ojos y temblorosos The angel al ver aparecer frente a ellos a Oberón.
-Sin duda alguna yo tenía razón… el traje del ángel te queda fabuloso, te hace ver muy hermosa, aunque claro… no es que tu necesites muchos adornos…
-¡Déjate de tonterías y explicate!, ¡¿Qué quiere decir Kazuki-kun con que este mundo está basado en mí?! –pregunta ya demasiado perturbada, que de un momento a otro, sacaría su arma para envestirlo.
-Pues… eso mismo… ¿Has escuchado el dicho… Si no puedes vencerlo… únetele?... –empezó a caminar, por lo que todos lo seguían con la mirada. –Definitivamente yo no podía unirme a él… pero si podía derrotarlo en un mundo donde él era mejor… unirme a su fantasía de ensueño y derrumbarlo con él adentro, ¡sin duda alguna sería la mejor venganza! ¿Y qué mejor que un mundo que no lo dejara escapar?...
-¿Un mundo… que no lo dejara escapar?... –piensa entonces Asuna en las veces en que Kirito perdió el conocimiento recién habiendo entrado al juego, en el sistema Dendrit que no lo dejaba moverse a pesar que Anna lo había logrado, en el virus de la corrupción que se había apoderado de él… todas cosas que por separado no parecían poder llegar a tener conexión alguna entre ellas.
-Por la expresión que veo en tu rostro… veo que finalmente lo has comprendido… -sonríe macabro, -¡SI ALGUIEN HA HECHO SUFRIR A ESE MALDITO AQUÍ, NO HA SIDO NADIE MÁS QUE TÚ!
Ante sus palabras, la chica empezó a respirar agitada de sólo pensar que eso pudiera llegar a ser cierto, las lágrimas se le resumieron en los ojos.
-Jajajajajaja, ¡No sabes cómo amo esa expresión en tu rostro!, ¡EL MUNDO QUE ESTÁ BASADO EN TUS RECUERDOS, EN TUS PENSAMIENTOS, EN TUS EMOCIONES, NO HACE MÁS QUE BUSCARLO!, ¡TU GRAN AMOR POR ÉL SERÁ SU PERDICIÓN, ASUNA!
-¡Baaastaaaa! –le gritó entonces el espadachín de cabellos negros.
-Kazuki… Kazuki… ¿Acaso no has comprendido que los perros no tienen derecho a hablar?... –lo mira molesto por la interrupción.
-Si la traje aquí… fue precisamente por eso… ¡Por la conexión tan fuerte que existe entre ellos!, ¡Jamás hubiéramos venido si no tuviera un plan!, ¡Eres un idiota!
-¿Ahh si?... ¿Y se puede saber que planea hacer el caballerito?... –lo mira burlesco.
-Asuna… -voltea a verla, encontrándola en ese estado de incredulidad e intolerancia a las palabras de Sugou, sintiéndose culpable y miserable, por lo que no se atreve a devolverle la mirada. –El Black Butterfly… -prácticamente le susurra, por lo que la castaña abre grandes los ojos. Para acto seguido sacar su espada Elucidator roja y atacar a Sugou brindándole tiempo para la activación.
-¡AAAAAHHHHHHHHH! –arremete pero es repelido por un campo de fuerza, por lo que todos los demás presentes tratan también se acertarle, aunque sean repelidos por el campo, lo importante era ganar un poco de tiempo para Asuna, quien abre su inventario y nota como la descarga ha sido completada.
-Entonces… Si es verdad que el sistema lo ama tanto como lo amo yo… ¡Hallará la forma de encontrarlo!, ¡COMANDO DE SISTEMA! ¡ACTIVACIÓN DE ELEMENTO OCULTO! ¡EJECUCIÓN DE BLACK BUTTERFLY! –Si es que realmente puedes hacerlo… si es que realmente puedes reunirme con él… ¡Por favor!, ¡Llévame con Kirito-kun! –gritó al aire Asuna.
Al instante una mariposa negra con toques rosas en las alas, voló directo del pecho de la castaña hacia el cielo y con ella una enorme luz incandescente que repartía partículas rosas y negras cayó sobre ellos como si se tratara de lluvia sagrada.
Misma que de un momento a otro había envuelto a Kirito, mientras parecía caer en un lugar sin fin.
¿Qué era esa sensación que recorría su cuerpo? Un pálpito cálido y refrescante lo envolvía mientras le parecía estar muriendo, todas las emociones que lo consumían se habían colapsado y la paz finalmente había regresado a su corazón y a su alma, como un vínculo hermoso e incomparable con el alma de la persona que más amaba. Se sentía abandonado en medio de las esperanzas de todos, mientras caía en aquel espacio claro como un halo más de luz, su figura esbelta y delgada, despojada de toda impureza parecía dibujarse en medio de los destellos, hasta que pudo sentir nuevamente su cuerpo, sus manos, sus piernas, su cabellos negros que se alborotaban contra su frente y mejillas mecidos con el viento. Los ojos grises se abrieron finalmente y al hacerlo, la vió, la hermosa y perfecta figura de su amada yacía cayendo al vacío junto a él.
-…Asuna… -al mirarla las lágrimas incontenibles empezaron a deslizarse de sus orbes inmediatamente.
-Kirito-kun… -sonríe satisfecha de finalmente haberlo recuperado y con las lágrimas mojando ya la piel de su rostro, acercaron el uno al otro sus cuerpos desnudos y purificados, para abrazarse fuerte, y besarse despacio, desapareciendo en polvo de estrellas al contacto.
Dando paso a la aparición de un espadachín de ropaje negro parado dentro del lugar en que se estaba llevando a cabo la sobreescritura, iniciada por la activación del Black Butterfly.
-¿Qué… demonios?... –lo mira con grandes ojos abiertos el virus de la corrupción que había sido prácticamente arrancado de su cuerpo por el Override de Asuna, al ver las vestimentas del espadachín: botines, pantalones y camisa negros, pero la gabardina de un tono negro brillante tanto que parecía el mismo cielo estrellado en todo su esplendor, irradiando incluso algunas pequeñas estrellas de su ropa hacia su cuerpo, tatuando un camino estelar sobre la mejilla izquierda del joven llegando a terminar sobre su ojo izquierdo, dándole la apariencia de una constelación estampada sobre su piel. –The Starlight… ¡¿PERO CÓMO ES ESO POSIBLE?!, ¡Se supone que el Starlight había sido sellado!
-Starlight… -Mira sus manos Kirito y entonces recuerda el momento del que habla Virus.
-¿Dó… dónde estoy?... –parpadea un par de veces y entonces logra enfocar bien la mirada de por si bastante cansada, cual la sola existencia en el lugar en el que se encontraba fuera incompatible con la vida humana ya fuera de este mundo ó de cualquiera, sentía el cuerpo muy pesado y le costaba un tanto más respirar, sus brazos se extendían a los lados sostenidos en el aire por la presión ejercida por unas cadenas relucientes en un color rojo que podía decir se sentía abrazador, sus muñecas ardían, mientras no podía más que pender de aquellas agarraderas, sus rodillas lo sostenían sobre aquel extraño piso, si es que podía llamársele de alguna forma a literalmente flotar sobre un espacio enorme y oscuro. Apenas y podía distinguirse lo claro de su rostro, mientras sus ropas negras aún yacían ocultas en medio de la misma penumbra, las mismas que en un soplido de viento fuerte se alborotaron al cambio que recién tuvo, de un momento a otro los ojos de Kirito se abrieron grandes y sus cejas se fruncieron, mientras sus brazos trataban de moverse y sus manos llegar hasta su cuello, al sentir como la respiración le faltó por la presencia de alguien junto a él privándolo por decirlo así, de su libertad para respirar. -¡Aggh!..., ¡AAGGhh!
Por más que se retorcía tratando de liberarse era incapaz de hacerlo, la mano de su adversario apretaba con firmeza su garganta, estaba decidido a seguir con la lucha por su propia supervivencia, hasta que la claridad dejó apreciar un poco el rostro de la persona frente a él, dibujándose en su mirada una chica de cabellos azules cortos mirándolo preocupada aún y cuando su propia mano lo estaba acabando, por lo que impactado de lo que vió dejó de resistirse y las lágrimas se le corrieron en par.
-Sa…chi…, -sus ojos la veían, no había duda de eso, la boca de la chica empezó a moverse pero no podía escuchar nada, pudo distinguir con el movimiento de sus labios las palabras "Adios" y "Gracias", mismas palabras con las que se fue sin poder ser escuchada el día de su muerte, aún y cuando su mensaje dejado a través del cristal de comunicación para activarse el día de navidad en la ventana compartida de Items, lo librara de todo sentimiento de culpa en un principio, de ninguna manera la había olvidado y mucho menos se había perdonado por todo aquello que sucedió, fue verdad que al final pudo encontrar la respuesta de la existencia del mundo del castillo flotante, sin embargo… el hecho que dos gatos como ellos estuvieran en ese momento ahí… sería solamente adjudicable al destino, no había que más hacer, decir ó pensar.
Tal vez el hecho de haberla reconocido en medio de todo aquello ó fuera el simple hecho de que el momento llegó, la carga se completó, miles de luces empezaron a encenderse a su alrededor, cual miles focos en varias secciones de colores, rojos, azules, amarillos, verdes, morados… tanto que empezaron a consumirlo, escalando por sus piernas, pecho, brazos y rostro, haciéndolo gritar de dolor cada vez que una de las luces se encendía sobre él, al mismo tiempo que miles de imágenes pasaban a toda velocidad por su mente desde el inicio de su entrada a Sword Art Online por primera vez, su estadía dentro del juego, los rostros de absolutamente toda la gente que conoció dentro, su pasaje por Alfheim para rescatar a Asuna, las vivencias de GGO, para seguir con vivencias que no entendía porque no eran suyas, pensamientos de Asuna, Klein, Agil, Liz, Silica, Leafa, Sinon y así de los otros miles de jugadores más, parecía que fuera a acabar con cada neurona de su cerebro.
Evidenciando en la desestabilización de Kazuto, quien empezó por moverse incómodo en la cama, por lo que entraron Asuna y Liz tras el llamado de Suguha y con ellas un doctor que revisaba sus signos vitales, cuando su agitación se hizo más evidente, echaba su cabeza hacia atrás mientras empezaba a gemir de dolor.
-¿Kirito-kun?, -se preocupa Asuna y se acerca a él, pero Liz la retira para dejarle espacio al doctor.
Poco a poco sus quejidos se fueron intensificando hasta convertirse en aturdidores gritos que obligaron al personal a sacarlas de la habitación.
-¡AAAAGGHHHHHHH!, ¡AAAAGGHHHHH!
-¡Kirito-kun!, -se resistía a ser sacada la castaña, tratando de ver lo que ocurría.
-¡Onii-chan!, -no sabe qué hacer Suguha ante la situación.
-Asuna… -trata de hacerla entrar en razón Liz.
Estaban en esas, cuando de improvisto los gritos y los movimientos se detuvieron, cayendo sobre la cama cual muñeco.
Los ojos del Kirito en el lugar oscuro se habían cristalizado.
-¡Kirito-kun!, ¡Kirito-kun por favooor! –grita con todas sus fuerzas la novia afuera de la habitación, tras haber sido expulsada junto a sus amigas, mientras se trataba de reanimar al Kirigaya.
-¡Todo estará bien!, ¡Todo estará bien!, -las abraza a las dos la herrera, mientras su propio rostro se muestra ofuscado.
-¡Kirito-kun!, ¡Kirito-kun por favooor! –la voz de la chica logró llegar hasta él
–Asuna… -menciona y concomitante abre los ojos, ante la sorpresa de los médicos que lo revisan una vez más.
-Fue en ese momento… -aprieta sus manos en puños el espadachín. –Yo tampoco lo había notado… pero el sistema había colocado dentro de mi avatar la figura del Starlight… y ustedes… casi me matan para conseguirla…
Dió un paso hacia adelante, mismo que Virus retrocedió, sabía que no tenía escapatoria y que una vez expulsada del cuerpo de aquel espadachín negro conocido como el Starlight no podría volver a poseerlo.
-Tengo que regresar con ella lo más rápido posible… así que no tengo tiempo que perder aquí… -extiende sus brazos a los lados y con esto, ambas espadas cual invocadas aparecieron en sus manos Elucidator y Excalibur, al haber despertado el avatar mítico parecía que sus pensamientos se materializaban y con ellos los objetos que podría haber dejado en el pasado, pero que representaban su verdadero ser. -¡AAAAHHHHHHHH! –externó su grito de determinación y a paso rápido llegó frente a Virus, los recuerdos de las cosas terribles que había hecho estando poseído por ella, le vienen a la mente y la ataca de un corte certero, en un par de segundos había sido eliminada.
Era como si… hubiera estado en un trance durante ese momento… sabía lo que quería y tenía que tomarlo… con el poder que ahora tenía no había nada ni nadie capaz de detenerlo en lo que fuera, en lo que quisiera, cuando quisiera y como quisiera… Sin embargo ahora que estaba ahí… jadeando… desnudo, con el cuerpo de su amada expuesto hacia él, parecía que su mente se había despejado un poco, por lo que levantó el rostro hacia ella, sus pupilas de dilataron y su mirada tembló horrorizada ante lo que veía… Estaba llorando… callada sumisamente mientras tragaba los jadeos de sus quejidos, por lo que las lágrimas rápidamente se le corrieron a él. ¿Qué había pasado?...
-…Asuna…
Ella lo miró consternada, no pudo decirle nada, simplemente se sentó y se llevó las manos al rostro, mientras empezaba a llorar amargamente.
Kirito se levantó aún sin comprender, pero sintiéndose sumamente miserable, por lo que la respiración se le aceleró, y las extremidades le temblaban, y como si sólo lo hubiera pensado, el traje de The Angel, volvió a cubrir el cuerpo de Asuna y a él su gabardina blanca, dio un par de pasos hacia atrás y sacudiendo la cabeza sacó las alas y voló lo más rápido que pudo.
Con aquel recuerdo astillando su felicidad por haber regresado y sin guardar las espadas, salió corriendo. -…Asuna…
-¡Asuna!, ¡Asuna! –No hacía más que pensar en ella y encontrarla, cuando corría por aquellos pasillos oscuros.
Misma necesidad que desbordaba el corazón de la chica, que corriendo a través de los mismos pasillos, lo llamaba animosa. -¡Kirito-kun!, ¡Kirito-kun!
A los lejos el espadachín pudo escucharla y dejando la prudencia atrás, corrió aún más rápido hasta divisarla, -¡Asunaaa! –llamó con toda la emoción de su corazón, a la chica que vestía un vestido negro de dos retazos de tela por el frente en forma vertical, que cubrían desde sus pechos hasta la cadera, juntados por un entretejido de hilo negro, dejando expuesta su cintura. Mientras su corpiño era adornado por una serie de plumas blancas lo mismo que sus largos guantes negros en la parte alta de los brazos. Dando paso a una inmensa falda negra con un dobladillo central y de borde, adornado con múltiples mariposas a nivel de la cadera y un par de alas de mariposa negra con rosa.
-¡Kirito-kuun! –lo vió también y corrió hacia él emocionada.
-¡Asunnaaa!
-¡Kirito-kuun!
Él desvaneció sus espadas y se encontraron finalmente en un abrazo fuerte que los hizo girar sobre si mismos, él al levantarla y ella dejándose mover. Una vez se estabilizaron la dejó poner los pies sobre el suelo, pero no la soltó, la miraba y abría la boca como si tuviera una infinidad de cosas que decirle y no saber ni por dónde empezar.
-Estás aquí… -dijo finalmente la castaña, sin poder dejar de mirarlo, con aquella mirada temblorosa e irracionalmente feliz. –Colocó una de sus manos sobre el rostro del chico, acariciándole la frente, la oreja, la mejilla, toques con los cuales él cerraba los ojos sumamente feliz de poder haberse reunido con ella finalmente.
-Asuna… lo lamento tanto… -las lágrimas le circularon en los ojos al mencionar estas palabras, que no pudo controlarlas y terminó bajando la mirada para que no lo viera en esa forma tan débil, pero ella no le dejó continuar y con la mano que le tenía agarrado del rostro, lo elevó para que la viera.
-…Lo sé… -las lágrimas le circularon a ella también y derramándose sobre sus mejillas, se acercó más a él, mientras cerraba los ojos para finalmente besarlo, Kirito sólo pudo seguirla y cerrando los ojos le correspondió con toda su alma en ese beso que los estremeció a ambos desde el inicio. Un beso bañado en las lágrimas de ambos, recubierto de arrepentimiento y felicidad pura.
Como si hubieran olvidado donde estaban, el tiempo pasaba y les era imposible separarse.
Permanecían abrazados en medio de la oscuridad de aquel pasillo.
-¿Pero cómo fue?... ¿Qué fue lo que hiciste?... –pregunta mientras apoya su mentón sobre la cabeza de su amada y besa sus cabellos al terminar de hablar.
-El Black Butterfly o The accel, me permitió acelerar mi pensamiento a tal punto que pude ejecutar varias acciones a la vez a través de la consola de administración del sistema, iniciando una sobreescritura sobre tu Avatar… digamos que pasando un Antivirus…
-¿Tú?, ¿Desde la consola de administración? –la mira sin comprender.
-Es una larga historia… al final… quien está detrás de todo esto no es otro que Sugou… que al parecer es uno de los creadores de IHO… basado en los datos que tomó de mí durante los tres meses que estuve en ALO…
-¿Estás diciendo que el juego… es tu mente?... –pregunta de una manera ligera y hasta graciosa para suavizar el ambiente.
-Jajajaja, ¡Kirito-kun! –le pega un pequeño puñetazo en el pecho.
-Con razón… al mismo tiempo que… aunque sufrí mucho… se sentía tan cálido, -la apretó más. –No tienes idea de las ganas que tenía de volver a verte… de estar así contigo… Nunca te separes de mí de nuevo… -esta vez es él quien se agacha algunos centímetros buscando sus labios y besándola. Pero tuvieron que separarse al sentir el temblor del lugar de un momento a otro.
-¿Un terremoto? –pregunta ella viendo en todas direcciones.
-Creo que es algo más que eso…
-No puede ser… -abre grandes los ojos asustada, -Puedo sentirlo…
-¿Qué pasa?
-Todos están… -niega con la cabeza, -¡Noooo!
-¡Vamos!, ¡Vamos!, -la tomó de la mano y de ese modo salieron corriendo rumbo al lugar que Asuna había percibido como el eje del sismo.
Continuará…
Muajajajaja siiii, moría por escribir ese continuará xD. Es que wow llevo tres días seguidos dedicándole tiempo a este escrito cuando comúnmente de una sentada escribo un capi, compréndanme please… A ver en qué termina al final… ya saben que cualquier duda, comentario, tomatazo, o linchamiento, ¡directo al review! ¡Manifiéstense!
¡Muchas gracias por todo el apoyo, se les ama!
Saludos especiales a: KittenofthePastries, Yui Kirigaya, Kirigaya Sakai Kazuto Yuji, L' Fleur Noir, LadyMoon, Airan D, MaryGORE Fan, Luciernagas en la Noche, srtamoon26, zivlerad, Bet-hana
ARIGATO MINNA-SAAAAN!
JA NEE!
