Capítulo 29:

Gaiden de Hasgard/Rasgardo-Aldebaran de Tauro, Teneo de Tauro, Dennis Avarius y Cor Tauri

Pasado: El suelo temblaba a su paso, el fragor de la batalla se hacía sentir, aquellas estructuras dañadas comenzaban a tener grietas, el paso firme y la posición que mantenía aquel sujeto, aquel enviado del Santuario que había llegado para cumplir su misión era de digna admiración, mientras que restos de escombros y mampostería volaban por todas partes y él mantenía su postura ante el enemigo, sumado de que unos niños lo observaban, ocultos tras una pared que había allí, veían cómo se desarrollaba aquel enfrentamiento, asustados, uno de ellos le preguntó a una chica de cabello azul y ojos púrpura oscura, piel de tono claro junto a un vestido blanco largo, la cual miraba cómo iba gestándose la pelea, deseando saber si el Maestro iba a poder contra el enemigo; pero ella, con seriedad, le dijo que nunca se rendiría aquella persona que los protegía.

- ¡MAESTRO, APLASTE A ESE ENANO. NO PIERDA, MAESTRO!.- Le animó aquella chica, cuyo nombre era Celintha, quien con todas sus fuerzas le mandó sus palabras de apoyo y eso llamó la atención de aquel Enviado del Santuario, el cual y lanzó risa ante ese momento.

- ¿Enano?.- Preguntó aquel hombre de largos cabellos blancos, de estatura atlética y alto, portando la Armadura Dorada de Tauro, mientras que delante suyo se hallaba su enemigo, el cual era un personaje de contextura musculosa y bien formada, media 2 metros de estatura y sus cabellos eran largos y de color rojo. Éste sostenía su puño contra el Santo de Oro, quien resistía ante aquella embestida.- Es la primera vez que me dicen algo así.- Río y de la boca de aquel Autómata de Bronce salía una cortina de humo, reflejando su furia ante aquel invasor.- No digas cosas malas enfrente de los niños, ¿por qué no intentes enfriar tu cabeza y hablamos?.- Sugirió el forastero tranquilamente; pero el rival lo soltó y se preparó para darle otro golpe.- ¡No eres muy educado, maldición!. En ese caso.- Sostuvo, ahora con seriedad y de ahí se cruzó de brazos, preparándose para responder.- ¡"GRAN CUERNO"!.- Exclamó y lanzó su ofensiva contra el Autómata, pero éste falló; un ataque que es capaz de destruir una Montaña, no había podido contra el oponente, quien se erguía firme y severo ante el enemigo, cosa que alegró a los niños y a Celintha de que su Maestro estuviera bien, ya que éste era el Protector de la Isla de Creta, lugar al que había sido enviado el Santo de Oro.- Ya veo, tu nombre es Cor Tauri ("Corazón de Toro"), aquel que posee el otro Sobrenombre de mi Estrella Gigante de Tauro, es la inevitable batalla contra mí, Hasgard de Tauro.- Reveló el nombre del Autómata, el cual rugía a más no poder junto al humo que salía de su boca y daba a conocer su identidad.


Pronto se vio un flashbacks del Santuario, 8 años atrás, en donde Sisifo de Sagitario había recibido informes del Patriarca sobre la Resurrección de un poderoso enemigo llamado Tifón, el Gigante del Etna y se podía sentir que era verdad, ya que los terremotos eran más frecuentes por toda Grecia. Para el recién asumido Aspros de Géminis era una distracción terrible, ya que estaban en los albores de empezar la "Guerra Santa contra Hades", pero había una carta de suma importancia para ellos: Hasgard de Tauro; sin embargo, la extraña mirada y comportamiento del Santo del Templo de los Gemelos era algo que inquietaba a Sisifo, algo ocurría en su mente y no era nada bueno, por lo cual tendría que tenerse bajo vigilancia; pero para el pelirrojo de Sagitario, él estaba seguro de que su amigo de Tauro podría derrotar al enemigo.


De vuelta a la Batalla de la Isla de Creta, los puños de Hasgard y Cor Tauri chocaron con una gran violencia, siendo testigos los niños de cómo su Maestro peleaba con valentía contra el forastero. El peli blanco nunca había tenido problemas al enfrentarse a un enemigo tan poderoso como el Protector de la Isla, ya que él deseaba hablar con él sobre un asunto importante y detener la pelea, ya que sus poderes eran necesarios para sellar a los "Gigantes del Etna".

- Un intruso en el suelo de Creta, tengo que proteger a los niños de Europa.- Advirtió el Autómata de Bronce con seriedad.

- Maldición, el Patriarca me ha dado una misión peligrosa. ¡Es inevitable!.- Sentenció Hasgard, viendo que era imposible hablar con aquel personaje.

- ¡Maestro!.- Gritó Celintha, mientras que su rival hacía encender su Cosmos al máximo.

- ¡"TITAN´S BREAK"!.- Exclamó el peli blanco y provocó todo un terremoto que destruyó el suelo, haciendo saltar los restos por todas partes y de ahí se lanzaba contra Cor Tauri, mientras que éste repetía aquel nombre, "Europa" para después caer bajo los escombros de aquel terremoto.- Te daré una oportunidad de calmarte un poco.- Dijo con seriedad y de ahí se lanzó Celintha contra él, quien lo golpeaba débilmente contra él por haber matado a su Maestro, llorando porque él había cuidado de ellos cuando perdieron a sus familias en el Pasado, cosa que sorprendió a Hasgard, mientras que se sentía un terremoto en la zona y de ahí salía Cor Tauri de entre los escombros, con furia al máximo hacia su enemigo.

- H...Huye, Celintha.- Le pidió el Autómata pelirrojo a ella, de que buscara refugio junto a los niños.

- ¡Maestro!.- Gritó ella con lágrimas en los ojos.

- No te quedes...no...cerca de mí.- Le encomendó esa orden, mientras que su cuerpo comenzaba a arder un montón.- Yo te protegeré...y a los niños de Europa...Huye...¡Yo te protegeré!.- Juró Cor Tauri, listo para volver a pelear, a pesar de los ruegos de la niña peli celeste.- Hijos de Creta...¡"ICHOR NOVA"!.- Exclamó y lanzó su ofensiva, la cual era superior al "Titan´s Break" de Hasgard, provocando un gran terremoto en la zona y del suelo salían luces hacia los Cielos.

- ¡Increíble! ¡¿Será capaz de enfrentarse a los "Gigantes de Etna"?! ¡¿Quién eres, Cor Tauri?!.- Se preguntó, mientras que sacaba a Celintha de aquellas explosiones en la tierra, llevándola con los niños a un lugar seguro, mientras que el ataque del pelirrojo se detenía y éste caía a un Abismo.

Allí se encontraban ellos, en el "Laberinto de Creta" y que fueron protegidos por Hasgard, quien detuvo con su fuerza, un gran fragmento de tierra que había ido hacia ellos.

- ¿Estás bien? ¿No te pasó nada?.- Le preguntó con una sonrisa a ella, mientras que se ponía a llorar porque casi morían, pero él la tranquilizó, sumado de que le señaló unas flores que estaban allí, las cuales se salvaron de ser aplastadas por los derrumbes. Pronto, Celintha se tranquilizó al ver que éste se había sonrojado, que mostraba amabilidad y compasión hacia las personas, pero ella se cruzó de brazos, diciendo que su Maestro Cor Tauri también amaba a las flores.- Eso es normal. Oh, ese hombre violento al que quieren demasiado.- Sostuvo con seriedad.

- ¡No es violento, él solo quería protegernos hoy, es muy bueno!.- Defendió la peli celeste al pelirrojo de Creta.- ¡Mi Maestro es más bueno y mucho más grande que tú, Pequeñín!.- Exclamó y señaló con aquel apodo a Hasgard.

- Llámame por mi nombre, no me digas "Pequeñín", es "Hasgard". Entiendo que yo no te agrade porque peleé contra tu Maestro, pero ¿podrías confiar en mí mientras estamos aquí?.- Le pidió ese favor a ella, dándole a conocer su nombre verdadero.

- No, los adultos nos han abandonado, de ninguna manera voy a confiar en ti.- Se negó en escuchar sus palabras y eso lo tomó por sorpresa al peli blanco.

- ¿Abandonados?.- Preguntó Hasgard a la niña, quien hablaba con seriedad.

- Sí, ¡todos nos han dejado en el "Laberinto", qué crueles!. Mientras que las Leyendas hablan de Monstruos que acechan aquí, nuestros padres, ¡¿acaso no sabían que podíamos ser devorados?!. Pero nuestro Maestro nos ayudó, él nos enseñó muchas cosas para saber sobrevivir. Él es el único que nos ha protegido así, ¡los adultos piensan primero en sus propios intereses y además le roban a nuestro Maestro!.- Le contó Celintha aquella triste historia que tenían esos niños y de ahí, con lágrimas, Hasgard se fue levantando y puso nerviosa a la niña.

- Ah, ¡lo siento! ¿Estás bien?. No me di cuenta de mi fuerza.- Ofreció sus disculpas a ella, siendo sincero, ya que se había levantado y destruyó parte del piso. Tienes razón de estar enojada, hay adultos realmente malvados y sin duda alguna, ellos no suelen hacer nada en momentos como éstos.- Sostuvo, apoyando lo dicho por la niña.

- Y...Ya ves, yo tenía razón.- Dijo Celintha a él.

- Pero no hay un día que pase en que no me arrepienta de lo que pasó.- Ofreció sus disculpas, arrodillándose ante ella.

- ¿También perdiste a un niño, "Pequeñín"?.- Preguntó la peli celeste, sorprendida y triste por oír esas palabras.

- Celintha, "Los niños son como Semillas", eso me lo dijo alguien a quien yo respetaba y era un ejemplo: "Los niños son una Nueva Generación a la que transmitimos nuestros Sentimientos y nuestros Pensamientos. Y es por eso que ...". Estoy firmemente decidido a no poder nunca esas Semillas.- Le recitó aquella frase dada, junto al Flashbacks de él de niño, en los brazos de aquel Caballero Dorado, cuyo nombre era Ilias de Leo.- Dijo con determinación y firmeza de que cumpliría con aquel juramento.- No perdamos más el tiempo, más bien busquemos cómo volver a la superficie. Hay que salir de aquí. Cor Tauri probablemente también piense igual, viendo cómo los protege.- Mostró sus respetos hacia aquel Autómata de Bronce y de ahí se prepararon para salir de allí.

Hasgard tomó a la niña en sus brazos y de ahí le preguntó sobre el origen de Cor Tauri, pero de golpe, un rugido junto al quiebre del techo se hacía presente, Celintha le contó que aquel "Laberinto" había sido diseñado por Dédalo durante la Era del Mito, historia que había sido contada por Cor Tauri a los niños, pero también estaban otras obras suyas y de ahí, una feroz explosión se sintió en todo el lugar, provocando una abertura en una de las paredes, volando escombros y polvo por doquier.

- Después de haber creado a un Hombre Artificial de Bronce, le implantó un corazón de toro irrigado por la Sangre de Zeus, el "Ichor".- Le contó ella y allí apareció aquel Autómata de Bronce, cuya misión era proteger a Europa, la amada de Zeus y a Creta.

- ¡¿Cómo?!. Eso no es cierto, ¡entonces este hombre, ¿es un Autómata de la Era Mitológica?!.- Se preguntó Hasgard, sorprendido, mientras que Cor Tauri reaparecía, listo para pelear y proteger a aquellos niño, a pesar de que su cuerpo estaba roto por el paso del Tiempo, sin embargo, éste tenía toda la fuerza para pelear y lo hizo, enciendo su poder a más no poder, mientras que el peli blanco volvía a pelear contra él.-

- ¡"Pequeñín"!.- Gritó Celintha al ver el choque de poder entre ambos.

- ¡HE JURADO CUMPLIR MI MISIÓN: NO DEJARÉ QUE ME APLASTES!.- Advirtió Hasgard, quien resistía la aplastante fuerza de Cor Tauri.- Cor Tauri, yo sé que eres un Autómata creado desde la Era Mitológica y has protegido a Creta como tu deber por miles, ¡no, por decenas de miles de años! ¡VOY A MOSTRARTE UNA DETERMINACIÓN QUE PUEDA SER PARTE DE ESTA HISTORIA! ¡YO TE ALCANZARÉ!.- Prometió el peli blanco, saliendo de aquel agarre y se lanzaba con su puño, dándole contra el rostro, haciendo que Cor Tauri cayera al piso y aún no terminaba.

- ¡MAESTRO!.- Gritó Celintha, pero Hasgard le impidió avanzar.

- Aléjate, Celintha, sé que Cor Tauri es importante para ti, pero el Mundo también lo necesita: El "Sello del Gigante del Etna" también los protege. Ahora entiendo que mi misión es convencerlo.- Sostuvo Hasgard con seriedad sobre el cuerpo de aquel rival derrotado.

- Eso...¿no es un poco estúpido?.- Preguntó ella con los ojos llorosos y Hasgard sonrió, a pesar de sus heridas.

- Sí, se trata de al estupidez de los adultos.- Sostuvo éste y caminaba con seriedad, viendo el daño que había recibido Cor Tauri en el lado derecho de su cuerpo, donde se podían ver unos circuitos, como si se tratara de una máquina.- Celintha, tú sabes que no me molesta si solo se ve como Egoísmo de mi parte, pero todo esto es para abrir un camino hacia el Futuro, para que puedas vivir.- Dijo con seriedad.

- Eu...Europa...- Balbuceaba Cor Tauri y ante el Santo de Tauro, éste mostró, otra vez, su resistencia.-

- ¡¿CÓMO?! ¡¿QUÉ?! ¡INCREÍBLE, MI ARMADURA DORADA NO PUEDE PROTEGERME DEL ATAQUE!.- Exclamó Hasgard con asombro al ver esa potencia que tenía el rival.-

- Señorita Europa...Señorita Europa.- Dijo Cor Tauri, poniéndose de pie ante su oponente, mientras que se lo veía listo para pelear y demostrando su enorme poder; pero, de golpe, apareció su Corazón, el cual había sido creado por Dédalo y la fuerza que había recibido de Zeus, pero ahora estaba debilitado y se hallaba arrodillado contra el piso, siendo observado por la preocupada Celintha. Sin embargo, éste volvió a lanzar, a pesar de estar débil, tomó toda la fuerza en su cuerpo y se lanzó contra Hasgard, igual que un Toro enfurecido y estrellando al Caballero Dorado contra una pared, agrietándola a más no poder y provocando que la temperatura se elevara.

La presión que ejercía Cor Tauri provocó que la pared misma se destruyera: Hasgard había visto lo admirable que era su poder, sobre todo por la capacidad que éste tenía: Él era una Estrella Gigante.

- Proteger...a Creta...Señorita...Europa...a los niños...Señorita...Europa...El Legado...La Tierra de la Señorita Europa...todo.- Decía Cor Tauri, a pesar de sus heridas.

- Siento tu Luz a través de este poder, como una Vieja Estrella, expresando su último Deseo antes de usar su fuerza final; no estás más que repitiendo la misma cosa. ¿Qué hago para que lleguen mis palabras a Cor Tauri?.- Felicitó y luego se preguntó Hasgard sobre esa cuestión.- ¿Soy yo un Enano soportando el peso de la presión de la Historia?. Tengo que sacudir tu corazón, ¡para que luches conmigo!. En ese caso, ¡TAMBIÉN TENGO QUE CONVERTIRME EN UNA ESTRELLA GIGANTE! ¡TOMA ESTO, COR TAURI, HE AQUÍ EL "PUÑO DEL TORO" "BIG HORN"!.- Exclamó Hasgard con decisión y lanzó su ofensiva, viéndose la imagen del Toro, el cual atravesó el pecho del oponente, quien cayó al piso, quebrando al mismo.

Pronto, Hasgard cayó al piso, agotado, mientras que Celintha iba hacia él, pero le tranquilizó de que estaba bien, sin embargo, Cor Tauri debía tener cuidado su usaba el "Ichor" de nuevo o provocaría que toda el área quedara arrasada y los recuerdos volvían al pelirrojo Autómata, recuerdos del Pasado, sobre Europa: Allí estaba él, arrodillado ante ella, siendo coronado por aquella mujer de cabello verde, hallándose en un Templo rodeado de flores y sus hijos


Flashbacks: - Cor Tauri, puedo sentir a mi amado Zeus en tu cuerpo. Gracias por todo, usted nos protege a mí y a mis hijos, a pesar de que soy una persona que no puede regresar al Olimpo.- Agradeció ella con una sonrisa ante el serio Autómata.

- Dédalo me construyó con ese propósito: Expresar mi gratitud es inútil.- Sostuvo el pelirrojo ante ella.

- Es realmente devoto tu trabajo. En ese caso, le agradeceré a Zeus y a Dédalo.- Dijo ella con una sonrisa y enérgica.

- ¡Mama, Minos me tiró de mi pelo!.- Exclamó uno de los niños, tomando la mano de su madre.

- ¡Eso no es cierto, él se enredó el pelo en una rama!.- Se defendió el otro hijo.

- ¡Vamos, no peleen!.- Pidió su madre, cosa que hizo sonreír a Cor Tauri.- Cor Tauri, usted podrá ser un Autómata creado por Dédalo, pero, en mi caso, usted es una parte importante de mi familia y de mis hijos.- Le agradeció aquella dulce mujer, tomando por sorpresa al pelirrojo.

- ¿De su familia? ¿Un Autómata como yo?.- Preguntó Cor Tauri con asombro en su voz.

- Obviamente: Sigue protegiéndonos desde hace mucho tiempo, Cor Tauri.- Fue el agradecimiento de Europa a él.

El Tiempo pasó y ella desapareció, sumado a la dispersión de sus descendientes.


Fin del Flashbacks: - ¡DESPIERTA, COR TAURI, DEJA DE PERDERTE A TI MISMO! ¡TÚ JAMÁS HAS DEJADO DE PROTEGER A TUS HIJOS DESDE LA ERA MITOLÓGICA, ¿VERDAD?!.- Pedía Hasgard, quien estaba reanimando al inconsciente Autómata con su poder, además de haber protegido a Celintha con su cuerpo, siendo observado todo por ella.-

- Perdóname...por todo...Señorita Europa...mi cuerpo está en ruinas...Mi Ichor...es una locura...Y yo...la he perdido...- Pedía disculpas aquel Autómata, cuyo rostro, en el lado izquierdo se hallaba dañado y el Cosmos de Hasgard se elevado por los aires.- Mi Gran Puño y mi Cuerpo no bastan para protegerla a usted y a sus descendientes en todo el Mundo...quiero protegerla a usted y a la familia que pertenezco...-

- En ese caso, ¡protege al Mundo, Cor Tauri, porque no hay nada qué perder! ¡PELEA A MI LADO, AYÚDAME A PROTEGERLOS, COR TAURI!.- Pidió el peli blanco de Tauro a él, mientras que lograba estabilizarlo.

Un rato después, Cor Tauri había despertado, ya había caído la noche, se hallaba con Celintha y Hasgard estaba recostado contra una de las columnas que había allí, bajo una gran seriedad dentro de él y reviviendo el momento en que había sacado el Corazón a Cor Tauri para darle vida, repararlo y que tuviera aquella fuerza de antes, todo ante la peli celeste y el Autómata de Bronce. A su vez, el pelirrojo se dirigió hacia Celintha, quien estaba a su lado.

- ¿Así que vas a hacerlo? ¡Me niego! ¿Qué vamos a hacer?.- Preguntó ella con tristeza al ver la decisión que había tomado su Maestro.

- Disculpa.- Ofreció Cor Tauri perdón ante ella y los niños, quienes estaban tristes.

- Pero, ¿por qué ahora? ¿No puede quedarse aquí y vivir en paz?.- Preguntó otro de los niños allí presentes.

- Eso es imposible, básicamente fui diseñado para proteger a Europa y a sus hijos.- Les contó él sobre el papel que tenía.

- ¡Maestro!.- Exclamaron ellos al oír eso.

- Voy a cumplir con este deber hasta el final.- Prometió el pelirrojo con determinación y seriedad.- Eso también significa que los protegeré.

- ¡Pero...!.- Iba a decir un tercer niño.

- ¿No sería mejor que nuestro Maestro hiciese lo que quiere?.- Preguntó Celintha, quien estaba de espaldas.

- ¡Celintha!.- Exclamó aquel joven de cabellos castaños.

- ¿No hemos dicho siempre que no le quedaba de otra? ¿No aprendimos muchas cosas para cuando llegara ese día?: Y ahora entiendo, igual que un niño perdido.- Sostuvo ella, hallando aquella respuesta y con una sonrisa, se dirigió hacia Cor Tauri, llena de confianza en él. - Yo también quiero que recuerdes que también tienes una casa aquí, con nosotros.- Finalizó ante él.

Todo esto era oído y visto por el Caballero Dorado de Tauro.

- "Proteger a los niños es muy difícil, Ilias".- Pensó el peli blanco y vio aquellas flores que nacían en esas tierras y con ello estaba aquel Volcán Etna, el cual estaba haciendo erupción.

Pronto se levantó y fue hasta Cor Tauri, iniciando aquel viaje.


Ya en la zona del Etna:

- La Montaña está completamente tomada por un Cosmos Oscuro. La Resurrección del Gigante era cierta.- Advirtió Hasgard sobre esa llegada del enemigo.

- ¿Es Tifón?.- Preguntó Cor Tauri.-

- Sí, esto es problemático, pero solo podemos seguir adelante.- Finalizó el peli blanco de Tauro, viendo aquella entrada al Monte Etna y con ello, al enemigo que les estaba esperando dentro.


Ingresaron en aquellos dominios del enemigo, éste se hacía sentir con su fuerza y poder, provocando que temblara todo a su alrededor y demostrando que él estaba allí, listo para destruirlos, pero ninguno de los dos personajes le temía. Iban a pelear por aquellas promesas y juramentos hechos ante sus seres queridos, sin importar el precio a pagar. Y allí apareció, delante de ellos, envuelto en enormes lenguas de fuego y con una sonrisa burlona, apareció un personaje con un Adamas de color amarillento y fabricado con Topacio, estaba ricamente decorada y comprimida como una sotana; además de empuñar un Bastón tallado con imágenes de Monstruos de Tierras Desconocidas y su rostro estaba oculto tras una Máscara de Calavera con las facciones de una Orga.

- ¡NO PERDER A NADIE MÁS!.- Bramó Hasgard con determinación, lanzándose al ataque.

- Voy a proteger el Mundo en el que viven estos niños; ¡PARA QUE ELLOS PUEDAN SEGUIR HACIA EL FUTURO!.- Juró Cor Tauri, viéndose una imagen de Celintha y los niños en Creta.


Flashbacks: Al entrar en aquellos territorios enemigos, se toparon con un gran Cementerio de Guerreros caídos, todos habían intentado derrotarlo pero murieron a lo largo de los años, quedando sus cadáveres regados por todas partes y desde el Vacío mismo oyeron la voz del villano que entraba en escena.

- Entonces, ¿ha venido uno de esos estúpidos Títeres de Dédalo para vencerme?. Al final no pudieron conmigo, no pudieron impedir mi regreso: ¡El Vínculo de Encelade será capaz de crear un poderoso eco, yo soy el Gigante Hermano Mayor de Tifón!.- Se presentó el antagonista, provocando todo un vendaval con sus alas.- El Clan de los Gigantes regresó a la Tierra, entonces vamos a despertar a nuestros Hermanos sellados en todo el Mundo por Zeus y Athena. Y cuando eso pase ¡LLEVAREMOS A CABO UNA NUEVA GIGANTOMAQUIA!.- Prometió aquel enemigo, listo para pelear y cumplir con su sueño.- ¡VAMOS A ERRADICAR A TODOS LOS DIOSES Y HUMANOS!.- Juró y empezó a provocar toda una tormenta de poder en el lugar.


Aquellos restos de las creaciones de Dédalo volaban por todas partes por acción de Encelade, pero Cor Tauri resistía a aquellos golpes, determinado en cumplir su misión, cosa que sorprendió a su amigo.

- ¿Cor Tauri?.- Preguntó el Santo de Oro de Athena.

- Gracias, Hasgard. Yo no tuve compañeros, mi corazón ha estado agitado desde que llegamos aquí. Es por lo que yo te conocí...Necesitamos evitar que los Gigantes salgan de esta Montaña, con el fin de proteger a la Tierra...Ahora lo sé...¡Mis Compañeros llegaron y lucharon con él. Me alegra haberte conocido!.- Expresó su gratitud y gracias ante el peli blanco, mientras que ambos encendían sus Cosmos, listos para pelear.- ¡Tenemos que ganar!.

- ¡Bien dicho, Cor Tauri! ¡VOY A PONER TODO EN ESTE ATAQUE: "TITAN´S BREAK"!.- Prometió Hasgard y lanzó su ofensiva, combinándola con la Super-Fuerza de su amigo.

- ¡COR TAURI, CON EL PODER DE MI CORAZÓN, VUELVE A LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA, GIGANTE!.- Exclamaron los dos, provocando que la posición en donde se hallaba Tifón fuera destruida pero éste no se iba a dar por vencido tan fácilmente.

- Oh, ¿han logrado destruir la tierra?. Qué lástima, ¡PORQUE ES INÚTIL CONTRA UN GIGANTE DESPIERTO! ¡"GIGANT LOUD"!.- Sentenció con orgullo y fuerza, lanzando su contra-ofensiva y arrojando hacia atrás a sus enemigos.- ¡¿ACASO YA SE HAN DESINTEGRADO?! ¡JAJAJAJAJA. Qué importa, ¡NADA ME DETIENE!.- Festejó el oponente con aquella risa malvada y de ahí extendió sus brazos para preparar su siguiente movida: El despertar de sus Camaradas Gigantes.- Ahora ha llegado el momento ¡mis heridos son sanadas y nada me ata aquí, ES TIEMPO DE IR A LA SUPERFICIE!.- Juró, pero en aquellos momentos, una extrañas cadenas de Electricidad le impidieron moverse y volar hacia arriba, alguien había interferido en su camino.

Con furia descubrió que Hasgard y Cor Tauri habían sobrevivido a aquella pelea, siendo el segundo el responsable de haberle detenido su intento de escape.

- Espera, Cor Tauri, me reuniré contigo.- Pidió Hasgard, quien estaba sumamente herido, pero aún así iba a seguir peleando.

- Ya veo, entiendo...el Relámpago que sale del corazón...así que tú eres "La Mayor Creación de Dédalo".- Observó Encelade con furia a su rival, apretando los dientes.

- ¡EL CORAZÓN DEL AUTÓMATA DE CRETA, BENDECIDO POR ZEUS: COR TAURI, "EL CORAZÓN DEL TORO" Y "PROTECTOR DE EUROPA", "GUARDIÁN DEL ICHOR DE ZEUS"!.- Se presentó el pelirrojo con severidad en su voz.

- ¡MALDITOS ZEUS Y DÉDALO, COMO SI UN SIMPLE TÍTERE PUDIERA ATREVERSE EN EL CAMINO DE NUESTRAS AMBICIONES. SOLAMENTE ERES UNA MUÑECA QUE OBEDECE ÓRDENES, NO TIENES FAMILIA, UNA SIMPLE CREACIÓN TECNOLÓGICA CAPAZ DE DAR SU VIDA POR CUALQUIER COSA!.- Se burlaba Tifón de él, pero dichas ofensivas verbales ni le hacían daño a Cor Tauri, quien se lanzó contra el villano, atacándolo con severidad.

- ¡COR TAURI!.- Exclamó Hasgard al verlo pelear con gran valentía y determinación a su amigo.

- ¡¿CÓMO TE ATREVES A METERTE EN NUESTRO CAMINO?!.- Bramó el rival con furia.

- Encelade, este tiempo...¡ES PARA TERMINAR EL DESEO QUE TENGO COMO LA MUÑECA QUE SOY.- Juró el pelirrojo y tomó al rival por la espalda, inmovilizándolo con su poder.

- ¡MALDITO, ¿AÚN TIENES ESE PODER?! ¡BASTARDO!.- Preguntó el enemigo, intentando huir del agarre.

- ¡Cor Tauri!.- Gritó Hasgard al verlo así.

- ¡Ahora, Hasgard! ¡De todos modos voy a perder el control por el poder del "Ichor de Zeus", así que te pido, mientras todavía estoy consciente...SÉLLANOS A AMBOS, A ENCELADE Y A MÍ, SUMÉRGENOS EN EL ETNA!.- Fue el pedido que le hizo Cor Tauri a su amigo.

- ¿Qué estás diciendo?. Si yo hago eso...Si yo hago eso...¡NUNCA MÁS VOLVERÁS A VER A CELINTHA Y A LOS NIÑOS, ¿VERDAD?!.- Exclamó con dudas y temor de hacer eso.

- "Los Seres Humanos son criaturas bondadosas, Hasgard".- Le hizo recordar esa frase; Cor Tauri a él, viéndose imágenes de Celintha y los niños.- No te preocupes, estos niños son seres humanos fuertes, siempre me he sentido impresionado por ellos. Nosotros, los Autómatas, no podemos dar vida ni multiplicarnos...Nos limitamos a una sola generación que se deteriora progresivamente.- Tranquilizó su amigo a él.

- Ah...No...Cor Tauri...- Se negó el peli blanco, no lo haría, pero no tenía tiempo, el cuerpo del pelirrojo se estaba calentando a más no poder más que la propia lava.

- He deseado una sola cosa, a lo largo de los Eones: Proteger a Europa...y a sus hijos...Creo que siempre he esperado el día en que el Hombre pudiese confiar y tomar mi labor.- Depositó sus sueños y esperanzas.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH, NO. BASURA...¿QUÉ...VAS A LIBERAR TODA LA POTENCIA CONTENIDA EN ESTE "ICHOR"?!.- Exclamó Encelade, desesperado al no poder atacar.

- ¡ESPERA, COR TAURI!.- Pidió Hasgard.

- Por favor, Hasgard...No te lo pido como un Robot...acepta mi pedido...como si fuera un Humano...Te lo ruego...hereda mi deseo y protégelos.- Le encargó esa misión y de ahí lanzó toda una poderosa descarga contra Encelade, quien intentaba zafarse pero era imposible.

- ¡EL FUTURO PERTENECE A LAS NUEVAS GENERACIONES, COR TAURI!.- Prometió Hasgard, haciendo esa promesa y su amigo sonrió, recordando a los niños, a Europa y a las flores que tanto protegía con todo su corazón y alma.- Cor Tauri, dijiste que yo era un Ser Humano, ¡QUIERO SER UNA ESTRELLA GIGANTE COMO TÚ!.- Deseó el peli blanco, alzando su puño y listo para dar el golpe final.

- Pero...¡¿Abrió el suelo?! ¡EL PODER DE ESTE HOMBRE HA CAMBIADO COMPLETAMENTE! ¿SE VA A REPETIR NUESTRA DERROTA EN LA "GIGANTOMAQUIA"?! ¡NO VOY A ENTRAR DE NUEVO EN LAS PROFUNDIDADES DESPUÉS DE LLEGAR TAN LEJOS!.- Juró Encelade, dispuesto a resistir con todas sus fuerzas y contra-atacando.

- ¡Qué increíble poder siento, me va a barrer!...Pero con el "Ichor" de Zeus y Cor Tauri me da fuerzas, lo detendré si lo hago estallar en mí...Si tienes un deseo de proteger tan fuerte como el de este Hombre, si puedo tener suficiente voluntad para perforar el suelo al igual que él...¡SI PUEDO SUPERAR A ESTE HOMBRE! ¡VUELVE A LAS PROFUNDIDADES DE LA TIERRA! ¡VOY A LLEGAR A SER LA NUEVA ESTRELLA GIGANTE!.- Juró Hasgard, mientras que encendía su Cosmos al máximo y provocaba un terremoto que destruía toda la tierra del lugar, haciendo colapsar todo a su paso y provocando la caída del enemigo.- ¡ARDE, EXPLOTA, MI COSMOS, COMO COR TAURI!.

- ¡NO SERÉ NUEVAMENTE ENGULLIDO POR LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA! ¡UGYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH, IMPOSIBLE, INCLUSO SI HAN USADO EL PODER DEL "ICHOR" DE ZEUS...NO PUEDO CREER QUE UN SIMPLE HUMANO Y UN RIDÍCULO AUTÓMATA ME HAYAN DERROTADO...PERO TÚ NO ME PUEDES SELLAR POR COMPLETO CON ESE TIPO DE ENERGÍA, TEN ESO EN MENTE, CABALLERO DE ATHENA!.- Le dejó Encelade de la Voz Sellada, mientras que caía en las Profundidades del Abismo junto a Protector Cor Tauri de Creta.

Pronto, llegó la calma.

- Ah...Ah...¡Me las arreglé como Cor Tauri, los niños han sido protegidos, yo los he defendido!.- Exclamó y de golpe comenzó a oírse un sonido.- ¿Mi Armadura resuena?.- Se preguntó y de golpe fue transportado hacia un sitio desconocido.

Se hallaba en un bello campo, praderas extensas, verdes y con flores, el viento se hacía sentir fresco y los pétalos eran transportados por el aire, llamando su atención, se preguntaba en dónde estaba y cuando se volteó, se halló con su viejo amigo, quien estaba de pie y sonriente, tranquilo, frente a él y con una flor en sus manos.

- ¿Cor Tauri?. Ya veo, esta es tu última acción, todas las flores que han florecido en este campo ¿son las Semillas que querías proteger?.- Preguntó el peli blanco.

- Te confío la Semilla de esta Flor, así como las demás flores; pero yo no sería capaz de decir dónde está el final del campo.- Sostuvo Cor Tauri, mirando hacia aquel sitio y entregando aquello a su amigo.

- Este es, sin lugar a dudas, un hermoso jardín: ¡Juro que lo protegeré, Cor Tauri!.- Prometió Hasgard a su amigo.

- Los otros Autómatas que se encontraban en este lugar también están felices. Básicamente, no podemos dejar de ser Muñecas, sin embargo, hemos sido capaces de proteger estas Semillas.- Dijo Cor Tauri al peli blanco y de ahí fue caminando hacia donde le estaban esperando Europa y sus hijos.- Adiós, el Futuro pertenece ahora a una Nueva Generación.- Le agradeció por todo y fue a reunirse con ella y los niños, volviendo a verse después muchos Eones, siendo recibido con una sonrisa por aquella tierna mujer.

- Ella...podría ser...- Quiso saber Hasgard, pero no tuvo tiempo de responderse a esa pregunta, ya que fue teletransportado por aquellos "Tornados" hacia la superficie.-


- Ah...¿estoy devuelta aquí? ¿Esa mujer era Europa? ¿La mujer que Cor Tauri protegió en Creta?. Ya veo, él fue capaz de volver con su familia.- Sostuvo Hasgard, mientras que se podía sentir aquel lamento de su Armadura Dorada por aquella triste despedida.- No llores, Armadura de Tauro, Cor Tauri nos ha dejado, pero hay que seguir viviendo y continuar: Siempre debemos continuar recordando los Deseos de Cor Tauri, esta Gran Estrella que queda en la Sombra de la Mitología, ¡un deseo que defendió durante millones de años!. Y por eso, ahora.- Juró, mientras que apretaba los puños, viéndose una imagen de Cor Tauri, Europa, sus hijos y las generaciones que vendrían para el Futuro.- ¡Yo vivo como una Nueva Estrella!.

Fue a partir de ese día que el Señor Rasgardo decidió vivir como Aldebaran. Regresó a Creta, mal herido, reencontrándose con Celintha y los niños, en donde decidió llevarse a los niños que Cor Tauri protegía para que pudiera entrenarlos y encontrarles un camino. Su historia había comenzado.


Presente: 6 años después Luego de la derrota del Emperador Hades en la Batalla del Lienzo Perdido, el Santuario quedó destruido por los combates que se vivieron cuando los Espectros Sylphid de Basilisco, Queen de Alraune y Gordon de Minotauro habían arrasado el lugar, mientras que se hallaban los Santos y los Soldados luchando contra el enemigo allí en los Cielos. Había que reiniciar todo, reconstruirlo y llevaba su tiempo, sumado de que Shion de Aries era el Nuevo Patriarca que ocupaba aquel puesto y con muy pocos Caballeros, era un largo trabajo, pero ya contaban con uno nuevo, alguien que portaba la Armadura Dorada de Tauro, siendo su Sucesor: Un joven de cabellos azul marino, pero que tenía aquellos sueños donde pedía a su Maestro que no se fuera, sin embargo, al levantarse y ver el agujero que había en el techo del Templo del Toro, éste tenía que recordar la amarga realidad de que aquel Caballero Dorado ya no estaba, había dado su vida por ellos y luego en la lucha contra Hades.

Pero aquel día, un visitante habría de cambiar las cosas rotundamente, ya que desde los Cielos, un misterioso brillo llamó la atención del joven, quien salió en dirección hacia donde se hallaba esa luz y luego de ahí, se estrelló a unos pocos metros de distancia del Palacio de Athena.


- Agh...¿Qué...En dónde...en dónde estoy?.- Se preguntó un Monstruo con fisiología aviar, plumaje verde grisáceo, algunas verrugas en el rostro y ojos amarillos. Su rostro era redondo, un pico con dientes afilados, poseía dos alas de gran tamaño que terminaban en garras y una cola de dos plumas, además de tener una gran estatura. Llevaba una camiseta blanca junto a unos jeans negros e iba descalzo.- Esta no es la Dimensión de donde se encuentra mi hermano Ludo, ¿en dónde estaré?.- Quiso saber, tras haberse puesto de pie y quitarse el polvo de su ropa.

Se hallaba en un sitio que nunca antes había conocido, las "Tijeras Dimensionales" aún estaban en su poder. El ambiente le resultaba extraño, muchos edificios antiguos y algunas ruinas, ¿qué podía tratarse? ¿Era un Universo amigo o enemigo?.

- ¿Hola?.- Preguntaba, pero solo había, como respuesta, un eco que venía de todas partes y de ahí escuchó como unas piedras y guijarros caían desde las laderas Montañosas.- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?.

En aquel momento, un gran columna de Soldados ataviados con lanzas, espadas, arcos y flechas junto a unas Armaduras Griegas le impidieron avanzar.

- ¡¿Quién eres?! ¡Mantén las manos arriba!.- Preguntó el Capitán de aquella tropa.

- ¡No me hagan daño, por favor, no soy un enemigo!.- Pidió clemencia ante ellos.

- ¡¿De dónde eres?! ¡¿Cómo llegaste hasta aquí?!.- Volvió a preguntarle aquel militar.

- ¡Soy Dennis Avarius, no soy de este Mundo!.- Respondió a aquella pregunta, pero los Soldados lo miraban con desconfianza.

- ¿Así que no eres de este Mundo? ¿Eres un Agente de Hades? ¿Espectro, Dios enemigo?.- Le interrogó un Soldado, poniendo su Lanza contra el pecho.

- ¿Hades?. No, nada de eso, Señor, solo busco a mi hermano, pero me equivoqué de Universo. Lo siento, me voy enseguida y...- No tuvo tiempo de irse, ya que fue apresado y llevado hacia el Santuario.


Nadie lo podía creer con ver a aquel personaje, el cual estaba llamando la atención de todos los presentes, los cadetes y Soldados que mantenían la vigilancia en el lugar. Se sentía como si fuera un delincuente, alguien que hubiera cometido un robo, pero no era así, recordaba su misión, un flashbacks en donde se le podía ver a él con aquellas "Tijeras Dimensionales", buscando a su hermano mayor, el cual estaba perdido tras aquella derrota de Toffee a manos de Star Butterfly durante la Batalla de Mewni, en su Universo y ahora deseaba hallar a aquel ser querido que admiraba y que su familia no deseaba tener ningún conocimiento o prueba de vida de éste.

Lo llevaron hasta una celda que había allí, en la zona de los calabozos y mantuvieron guarida en aquel sitio. Dentro de aquel lugar, Dennis se sentía totalmente solo, abatido, su misión era hallar a su hermano mayor, pero había fracasado. Quería escapar, pero los Soldados le sacaron las "Tijeras Dimensionales" y ahora no tenía una ruta de escape, solo podía esperar.

Pasó el tiempo y cuando se durmió, la puerta de su celda se abrió, apareciendo un Soldado de cabellos negros, el cual caminó y lo despertó.

- ¿Eh? ¿Qué pasa?.- Preguntó el integrante de la Familia Avarius.

- Ven conmigo, el Patriarca quiere verte y hablar contigo.- Le respondió aquel militar y lo condujeron hacia el Palacio de Athena, sitio en donde iba a tener lugar esa reunión importante.


Y aquí termina esta "Primera Parte", se hizo largo, pero bueno, quería desarrollar bastante la parte del Pasado y más de cómo Hasgard consigue el nombre de "Aldebaran". Espero que les guste este capítulo y que viene es el último, para después pasar con Géminis (Primero Deuteros y luego Aspros) y finalmente con Shion de Aries; así que no se lo vayan a perder.

Cuídense, amigos, nos estamos viendo: Saludos para FreedomGundam96, lady-saintiasailor, RCurrent, JorElRomano y LeoneEpsilon.

Nos estamos viendo y buena semana para todos.