Cortejando a la señorita Granger

Capítulo 29: Sólo una pequeña y agradable conversación

por Marmalade Fever

...

Draco arrastró a Hermione de la mano por la atestada acera muggle. Sus padres estaban caminando a ritmo ligero un poco detrás de ellos.

"¿A dónde vamos?" le preguntó Hermione con cautela. Draco no estaba de humor para bromas.

"Mansión," respondió brevemente. Disminuyó la velocidad, momentáneamente, ya que llegó a un cruce peatonal, miró a ambos lados, y tiró de ella para atravesar la calle.

"Draco, ¿no crees que estás siendo un poco… presuntuoso?" preguntó su madre, tropezando con sus tacones aguja estilo muggle, que Hermione encontraba completamente chillones. Draco no contestó, pero siguió adelante.

"Cálmate, Narcissa, él es sólo un niño, después de todo," arrastró las palabras Lucius, manteniéndose mucho mejor en sus mocasines.

"Sólo un niño," murmuró Draco, citando a su padre como si estuviera pidiendo confirmación a las estrellas en el cielo. Sólo un niño... No había sido un niño desde el momento en que se enteró que tendría que casarse en lugar de recibir un regalo de cumpleaños, en el estudio de su padre. Sólo un niño, sí claro. Ellos estaban actuando demasiado sospechosamente. Si pensaban que estaba exagerando, los conocía mejor de lo que pensaban. No, no, no... ¡había algo raro en todo esto e iba a descubrir lo que era!

Hermione no sabía muy bien qué pensar. Estaba verdaderamente aterrorizada de Lucius Malfoy... ¡Su suegro, de todas las personas! Ella esperaba y rezaba que todo lo sucediera terminara a su favor. ¿Y, de todos modos, qué podía hacer realmente con ellos? ¿Asesinarla, secuestrar a Antoine y alterar los recuerdos de todos los demás?

Draco miró a su alrededor y vio lo que había estado buscando. Dio un pequeño grito de alegría y arrastró a Hermione hasta el Caldero Chorreante, sus padres siguiéndolos.

Narcissa estaba realmente sin aliento. Uno de sus largos tacones se había roto y había sudor corriendo por un lado de su cara. Lucius, aunque un poco jadeante, permaneció tranquilo y sereno mientras saludaba a Tom, el dueño.

"Sonríe," dijo, a través de una falsa sonrisa propia. "Somos una gran familia feliz..."

Draco rodó los ojos en señal de frustración. "¡Guárdalo, quieres! Sólo estamos aquí para desaparecernos." Draco le enseñó los dientes a un espectador antes de tomar la mano de Hermione y desaparecerse hasta la Mansión Malfoy. Dos segundos más tarde, sus padres aparecieron junto a ellos con un plop.

Hermione se sintió casi sorprendida al darse cuenta que acababa de aparecerse con éxito a la Mansión Malfoy. Ahora era verdaderamente una Malfoy. La idea le recorrió el cuerpo como si fuer agua tibia y luego dejándola temblorosa. Pero Draco no perdió el tiempo pensando en esos asuntos y comenzó a descargar su ira reprimida, tan pronto como tuvo la seguridad de la privacidad. La mandíbula de Hermione se dejó caer en estado de shock cuando lo oyó maldecir en voz muy alta y durante varios segundos sin término aparente.

"¡DRACO!" regañó su madre, absolutamente horrorizada. "No te crié para usar tal lenguaje obsceno y mucho menos en contra de tus padres. ¡Qué vergüenza!"

Draco jadeó, las aletas de su nariz moviéndose como si fuera un toro enfurecido. "¿Y BIEN?" dijo finalmente, mirando a su padre, expectante.

"¿Y bien qué?" preguntó Lucius Malfoy, con bastante calma.

"¿QUÉ SIGNIFICA TODO ESTO?" Preguntó Draco, como si estuviera hablando con alguien muy joven y muy sordo.

El señor Malfoy suspiró. "Supongo que no sirven de nada las formalidades si vas a comportarte de esta manera. ¿Qué es exactamente lo que te está molestando, Draco? ¿Qué puedo hacer para ofrecerte un poco de paz mental?"

"Paz mental..." repitió Draco, quién finalmente parecía haber perdido la adrenalina y se dejó caer en la escalera. Hermione lo tomó como una señal para sentarse a su lado, poniendo una mano sobre su rodilla para mayor comodidad. Los señores Malfoy conjuraron sillas y también se sentaron. El silencio prosiguió y Hermione comenzó a pensar que pasarían allí toda la noche cuando Draco finalmente levantó la cabeza, para mirar a su padre. "Yo... no puedo creerlo. Realmente me duele admitirlo. Quiero creer... más que todo, de verdad, pero no puedo. No eres de ese tipo de hombres, Padre. No te importan mis sentimientos. Cualquier tipo de mimos se dejó a mi madre, y créeme, que esos no fueron muchos. Si fuera por ti, me habría ido a Durmstrang para convertirme en el próximo señor oscuro. Oh, cómo te hubiera gustado eso..."

"Te conozco demasiado bien, padre. Estás tramando algo o, por lo menos, algo quieres ganar de todo esto. Todavía estás permitiendo este matrimonio sólo porque piensas que soy un adulto y debo realizar mis propias decisiones. Dijiste que era sólo un niño hace unos minutos. Así que... ilumíname, Padre." Draco se cruzó de brazos en un alarde de madurez.

Lucius hizo una pausa antes de responder, aparentemente tratando de encontrar las palabras. "Debo decir, Draco, que sí quiero ganar algo muy pequeño con todo esto, como tú dijiste... Sin embargo, no es tan grave como pareces creer. Me sorprende, en verdad, que ninguno haya logrado adivinar. ¡Ambos son tan inteligentes!" Miró hacia Hermione, quien palideció ligeramente. "Realmente estás haciendo una montaña de un grano de arena, ya sabes. Dime, Draco, ¿qué es exactamente lo que esperas que estar reaccionando?"

Draco consideró la pregunta con cuidado. "Creo", comenzó, "que a estas alturas ya habrías obligado a este matrimonio terminara de alguna manera u otra. Me habrías obligado a casarme con Antoine. Y como castigo, pensé que me quitarías mi herencia, lanzado un par de crucios, destierro… LO QUE SEA."

Lucius examinó a su hijo, con frialdad. "¿Y qué, puedes tú decirme, pensarían los medios de comunicación?" De repente, Draco y Hermione fueron golpeados por una ola de comprensión. ¡POR SUPUESTO! Lucius Malfoy sería sin culpado si Hermione hubiera aparecido muerta en un callejón, sobre todo después de todos los artículos que habían pasado por la prensa para explicar la situación. Y seguramente había un montón de personas preguntándose qué realmente estaba pasando. Si Draco y Antoine se casaran súbitamente, especialmente después de que él la había dejado en el altar, habría muchos escépticos. Además, probablemente, había más de un mago o bruja que ya habían sumado dos y dos y se habían dado cuenta de que Hermione no era sangre pura y Antoine sí. Todo tenía sentido ahora.

"Además," continuó Lucius, después de darles tiempo a reaccionar, "supongo que Dumbledore los casó no sólo por ley, sino que también por magia. Sus anillos destilan cierta aura mágica."

Hermione, por primera vez en muchos, muchos años, no se sentía tan al día con lo que alguien estaba hablando acerca de la magia. Casado por magia... casado por magia... ¿Qué había leído acerca de estar casada por magia? Hubo un caso en la clase del profesor Binns sobre una pareja que se había casado a pesar de los deseos de seres queridos, y posiblemente se habían casado por magia, pero... ¿entonces habían sido asesinados por los duendes? Por más que lo intentara, no podía recordar qué era tan especial sobre ello...

Draco, por otro lado, chasqueó los dedos y sonrió. "Por supuesto que debería haberlo sabido..." Miró a Hermione y sonrió. "¿Sabes lo que esto significa?"

"Er, no, en realidad," dijo ella, sintiéndose profundamente avergonzada. Odiaba sentirse ignorante. Era una de las razones por las que siempre leía y estudia mucho.

"Una pareja que se casa por magia sólo pueden separarse por la muerte o por un odio mutuo extremo. Nadie más puede intervenir, ¡a menos que quieran cometer algunos homicidios!" Draco sonrió de nuevo y le pasó un brazo sobre los hombros. "Y supongo que debido a los medios de comunicación, no hay manera de que puedan siquiera pensar en eso, queridos padres."

"Exactamente," dijo Lucius, encogiéndose de hombros. "Incluso podría decirse que me estoy volviendo perezoso. Así que puede usted agradecer a los medios de comunicación, señorita Granger, quiero decir... como sea que deba llamarla..., que están vivos y bien, y viviendo cómodamente."

Hermione sonrió. ¡Estaban a salvo! ¡Real y verdaderamente a salvo! ¡Gracias a los cielos por Dumbledore y los chismosos! Hermione no pudo resistir la tentación y se levantó, se inclinó y le dio un abrazo a Lucius Malfoy. "¡Gracias!" Sintió un tirón de Draco para devolverla junto a él, un poco asustado por sus acciones.

"Er, eso es, eso es... no vuelvas a hacer eso, Hermione," dijo, aterrorizado.

"Sí... Sería mejor que no lo hicieras," dijo Lucius, frunciéndole el ceño semi-disgustado.

Narcissa se levantó. "Ahora que esto está arreglado, ¿espero que aún tendrán una boda tradicional?" Miró con el ceño fruncido a Hermione.

"Sí, madre, lo haremos," dijo Draco, sonriendo dulcemente a su madre. "Muy pronto, también." Hizo una pausa. "Sin embargo, si desean recibir una invitación, hay unas cuantas... condiciones que tendrán que cumplir."

La ceja de Lucius se arqueó. "¿Por ejemplo?" preguntó.

"Mis padres estarán allí, y mis amigos, así que..." dijo Hermione, dejando que ellos adivinaran el resto.

"Ah," dijo Lucius, sonriendo con malicia, "ya veo."

"Señora Malfoy," continuó Hermione, volviéndose a Narcissa, "¿Me preguntaba si podría usar su vestido?"

Narcissa arrugó la nariz. "Tal vez."


13 de febrero del 2013

¡Hoolas! Les traigo el capítulo, que nuevamente no está beteado, así que disculpen los errores.

Nos vemos en el siguiente y muchas gracias por los reviews!

Connie