CAPITULO 29.- NOCHE DE BAILE
Sus delgadas manos sostenían el pedazo de papel que inexplicablemente esa chica pudo dejar en su recamara. Debía ser muy hábil para poder entrar sin ni siquiera abrir puertas y ventanas. Al menos se sentía aliviada de poder informarle a su amiga el por que de la desaparición de la rubia.
"Srita. Perfección lamento haberte dejado así en la tienda, pero Naya me recuerda muy bien y no puedo darme el lujo de que me vea. Note que Rhonda entro a la boutique y cuando puso en su lugar a las arpías aproveche para salir de la tienda, me dirigía a tu casa cuando casi me topo con Arnold y el estúpido cabeza de cepillo, tuve que meterme en un contenedor de basura para poder evitarlos. Me di un baño rápido, tome tu jabón y me puse mi vieja ropa. No puedo seguir quedándome aquí porque tengo algunas cosas por hacer. Gracias por todo.
PD: Me comí tu budín de la nevera".
-Bueno, al menos sabes que se comió tu cena. –Dijo al terminar de escuchar la nota.
-Rhonda, esto es grave. ¿A dónde pudo haber ido? Me preocupa que algo le pase.
-Ella sabe cuidarse muy bien. De eso estoy segura. Será mejor que me valla, tengo cosas por hacer.
-¿Supongo que tiene que ver con el baile?
Rhonda se sonrojo pero era inevitable no contarle. –Sí, Curly me invito…
-Me alegra que puedas ir –Dijo sonriendo –Muchas gracias por todo lo que compraste.
-Ni que lo digas, fue bueno darle su merecido a esas perras. Bueno, me voy. Espero verte mañana en la noche. –Le guiño un ojo como gesto de despedida. Lila no podría creer que ese vestido que tanto le había gustado estuviera en sus manos. Sonrió al recordarse con el puesto y agradecía mucho el haberse encontrado con Helga.
Rhonda iba caminando entre las calles que apenas comenzaban a iluminarse con los enormes faroles por la noche, estaba tranquila porque sabía que Helga podría estar plácidamente en algún hotel, aunque eso no le quitaba el sentimiento de culpabilidad por hacer sentir mal a su amiga. Y ahora con lo que Amber le había contado, las cosas se pondrían peor.
FLASBACK
-¡Rhonda! ¡Rhonda!-Gritaba Amber mientras entraba al departamento de Godoy en busca de su amiga, estaba alterada y tenía su rubia peluca mal acomodada de manera divertida. Cosa que hizo reír a su amiga.
-¿Acaso necesitas a la reina de las pasarelas para acomodar tu peluca?
-¡Deja de decir estupideces! ¡Estamos en problemas!
Rhonda la miro confusa y algo una ceja –Haber, ¿Estamos?
-¡Sí! ¡En graves, graves problemas!- Sus pies caminaban por toda la sala mientras que su amiga la observaba tranquila en el sofá. -¡Se trata de Alan!
-¿Qué hay con Alan?
-Me ha llamado hace unos momentos, diciéndome que viene en camino…
-¡Ya se había tardado! Muero por ver su cara cuando Helga lo mande al diablo –Dijo sonriente. - ¿Es por eso que estas así? ¿Por qué Alan viene en camino?
-¡No solo eso! –Amber suspiro notoriamente mientras sus ojos se topaban con los de Rhonda, está pareciendo entender a su amiga, la miro sorprendida y se puso de pie exaltada.
-Dime que no has lo has ido a ver…. ¿Helga los vio?
-Creo que es peor que eso… estábamos en la bodega y bueno, Arnold nos encontró.
-¿Arnold? ¡¿Él te vio?!
-¡Creo que no, o no sé!
-¿No sabes qué? ¿Sabes que Arnold conserva una foto nuestra de aquella noche? ¡Y por si no lo has notado llevas la misma peluca Amber! ¡Esto no está bien! ¡No lo está! Vamos a calmarnos… si, si, si, calmarnos… respira Rhonda…. Respira….
-¿Sabes dónde…?
-¡Estoy respirando! Vamos a hacer esto… saldré a buscar a Helga y creo saber dónde encontrarla…
-¿Con quién?
-Una vieja amiga –Pensó inmediatamente que si había alguien más en Hillwood en quien Helga podría confiar además de Phoebe, seria Lila. Debería de estar con ella.
-¡Bien! ¡Iré contigo!
-¡Para nada, te quedas aquí y no hay discusión! –Tomo su chaqueta color vino, su boina y salió del departamento a pasos apresurados. Arnold no era ningún tonto, algo debió de sospechar como para estar buscando a Helga hasta debajo de las piedras. Si algo tenía en claro, es que si Alan se enteraba de lo que había pasado, habría guerra entre ellos.
FIN FLASBACK
-Una figura pública como tú no debería de caminar sola a estas horas.
Esa voz le recorrió toda la columna vertebral, tenía que dar su mejor cara ya que al parecer, le tocaría a ella dar punto y coma de las explicaciones que por supuesto el, no creería ni una palabra. Giro su cuerpo al auto y noto a la persona proveniente de esa voz
-Llegas antes de tiempo, Alan. Creí que tu vuelo tardaría más.
-Viaje en mi jet privado, digamos que tome un atajo. ¿A dónde te diriges tan tarde?
-Vine a visitar a una vieja amiga y tenía pensado regresar caminando.
-No me perdonaría dejar a una chica como tú caminar a estas horas… sube.
Sabría que era inútil no acceder, así que evito los sermones y subió al auto manteniendo la charla en ese nivel.
-Supongo que tu visita se debe a la charla que has tenido con el Sr. Dimont –Cruzo sus piernas y miro por la ventana del auto su viejo barrio.
-Supones bien, no sé qué ha pasado desde que llegaron aquí, pero le dije a Frank que las llevaría en una sola pieza…
-Más bien has venido por tu "pieza" y sus "accesorios".
Alan sonrió descaradamente y observo a la pelinegra que aún seguía mirando por la ventana-¿Aun me guardas rencor?
-Jajaja ¿Rencor?-Bufo -¡Por favor Alan!
-Lo que paso hace unos años…
-¡Lo que paso hace unos años fue un error! –Lo miro unos instantes y desvió nuevamente sus ojos a la ventana -Si no he dicho nada es porque pronto recibirás tu merecido. Y lo mejor es que no tendré que meter las manos.
Alan la miro aturdido, dentro de sus venas un sentimiento de coraje recorrió todo su cuerpo. Su sonrisa poco a poco fue cayendo hasta convertir su rostro en un pésimo estado sombrío.
-¿En dónde está Helga?
-No tengo la menor idea.
-No quieras hacerme enfadar. Sé que las tres se quedaron en casa de una vieja amiga, y es ahí a donde me llevaras.
-Lamento informarte que no soy guía turística, además, ya no estamos ahí. Hace más de veinticuatro horas que no sé nada de Helga. Pero… -Dijo comenzando a sonreír… -Me atrevería a decir que puede que la esté pasando muy bien.
-¡No provocaras mis celos si es lo que quieres, "Señorita Lloyd"!
-¿Provocarte celos? Cariño… ¿Cómo puede alguien que jamás ha estado interesada en ti provocarte celos?
Sus ojos la vieron con gran odio al pronunciar estas palabras, si había algo que le dolería en su orgullo, es que lo contradijeran con respecto a lo que el sentía. -¡Sera mejor que guardes silencio! – Sus ojos se posaron en la ventana del auto y sus manos estaban empuñadas, se encontraba lo suficientemente molesto como para comportarse lo más arpío posible con la chica. Trataba de calmarse al pensar el objetivo del viaje, a nadie la convenía que la DEA los atrapara, así que entre más pronto pudiera poner a las chicas a salvo en Sevilla, estaría mucho mejor. –Llévame a donde te estés quedando.
Rhonda lo miro con malicia –Entonces dobla a la izquierda, estamos cerca.
Un cuarto de hotel muy sencillo, era el principal espectador de los planes de la rubia. No había querido contestar las llamadas de Amber ni de Rhonda, pero era inevitable recibir los mensajes. Amber le había comunicado que Alan venia en camino, eso solo significaba una cosa. Problemas.
-¿Está segura de lo que quiere parcera? Habíamos quedado que yo haría ese trabajo.
-Estoy segura Godoy, además tu estarás con Phoebe… -Dijo molesta –Algo te quiero advertir, si sales con ella, más te vale que andes con mucho cuidado, lo último que hubiera deseado es que ella se fijara en ti.
-No hace falta que lo diga, vera que la cuidare bien.
-El problema de nosotros no es que no podamos cuidar Godoy, sino que tanto cuidado nos deja vulnerables.
-Oiga, ¿Cuándo piensa regresar con sus parceras?
-Dudo mucho que lo haga, quizás las vea cuando estemos en Sevilla. Sera mucho mejor. ¿Tu cuando regresas a Colombia?
-Pues eso depende… -Sonrió ampliamente ante la cara de la rubia y está queriendo entender solo alzo los ojos al cielo.
-Llega a lastimarla y te juro que te castro.
-¿Sabe mamita? Reconozco que tiene un carácter de mierda, pero cuando quiere es un amor –Helga lo observo firmemente, con esa mirada seca que inundaba seriedad. Godoy se limitó a sonreír. –Si no hay más, entonces me retiro.
-Ve a descansar y por favor, réntate un buen traje y deja esas cadenas que dan aspecto de malandro. –Rio dentro de sí y despidió al colombiano. Sabía que era necesario verlo y lo conocía bien como para no decir en donde se encontraba. Tenía que aceptarlo, era un mafioso de buen corazón.
El día del baile era mañana, tenía todo listo para vengarse del cabeza de cepillo y la zorra de su novia. Le iba a salir caro haber tratado tan mal a Phoebe, lo conocía y sabía que le daría en donde más le puede doler la verdad a un hombre… en su orgullo. Mañana después de su venganza, partiría a Sevilla sola, dejándoles a sus amigas los boletos para la mañana siguiente. Le dolía irse sin poder siquiera despedirse de su amado. Su corazón le gritaba en cada palpitar verlo, pero sería muy arriesgado, sabía que podía estar cerca de el sin que este sospechara nada, pero eso sería apuñalarse a sí misma. Sin querer pensar se tomó un vaso de jugo y se fue a dormir.
El día tan esperado por muchos alumnos de la preparatoria de Hillwood había llegado. La escuela generosamente había dado la mañana libre para que tuvieran todo a tiempo, a excepción claro de los alumnos encargados de organizar y decorar el auditorio en el cual el baile se llevaría a cabo.
Ella había soñado con este día desde hacía mucho tiempo, aun recostada en su cama imaginaba lo maravilloso que sería hoy, todo saldría perfecto, tenía el vestido de sus sueños, era hermosa, su cuerpo era lo que todo chico podría anhelar en toda su vida… podría tener a quien deseara a sus pies, pero ella solo le interesaba un chico en especial, su novio Arnold. No había nada más que deseara que su novio fuese el primero en su vida… si bien, en más de una ocasiones notaba rechazo por parte de él, quizás ella no había demostrado del todo cuanto lo amaba, pero esa noche, esa noche daría todo por él, para él. Le entregaría su virginidad en charola de plata gustosa y encantada. Sonreía mientras hundía su hermoso rostro en la almohada hasta que unos golpes en la puerta llamaron su atención.
-Naya, ¿Puedo pasar? –Pregunto Arnold del otro lado de la puerta.
-¡Claro que si mi amor! ¡Pasa! –Sabía que era tarde pero ella permanecía aun acostada en su cama.
-Deberías de levantarte ya, si es que quieres alcanzar el almuerzo.
-No tengo mucha hambre querido, además no debo comer cosas grasosas… quiero entrar en mi vestido esta noche. ¿Piensas salir? –Dijo levantándose repentinamente de su cama.
-Sí, saldré a llevar algunas cosas al auditorio y después recogeré el traje.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, realmente no… es un viaje rápido y no tardare. ¿Tú tienes todo listo para hoy?
-Más que listo mi amor… -Rodeo el cuello de su novio y comenzó a llenarlo de besos. –Esta noche será fantástica para ambos…
-Naya… ya… ya debo irme… -Dijo apenas pudiéndose soltar de las caricias de su seductora novia. Le costaba creer que pudiera ser tan atractiva aun estando en ropa de dormir, aunque más que su físico, sus caricias eran únicas… sabía perfectamente que hacer y que tocar para hacerlo perder la razón. –Tratare de no tardar.
-Oye mi amor… esta tarde iré a la casa de Nicole para arreglarme, ella me había dicho que Gerald pasaría por ella, así que pensé él podría pasar primero x ti y después ir a recogernos.
-Sí, supongo que puedo llamar a Gerald para preguntarle.
-Sé que no le molestara –Le guiño un ojo y cerró la puerta mientras Arnold seguía su camino. Debía pensar en algún plan para no estar con Naya esa noche. Por más atractiva que fuera, era una chica en momentos muy fáciles.
Es decir, ¿Quién no sueña con perder su virginidad en una de las noches más importantes de su vida? Cualquier alumno de la preparatoria lo envidiaba por estar con ella, más de una chica lo había invitado a salir pero el gusto no duraba mucho al ver quien era su novia, y es que se atrevía a pensar que ninguna chica se pondría a competir con la morena, en cuestiones de belleza, ella era la ganadora. Fuera como fuera, Arnold aun no quería estar con ella. No se sentía listo, preparado… y lo más importante, para el no importaba tener relaciones, sino el hecho de saber por primera vez, que era hacer el amor.
El aguacate que rodeaba su rostro y las cremas de yogurt con sábila en el cabello, abundaban esa mañana en tres señoritas nerviosas y ansiosas por el baile de graduación, no habían más que charlar de lo fantástica que sería la velada.
-¿De verdad Curly pasara por ti?
-Sí, no hubo necesidad de que se lo propusiera, el mismo me lo pidió. No era para menos, debe ser un caballero.
-A mi Lucas me propuso lo mismo, quede de llamarle para darle bien la dirección. –Dijo Amber quitando los pepinillos de sus ojos.
-La que no nos ha dicho aun con quien ira eres tu Lila… ¿Por qué tanto secreto?-Interrogo a la pelirroja que estaba pintando las uñas de sus pies.
-¡Oh! No lo conocen, es un chico muy lindo-lindo –Sonrió dentro de sí.
-Cuanto misterio… ¿Tomaba clases contigo?
-No Amber, teníamos clases diferentes pero somos buenos amigos, se acaba de mudar y soy una de las pocas con quien se habla así q me pidió que fuera con él al baile y yo amablemente accedí.
-Y dices que ese un chico "lindo-lindo" es solo tu amigo… ¿Eh? Ya veremos qué pasa hoy en la noche. –Rhonda desenvolvió su cabello de la toalla y tomo la secadora. –Si de algo estoy segura, es que hoy será una noche inolvidablemente genial…
-¿Y se puede saber por qué lo dices?
-Por cosas Lila… Tú encárgate de mantener los ojos abiertos.
-Se ve que no has cambiado en estos años Rhonda, aun mantienes ese aire de sorpresa…
-Lo interesante aquí es que la sorpresa no la daré yo… -Una risa nacida propiamente en sus labios dio lugar a un quejido que pronto se convertiría en una gran risa. Amber era lo suficientemente lista como para saber que la oxicitocina liberada por su amiga no tenía segundas buenas intenciones.
-¿Qué quieres decir?
-En su momento lo sabrás Lila, ahora será mejor que enjuagues tu cabello antes de que la sábila endurezca demasiado.
Su contoneo de caderas al caminar y su diminuta cintura, hacían de las miradas de todos los que se asombraban e incluso quien la envidiara, el centro de atención por donde quiera que pasara. En un país como América, era sobresaliente la gante extranjera, fueran negros, trigueños o morenos, pero el ver a esa tremenda morena paseándose por la calles de Hillwood, hacía del extranjerismos una experiencia agradable y única aun para los más racistas. Y no era para menos, el pantalón que llevaba puesto marcaba cada contorno de las curvas de sus piernas, su top amarillo marcaba su abdomen trabajado y mostraban un poco más si es que en un falso movimiento se descuidara de taparlo.
-¡Lo se Nicole! ¡Por favor cálmate! –El tono de su voz era asombrosamente llamativo- Justamente voy para el centro, pasare por una loción y comprare tus pestañas, no tardare.
Tenía pocas horas antes de poder alistarse, no era tarea fácil conseguir su falso toque perfecto para destacar entre las chicas de la preparatoria. Era tarde y le desesperaba no tener las cosas a su alcance, el centro comercial estaba invadido de gente. Caminaba tan aprisa que le importaba poco golpear o pisar a la gente que estropeara su camino, golpeo a un chico accidentalmente, lo noto pero le importo poco, lo extraño de la situación, es que ignoraba el papel transcendental que ese chico llevaría a su vida.
-¡Hey! ¡Sera mejor que la próxima vez te fijas por donde caminas!-Dijo enfadado.
-¿Disculpa? –Interrogo deteniéndose y girando medio cuerpo. -¿Acaso parece que me importa?-Pues deberías… no todos los días golpeas un traje Armani, debería de cobrarte el que lo hayas tocado.
-¿Armani, eh? He visto miles de imitaciones tan buenas como el saquito que traes.
Pareciera bendita la imagine que sus ojos veían en ese momento, se había topado con una hembra magnifica, hermosa, su mirar desafiante le parecía conocido. La observo de pies a cabeza mientras que esta se acercaba unos pasos, su cabello negro contrastaba con su piel… podía haber jurado que una sensación de excitación le recorrió las venas.-Debe ser porque ahí los compras, como sea. Fíjate por donde caminas, no tienes suerte de ser de la realeza…
-No querido –Se acercó a él sin bajar la mirada y observo sus labios, sonriendo coquetamente. - Tú no tienes suerte de saber quién soy.
-No creo que me interese, señorita –Susurro apenas para ella.
-No sabe de lo que se pierde, "caballerito"-Enfatizo esto último y dio media vuelta para seguir su camino. ¡Lamento no seguir dándole el gusto de charlar conmigo, pero tengo cosas mejores que hacer!
Disfruto la silueta de su espalda mientras sus caderas se movían con ritmo de un lado a otro. Pocas hembras había en Hillwood muy a gusto de él y con la que se había topado, era una de ellas. Era la chica perfecta para ser una de sus "muñequitas", la chica ideal para sacar a pasear un domingo en su yate, una reina temporal para presumir, un nuevo juguete para que se entretenga. Había logrado excitarlo con tan solo verla, quizás tenía razón, no corría con la suerte de conocerla, pero tenía demasiadas cosas por hacer como para entretenerse en algo de tan poca prioridad.
Saco su teléfono celular y regreso a su realidad. Tenía que contestar de una buena vez, no podía estar evitando sus llamadas a cada minuto. Se había cansado de escuchar esa grabación pero no por ello se daría por vencido.
-Sé que no tomas mis llamadas porque sabes que te rastreare, lo único que quiero es verte para que regresemos a Sevilla, la DEA puede estar cerca y me preocupas mucho mi amor. Te quiere Alan. –Termino la llamada, había que organizar algunos detalles antes de partir, estaba a punto de salir del centro comercial cuando por inercia sus ojos miraron hacia la dirección donde esa chica había desaparecido… sonrió y movió su cabeza. No era la primera vez que otra chica llamaba su atención, para un momento podría tener a cuanta mujer quisiera, pero a la que anhelaba en su vida, era esa rubia desafiante.
Esa maldita mujer dueña de sus más bajas pasiones y sus más grandes deseos, estaba huyendo de el por alguna razón, la conocía bien pero prefería ignorarla. Sea lo que sea que estuviera planeando, él lo sabría con certeza para mantenerla al margen de sus condiciones como novios que eran.
Las horas habían transcurrido rápidamente, el baile de graduación estaba a punto de comenzar, los estudiantes y maestros comenzaban a llegar. El auditorio estaba lleno de flores y un gran cartel de generación daba la bienvenida a la gran noche, todo combinaba de lo ideal con "Italia", el baile sería un gran carnaval como los festejados en Venecia, el uso de antifaz y sensuales vestidos, hacían del evento un hecho aún más emocionante para los amantes de lo desconocido. El ponche, los bocadillos, el pastel y las bebidas estaban al alcance de quien fuera llegando.
Se podría ver a los alumnos bajar en limusinas, en taxis, en autos particulares y alguno que otro aficionado amante de la naturaleza en bicicleta. Un viejo packard color verde seco, hacia su entrada triunfal al estacionamiento de la escuela gracias al gran ruido del escape, Arnold lo había revisado antes de salir de casa pero quizás había omitido algún pequeño detalle.
-¡De verdad que vergüenza llegar así al baile! ¿Por qué no viniste con Gerald?
-Ya te lo dije Naya, el abuelo estaba muy emocionado en que llevara el auto, no podía decirle que no.
-¡Pues lo hubieras hecho! –Bufo –Mira que llegar en este pedazo de carcaza me dará muy poca reputación…
-Vamos, no es tan malo –Sonrió mientras la miraba. –Además venimos a divertirnos.
-¿Qué no es tan malo? Arnold por favor, mira tú traje. –Dijo señalándolo con ambas manos -¿Rentarlo en lugar de comprarlo? Creo que deberías de seguir los consejos de Gerald más a menudo.
-Pues aun estas a tiempo de no asistir conmigo si es que tanto te avergüenzo y te recuerdo que si no hubieras comprado un vestido tan caro con mi tarjeta, quizás hubiera estado en mis posibilidades comprar un traje.
-¿Qué aún estoy a tiempo? ¿Acaso crees que asistiré sola al baile? ¡Para nada! Si no puede hacerse nada contigo es mejor que entremos ya.
No había duda de cuan hermosa pudiera verse su novia hoy, ese vestido color beige con dorado le quedaba sumamente hermoso, su cabello trenzado y su antifaz hacían muy buena combinación con ella… pero por dentro, pareciera que ni labial alcanzo a ponerse. ¿Cómo es posible que siendo su novia fuera tan odiosa? Estaciono el auto y ambos bajaron.
-¡Naya! ¡Por aquí! –Vio a los lejos a Nicole agitando su mano mientras bajaba del auto de Gerald. –Conozco ese gesto, vamos, no es tan malo.
-Tú lo dices por que todo va a la perfección, mira que llegar en esa porquería… ¡Eso es nefasto!
Gerald bajo e inmediatamente se acercó a Arnold, escuchando muy a lo lejos el comentario de las chicas.
-¡Hey viejo! ¿Comienza la mala noche?
-Ni lo pronuncies, creí que hoy en verdad me divertiría.
-Lo harás después del baile hermano, solo aguántala unas horas… tu recompensa llegara después –Le guiño un ojo y fue por su chica.
-¡Arnold! ¡Qué diablos haces ahí parado! ¡Vamos a entrar!
-Creo que las horas serán infinitas estando con ella… -Susurro para sí mientras le daba el brazo a su acompañante.
Al entrar, las miradas hacia la pareja fueron inevitables, pareciera que los estuvieran esperando, más de un alumno estaba seguro que serían la pareja perfecta del baile. Físicamente combinaban muy bien. La entrada estaba situada de tal manera que quien entrara por ahí no pasaría desapercibido ante las miradas de la multitud.
-Oye viejo, ¿Con quién viene Curly? –Dijo señalando al chico que entraba con una chica de envidia. Ese vestido rojo con negro lucia a la perfección. No recordaban haberla visto antes en la escuela, era fácil reconocer a los chicos, pero las chicas por el gran antifaz que llevaban era difícil reconocerles.
-No lo sé…-Los miro dudoso hasta que la pareja desaprecio en la multitud
-¡Mira! Ya llego Lucas. ¿Acaso vendrá con la extranjera?
El corazón de Arnold se aceleró. Si él llegaba con esa chica, sus sospechas serian ciertas, tendría que abrir bien los ojos. Tenía pocas esperanzas, pero sabía que Helga podría estar ahí. Tenía que estar alerta ante cualquier señal, cualquier movimiento, alguna acción por pequeña que fuera, estaba seguro que la guiaría hacia ella.
-Gerald vuelvo en unos minutos…
-¿Qué? ¡No, no, no! No le arruinaras la noche a Lucas apabullándolo con respecto a los orígenes de su chica, espera un poco.
-Gerald, si no voy y le pregunto…
-Viejo espera, Lucas no tuvo problema para entrar al baile sin siquiera ser alumno, por favor no le des más problemas ahora.
Su amigo tenía razón… no era su noche, era la de su casi hermano. La curiosidad lo estaba matando, pero decidió desistir un poco, al menos ya entrada la noche tenía que hablarle a Lucas, las cosas de ahí en adelante serían más fáciles. Los ojos de Arnold parecían estar desesperados por recorrer todo el auditorio, cada centímetro cubico de espacio debía ser observado por él. Pero fue cuando sus ojos vieron hacia la entrada entrar a la pareja que podría causarle problemas a Gerald, no pudo contener su sospresa. Phoebe había llegado.
-Gerald… no creerás quien acaba de llegar.
-¿El resto de las porristas? –Giro su cabeza casi tirando el ponche que se había servido.
Era muy difícil hacerla pasar desapercibida con ese vestido turquesa semitransparente y corto que llevaba, cada corte del vestido atenuaba su figura de una manera maravillosamente excitante. Su cabello semi rizado y esos enormes tacones la hacían lucir muy bien. Era la primera vez que la veía de esa manera, tan femenina, sexi y sensual a la vez. Su antifaz pequeño daba a saber fácilmente de quien se trataba. Junto con ella, un caballero alto muy bien parecido y con un atuendo combinado con la oriental, hacía de la pareja una sorpresa para muchas señoritas.
Se sabía de antemano que se trataba de Phoebe, pero… ¿Quién la acompañaba? No podría tratarse de un alumno, claro que no… Un hombre así resaltaría fácilmente entre todos los que se conocían, era muy guapo, sus ojos claros y esa sonrisa exquisitamente coqueta, erizaba la piel y levantaba envidias de los que acompañaban a sus damiselas.
-¿Quién es Arnold? –Pegunto de mala gana sin siquiera quitarles la vista de encima.
-Es… el novio de Phoebe.
-¿El qué? ¡Arni no bromees con eso! ¡Ese tipo no puede ser su novio!
-¿Y por qué no? –Interrogo con naturalidad.
-Viejo, acaba de terminar conmigo y ya está saliendo con otro… no creí que Phoebe fuera así, tan…
-¡Hey! ¡Cuida lo que dirás Gerald, ella es mi amiga! Y por si no lo recuerdas, fuiste tú quien la cambio primero por una chica de dudosa reputación.
-¡Cuida tu lo que dices Arnold! –El rostro de Gerald hacia comenzado a cambiar por el enojo.
-Mira… lo único que digo, es que ella no iba a estar llorando por ti todo el tiempo. –Miro a su amigo queriendo acomodar las ideas –Como sea Gerald, ella se ve feliz, ahora vuelvo, le llevare ponche a Naya.
Gerald sin apartar la vista de la pareja, bebió de un trajo su bebida y se sintió furioso por ver a Phoebe con alguien que no fuera él.
-Realmente luce hermosa esta noche mamita.
-Muchas gracias Godoy. –Dijo sonrojada. –Tú te ves muy bien.
-Es que tuve una buena asesora de moda.
-¿Helga? Jajaja ¿Helga te ayudo a vestir?
-¡No fue fácil, esa parcera es muy dura! Pero tiene muy buenos gustos.
-No hace falta que lo digas, ella me ayudo a vestirme. –Recordó lo difícil que había sido esa tarde.
FLASBACK
Impacientemente se encontraba haciendo una llamada telefónica mientras que caminaba de un lado a otro. -Señorita, había hecho una reservación para hoy desde hace semana. ¿Cómo es posible que haya cancelado mi cita? ¿Qué quiere decir con reembolso? ¡No, no deseo un corte de cabello como compensación! ¡Quiero mi cita señorita! ¿Hola…? ¿Sigue ahí, hola?
-No confíes en los salones de belleza sin antes dejar el cincuenta por ciento de anticipo.
-¿Helga? ¿Qué haces aquí? -La rubia entro por la ventana y la oriental no pensó dos veces el ir a abrazarla.
-A mí también me da gusto verte. ¡Espera! ¿Por qué lloras?
-Por nada… me da gusto verte…
-Sí, aja. Todo está saliendo mal, ¿Eh?
-¡Hay Helga! –Dijo apenas soltando el llanto -¡No sé cómo arreglarme! ¡El salón me cancelo y no sé qué hacer!
-De acuerdo, veamos… -La miro de pies a cabeza –Creo que tenemos mucho por hacer. ¿Confías en mí?
-Supongo que debo de…
-Phoebe…
-¿Si?
-Cállate y siéntate.
-Ok, sentándome…
Pasaban los minutos y la oriental estaba cada vez más tensa. No tenía un espejo de frente pero confiaba en que su amiga la dejaría bien. Sentía brocha tras brocha sobre su rostro, manos en su cabello y tanto fijador que podría haber jurado tenía hasta en las pestañas.
-Amber y Rhonda te han estado buscando, Lila me llamo anoche y me dijo que estabas con ella.
-No podía recurrir a ti, así que fui a buscarla.
-¿Asistirás al baile?
-No exactamente, digamos que iré a dejar un obsequio.
-¿A qué te refieres con eso? –Pregunto dudosa.
-A nada. Creo que así es más que suficiente. –La observo y giro su silla hasta quedar frente a un gran espejo. –No soy una experta pero la princesa me ha enseñado algo.
-Helga… ¡Me veo hermosa!
-Eres hermosa Phebs.
-¡No Helga! ¡En verdad me veo muy bien! ¡Muchas gracias! –Corrió hacia ella abrazándola. –No sé cómo agradecerte.
-Creo que si sabes, he venido para que me prestes algo de ropa.
-¿Ropa mía? No sé si te quede pero creo que por aquí debe haber algo. –Camino a su ropero cuando Helga la tomo del brazo y la miro de una manera muy sospechosa, al menos para ella.
-No esa ropa Phoebe…
FIN FLASBACK
-¿Ya ve como si tiene buenísimos gustos? ¿Por cierto, le gusto el ramillete? Su parcera me dijo que aquí se acostumbra a regalar eso.
Phoebe levanto su muñeca y sonrió al ver su ramillete de flores celestes y cristalería, era muy hermoso…. recordó también cuando le había dicho a Gerald cual era el que le gustaba, este en una mueca dijo que era muy caro para el uso de una sola noche, que no estaba dispuesto a pagar tanto por ello. Su sonrisa de turbo durante un instante y Godoy dándose cuenta, sospecho algún mal recuerdo con su exnovio.
-No lo haga. –Dijo sacándola de sus pensamientos.
-¿Disculpa?
-No lo haga, lo recuerde.
Phoebe lo miro tiernamente y observo en sus ojos ese sentimiento de protección que pocas veces había notado en Gerald. No era tonta, sabía bien que le gustaba a Godoy, él era muy agradable pero ella aun sentía algo por el moreno. Lo confuso, es que también sentía algo por Godoy, era inevitable no sentirse atraída por un hombre tan atractivo. Él le daba un trato de verdadera dama, de una mujer respetada y amada. Quizás era hora de darle una oportunidad, por pequeña que fuera.
-Tienes razón… esta es nuestra noche. –El sonrió ante las palabras de la oriental y beso su frente cariñosamente.
-Si mamita, esta es nuestra noche.
Cada pareja en su mundo lleno de ideales y felicidad, bailaban al compás de sus corazones, se encontraban reunidos cuando comenzaron las proyecciones de los alumnos más destacados, haciendo un homenaje a las porristas, los equipos de la escuela y las más sobresalientes mentes.
-¡Mira mi amor! ¡Me veo fantástica en la fotografía! ¡Sin duda no habrá capitana que me supere!
-Vamos Naya, es solo una foto, además llevas la falda muy corta.
-De alguna manera debo de destacar tus celos, ¿No lo crees? –Lo beso apasionadamente –Aunque, lo que destacara de ti esta noche, serán tus emociones…
-Ammm será mejor que sigamos viendo las proyecciones, mira, en esa también sales tú. –Giro su cuerpo y la abrazo frente a él, al menos así tendría la ventaja de sostener su brazos.
-Oiga mamita, ¿Esa es usted? –Pregunto emocionado.
-Sí, esa soy yo.
-Ahí dice que es la mejor estudiante de la generación, debe estar muy feliz.
-Bueno Godoy, no es para tanto…
-Claro que si mamita. –La rodeo con sus brazos y ella opto por no poner resistencia. –Debe de sentirse muy orgullosa.
A unos cuantos metros de la pareja, los ojos furiosos de un moreno no se apartaban de ellos. Le molestaba todo, la manera en que la veía, en que la tocaba, esa chica había sido su novia y no tenía por qué estar con alguien más. Tan distraído se encontraba con su belleza, que había olvidado por completo a Nicole, quien entre besos y caricias no podía llamar la atención de su novio.
Repentinamente las luces del auditorio se apagaron, la música y las proyecciones seguidas, un grito se escuchó en lo que solía ser la fiesta. Jamás habían presentado cortos eléctricos, los maestros traban de controlar la salida del auditorio, con el suceso de años anteriores en la P.S. 118 se habían tomado nuevas reglas de seguridad en las escuelas.
-¡Y a continuación damas, zorras, caballeros y patanes, lo que hará de esto una verdadera fiesta de generación!
La voz que habían escuchado era desconocida para todos, se distinguía masculina pero demasiado ronca y en su momento agudo, resonaba por todos los amplificadores. Algunos estaban asustados y otros desconcertados, ¿De qué se podría tratar todo esto?
-¿Godoy, que es esto? ¡No me parece que vaya bien!
-Tranquila mamita, no se asuste… le aseguro que lo que vera será de su agradado.
Rhonda apretó fuertemente la mano de Curly mientras que este trataba de alejarla del centro de la pista. Amber por su parte, sonreía grandemente… pareciera que sospechara lo que estaba por venir. No era necesario llevar la sangre Pataki en sus venas como para imaginar que Helga se encontraba detrás de todo esto. La pregunta era donde.
Gente bonita que tanto quiero y que no conosco pero que quiero conocer! Aqui esta otro capi, calientito y actualizado jajajajajaja he tenido muchas cosas en mente y me ha sido dificil actualizar en el tiempo en q a mi me gusta, primero se em vino mi titulacion, la emcoion, el festejo, despues me dio un paro de ideas... es decir, tenia tanto en la cabeza que mis dedos no podian escribri algo claro, no sabia como unir dieas y como mantener la secuencia, gracias a mi amigo Mati que tanto me estuvo preguntando del capi y que esto y de lo otro, aclare alunos puntos y he aqui el nuevo capi :D claro, es solo una parte, la siguiente comenzare a escribirla mañana!
Arabrab83 aki tienes nena, a leer se ha dicho! :D jajaja esa helga, si supieras lo q esta haciendo jajajajajaja creo q jamas disfrutara un baile como ese :) gracias x seguir leyendo, un fuerte abrazo!
sweet-sol comadre! aqui tienes jajajaja si caramba, esas zorras son de lo peor... para describirlas hay q llamarlas Putizorraperralobapirujapecadora jajajajajajajaja ammm creo q utilizare eso para el fic jajajaja siiii alan llegara para arruinar muchas cosas, ni te imaginas que! y creeme q el no sera el unico, helga pondra en su lugar a nicole y a gerald como no tienes una idea :D jajajajajaja gracias x seguir leyendo y espero ste capi sea de tu gusto, un fuerte abrazo nena!
Teshat a mi tambien me gusta que arnold siga buscando y ste mas al pendiente del asunto, es decir, no kiero ponerlo como un personaje muy inocente ni despistado, lo es en cierta manera pero no del todo, ademas ha encontrado muchas pistas acerca de su helga :3 pero naya no es facil de quitar de encima, aprovecha cualquier oportunidad para enjabonarsele a arnold jajajajaja spero ste capi sea de tu agrado y el q viene despejara muchas dudas! gracias x leer, un fuerte abrazo!
SHARON KATHERINE muchisimas gracias x tu comentario nena, jajajaja siii digamos q algo asi paso, x eso helga se escondio en el contenedor de basura jajajajaja q piensas q pudo haber pasado entre rhonda y alan? como te imaginas q influira alan en la vida de naya? es decir, alan es un caballero pero la obsesion hacia una mujer va tomandolo mas por las riendas! jajajaja no te peirdas el siguiente capi que prometo, prometo no tardare tanto en subirlo, q bueno q t guste esta historia, d vdd me hace muy feliz saber eso, lo digo de corazon... muchas gracias x leer y te mando un fuerte abrazo!
Maria Tsubasa bueno, bueno, spero q ste fic te mantenga bien pegadita para q m digas si te ha gustado nena, x lo general m gusta actualizar cad dias, cuando mucho una semana, pro sta vez si tarde algo... muchas gracias x seguir leyendo y realmente spero q t guste la trama, en el siguiente capi despejare muchas dudas, no dejes de leer! un fuerte abrazo!
hel201 nena me asustas! jajajajaja quieres capis mas largos? creo q ste es el capi mas largo que he hecho... cerca de 16 hojas jajajajajaja procuro q el mas corto sea de 8 hojas, aunq x lo general son de 12 a 15, gracias x seguir mi historia y lamento mucho el retraso, ahora si a leer! spro sea d tu agrado, spero ansiosa tu comentario! te mando un fuerte abrazo nena! muchas gracias x leer!
Muchisimas gracias a todos ustedes mis queridos lectores que leen este fic que con tanto cariño escribo para ustedes... si les gusta ya saben, su opinion es muy valiosa para mi, sus puntos de vista negativos o positivos son bienvenidos con mucho cariño. Besos!
