Capitulo 29: Con la ayuda de Lee

Una joven genin corría a toda prisa por la aldea, sus pasos resonaban estruendosamente mientras se iba acercando cada vez más y más al área de entrenamiento de Konoha. La brillante luz del sol podía ser capaz incluso de enceguecer a cualquiera… Tanta tormenta que había acarreado la aldea por casi dos semanas después de la muerte del cuatro Hokague… lo cual parecía que incluso el clima mismo llorar lágrimas por la pérdida de tan importante Shinobi…

Pero ahora la primavera había tocado a las puertas hacía ya un mes en Konoha… ahora las flores habían comenzado a brotar perezosamente, como si no existiera apuro alguno para hacerlo… tenían toda su temporada…

La chica siguió su camino con rapidez hacia el área de entrenamiento donde encontró a dos de sus amigas entrenando duramente. Sus ojos azul claro se posaron primero en una y luego en la otra al momento en el que ellas reparaban en su presencia y dejaban de entrenar para observarla con desconcierto.

-¡Ino…!- exclamó una de ellas, TenTen, con cierto asombro al darse cuenta de la expresión tensa de su compañera.- ¿Pasó algo con…?

La otra, Hinata, frunció apenas el seño demostrando la misma duda que su amiga. Hacía un par de días que uno de los Shinobis de la aldea se había marchado inesperadamente de la aldea sin dejar ni siquiera una explicación de por qué lo hacía. Sasuke Uchiha solo había hablado con Sakura quien había sido la última persona que lo había visto por última vez… y según ella, se marchaba para siempre de la aldea, dejándolo todo atrás, todo para irse con Orochimaru… el mismo acecino del cuarto Hokague…

Ino solo bajó un poco la cabeza.

-Aún no han podido encontrar a Sasuke… he oído de Sakura que la Hokague ha pedido ayuda a aldeas aliadas hace un día… pero después de eso… - La rubia alzó sus ojos llorosos a sus dos compañeras kunoichis con una leve tristeza en sus ojos.- Aún no entiendo por qué lo hizo… ¿Prefiere el poder que a estar con sus amigos…?

TenTen acudió a ella y la rodeó con sus brazos, donde Ino posó su rostro para poder desahogarse completamente y en silencio. Hinata solo entornó su mirada con cierta lastima, en algún sentido le gustaría poder ayudar en la búsqueda de ese hombre que en algún sentido le inspiraba algo de temor… De igual manera comprendía perfectamente la situación de Ino, de alguna manera se sentía identificada con su situación… E Ino no podía hacer absolutamente nada… ella solo debía permanecer allí, a la espera de que un milagro culminara con su tortura y le trajera de regreso a su amado Sasuke…

Intentó sonreír levemente, con cierta lástima. No… definitivamente su situación de Ino no se parecía a la suya… ella, Hinata, había tenido que ir por si misma a enfrentar la tortura por la cual estaba pasando, había tenido que ahogar ese amor que sentía por dentro para luego intentar aniquilarlo… pero eso era algo que no podría morir jamás dentro de ella… aún así aunque hubiera tenido que negar ante todas las caras durante tanto tiempo que ella ya no sentía nada por ese errante asesino de Suna… no podía evitar el darse cuenta de que mentía, mentía una y otra vez, puesto que jamás había olvidado a Gaara…


-Fue un golpe de suerte… me hubiera asesinado…

Se recostó sobre un tronco en donde se dio tiempo para tomar un respiro. En pocas horas había llegado a los bosques frondosos de Konoha, instado por el pedido de ayuda que la nueva Hokague había enviado a Suna en una misión de alto rango, en donde se veían vinculados Orochimaru y sus secuaces.

Una misión de rescate.

El rescate de Sasuke Uchiha…

Otra vez en Konoha…

Casi sin habérselo planteado mucho… solo había decidido seguir las órdenes que dictaba su hermana mayor y en cuanto cada uno había detectado una presencia diferente, tomaron caminos disímiles; separándose y reuniéndose con los genins de Konoha.

Ya sabía de antemano que iba a ayudar a quien casi había matado en las eliminatorias Chuunin. Pero de alguna manera pensaba disculparse con él, demostrarle que no tenía ya deseos de quitarle la vida, sino de alargársela un poco más al acudir a su ayuda y matar a quien estaba a punto de acabar con él; El nombre de ese Shinobi exiliado era Kimimaro. Quien había estado incluso a punto de matarlo a él mismo de no ser por haber tenido un golpe sumamente fuerte de suerte consigo.

-No, no creo que sea así…- lo contradijo Lee, igual de agotado que él.- Mi Sensei siempre me dijo que un buen ninja construye su propia suerte…

Gaara entornó un poco la mirada, recordando la cara de esa persona de la cual le estaba hablando, el mismo hombre que se había interpuesto entre él y Lee cuando había intentado terminar con él.

-Ese maldito entrometido… -murmuró por lo bajo con cierta repugnancia.

-¡Mi Sensei no es nada de eso!- lo defendió Lee con enojo, recordando lo mismo que su interlocutor.- Si el intervino solo aquella vez fue porque yo no era lo suficientemente fuerte… Te estoy muy agradecido por haberme salvado… pero te advierto que no permitiré que alguien se exprese mal de él.

-Entonces tu también… -repuso Gaara en cambio, observando atentamente el paisaje que había quedado después de aquella pelea que había tenido con Kimimaro… solo sobraba ahora un terreno devastado y arruinado.- Tú también tienes a alguien importante en tu vida que honras y reverencias tanto que cualquier insulto a esa persona te lo tomas personal… y mientras más cercano… más grande es el dolor…

Cerró sus ojos sintiendo otra vez la pesadez de las palabras de aquel ya difunto Shinobi el cual defendía a muerte la memoria de Orochimaru… sus palabras atravesaban su cabeza una y otra vez, quedando inmersas en su mente sin poder ser capaces de marcharse, sino que allí se quedaban… revoloteando y torturándolo…

"Seguiré con vida, no estoy solo. Parte de mi seguirá sobreviviendo en el corazón de Lord Orochimaru para siempre" "El fue el que le otorgó un sentido a mi vida… ¿Cómo podría esperar que lo entiendas?"

¿Qué lo entendiera…? Claro que lo entendía… y eso mismo era lo que le estaba produciendo otra vez aquella sensación de vacío que había intentado tapar e ignorar durante tanto tiempo que había estado lejos de esa persona que había llegado a inspirarle un sentimiento parecido…

-Ese alguien te da tanta fuerza como para pelear por él… y para morir por él…

Lee lo observaba aún anonadado, sin siquiera atreverse a interrumpirlo. Aunque viendo detenidamente la profundidad de las palabras de Gaara, comenzó a advertir un dejo de melancolía en su voz. Tal vez se trataba de una melancolía que el mismo intentaba ocultar fallidamente.

-Parece que tu también tienes a alguien especial así… - murmuró Lee con una leve sonrisa.

Gaara en cambio, bajó un poco su mirada.

-Creía tenerlo… Pero lo que admiro es que incluso Kimimaro alababa a alguien que no era virtuoso… Tal vez, es incluso mejor alabar a alguien perverso a la fría soledad…

Su compañero no respondió nada momentáneamente. Ambos se sumieron en un incómodo silencio en el cual solo se podían oír el susurro del viento e incluso el trinar de algunos pájaros. Fenómenos que pasan desapercibidos en cualquier otra situación.

-¿Esa persona hizo algo malo para que dejaras de admirarla?- se atrevió a preguntar Lee, después de unos minutos.

Gaara tardó unos segundos en responder, unos pocos segundos que se hicieron eternos.

-Digamos que yo fui el que cometí el error… -Observó atentamente las perezosas nubes las cuales flotaban lentamente sobre sus cabezas, ajenas completamente a todo lo que sucedía.- Fui un maldito egoísta que solo estaba pensando en salirse con la suya… tenía miedo de lo que me depararía el futuro hiciera o no lo correcto… pero jamás hice lo que debía, y las consecuencias fueron bastante malas… terminé perdiendo a la única persona por la cual he sentido lo mas cercano al "amor". –Suspiró apenas, luego sonrió percatándose del descuido que había cometido… ¿Qué lo había hecho el ponerse tan sentimental…? - …y la verdad es que no se por qué estoy hablando de esto contigo…

El chico de Suna comenzó a levantarse de su puesto. Ya se sentía un poco mejor, había recuperado algo de sus energías aunque su nivel de chakra siguiera siendo realmente bajo. Tomó su calabaza del suelo y se la colgó a la espalda mientras le devolvía una fría mirada a Rock Lee.

-¿Puedes moverte o necesitas que te cargue?

El de verde se sobresaltó por su pregunta repentina puesto que había estado envuelto en sus pensamientos durante todo el momento. Tan solo le brindó una leve sonrisa a Gaara antes de ponerse él también de pié en un ágil salto, demostrándole que estaba completamente bien.

-Entonces… vallamos a Konoha… debo escoltarte hacia allá… -musitó el pelirrojo comenzando a caminar sin muchas ganas.

Lee comenzó la marcha detrás suyo, sin aportar absolutamente ningún tema de conversación. La aldea no estaba a muchos minutos del bosque en donde se encontraban en esos momentos.

En cuanto ya el silencio entre ellos se había vuelto incómodo y mientras surcaban el bosque ya saltando de árbol en árbol, el de cabello negro azabache y cejas encrespadas se dispuso a seguir hablando sobre el tema que habían dejado por la mitad… bueno, que él mismo había decidido dejar por la mitad puesto que no quería acotar nada por el momento tan tenso por el que Gaara estaba pasando… temía que llegara a pasar por uno de sus brotes psicóticos otra vez… aunque podía notar que él había cambiado bastante en esos meses que habían pasado desde que se habían conocido…

-Ammm… Gaara-Kun… -comenzó con cierta duda en su voz.- ¿Por casualidad… esa persona de la cual hablabas antes… era acaso Hinata-Chan?

Observó con temor como la expresión de su acompañante se tensaba de repente.

-No encuentro razón por la cual me preguntes eso. –repuso él, en cambio, con sequedad.

-Bueno… cuando todos los de la arena se fueron, se esparció un rumor solamente… y solo tenía curiosidad.- se excusó rápidamente con nerviosismo.- Pero supongo que como ahora Suna y Konoha vuelven a estar en paz, volverás a hablar con Hinata y todo estará resuelto… ¿No es así…?

Gaara soltó una risa descarada.

-No te creas que todo es así de fácil.

-¿Entonces qué piensas hacer cuando llegues a la aldea?

-Pues pensar en un método por el cual marcharme lo más rápido posible.

-¿¡Y no afrontar los problemas como un verdadero Shinobi!- se escandalizó el de cabello negro tomando levemente un aire de superioridad.- Pues Gai-Sensei me ha dicho que un verdadero Shinobi siempre debe enfrentar sus problemas e intentar resolver…

-Me importa muy poco lo que ese entrometido te halla inculcado en la cabeza.- lo interrumpió Gaara severamente.- No puedes comparar un simple problema con una invasión y una traición… eso no se perdona con facilidad… y a veces ni siquiera se perdona…

-¡Yo podría ayudarte si es que dejas de criticar a Gai-Sensei!- Repuso Lee con cierto enfado pero al observar como la expresión de Gaara se tornaba tensa, lo animó a seguir.- Piénsalo, Gaara-Kun… yo podría elaborar un plan para que tu y ella volvieran a ser "amigos" como lo eran antes…

Gaara detuvo su andar rápidamente, posándose libremente sobre una de las ramas de un grueso árbol. Ya no observaba a su compañero, sino que se encontraba completamente anonadado… Desde que había recibido la noticia de que volvería a Konoha había pensado en un millón y medio de maneras en evadir la presencia de Hinata para evitar inconvenientes entre ambos y en su interior… Jamás se le había cruzado por la cabeza la posibilidad de llegar a un acuerdo con ella… era sumamente imposible que lo perdonara puesto que lo que había hecho no tenía perdón.

Y aun así resonaban las últimas palabras que había oído de ella en su cabeza, como si taladraran su mente una y otra vez. Y cuando creía que su corazón estaba sanando lentamente, los recuerdos volvían y con ellos el agudo dolor…

Pero ahora estaban ofreciéndole ayuda, una oportunidad de poder volver a estar a su lado… de volver a sentir otra vez aquella sensación tan grata que invadía su cuerpo cada vez que la sentía a su lado… todas aquellas infinitas sensaciones habían quedado grabadas tan fuertemente en su mente y en su cuerpo que ya no podía ser capaz de olvidarlas jamás, incluso aún si el tiempo hubiera pasado tan rápida o lentamente.

-¿Qué me dices?- inquirió lee con una sonrisa amplia.- ¿Aceptas mi ayuda… haremos juntos un plan?

El de ojos aguamarina bajó su mirada con terror, estaba realmente aterrorizado por la idea de lo que podría suceder… no quería volver a sufrir aquello por lo que ya había pasado antes… Pero era una opción que debía correr si es que quería recuperar su afecto…

O al menos se conformaba con volver a verla. Solo una vez más…

-D-De acuerdo… -musitó casi de manera inaudible.

Lee exhaló una leve carcajada y posó una mano sobre el hombro de su compañero.

-Ya verás que todo saldrá bien. Jamás me imaginé ver al temerario Sabaku no Gaara tan afligido… y mucho menos por amor…

-Nada me prohíbe cerrarte esa garganta en este mismo lugar donde nadie nos ve… -lo amenazó el aludido con voz seca al igual que la refulgurantes mirada que le brindó, lo cual produjo que Lee se alejara atemorizado.

-¡S-Sumimasen…! –Exclamó rascando la parte trasera de su cabeza.- Prometo que no volverá a pasar…


"Se ha ido."

Esas fueron las palabras que produjeron que la chica callera de rodillas al suelo. Intentó ayudar en algo y se agachó para intentar contenerla. Los sollozos de Ino le ablandaron significativamente el alma a tal punto de que ella misma iba a caer dentro de su propia agonía incluso.

-No llores, Ino… -musitó Hinata acariciando levemente sus rubios cabellos.

-Mi Sasuke no va a volver… -gimoteó la chica.- Nunca jamás lo volveré a ver… él era todo para mí… Si tan solo me hubiera pedido que me marchara con él no lo habría dudado… no puedo creer que se halla marchado con ése hombre…

-Y-Ya deja de l-lamentarte… -insistió la chica de ojos perlados, cada vez más cerca del llanto puesto que ver a Ino en tal situación estaba quebrándole cada vez más el alma.

A veces se preguntaba por qué la vida debía ser tan mala con la gente, por qué las personas estaban destinadas a sufrir tanto… le resultaba muy injusto ver como el amor era capaz de darte un mundo de felicidad y arrebatártelo todo tal como llego, con la misma rapidez y fuerza con la que se plantó en tu vida.

-Hinata, déjala en mis manos.

La chica alzó su vista hacia una figura de su misma altura. Una chica de ojos marrones las cuales le sonreía tiernamente a la vez que se agachaba para sostener a Ino por los hombros y consolarla con un par de palabras de aliento antes de volver a dirigirse a ella.

-Se que eres mucho más sensible que yo y que por esa razón todo puede afectarte en mayor medida. Tómate un descanso.- dicho esto, TenTen instó a Ino a ponerse de pié y salir de la enfermería.

-P-P-Pero C-Choogi… S-Shikamaru e-está… s-solo… -repuso la rubia entre gemidos lastimeros intentando resistirse.

-Choogi se pondrá bien. – Aseguró TenTen.- Shikamaru solo está estresado… y tú también, por eso vamos a mi casa a tomar algo y a calmar tus nervios, Ino.

Ambas chicas se perdieron por el pasillo. Hinata las observó el lugar por el que se habían perdido hasta que las voces dejaron de resonar por el pasillo. Volvió apenas su vista por sobre su hombro hacia la sala de espera en donde se encontraba Shino esperando para saber algo sobre el estado de Kiba el cual era uno de los más leves… pero Neji también estaba en riesgo…

Hacía muy poco tiempo que ella y Neji habían comenzado a tener una mejor relación… él se comportaba mucho más humano con ella. Podría decirse que incluso tenían una leve relación como primos, tal vez una algo distante… pero primos al fin.

Todos habían terminado en un estado delicado… al igual que Neji, Choogi y Kiba… también estaba Naruto el cual había quedado inconsciente tras su pelea con Sasuke… De igual manera, todos habían regresado menos Lee.

No sabía absolutamente nada sobre lo que había sucedido. Solo que la misión había fracasado… Pero al menos solo deseaba que todos estuvieran a salvo, eso era lo mínimo que deseaba para todos… ellos que tanto se habían sacrificado.

-¿¡Hey… Hinata-Chan!

La chica se volteó con rapidez al ser llamada por una voz conocida y sonrió con alivio cuando divisó una figura vestida de verde, más alta que ella y de un brillante cabello negro, caminar por el pasillo a paso acelerado. Probablemente el monstruo verde de Konoha era uno de los que mejores habían resultado de la misión.

-¡Me alegro tanto de que estés bien, Lee!- exclamó Hinata juntando ambas manos sobre su pecho.- Pero deberías ir con un ninja medico para que te revise…

-Eso haré.- musitó sin mucho ánimo. Luego de eso comenzó a caminar con bastante ánimos hacia la sala de esperas, aunque antes de traspasar por la puerta, se volteó con rapidez y con una sonrisa en sus labios se excusó.- Hemmm… ¿Podrías ir a buscar mi mochila en los jardines…? Es que creó que me la he olvidado ahí y… mmm… bueno, temo que me la roben…

-¡Ho, no hay problema!- exclamó ella y le brindó una sonrisa antes de dirigirse con rapidez hacia los jardines del hospital.

Logró llegar en menos de un minuto. El jardín estaba completamente silencioso aunque de igual manera no era demasiado grande por lo que podría encontrar esa mochila con facilidad… fuera donde fuera que Lee la hubiera dejado…


Se balanceó sobre su cuerpo una y otra vez como un péndulo. Sus manos estaban húmedas por el sudor, e incluso su cuerpo entero estaba tieso, incapaz de moverse, incapaz de salir corriendo… huir de toda aquella situación… Cerró sus ojos con fuerza para así poder sentirse, de alguna manera, "invisible" frente a toda aquella realidad que lo cegaba, lo paralizaba y sentía que a la vez, lo mataba.

Estaba tan cerca… tan cerca de salir corriendo… de uír de la realidad… o de correr hacia ella y estrecharla entre sus brazos, decirle cuanto la había extrañado en aquellos meses que había pasado alejado de su lado y cuando la necesitaba ahora que había comprendido una vez más lo que significaba vivir sin ella…

"Tranquilo, cuando te sientas preparado solo dímelo y buscaré la manera de que ella no se reúsa a verte" esas habían sido las palabras de Lee antes de marcharse… ¿Y qué si nunca se sentía listo…? ¿Y qué si escapaba en aquel mismo momento, si volvía a Suna y nunca jamás se atrevía a regresar…?

Sabía que todo culminaría en desastre… si ella lo veía… si Hinata volvía a sentir aquellas sensaciones de la última vez y volvía a gritarle… su mundo volvería a derrumbarse, no soportaría aquella vez el que lo viera llorar como había llorado durante todos esos días… Su ego seguía roto en un millón de pedazos aunque intentara disimularlo…

Por dentro seguía despedazado.

Sintió repentinamente la presencia de unos pasos no muy lejanos. Uno y otro sucesivamente, caminando como si estuvieran indecisos, torpes.

"Qué sea ella…" "NO, que no sea ella…" se repetía una y otra vez en su mente. Lo aterraba sacar conclusiones a fin de cuentas, pero no podía evitar tener un muy mal presentimiento sobre aquello…

Cuando los pasos se detuvieron en seco su corazón se aceleró; Cada vez residía peores presentimientos, e incluso su cuerpo volvía a temblar con violencia. Cerró sus ojos más fuertemente sintiéndose quebrar por dentro, el silencio que reinaba en aquel lugar lo estaba ahogando… ¿Pero por qué huía? ¿Por qué no enfrentaba la realidad? ¿Realmente era un simple cobarde…?

No, definitivamente no lo era, no era un cobarde.

Abrió sus ojos apenas y alzó su cabeza. Sus pupilas aguamarina se desviaron a la figura que se encontraba en frente, petrificada. La fuerte luz del sol impidió momentáneamente su visión, pero cuando logró centrarla ya no tuvo dudas de quien se trataba.

Bajó sus ojos rápidamente en un acto involuntario. Cerró sus manos en puño para que dejaran de temblar… Ahora la pregunta era ¿Qué hacia ella allí… justamente allí…? ¿Por qué el destino debía jugar tan cruelmente con su vida?

Continuará


Hola! Primero, lamento mi retraso de tres semanas... Sepan entender que mi falta de tiempo y de inspiracion convinadas son un dolor de cabeza... u.u Pero este fin de semana he decidido asegurarme de terminar el capitulo y seguramente en dos dias estare escribiendo el proximo puesto que ya tengo algo despejada mi mente :)

Les agradesco sinceramente sus reviews, sepan que me tomo el tiempo de leerlos todos y que me reconfortan mucho en mi pequeño trabajo que es el de escribir, para seguir haciendolo cada dia. Es como una forma de pago para mi =)

No tengo mucho q comentar, solo que ya le quedan muy pocos capitulos a la segunda parte y que la tecera no es muy larga... Pero tendra una trama un tanto interesante, digamos que la trama principal del fic es el amor "imposible" entre Gaara y Hinata, pero en cada parte se agrega un problema diferente segun sus edades... Bueno, la tercera parte tiene problemas un tanto mucho mas complicados para ambos.

Creo q eso es todo... nos vemos!