Siento este periodo de silencio, pero los finales son la muerte. Traigo un capitulito para aliviar la espera, pero este viernes tendréis un capitulo bastante largo a cambio :33
Pienso acabar el fic, así que no os preocupéis ^^
Leer, Review, Repetir :3
"Ya avistamos las pirámides flotantes de shurima en el horizonte, solo nos queda un poco más" Insiste Jarvan.
"¿Y entonces, qué?" Inquiere Ezreal "No tenemos nada parecido a un plan y tú solo pretendes lanzarte contra los noxianos en cuanto los veamos. ¡Ni siquiera sabemos si están de camino a las pirámides o no!".
"El informador de Kassadin asegura que es allí donde se abrirá la puerta. Todas esas estructuras flotantes se están moviendo hacia el mismo lugar" Dice señalando un mapa del desierto.
El explorador se deja caer de espaldas en una silla de madera, agotado por la marcha a través de las ardientes arenas. Se quita una de las botas y la vacía de arena y polvo sin prestar mucha atención a las quejas del príncipe.
"La moral está baja" Apunta el chico. "Han muerto demasiados amigos y familiares como para que quede alguien en todo el continente con ánimos para una batalla más".
Ambos suspiran con cansancio. La moral está, en efecto, al límite. Ha tocado fondo, mas bien, así que ya no hay nada que la pueda empeorar.
Jarvan abre un arcón y saca un papel cuidadosamente plegado, en cuyo reverso está la firma de Lux.
"Encontré esto en la habitación de Garen. Ella quería que se te entregara si...no volvía".
Ezreal coge la carta y, tras haber leído apenas un par de líneas, abandona el pabellón para leerla a solas.
Ha devorado las almas de los caídos en las batallas, ha recorrido medio continente para adelantarse a cualquiera que aspire a corromper su nuevo hogar, y se ha convertido en el ser más poderoso que nadie haya visto. Nasus alcanza, por fin, la pirámide que ha estado buscando durante semanas. Ha estado en muchas, pero solo ésta podría interesar al mago del vacío. A diferencia de los demacianos y noxianos, el bibliotecario entiende las escrituras que cubren la inmensa estructura. Hablan de ejércitos dispuestos a surgir a la llamada de un poderoso líder. Una enorme legión de criaturas deformes que aguardan en los límites de esta dimensión, arañando con ansia las paredes de la misma buscando un resquicio por el que entrar a Runaterra. Pero lo más aterrador es que estos textos dicen también formas de controlarlos a voluntad. Si Malzahar se apodera de todo este conocimiento, tendrá el mundo a su alcance, y eso es algo que Nasus evitará a toda costa, aunque tenga que morir para lograrlo.
Leona sigue al sol con la mirada a medida que se acerca al horizonte y desaparece entre las dunas. Diana, tras ella, espera en silencio a que termine de presentar sus respetos a los caídos. Por el sonido sabe que su compañera está llorando.
"No puedes culparte por lo que les pasó" Susurra la lunari.
"No me culpo, solo lamento no haber estado al otro lado del campo de batalla cuando me necesitaron".
Ella da un paso adelante y le rodea el cuello con los brazos. Nota la calidez de su piel, pero también las lágrimas descendiendo por su rostro.
"Entonces tú habrías caído allí también. Por favor, no puede seguir flagelándote por ello".
"¿Me recuerdas por qué tenemos que seguir avanzando hacia el sur?".
"Porque tenemos una guerra que ganar, y porque yo no podré hacerlo sin ti".
"Y cuando ganemos, no tendremos ningún sitio al que volver. No hay ni ruinas que reconstruir donde estaba nuestra casa".
"En las aldeas de la cordillera habrá supervivientes. Reconstruirás a los solari desde la nada, todos lo saben".
Una risa amarga se escapa de los labios de la joven.
"Nadie debería tener que llevar a cabo semejante tarea".
