¡Perdóooooooooon!

¡Me tarde mucho con el cap! ¿Cuánto? ¿Un mes? ¿DOS? Ya ni sé T-T.

Lo siento, pero con la U, mis ideas floreciendo en el fic de Naruto, y la complejidad de este cap, me quedé atascada.T-T (sin contar el sismo en Chile...)

Pero, en fin, aquí esta el cap (laargooo como prometí, aunque no sé si con mucha acción, pero los voy a sorprender^^)

Antes del cap, quiero agradecer a "takedigi", un lector que me sigue desde Naruto, por haber hecho algo que me dejó sin habla ¡Comentó en cada capitulo del fic! ¡Siendo 28!

No pude evitar sentirme contenta, takedigi. También agradezco Miss Simpaty por comenzar con esta historia.

Y, obvio, sin olvidar a Digi, FireGuardiamon, Fanny, ShadowyWriter y OrionGreymon por todo el apoyo dado^^.

¡Espero disfruten el regreso del fic^^!


Comienza el rescate.

¿Lazos?


Comenzaba a atardecer en el mundo humano, y, en el centro de la ciudad, varios fotógrafos y periodista estaban amontonados frente a un edificio, esperando la salida de Aonuma Shun, quien acababa de salir por las puertas de vidrio, acompañado por sus dos guardaespaldas, que alejaban a los periodistas de él.

-¡Aonuma-san! ¡¿Cree que el ataque a su sobrina haya sido un accidente?!-

-¡¿Considera que las próximas víctimas de estos atentados puedan ser usted, su hijo, o su sobrino?!-

-¡¿Quién cree que esté detrás de estos ataques?!-

Eso y más le preguntaban al rubio, quien levantó un poco las manos, haciendo que los periodistas guardaran silencio, para poder escucharlo.

-Es verdad, que los acontecimientos recientes pueden hacernos pensar que mi sobrina, Samanta, ha sufrido el mismo destino que mis hermanos y padres- admitió el rubio, algo apesadumbrado- Pero, aun así, estoy seguro que encontraremos su paradero, y de que ella debe de estar sana y salva. Quiero creerlo así…-

-¿Sabe algo del tío de su sobrina, Derek Wolf-san?- le preguntó un hombre.

-No tenemos noticias sobre él, pero estoy seguro, que, tal vez, se encuentre al lado de Samanta- aseguró Shun, y se percató que su transporte, un auto negro, acababa de estacionarse cerca- Me gustaría poder responder más, pero tengo que ir a ayudar con las investigaciones- se despidió, y, siendo escoltado por sus guardaespaldas, se subió al automóvil, y se retiró, mientras los periodistas le hablaban a las cámaras, informando la situación…

En unos edificios cercanos, al lado de tres Monitamon verdes, Jack vio irse al auto negro frunciendo el ceño.

-Ese tipo… Sería tan fácil desde aquí…- murmuró, apretando su puño, haciendo que este fuera rodeado levemente por energía negra.

-Nop, Jacky~- Sky se asomó detrás de su hombro, tomando su atención- Si atacáramos a Salamandra, nos dejaría Nockaut con sus sombras- le recordó.

-Lo sé, lo sé- suspiró la liebre de ojos celestes- Oigan, Tvmon, ¿han descubierto algo?- miró a los digimon verdes, que movían sus antenas de un lado a otro.

-¡Somos Monitamon!- le recordó uno de ellos.

-¡No Tv-mon!- aseguró el otro.

-¡Somos Monitores!- y, con lo último dicho por el tercero, hicieron una pose, haciendo que Sky aplaudiera, contenta, mientras Jack suspiraba, pidiendo paciencia con esos tres…

El auto negro donde viajaba Shun giró en una esquina, deteniéndose por el semáforo, por lo que el rubio, sentado en la parte de atrás, miró la calle a su lado a través de la ventana cerrada por el vidrio oscuro.

-¿Lo llevo al puesto de investigaciones, o a la base?- le preguntó su agente, miembro del Proyecto Iluminati, al igual que los dos guardias que lo acompañaban.

-Al puesto de investigaciones. Lo mejor será darles pistas falsas a las autoridades sobre Samanta- aseguró el rubio, serio.

En eso, algo vibró en su bolsillo, por lo que sacó un comunicador negro. Al verlo, suspiró levemente, y lo activó.

-Salamandra, ¿por qué lo retienes?- se escuchó la voz de Visdom, quien, con su capucha puesta, sentado en un edificio en el Digiquartz, frunció el ceño, serio, con el comunicador negro en la mano- El Dukemon y la D'arcmon que tiene tu hijo son buenos espécimen para que Topacio trabaje-le recordó.

-No te preocupes, Visdom- le pidió Shun, sonriendo levemente- Aunque ahora esté en contra, estoy seguro que mi hijo, Saburo, va a unirse a nuestra causa-

-Cinco años enfrentándose a ti, sabiendo que Salamandra es tu alter ego. Sabiendo eso, ¿cómo puedes estar tan seguro?-pidió saber el encapuchado, frunciendo el ceño- Ya es bastante negligente de tu parte no apostar a los tres I.A. en ese edificio-

-Prefiero que ellos estén vigilando los alrededores de Digimon Land. Aun no podemos entrar a ese espacio digital, pero supongo que en algún momento se nos dará la oportunidad- aseguró el rubio, observando por la ventana como el auto comenzaba a moverse por las calles.

-Realmente quieres que tu hijo se nos una, ¿no es así?- habló Visdom, observando su bastón.

-Sí. Al ser mi hijo, no veo la necesidad que sea mi enemigo. Especialmente ahora, que la Jefa ya no está- aseguró Shun, sonriendo levemente.

-…- Visdom se mantuvo en silencio unos momentos- Está bien. Forward no se encuentra actualmente en condiciones, y nunca ha sido un gran compañero para Tactimon- mencionó, tomando la atención del rubio- ¿Te parece que le brinde un nuevo compañero a tu hijo?

Ante eso, Salamandra sonrió, entendiendo al monstruo cibernético.

-Sí… Me parece bien. Te encargo convencer a Saburo- sonrió el rubio, y cortó la comunicación.

Visdom guardo aquel aparato tecnológico en una de sus alforjas, y se levantó, observando el cielo Digiquartz.

Él sabía que los miembros del Xros Heart harían algo para salvar a Saburo, lo cual no le interesaba…

Lo único que quería era la cabeza de Kudou Taiki


En el mundo humano, en medio del bosque, en el salón de aquella mansión abandonada, los digimon de Jäger dormían tranquilamente.

Ranamon se acurrucó más en las escamas de Seadramon, quien dormía acurrucado al lado de Frigimon, Mercurymon, Birdramon y Aquilamon. Delta Arresterdramon dormía roncando levemente, cerca de las escaleras, en cambio Gaiomon, aun amarrado a las cadenas, roncaba sonoramente, con los Piximon y los DemiDevimon acurrucados a su lado, ignorando los ruidos que emitía el samurái.

El único despierto era Slayerdramon, que golpeaba levemente el filo de su espada, con el ceño fruncido, algo molesto de estar en ese lugar humano sin hacer nada, y de que Luke no diera órdenes…

Levantó la vista al ver en el segundo piso, cerca de las escaleras, a la mencionada liebre, quien seguía ocupando la polera blanca algo rota, con manchas de sangre, los pantalones manchados, y zapatos casi rotos con los que había peleado contra Visdom hacía ya dos días.

-Deberías ir a cambiarte- le mencionó Slayerdramon a su viejo amigo, que solo frunció el ceño- ¿Por qué estás tan enojado?-

-…- Luke lo miró un rato, y, de un salto, bajó al salón, y, sin decir nada, fue a una sala contigua, que era la biblioteca.

El caballero plateado suspiró pesadamente, se levantó, y, con dificultad, siguió a Luke, al fin y al cabo, las puertas en ese lugar eran de al menos un metros y medio de altura. Tenía que agacharse un poco…

Al entrar a la antigua biblioteca, se extrañó al ver a Luke leyendo un libro viejo, del cual, al mover las páginas al leer rápido, se apreciaba el polvo que desprendían.

-Esto no me gusta- el digimon se acercó a Luke, que movió una oreja, en señal de escucharlo- Tu nunca lees. Pensé que habías leído lo suficiente-

-… Me he informado de datos de mi época. A veces es bueno re informarse-murmuró Luke, sin mirarlo.

-¿Repasas?- Slayerdramon se cruzó de brazos y lo miró, serio- Entonces, de entre todos estos libros… ¿Por qué un libro de medicina?-pidió saber, ya que la tapa antigua decía esas palabras en inglés.

-…- Luke dejó de hojear el libro, y lo cerró con una mano, dejándolo donde estaba y sacando otro tomo,

-Luke- Slayerdramon frunció el ceño. No era nada alentador que la liebre leyera, y menos una rama de ese tipo- ¿Qué tan mal está Samanta?

Luke esta vez no movió su oreja en señal de escucharlo.

Slayerdramon respiró hondo, y se quedó varios minutos observando como la liebre hojeaba rápidamente un libro, lo dejaba donde estaba, y volvía a sacar uno.

Entonces, cuando Luke iba a sacar uno, Slayerdramon se le adelantó, lo tomó, y le pegó con el lomo a la liebre, dejando el cabello negro de este lleno del polvo gris del libro, haciendo que parpadeara, extrañado.

Slayerdramon lo quedó mirando.

-… ¿Sigues aquí?- murmuró Luke, moviendo una oreja, a lo que el dragón plateado le dio otro golpe con el lomo del libro.

-¿Sabes? A veces concuerdo con Jack- le aseguró Slayerdramon, entregándole el libro a la liebre- Deberías dejar de ignorar a los que están a tu alrededor…- le comenzó a decir, pero su amigo ya volvía a la lectura- ¡Luke!- le quitó el libro, dejándolo extrañado.

La liebre de ojos rojos lo miró un rato, como si fuera curioso el repentino comportamiento de su viejo amigo.

-… ¿Estás preocupado?- murmuró Luke, tomando la atención del dragón- Nunca me pegas-

-Te tengo respeto, y temor- le aseguró Slayerdramon, rascándose la cabeza- Y no me preguntes por qué. No quiero ser eliminado por un tipo como tú- admitió, mientras Luke miraba los libros del estante.

-… Samanta investigó este lugar- murmuró Luke, extrañando a Slayerdramon- Después de que cumpliéramos la treceava misión en Tokio, donde actuamos Kokoromon, Jack y yo, para proteger al grupo de humanos y digimon que se infiltraron en esta estructura, donde habitaban en total tres Kopierer- recordó, haciendo que el dragón frunciera el ceño- Los rumores sociales decían que el dueño de esta zona se retiró hace diez años, aunque lo demás es fantasía al hablar de fantasmas- miró al digimon- Samanta quiso investigar, y descubrió que este lugar, en un principio, fue el hogar de Aonuma Shun-

Slayerdramon abrió los ojos, sorprendido.

-¿Este… lugar?- el dragón miró sorprendido el salón de la biblioteca-… A-Ahora que lo dices, se parece en parte a la casa de verano que tenían Félix y Hinata- recordó.

Luke asintió, y se acercó a una de las mesas cercanas a las ventanas sucias, donde había portarretratos boca abajo. Tomó uno, frunciendo levemente el ceño.

-… Hace 14 años, en esta mansión, la tercera parte de Apocalymon sedujo a Shun para tener un peón humano, aprovechando la oscuridad en el corazón de él por la pérdida de su mujer- dedujo Luke, acercándose al dragón- Debió vivir aquí unos cuatro años, llevándose a Saburo con él, dejando todo lo que podría ablandarlo- le entregó la fotografía, donde se apreciaba a una mujer humana de largo pelo ondulado color café y ojos verdes, sonriendo a la cámara, acariciando su vientre.

Al verla, Slayerdramon frunció el ceño, reconociendo a Nozomu, la madre de Saburo…

-Lo recuerdo… hace unos cinco años, cuando nació Jäger…- murmuró el dragón, frunciendo el ceño- Recuerdo como Samanta habló con Saburo, en ese parque- miró a Luke, que no mostraba sorpresa- Fue ahí que ella le contó sobre nosotros y Apocalymon… También cuando le entregó el xros loader que le dejó Sanzomon-sama…- apretó su puño-… Aún recuerdo como el pequeño quedo atemorizado después de todo lo que dijo Samanta… ¿No tuvo un percance después de eso?-

Luke asintió.

-Sufrió una contusión en la nuca al resbalarse con el piso mojado, por intentar patear el balón- murmuró la liebre-… Según él, intentó despejarse con eso…-

-… Sí… Ese día estaba por llover…- Slayerdramon dejó la fotografía en una mesa-… Esa vez critiqué a Samanta. Saburo había estado atemorizado por como ella le relató toda la verdad de golpe. Hizo que el pequeño no supiera si odiar o tener pena de su padre, a tan solo nueve años de edad- se rascó la cabeza-… Desde el incidente en la Aldea Natural, se volvió demasiado fría…-

Luke lo miró un rato, y le tendió su mano, a lo que Slayerdramon le devolvió el libro.

-¿Por qué me haces recordar esto?- le preguntó el dragón- ¿Por qué quieres que recuerde a Saburo? Él debería estar a salvo, por ahora. ¿Y por qué lees, Luke?- lo miró, serio, mientras que la liebre hojeaba el libro-¿Qué tan grave se encuentra mi compañera?

Luke dejó de hojear el libro, observando la imagen de la columna vertebral humana plasmada en las páginas.

La liebre de ojos rojos miró de reojo al dragón plateado, y cerró con una mano el libro.

-…-lo depositó en el estante, y lo miró-… Tengo curiosidad…-

-A mí no me engañas, Luke- Slayerdramon lo miró alzando una ceja, a lo que la liebre miró para otro lado.

A veces Luke podía parecer un niño…

El sonido de un golpe en el segundo piso alertó a ambos miembros de Jäger, haciendo que miraran hacia arriba.

-¡Samanta!- se preocupó Slayerdramon, mientras Luke se retiraba inmediatamente de la empolvorada biblioteca…

Apareciendo en el segundo piso, Luke pasó rápidamente por el pasillo y abrió la puerta de la habitación de la joven, para verla en el suelo, al lado de la cama, donde las frazadas estaban corridas, como si se hubiera resbalado.

Luke frunció el ceño y se acercó a Samanta, quien se intentaba sentar apoyándose en sus brazos, que temblaban por el esfuerzo.

-Q-Qué patético- murmuró la joven cuando la liebre llegó a su lado- N-Ni siquiera fui capaz de levantarme para abrir la ventana…- no pudo evitar sonreír levemente-… Soy patética…-pero se calló porque la mano de Luke se posó en su hombro, tomando su atención.

-… Eres humana- murmuró Luke, haciendo que ella bufara, fastidiada.

-Sí, lo sé…- murmuró fastidiada, mientras la liebre la tomaba en brazos y la sentaba en la cama.

Para su sorpresa, él le acarició la cabeza torpemente, como si fuera una niñita pequeña.

-… Los humanos son patéticos- murmuró la liebre, acariciando su nuca, dejándola calladita- Tú no eres patética, eres egoísta-

-Luke, tu realmente no sabes cómo alentar a alguien, ¿verdad?- lo quedó mirando Samanta, a lo que él asintió honestamente- Lo suponía…- suspiró fastidiada, pero gimió de dolor y miró sus piernas- Rayos, al menos ese viejo me consiguió este pijama- murmuró, mirando la polera manga larga y pantalón azules que tenía puesto- Sería incómodo dormir con mi traje de civil o de Jefa-

-… La ropa y la alimentación es algo vital para que los humanos tengan una vida más cómoda- murmuró Luke, observando en una esquina las bolsas con comida en lata que le había entregado esa persona - He logrado conectar el generador de datos a los cables de la residencia, así que podremos utilizar electricidad. La cañería ahora funciona, así que no habrá problemas para tu aseo y…-

-En serio, deja de preocuparte tanto para que mi rehabilitación sea más cómoda- lo quedó mirando Samanta, extrañándolo- No valgo la pena como para que te preocupes tanto por mí. Deja de tenerme piedad solo porque soy hija de tus amigos humanos, ¿bien?-

Luke se sorprendió por eso.

-… ¿Piedad?... ¿Hago esto por piedad?- murmuró, extrañado, haciendo que ella bufara.

-Realmente… ¿Has olvidado que ambos, cuando yo era niña, dejamos nuestras disputas porque mi madre te lo pidió?- le preguntó fastidiada, a lo que él negó- ¿Ves? Si no fuera por mamá, me verías como a una Wolf cualquiera-se rascó la cabeza, fastidiada.

Luke la miró un rato, y, simplemente, le tiró ambas mejillas.

-¡A-Ay! ¡O-Oye!-

Luke la soltó, mirándola curioso.

-… No entiendo los sentimientos- le aseguró la liebre, observando como ella se sobaba las mejillas rojas, denotando su palidez natural- Pero… No es piedad o compasión lo que siento por tu situación-

-Tsch- bufó la joven, mirándolo algo molesta- ¿Y? ¿Qué se supone que es?-

Luke movió un poco las orejas, observando a la niña de trece años sentada en la cama. Sus ojos rojos se posaron en las piernas sin movimiento de la joven…

-… Ira-

Samanta abrió los ojos, sorprendida.

-… Siento ira… Por no haber llegado antes-

La joven entrecerró los ojos, ya que, al no tener los lentes puestos, no podía ver la expresión de Luke. Bufó, algo divertida.

-Serás…- se rascó el cuello, tomando la atención de Luke- ¿Desde cuándo un villano actúa así?-

-… No soy un villano, soy un malo- le corrigió Luke, ganándose otro bufido de la niña- Y actúo así porque soy libre…- eso la sorprendió- La libertad que me dieron tus padres la aprovecho y utilizo como la encuentro aceptable. Te ayudo, no por detener a Apocalymon, no porque eres una Wolf, no porque seas hija de Aonuma Hinata y Félix Wolf, y no por compasión…-

Samanta lo miró, seria.

-¿Entonces…?- pidió saber.

-… Porque tu… Defiendes a los malos- le dijo honestamente Luke, sorprendiéndola- De pequeña no te gustaban los cuentos, porque ponían a los que peleaban por sus ideales, aun en contra de la sociedad, como villanos. Considerabas que los personajes ficticios que eran desterrados de los reinos hacían lo correcto al vengarse, porque te ponías en su lugar- recordó-… Sí… Nunca un humano había visto en esa perspectiva los relatos culturales, con los cuales los adultos intentan inculcar a los más jóvenes los márgenes de lo correcto e incorrecto… Viste algo más…- Luke se agachó, para mirarla a los ojos-… Te ayudo… Porque eres interesante…- admitió, sorprendiéndola más-… Egoísta, inteligente, realista… Tu tipo de mentalidad es muy difícil de encontrar entre los humanos… Por eso quiero ver, hasta dónde vas a llegar-

-… Luke- murmuró Samanta, y le pegó fuertemente con la almohada, extrañándolo- ¿Eso no significa que es por cariño?- lo quedó mirando.

-… ¿Es eso?- parpadeó Luke, volviendo a recibir un almohadazo.

-En serio… Haces esas explicaciones bastante complejas, ¿y no entiendes el resumen de ellas?-suspiró Samanta, colocándose los defectuosos lentes- Mejor preocúpate por cambiarte esas hilachas de ropa que usas- le pidió, mientras la liebre se quitaba una pluma de la oreja- Pareces mendigo-

Luke parpadeo, y la miró un rato, incomodándola.

-… Entonces…- murmuró, extrañando a la joven-… Es cariño- sonrió levemente, extrañándola más.

-Luke, si sobrevivimos a esto, voy a llevarte a un psicólogo- suspiró Samanta, fastidiada- Tu falta de entender tus propios sentimientos es alarmante-

Ante eso, la liebre se quedó meditando, hasta que Slayerdramon se asomó por la puerta, ya que, por su tamaño, no podía entrar.

-¡Samanta! ¿Estás bien?- le preguntó el dragón.

-Hasta que no me traten como una niña pequeña, no- aseguró fastidiada la joven, a lo que Luke le dio unas palmaditas en la cabeza, como si de una pequeña se tratase-… En fin- murmuró, queriendo ignorar a la liebre- Quiero que ustedes dos se pongan los pantalones y vayan por Saburo-

-¿Saburo?- se sorprendió Slayerdramon, mientras Luke dejaba la cabeza de Samanta en paz- Entonces si está en peligro- murmuró, serio.

-Es lo más seguro…- la joven tomó su celular rojo de doble tapa del mesón a su lado- Estaremos en contacto-


Digimon Land.

El parque digital creado por los digimon rebosaba, como todos los días, de cazadores y digimon que pasaban a disfrutar las maravillosas entretenciones para pasar el rato y divertirse, con alguna que otra chuchería que recibían gratis…

-… No aguanto esto- murmuró fastidiado Kai, sentado en una banca del parque de diversiones, observando como algunos cazadores, de la mano de sus hermanitos o hermanitas, hablaban contentos con sus compañeros digimon, caminando hacia una atracción o puesto de comida.

-Deja de balbucear- le pidió fastidiado MidoriGumon, masticando una banana cubierta de chocolate. Al lado del dragón verde, estaba Red Vagimon, que disfrutaba las palomitas de maíz que comía.

-Para ustedes, los digimon, es sencillo- le aseguró fastidiado el rubio- Todos son unos glotones-

-Oye, eso es porque gastamos mucha energía al pelear- le aseguró molesto el dragón digital- Un inútil que solo depende de sus trampas no lo entendería-

-Prefiero valerme del cerebro y no de los músculos- le aseguró molesto Kai.

-Debilucho- murmuró MidoriGumon.

-Patético- murmuró Kai.

-¡Repítelo!- se miraron enfurecidos.

-¡Un día de estos, cuando bajes la guardia, voy a despedazarte!- le gruñó el dragón verde- ¡Solo trabajo contigo por orden del vejestorio ese…! ¡Odio a los humanos y a los debiluchos!-

-¡Me parece bien!- sonrió Kai, divertido- ¡Cuánto tu bajes la guardia voy a ponerte esto en el cuello!- sacó un brazalete negro- No podrás moverte ni defenderte, así que te cazaré- le aseguró, molestándolo más- ¿Escuchaste, Red Vagimon?- miró a su compañero, que había estado observando unos juegos- ¡Red Vagimon!- lo llamó.

-Oh, sorry…-se disculpó el digimon.

-Genial, si no es uno es el otro- el rubio se rascó la cabeza, fastidiado, a lo que MidoriGumon bufó, fastidiado con aquel humano.

-Hey, Kai...-lo llamó su compañero, extrañándolo- W-Would not you like to go to one of those games?- señaló una de las atracciones con sus tentáculos.

-¡¿Ah?! ¡Red Vagimon, tengo trece, no soy un bebé!- le aseguró molesto Kai, levantándose, haciendo que el digimon bajara la mirada- No necesito esas estupideces. Iré por algo para beber- y, fastidiado, se fue, dejando a ambos digimon en la banca.

-En serio… ¡No aguanto a ese humano! ¡Nos trata a los digimon como si fuéramos trofeos!- MidoriGumon partió el palito que tenía, molesto- ¡¿Cómo puedes ser su compañero?!- miró a Red Vagimon, que seguía deprimido- Oye…-

-Sorry, but him, though not a good boy, but before he was...- aseguró el digimon rojo.

-¿Antes lo era…?- se extrañó el dragón.

-His parents abandoned him a year ago, so he no longer goes to school...- le explicó Red Vagimon, sorprendiéndolo- He has no family, so he thinks, with hunting Digimon, he can get his place in society...-suspiró, y miró a los cazadores, felices con sus compañeros- That is why he is so violent and enjoys the pain of the other ... I wanted to go along, to make him happy ... But ... But if I can't make him smile from the heart ... I'm failing as his partner- admitió pesadamente.

MidoriGumon lo miró un rato, serio…

-… Así que sus padres lo abandonaron, ¿eh?- murmuró, tomando la atención de Red Vagimon- Su familia lo traicionó, y se convirtió en lo que es ahora… Red, tu no haces lo incorrecto- le aseguró, mirándolo serio- Los que hicieron todo lo incorrecto…- miró al suelo-… Fue su familia…-

El digimon se quedó pensativo.

-I can't put all the blame on him... Somehow, I also enjoyed the pain of others... I don't know why...-admitió.

-Debe ser el xros loader… Se supone que une los sentimientos de los humanos y los digimon…- le aseguró el dragón- Tu no disfrutar lastimando a otros, es él…-

En eso, un niño pequeño se cayó cerca de ellos, tomando su atención.

-¡D-Duele!- gimió el pequeño, mientras su hermano mayor se le acercaba, acompañado de su compañero, un Gabumon.

-Vamos, Takeshi, no llores- le sonrió su hermano mayor, acariciándole la cabeza.

-P-pero… ¡Duele!- el niño se restregó un ojo.

-Take-kun, hazle caso a tu hermano- sonrió Gabumon, mientras su compañero tomaba en brazos al niño.

-Sí, sí. Debes escucharme- le sonrió el hermano mayor- Te cuidaré siempre, siempre, así que no llores- le aseguró, volviendo a caminar con su compañero.

-¿Lo prometes?- le preguntó el niño.

-Sí- sonrió su hermano, haciendo que el pequeño sonriera, contento.

MidoriGumon los miró irse, algo serio, y al mismo tiempo curioso…


-¡Bhuaaaaaaaaaaaa!-

En el País del Fuego, en el Mundo Digital, en su casa compuesta por piedras volcánicas, un pequeño Gumdramon verde oscuro y de ojos azules se tapó los oídos, mientras, frente a él, un pequeño digimon dragón morado de ojos verdes, con dos pequeñas manitas y dos patitas, una colita con punta triangular, el vientre color blanco, y dos cuernitos en la nuca, no paraba de llorar en la alfombra, restregándose los ojitos.

-¡GHA! ¡C-Cállate, Rubbermon!- le pidió molesto MidoriGumon a su hermanito, que no paraba de llorar- ¡Te aprovechas porque mamá y papá fueron a esa reunión!- se molestó más.

-¡Bhuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-

MidoriGumon miró fastidiado a su hermano menor, quien no paraba de llorar desde que él le había roto, sin querer, su juguete con forma de Starmon.

-Rubbermon, ya tienes nueve años, y sé que pronto tomarás la forma de Gumdramon… ¡Así que deja de ser tan llorón!- le gritó, callándolo.

El pequeño lo miró haciendo ruidos con su nariz, con sus ojos verdes llenos de lágrimas, dejándolo incómodo.

-M-Mido malo- el niño se restregó los ojos- E-Era el juguete que mamá me dio… Malo…-

-Eres un llorón- suspiró MidoriGumon, volando hacia el estante en el pequeño pero acogedor salón, mientras su hermanito lo observaba, curioso- Mira- sacó un pegamento, alegrando al dragoncito- Con esto lo pegaremos y ya- se le acercó, poniéndolo contento.

-¡Sipi~! ¡Sipi~!- saltó de la alegría, incomodándolo más.

MidoriGumon lo miró rascándose la mejilla, algo sonrojado.

-¡BHU!-de la ventana a su lado, salió el rostro de Betsumon, dándole un susto de muerte al dragón verde.

-¡GHA!- MidoriGumon retrocedió cuanto pudo, respirando agitado, mientras Rubbermon sonreía, sumamente contento de ver a aquel travieso gato que podía disfrazarse- ¡Betsumon! ¡Que te he dicho de acercarte a la casa!-

-Que horrible, un niñito de once me da órdenes~ Ya no respetan a los artistas- el gato se limpió la nariz, algo decepcionado, solo para recibir en la cabeza el martillazo del dragón- ¡Duele~!-

-¡Serás…! ¡Siempre vienes para llevarte a Rubbermon!- lo miró molesto MidoriGumon.

-Es que, es que~ Mi olfato me dice que será un gran digimon~- aseguró Betsumon, sobándose la cabeza, mientras el pequeño dragón morado sonreía contento.

-¡Sí~!- Rubbermon se paró, alegre- ¡Soy genial~!-

-No, no lo eres- le aseguró MidoriGumon, fastidiado, a lo que Betsumon se rió por lo bajo.

-¿Qué estaban haciendo?- le preguntó el gato blanco, moviendo su cola, divertido.

-Soportando a este llorón- el dragón verde levantó su mano, como si tuviera algo- ¿Eh? ¡¿Y el pegamento?!- miró para todos lados, buscando el objeto.

-Mido, el sillón se lo llevó- Rubbermon había metido la mitad de su cuerpecito debajo del sillón, intentando alcanzar el pegamento.

-Te vas a atorar- MidoriGumon lo sacó, y miró fastidiado al gato que se reía por lo bajo- Betsumon, esto es tu culpa- soltó a su hermanito, para encarar al gato- No se me hubiera caído si no me asustas-

-Yo no asusto, hago buenos chistes~- aseguró el gato, solo para recibir el martillo del dragón verde en la cara.

-¡Son malos! ¡Pésimos!- le gruñó MidoriGumon, observándolo retorcerse de dolor.

En eso, sintió un movimiento, por lo que miró para atrás, para ver, al igual que Betsumon, al pequeño digimon en etapa Baby levantar con una mano el sillón, sin ningún problema, tomar el pegamento, y dejar el sillón donde estaba.

-¡Mira, mira~!- Rubbermon levantó el pegamento, contento- ¡Reparemos mi juguete, Mido~!-

MidoriGumon y Betsumon parpadearon varias veces, atónitos.

-¡¿EEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?!-resonó en toda la casa.

-¡¿C-Cómo?! ¡¿Cómo hiciste eso?!- lo miró MidoriGumon, atónito, extrañando al pequeño- ¡Levantaste el sillón, con una mano!-

-Sí- asintió el pequeño, extrañado.

-¡Mi olfato no me engañaba~!- Betsumon entró a la casa, y levantó al niño- ¡Rubbermon-kun, ningún digimon en etapa Baby podría hacer algo así! ¡En esa etapa nadie tiene esa fuerza~!-aseguró.

-¿De verdad?- parpadeó el pequeño, haciéndolo ver tierno.

-¡SI, SI, SI, SI~!- asintió enérgico Betsumon, llorando de alegría- ¡Escucha lo que digo, Rubbermon-kun, no, ANIKI: serás un gran digimon! ¡Con esta fuerza podrías hacer lo que quieras!-

-¿Lo que quiera?- el pequeño se sonrojó-… ¿P-Podría…?- murmuró, haciendo que el gato dejara el drama-… ¿Podría… ayudar al Rey… con la paz?- preguntó tímidamente.

-¡SÍ~!- asintió llorando de emoción el gato, apapachando a su amigo, y ahora jefe- ¡Lo serás! ¡Cuando seas Rockie tu fuerza aumentará~! ¡Serás un gran digimon~!- le aseguró.

El pequeño parpadeo, y sonrió, alegre, sonrojándose.

MidoriGumon, aun recuperándose de la sorpresa, los miró, sin saber que pensar…


"En ese momento… Fue que dejé de jugar con Gumdramon…" MidoriGumon frunció el ceño, observando las mitades del palito que tenía en las manos "… Unas semanas después evolucionó a la etapa Rockie, siendo tan joven… Me empecé a asustar… ¿Cómo él podía ser tan fuerte? Al final me di cuenta que, por mi miedo, me alejé de él, dejándolo solo… Papá y mamá tuvieron más miedo aun por su fuerza… Lo dejamos solo… Lo abandonamos… No me importó cuando el Rey lo adoptó… Pero con el tiempo…" apretó sus puños "… Vine aquí para poder hablar contigo, Gumdramon… D-Disculparme porque yo te dejé solo, solo porque… estaba celoso de tu fuerza. Lo que dijo Betsumon me hizo entender que yo era débil… Me alejé de ti, y eso fue lo mejor, pero ahora me gustaría… Disculparme… Pero con el Rey a tu lado, no soy capaz… Lo único que puedo hacer… Es ayudarte de esta forma…" apretó sus puños.

-…MidoriGumon?- lo llamó Red Vagimon, tomando su atención- Are you okay?-le preguntó, algo preocupado.

-… No- admitió el dragón-… Soy como los padres de Kai… Abandoné a mi hermano… Dejándolo solo…-

-But you are here now-intentó animarlo Red Vagimon.

-But I will never be forgiven by my little brother...-le aseguró tristemente MidoriGumon, y miró a los dos hermanos humanos de antes, donde el hermano mayor había alegrado a su hermanito con ayuda de su compañero digimon-… Never...

Red Vagimon lo miró preocupado.

-… Está bien, me lo merezco- le aseguró MidoriGumon, intentando sonreír- ¿Sabes? Esta es la primera vez que conversas tanto, es algo extraño, pero agradable- admitió, a lo que el digimon sonrió levemente.

-Kai doesn't like me to talk much... I deconcentrated to him, especially because my program makes me speak in English-admitió Red Vagimon, algo incómodo.

-Bha, humano idiota. ¿Qué tiene de malo que existan digimon que hablan inglés? No todos tenemos como idioma central el japonés- bufó fastidiado Gumdramon, a lo que Red Vagimon sonrió levemente.

-Still... With all its faults... He is my partner... I appreciate him-aseguró Red Vagimon, sonriendo, sorprendiendo a MidoriGumon.

-… Ya veo…- sonrió levemente el dragón.

Ninguno de los dos digimon se dio cuenta que, detrás del arbusto cerca del banco donde estaban sentados, Kai los escuchó, serio.

Bufó fastidiado, lanzó el envase de bebida que le faltaba terminar, y se acercó a ambos digimon, tomando su atención.

-El vejestorio dijo que estaremos todo el día aquí- les recordó Kai, fastidiado, fastidiando a MidoriGumon.

-Ya lo sabemos, genio- le aseguró MidoriGumon, y se extrañó, al igual que Red Vagimon, que el rubio se rascara la nariz, algo sonrojado- ¿Qué te pasa?-

-Sir?- lo miró extrañado el digimon rojo, y más de que el rubio lo mirara, algo molesto.

-¡No planeo quedarme sentado a engordarme con todos estos dulces gratis!- les dijo molesto Kai, sobresaltándolos- ¡Así que vamos a algún lugar, rayos!- ordenó, empezando a irse- ¡No me importa si es a un estúpido juego, pero no planeo aburrirme!-

Ambos digimon se miraron. MidoriGumon bufó divertido y siguió al rubio, en cambio Red Vagimon sonrió y siguió a su compañero…


En el mundo humano comenzó a anochecer, haciendo que el cielo anaranjado se volviera de un color azul-morado. Reunidos en un parque vacío, se encontraba el Xros Heart junto con Ryuoma, quien, como los demás, se tapó los oídos por el grito de sorpresa de Tagiru…

-¡¿EH?!- parpadeó Tagiru, atónito-¡¿Shoutmon y Damemon…?! ¡¿Pueden evolucionar?!-

-¡Deja de gritarme en el oído!- le pidió Yuu, molesto, mientras Nene sonreía, incomoda, en cambio Akari, quien había sido llamada junto con Zenjirou, se quedó pensativa, a lo que Cutemon, en sus brazos, la miró, extrañado.

-Pero, ¿por qué?- preguntó Akari, mirando a Damemon, al lado de Gumdramon, Kokoromon, Shoutmon, Dracomon y Jagamon.

-Eso quiero saber- el digimon blanco miró a Kiriha, quien frunció el ceño- Te equivocas si piensas que esto no es extraño-dame- aseguró.

-Es porque ambos han estado en el Mar Digital, y vuelto de él- explicó el rubio, haciendo que Taiki y Yuu se miraran.

-Cierto… Shoutmon y Damemon…- murmuró Taiki, recordando tristemente que ambos digimon ya habían muerto y resucitado.

Tagiru y Gumdramon lo miraron, extrañados.

-Pero, aun así, no lo entiendo- admitió Yuu, confundido.

-Son los datos- le explicó Ryouma, tomando la atención del rubio- Al haber estado en el Mar Digital, los datos de evolución se mezclaron con sus dados base, por lo que los Kopierer no pueden arrebatarlos-

-A diferencia de a los digimon como Gumdramon- le hizo notar Dracomon, haciendo que el pequeño dragón se extrañara- Tus dados siempre están en movimiento, y no fusionados-

-Es como si ya hubieran evolucionado, y los datos se mantienen en la base- resumió Belzebumon desde el xros loader lavanda.

-¡Esto es un dolor de cabeza!- se quejó Tagiru, rascándose el cabello- ¡Resúmanlo en la injusticia de que Shoutmon y Damemon pueden evolucionar, dejándonos a Gumdramon y a mí en segundo plano!-pataleó, ofendido.

-Te equivocas si ves este tema como un juego-dame- le aseguró Damemon, negando con la cabeza, pidiendo paciencia- Verifica tus prioridades-dame-

-¡KYA! ¡Ya suenas como Yuu!- Tagiru empezó a zarandear al digimon blanco- ¡No! ¡Damemon, no te vuelvas Yuu!-

-¡Tagiru!- se molestó el rubio, mientras su compañero tenía los ojos dándole vueltas. Su hermana sonrió, algo divertida por la actitud del joven de googles

-¿Evolucionar? ¿Quién puede evolucionar?- preguntó Shoutmon, rascándose la mejilla, mientras Gumdramon se rascaba la cabeza, tanto por la impaciencia por su compañero, como por la del digimon a su lado.

-¡USTED, REY! ¡USTED!- le señaló el pequeño, exasperado.

-¿Yo? ¿Me llamo Rey? ¿No era Cuernomon?- se preguntó el dragón rojo.

-… ¿Tan mal sigue Shoutmon?- lo quedo mirando Zenjirou, a lo que Taiki sonrió, nervioso y avergonzado.

-¿Es un Rey, o un payaso?- Jagamon se subió a la cabeza de Ryouma, quien no supo cómo contestarle.

-Shoutmon es un Rey- le aseguró Dracomon, algo avergonzado porque el dragón rojo siguiera en las nubes.

-Es mi culpa que Cuernomon actué así- se lamentó Kokoromon, llorando en silencio- Yo y mi martillo somos los culpables. ¿A cuánto la penitencia?- lloriqueo.

-No te culpes, Kokoromon- le pidió MailBirdramon.

-Pero…- lloriqueó la digimon.

-Aun así, me sorprende que Kokoromon los conozca- admitió Taiki, mirando a Kiriha.

-Nos conocemos de vista- le aseguró el rubio, a lo que Dracomon sonrió.

-Ya veo- sonrió Taiki, y miró a Ryouma, que miró para otro lado-Ren y Airu nos dijeron que estabas en América- le mencionó, tomando levemente su atención.

-Es cierto- recordó Tagiru, dejando de zarandear a un mareado Damemon.

-Le pedí a Kiriha-san que, bueno…- el platino miró para otro lado, avergonzado.

Kiriha lo miró de reojo y respiró profundo.

-Ambos hemos sido engañados por otros-les dijo al Xros Heart, tomando la atención de Ryouma- Por eso lo estoy apoyando-

El platino no pudo evitar sonreír, aunque Taiki sonrió, contento. Nene miró sonriendo a Kiriha, que miró para otro lado.

-¡Así se habla, Kiriha-san!- Tagiru le estrechó la mano y la sacudió con fuerza- ¡Como yo soy discípulo de Taiki-san, Ryouma es de usted! ¡Me parece parejo!-

El rubio y el platino lo quedaron mirando…

-Será…- suspiró Yuu.

-¡Yuu-kun! ¡Sabes que si necesitas un maestro aquí estoy!- se señaló Zenjirou.

-No, paso- murmuró el rubio, dejándolo en blanco.

-Mm…- Shoutmon miró a los jóvenes cruzado de brazos, meditando- No lo entiendo- admitió, dejándolos a todos de espaldas.

-¡Reaccione, Rey!- Gumdramon pataleó, extrañando más al dragón y que Kokoromon siguiera lamentándose en silencio.

-Era de esperarse que al Chibi le ocurriera algo así- aseguró la voz de Greymon, por lo que Kiriha sacó su xros loader- Siempre fue demasiado blando, y ahora mírenlo. Ahora todos tenemos que lidiar con esto-

-¿Quién es el viejo gruñón?- se molestó Shoutmon.

-Tsch. Te contestaría si no tuviera algo mejor que hacer- aseguró Greymon.

-¡¿Quieres pelea?!- Shoutmon se abalanza a Kiriha si Kokoromon, Gumdramon y Damemon no lo sujetan.

-¡Cuernomon! ¡No te pongas así!- le pidió Kokoromon.

-¡Cálmese, Rey!-suplicó Gumdramon.

-¡No te pongas como Gumdramon-dame!- pidió Damemon.

-¡¿Qué dijiste, Damemon?!- lo miró echando fuego de la boca el pequeño.

-Es un desastre- opinó Dorulumon.

-Son un desastre-kyu- lo apoyó Cutemon, a lo que Akari sonrió, nerviosa.

-Es como el viejo Shoutmon- murmuró Ballistamon, mientras Zenjirou se rascaba la cabeza.

-¡¿Quién es viejo?!- pataleó el dragón- ¿Y cuántos años tengo?- miró curioso a los tres digimon que lo retenían, que se cayeron de espaldas- ¿Eh?-

-¡AH! ¡No aguanto a un Shoutmon así!- Tagiru se rascó la cabellera, fastidiado.

-El ver a Shoutmon actuar así, me recuerda a los viejos tiempos- admitió Nene, sin poder evitar sonreír, haciendo que los jóvenes y digimon la miraran- Cuando estábamos en el Mundo Digital- se explicó, sonriendo.

-Ahora que lo dices…- Yuu miró a Shoutmon, que parpadeó, extrañado- Tienes razón, Nee-san- sonrió.

-Sí, es como los viejos tiempos- sonrió Akari, a lo que Zenjirou asintió varias veces.

-¡AH! ¡Es injusto! ¡Yo no puedo sentir esa nostalgia!- se molestó Tagiru, a lo que Ryouma lo quedó mirando con una gota en la cabeza

El dinosaurio digital en el xros loader azul bufó, fastidiado, a lo que Kiriha sonrió levemente.

-Ah, Greymon, ¿estás preocupado?- se dio cuenta Taiki, haciendo que el xros loader se sacudiera levemente.

-¡N-No me preocupa Shoutmon!- aseguró el dinosaurio digital.

-Lillymon-san siempre me ha dicho que Greymon-sama es uno de los ministros más cercanos al Rey- recordó Gumdramon, haciendo que el aparato azul comenzara a sudar.

-¡NO ME PREOCUPA EL CHIBI!-rugió Greymon, a lo que los niños se taparon los oídos, menos Kiriha, quien frunció el ceño.

-¡Pero…!- se molestó el dragón rojo, mirando a Kiriha- ¡Aun no entiendo de que va todo esto! ¿Por qué hay tantos humanos juntos?- pataleó, exasperado.

-Shoutmon tiene razón- murmuró Ryouma, tomando la atención de los jóvenes- Tenemos que hacer algo respecto a Saburo-ante eso, el Xros Heart asintió, de acuerdo.

-¡No me refería a eso!- el dragón lo agarró de la chaqueta y empezó a zarandearlo, haciendo que Jagamon se aferrara con fuerza a la cabeza del platino- ¡No entiendo que pasa!-

-¡Ca-Cálmate, Shoutmon!- le pidió Taiki, alejándolo de Ryouma, que terminó mareado junto a Jagamon.

-¡Es que…!- pataleó el dragón en el agarre del joven, que suspiró.

-… De verdad es como el viejo Shoutmon- suspiró Lillymon.

-Sí…-asintieron apesadumbrados Starmon, los Pickmons, Lunamon, Spadamon, Akari, Cutemon y Zenjirou.

-¡No soy viejo!- los miró ofendido Shoutmon.

-Esto me está preocupando, Nene- admitió Sparowmon, a lo que su compañera sonrió, incomoda.

-¿Segura que el efecto de perder la memoria pasará?- Kiriha miró a Kokoromon, que seguía llorando en silencio- Kokoromon- llamó.

-B-Bueno…- la digimon naranja se rascó la mejilla, no muy segura, mientras Taiki tenía que aguantar la pataleta del dragón rojo, que hasta le tiraba las mejillas con tal de que lo soltara.

-Es un efecto secundario-avisó Wizardmon en el xros loader rojo, tomando la atención de los presentes, menos del dragón que seguía pataleando- La pérdida de memoria es a causa de que sus datos de memoria se vieron alterados por Apocalymon-

-Así que, mientras su memoria se estabiliza, no nos recordará, ni a nosotros, ni a él mismo- agregó Wisemon, pensativo.

Eso deprimió un poco a Dracomon, a Cutemon, a Akari, a Zenjirou, a Yuu y a Nene. Damemon miró preocupado a Gumdramon, quien apretó sus puños, nervioso.

-Aun así, no me rendiré- aseguró Taiki, serio, haciendo que el dragón que sujetaba dejara la pataleta- No puedo darle la espalda a Shoutmon. Nunca lo he hecho y no lo haré ahora. Cueste lo que cueste, traeré a mi compañero de regreso- le sonrió al digimon, que parpadeo, sorprendido.

Shoutmon lo miró algo incómodo, rascándose la mejilla.

-… No lo entiendo… No puedo entenderlo… ¿Por qué todos ustedes, humanos, se reúnen porque otro humano está en problemas?- preguntó, extrañando a los jóvenes-… ¿Por qué lo van a ayudar?-

-Saburo es uno de nuestros compañeros- le aseguró Rapidmon en el xros loader rojo.

-Eso, eso, eso- lo apoyó Bearmon.

-Y es mi primo… la única familia que me queda- Kiriha apretó sus puños, serio.

-… Cierto, no sabemos nada de Samanta-chan- murmuró Nene, preocupada. Ryouma frunció el ceño, preocupado.

-Ah, Sam está bien- les aseguró Tagiru a Kiriha, Nene y Ryuoma, haciendo que lo miraran, sorprendidos- Solo está engañando a todo el mundo con su muerte y listo- dijo despreocupadamente.

… Los tres jóvenes lo quedaron mirando, y, después de un rato, se escucharon algunos golpes en la plaza….

-¿Dónde está?- exigió saber Kiriha a Tagiru, agarrando al joven de la bufanda y zarandeándolo a veces, ignorando los coscorrones que le dejó.

-C-Cálmate, Kiriha-kun- pidió Nene, algo sorprendida con la reacción del rubio, junto con los demás.

-Oh- Taiki soltó a Shoutmon y chocó su puño con su palma, tomando la atención del dragón y de Akari- Ya veo, como Greymon se preocupa de Shoutmon, Kiriha de Samanta- sonrió, dejando en blanco al rubio- Que bonita relación-

-Ay, Taiki…- suspiró Akari.

-Taiki, deberías dejar de decir lo obvio-kyu- suspiró Cutemon, a lo que Zenjirou asintió, de acuerdo.

-¿Eh? ¿De verdad?- parpadeó el joven, a lo que Yuu suspiró.

El líder del Xros Heart podía ser demasiado simplista la mayor parte del tiempo…

-No lo entiendo- se amuró Shoutmon, a lo que Gumdramon infló los cachetes, poniéndose rojo y echando humitos, extrañando a Kokoromon.

-¡VAMOS A SALVAR A ESE HUMANO! ¡NO HAY NADA MÁS QUE ENTENDER, REY!- rugió el pequeño, haciendo que la chaqueta y bufanda del dragón hondearan levemente.

-Mm… Ya veo…- Shoutmon se cruzó de brazos, pensativo, dejando en blanco al niño.

-¡Bhua! ¡Kokoromon-sama…! ¡No lo aguanto más!- lloró el pequeño, consolado por la digimon naranja, que lloraba en silencio.

-Seamos fuertes, Gumdramon- lloriqueo la V-mon.

Los jóvenes se quedaron mirando, admitiendo en silencio que ambos digimon tenían razón.

-¡Taiki! ¡Kiriha!-

Ambos jóvenes se voltearon, para ver aterrizar cerca del grupo a Jack y a Sky. Parpadearon sorprendidos al ver que la liebre de ojos celestes tenía encima a los tres Monitamon de Nene, quien parpadeo sorprendida, para después sonreír nerviosa.

-¡Nene! ¡Dile a tus Tvmon que no soy un medio de transporte!- pidió molesto Jack aguantando a los digimon en su cabeza, en su espalda, y en su pierna.

-No somos Tvmon- aseguró el digimon en su cabeza.

-Somos Monitamon- corrigió el de su pierna.

-Giramos como un monitor- agregó el que se agarraba a su espalda.

-¡COMO SI ME IMPORTARA!- de una patada, se libró de los tres, fastidiado.

Los tres digimon aterrizaron encima de Zenjirou, sobresaltando a Akari y a Cutemon.

-Jack, ¿qué fue lo que vieron?- pidió saber Kiriha, frunciendo el ceño.

-Sí…- la liebre se sentó, cansado- Seguridad, mucha- lo miró, serio- Ese edificio donde esta Saburo tiene bastante seguridad. Guardias en la entrada, y en cada piso, y ninguno es un humano ordinario- aseguró- Por lo que alcanzamos a ver con esos digimon- señaló a los Monitamon encima del mareado Zenjirou- Son soldados del Proyecto Iluminati- miró al rubio, serio- Ya esperan que hagamos un movimiento-

-Lo suponía- Kiriha se cruzó de brazos- Desde que Lilithmon regresó, me parecía que Topacio necesita más pruebas de campo para ver su potencial- aseguró, sin extrañarse en la sorpresa en los rostros de Taiki, Yuu y Akari.

-¿Estaban los Inteligencia Artificiales?- le preguntó Ryouma.

-No- negó Jack- Y me preocupa, bastante…-

-E-Esperen… ¡¿Li-Lilithmon?!- Akari miró nerviosa a Kiriha, que cerró los ojos- ¡¿C-Cómo…?!-

-Lilithmon, Blastmon y Tactimon- contó el rubio- Los tres Generales del Bagra Army fueron traídos del Mar Digital del mismo modo que DarkKnightmon- miró a Yuu, que se quedó sin habla.

-N-No puede ser- se asustó Akari, recordando los combates que habían tenido contra aquellos generales en el Mundo Digital.

-¿No se lo dijeron?- Ryouma miró a Jack, que seguía sentado en la tierra.

-La Jefa no quería que la información se filtrara- sonrió apenada Sky.

-¡Además ustedes no nos dijeron que sabían la verdad sobre nosotros!-se defendió Jack, aun dolido con el tema.

-¿Ta-Tactimon…?- murmuró Gumdramon, aterrado- ¡¿ÉL MISMO IMBÉCIL QUE…?!- miró a Kokoromon, que se había abrazado, algo nerviosa.

-Kokoromon…- la miró Akari, preocupada, y se agachó, soltando a Cutemon y abrazando a la digimon, quien cerró los ojos, agradecida.

-No te preocupes, Kokoromon-kyu- intentó animarla el pequeño conejo.

-Sí. No pasará nada esta vez-le aseguró Dorulumon.

La digimon naranja asintió, nerviosa, haciendo que Gumdramon frunciera el ceño, apretando sus puños, enojado al verla así. Miró al dragón rojo, que parecía extrañado con tanta tensión en el aire…

¿Hasta había olvidado en preocuparse de Kokoromon…?

Tagiru apretó sus puños, enfurecido… El asesino de los padres de Samanta… De la raza de los V-mon…

-¿Dónde está?- se escuchó desde el xros loader rojo oscuro, tomando la atención de los jóvenes. En un haz de luz, alguien salió del xros loader, para aterrizar cerca de las liebres- ¡¿Dónde está?!- V-mon miró enojado a los dos hermanos.

Jack lo miró rascándose el cuello.

-V-mon-kun…- se preocupó Lunamon, en el xros loader rojo, mientras Spadamon miraba serio a su compañero.

-Es natural que estés enfurecido… Yo también lo estoy- le aseguró Jack, serio- Pero él no está en el edificio…-

-Solo detectamos dos fuentes de gran energía- aseguró uno de los mareados Monitamon.

-Dos fuentes de digimon- agregó el otro digimon mareado.

-Dos digimon- asintió el mareado Monitamon debajo de ellos, pero encima del mareado Zenjirou.

-Deben de ser Blastmon y Lilithmon- murmuró Yuu, serio.

-Todo será más difícil con ellos dos en el camino- aseguró Kiriha.

-Aun así, no nos van a detener- aseguró Taiki, serio- No permitiré que vuelvan a dañar a un inocente-

Los demás jóvenes asintieron, de acuerdo.

V-mon se cruzó de brazos, serio, lo cual no era usual en él. Kokoromon, en cambio, solo se abrazó, nerviosa, por lo que Gumdramon se le acercó, queriendo decirle algo para animarla, pero, no se le ocurrió nada… ¿Qué podía decirle…?

-¿Quién es ese Tactimon?- preguntó Shoutmon, extrañado por la seriedad en el ambiente- ¿Es peligroso?-

-Sí…- le aseguró V-mon- Es un asesino- se volteo, mirando serio a Kokoromon, que se veía deprimida- No se preocupe, Kokoromon-chan- le pidió, tomando su atención- Le aseguro, que no permitiré que ese digimon vuelva a dañar a nuestra raza- le aseguró, frunciendo el ceño- No lo volverá a hacer- miró para otro lado, colocando inconscientemente su mano en el mango de su espada-… No de nuevo-

-Ya veo- Shoutmon chocó su puño con su palma, entendiendo- Entonces sí es peligroso… ¡AH!- esquivó a tiempo el martillazo de Gumdramon- ¡O-Oye, pequeño…! ¡AHHHH!-no pudo decir más porque el "Sin paciencia" Gumdramon empezó a perseguirlo, queriendo darle un buen coscorrón con su cola.

-¡REY, IDIOTA!-

-Detente, Gumdramon- le pidió Taiki, con paciencia, agarrando al pequeño, que pataleaba- ¿Qué haremos si le pegas en la cabeza?- le hizo notar, haciendo que con eso se calmara.

-Entonces… Lilithmon, Blastmon, y miembros del Proyecto Iluminati- murmuró Yuu, serio- ¿Esos son nuestros enemigos? ¿Qué hay de Visdom?-

-… No lo vimos- le aseguró Jack, mirando para otro lado, algo molesto.

-Con tantos guardias, ¿cómo haremos para entrar?- se preguntó Akari, levantándose, mientras Cutemon se cruzaba de brazos, pensativo.

-Eso es lo que hemos descubierto~- sonrió Sky, divertida, tomando la atención de los presentes- Al parecer los guardias hacen un cambio entre las 10:00 pm, y las 10:15. Tenemos ese tiempo para poder infiltrarnos, al menos, desde el tercer piso por medio de cables, o volando, entrando por una ventana que al parecer suele estar abierta para ventilar~- explicó, sonriendo.

-Y al parecer Saburo-sama se encuentra en el piso 28- avisó uno de los Monitamon, haciendo que Nene meditara, preocupada.

-Oye, Jacky. Te pasaste un poco con los Monitamon- le señaló Sky, algo divertida.

-¡Estuvieron pegados a mi todo el viaje! ¡Pesan más que Kokoromon!- la miró molesto Jack, aunque su hermana sonrió divertida.

-¡Yo no peso tanto, Jacky!- pataleó Kokoromon, mientras Yuu, Akari y Nene empezaban a ayudar a levantarse a los mareados Monitamon, mientras Damemon intentaba reanimar a Zenjirou.

-¿Oh? ¿Pesas tanto?- la miró Shoutmon, curioso- Parece que las apariencias engañan- se puso a meditar, ignorando que la V-mon naranja había sacado su martillo, alertando a Taiki, a Tagiru y a Gumdramon.

-¡Idiotamon…!- la digimon le da un martillazo si ambos jóvenes y el pequeño digimon no la detienen a tiempo.

-¡NO! ¡Kokoromon-sama! ¡No lo haga!- suplicó Gumdramon.

-¡Recuerda lo que pasa cada vez que le pegas!- pidió Taiki.

-¡No queremos más lío con la memoria de…!- empezó a decirle Tagiru, pero, sin querer, la digimon le pegó en plena cara con el martillo, dejando en blanco a todos los presentes.

El joven soltó a Kokoromon, cayendo inconsciente al piso, con la clara marca del martillazo en la cara.

-¡TA-TAGIRUUUU!- se asustaron Gumdramon y Kokoromon.

-¡OYE! ¡Tagiru! ¡REACCIONA!- el pequeño se le subió encima y empezó a cachetearlo, para que reaccionara.

-Ah…- suspiró Yuu, rascándose la cabeza con una mano- ¿Nunca pueden dejar sus juegos? Esto es serio-

-¡Lo siento! ¡No fue mi intención!- lloriqueó Kokoromon, abrazando su martillo, mientras Taiki miraba preocupado a su amigo desmayado- ¡To-Todo es culpa de Cuernomon!-

-Ya veo…- V-mon les dio la espalda, meditando, serio- Está bien- miró a la melodramática digimon- Kokoromon-chwan, no se preocupe. Conozco una buena máquina de ejercicio que le ayudará a bajar de peso- le aseguró, levantando el pulgar, dejándola en blanco- Y parece que, si la compramos antes de que acabe el mes, darán una revista con…- pero no pudo terminar, porque la digimon le dio tal martillazo que lo dejó enterrado en el suelo

Kiriha los quedó mirando, sin poder creer que fueran tan despistados.

-Kiriha- Jack se le acercó, tomando su atención- Ya te dijimos lo que pudimos analizar de ese edificio, y la ruta de entrada más cercana. ¿Qué planeas hacer?- preguntó, colocando sus manos en sus bolsillos.

-…- el rubio cerró los ojos unos momentos, para después abrirlos- Nos dividiremos en dos equipos- ordenó- Uno entrará por la ruta de escape que Jack les indique- miró a la liebre, que asintió, de acuerdo- Mientras que el otro equipo distraerá en el Digiquartz a los Kopierer, y tal vez a Lilithmon y Blastmon- los jóvenes y digimon asintieron, incluso Gumdramon, que, mirando serio al rubio, seguía cacheteando a su compañero, en su intento de despertarlo-¿Bien?- miró al líder del Xros Heart, que asintió, de acuerdo.

-Me parece bien. Yuu, lo mejor será es que tú y Damemon estén en el Digiquartz-le aseguró a ambos, haciendo que el rubio meditara y el digimon, que intentaba hacer que el mareado Zenjirou se sentara, se extrañara- Ambos pueden entrar a la evolución sin problemas, en cambio nosotros…- miró a Shoutmon, que se extrañó- Aun no-

-Está bien, Taiki-san-asintió el rubio- ¿Damemon?-

-Te equivocas si te retractas-dame- sonrió el digimon blanco, poniendo una mano en su frente, haciendo que, sin querer, se le resbalara Zenjirou y este cayera al piso, dejándolo incomodo- Ups- sonrió, nervioso.

-Yo quiero ir con el Rey- Gumdramon miró a Taiki, serio.

-Me alegra que te preocupes por él- sonrió el joven, sonrojando al pequeño.

-¡N-No estoy preocupado por este viejo chiflado!- el pequeño comenzó a saltar en su pataleta, ignorando que lo hacía encima de Tagiru, quitándole el aire- ¡So-Solo quiero conocer al humano que aguanta a Vormundmon! ¡¿Quién puede aguantarlo?!- se cruzó de brazos, dejando de saltar, ignorando que su compañero estaba nockaut.

-El resto de nosotros podemos detener a los Kopierer- sugirió Ryuoma, serio.

-¿No vas a llamar a Airu y a Ren?- le preguntó Yuu, pero el platino negó.

-No quiero involucrarlos… Ya lo hice una vez, no lo haré de nuevo- le aseguró el joven, serio.

-Taiki, prométenos que no harás una locura- le pidió Akari.

-Está bien. Kokoromon va a impedirlo- el joven miró a la digimon naranja que intentaba sacar de la tierra al otro digimon de su especie, tomando su atención- ¿Verdad?-

-¡Sí!- Kokoromon hizo pose militar, sonriendo, ignorando al mareado V-mon- ¡Tranquila, Akari-chan! ¡Yo vigilaré que no se desmaye!-

-Bueno, con eso estoy más segura- sonrió la pelirroja.

-Vamos, Akari. Podrías tenerme un poco de fe- suspiró Taiki, algo incómodo.

-¿Oh? ¿Así que son novios?- se dio cuenta Shoutmon, dejando a ambos niños totalmente rojos- Je, je, je~. Se les nota a la vista~- les aseguró, divertido- Uy, uy~ Se respira amor en el aire~- se rió, divertido, hasta que la pelirroja le tiró ambas puntas de la bufanda, empezando a ahorcarlo.

-¡Shoutmon, idiota!- lo ahorcó Akari.

-¡GHA! ¡N-No respiro!- pataleó el dragón rojo.

Taiki sonrió, nervioso, mientras Zenjirou se rascaba la cabeza, desorientado.

-Oye, Taiki- lo llamó Ballistamon, desde el xros loader celeste del joven mareado.

-¿Sí?- se extrañó el joven.

-… Te encargo a mi amigo- le pidió el digimon robótico, dejando sorprendido a Taiki- Sé que tú podrás hacer que nos recuerde a todos-

Taiki miró al dragón rojo siendo ahorcado por Akari, y después al xros loader celeste…

Cierto… Ballistamon era el mejor amigo digimon de Shoutmon… El hecho de que no le recuerde, debe de hacer que el digimon se sienta como cuando estaban en la Tierra Oro… La misma soledad…

-Sí- le aseguró Taiki- Haré que él nos recuerde- le prometió.

-Gracias- sonrió el digimon.

-Entonces, Taiki y Tagiru irán en el mundo humano, acompañados por Jack- sentenció Kiriha- El resto de nosotros estará en el Digiquartz. Sky, tu nos ayudarás a mantenernos en contacto con el otro equipo- le ordenó a la niña de orejas, que estaba tirándole las mejillas al inconsciente Tagiru.

-Okey~- sonrió la niña, levantándose- Jacky~- se acercó a su hermano, y le dio un golpe amistoso en el hombro, extrañándolo- No pierdas, y trae de regreso a Saburo- le pidió.

-¡Sí!- sonrió su hermano, chasconeándole el pelo.

-Contamos con ustedes, Taiki-san- Yuu miró al joven, que asintió, serio.

-En algún momento se toparán con algún soldado del Proyecto Iluminati- le recordó Kiriha- Ellos están dispuestos a usar armas de fuego incluso contra cazadores, Taiki- le advirtió, serio.

-¡Bha! Son solo humanos- sonrió jactanciosamente Gumdramon, sentado encima del mareado Tagiru- No son un problema-

-¡No los subestimes!- le rugió Greymon, sobresaltando al pequeño.

-¡S-Sí!- asintió Gumdramon, asustado, sin darse cuenta que Dracomon y Jagamon se rieron por lo bajo por lo cobarde que podía ser el pequeño contra el Ministro del País del Fuego.

Nene sonrió, algo divertida con el niño digimon.

-Protegeré a Taiki y a Tagiru- aseguró Kokoromon, mirando su martillo- Esta vez no seré un estorbo- miró seria a Akari, quien, dejando tranquilo a Shoutmon, sonrió, de acuerdo.

Shoutmon, sobándose el cuello, miró algo extrañado a los jóvenes.

No lo entendía. No entendía por qué se arriesgaban por un humano, al cual la mayoría de ellos no conocía… No lo entendía…

-Y-Yo también…- V-mon logró salir del agujero en el que había estado atascado- Si Kokoromon-chan se expone al peligro, yo también- sentenció, serio.

-Cuentas con nosotros, Taiki- le aseguró Spadamon, haciendo que el joven sonriera.

-Gracias- sonrió Taiki, hasta darse cuenta que Shoutmon lo miraba serio- ¿Shoutmon?-

-… Yo… Yo no lo entiendo- le aseguró el dragón rojo, tomando la atención de los presentes- ¿Por qué se arriesgan por un humano? No puedo comprenderlo… No tiene sentido…-

-Saburo es mi amigo, y aunque no lo fuera, no podría darle la espalda en la situación en la que está- le aseguró Taiki- Él no sabe la situación real de Samanta, y debe de pensar que todo está perdido. No puedo imaginarme el dolor que debió sufrir al combatir contra su propio padre todo este tiempo, pero, aun así, lo soportó, y no quiero que su esfuerzo quede en vano. Shoutmon, nosotros no necesitamos una razón para ayudar a otros. Yo no la necesito- le aseguró, poniendo su mano en su pecho- Aunque la persona no quiera, no le daré la espalda, hasta saber que se encuentre bien. Tu harías lo mismo por mí, por nosotros, o por cualquier digimon o humano que vieras en problemas- le sonrió, sorprendiéndolo.

-…- Shoutmon entrecerró los ojos, bajando la mirada-… No lo sé… En mi mente… Apenas y recuerdo… No sé quién soy- lo miró, decidido- Pero sé lo que quiero ahora… Je, parece que vas a ir a un lugar bastante interesante. Dijiste que somos compañeros, ¿no?- le mostró el puño- Tal vez, si peleo codo a codo contigo, pueda llenar estas memorias vacías, y, sino, je, al menos podré hacer algo bien- sonrió, algo entusiasmado.

Taiki sonrió, y correspondió al gesto del digimon, chocando su puño.

-Sí- sonrió Taiki, a lo que Shoutmon sonrió, contento.

Akari y Kokoromon intercambiaron miradas, y sonrieron, contentas.


Saburo abrió los ojos, despertando.

Se encontraba recostado en su habitación, en aquel frío edificio. La habitación, de paredes y pisos grises, como el resto del lugar, solo contaba con un armario, una mesa de noche, y la cama en la que se encontraba, siendo iluminada por la ventana a su lado, llenando el lugar con la luz de la luna que acababa de asomarse tras llegar la noche a Tokio.

Saburo suspiró, y miró de reojo su xros loader crema, encima de la mesa de noche. No había nada que hacer. Estando atrapado en ese lugar, ¿cómo podría arriesgarse a hacer un movimiento que cambiara la opinión de su padre, arriesgando las vidas de Vormundmon y D'arcmon?

Frunció el ceño, preocupado… ¿Qué debía hacer ahora…? Estaba seguro que, a diferencia de sus compañeros, él estaba a salvo solo por ser hijo de su padre, pero, aun así, ¿eso estaba correcto?

Cerró los ojos con pesar, colocando inconscientemente su mano en los lentes negros que siempre llevaba…

-Saburo-kun- lo llamó la voz de D'arcmon desde el xros loader, tomando su atención- No te preocupes, todo se resolverá-le aseguró maternalmente.

-L-Lo sé- el joven se sentó, restregándose los ojos, preocupando a la digimon- Lo siento mucho, D'arcmon. No soy como Samanta… No puedo enfrentarme a los soldados de papá para escapar de aquí…-

-Tranquilo, Saburo-kun. No creo que Salamandra intente lastimarte- le aseguró, haciendo que mirara al xros loader- A pesar de todo, él pudo hacerte daño, pero optó por mantenerte aquí-

-… No es por mí que estoy preocupado…- murmuró el joven, triste- Tú y Vormundmon son de razas de la Antigua Orden… En algún momento él va a quererlos, y yo no podré evitarlo- apretó sus puños, nervioso- No quiero que les pase nada-

D'arcmon lo miró tristemente…

-¿De verdad?- habló Vormundmon, que se encontraba cruzado de brazos, algo lejos de la mujer digital, que lo miró de reojo, seria- ¿Tú? ¿El hijo del humano que ha causado las desgracias por la que vivimos?-

Saburo abrió levemente los ojos al escuchar las palabras del caballero marrón…

-Vormundmon, ¿incluso ahora, en estas situaciones, ves a Saburo-kun como el enemigo, solo por ser hijo de Aonuma Shun?- D'arcmon frunció el ceño, molesta- No puedo tolerarte hablar así de él-

-Lo siento, D'arcmon-san, pero, no importa lo que pensaba la Jefa de él, o Jäger, o usted…- Vormundmon la miró, serio- Cualquiera que esté relacionado con Apocalymon, el digimon que borró a Kisakimon-san. Apocalymon ha hecho demasiado daño a nuestra gente, y yo lo he vivido en carne propia- le recordó, haciendo que ella volviera a fruncir el ceño- Él es el hijo del humano que fue cegado por esa oscuridad… Es tan débil como él…-

-¡Vormundmon!- lo calló D'arcmon, empuñando su espada- Recuerda que fue Sanzomon-sama quien nos escogió a ambos como los compañeros de Saburo-kun- le recordó, haciendo que él mirara para otro lado- ¿Crees que ella nos habría colocado al lado de él, pensando que sería un humano de corazón oscuro? Ella escogió también a Gumdramon-kun para ser el compañero del humano escogido para usar el Brave Snatchet. Ella sabía desde un principio que algún otro joven podría traicionar a los líderes a causa de Quartzmon… Las decisiones de Sanzomon-sama han sido las correctas, y sé, en lo profundo de mi ser, que no se equivoca con respecto a Saburo-kun. Él es un buen niño, un buen humano… Deja de desquitarte con él como si tratases a Apocalymon, solo por ser el hijo del humano que controla parte de esa data oscura… Él no es Shun-

-…- el caballero la miró un rato, para después mirar a otro lado- Lo perdí todo por culpa de Apocalymon, no me extrañaría perderlo de nuevo a causa de este humano-

-… Lo siento-murmuró Saburo, tomando la atención de los dos digimon dentro del xros loader- Realmente lo siento mucho, Vormundmon- cerró los ojos con fuerza, mientras las lágrimas cursaban sus mejillas, cayendo a sus manos apretadas, sorprendiendo al digimon de armadura café-… Kisakimon… La madre del Rey, sé muy bien que era tu maestra, y-y la digimon que te ayudó a salir adelante… P-Por eso aprecias y cuidas a su hijo… - el joven se restregó un ojo- E-Es normal que siempre me detestes por ser el hijo de mi padre… A-Al fin y al cabo, pa-papá fue llenado de oscuridad porque mi mamá murió- se tapó el rostro con el antebrazo, temblando levemente-… S-Si ella no me hubiera dado a luz, no hubiera muerto…- sonrió tristemente, ignorando sus lágrimas- T-Todo esto está pasando porque nací… Lo siento mucho, Vormundmon, D'arcmon… Si no hubiera nacido… no tendrían estos problemas…-

Eso sorprendió a ambos digimon, especialmente al guardaespaldas del Rey del Mundo Digital…

-… Yo nunca… dije que… lo mejor hubiera sido que tu…- murmuró Vormundmon, pero, para su sorpresa, el joven abrió los ojos, desanimado, sin dejar de sonreír.

-… He aceptado que no me aprecies, Vormundmon, porque sé que soy el origen del problema de todos… Pero… gracias por al menos pelear a mi lado- sonrió tristemente, y, sin ánimo, volvió a recostarse, dándole la espalda al xros loader crema, que se había quedado en silencio.

Dentro del xros loader, Vormundmon no sabía que decir… No esperaba esa reacción de aquel humano…

No pudo pensar más porque D'arcmon le golpeó la cabeza con su bastón, dejándole un gran chillón.

-Siempre has sido un digimon de lengua afilada- le aseguró la mujer digital, observando como su compañero se sobaba la cabeza, adolorido- Pero esta vez te pasaste con Saburo-kun-

El caballero, dejando su cabeza en paz, la miró de reojo, y después le dio la espalda.

-No me agrada, ni nunca me va a agradar este humano por ser el hijo de mi enemigo- le aseguró Vormundmon, haciendo que D'arcmon suspirara resignada y empezara a alejarse-… Pero…- murmuró, haciendo que ella se detuviera y lo mirara, extrañada-… Pero… Pero nunca me ha molestado que él naciera… ¿Por qué pensó eso?-se preguntó, serio.

-Es la conciencia de Saburo-kun- le explicó D'arcmon, tomando su atención- Su madre murió al dar a luz, haciendo que él sea un poco débil… La muerte de ella hizo que Shun fuera seducido a la oscuridad, y Apocalymon comenzara sus movimientos… La oscuridad de Apocalymon ha causado desgracias en nuestro mundo, como a nuestras razas… a nuestra familia…- tomó con ambas manos su bastón, recordando a su hijo-… Todo eso debe causarle un gran daño, al tener un parentesco con el causante… Y siempre estás tú, tratándolo solo como el hijo de Salamandra- lo miró, seria-… Con todo ese peso en sus hombros… Saburo-kun está sufriendo…- empezó a alejarse-… Al fin y al cabo, es solo un niño…-

Vormundmon la miró alejarse, y se quedó observando el espacio digital del xros loader…

Vacío…

No había otro digimon, aparte de ellos, porque a Saburo no le gustaba cazar digimon, como a Samanta… A ninguno le gustaba quitarle la libertad a un digimon, y obligarlo a conocerlo…

Siempre se preguntó por qué no cazaba a otro digimon, para que así ese digimon peleara en su lugar… Siempre pensó que, como él detestaba los orígenes de Saburo, el humano detestaría su forma de ser con él…

Pero… solo se sentía culpable…

-… Kisakimon-sama…- murmuró-… Majestad… ¿Qué se supone que debo hacer…? ¿Cómo debo juzgar… a Saburo…?


Residencia Kudou…

En el salón de la casa, Etsu miró a su mujer frunciendo el ceño, ya que ella hablaba por teléfono con su hijo.

-… Por eso, mamá… Tal vez llegue un poco tarde…- habló la voz de Taiki desde el auricular.

-Ya veo… Lo entiendo- le aseguró Yuno, aunque parecía un poco nerviosa, tanto así que ignoraba que la pequeña Ciel ronroneaba frente a ella- Prométeme que regresarás a salvo- le pidió.

-Sí, lo prometo- le aseguró su hijo, y cortó la llamada.

Yuno colgó el teléfono, y respiró hondo, nerviosa.

-¿Nuevamente Taiki va a salvar a alguien?- le preguntó su marido, sin poder evitar sonreír, tomando su atención.

-Ah, es tan bruto- suspiró la mujer, sonriendo algo divertida- Con solo escuchar que alguien está en peligro, corre de inmediato a su ayuda… Je, se parece a mi hermano- le aseguró.

Etsu sonrió.

-Tengo fe en nuestro hijo- le aseguró el pelicafé, a lo que ella sonrió.

-Entonces, tendré que llamar nuevamente a la madre de Tagiru-kun- sentenció Yuno, empezando a marcar el número en el teléfono del salón- Etsu-kun, ¿podrías traerme la ropa sucia de la pieza?- le pidió- Aprovecho de lavarla- le explicó.

-Sí- sonrió Etsu, y se dirigió al pasillo para ir a su habitación, escuchando levemente como su esposa le decía a la madre de Tagiru una excusa de por qué llegará tarde esa noche.

Al entrar en su habitación, Etsu se quedó en el umbral de la puerta, en blanco, al darse cuenta que Luke, frente al armario abierto, se abrochaba el último botón de una de sus camisas.

La liebre se dio cuenta de la llegada del humano y lo quedó mirando… hasta después asentir con la cabeza en forma de saludo…

-¡¿L-LUKE-SAAAN?!- Etsu del susto, retrocedió cuanto pudo, chocando contra la pared, extrañando a la liebre.

-¡Etsu-kun! ¡¿Q-Qué sucede?!- Yuno salió al pasillo, asustada, hasta ver al monstruo cibernético que, en su habitación, los miraba extrañado, con la camisa ploma de su marido puesta- ¡¿LUKE?!-

La liebre asintió, de acuerdo de que era Luke.

La gatita ploma se asomó al pasillo, y maulló contenta al ver a la liebre de ojos rojos, tomando su atención.

-¿L-Luke-san…?- intentó llamarlo Etsu, haciendo que la liebre se fijara en el aura asesina que rodeaba a Yuno, asustándolo.

-¡LUKEEEEEEEEEEEEE! ¡¿POR QUÉ TE HAS PUESTO ROPA DE MI MARIDOOOOOO?!- resonó en toda la casa, más unos golpes, haciendo que el Caballero Plateado, sentado en el techo de la vivienda, se tapara la cara con ambas manos, pidiendo paciencia con esa liebre carente de emociones…


Al rato…

-Ya veo…- suspiró Yuno, parada en el salón, con la polera rota y sucia de Luke en las manos, mientras el susodicho estaba tirado en el sillón, con Etsu poniéndole un poco de hielo en el moretón que tenía en el ojo- Vamos, Luke. Si necesitabas nueva ropa, debiste decirlo- le reprochó.

-…- Luke se sentó, sujetando con una mano la bolsa de hielo, observando a la peli naranja, que se extrañó-… Tus gustos para escoger ropa son horribles- le dijo sinceramente, dejando en blanco a Etsu.

Ciel, observando el puñetazo en plena cara que recibió la liebre de ojos rojos, maulló, contenta.

-De verdad, Luke… ¡¿Me dices esas cosas a propósito?!- le preguntó molesta Yuno, con su puño emanando vapor, mientras la liebre se tapaba la nariz sangrante.

-… No digo mentiras- le aseguró Luke, haciendo que la mujer le quitara la bolsa con hielo, para usarla para darle un buen coscorrón.

-¡Eso es peor!- lo miró molesta Yuno.

Etsu sonrió, incómodo y algo temeroso de lo fiera que podía ser su esposa al enojarse…

-Pero…- se dio cuenta Etsu, mirando al adolorido Luke- Luke-san, si necesitaba ropa, ¿por qué no ha ido a comprarla?- le preguntó, extrañado.

-… No tengo dinero-

-… ¿No roba…?-

-… Robar está mal-

Etsu se quedó incomodo… Que alguien con la fuerza de Luke dijera esas cosas…

-¿No nos estabas robando?- le preguntó Yuno, desconfiada.

-Pedía prestado sin decírtelo-corrigió Luke, haciendo que la peli naranja suspirara.

-¿Y bien? ¿Cómo está Samanta-chan?- pidió saber Yuno, haciendo que las orejas de la liebre se movieran.

-… Está bien… Un miembro de Jäger nos consiguió comida para ella, así que está bien…-

-Sabes que no me refiero a eso- Yuno lo miró alzando una ceja, a lo que Luke desvió la mirada- ¿Está grave?-

-… Fuera de peligro mortal- le aseguró la liebre de ojos rojos, serio.

Yuno asintió, y sonrió, mas aliviada. En eso, notó como Ciel se acercó a Luke, maullando contenta, por lo que la liebre, curioso, la agarró del lomo, colocándola hasta su altura. Ante eso, Etsu sonrió, tomó a la gatita, y la puso en el regazo de Luke, quien parpadeo, algo sorprendido de que la gatita le pidiera cariño al acariciarlo con su lomo.

-… Antes me arañaba- murmuró Luke, algo curioso, tirándole una oreja a Ciel.

-Te comenzó a tener cariño, ¿no te habías fijado?- sonrió Yuno, pero, entonces, se dio cuenta en el estado del pantalón de buzo, y las zapatillas de la liebre que ahora le tiraba levemente la cola a Ciel, por lo que Etsu lo detuvo.

La mujer lo miró, preocupada.

-Peleaste contra Visdom, ¿verdad?- le preguntó, seria, tomando su atención.

Luke la miró, dejando de tirarle los bigotes a Ciel, y asintió, serio.

Yuno, al escucharlo, apretó levemente la tela rota y ensangrentada que tenía en las manos, tomando la atención de su esposo.

-¿Yuno-san?- Etsu se le aceró, preocupado, pero ella respiró hondo, calmándose.

-Y, por lo que veo, volviste a dejar que te pateara- le señaló Yuno a Luke, que volvía a tirarle los bigotes a Ciel, quien maulló, contenta.

-… No peleo con todo mi poder- murmuró Luke, y, ensimismado, le tiró la cola a Ciel, pero, tan fuerte que la gatita lo miró gruñendo, y, sin más, se le abalanzó, arañó con fuerza la cara, para irse del salón, molesta-… Se enojó-

-A los gatos no le gustan que le tiren las colas, y menos con tanta fuerza- le explicó Etsu, con una gota en la cabeza, sin extrañarse que los arañazos en la cara de Luke empezaran a sanar-

-Aun así, estás para el arrastre, y la camisa con pantalón de buzo no combinan- le aseguró Yuno- Creo que tengo un pantalón negro de tu talla. Quítate esos harapos y ve a ponértelo- le pidió, pero se puso roja cuando la liebre puso sus manos en su pantalón- ¡NO TE LO QUITES ENFRENTE MÍO!- y le tiró la mesa del salón encima, botándolo junto al sillón, dejando en blanco a Etsu.

Slayerdramon, escuchando desde el techo el escándalo, no pudo evitar suspirar, algo resignado. ¿Por qué Luke se tardaba tanto? Solo tenía que explicarles unas cosas a los padres de Taiki, e irse.


Después de calmarse, y mandar a Luke a cambiarse acompañado de Etsu, Yuno se sentó en el sillón que acababa de acomodar, algo nerviosa, sin dejar de mirar lo que antes se suponía era una polera blanca.

Visdom…

El monstruo que asesinó a la esposa de Luke, a su compañero y amigo, Rainbow, y que Ouryumon se volviera… Apocalymon…

La presencia de aquel monstruo nunca deparaba algo bueno… para nadie…

La regresó en sí el sonido de la puerta al abrirse, y la voz de su marido.

-… Aun así, no puedo creer, Luke-san, que calzamos el mismo número- admitió Etsu, caminando con la liebre, que ahora, además de la camisa blanca, llevaba un pantalón negro y zapatillas del mismo color.

En respuesta, Luke asintió, y, como Etsu, se extrañó que Yuno se les acercara, seria.

-… Irás a pelear, ¿verdad?- le preguntó la peli naranja a la liebre, que asintió- ¿Vas a ir con Taiki?-

-… Ellos están de camino para rescatar a Saburo- murmuró Luke- Y la Jefa nos ordenó a Slayerdramon y a mí que apoyemos-

-Jack-kun y Sky-chan ya lo saben- le dijo seria Yuno, haciendo que las orejas de la liebre se movieran un poco- Sobre ti, Zoe, Visdom y ellos-

-… Lo suponía- murmuró la liebre de ojos rojos, comenzando a caminar hacia la ventana, pero se detuvo-… ¿Me odian?- le preguntó, curioso.

-Jack-kun está algo molesto- le avisó Etsu- Aunque creo que es una reacción normal, a diferencia de Sky-chan- comentó, extrañándolo- Ella, bueno, je- se rascó la cabeza, sonriendo- Quería preguntarte si se parece a tu esposa-

Eso sorprendió levemente a la liebre, que se quedó pensativo.

-… Ninguno te odia…- le aseguró Yuno, tomando su atención- A pesar de la estupidez con la que decidiste vivir-

Las orejas de Luke se movieron ante la palabra "estupidez".

-… Fue por precaución-murmuró Luke, serio- Jack es impulsivo… Habría hecho todo lo posible para buscar a Visdom y vengarse… Sky solo hubiera llorado por la pérdida de Zoe Hikari-

-¿Cuánta es la probabilidad de que lo que dices pudo haber ocurrido?- le preguntó seria Yuno.

-… 91%- le aseguró Luke, sorprendiéndola, y haciendo que bajara la mirada, preocupada- Yuno, Visdom cree que Samanta ha muerto, por lo que irá ahora por Kudou Taiki-

-¡¿Por Taiki?!- se asustó Etsu, mientras Yuno palidecía.

-¡Pero él no es un Hikari completo!- le recordó la peli naranja.

-No le interesa. El hijo de una traidora es una traidora- la calló Luke, serio-… Esa es la forma de pensar de Visdom-

Yuno se abrazó, preocupada…

-E-Entonces… él… ¿Él vendrá por Yuno-san?- le preguntó Etsu, serio, tomando la atención de su esposa.

-No- Luke frunció el ceño- Necesita a un Hikari puro para la ceremonia-

-¿Ceremonia?- murmuró Yuno, nerviosa.

-Cuando sea el Eclipse, usará tu capacidad nata de controlar la energía de los monstruos para controlar la data del Digiquartz, para poder incorporar en Salamandra los otros dos fragmentos de la data base de Apocalymon- murmuró Luke, serio.

-… ¿Los otros dos…? Shoutmon-kun- se asustó Yuno- E-Espera… Luke… E-Es por eso que, durante todo este tiempo en que-en que mi hijo ha peleado contra los aliados de Visdom, él nunca ha venido a atacarnos-

La liebre asintió.

Yuno abrazó la tela que tenía, y, lentamente, cayó de rodillas, alertando a Etsu, quien se agachó y la abrazó, ya que ella temblaba fuertemente.

-Yuno-san-se preocupó Etsu, pero su esposa solo correspondió a su abrazo, asustada.

Luke la miró un rato, frunciendo levemente el ceño.

-… Yuno- la llamó, haciendo que abriera sus ojos para verlo-… ¿Sigues teniendo miedo de Visdom?-

Esa pregunta sorprendió a la mujer, pero después solo cerró los ojos, aferrándose a su marido, quien le acarició la cabeza.

-… Aun lo recuerdo… perfectamente… asesinando a Rainbow… poniendo a mi hermano, Ray, en contra mía y de Derek… ¿Por qué me causa tanto daño?- miró dolida a Luke, que no se inmutó-… ¿Por qué nos daña, Luke?-

-…- la liebre frunció levemente el ceño, sintiendo una leve molestia por el estado emocional de la humana-… Soy un malo, un peligro para mi mundo- le recordó- Y tú, junto al grupo humano al que seguí y cuidé, unieron fuerzas con dos malos, incluyendo a mi hermano Jack… Son traidores, y a los traidores se les elimina…-

-¡Luke-san!- lo calló Etsu, molesto, ya que Yuno había bajado la mirada, tapándose la boca, mientras unas lágrimas cursaban su rostro.

Eso sorprendió a Luke.

-… Una vida tranquila… Con mi amado esposo y mi querido hijo… ¿Qué tiene de malo?- se preguntó Yuno, conteniendo el llanto. Etsu la miró, preocupado, y la abrazó nuevamente, intentando calmarla-… ¿Por qué… tiene que hacerlo…?-

-… Yuno…- la volvió a llamar Luke, haciendo que el matrimonio levantara la vista, para ver como él se les acercaba y agachaba frente a ellos-… Samanta tiene razón… No sirvo para alentar a otros seres- le aseguró honestamente, sorprendiéndola-… Si ella estuviera en mi lugar, la probabilidad de que te diga que Visdom "Es un cobarde imbécil que solo teme a lo que lo puede superar" para alentarte son de un 83%, y la probabilidad de ignorarte sería de un 17%-comentó, haciendo que el matrimonio parpadeara, algo sorprendido-… No sirvo para esto- sentenció, rascándose la mejilla- Ayudar emocionalmente a otros… es algo que aun no comprendo…-

Yuno lo miró sorprendida, pero después sonrió.

-… Pero has hecho el intento- le recordó, haciendo que las orejas de Luke se movieran.

La liebre miró a Yuno y a Etsu un rato, extrañándolos.

-… Yuno- miró a la mujer, tomando su atención-… No me gusta hacer promesas- le recordó- No le veo el sentido el ligar una forma de actuar mediante un intercambio de palabras, aunque yo mismo estoy ligado a la promesa que le hice a Zoe Hikari de "No herir a un miembro de mi familia"… Por esa promesa… me siento imposibilitado de enfrentarme a Moo… o a Zafirest-entrecerró los ojos, pero volvió a mirar a Yuno, serio-… Aun así… No te prometo, pero haré todo lo posible para traer a tu hijo sin ningún rasguño causado por Visdom- le aseguró, sorprendiéndola junto a Etsu, hasta que a ambos les dio unas palmaditas en la cabeza, como si fueran niños pequeños.

-¡Oye, Luke!- se escuchó el rugido de Slayerdramon por arriba, sobresaltando al matrimonio, y que la liebre levantara la vista, moviendo levemente sus orejas - No quiero parecer un aguafiestas, ni tampoco ser irrespetuoso con tus acciones, ¡pero te estás tardando!-

-…- Luke bajó la mirada para ver a Yuno-… Haré lo que pueda- le recordó, y, sin más, se fue de la casa por la ventana, dejando solos en el salón al matrimonio, y a la gatita que se asomó, curiosa, pero temerosa de que le vuelvan a agarrar la cola.

-… Yuno-san- Etsu miró preocupado a su esposa, que tocó una de sus manos, extrañándolo.

-… Confío en mi amigo, Etsu-kun- le sonrió la peli naranja, sonrojándolo levemente-… Si él ha dicho que protegerá a Taiki de Visdom, entonces lo hará- sentenció, contenta, a lo que su marido sonrió, aliviado.


En el centro comercial de la ciudad, donde se encontraban los edificios más grandes, que, desde el techo, se veían como hormigas a las personas que caminaban por las calles haciendo sus trámites, o eso pensaba Tagiru, asomado al borde de un techo junto a Gumdramon y Shoutmon.

-Vaya… Este edificio es alto- murmuró el joven, ignorando como Taiki sacaba su xros loader, y Jack y Kokoromon observaban la única ventana abierta de uno de los edificios más altos de la cuadra, el cual era, efectivamente, el edificio al que debían infiltrarse.

-Taiki, ¿Kiriha y los demás ya están apostados?- le preguntó Jack al joven, quien asintió.

-Sí. Estaremos comunicados por nuestro canal- le mostró el comunicador del Xros Heart en su muñeca- Así sabremos cual grupo necesitará ayuda-

-Aun así, nuestra prioridad es Saburo- le recordó Jack- Bueno, está el viejo Greymon con ellos, así que no me preocupo- suspiró.

Taiki lo miró un rato, y se rió por lo bajo, extrañándolo.

-D-Disculpa, pero, es algo irónico que llames a los digimon "Viejos"- admitió, extrañando más a la liebre- Es que, ¿no se supone que estuviste sellado por siglos…?-

-¡No me lo recuerdes!- lo calló Jack, causándole otra risita al joven- ¡ARG! ¡Taiki!- comenzó a zarandearlo cómicamente.

-Oye, oye, Taichi- Shoutmon miró curioso a Taiki, quien suspiró por la confusión de nombres en su compañero- ¿Qué son esas cosas que se mueven en línea recta?- señaló la carretera.

-Rey, esos son autos. Vehículos que usan los humanos por flojos- le explicó Gumdramon.

-Oh. Ya veo- el dragón rojo entendió- Entonces los humanos son flojos-

-¡Oye, Gumdramon…!- lo miró molesto Tagiru, recibiendo un gesto burlón de su compañero.

-Mm…- Kokoromon entrecerró los ojos, observando el edificio- ¡AH! ¡Se fueron! ¡Los guardias se fueron!- le avisó a Taiki, quien sacó su xros loader, del cual salieron Starmon y los Pickmons.

-Ya saben lo que tienen que hacer- les sonrió Taiki.

-Hi, Brother!- sonrió Starmon- ¡Aquí vamos…!-junto a los Pickmons, dio un gran salto, y, mientras caían, se iban sujetando uno a uno, y, cuando Starmon se sujetó al borde de la ventana abierta, crearon una cuerda floja.

-¡Bien!- se alegró Tagiru.

-Nosotros nos encargamos ahora- le recordó Taiki a Jack, quien asintió.

-Anden con cuidado- les pidió, antes de entrar al xros loader junto a Kokoromon y Shoutmon.

-Ay… Es muy alto…- Tagiru se asomó al borde, donde se aferraba un Pickmons.

-¡No es para tanto!- Gumdramon se le subió al hombro- Ustedes caminen, y, si uno se cae, yo lo sujeto- levantó su cola-martillo.

-Gracias, Gumdramon- sonrió Taiki, mientras Tagiru tragaba- Vamos, Tagiru- le indicó a su amigo, y, con cuidado, empezó a caminar por las espaldas de los Pickmons, seguido del temeroso Tagiru, con Gumdramon en el hombro, serio.

-Ese Yuu… Se ha salvado de esto- murmuró al rato Tagiru, caminando temblando como gelatina, sintiendo que el suelo estaba mucho más cerca de lo que era.

-Al menos es de noche- le señaló Taiki, intentando animarlo- No pueden vernos-

-¡Pero nosotros sí!-se lamentó Tagiru, y estuvo a punto de caerse si Gumdramon no lo estabiliza- Tengo miedo… - lloriqueo.

-Starmon, Pickmons, ¿están bien?- les preguntó Kokoromon, preocupada.

-¡S-Sí, Kokoromon-sister!- le aseguró Starmon, aferrándose firmemente a la ventana. Los Pickmons asintieron, de acuerdo.

-Aguanten un poco más, chicos- les pidió Taiki.

Entonces, el Pickmons que se sujetaba al edificio donde habían estado unos minutos antes, sintió comezón en la nariz, y, sin poder aguantarlo, estornudó, soltándose, y haciendo que la cuerda empezara a caer, y que los jóvenes y Gumdramon, instintivamente, se sujetaran a ellos, para chocar de cara contra el edificio, sin ser notados por los ciudadanos sumisos en sus compras…

-L-Lo siento…- se disculpó el Pickmons, rascándose la nariz.

-E-Está bien…- sonrió forzadamente Taiki, tapándose la lastimada nariz, mientras Tagiru y Gumdramon intentaban despegar la cara de la pared.

-Al menos… Están cerca-bostezó Bastemon, haciendo que el resto la quedaran mirando.

-¡ARG! ¡Tagiru! ¡¿Por qué no mejor hicieron esto con Harpymon?!- le preguntó molesto Gumdramon, sobándose su adolorida cara.

-Ay, Ay… ¡Lo hubiera hecho si V-mon no lo enreda con uno de los disfraces de Betsumon!- se defendió el joven.

-¡Es que pensé que sería un buen toque!- admitió el dragón en el xros loader rojo oscuro, mientras detrás suyo Betsumon y FlameWizardmon continuaban intentando desatar al digimon alado de tantos hilos.

-¡A-Aguanten!- Starmon entró al edificio por la ventana, y, junto a los Pickmons que la cruzaban, subían a ambos cazadores y al molesto digimon, hasta que todos estuvieron dentro del edificio.

-Ah, ah- jadeó Tagiru, sentado en el piso junto a Taiki y a Gumdramon- ¡Deberías controlar tu nariz!- miró molesto al Pickmons responsable de todo, que sonrió apenado.

-¡No es de risa!- se le abalanza Gumdramon si Jack no sale del xros loader y lo agarra del chaleco.

-Ya lo sabemos, calma esos ánimos- le pidió la liebre, levantando al dragón, que no paraba de patalear.

-G-Gracias, Starmon, Pickmons- sonrió Taiki, entrando a los digimon, sin sorprenderse que salieran Spadamon, Kokoromon y Shoutmon.

-Pensé que tendrían mayor seguridad- murmuró Spadamon, dándose cuenta que no había ni siquiera una cámara en el pasillo, mientras V-mon salía del xros loader de Tagiru, amurando a Gumdramon.

-Porque ya son suficientemente peligrosos- le explicó Jack, soltando al pequeño.

-Kiriha, ¿me escuchas?- habló Taiki desde el comunicador en su muñeca.

-Sí- asintió el rubio, que estaba en un callejón del Digiquartz junto a Ryouma, Rapidmon, Sky y Wizardmon, cercanos al edificio, mientras Nene y Yuu estaban en otro, al igual que Akari y Zenjirou- Tengan cuidado. Si los ven, darán la voz de alarma, y ahí actuaremos nosotros como distracción- le recordó.

-Sí- asintió Taiki, cortando la comunicación- Vamos- miró al grupo, que asintió, y comenzaron a correr por el pasillo.

-¿En qué piso era en el que estaba Saburo-san?- le preguntó Tagiru a Jack, mientras se detenían en la vuelta de una esquina, pero, al no ver a nadie, cruzaron y comenzaron a subir las escaleras.

-El 28- le recordó la liebre.

-Así que será muy difícil que no nos noten-sentenció Spadamon, frunciendo el ceño.

-¿Y no podemos tomar el ascensor?- preguntó Tagiru, ya cansado.

-¡Claro que no!- lo miró molesto Jack- ¡¿Cómo puedes hacer esa pregunta?! ¡En el ascensor podrían encontrarnos!-

-¡Eso, eso!- Bearmon salió del xros loader de Taiki, acomodándose en los hombros de Jack, sorprendiéndolo- Nos podrían encontrar en el sensor-sonrió.

-¡Bearmon-kun!- lo regañó Lillymon, a lo que Taiki sonrió, nervioso

-No debiste salir- le aseguró Kokoromon, haciendo que Gumdramon inflara los cachetes, celoso.

-Pero es que me aburro, y solo hablan del sensor- pataleó el pequeño, mientras Jack empezaba a contar hasta 10…

-Bearmon, es ascensor, no sensor- le corrigió Taiki, haciendo que el oso se quedara pensativo.

-¿Y yo que dije?-le preguntó.

-Sensor-respondió el joven.

-¿Y cómo es?-se intrigó el oso.

-Ascensor- sonrió Taiki.

-¿Y yo que dije?-le volvió a preguntar, descolocándolo un poco como a los demás.

-Eh… B-Bueno…- se puso nervioso Taiki.

-No le sigas el juego, Taiki- le pidió Jack, tomando su atención y la del pequeño oso- Bear tiene problemas de fabricación- aseguró, amurando al niño y que Gumdramon se riera por lo bajo, extrañando a Taiki.

-¡Yo no tengo problemas de filmación!- Bearmon empezó a tirarle las orejas.

-¡Ni siquiera dije eso!- intentó sacárselo Jack, mientras el resto lo quedaban mirando- ¡¿Y me harías el favor de bajarte?!-

-¡No soy tu criado!- lo mordió Bearmon, por lo que Jack se detuvo, siendo imitado por los demás.

-Bear, Jacky, no se pongan a jugar- les pidió Kokoromon, mientras los demás los miraban con una gota en la cabeza, a excepción de Shoutmon, quien parecía muy interesado con la situación.

-¡¿Quién está jugando?!- Jack agarró a Bear de los tirantes rojos y lo lanzó contra Kokoromon, quien lo recibió sin problemas- ¡Encárgate de él!-

-Vaya, sonaste como Samy- le hizo notar la V-mon.

-¡Cállate!-y, echando vapor de las orejas, continuo subiendo, bastante molesto.

-Bear, debes portarte bien- le dijo Kokoromon al oso digital, bajándolo.

El pequeño sonrió, divertido, a lo que Tagiru agarró a un Gumdramon que casi se abalanza al miembro de baja de Jäger.


Digiquartz.

-Mm…- oculto en el callejón junto a Kiriha, Ryouma, Wizardmon y Sky, Rapidmon entrecerró los ojos, tomando la atención de sus compañeros.

-¿Sucede algo?- Kiriha frunció el ceño, mientras la liebre digital fruncía el ceño.

-Solo… Me parece que Bearmon está haciendo de las suyas-admitió Rapidmon, serio.

-Más que seguro- asintió sabiamente Sky.

-¿Y cómo pueden saberlo?-los quedó mirando MetalGreymon, desde el xros loader azul, mientras Wizardmon suspiraba.

-Pues…- ambos amigos se quedaron pensativos, haciendo que el rubio los quedara mirando-… Quién sabe- suspiraron.

"Entones… a esto se refería Samanta conque siempre tenía trabajo extra, ¿no?" Kiriha se rascó la cabeza, pidiendo paciencia.

-Pueden llamarlo intuición- les señaló Ryouma, dejando más pensativos a los amigos, por lo que Wizardmon se tapó el rostro con el sombrero, sintiendo vergüenza ajena.

-¡Ki-Kiriha!- en medio de ellos, emergieron de la tierra Dracomon y Jagamon, algo sucios por haber excavado tanto- ¡Listo! ¡Las trampas a nuestro alrededor están listas!- levantó una garra, sonriendo.

-¡Trabajo hecho, Ryouma!- le sonrió Jagamon al platino, que correspondió al gesto.

-Buen trabajo- sonrió Kiriha, y se fijó que Rapidmon seguía con el mal presentimiento- ¿Qué tan malo es que Bearmon haga de las suyas?- le preguntó a Wizardmon, mientras el los dos pequeños digimon intentaban salir, pero, al no poder, Sky comenzó a tirar a Dracomon de los cuernos, y a Jagamon de las orejas, sin resultado.

-Él siempre intenta hacer lo correcto, pero termina haciendo lo contrario- suspiró Wizardmon, ignorando, junto con el rubio, el platino y el digimon, que Sky tironeaba tan fuerte a Dracomon y a Jagamon que los tres terminaron cayendo en el agujero que hizo el pequeño.

-Samanta lo aguanta porque Ranamon lo vigila. Es la única que puede mantenerlo a raya, a diferencia de Kokoromon-chan-agregó Rapidmon, cruzado de brazos.

-A quien nadie la puede dejar quieta- Kiriha negó con la cabeza, y se fijó en la niña, el dragón y al excavador atorados en el agujero- Y a ustedes tampoco-

-Lo siento, Kiriha- lloriqueó Dracomon.

-Ryouma, ayuda- lloró Jagamon, a quien solo se le veían las patas.

-Rap, Wizardmon, ayúdenme...- lloriqueó Sky, haciendo que ambos digimon y ambos cazadores suspiraran.


-Me estoy aburriendo- bostezó Zenjirou, sentado en una caja de cartón, mientras Akari, Dorulumon y Ballistamon estaban atentos a cualquier movimiento extraño de los Kopierer a lo lejos.

-Vamos, Zenjirou- lo miró reprobativamente Akari.

-La situación es delicada, no es para juego- lo regañó Dorulumon, apuntándolo con su taladro, dándole tal susto que el joven se cayó de espaldas.

-¡Lo sé!- se ofendió el joven de pelo parado- ¡¿Por qué crees que traje esto?!-mostró el bolso a su lado.

-No queremos saberlo-kyu- aseguró Cutemon, en el xros loader naranja.

-¡Que son desconfiados!- molesto, Zenjirou comenzó a sacar las cosas del bolso, mientras Akari y el lobo digital lo quedaban mirando.

-… E-Espera… Zenjirou- Akari se rascó la cabeza, pidiendo paciencia- ¡¿Por qué trajiste tu traje de kendo?!-

Efectivamente, el joven se acababa de poner su armadura de kendo, y empuñar su espada de madera, para perplejidad de Akari y Dorulumon, quien se tapó el rostro con la pata.

-¡¿Qué tal?! ¡Estoy listo para el combate!-sonrió jactanciosamente Zenjirou.

-Espera, Zenjirou. ¿Realmente crees que tu shinai podrá dañar a un Kopierer?- pidió saber pacientemente Dorulumon, señalando la espada de madera que traía el joven.

-¡Por supuesto!- sonrió el pelicafé, blandiendo la espada, haciendo que Akari se agachara- ¡Verán mi técnica especial, donde atacó tan rápidamente que nadie lo verá!- aseguró, pero Dorulumon, fastidiado, le hizo una zancadilla con su cola, botándolo al piso.

-Men- sonrió el lobo, mientras el niño se sobaba la cabeza, y, al entender el sarcasmo, lo miró molesto.

-Zenjirou, compórtate. No es posible que nosotros podamos siquiera lastimar a un Kopierer- suspiró Akari, negando con la cabeza.

-¡¿Cómo qué no?! ¡La Jefa puede!- le recordó escandalizadamente el joven, haciendo que ella se tapara los oídos.

-Espero no ofenderte con esto, Zenjirou, pero por favor no pongas a Samanta en tu misma categoría- le pidió sinceramente el lobo digital, dejándolo de piedra- Te lo pido como amigo-

-Por favor-kyu- apoyó Cutemon.

-¡Que son crueles!- pataleó Zenjirou.

-Ballistamon, por favor, hazlo razonar- le rogó Akari al digimon robot, hasta darse cuenta que él no prestaba atención a la conversación, ni tampoco a los Kopierer. Solo miraba el edificio sin decir nada- ¿Ballistamon?- lo llamó, tomando su atención.

-Ah, lo siento, Akari- se disculpó el robot, tomando la atención de Dorulumon y Zenjirou, quien se quitó el casco, para verlo mejor.

-¿Sucede algo, Ballistamon?- se preocupó Zenjirou.

-Estoy bien, Zenjirou- le aseguró su compañero, volviendo a ver el edificio- Solo…

-Es Shoutmon, ¿verdad?- lo miró preocupado Dorulumon, por lo que su amigo se quedó callado, algo triste.

"Cierto, Shoutmon es el mejor amigo de Ballistamon" recordó Akari tristemente "A él, junto a Taiki y a Kokoromon-chan, les debe afectar mucho que él no pueda recordarlos…" entrecerró los ojos, preocupada, y recordó a cierto pequeño dragón morado "Sí… él también debe estar sufriendo"

Zenjirou miró en silencio a su compañero. Él sabía perfectamente, gracias a Taiki, que fue Shoutmon quien rescató a Ballistamon de ser DarkVolumon, y que gracias a las acciones del dragón rojo cuando conoció al robot, ellos pudieron conocerlo cuando viajaron al Mundo Digital…

Para Ballistamon, que Shoutmon no lo recordara, debía ser muy doloroso.

-Ten fe, Ballistamon- le pidió Zenjirou, a lo que el robot lo miró, algo sorprendido- Son amigos, ¿no?- le sonrió, acercándose a él- No solo tú estás preocupado, yo también, pero sé que Shoutmon nos recordará. ¡Somos el Xros Heart!- le recordó, contento- Nuestros lazos pueden con todo-

Ballistamon se sorprendió, pero después asintió, más animado.

-Tienes razón, Zenjirou. Gracias-

-De nada, de nada- sonrió Zenjirou, colocándose nuevamente su casco- ¿Y bien? ¡¿A que podré con los Kopierer con mis habilidades de kendo?!- preguntó, blandiendo su espada, fastidiando a Akari y a Dorulumon.

-No, déjalo. Te van a derrotar- le aseguró Ballistamon.

-¡¿T-Tú también?!- se horrorizó Zenjirou- ¡¿Por qué nadie confía en mis talentos?!- se lamentó.

-¿Cuáles talentos-kyu?-


-Al parecer, Dracomon y Jagamon han puesto todas las trampas- murmuró Sparowmon, oculta en el callejón junto a Nene y Yuu.

-Cuando el enemigo se acerque, podremos tener un momento para reorganizarnos- murmuró Yuu, asomándose un poco por el callejón donde estaban, observando como, en la calle principal, frente al enorme edificio, los Kopierer vigilaban el área, gruñendo levemente.

Yuu frunció el ceño, observando a los Kopierer, molestándose levemente porque fueran animales como tigres, leones, chitas, cocodrilos, rinocerontes… Animales peligrosos…

-No te preocupes, Yuu- le sonrió Nene, tomando su atención- Taiki-kun y los demás podrán salvar a Saburo-kun- le aseguró.

-Sí- le sonrió su hermano- Lo sé-

Aun así, estaba nervioso, por lo que miró su xros loader amarillo…

Damemon dijo que quería hacer algo antes de salir…


Dentro del Xros Loader amarillo…

Damemon frunció el ceño, después de haber dado unos pasos hacia la figura del Caballero Negro, quien, sentado, sin hacer nada, no mostró interés en la presencia del digimon.

-DarkKnightmon- llamó Damemon, serio, sin extrañarse que él no respondiera- Has estado sentado sin hacer nada por mucho tiempo, y eso no es bueno-dame. Ahora nos enfrentaremos directamente con el Proyecto Iluminati por primera vez, y defenderé a Yuu, cueste lo que cueste-dame. Por eso quería pedirte que, aunque has causado mucho daño, Yuu ha aceptado tus disculpas, pero eso es porque él es un buen niño- Damemon bajó la mirada, serio- Pero si solo dices palabras, y no muestras acciones, ¿cómo realmente sabremos que lamentas todo lo que has hecho-dame?-

Eso hizo que el caballero incorporara un poco la cabeza, sin decir nada.

-No pienses en lo que has hecho, sino en lo que puedes hacer-dame- le pidió serio Damemon.

-… He hecho muchas cosas- murmuró DarkKnightmon, sorprendiendo al digimon- Todas imperdonables-

-… ¿Temes que Yuu te odie?- le preguntó Damemon, haciendo que el caballero lo mirara de reojo- ¿O que Shoutmon te recuerde?-

DarkKnightmon frunció el ceño, serio.

-No sé qué pasó en el pasado con Shoutmon-dame- admitió Damemon- Pero, si eres su tío, como nos dijo Kokoromon… Entonces has algo por tu familia-

El caballero bufó, volviendo a darle la espalda.

-No tengo familia. Alphamon nos abandonó solo para hacer lo correcto, ayudé a borrar a Omegamon, intenté varias veces acabar con Shoutmon, sin saber que era hijo de Omegamon, y si lo hubiera sabido habría absorbido su parte de Apocalymon, y traicioné a Bagramon- le recordó, serio, y miró de reojo, por lo que el digimon frunció el ceño- ¿Continuo?-

Damemon frunció el ceño.

-Soy solo una mera existencia que funcionó participando en el juego de Apocalymon. Sin saberlo, solo fui un títere de la oscuridad- murmuró DarkKnightmon- Y, aun así, ¿quieres que preste mi poder para esta pelea?- miró de reojo a Damemon, quien frunció el ceño- Damemon, sigues siendo un digimon iluso-

-… Te equivocas- le aseguró el digimon, serio- Solo busco la seguridad de Yuu y mis amigos. Eso es no ser iluso, es ser decidido- contradijo, sorprendiendo levemente al caballero- DarkKnightmon, quedarte sentado sin hacer nada no te ayudará a enmendar tus errores. Te equivocas si piensas eso-dame-

-…-pero no hubo respuesta por parte del caballero, por lo que Damemon frunció el ceño, y empezó a alejarse, pero se detuvo a unos pasos, haciendo que el digimon oscuro lo mirara de reojo.

-No sé cuánto daño le hiciste a Shoutmon en el pasado, pero puedo sentir que quieres remediarlo, junto con el daño que les causaste a Yuu, a Nene y a Samanta- le aseguró Damemon, mirándolo de reojo- Te equivocas si te quedas de brazos cruzados-dame-

-… Mph- DarkKnightmon volvió a darle la espalda- Aun no ha llegado el día en que vea que un subordinado me dé un sermón- le aseguró, molesto- ¡Recuerda tu lugar, Damemon!-y, de un movimiento fluido, se levantó, sacudiendo su doble lanza, lanzando una energía oscura hacia Damemon, pero, para sorpresa del caballero, su técnica fue detenida por el brazo de RockChessmon.

-Vaya, vaya. Eso estuvo bastante cerca- sonrió sarcásticamente el enorme digimon negro, incorporándose, mientras Octomon, SuperStarmon y sus pequeños súbditos se acercaban a ellos.

El caballero negro frunció el ceño, algo molesto de que le llegara solo al hombro al digimon fortaleza, que lo miraba con ironía. Como le molestaba esa actitud…

-¡Eso fue Súper dangerous!-aseguró SuperStarmon, a lo que sus súbditos asintieron, pero, por la miradita que le pegó DarkKnightmon, fueron a esconderse a una de las piernas de RockChessmon, que los miró de reojo, algo molesto.

-DarkKnightmon, nuestra relación ya no es de súbdito y amo-dame- le aseguró Damemon, tomando la atención del caballero negro- Es de compañeros- le informó- Todos nosotros, en este xros loader, en el xros loader de Yuu, somos compañeros-dame.

-Mph- el digimon negro, sin más, se retiró, dejando solos al grupo de digimon, por lo que Octomon y SuperStarmon suspiraron, aliviados.

Octomon le dijo algo a Damemon en su idioma, incomodando un poco al digimon.

-Te equivocas si piensas que DarkKnightmon lo volverá a hacer- le aseguró, tranquilizando al digimon pulpo.

-DarkKnightmon tiene un Súper Temperamento- sentenció SuperStarmon, haciendo una pose, siendo elogiado por sus pequeños súbditos.

-Gracias, RockChessmon- agradeció Damemon al digimon fortaleza, para llevarse un sobresalto al ver que él le apuntaba con todas su torretas-… ¿E-Eh?-

-No te confundas, Damemon- le pidió RockChessmon amenazadoramente, haciendo que este empezara a sudar a mares- Te protegí porque solamente yo seré el digimon que te dé la paliza que mereces después de haberme avergonzado- le recordó.

-¿A-Aún estás molesto… por la forma en que te cazamos-dame…?- le preguntó Damemon, intentando sonreír.

-¡POR SUPUESTO!- y, con eso, Damemon, Octomon y SuperStarmon tuvieron que salir corriendo de los disparos del digimon fortaleza, hasta perderlo de vista.

-… Eso fue… Súperpeligroso…-jadeo el digimon estrella, echado en el piso digital, jadeando cansado junto a sus pequeños compañeros.

Octomon dijo algo en su idioma, muy de acuerdo.

-… Es verdad que dije que somos compañeros- recordó lloriqueando Damemon- Pero te equivocas si no crees que desearía que fueran compañeros normales-dame- admitió, por lo que los otros dos digimon bajaron la cabeza, avergonzados.


Mundo humano…

-No me simpatizan- Bearmon les mostró burlonamente la lengua a Taiki, Tagiru, Gumdramon, Shoutmon, Jack, Spadamon y a V-mon, quienes, de pie frente a las escaleras que acababan de subir, jadeaban, adoloridos por los arañazos que tenían en el rostro a causa de las pataletas del pequeño oso.

Kokoromon, la única inmune, parpadeo, algo extrañada del cansancio de sus amigos.

-Taiki, Tagiru, no se rindan- les pidió a ambos agotados jóvenes- Vamos por el piso séptimo, aun nos faltan.

-S-Si Bearmon sigue así… Ya no podremos… Es el piso 28… nos falta… muuuchoooo…- jadeó Tagiru, cansado, a lo que Taiki sonrió, incomodo.

-Ese pequeño…- Gumdramon miró molesto a Bearmon, quien le mostró la lengua y se fue a esconder detrás de Kokoromon, extrañándola- ¡Tramposo!-

-¡Que suerte…! ¡Bearmon-kun puede estar al lado de Kokoromon-chwan sin ningún peligro!- lloriqueo V-mon, solo para que Jack le diera un coscorrón.

-No me gustan tus insinuaciones- le comentó fastidiado la liebre.

-E-Es una suerte que… que hasta ahora no nos hayamos topado con algún humano- admitió Spadamon, limpiándose el mentón, mientras Shoutmon asentía de acuerdo, jadeando por el cansancio.

-¡¿Qué suerte?!- lo miró molesto Gumdramon pataleando, hasta que Jack lo calló de golpe, moviendo sus orejas, serio.

-¿Qué pasa?- le preguntó Taiki.

-Humanos, por arriba- Jack levantó la mirada como los demás, y, para sorpresa de los jóvenes y digimon, empezaron a escucharse voces de adultos comenzando a bajar por las escaleras.

-Esto es malo- Taiki frunció el ceño- Ya debió haber terminado el tiempo de descanso-se dio cuenta.

-¡Taiki!- lo llamó Kokoromon, tomando su atención como la de los demás. La digimon naranja estaba en el pasillo del piso, asomada a una habitación abierta.

-Bien-sonrió Tagiru, y, con los demás, entró en la habitación, que era una pequeña bodega llena de libros y documentos.

Cuando cerraron la puerta aparecieron los dos soldados que bajaban de la escalera, hablando entre ellos, y empezando a cruzar el pasillo.

Dentro de la habitación, todos estaban en silencio. Tagiru, Gumdramon y V-mon se tapaban la boca, mientras que Taiki, Jack y Spadamon estaban más atentos, a diferencia de Kokoromon, quien abrazaba a Bearmon, cerrando los ojos, esperando que pasaran pronto los humanos.

Aun así, a su lado, algo apretujado, estaba Shoutmon, quien no sabía cómo mantenerse en silencio con aquella digimon… A pesar de la situación, y sin saber por qué, se sentía… cómodo…

Se sonrojó fuertemente, tomando la atención de Taiki, quien, al ver que la cabeza de su compañero estaba más roja, no pudo evitar sonreír… hasta que V-mon, sin darse cuenta, pisó la cola de Gumdramon, haciendo que el pequeño soltara un gritito de dolor, siendo rápidamente callado por él, Tagiru, Jack y Spadamon.

-¿Eh?- uno de los soldados se detuvo, extrañado- ¿Escuchaste algo?- miró a su compañero, quien asintió, extrañado.

Los jóvenes, la liebre, y los digimon en la bodega comenzaron a sudar.

-Miau~- maulló Spadamon, descolocando a Taiki- Miau~-

Lunamon, en el xros loader rojo, parpadeo, sonrojada porque su pareja actuara así...

-¿Ah? ¿Un gato?- se extrañó el soldado, a lo que su compañero sonrió levemente.

-Ya veo. Debe ser el gato de Haku- le recordó su compañero- Sabes que le gusta traerlo al trabajo-

-Ah- suspiró el soldado- ¿No se da cuenta que se meterá en problemas?-

Y, con eso, los soldados comenzaron a alejarse, por lo que el grupo contuvo un suspiro aliviado.

Tagiru se limpió el sudor de la frente, pero se resbaló con unos papeles debajo suyo y cayó, formando un fuerte ruido, dejando en blanco a todos, y alertando a los soldados en el pasillo.

-¡¿Quién está ahí?!- exigió saber uno de los soldados.

-Vamos, tal vez sea el gato- intentó calmarlo su compañero, pero el adulto negó, y se acercó a la puerta de la bodega, haciendo que el grupo se quedara quieto.

-No lo creo… ¡¿Quién está ahí?!-volvió a preguntar.

Taiki frunció el ceño… Al parecer, iban a tener que pelear…

-Otro gato- le respondió Bearmon, dejando en blanco a todos los presentes.

Jack y Kokoromon lo miraron con la boca abierta, hasta taparse el rostro con la mano por la vergüenza ajena.

-¡Salgan!- ordenó el soldado, enojado, mientras su compañero también empuñaba su arma.

-Ta-Taiki- lo miró Spadamon, preocupado.

-Al parecer no hay de otra…- murmuró el joven, hasta que, para su sorpresa, Jack salió de la bodega, de tal forma que la puerta le cayó encima a uno de los soldados, dejándolo inconsciente, y, antes de que reaccionara el otro, este había recibido un martillazo en la cara por parte de Kokoromon, dejándolo inconsciente.

El grupo se asomó, sorprendidos por la reacción de ambos compañeros.

-Guau…- murmuró Gumdramon, sorprendido por la coordinación de ambos.

-¡Eso estuvo suuuupeeer!-aseguró Tagiru, emocionado, haciendo que Kokoromon sonriera avergonzada.

-¡Bearmon! ¡Idiota! ¡¿Qué te he dicho de tus frases mexicanas?!- lo señaló fastidiado Jack, mientras Kokoromon le daba toquecitos al humano que dejó inconsciente.

-No me tienes paciencia- se disculpó Bearmon, pero Jack, fastidiado, lo agarró de los tirantes, le quitó el xros loader de las manos a Taiki, y, de golpe, lo metió dentro del aparato, haciendo que el pequeño apareciera en el espacio digital, rodando hasta arrollar a unos Pickmons- ¡NO ME SIMPATIZAS! ¡Vas a ver! ¡Voy a acusarte con la Jefa! ¡Le diré que me pateaste, me pegaste, me piñizcaste, me tiraste por la ventana, me…!

-Todo tuyo, Taiki- Jack le entregó el xros loader al joven, que sonreía incómodo, a diferencia de Tagiru, que no aguantaba la risa.

-Disculpen. No hubiera pasado nada si Gumdramon-kun no pone su cola en donde iba a pisar- se disculpó V-mon.

-¡¿Qué dijiste, V-mon?!- lo miró enfurecido el pequeño, siendo sujetado por Spadamon, quien aún se sonrojaba por haber dicho "Miau".

-Este…- Shoutmon miró curioso a los humanos inconscientes- ¿Qué haremos con ellos?- preguntó.

-Será mejor esconderlos- sentenció Taiki, serio- Por ahora, seguimos sin ser descubiertos-

-… No- murmuró Kokoromon, tomando la atención de todos. La V-mon sacó del cinturón del humano que golpeo un aparato negro, que vibraba levemente.

-¿Una señal silenciosa?- Jack frunció el ceño- Esto es malo. Ahora todo el edificio sabe que hay intrusos…- le avisó a Taiki, pero de golpe lo empujó, esquivando a tiempo el disparo que casi les da.

-¡Taiki-san! ¡Jack!- se asustó Tagiru.

-¡No se muevan!-

Esa voz femenina hizo que Kokoromon palideciera de golpe, y, lentamente, se volteara, para ver a Topacio en la esquina del pasillo, con varios soldados detrás de ella.

Al verla, Kokoromon instintivamente retrocedió mientras V-mon, Spadamon y Gumdramon se ponían al frente, en cambio Shoutmon la miró, extrañado.

-¡Taiki-san!- Tagiru se acercó al joven que, sentado al lado de Jack, se sobaba la cabeza, mientas él miraba serio al grupo humano.

-E-Estoy bien- aseguró Taiki- Gracias, Jack- agradeció, a lo que la liebre sonrió levemente, para después ver serio a la mujer que lideraba a la patrulla, que sonreía gustosa.

-Así que, ¿qué tenemos aquí?- sonrió Topacio- Al líder del Xros Heart, al cazador del Brave Snatchet, al Rey, y una variedad interesante de digimon- señaló, divertida-Entonces, Salamandra tenía razón: Existe otro conejillo de india V-mon que me servirá- miró al dragón azul-grisáceo, quien frunció el ceño, molesto- ¿Te parece bien, Kokoromon?- miró divertida a la digimon que temblaba, sujetando con fuerza su martillo blanco- Así podrías convertirte en Kopierer sin temer hacer desaparecer tu raza-

Ante eso, Kokoromon puso instintivamente su mano en su hombro vendado, nerviosa.

-¡No hables con Kokoromon-sama de esa forma!- rugió enojado Gumdramon-

-¡¿Quién eres?!- exigió saber Tagiru.

-¿No lo saben?- sonrió burlona Topacio, a lo que sus soldados se rieron levemente, molestando al joven- Vaya, vaya, Jack. Esperaba que Jäger tuviera suficiente confianza con el Xros Heart para decirles todo lo que debían saber-suspiró decepcionada.

-Jack- Taiki miró a la liebre, quien frunció el ceño.

-… Es la encargada de Investigación y Experimentación del Proyecto Iluminati- murmuró Jack, levantándose, haciendo aparecer agua en sus puños.

Lo que dijo sorprendió a ambos jóvenes y a los digimon del Xros Heart.

-¿Qué significa eso?- preguntó Shoutmon, extrañado.

-Oye, Jack…- Tagiru lo miró, asustado-… ¿Ella…? ¿Ella…?-

-Sí- Jack miró enojado a Topacio, quien solo sonrió- Ella es quien experimenta con los digimon que capturan… Es quien ha creado el Virus Solitario…-

-Desarrollado a los Kopierer, y aumentando sus capacidades- sonrió encantada la mujer, molestando a Jack.

-… Ya veo… Ella es…- murmuró Gumdramon, tranquilo, para después apretar sus colmillos y puños, enfurecido- ¡LA MALDITA HUMANA QUE HA HECHO SUFRIR A KOKOROMON-SAMA Y A SKY-CHAN!- rugió enfurecido, sin asustar en lo absoluta a la mujer.

Topacio sonrió, divertida.

-Si ustedes están aquí, deben de tener refuerzos en el Digiquartz, ¿me equivoco?-se escuchó una voz muy familiar para el Xros Heart.

-E-Es…- murmuró sorprendido Taiki- ¡Lilithmon!- se dio cuenta, observando como Topacio sacaba su Charge azul, sorprendiendo a los dos jóvenes.

-¡¿Qué es eso?! ¡¿Un xros loader antiguo o algo así?!- preguntó asombrado Tagiru, pero Jack simplemente puso su mano en la desordenada cabellera del niño, pidiéndole silencio.

-Entonces, los generales regresaron- murmuró Spadamon, nervioso.

-Green- Topacio chasqueó sus dedos, tomando la atención de su segundo al mando y su escuadrón- Capturen a los intrusos. Si es posible, vivos, pero las prioridades son Kokoromon y Jack-ante eso, la liebre frunció el ceño mientras Kokoromon tragó saliva, asustada, hasta que Gumdramon se puso frente a ella, sin dejar de gruñirle a la humana.

-¡Sí!- Green y el resto de los soldados los apuntaron con sus armas.

-¡Taiki-dono!- lo llamó Knigthmon, dándole a entender de que lo debía recargar junto a los Pickmons.

-¡Sí…!- Taiki iba a hacerlo pero una bala disparada por detrás le rozó la mano, lastimándolo y botando el xros loader, tomando la atención del grupo.

Shoutmon lo miró de golpe, sorprendido.

Topacio sonrió encantada.

-¡TAIKI-SAN!- se asustó Tagiru al ver a su amigo agachándose, agarrándose la mano, que sangraba.

-¡Taiki!- se asustaron los digimon del xros loader.

-E-Estoy… bien…- gimió Taiki, intentando controlar sus temblores.

-¡Taiki!- se asustó Kokoromon, y, como los demás, se percató en que, por el otro lado del pasillo, había aparecido otra facción de humanos, y el que había disparado era un soldado con una banda roja.

-¡RED!- se enfureció Jack.

-¡Estos humanos…!- gruñó Gumdramon, ya enfurecido, mientras Spadamon y V-mon sacaban sus respectivas armas.

-¡Disparen!- ordenó Topacio, y los soldados de ambas esquinas, apuntando a ambos jóvenes, apretaron el gatillo, solo para hacer que sus balas chocaran con las paredes de hielo que aparecieron de golpe en el pasillo, dividiéndolo en tres- ¡¿E-Esto es…?! ¡JACK!-se enfureció la mujer.


En el interior de la protección de hielo, los digimon y Tagiru miraron sorprendidos a Jack, quien, con su sistema activado, tenía ambas manos levantadas a cada lado, creando así las dos paredes que no solo los protegían y cubrían, sino que también les dio mayor espacio para moverse.

-¡Kokoromon!- llamó la liebre, pero ella ya estaba aplicando sus poderes en la mano herida de Taiki.

-¡Taiki-san!- Tagiru se le acercó, preocupado.

-E-Estoy bien- le aseguró su amigo-G-Gracias, K-Kokoromon- agradeció, sintiendo que, gracias a los poderes de la digimon, el dolor disminuía.

Kokoromon sonrió, contenta.

-… No puedo creerlo- murmuró Gumdramon, tomando la atención de la digimon-… Atacaron a matar a Tagiru y a Taiki… ¿No les importa que mueran? ¡Son humanos como ellos!-

-No- suspiró Jack, tomando la atención del pequeño- Al Proyecto Iluminati no le agradan los cazadores, y si hablamos de quien derrotó a Quartzmon y al compañero del Rey...-se sentó, cansado.

-¿Jack?- se preocupó Kokoromon.

-Es más difícil utilizar el H2O del mundo humano que el del Digiquartz- le aseguró Jack, sonriendo para tranquilizarla- Este aire está muy contaminado por Dióxido de Carbono-

Ante eso, Taiki y Tagiru no pudieron evitar sonreír, incómodos.

-Pero… ¿Esto es hielo?-murmuró Spadamon, observando las paredes, al igual que V-mon, dándose cuenta que parte del hielo se filtraba por los bordes del pasillo.

-¡Genial~!- se sorprendió Tagiru- ¡Es como estar en un iglú!- no pudo evitar echar humo de la emoción, extrañando a los dos digimon de espadas.

-No podemos oír lo que dicen los humanos en el otro lado, ni ellos a nosotros- suspiró el dragón azul-grisáceo- ¿Cuánto va a durar?- le preguntó a Jack, quien había desactivado su sistema.

-Debería durar al menos una hora aunque pongan el calefactor, pero, más que seguro, el P.I. traerá algo mucho más grande para volar una de las paredes- sentenció Jack.

-Bien, deberíamos no tener tantas complicaciones ahora…- murmuró Spadamon.

-Woa~. Realmente es hielo~- se sorprendió Shoutmon, tocando la superficie, pero la retiró rápidamente- ¡Quema!-

Ante eso, Spadamon suspiró apesadumbrado mientras el dragón rojo soplaba su mano.

- ¿Cómo está Taiki-san?- Tagiru miró a su amigo, a quien Kokoromon comenzó a vendar la mano, extrañándolo.

-¿Eh? ¿Por qué la venda?- se extrañó Taiki.

-… No puedo curarla del todo, Taiki- Kokoromon lo miró preocupada, tomando la atención de todos-… Esa bala…- miró el pequeño objeto metálico incrustado en la pared-… No es normal-

-Oye, oye… ¿Están desarrollando armas de ese tipo?- se molestó Jack, acercándose a la pared.

-¿Qué tipo?- se molestó levemente Tagiru.

-Supongo que son elementos que, al rozar la piel humana, dejan datos que impiden que los programas de curación como el de Kokoromon hagan suficiente efecto- Jack sacó la bala, observándola serio-… Son balas para acabar con Cazadores- sentenció molesto.

-¡Esos humanos…!- se enfureció Gumdramon.

-Bueno… al menos eso estuvo cerca- Taiki sonrió levemente.

-¡¿Cómo puedes sonreír?!- lo quedó mirando Gumdramon, extrañándolo.

-¿Eh? Pero si estoy bien- sonrió Taiki, sorprendiendo al joven- Además, todos estamos a salvo, así que todo está bien- sonrió.

Gumdramon lo miró, sorprendido.

"Él… Él… Lo sabía…" Gumdramon bajó la mirada "Es como el Rey…" miró de reojo al digimon dragón, a quien Spadamon alejaba del hielo "Hermano… Ni te preocupas por él…"cerró los ojos, entristecido.

-¡Como era de esperarse de Taiki-san!- alagó Tagiru- ¡Pero aún así no sea tan indulgente!- lo regañó.

-L-Lo siento-

-¡¿Entonces Taiki está bien?!- preguntó la voz de Pinocchimon desde el xros loader rojo tirado casi al borde de la pared congelada, sin dejar de sacudirse de los nervios.

-Sí- para sorpresa de los digimon en el aparato rojo, Shoutmon tomó el xros loader, extrañado- El humano está bien. ¿Por qué hacen tanto escándalo por él?- preguntó curioso, tomando la atención de Taiki.

-¡¿C-Cómo qué por qué?!- se escandalizó Jijimon, sacudiendo más el aparato-

-¡Shoutmon! ¡Taiki es nuestro amigo!-le recordó Lillymon.

-¡Nuestro camarada!-le aseguró Pinocchimon.

-¡Vamos, Brother! ¡¿Has olvidado el lazo que tienes con Taiki?!- preguntó Starmon.

Shoutmon miró algo extrañado la pantalla del xros loader, y miró al joven, a quien acababan de vendar la mano. Taiki lo miró preocupado.

-… ¿Qué lazos?- Shoutmon se acercó a Taiki- Eres un humano curioso, pero no siento ningún lazo hacia ti- le aseguró sinceramente, entregándole el xros loader- Lo siento, pero… Para mí, solo eres un humano más-

Taiki abrió los ojos, sorprendido, y después cerró los ojos, apesadumbrado y dolido por las palabras de su mejor amigo.

-… Shoutmon- lo miró preocupada Kokoromon, tomando la atención del dragón.

-¿Sí?- la miró curioso el digimon, hasta que Gumdramon le dio un puñetazo en el estómago, dejándolo sin aire.

-¡IDIOTA!- le gruñó el pequeño, ignorando al adolorido dragón.

En eso, todos escucharon unos movimientos provenientes de una de las paredes, tomando la atención de Jack, quien se acercó a esa pared, y, tocándola con ambas manos, hizo aparecer del otro unas púas heladas, alejando a los soldados que habían estado colocando una pequeña bomba en el hielo, enfureciendo a Topacio…

… Los tenía tan cerca, pero, aun así, esa habilidad, aunque no desarrollada, era una gran molestia...

-Taiki, el plan de infiltración en secreto falló -sentenció Jack, desactivando su sistema y mirando al joven, que se levantó, sujetando con su mano vendada su xros loader rojo- ¿Ya estás bien?

-Sí. Gracias a Kokoromon- el joven le sonrió a la V-mon, alegrándola- Kiriha-prendió su comunicador- Kiriha, necesitaremos la distracción…- pero solo escuchó el rugido de MetalGreymon, sorprendiéndolo junto a Tagiru.

-¡Taiki, ya estamos en ello!- le avisó el rubio, mientras los digimon en el digiquartz combatían contra los Kopierer.

-¡Parece que suponían que habría otro grupo que entretendría a los Kopierer!-habló Ryouma.

-¡Taiki-san, Tagiru! ¡Les dejamos el resto!-habló Yuu.

Tagiru miró preocupado el comunicador que se apagó… Todos estaban comenzando a hacer su mejor esfuerzo…

-Ya empezó…- murmuró V-mon, serio- ¿Cómo nos abriremos paso?- miró a la liebre.

-Depende- Jack chocó sus puños- Al final parece que tendremos que abrirnos paso a golpes-

-Ya veo…- V-mon observó el filo de su espada, tomando la atención de Jack, quien hizo una mueca incómodo.

-¿Qué sucede?- le preguntó Gumdramon, y se extrañó que la liebre tosiera tomando la atención de todos.

-¡Kokoromon! ¡¿Norma número uno de Jäger?!- le preguntó de golpe.

-¡Sobrevivir!- la V-mon hizo pose militar, extrañando mucho a Taiki.

-¡¿La segunda?!-

-¡No hacer enfurecer a la Jefa para no ir al Mar Digital!-eso dejó en blanco al líder del Xros Heart.

-¡¿Tercera?!-

-¡No quitar vidas humanas!-sonrió la digimon.

-¡Correcto!- Jack se cruzó de brazos y sonrió por la sorpresa en el rostro de los demás- Jäger no asesina a los soldados del Proyecto Iluminati, a pesar de todo. La Jefa no quiere que pasemos la línea, porque, cualquier movimiento nuestro podría desencadenar una guerra entre humanos y digimon- miró a V-mon- Así que tú tampoco la cruces-

El dragón infló un cachete, molesto, y guardó su espada, dándole a entender que no cruzaría la línea.

Tagiru sonrió, contento.

Samanta siempre decía que no le importaba la vida humana… Pero, si dio esa orden… Era porque, al menos, sabía el valor de una vida… Esa era la Jefa.

-Pero…- Spadamon guardó su espada, preocupado- ¿Cómo saldremos de aquí?-

-…- Taiki comenzó a pensar, y, en eso, se fijó en algo que no se había fijado antes…

Sonrió, y le dio un golpecito a Tagiru en los googles, extrañándolo al principio, pero haciendo que después sonriera, contento.

-¡Taiki-san! ¡¿Tienes una idea?!- le preguntó entusiasmado.

-Sí- sonrió el joven- El hielo de Jack no aguantará mucho tiempo, y, a decir verdad, en algún momento lo romperán- le recordó al grupo- No tenemos más opción que pelear-

-…- Kokoromon parpadeo- ¿Me perdí la idea?- miró curiosa a Gumdramon, quien tenía la misma cara de extrañeza.

-¿Cuál es nuestro método de escape?- le preguntó Spadamon, extrañado.

-Sistema de ventilación- Taiki apuntó arriba, para mostrar, efectivamente, las rejillas del sistema de ventilación.

-Nice!-sonrió Jack-… ¿Pero cómo vas a caber?- le preguntó- Aunque nos entraras en tu xros loader, no tienes ningún digimon que vuele que te pueda llevar- le señaló, preocupado- ¿O usarás una digixros?-

-Sería demasiado grande. No iré yo- sonrió Taiki- Tagiru- miró al joven, tomando su atención- Eres más pequeño que yo, y Gumdramon podría llevarte por el túnel por la cola sin problemas- le sonrió.

-¡Pero…!- se preocupó el joven.

-¡¿Cómo podríamos dejarlos a todos solos, con este REY INÚTIL?!- Gumdramon señaló a Shoutmon, quien miró para atrás.

-¿Hablas de la planta?- preguntó el dragón, señalando la maceta detrás suyo, haciendo que el pequeño, de la rabia, le mordiera la cabeza- ¡DUELEEEEEEEEEEEEEEE!-

-¡Ah! ¡Gumdramon!- Kokoromon empezó a sujetar al pequeño, para liberar al dragón rojo, pero sin resultado- ¡No te vuelvas Caníbalmon!- suplicó.

-¡¿Taiki-san, estás seguro?!- le preguntó Tagiru- ¡No quiero dejar a nadie atrás!- le aseguró, molesto.

-Saburo está en peligro- le recordó Taiki, serio, dejándolo callado- Él es un preciado amigo mío, es parte de Jäger y, más que nada, es una víctima inocente de Salamandra- puso su mano vendada en el hombro de su amigo, tomando su atención- Tagiru, nuestra misión es rescatarlo. Al parecer, Topacio es una mujer muy confiada- señaló- Pude ver que no se molestó en ocultar la identidad de Lilithmon frente a nosotros, ni el nuevo uso de armas contra Cazadores. Cree que ha ganado, ¿me equivoco?- miró a Jack, quien sonrió amargamente.

-Según Samanta, ella es "una mujer que muestra los colmillos antes que las garras"- le dio la razón, ignorando como Spadamon y V-mon miraban a Kokoromon tirando de Gumdramon para que dejara en paz la cabeza del Rey.

-Eso significa que la mayoría de sus tropas y armas está en este piso- le señaló Taiki a Tagiru, serio- Nosotros los distraeremos para darte el paso libre, al igual que Kiriha y el resto lo hacen con nosotros con respecto a los Kopierer… Saburo está en el 28. Tú y Gumdramon pueden llegar a él con menos peligro que un grupo grande-

Tagiru miró serio a su amigo, y apretó sus puños.

-Taiki-san- el joven puso su mano en sus googles, mirando con determinación al líder del Xros Heart- ¡Prometo no fallar!-

Taiki sonrió al igual que Jack.

-Así se habla, chico googles- le sonrió la liebre.

-Ah, sigues llamándome así- le reprochó Tagiru- ¡Al menos llámame "Súper Estrella googles"!- pidió dándose aire.

-…- Jack lo quedó mirando- Bebé googles-

-¡AH! ¡Acabas de actuar como Luke!- le señaló Tagiru, ofendido, a lo que él miró para otro lado mostrando la lengua- ¡JACK!-

Pero dejó de hacer la pataleta cuando empezaron a escuchar ruidos en ambos lados de las paredes.

Spadamon y V-mon fruncieron el ceño, mientras Jack movía sus orejas.

-Van a poner más bombas- murmuró Jack- Taiki- miró al joven, quien asintió.

-¿Podrán ayudarnos?- miró su xros loader rojo.

-¡Sí!-respondieron todos los digimon del Xros Heart.

-¡Suel-ta -a- Cuer-no-mon!- y, después de un buen tirón, Kokoromon liberó a un adolorido Shoutmon de los colmillos de Gumdramon, por lo que suspiró, aliviado.

-¡Kokoromon-sama…!- el pequeño se soltó del agarre de la digimon, mirándolo molesto y preocupado- ¡No puedo dejarla con el Rey…! ¡Él no puede protegerla!-

-No olvides que estoy aquí- le señaló V-mon.

-¡LÁRGATE!- le rugió molesto el pequeño, dejándolo dolido.

-Gumdramon, estaré bien- Kokoromon puso sus manos en los hombros del pequeño, tomando su atención- Te lo pido, ve a salvar a mi amigo. Salva a Saburo-

-…- Gumdramon la miró preocupado.

-Gumdramon- lo llamó Tagiru.

-¡YA SÉ!- rugió el niño, y, tomando vuelo, con su cola martillo rompió la rejilla del ducto de ventilación, dejando el camino libre- ¡TAIKI! ¡EL REY ES UN INÚTIL! ¡ASÍ QUE PROTEGE A KOKOROMON-SAMA!- le ordenó, enojado.

-Sí- sonrió Taiki.

-…- Shoutmon miró extrañado al pequeño, y, al mismo tiempo… dolido…

-¡Tagiru!- Gumdramon alargó su cola, por lo que el joven se aferró a ella.

-¡Sí!- Tagiru miró al grupo, serio- ¡No pierdan!- les pidió.

-Sí- Jack sonrió- Cuenta con eso, Chico googles-

Tagiru sonrió, y, aferrándose a la cola de su compañero, quien se adentró en el ducto de ventilación, se fue, dejando al grupo solo.

-Tagiru, Gumdramon- Kokoromon aferró su martillo, y respiró hondo- Nosotros también haremos nuestro mejor esfuerzo-

-Sí- Taiki levantó su xros loader, que empezó a brillar…


-¿Están listos?- Topacio, oculta en una esquina del pasillo separado en las dos paredes de hielo, observó como Green y dos soldados regresaban después de instalar bombas en la pared helada con púas.

-Sí. Reed también puso en su parte- avisó su compañero.

-Háganlo volar-pidió Lilithmon, entusiasmada.

-Hazlo- ordenó Topacio.

El hombre asintió, y, apretando un botón de un control negro, las bombas explotaron, haciendo volar los escombros del hielo, al igual que las bombas en la otra pared, activadas por Reed.

Cuando terminaron las secuelas de la explosión, los soldados salieron de su escondite, portando sus armas, al igual que Topacio, solo para ver, en medio del pasillo lleno de escombros de hielo, a Taiki y al resto de los intrusos, siendo protegido por Knigthmon, PawnChessmons, Starmon, Pickmons, Pinocchimon, Revolmon, V-mon, Spadamon, Kokoromon y Jack.

Shoutmon estaba al lado del joven, sorprendido por la aparición repentina de la mayoría de los digimon del xros loader.

-Shoutmon, tal vez no recuerdes nuestros lazos- le dijo Taiki, sin mirarlo, tomando su atención- Pero yo no los he olvidado- le aseguró, sonriéndole, sorprendiéndolo bastante- Eres mi amigo, Shoutmon. Y eso nunca va a cambiar-

El dragón rojo se quedó sin palabras…

¿Quién era ese humano…? ¿Por qué... se sentía feliz a su lado...?

Kokoromon lo miró de reojo, y sonrió, contenta.

-¡Topacio!- llamó Taiki, tomando la atención de la mujer- No me gusta usar la violencia, pero creo que tendrás que aprender, ¡que los digimon no son objetos!- le aseguró, serio…


-…-

En el parque donde estaba sentado, todo estaba muy silencioso…

El viejo relojero, sentado en una banca, miraba el cielo nocturno, sin extrañarse que el lugar estuviera solitario, y solo iluminado por los postes de luz.

-¿No harás nada?- escuchó, sin extrañarse.

-… Igual que tú- murmuró el Relojero, mirando con los ojos de Bagramon al hombre que se le acercó entre la oscuridad de la noche, siendo iluminado por el poste de luz cerca del anciano.

-Solo soy un mediador, no puedo hacer mucho- le sonrió el director de la escuela de Taiki.

El relojero frunció el ceño.

-¿Qué quieres?- le preguntó, serio.

-Ver tu bando- sonrió el hombre- Ya sabes, sería demasiado que volvieras a traicionar al Mundo Digital, ahora que eres libre de Apocalymon-se explicó, rascándose la mejilla.

El relojero volvió a fruncir el ceño.

Aquel director era un hombre que aparentaba al menos cuarenta años a lo mucho, de cabello y ojos negros, vistiendo la ropa que solían vestir los docentes…

Pero él sabía quién estaba tras esa fallada.

-… Haré lo posible para impedir que el digimon que me utilizó y humilló gane. Solo eso- le aseguró el Relojero, a lo que el hombre sonrió.

-Me parece bien. Por cierto, no debes intervenir en esta pelea- le pidió- Si los lazos de Kudou-san no traen de regreso al Rey… Me temo que no podremos hacer mucho-

-¿Otra prueba más?- el anciano miró sus manos, serio- No importa cuántas pruebas les pongas, te superarán-

-Algo así me dijo la Jefa- sonrió el hombre- Bueno, no solo por ellos… Visdom se acerca al campo de batalla, al igual que Luke- eso hizo que el anciano lo mirara- Te dije que los poderes de Visdom van casi al mismo nivel que el que tuviste en tu cuerpo digital, antes de que se te diera esta forma como penitencia por tus pecados- suspiró- Te lo dije, y aun así expusiste en peligro a los que colaboran contigo-

-… ¿Luke-kun es más fuerte que Visdom?- le preguntó el relojero, dejándolo pensativo.

-… No lo sé… Él prometió nunca volver a atacar a matar- le recordó el director- Aun así, el enfrentamiento entre Luke y Visdom… No, entre el monstruos de los Wolf y el de los Hikari es preocupante, y creo que ellos mismos sospechan que volverán a enfrentarse, pero esta vez de manera seria- miró serio al relojero, mostrando levemente un color rojo en sus ojos negros-… Luke sabe que este ya no es un juego de niños-

-Mph- el relojero golpeo la punta de su bastón con el piso, tomando la atención del hombre- No soy un niño y lo sabes. No me repitas las cosas: No iré a pelear-le aseguró, mirándolo con los ojos de Bagramon.

El director sonrió.

-Me alegro mucho por eso- el hombre se dio vuelta, empezando a retirarse.

-… Clockmon-

El director se detuvo, y miró al relojero, que tenía la vista fija en el piso.

-… Clockmon… ¿Él está bien?- le preguntó el anciano.

El director lo miró un rato, fijándose en el leve temblor en las manos del relojero.

No pudo evitar sonreír.

-Está haciendo un espléndido trabajo- le aseguró, haciendo que lo mirara- Muy pocos digimon tienen la data suficiente para retener el tiempo como él… Gracias a su ayuda, muchos digimon del Mar Digital, borrados como Kopierer, están siendo regenerados-

El Relojero lo miró, serio.

-Si algo le pasa… atente a las consecuencias-le pidió Bagramon, frunciendo el ceño.

-… Lo haré, no te preocupes- sonrió el director, consciente de la relación del digimon castigado en ese cuerpo humano con su compañero- Piensa, más bien, si hablarás con tus hermanos- le pidió, empezando a alejarse- Tu, Omegamon y SkullKnightmon tienen mucho de qué hablar. Especialmente, cuando tu sobrino recupere la memoria- y, sin más, se alejó.

El relojero lo vio irse, y se quedó en silencio.

-… ¿Mucho de qué hablar…?- se quedó pensando, serio-… ¿Podríamos siquiera mirarnos a los ojos…?-


En la mansión abandonada, en el primer piso, los digimon seguían dormitando. En su habitación momentánea, sentada bajo las tapas de la cama, observando algo por un computador, Samanta sonrió…

-Así que las piezas se mueven- sonrió la joven, acomodándose los lentes semi-rotos- Veamos, quien gana esta ronda, querido tío-


UFFFFFFFFf

Capitulo subido^^. Ojalá hayas disfrutado este "regreso triunfal" del fic.

Espero no demorarme tanto con el próximo cap, así que pido nuevamente paciencia.

oooooooooooooooooooooooooooooooooo

ShadowyWriter: Gracias por tu apoyo. Estoy feliz de tener desde el principio el apoyo de ustedes cinco. Sipi, Shoutmon que la ha sufrido con los golpes, y V-mon se aprovecha, el muy pillo, pero, recuerda, que existe el "karma"^^. Sobre el compromiso del Rey, es lamentable, pero siempre lo más delicado e importante se aparece en el momento menos oportuno^^'

ooooooooooooooooooooooooooooooo

OrionGreymon: OoO ¡V-MOOOOOOOOON! ¡¿QUÉ FUE LO QUE HICISTEEEEEEEEEEEE?!

-¿Eh?- el V-mon, que había intentado huir, se vio rodeado por los digimon del Xros Heart.

-¡¿Tienes idea de lo que costará arreglar lo que le hiciste al lector?!- preguntó Starmon.

-P-Pues...-

-Hay que ver- Gaiomon lo miró tronando los nudillos, al igual que Samanta, mientras Shoutmon preparaba su microfono- Oye, Jefa. ¿Segura que me pagarás por ayudarte a darle una lección?-

-Sí-

-¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooo!

... Y así, V-mon pagó por sus errores, y todos vivieron felices para siempre...

-¡¿Qué tiene de feliz esto?!-

Que raro que no aparezca mi pagina de devianart, pero, si pones "TheZoe611" en google, debe de aparecerte^^

oooooooooooooooooooooooooooooo

Digiacrb: Normalmente publico en la noche... Ahora van a hacer la 1:30 am (es que me concentro en escribir en la noche, porque en el día estudio^^')

-¡AY! ¡Bearmon!- miré molesta al pequeño por el sape que me dio.

-Ups- sonrió el osito.

-Tsch, con todos los problemas que diste hoy...¬¬-

-Oye, ¿a qué se refiere esta loca?- me pregunta Gaiomon- Ya sabes, ese niño del que tanto escribe-

-Ni idea-

-Pero, eso del "shokoro" JUA. ¡Que original!- se burló el samurái, solo para que Samanta lo mandara a volar de una patada.

-¿A qué se debió eso?- me quedé mirando a la niña.

-Estaba estirándome- me aseguró.

-... Mentirosa¬¬. En fin, Kokoromon, ¿aceptas las disculpas de Digi?

-S-Sí- la digimon se restregaba un ojo, consolada por Shoutmon, mientras los demás limpiaban el desastre ocasionado por las lágrimas de ella.

Sipi, hablamos de la misma autora sobre la Duckemon femenina^^. Me basé en ella^^

-¡Taiki! ¡Mi martillo!-le pidió Kokoromon al joven, quien sonrió.

-Lo siento, pero me han pedido que lo confiscara- se disculpó el joven.

La digimon infló los cachetes, hasta que V-mon se le acercó, abrazándola por detrás.

-Obviamente, Kokoromon-chwan, tu me confiscaste a mi- le aseguró, extrañándola.

-¡OYE! ¡ALÉJATE DE KOKOROMON-SAMA!-ordenó Gumdramon, conduciendo junto a Tagiru el tanque que le dio el lector a la Jefa, quien lo quedó mirando.

-¡GHA!- se asustó V-mon.

-¡TAGIRU, FUEGO!-ordenó el pequeño.

-¡SÍ!- y, con solo apretar el botón, el disparo mandó a volar a V-mon, extrañando mucho a Kokoromon.

-... Idiotas-Samanta se quedó mirando como celebraban su victoria ambos compañeros.

En fin, Digi, espero hayas disfrutado el cap^^'

ooooooooooooooooooooooooo

Fanny: Lamento lo de tu Sam T-T. Sipi, la vida de los personajes está de locos, y, si te habrás fijado, nada puede detener las patadas de la Jefa Solo mira como Gaiomon sigue volando^^'.

Lo siento, pero V-mon aun no aterriza, así que no podrá darte una oferta, por ahora^^'

-Yo no le hago bulling a Gaiomon, es que así se trata a estos idiotas- aseguró Samanta.

-Oye, oye... ¬¬-

Me alegra saber que te gusta mi fic, y el saber que leíste "Plumas del Fénix" me alegra mucho más, ¿te gustó? ¿fue horrible la letra? (obvio T-T, pero era mi primer ficT-T) Sería genial que comentaras, para saber. La continuación de ese fic la he dejado pausada desde hace mucho, pero te aseguro que no la he abandonado. Es "Viajes Comerciantes", por si te entusiasmas a leer hasta donde la he dejado^^.

No te preocupes por tu opinión sobre Naruto. Es normal que cosas no te gusten, y cosas que sí. Acepto criticas, pero me alegro de que, aunque no te guste la serie, veas en buen ojo mis fic^^.

¡Gracias por leer!

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takedigi:

Debería escribirte un testamento, o hacerte un monumento. Que dieras un comentario en cada cap... T-T. Me ha dado en el "kokoro"

-¿Yo qué?- me miró curiosa Kokoromon.

Muchas gracias, te escribiría más, especialmente por tú último comentario, pero me vence el sueño, así que espero que perdones esta pequeña negligencia de mi parte.

Espero hayas disfrutado este cap^^

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Miss Simpaty: Gracias por leer mi fic, y espero estes disfrutando los capitulos, y este. Gracias por leer^^.


Gracias por leer, y haber esperado este cap. En el próximo, tal vez igual de largo, termine esta batalla^^.

Como un pequeño comodín, aviso que abrí un Blog donde he subido dibujos de este fic (aunque no he actualizado por la U T-T)Espero vayan a ver y disfruten los dibujos^^.

Muchas gracias por todo su apoyo ante esta historia^^.

Nos vemos en el próximo cap, y no olviden comentar^^