La noche anterior no hubo más palabras después de la conversación entre las chicas, se quedaron abrazadas en el sofá hasta que Kurt y Santana regresaron, los chicos las miraron y entendieron que habían conseguido su objetivo, sin embargo no sabían que ocurría algo más profundo entre ellas. Las chicas decidieron acostarse pronto, querían estar solas, Rachel fue la primera en tumbarse en la cama y Quinn que llegó cinco minutos más tarde la abrazó y hundió su cabeza en el pecho de su novia, no hacían falta palabras, solo querían demostrarse cuanto se querían y se habían echado de menos, pasaría un tiempo hasta que volvieran a estar en esa posición de nuevo, finalmente el sueño las venció.
Cuando sonó el despertador por la mañana Rachel volvió a la realidad, era el día, al fin sabría si tenía el papel o no, el proceso de selección estaba siendo realmente largo y tormentoso pero esperaba obtener su recompensa, antes de ir a la ducha se giró para mirar a Quinn dormir, la rubia parecía cansada, pensó Rachel, que apartó el pelo de su cara y le dio un beso.
Una hora más tarde Quinn esperaba a Rachel en la puerta del apartamento con un par de maletas, ya había avisado a Shelby de que pasaría unos días en su casa, se ofreció a llevar a las chicas al teatro y llevarse también las maletas de Quinn a casa de forma que las dos chicas pudiesen estar libres, no quiso preguntar qué había ocurrido ya tendría tiempo de hablarlo con la rubia. Mantuvieron conversaciones triviales durante el camino en coche, en el que Quinn no soltó la mano de Rachel, gracias a Shelby habían llegado al teatro con media hora de antelación por lo que la rubia decidió llevar a su chica a tomar un café.
-Va a salir bien Rachel, no me imagino que clase de actor no funcionaría contigo- le dijo amablemente mientras estaban en la cafetería.
-Espero que sea verdad- se notaba la tristeza en su voz.
-Rachel- la morena la miró- prométeme que cuando entres en ese teatro vas a olvidar todo lo que pasa en tu vida y te vas a concentrar solo en hacerlo bien- le pidió su chica.
-Te lo prometo- dijo antes de abandonar el café y volver al teatro, ya era la hora- muchas gracias por acompañarme Quinn.
-Encantada de hacerlo Rachel, es importante, mucha suerte- se acercó para dar un abrazo a la morena y un último beso pero esta vez en la mejilla- luego me cuentas que tal ¿vale?
-Gracias Quinn- le regaló una última sonrisa antes de entrar en el teatro.
Rachel entró al teatro, en la recepción le habían dicho que la esperaban en el escenario, cuando llegó a la gran sala se encontró con tres personas en el escenario. Se presentaron uno a uno, el director de la obra Jim, el protagonista masculino Paolo, que era un reconocido actor de Broadway y la productora de la obra Kate. Explicaron rápidamente a Rachel en qué consistiría la prueba, tendría que leer parte del guión con Paolo y cantar con él para ver si se entendían en el escenario y sus voces se acoplaban bien.
La morena estaba nerviosa pero esperaba que no se le notara, cogió el guión que le habían dado y memorizó la parte que iban a interpretar en apenas cinco minutos, sus clases en NYADA y las numerosas veces que había visto Funny Girl iban a tener su fruto y lo sabía, necesitaba tener ese papel. Comenzó a leer líneas con Paolo y a moverse por el escenario como pez en el agua, los estaba impresionando, podía sentirlo, en apenas quince minutos le dijeron que descansara que ahora venía la parte de cantar, la morena se apresuró a beber agua y a relajarse antes de entonar los primeros acordes de una de las canciones del musical y acompañar a Paolo. Jim, el director, les interrumpió en mitad de la canción diciendo que había tenido suficiente, Rachel estaba seguro que sus voces se habían acoplado bien pero la actitud del director la había dejado confundida.
Tras un breve rato de charla entre ellos volvieron a llamar a Rachel, que esta vez sabía que la hora de la verdad había llegado, sin embargo sintió como su mundo se iba derrumbando cuando Jim empezó a explicar que era una apuesta arriesgada poner a alguien novato en una producción musical tan reconocido cómo iba a ser esa, sabían que encajaba perfectamente en el papel pero necesitaban algo de tiempo para pensar porque no estaban seguros de sí era la decisión acertada. Rachel, haciendo apego de su orgullo, les regaló una sonrisa antes de dirigirse a la salida pero cuando estaba a punto de salir se giró para hablarles.
-¿Sin experiencia decís? Decirme si alguien con experiencia sería capaz de cantar esta canción como yo- dijo antes de acercarse al escenario para cantar 'Don't rain on my parade', la canción que llevaba ensayando desde que tenía tres años.
Cuando finalizaron los últimos acordes sabía que los había impresionado con su actitud y su actuación, podía verlo en sus caras pero antes de que tuvieran tiempo de volver a decirle algo Rachel salió del teatro con un simple 'esperaré vuestra llamada'. Hubiese dado lo que fuera por encontrarse con Quinn a la salida del teatro pero la rubia no estaba allí, ni estaría en casa cuando volviera, debería contentarse con llamarla para contarle las noticias más tarde.
Mientras tanto Quinn estaba ya instalada en casa de Shelby, jugando con Beth, agradeció más de diez veces a la mujer que la dejara quedarse allí unos días y explicó un poco la situación a Shelby, no quería entrar en detalles porque al fin y al cabo no dejaba de estar relacionado con la vida de su hija, pero le contó lo suficiente como para que la entendiera y la apoyara en su decisión.
Lo que en un principio era una situación para unos días se había alargado más de lo que ambas chicas esperaban, casi un mes hacía que Quinn compartía casa con Shelby y Beth, no se podía quejar, tenía a su hija durante todo el día y Shelby la cuidaba como a una hija, pero echaba de menos a Rachel, no se imaginaba como debía sentirse ella sola en el apartamento acompañada solo a ratos por Santana o Kurt.
Habían continuado con su acuerdo y se llamaban o escribían casi todos los días, se habían visto en unas cuantas ocasiones las dos solas pero aún estaban tensas y surgía algún comentario que volvía a dejarlas pasos atrás en los avances que habían hecho, era por eso que Quinn aún no había vuelvo al apartamento, sabía que si regresaba en esas condiciones con Rachel acabarían teniendo una pelea mayor en la que podrían decirse cosas realmente hirientes.
La morena aceptaba poco a poco el trabajo de Quinn cuando comprendió que la chica apenas tenía más trato con Dereck que por emails o llamadas para concretar cosas sobre el blog ya que el fotógrafo se pasaba la mayor parte de su tiempo de viaje por todo el país. La rubia por su lado había tenido que aceptar que si Rachel conseguía el papel en la obra iba a pasarse el día ensayando y besando a un guapo actor de Broadway lo que les había ocasionado algún que otro roce cuando Quinn sacó el tema durante un paseo de ambas.
Estaba siendo difícil, no había duda, pero se estaban fortaleciendo, Rachel lo sabía, estaban aprendiendo a hablar y a tratar los problemas como adultas, resolviéndolos y no ignorándolos como habían hecho semanas antes de que la rubia se mudara.
Les había costado muchísimo pero después de varios encuentros en los que habían pasado la tarde riendo y disfrutando en lugar de peleándose sabían que en pocos días podrían volver a estar completamente juntas.
Sin embargo el destino es caprichoso y ambas chicas iban a recibir una llamada ese día que cambiaría el rumbo de sus vidas. Quinn fue la primera en recibir la llamada, se sorprendió cuando vio el nombre en la pantalla, hacía meses que no hablaba con ella ¿para que la llamaba ahora? Pensó la chica justo antes de decidirse a contestar.
Apenas una hora después estaba con las maletas hechas explicándole a Shelby lo ocurrido y despidiéndose de su hija, esperando volver pronto, se dirigió al aeropuerto e intentó localizar a Rachel por el camino, pero la morena no respondía por lo que finalmente tuvo que resignarse a dejar un mensaje de voz en el buzón de la chica 'Rachel soy yo, llámame por favor, tengo algo que contarte, es importante, te quiero'
Rachel no contestaba al teléfono porque se encontraba atendiendo otra llamada, la llamada de su vida según la denominó ella. Kate y Jim la habían convocado en media hora en el teatro, así que corrió todo lo que pudo sin mirar su teléfono cuando llegó no tardó en mostrarse impaciente.
-Por favor no me hagáis sufrir más- rogó
-Enhorabuena Rachel Berry, eres Fanny Brice- le anunciaron
-¿En serio? Oh dios mio, gracias- dijo antes de lanzarse a abrazar a ambos.
La morena salió corriendo del teatro, quería contárselo a todos sus amigos, a sus padres, pero antes había una persona que debía y se merecía saberlo en primer lugar, se dirigió a casa de Shelby y llamó a la puerta insistentemente cuando llegó.
-Rachel, ¿qué haces aquí?- se sorprendió por la presencia de la chica.
-Hola Shelby, ¿está Quinn? Es importante- dijo entrando al apartamento para buscarla
-Rachel- su madre no sabía cómo explicárselo- ¿Quinn no te ha llamado?
-Pues no lo sé, no he mirado el móvil- cuando sacó del bolso el teléfono vio numerosas llamadas de su chica y escuchó el mensaje, intentó llamarla pero el móvil estaba apagado, ¿qué estaba pasando?- Shelby, ¿Qué ha pasado con Quinn?- preguntó asustada.
Shelby decidió entonces que no podía esperar a que Quinn aterrizara para que hablara con Rachel porque sino a la morena le iba a dar un infarto allí mismo por no saber que ocurría. Le explicó que la chica había recibido esa misma mañana una llamada de Judy, su madre, pidiéndole que fuera a Chicago, no quiso entrar en detalles con su hija, eso era parte de Quinn, pero si le contó que Judy se estaba divorciando de Russel por muchos motivos pero sobre todo porque no soportaba estar más tiempo sin ver a su hija, cosa que el hombre le había prohibido. Rachel no se podía creer lo que escuchaba, entendió entonces porque Quinn había salido corriendo así pero hubiese deseado poder ir con ella, dejó un par de mensajes pidiendo que por favor la llamara.
Era el turno de Rachel de contarle a Shelby lo que había logrado, su debut soñado en el papel que siempre había querido.
-Me siento orgullosa de ti Rachel, sabía que lo llevabas dentro- le dijo haciendo que Rachel se sonrojara- y sé que Quinn también lo estará, tranquila, seguro que llama en cuanto tengo un momento.
-Eso espero necesito saber que está pasando y cómo esta llevando esta situación-le explico a su madre
-Quinn es una chica fuerte Rachel, estará bien, hoy es un día para que celebres lo que has logrado- le acercó dos vasos para brindar con ella
-Sí, tienes razón – brindó con su madre y disfrutó un rato más hasta que recibió un mensaje de su chica
Quinn: Rachel, amor, estoy en Chicago, larga historia, estoy bien no te preocupes por mi, te llamo en cuanto pueda.
Miró a su madre con ojos tristes.
-Rachel, confía en ella, esa chica está perdidamente enamorada de ti, he podido hablar bastante con ella estos días y ni yo misma podría haber elegido una persona mejor para mi hija- dijo haciendo sonreír a Rachel, que no tardó en despedirse para ir a contarle las noticias a Kurt y Santana, al fin y al cabo como había dicho Shelby era un día de celebración.
Y por fin Rachel Berry es Fanny Brice !
Justo cuando las cosas se habían normalizado entre ellas, Quinn tiene que marcharse por asuntos familiares! ¿Cuánto tiempo tendrá que estar la rubia en Chicago? ¿Que le ha hecho cambiar de opinión sobre su madre?
Un saludo!=)
