¡ESTOY DE VUELTA!
Hola a todo el mundo y a todos los que estaban esperando el siguiente capítulo de está increíble saga que nunca fue terminada, creo que se había quedado detenida hace uno o dos años, joder si es que ya ni me acuerdo, pero da igual, la cosa es que por fin hoy tenemos el tan esperado capítulo 23 de 27 de SHADOW KISS…
Primero que nada, o mejor dicho antes de comenzar a leer, tengo que decirles un par de cosas y una de ellas, la más importante, es que lamento no poder haber actualizado en tanto tiempo pero la verdad es que sin darme cuenta deje este fics abandonado y sé que siempre prometía que lo continuaría solo que de momento, no, pero el otro día estaba escuchando una canción que me recordó mucho a este libro, pero no por las razones que piensan sino porque casualmente esa canción la había escuchado mientras leía el siguiente libro que es Bond Spirit, el nombre en español no me lo sé, pero para aquellos que no sepan es el cuarto libro donde Rose ya se fue de la Academia y se va a buscar a Dimitri con la intención de matarlo, etc, etc ya todo el mundo sabe de qué va el libro y si no lo saben pues no sé que hacen aquí si nunca han leído ese libro, porque la mejor manera de leer un libro no es estos fics donde los personajes reciben misteriosamente la saga y comienzan a leerla y comentarla, esto es más bien de comedia… entonces, como primera instancia son mis disculpas.
Lo segundo que he de comentar y es posible que sea más que importante, es la forma en la que voy o estaré escribiendo, tengo que serles sincera, hace tres años o más yo me leí está saga y desde ese entonces no he leído nuevamente, me acuerdo harto si de que va la saga, de varias escenas, pero también hay un par de cosas que no recuerdo muy bien como por ejemplo la forma en como relataban los personajes sus comentarios o de la actitud que estos tenían, así como la personalidad de estos, muchos me habían dicho que les gustaba como escribía porque sabía encarnar bien (o lo más parecido) al personaje que creo RM, pero ya de eso ha pasado un año o dos desde que escribí con el personaje de Rose sobre todo así que es posible que me cueste a adaptarme a ese personaje nuevamente, sobre todo y más aún a su forma de pensar; lo siguiente que quiero aclarar es que van a haber cambios en mi forma de escribir, ya no como un personaje, sino como escritora, es posible que haya un poco más de detalle o no, la cosa es que posiblemente se den cuenta (o no).
Hay mucho que tengo que decir, pero en realidad no estoy segura de que más decirles ahora, o que yo recuerde, así que ya en su momento lo diré, algo que sí tengo planeado hacer es terminar el fics si o si desde tercera persona, lo siento por aquellos que les gusta de primera persona, pero si los tengo que terminar va a ser de tercera persona más que nada por lo ya mencionado de que no recuerdo mucho la personalidad de los personajes, ósea recuerdo lo básico, pero no con detalle.
Así que sin más preámbulos, les dejo el resumen del fics en general, (he de decirles que estoy pensando en no hacer cortes, osea un capitulo corto en que nadie lea, aunque aún no es nada seguro) y también les dejo el capítulo número… 23.
(Por cierto, por traerles el fics antes de que termine Inquebrantable, que la idea original era hacerlo dps de que termine, tendrán que leer esa historia y comentarlo, es obligario…
…nah, mentira, estoy bromeando, pero sí espero que la puedan leer, le den la oportunidad y si les gusta entonces está bien.)
Resumen: El verano se ha acercado, por lo tanto ya no hay mucho trabajo y el grupo se puede ir de vacaciones; sin embargo los libros siguen aún pendientes y listos para ser leídos. En esta ocasión el sol, la arena y el mar resultaran ser más que una distracción, ¿serán capaces de terminar los libros sin distraerse con el mar?
~ Debo decir que la saga Vampire Academy fue un libro escrito por Richelle Mead
~ Leyendo el Pasado ~
Capítulo 23
No había nada peor en el mundo para Rose que tener que leer su propia vida, era como si estuviera leyendo su diario íntimo, algo que no tiene gracias a Dios, pero en serio, no le gustaba. Aún era desconocida la razón por la cual estaban en su poder seis libros que contaban su historia y más aún que supieran sus pensamientos, casi era como si ella los hubiera escrito, pero no lo había hecho, ¿verdad? Ella lo recordaría; sin embargo, más vergonzoso era tener que leerlo en voz alta frente a miles de amigos, sobre todo porque la mayoría solía reírse, aunque ella también lo hacía.
Respiro hondo, parecía ser que Lissa, su mejor amiga, no la dejaría tranquila, tendría que leer varios capítulos por no haber leído anteriormente y siempre buscar una excusa para zafarse.
– Capítulo veintitrés – Leyó con una voz alta, ella no escondía su rostro con el libro, pero sí no mantenía contacto no nadie puesto que solo vería miradas de burlas.
Otros en el pasillo deteniéndose y mirando fijamente. Yo sentí como que acababan de golpearme la cara. Solo que no había sido mi cara, sino la de Lissa.
– Pobre de aquella vida que haya atentado contra nuestra reina – Escuchó a Adrian burlarse – Parece que Rose va a matarlos
– Apuesto a que alguien va a terminar en el hospital ahora – Eddie se rió ligeramente.
Las risas se hicieron escuchar, Rose suspiró suavemente y se atrevió a mirar arriba encontrándose con algunas miradas nerviosas y otras no tanto.
Yo había entrado en su mente e instantáneamente me di cuenta de su entorno y todo lo que le estaba sucediendo.
– Eso no es agradable a veces – Comentó la muchacha rubia mirando a su amiga, la chica cabeceo de un lado a otro con una incomoda expresión y luego sonrió.
Las rocas volaron encima de la tierra y se estrellaron en sus mejillas, fueron lanzadas por un estudiante de primer año de quién yo no sabía nada, solamente que él era un Drozov.
– Pobre hombre. R.I.P – Comentó Adrian riéndose, algo que causo la risa de muchos en la habitación.
Las rocas nos dolieron a ambas, estavez yo rechace el grito, rechine mis dientes mientras regresaba nuevamente al pasillo con mis amigos.
"En la parte noroeste del campus, entre el extraño estante y la valla." Les dije a ellos.
– Es increíble, ella es como un radar o un perro con buen olfato – Christian dijo con una sonrisa en su rostro causando que Rose le frunciera el ceño. Eddie y Adrián rieron ligeramente.
Con eso, yo me separé de ellos y me dirigí hacia la puerta, corriendo lo más fuerte que podía hasta la parte del campus donde ellos tenían retenida a Lisa
– ¿Retenida? – Mia levantó una ceja.
– No creo que la hayan secuestrado, Rose – Jill habló con un tono suave.
– Eso crees tú – Rose asintió con firmeza.
No pude ver con los ojos de Lisa a todos los que estaban reunidos alrededor de ella, pero reconocí a algunos.
– Aquí se va a derramar sangre – Dio un aplauso Adrián con emoción mientras Eddie y Christian asentían con la cabeza.
– Me consideran un animal – Murmuró Rose frunciendo el ceño.
– Es que casi lo eres, porque eres violenta – Christián respondió con total descaro y despreocupado.
Jesse y Ralf estaban ahí
– Aún no sé cómo siguen con vida esos dos – Cuestionó Christian.
– ¿Qué le viste a él? – Preguntó Lisa con una expresión entre confundida y preocupada.
La chica se encogió de hombros sacudiendo la cabeza un momento, ella sonrió pensando que, aunque odiaba admitirlo, el muchacho era guapo, pero un idiota total.
La rubia rió fuerte – Tienes razón –
Los presentes estaban bastante confundidos ante la interacción de ambas muchachas, más que nada al no saber de qué hablaban, pero si saber cómo se entendían más allá de ser mejores amigas.
El chico Drozov. Algunos otros.
– Wow, es la mejor descripción de gente que conoces en la historia – Comentó con total sarcasmo Christian – Te mereces un premio
Rose rió rodando los ojos.
Las rocas todavía estaban golpeándola, y cortándole la cara. Ella no gritaba ni lloraba, aunque ella continuaba diciéndoles una y otra vez mientras otros dos niños la mantenían en medio de ellos.
– Va a matarlos, eso está claro – Eddie dijo con calma.
– ¿Matarlos? Olvídalo, ella les cortaría la cabeza y luego lanzaría el cuerpo a los sabuesos de Víctor para ver como se lo coman mientras sus cabezas presenciaban todo lo sucedido – Christian dijo tranquilo – Pero claro, también podía traerlos a mí, yo los habría quemado sin ningún problema
Rose asintió lentamente – Nos entendemos mutuamente – Habló con un tono casi cariñoso para luego reírse rodando los ojos.
Mientras Jesse seguía diciéndole a ella que los detuviera. Yo solo podía medo escucharlo a él por medio de la mente de ella, las razones no importaban, y yo ya las había descubierto.
– Todo lo que te faltaba es tener antenas parabólicas en lugar de orejas – Adrián rió.
– Yo no soy un robot con GPS ni antenas parabólicas – La muchacha frunció el ceño – Pero sí, el vínculo funciona casi parecido
Todos rieron.
Ellos la iban a seguir torturando hasta que ella accediera a unirse a su grupo. Ellos debieron forzar a Brando y a los demás de la misma manera.
– Rose la súper detective – Lisa rió ligeramente meneando la cabeza – Y asé que lo que pasó después no es nada bueno, siempre es bueno contar contigo
– Lis, conmigo vas a contar siempre – La morena sonrió antes de mirar al chico Ozera con una expresión sería.
– ¿Por qué me miras? – Levantó una ceja confundido – ¿Qué hice?
– Nada aún –
– Creo que ella ya ha planeado las mil maneras de matarte si le haces daño a Lisa – Adrián rió a carcajadas causando unas pocas risitas en sus amigos. Rose meneo la cabeza sin querer decir que era cierto.
De pronto un sentimiento sofocador me abrumo y me tropecé, incapaz de respirar y con agua bañando mi frente.
– Establecimos que el vínculo es potente, ¿verdad? – Jill preguntó, algo a lo que todos asintieron – Pero solo es algo intangible para ti, ¿cierto? Es decir, en realidad solo tienes la sensación de lo que sucede y te sucede, pero no físicamente
– Sí – Rose asintió confundida.
– Entonces digamos que Lisa está en un incendio y comienza a tener quemaduras, tú… –
– Creo que sería difícil respirar y si comienzan a salirle quemaduras no veo por qué a mí no – La muchacha frunció el ceño pensando – aún si no hubiera fuego. ¿Por qué?
– Solo quería saber, quiero decir, es realmente malo todo eso porque es peligroso –
– Un peligro al que estamos acostumbradas – Lisa asintió con calma – Aunque por supuesto que no me gusta eso, a veces es tan difícil el vínculo
Difícilmente me separé de Lisa. Eso estaba sucediéndole a ella no a mí, ahora alguien estaba torturándola con agua, usando esa para cortarles la respiración y seguía repitiéndolo.
– Era como estar de vuelta en la tortura de uno de los hombres de Víctor – Lisa sacudió la cabeza. Rose asintió una vez con firmeza.
Ella tomaba aliento y murmuraba, todavía pidiéndoles a ellos cuando podía que pararan.
– Siempre tan amable, Lisa – Mia dijo con una sonrisa, luego miro a Rose – Tú habrías buscando una oportunidad para noquearlos
– Ella es la consciencia, yo el impulso – Rió Rose.
Jesse continuaba viendo con ojos calculadores: "No se los pidas, oblígalos."
– Bastardo – Murmuró Christian enojado.
Yo intenté correr más fuerte aún. Ellos estaban en una de las partes más alejadas de los límites del campus. Había mucha distancia que cubrir, y con cada paso agonizador, yo sentía más el dolor de Lisa y creía el enojo cada vez más.
– ¿El enojo de quién? – Sydney preguntó.
Rose no respondió, negándose a dar más detalles.
¿Qué clase de guardián seré para ella si ni siquiera puedo mantenerla a salvo aquí en el campus?
– ¿La mejor hasta ahora? – Preguntó con una sonrisa divertida la rubia causando una risa en los presentes.
– Yo creo que lo hace bien – Abe habló con un orgullo.
Un aire conocido vino después, y fue como que ella estuviera siendo torturada por un secuaz de Víctor nuevamente.
– Es lo que estaba diciendo – Ella asintió.
El aire era tomado de manera alternada por ella, dejando el aliento y golpeándola de nuevo en la cara. Era una agonía y eso trajo los recuerdos de su captura, todo el terror y el horror que ella ha estado tratando de olvidar. El aire conocido termino, pero ya era demasiado tarde, algo se había quebrado dentro de ella.
– ¿Es normal tener miedo? – Preguntó Jill con una sonrisa nerviosa. Rose abrió la boca, pero en su lugar se quedó mirando como Adrián le daba un par de golpecitos en la espalda con la palma de su mano.
– Es algo a lo que te acostumbraras pronto. Alrededor e Rose y de Lisa, nadie puede aburrirse –
Cuando Ralf se paró a la par para utilizar fuego, yo estaba tan cerca que en realidad lo vi encenderlo en su mano. Pero él no me vio a mí.
– Y así amigos es como termina la maratón de Rose, llegando a su punto de destino a punto de ser la juez de quién vive y quién muere – Rió Adrián.
Todos rieron con gracia.
Ninguno de ellos estaba poniendo atención a su alrededor, y estaban haciendo demasiado ruido con su espectáculo para oírme, yo golpee a Ralf antes de que el fuego dejara su mano, jalándolo hacia el suelo y empujando su cara en una maniobra muy habilidosa.
– Me dolió hasta a mí – Dijo Eddie con una mueca provocando que todos asintieran.
Algunos de los otros (incluyendo a Jesse) corrieron a ayudarlo tratando de alejarme a mí. A menos trataron hasta que se dieron cuenta de quién era.
– Causas más terror que un Stroigoi, estoy segura de eso – Mia rió señalando su nariz – Nadie quiere un buen golpe tuyo
– Ahora tenemos las historias jamás contadas en el mundo – Adrián rió señalando los libros – Está es la prueba viviente para los cuentos de campamento que querías que contaran sobre ti
Todos rieron, Rose asintió con una sonrisa de superioridad.
– Lo sé, soy genial –
Aquellos que vieron mi cara inmediatamente retrocedieron, aquellos que no rápidamente aprendieron de la manera difícil cuando yo fui tras ellos.
– Es como tener en la cabeza una cómica imagen de un gato persiguiendo a un ratón – Rió Christian.
Yo saque ahora a tres de los más entrenados guardias, un grupo estropeado de la realeza moroi difícilmente me tomaría un esfuerzo.
– No presenciaron la pelea, esa es la razón por la que no retrocedieron – Se burló Adrián.
Como un moroi indispuesto podía levantar una mano en su defensa, mientras este grupo había estado tan impaciente en usar la magia para torturar a Lisa, ninguno de ellos en realidad había pensado en usarla contra mí.
– Que estúpidos – Dijo Adrián – Sin embargo muy sabios
– Nadie quiere hacer enojar a Rose – Sydney habló con calma.
La mayor parte de ellos se habían dispersado antes de que yo pudiera poner una mano sobre ellos, y yo no me preocupaba por perseguirlos.
– Cobardes – Rió Christian.
Solamente los quise lejos de Lissa. Conscientemente, le di a Ralf unos golpes extras aún después de que él se había calmado, ya que lo hacía enteramente responsable de este lío.
– ¿Qué hay de Jesse? – Mia preguntó levantando una ceja.
Rose sonrió.
Finalmente lo deje solo, tendido sobre la tierra y gimiendo, cuando me levanté busqué a Jesse (otro culpable).
– Si fuera él yo habría corrido lejos – Eddie dijo.
– Parece una masacre de miedo – Christian asintió.
– Se trata de Rose, no podemos esperar menos – Adrián agregó.
Rápidamente lo encontré. Él era el único que faltaba.
– R.I.P – Christian dijo.
Yo corrí hacia él y luego patiné hice un alto, confundida.
– Se acordó de cuando se acuestan juntos y por eso lo iba a dejar vivir – Adrián se burló.
– Ya quisieras – Rió la morena.
Él solamente estaba de pie allí, tenía la mirada perdida, con la boca abierta.
– ¿Perdón? – Mia frunció el ceño.
Lo miré, mirando a donde él miraba fijamente, y luego miró hacia atrás de él.
"Las arañas." Lisa dijo. Su voz me hizo saltar. Ella se mantuvo a un lado a distancia con el pelo mojado, con moretones y cortadas, pero de otra aparte de eso ella estaba bien.
– ¿Se está vengando? – Preguntó Eddie sorprendido.
– Sí – Respondió la aludida con cierta vergüenza – Pero no quería, quiero decir, no lo sé, se sentía como si estuviera haciendo lo correcto, era como…
– Descontrol total – Rose respondió despreocupada.
En la luz de la luna, sus rasgos pálidos hicieron su mirada casi tan fantasmal como la de Mason.
– Fantástico, ahora es una película de miedo para los humanos – Se burló Adrián.
Sus ojos nunca dejaron de ver a Jesse cuando dijo: "él piensa que ve arañas. Y estás avanzan lentamente sobre él. ¿Qué piensas tú? ¿Debería yo ir con serpientes?"
– Nota mental, no hacerla enfadar – Dijo Eddie con una sonrisa penosa.
– Suerte Christián, elegiste la loca – Adrián se burló antes de recibir un fuerte golpe en el brazo, Rose se rió despreocupada mientras Christian solo lo miraba enojado.
Lisa sonrió tomando al muchacho de la mano.
Miré de nuevo a Jesse. La expresión en su rostro enviaba escalofríos por mi columna vertebral. Era como si estaba encerrado en su propia pesadilla privada.
– No me imagino estar en su posición – Eddie hizo una mueca con miedo.
Más temible fue lo que sentí a través de la conexión.
– ¿El qué? – Preguntó Sydney levantando la ceja.
Por lo general cuando Lissa usaba la magia, se sentía de oro, cálida y maravillosa. Esta vez, esto fue diferente. Era negro y fangoso, y espeso.
– ¿Cómo demonios haces eso? Puedes describir las cosas con tanto detalle – Adrián levantó una ceja – ¿Fangoso? ¿Espeso? A nadie se le hubiera ocurrido describirlo así
– No lo sé – Respondió la morena pensándolo – Supongo que solo me nace y ya
"Pienso que tú deberías parar." Dije.
– Habló la razón – Se burló Christian.
En la distancia, oí a la gente que corría hacia nosotros.
– A fin refuerzos – Dijo Eddie sonriendo.
– Tampoco es que los necesite – Mia murmuró.
"Eso es todo."
"Se trata de un ritual de iniciación" dijo ella. "Bien, en cierto modo. Ellos me pidieron unirme hace un par de días, y me negué, pero ellos me fastidiaron hoy nuevamente y no paraban de decir que ellos saben algo importante sobre Christian y Adrián. Esto comenzó a ponerme tan… finalmente les dije que yo había venido a una de sus sesiones, pero que yo no sabía nada sobre la coacción. Esto era una actuación. Solamente para saber lo que ellos conocían."
– Pues les salió mal a ellos la jugada – Dijo Eddie con calma.
– Si, Rose rompiendo caras, Lisa haciendo aparecer criaturas que no están allí – Adrián rodó los ojos – Me lo perdí
Ella inclinó apenas su cabeza, pero algo debe haber pasado con Jesse. Sus ojos se ensancharon más, él siguió silenciosamente gritando.
– Ustedes dos – Adrián señaló a las dos chicas – son una dupla peligrosa
– Mortífera diría yo –
– Exacto – Rose señaló con emoción – Ella es la razón y yo el impulso… hasta que las cosas se tornan al revés… pero vuelven a cambiar…
– Nos complementamos la una a la otra – Lissa se encogió con una sonrisa descarada.
"Incluso aunque yo técnicamente no hubiera estado de acuerdo con ellos a que me agregaran a su ritual de iniciación, ellos quisieron saber cuánto yo realmente podía hacer. Esto es un modo de probar como la gente fuerte está en la coacción. Torturarlos hasta que ellos no puedan seguir de pie, esto, y luego, en el calor de todo ello, la gente reparte golpes a diestra y siniestra y trata de obligar a los atacantes a pararse. Si la víctima maneja cualquier tipo de la coacción sobre todas las personas en grupo."
– Menuda forma de mostrarse valientes. Solos solo son un montón de idiotas cobardes – Christian apretó el puño – No son tan fuertes, ¿verdad?
Rose torció el gesto mirando al muchacho. En su mente aún pensaba que los Moroi no deberían luchar, aunque tampoco iba a negar que le gustaba ver al hombre de fuego pateando traseros o incluso sentirse orgullosa de cuando Lissa estaba lista para propinar un puñetazo a quién se lo mereciera, sin embargo pelear por sus vidas y pelear por querer saber defenderse eran dos cosas diferentes. Aún recordaba que Lissa le había pedido que le enseñara a pelear, tal vez la rubia solo quería aprenderlo para sentirse un poco más cerca de la morena, puesto que el vínculo ya fluía en dos direcciones quizás no estaba nada mal comprender la pasión por proteger a los demás de primera mano, o tal vez (y ésta era la realidad que Rose sentía) la rubia solo quería ser algo más autosuficiente y no depender tanto de sus guardianes.
Ella consideró a Jesse con cuidado. Él pareció estar en su propio mundo, y era muy, muy malo. "Adivino que esto me hace presidente, ¿huh?"
– ¿Qué? – La mirada atónita basto para que Lissa y Rose rieran un poco.
"Ya detenlo." Dije.
La sensación de esta magia torcida me hacía sentir nauseabunda. Ella y Adrián habían mencionado algo como esto antes, esta idea de hacer que la gente pueda ver cosas que no estaban allí. Ellos en broma le habían llamado súper coacción y era horrible.
– ¿Torcida? Yo diría asombrosa – Adrián dijo con una sonrisa engreída, pero al ver la mirada de regaño de Rose, vio a Lisa que anteriormente sonreía, ahora ya no.
– Es horrible – Parecía influenciada por el pensamiento escrito de la muchacha, y Adrián solo bufó.
"No es así como se supone que el espíritu deba ser usado. Ésta no eres tú. Esto es incorrecto."
– Quién diría que Rose sería la razón y no la fuerza – Christian rió.
Ella respiraba con dificultad, el sudor estallaba a lo largo de su frente. "No puedo dejarlo." Dijo ella.
"Tú puedes." Le dije. Toqué su brazo. "Dámelo a mí."
– No soy un genio en este vínculo raro que les pasa a ambas, pero creo que eso era peor, ¿verdad? – Mia preguntó con calma.
– Oh, fue mucho peor – Dijo Lissa con exageración sus palabras.
– Lissa fue un ángel comparado con lo que hice yo – La muchacha hizo una mueca.
Ella se apartó brevemente de Jesse y me miró, con asombró, antes de fijar su mirada sobre él.
"¿Qué? Tú no puedes usar la magia."
Enfoqué con fuerza la conexión, en su mente. Yo no podía usar la magia exactamente, pero yo podría tomar la oscuridad que esto trajo.
– Y esta es la razón por la cual ibas al loquero – Adrián comentó.
– Muy valiente de tu parte, Rose – Christian asintió.
Era lo que yo había estado haciendo, un momento, ahora lo comprendo. Siempre yo me había preocupado y había deseado que ella se calmara y lucharía contra los sentimientos oscuros que ella tenía, porque yo lo tomaba todo de ella. Yo lo absorbía, tal como Anna había hecho con San Vladimir.
– Sí, y eso no termino nada bien – Dijo Jill con una mueca.
– Pero eso no explica por qué no enloqueces como ella – Mia dijo confundida.
– Quizás tenía muy poca oscuridad acumulada – Lissa murmuró.
Era lo que Adrián había visto cuando la oscuridad saltaba de su aura a la mía. Y este abuso de espíritu, usándolo maliciosamente para dañar a otros y no para la defensa propia, traía los peores efectos secundarios de todo en ella.
– Solo estaba torturándolo mentalmente, tú casi le sacas los dientes a Ralf – Eddie comentó.
– Llevamos tres libros y aún esto es un misterio – Mia dijo.
– Uno que se aclarara pronto – Rose dijo con una mueca – O eso creo, pero yo lo tengo todo claro
– Yo tengo varias cosas claras, otras aún me confunden – Lissa hizo una mueca.
Esto corrompía el mal, yo no podía dejar que ella lo tenga.
– ¿Corrompía el mal? Ósea que lo hacía bueno – Se burló Christian.
– Creo que se refiere a que es insano – Rose respondió con calma mirando el libro.
– Ah, dirás que tú te referías – Christian dijo.
– Sí, eso mismo – Dijo ella sin importancia.
Todos los pensamientos de mi propia locura o rabia eran complemente irrelevantes en este momento.
– Incorrecto. Completamente relevantes – Sonia dijo con una sonrisa ligera – Aquí se establece un punto clave
"No, de acuerdo. No puedo. Pero tú puedes usarme para dejarle ir. Enfócame. Libéralo todo."
"Tú te equivocas. Tú no lo quieres."
– ¿Qué, ahora tú ves mis pensamientos? – Rose se burló con una sonrisa.
– Sabes a que me refería – Lissa sonrió – Gracias
La muchacha asintió.
Ella miró fijamente hacia a mí otra vez, su mirada amplia y desesperada. Incluso sin el contacto directo de ojos, ella era aún capaz de torturar a Jesse.
– Una coacción poderosa – Mia dijo sorprendida.
Yo vi y sentí la lucha que ella emprendía. Él le había hecho tanto daño, ella quiso que él pagara, y sin embargo, al mismo tiempo, ella sabía que yo tenía razón.
– ¿Oyeron eso? Ahora grábenselo, tenía razón – Rose se burló mirando a Christian y a Adrián.
– Una vez cada mil años – Christián comentó despreocupado, pero en el fondo, no solo él sino el grupo enteró, sabían que la muchacha tenía la razón en las situaciones más peligrosas de todas.
Pero era difícil para ella dejarla ir.
– Era como si en realidad no quisiera dejarla ir – Lissa miro hacia el suelo con la expresión perdida por un momento.
De repente, la quemadura de aquella magia negra desapareció de la conexión junto con aquella sensación que te pone enfermo.
– A ti te ponía enferma – Eddie comentó.
– Cierto – Rose asintió.
Algo me golpeó como una ráfaga de viento en la cara y me tambaleé hacia atrás.
– Quién sea que le haya golpeado se llevara un ojo morado seguro – Christian dijo con una sonrisa.
Me estremecí con una sensación extraña como torcer mi estómago. Se pareció a chispas, como un rollo de electricidad que se quema dentro de mí.
– De nuevo dándole personalidad a las cosas – Adrián sonrió.
Entonces también se fue.
– ¿Qué? –
Jesse cayó de rodillas, sin la pesadilla.
– Idiota – Christian gruñó.
Lissa se hundió con visible alivio. Ella estaba asustada y herida todavía por lo que había pasado, pero más fue consumida con aquella rabia terrible y destructiva que la había llevado a castigar a Jesse.
– Entonces... ¿se terminó de verdad? – Mia preguntó con inseguridad.
– Yo no diría eso – Lissa hizo una mueca con miedo, estremeciéndose ante el recuerdo.
Aquel impulso dentro de ella había desaparecido.
– Dijiste que no había terminado – Jill frunció el ceño confundida.
El único problema era que estaba en mí ahora.
– Esto no puede ser bueno – De pronto todos parecían más que interesados en lo que sucedería luego.
Me enfoque en Jesse, y parecía que no existiera nada en el universo excepto él.
Bruscamente se detuvo la muchacha morena de leer. Sus palabras murieron y la mirada en el libro no fija en sus palabras escritas con lo que parecía la tinta proveniente de una pluma, sino en el recuerdo de hacia no mucho tiempo atrás. Esa sensación la recordaba de que la persona frente a ella, una persona que había traído a la oscuridad a su poder. Ella recordaba a la perfección lo que se sentía tener ganas de castigar al único individuo culpable del dolor que fuera causado para hacer aparecer la oscuridad, comprendía con sabios recuerdos como se sentía hacer a una sola persona responsable del mal en el mundo y el deseo incontrolable de acabar con él.
– ¿Rose? – Lissa murmuró con suavidad, una extraña sensación la invadió y aunque no comprendía de que trataba comprendía que el vínculo le estaba echando una mano en la dirección correcta para saberlo, aunque aún no lograba llegar a la respuesta por completo.
– Estoy bien – Respondió suavemente la muchacha volviendo a mirar el libro, intentando olvidar la sensación cosquilleantes en sus manos y en su estómago.
La saliva que tragó fue pesada, como si estuviera tragando rocas por la boca, pesadas y filosas.
Él había tratado de arruinarme en el pasado. Él había torturado a Lissa y nos había hecho tanto daño y a otros. Era inaceptable.
– No me gusta como pinta la cosa – Dijo Eddie – ¿Realmente fue una masacre?
– Pues… – Rose no llegó a terminar la respuestas, pues volvió al libro.
Me lancé a él. Sus ojos tenían solo un momento para abrirse por el terror de mi puño unido contra su cara.
– Auch… – Exclamó la mayoría con una expresión compartida.
Su cabeza tirada atrás, y la sangre salía a chorros de su nariz.
– Puaj – Dijo Jill.
Mia hizo una mueca tocando su nariz reviviendo el viejo recuerdo de un puñetazo de la propia Rose en su nariz.
Oí el grito de Lissa para pararme, pero yo no podía.
– Debí imaginar que eso sucedería – Lissa dijo con calma.
– Tú no sabías que sucedería, yo tampoco – Rose aseguro con calma.
Él tenía que pagar por lo que él le había hecho. Lo agarré por los hombros y lo lancé con fuerza contra el terreno. Él gritaba ahora, también pidiendo que yo me detenga.
– Está decidido, no hay que hacerla enojar – Christián dijo.
– Sí, pero es divertido molestarla de vez en cuando – Adrián comentó con calma.
Él se calló cuando lo golpeé otra vez.
– Creo que lo noqueaste – Jill dijo y varios asintieron.
Sentí las manos de Lissa que me agarraban, tratando de llevarme, pero ella no era bastante fuerte.
– Wow, me hace sentir genial – Lissa dijo con una sonrisa divertida.
Seguí golpeándolo. No había ningún signo de la lucha estratégica exacta que yo hubiera usado antes con él y sus amigos, o aún contra Dimitri. Esto fue algo primitivo principalmente.
– Salvaje – Christian dijo.
Esto era yo siendo controlada por la locura que yo había tomado de Lissa.
– ¿Eso sucede a menudo? – Mia preguntó de pronto.
– No, yo te golpeé porque te lo merecías – Rose dijo con calma.
Mia la miro con una sonrisa extraña en su rostro, pero con cierto rubor en él.
Entonces otro juego de manos me lanzó lejos. Estas eran manos fuertes, manos de dhampir, con el respaldo de músculos ganados a los largo de años de entrenamiento.
– ¿Quieren adivinar? – Christian se burló.
– Me apostaré por Dimitri – Adrián alzo un billete.
Era Eddie.
– Mierda – Se quejó el moroi.
Luché contra él. Estrechamente fuimos empatados, pero él me supera en pesó y me sujeto con fuerza.
– ¡Dios! ¡Peleo contra Rose y sobrevivió! – Adrián se rió causando a todos la misma risa.
"¡Déjame ir!" Grité.
Para mi completo horror, Lissa ahora se arrodillaba al lado de Jesse, estudiándolo con preocupación. Esto no tuvo sentido.
– Gracias por el apoyo – Rose dijo con sarcasmo evidente.
– Por favor, estabas por matarlo, y era mi culpa para empezar – La muchacha dijo.
– Eres demasiado buena a veces – Cuidadosamente Rose dijo con voz rendida.
¿Cómo podría ella hacer esto? ¿Después de lo que él había hecho? Yo mire la compasión sobre su cara, y poco después, el calor de su magia de curación se encendió, por nuestra conexión sentí como ella se llevó un poco de lo peor de sus heridas.
– Está bien, eso sí estaba fuera de lugar – Christian dijo con calma.
– Fue mi culpa para empezar. Yo solo quería asustarlo, Rose iba a matarlo – Lissa se defendió – Además, no lo curé por completo, sé que fue un idiota. Ella estaba fuera de sí
– Tú también – Rose dijo con calma.
La chica miro a la morena por un segundo. Un único pensamiento corrió por su cabeza, ella sentía que ambas, juntas sobre todo, eran un desastre en todo el asunto de la oscuridad, algo a lo que la morena no pudo estar más de acuerdo, pero también sabían que la única manera de sobrellevar el tema era tratándolo juntas.
"¡No!" Grité, tirando contra el apresamiento de Eddie. "¡Tú no puedes!"
Fue cuando otros guardianes aparecieron, Dimitri y Celeste.
– Que oportuno – Adrian dijo.
– Al menos estaba, tú no – Rose respondió.
Christian y Adrián no estaba a la vista por ninguna parte; ellos probablemente no podían haber seguido a los demás.
– Sí, somos Moroi, no dhampirs – Christian habló.
El caos organizado continúo.
– ¿Organizado? – Christian rió.
Aquellos de la sociedad que permanecieron fueron recogidos y juntados en grupo para el interrogatorio.
– Toda la culpa la tiene Rose, eso está claro que dijeron – Adrián dijo.
– Ya ni siquiera lo recuerdo, y tampoco me importa – La morena dijo.
Se llevaron a Lissa para tratar sus heridas.
– Fantástico – Christian sonrió.
Una parte de mí que había sido enterrada por la sed de sangre quiso perseguirla, pero algo más había llamado mi atención: ellos también se llevaban a Jesse para brindarle ayuda médica.
– ¿Tú comprendes que no lo iban a dejar morir allí? – Eddie levantó una ceja.
– Sí – Respondió la muchacha como si fuera un perrito regañado, aunque con poco interés.
Eddie todavía me sujetaba, su apretón nunca vacilo a pesar de mis luchas y súplica.
– Te mereces un premio y un aplauso – Se rió Adrián.
La mayor parte de los adultos estaba demasiado ocupados para notarme, pero ellos se fijaron cuando comencé a gritar otra vez.
– Quién puede imaginar que tiene tanta energía en ese cuerpo tan pequeño – Christian rió.
"¡Tú no puedes dejarle ir! ¡Tú no puedes dejarle ir!"
– Estaba fuera de sí, fijo – Adrián asintió.
– Creo que eso había quedado más que claro – Eddie hizo una mueca.
"Rose cálmate." Dijo Alberta, con su voz suave. ¿Cómo podía ella no darse cuenta de lo que estaba pasando? ¿Qué pasaba?
– Desde mi punto de vista parecía que todos estaban locos – Rose se defendió pronto cuando parecía que Christian haría un comentario burlón o sarcástico.
"Es todo." Alberta y algunos de los demás parecieron comprender que algo serio pasaba ahora, pero ellos no parecieron pensar que esto tenía que ver con Jesse.
– Creo que era obvio que algo serio estaba pasando, Rose – Dijo Mia.
– Pero ellos no se dieron cuenta – Rose gruñó.
– No creo que se haya salido con la suya – Jill dijo con preocupación, nuevamente Rose se encogió de hombros.
Todos me miraban con la mirada de Rose se volvió loca.
"Llévensela de aquí." Dijo Alberta. "Consíganle algo para limpiarla y que se calme."
– Siempre tan sabia Alberta – Dijo Abe frotándose la barbilla. Rose sonrió tranquilamente.
Ella no dio más instrucciones que esas, pero de algún modo fue claro que Dimitri sería el que trataría conmigo.
– Eh – Adrián alzó una ceja con una sonrisa burlona.
Él vino y me agarró de los brazos de Eddie.
– Y se calmó de pronto – Lissa rió burlona recibiendo un ligero golpe de Rose a modo de juego.
En el breve cambio de captores, traté de separarme, pero Dimitri era demasiado rápido y demasiado fuerte. Él agarro mi brazo y comenzó a separarme de la escena.
– Buen intentó – Christian rió.
"Podemos hacer esto fácil o difícil." Dijo Dimitri cuando anduvimos por los bosques. "No hay ningún modo de que te deje ir hacia Jesse. Además, él está en la clínica médica, entonces tú nunca podrías estar cerca de él. S tú puedes aceptarlo, te liberaré. Si tú te largas, tú sabes que solo te refrenaré otra vez."
– Es Rose, todos sabemos que solo se puede hacer del modo difícil – Christian se rió.
– Ustedes son crueles… – Rose gruñó.
Pensé en mis opciones. La necesidad de hacer sufrir a Jesse todavía palpitaba en mi sangre, pero Dimitri tenía razón.
– Cuando no – Adrián dijo molesto.
Por ahora.
– Tiene planeado escapar – Declaró Eddie suspirando.
"Bien." Dije.
– No me lo puedo creer – Christian dijo riendo – Acepto con calma
Él vaciló un momento, quizás preguntándose si yo decía la verdad, y luego soltó mi brazo. Cuando no me escapé, lo sentí relajarse muy, muy lentamente.
"Alberta te dijo que me limpiaras," dije sin alterarme. "¿entonces vamos a la clínica médica?"
– Ahí están sus intenciones ocultas – Rió Adrián.
Dimitri se mofó. "Buen intento. No te dejaré cerca de él. Conseguiremos primeros auxilios en otra parte."
– Que mala suerte para ti – Se rió Christian.
– Sí… – Rose torció el gesto en los labios, jugo con el borde la hoja del libro por un momento. Un incómodo pensamiento estaba arrasando en su mente de pronto y se preguntó si sería posible que ese pensamiento se volviera realidad.
Él me condujo en un ángulo de la ubicación del ataque, hacia un área ubicada en el borde del campus. Rápidamente comprendí hacia donde él iba.
– ¿Dónde? – Lissa inclino la cabeza hacia un lado, presionando a los pensamiento de Rose a revelar algo más, ya que solo podía sentir una preocupación por algo.
Esto era una cabaña. Cuando hubo más guardianes sobre el campus, unos en realidad se habían quedado en estos pequeños puestos avanzados, proporcionando la protección regular para las fronteras de la escuela. Ellas habían sido abandonados hace mucho, pero ésta había sido limpiada cuando la tía de Christian lo había visitado.
– Natasha – Murmuro Christian con un tono sombrío.
Rose guardó silencio antes de sentir un ligero cosquilleo en su oído. La muchacha miro confundida a quién se le había acerca y luego hizo una mueca.
Dimitri siendo tan tranquilo y callado apenas había parpadeado durante la lectura, su personalidad no le permitía hacer comentarios burlones o divertidos a menos que le metieran a la fuerza a la conversación.
Ella había preferido quedarse aquí que en el alojamiento de la escuela donde otros moroi la consideraban como un potencial Strigoi.
– Hay que admitirlo – Rose rompió el silencio – Puede que ella haya intentado… ya saben… pero eso no quita que te enseño varias cosas
Christian levantó una ceja – ¿Qué dijiste? –
– Que aprendiste a que no te patearan el trasero, y salvaste el mío en una ocasión –
– ¿Una? – Se burló Christian.
La chica sonrió.
Él abrió la puerta. Estaba oscuro adentro, pero yo podría ver bastante bien para ver que encontró unas cerillas y encender la linterna de kerosene.
– Tiene su lado bueno ser dhampir – Rose dijo con una sonrisa.
Esto no proporcionó una enorme cantidad de luz, pero era fina para nuestros ojos.
– Esto aquí me suena algo trillado – Sydney murmuró.
Echando un vistazo alrededor, yo vi que Tasha realmente había hecho un buen trabajo con el lugar. Estaba limpio y casi acogedor, la cama hecha con un edredón suave y un par de sillas tiradas hasta la chimenea. Había aún unos alimentos enlatados y empaquetados en la cocina de al lado del cuarto.
– Wow… ¿y eso era importante por qué…? –
– Yo no escribí la historia, Adrián – Rose dijo despreocupada.
– Me pregunto quién y por qué la escribió – Murmuró Lissa de pronto – Y más importante, el misterio de los libros
– ¿Los libros? – Jill preguntó confundida.
– Tienen consigo cierta cantidad de espíritu, lo que es raro porque solo podemos usar la magia del espíritu en artículos de plata – Lissa murmuró mirando el libro de encuadernado de cuero color morado con las palabras Shadow Kiss en el centro en un color oscuro, con el símbolo de las letras VA dibujado en un círculo, justo en la parte baja del título.
"Siéntate." Dijo Dimitri, señalando hacia la cama.
– ¿En serio? – Abe preguntó con peligrosa curiosidad. Rose hizo una mueca mirando el libro antes de que no solo la fuera de su padre pudiera desatarse.
Lo hice, y en aproximadamente un minuto él tenía un fuego que calentaba el lugar. Una vez que estaba el resplandor lleno, él agarró un botiquín y una botella del agua del contador y camino atrás de la cama, arrastrando una silla, entonces él podría sentarse frente a mí.
– Suena romántico – Lissa dijo con una sonrisa.
"Tú tienes que dejarme ir." Le suplique. "¿No lo ves? ¿No ves que Jesse tiene que pagar? ¡Él la torturó! Él le hizo cosas horribles."
– Y tú casi lo matas – Christian dijo sorprendido de que aún con el tiempo que debió haber pasado en ese momento la chica aún estuviera invadida por la oscuridad, tanto como para querer volver y matar al moroi.
Dimitri humedeció una gasa y la aplicó a un lado de mi frente. Esto ardió, entonces al parecer yo tenía un corte allí.
– ¿Al parecer? – Lissa rió – Ni siquiera sabías que tan herida estabas, Rose
"Él será castigado, créeme y los otros también."
"¿Con qué?" Pregunté amargamente. "¿Detención? Esto es tan malo lo de Víctor Dashkov. ¡Nadie hace nada por aquí! La gente comete crímenes y se escapa de ello. Él tiene que ser lastimado. Todos ellos lo necesitan."
– A ti siempre te castigaban – Se rió Eddie.
– Si, pero no por algo como eso, es decir, por tonterías que hacían los adolescentes – Rose dijo con calma – Además era la oscuridad que hablaba, ¡no yo!
Dimitri hizo una pausa con la limpieza, me lanzó una mirada preocupada.
"Rose, sé que estás alterada, pero tú sabes que no castigamos así a la gente. Es salvaje…"
– Como ella… – Christian murmuró.
– Cuidado con tus palabras, Ozera – Rose dijo con tono suave y burlón.
"¿Sí? ¿Qué hay de malo con eso? Apuesto que me gustaría hacerlo de nuevo."
– He de admitir que me da miedo – Lissa miró a la chica preocupada – ¿En serio?
Rose asintió una vez, antes de tragar saliva.
Yo apenas podía sentarme allí. Cada parte de mi cuerpo temblaba con la furia.
– ¿Por qué ese efecto oscuro duró tanto? – Preguntó Mia sorprendida.
– Me preguntó si con lo que sucedió aquella vez habría sucedido lo mismo – Jill parecía pensar en voz alta. Rose la miro con calma sabiendo claramente que se refería a lo de Víctor, y si, mentalmente también se preguntaba si el efecto hubiera durado tanto si Sonia no le hubiera dado la cadena de Jill con algo de magia para calmarla.
– ¿Qué cosa? – Preguntó Adrián.
– Nada – Respondió rápidamente la muchacha menor con un rubor en el rostro.
"¡Ellos tiene que sufrir por lo que hicieron! ¡Y quiero ser yo quien pueda hacerlo! Quiero hacerle daño a todos ellos. Quiero matarlos a todos."
– ¿Alguien más tiene miedo? – Adrián alzo la mano, y varias más se levantaron.
Comencé a levantarme, de repente pareciendo que yo explotaría. Sus manos estaban sobre mis hombros en un destello, empujándome hacia atrás. Los primeros auxilios fueron olvidados. Su expresión era una mezcla de preocupación como de fiereza pero él me dominó. Luché contra él y sus dedos me estaban apretando.
– Esto no va a terminar bien – Eddie murmuró.
"¡Roza! ¡Supera esto!" Él ahora también gritaba. "Esto no significa nada para ti, ninguno de ellos. Tú has estado bajo mucha presión, esto hace que el terrible acontecimiento sea mucho peor."
Rose levantó la mirada del libro de pronto, miro a Dimitri con los ojos entrecerrados y con una suave voz que fue oída por todos preguntó:
– ¿Acaso estuviste yendo a sesiones con Deidre o qué? – Todos rieron con calma ante la pregunta, incluso el aludido, quién solo sacudió la cabeza de un lado a otro negando como respuesta.
"¡Basta ya!" Grité atrás de él. "Tú lo estás haciendo como siempre. Tú eres siempre tan razonable, no importa como sean de horrible las cosas. ¿Qué te pasó cuando querías matar a Víctor en la prisión, huh? ¿Por qué eso estaba bien, pero esto no?"
– Está bien, esto no va a terminar nada bien para Rose – Dijo Christian – Te doblaran las sesiones con Deidre
– Oh mi dios – Rose gimió, pese a que en realidad sabía que sucedía luego, el solo pensamiento de tener doble sesiones con la psicóloga le ponía los pelos de punta.
"Como es una exageración. Tú sabes cómo era, pero esto… esto es algo diferente. Ahí te equivocas, algo contigo no está bien ahora mismo."
– Cuanta razón – Dijo Lissa con calma, aún presionando los pensamientos de Rose.
– Ni siquiera lo intentes más – Rose dijo con calma mirando a la chica – No vas a conseguir lo que querías
– No es justo – Lissa dijo – Tú puedes hacerlo aún cuando yo te niego la entrada
La chica se encogió de hombros.
"No hay algo diferente conmigo." Yo lo evaluaba, esperando que mis palabras lo distraigan. Si yo fuera bastante rápida, tal vez, solamente tal vez, yo pudiera pasarlo. "Soy la única que quiere hacer algo por aquí, y esto está mal, lo siento. ¡Tú sigues queriendo que sea buena persona, imposible, porque no lo soy! No soy un sano como tú."
– No vamos a negar no eres santa – Dijo Eddie con calma.
Rose frunció el ceño por el poco apoyo, pero luego rió con suavidad.
"Ninguno de nosotros es un santo." Dijo él secamente. "Créeme, yo no."
Hice mi movimiento, salte hacia fuera y empujando lejos de él, pero no me aleje mucho.
– Intento fallido – Declaro Adrián.
No sé cómo me agarro otra vez a dos pies de la cama y me sujetó, esta vez usando de lleno el de su cuerpo para mantenerme inmovilizada.
– Si tengo que decir algo bueno de Rose, es que no sabe cuándo rendirse – Sydney dijo con calma.
– ¿Solo eso? – Rió la muchacha.
– Sí, tú sabes – Dijo la muchacha con calma.
De algún modo, yo sabía que debería haber comprendido que esto era un plan de fuga imposible, pero yo no podía pensar directamente.
– Lo sé – Lissa comentó mirando a Rose – Es como si todo lo demás estuviera bloqueado
– Sí, y el único camino que se ve es la terquedad ante algo – Rose aseguro asintiendo.
"¡Déjame ir!" Grite por centésima vez en esa noche, tratando de liberar mis manos.
– Te ibas a quedar sin voz, fijo – Mia dijo riendo.
– Sí – Rose rió ligeramente.
"No." Él dijo, la voz con fuerza y casi desesperada. "No antes de que tú te escapes de esto. ¡Esta no eres tú!"
– Woah, sí que piensan igual – Lissa dijo con una sonrisa.
Había gruesas y calientes lágrimas en mis ojos. "¡Déjame ir!"
"No. ¡No eres tú! No eres tú." Había agonía en su voz.
"¡Tú te equivocas! Es…" Mis palabras de pronto fueron desechadas. No eres tú. Esto era lo mismo que yo le había dicho a Lissa cuando la miré, aterrorizada, cuando ella usó la magia para torturar a Jesse. Yo había estado de pie allí, incapaz de creer lo que ella hacía.
– ¿Entonces te calmaste por fin? – Preguntó Jill.
Ella no había comprendido que ella había perdido el control y estuvo a punto de convertirse en un monstruo, y ahora, examinando los ojos de Dimitri, mirando su pánico y su amor, comprendí que esto me pasaba a mí.
– Solo para que lo sepas, pude haber logrado ese efecto si hubiera habido tiempo – Lissa miro a Dimitri con una sonrisa divertida en los labios, todos rieron.
Yo era igual como ella había sestado, tan absorta, tan cegada por las emociones irracionales que aún no reconocí mis propias acciones. Era como si yo estaba siendo controlada por algo más.
– Algo más oscuro – Dijo Adrián con sequedad.
Rose miro la página con calma.
Traté de rechazarlo, quitarme los sentimientos que se queman dentro de mí. Ellos eran demasiado fuertes. Yo no podía hacerlo. Yo no podía dejarles ir. Ellos me consumían completamente, tal como lo habían hecho con Anna y con Sra. Karp.
– Si piensas así ya sabemos tu futuro – Dijo Christian con calma.
"Rose" dijo Dimitri. Esto era solo mi nombre, pero estaba lleno de poder.
– ¡Oh, salve el poderoso Dimitri! – Adrián se burló causando que Sydney le golpeara suavemente, el muchacho sonrió finalmente con calma encogiéndose de hombros despreocupado.
Dimitri tenía una fe absoluta en mí, la fe en mi propia fortaleza y bondad. Y él tenía también esa fortaleza, una fortaleza que yo podría ver que él no tenía miedo de prestarse si yo la necesitara, podía sentir algo sobre mí resistiéndose a Lissa, pero ella estaba completamente cerca de Dimitri.
– ¿Qué? – La rubia parpadeó confundida.
Rose hizo una mueca encogiéndose de hombros.
Lo que nosotros teníamos era amor. Nos parecíamos a dos mitades de un todo, siempre listos para apoyar al otro. Ninguno de nosotros era perfecto, pero esto no importa. Junto a él, yo podría vencer esta rabia que me llenaba.
– Increíble que no diera cuenta antes – Lissa sacudió la cabeza – Increíble
Adrián sonrió – Algunos somos más perspectivos que otros, prima –
Lissa sacudió la cabeza, aún estaba algo molesta de que su mejor amiga nunca le hubiera dicho la verdad de que estaba enamorada de quién debía ser su guardián entonces, pero de cierto modo sabía que no importaba en ese momento.
Él pensó que yo era más fuerte que ello. Y yo lo era.
– Aún estás bien, así que creo que lo eres – Eddie asintió.
Despacio, lentamente, sentí que la oscuridad se desvanecía. Dejé de luchar. Mi cuerpo tembló, pero no por la furia.
Esto era por el miedo. Dimitri inmediatamente reconoció el cambio y me liberó de su apresamiento.
– Eso es lo peor – Rose dijo mirando a Lissa – Darte cuenta que en un momento estabas tan fuera de sí que ni te reconocías y luego todo de golpea tan rápido, la realidad misma…
Lissa asintió.
"Oh mi Dios." Le dije, con la voz temblorosa.
– Volvió en sí – Dijeron todos.
Su mano tocó un lado de mi cara, la luz de dedos sobre mi mejilla. "Rose," él respiró. "¿estás bien?"
– Yo diría que no – Dijo Jill con preocupación.
Me trague mis lágrimas. "…yo creo que si por ahora. Por ahora."
"Es todo." Dijo él todavía tocándome, esta vez cepillando el pelo de mi cara. "Eso es todo. Todo está bien."
– Fin del tema – Dijo Christian cansado.
– Por favor, no es un tema que va a terminar en ese momento –
Sacudí mi cabeza. "No. No lo está. Tú… tú no entiendes. Es verdad, todo por lo que estuve preocupada sobre… ¿sobre Anna? ¿Sobre mí llevándome la locura del espíritu? Eso pasa, Dimitri. Lissa lo perdió ahí con Jesse. Ella estaba fuera de control, pero la detuve porque mande lejos su cólera y la puse en mí. Y es, es terrible. Es como si, no sé, fuera una marioneta. No puedo controlarme."
– Siento que el espíritu genera más problemas de los que arregla – Dijo Mia con calma.
– Sí, así es – Dijo Lissa asintiendo.
"Tú eres fuerte." Dijo él. "No pasará otra vez."
"No." Dije. Yo podía oír mi voz que se quebraba cuando luche para sentarme. "Pasará otra vez. Voy a parecerme a Anna. Yo sé que me voy a poner peor. Esta vez era la sed de sangre y el odio. Quise destruirlos. Tenía que destruirlos. ¿La próxima vez? No lo sé. Tal vez solamente será locura como la Sra. Karp. Tal vez ya estoy loca, y es por eso que veo a Mason. Tal vez sea la depresión como Lissa solía ponerse. Seguiré cayendo y cayendo en aquel hoyo, y luego me pareceré a Anna y la matanza."
Nadie hizo un comentario, ni siquiera para quita el ambiente pesado que se había formado.
"No." Dimitri interrumpió con cuidado. Él movió su cara hacia la mía, nuestras frentes casi tocándose. "No te pasará. Tú eres demasiado fuerte. Tú lucharás, justo como lo has hecho esta vez."
– Pues si la próxima vez va a suceder como esta, yo me mantendré lejos del problema – Christian dijo.
– Amen – Adrián asintió.
"Solo lo conseguí porque tú estabas aquí." Él envolvió sus brazos alrededor de mí, y enterré mi cara en su pecho. "No puedo hacerlo sola." Susurré.
"No estás sola, también estoy aquí." Rose torció el gesto, la suave y delicada voz de Lissa había resonado en su cabeza y mentalmente quería agradecerle, hacerle saber que también estaría allí para ella, pero no podía hacerlo. El fenómeno del vínculo era realmente más raro de lo que antes había sido, cuando era solo en una dirección Rose había casi a la perfección cómo funcionaba, pero ahora, con dos lados para dirigir las emociones, ella no estaba segura de que era capaz de hacer.
¿Sería Lissa capaz de sentir la presencia de los Strigoi? ¿Ella podría hablarle alguna vez? ¿Podría ser que ellas pudieran moverse más allá de las reglas del vínculo?
La duda estaba ahí, y el tema de la oscuridad, la locura y la misma conexión era un nuevo misterio para ambas. ¿Significaba entonces que Lissa podía absorber también su oscuridad o solo tenía un acceso a sus emociones y nada más?
"Tú puedes." Dijo él. Había una nota temblorosa en su voz. "Tú eres fuerte, tú eres así, tan fuerte. Es por eso que te amo." Apreté mis ojos.
"Tú no deberías. Voy a convertirme en algo terrible. Yo ya podría ser algo terrible." Recordé mis comportamientos pasados, el modo en que yo había estado intentado morder a cada uno. De camino yo había tratado de asustar a Ryan y a Camille.
– Admítelo, se lo merecían – Dijo Christian despreocupado.
Rose hizo una mueca con un ligero rubor.
Dimitri se separó de modo que él pudiera mirarme a los ojos. Él tomo mi cara en el hueco de sus manos.
"Tú no lo harás." Dijo él. "No te dejaré. Cueste lo que cueste, no e dejaré."
La emoción llenó mi cuerpo otra vez, pero ahora eso no era el odio o la rabia o algo así. Era caliente y maravilloso e hizo doler mi corazón de buen modo.
– Oh mi dios – Rose murmuró con el rostro algo rojo, el calor extendiéndose en su cuello y mejillas, ella miro a la reina que parecía confundida – Es el final del libro, hemos terminado por hoy
– ¿Estás de broma? – Lissa parecía sorprendida.
– No, para nada – Dijo la muchacha tratando de levantarse antes de que la chica viera el libro, pero ya había sido tarde porque no solo la reina había visto que el capítulo aún continuaba sino que se lo había arrebatado.
Se quedó en silencio mirando el libro, pasando la página con cuidado y luego una sonrisa burlona, inusual en su rostro, y el sentimiento de victoria parecían brillar en su rostro.
– Creo que te quedan unas cuantas páginas – Dijo ella riendo – Termina
– Piedad… – Casi rogó la morena con una sonrisa en el rostro, de cierto modo igual lo encontraba divertido.
– Yo te pedí piedad en su tiempo y no me lo concediste, es más, hiciste que lo leyera – Dijo la chica con una sonrisa divertida.
Será más que divertido, porque quiero ver la cara de Abe y de tu madre. Resonó su voz en la cabeza de la otra chica.
– Crueldad, tu nombre es Vasilissa – Rió la morena recibiendo un ligero empujón de la muchacha.
– ¿Qué sucede? – Preguntó Christian.
– Nada – Lissa sonrió con calma – Entonces… continua…
Rose tragó saliva un poco. Ella decidió que si debía leer algo tan vergonzoso para todos entonces sus ojos no debían conectar con nadie, así que no levantaría la mirada de las hojas y en cuanto terminara el capítulo saldría corriendo.
Puse mis brazos alrededor de su cuello, y nuestros labios se encontraron. EL beso era amor puro, dulce y dichoso, sin la desesperación o la oscuridad.
– Eso es tierno – Jill dijo con cariño.
– Es más tierno, y divertido de lo que piensas – Retomó la muchacha rubia con la sonrisa en sus labios.
Poco a poco, la intensidad de nuestro beso aumentó. Estaba todavía lleno del amor, pero se convirtió en mucho más, algo hambriento y poderoso. La electricidad que había crujido entre nosotros cuando yo había luchado y lo había dominado antes había vuelto, abrigándose alrededor de nosotros ahora.
– Oh, ¿en serio? – Christian parecía divertido, como si hubiera comprendido algo de pronto y tenía en el rostro la misma sonrisa burlona y maliciosa con la que cargaba su novia.
Esto me recordó a la noche que nosotros habías estado bajo el hecho de lujuria de Víctor, nosotros dos conducidos por fuerzas interiores que nosotros o podíamos controlar.
– ¿Otro hechizo? – Preguntó Adrián, pero siguiendo su plan, Rose no miró.
Era como si nosotros pasábamos hambre o estábamos ahogándonos, y solo la otra persona podría salvarnos.
– Es una divertida forma de describirlo – Rió Christian.
Me adherí a él, un brazo alrededor del cuello mientras mi otra mano agarró su espalda con tanta fuerza que mis uñas prácticamente se enterraron. Él me empujó atrás sobre la cama. Sus manos se abrigaron alrededor de mi cintura, y luego una de ellas se deslizó hacia debajo de la espalda a mi muslo y tiró encima de modo que casi se envolvía alrededor de él.
– Está bien, ya entiendo que está sucediendo y francamente no me gustaría oírlo – Eddie dijo con una mueca de disgusto. Solo pensar que Rose, siendo una hermana para él, podía haber dormido con un profesor le ponía enfermo, y eso solo pensando en el pasado, porque en el ahora aún le era difícil de comprender.
– Oh no, sigue leyendo, esto va a ser divertido – Christian se burló aún más.
Rose le miro, rompiendo su plan, con una mueca en su rostro, apretando los dientes y tratando de infundirle temor, cosa que nos sucedió porque el muchacho parecía más divertido de lo normal.
Al mismo tiempo, nos retiramos brevemente, todavía tan cerca. Todo en el mundo descansado durante aquel momento.
"No podemos…" Él me dijo.
"Lo sé." Estuve de acuerdo.
– Es lo más sensato que podías hacer – Abe parecía haber roto el silencio y aunque Rose no le tenía miedo, en ese momento si parecía sentir un escalofrío recorriendo su espalda, y la ausencia de voz de su madre o ligeros carraspeos como solía hacerlo cuando las burlas de sus amigos y de ella misma se iban de la mano, también le parecía preocupante, pero no los miraría, al menos no ahí. Ella no era una niña independiente de lo que hubiera pasado y si tenía que lechar contra una "charla maternal" (algo que jamás en su vida pensaría que iba a tener) lo haría a solas, además sabía que su madre jamás perdería los estribos frente a todos, lo mismo iba para su padre.
Entonces su boca estaba sobre la mía otra vez, y esta vez, yo sabía que habría vuelta atrás. No había ninguna barrera esta vez.
Nuestros cuerpos se abrigaron juntos cuando él trató de quitar mi abrigo, luego su camisa, luego mi camisa… realmente se parecía mucho como cuando nosotros habíamos luchado antes, la misma pasión y el calor.
– Dios, es como leer una novela, con tanto detalle – Mia dijo con una sonrisa mientras Rose solo se sonrojaba, el silencio de Dimitri y su mirada de póker tampoco le daba mucha compañía en el momento en que Christian se burlaba o Lissa chillaba.
Pensé al final del día, los instintos que impulsan la lucha y el sexo no son tan diferentes.
– No pongas imágenes asquerosas en mi cabeza – Adrián dijo con cierto asco.
– Era pensamientos privados – Se atrevió a hablar con la voz ronca de la vergüenza – No para que tú los superas y créeme, yo quería acabar el capítulo antes cuando me di cuenta del rumbo que tomaba
– Rose, no es tan malo – Lissa sonrió, un ligero tono siniestro oculto detrás de su voz la hizo estremecer – ¿Qué tiene de malo que todo el mundo conozca tu vida sexual? Después de todo… así es la lectura…
– Es una venganza, ¿verdad? – Rose resopló – Por qué no te podías vengar conmigo de otra forma
– Porque eres mi mejor amiga – Se encogió de hombros con calma.
Todos ellos vienen de un lado animal de nosotros.
– Estoy sin palabras – Christian se llevó una mano al pecho mientras sonreía divertido.
Eddie, por su parte, aún tenía una expresión incomoda en su rostro, no tanto como la de Rose, pero si notable.
Cada vez más la ropa continuaba saliendo, esto fue más allá que solamente pasión animal. Era dulce y maravilloso al mismo tiempo. Cuando examiné sus ojos, yo podía ver sin duda que él me amaba más que a nadie en el mundo y yo era su salvación, del mismo que él era el mío.
– Es tan tierno y dulce – Chilló Lissa – Y tú te quejabas
– Es vergonzoso – Murmuró Rose.
Yo nunca había estado esperando que mi primera vez fuera en una cabaña en los bosques, pero comprendí que el lugar no importa. La persona lo era. Con alguien a quien amas, tú podrías estar en todas partes, y sería increíble.
– Increíblemente morboso – Adrián rió.
Si estuvieras en la cama más lujosa del mundo no importaría si estabas con alguien que no amas.
– Pensamientos sabios y profundos, niña – Murmuró Abe con un tono serio.
Y oh, yo lo amaba. Lo amaba tano que esto dolió. Toda nuestra ropa finalmente terminó en un montón en el suelo, pero el contacto de su piel sobre la mía era más que suficiente para mantenerme caliente.
– ¿Y dije que es maravilloso? – Lissa rió al ver la cara penosa de su mejor amiga.
No podía contar donde mi cuerpo comenzaba y donde terminaba, y decidí entonces que era como yo siempre quise que fuera. No quería que nosotros estuviéramos separados.
Christian rió y Adrián se burló, ambos a carcajadas mientras el rostro de Rose no descendía del color rojo.
– Idiotas – Murmuró ella.
Lamento que no tuviera las palabras para describir el sexo, pero nada podía decir realmente que describa lo asombroso que era ello.
– Espera un momento – Lissa rió de pronto – ¿Estás hablando en serio? ¿Ese pensamiento es tuyo?
– Eso creo, ¿por qué? – Rose pregunto aún con vergüenza por lo leído.
– Debido a que parece como si estuvieras contándoselo a alguien – Dijo la chica riendo.
Parecía que la vergüenza desapareció de pronto y Rose había notado aquello que antes no. Volvió a mirar el libro y luego a su mejor amiga con la esperanza de que su mente se iluminara con alguna idea, pero no fue así. Ella se acuerda de haber pensado que no tenía palabras, pero no recuerda haberlo pensado como si estuviera expresándoselo a otra persona.
Sacudió la cabeza, con el pensamiento no enterrado, y volvió al libro.
Me sentó nerviosa, emocionado y sobre un montón de otras cosas. Dimitri parecía tan sabio y experto e infinitamente paciente justo como en los entrenamientos de combate.
– Si, ya entendimos, es un dios – Se quejó Adrian rodando los ojos.
Después todo parecía una cosa tan natural, pero él estaba más que dispuesto a dejarme tomar el mando también. Nosotros éramos iguales por fin, y cada toque tenía poder, aún el roce más leve de la yema de sus dedos.
Awww… el amor. La voz de Lissa resonó en su cabeza, y solo sonrió sin mirar a nadie más.
Cuando todo termino, me puse de espaldas contra él. Mi cuerpo aún dolía… al mismo tiempo, se sintió asombroso, pleno y dichoso.
Yo lamentaba que no hubiera estado haciendo esto hace mucho tiempo, pero también yo sabía que esto no habría tenido razón hasta este momento.
– En otras palabras habrías tenido sexo barato con Jesse – Dijo Christian con descaro.
– No creo que fue lo que dije – Rose murmuró – pero supongo que sí
Descanse mi cabeza sobre el pecho de Dimitri, tomando la comodidad en su calor. Él besó mi frente y pasó sus dedos por mi pelo.
– Y aquí es cuando Rose rompe en vergüenza – Christian dijo – Aunque estoy ofendido de que yo tuviera que escuchar con más detalle sobre Lissa y sobre mí y tú solo digas palabras cariñosas y cursis, auch…
Lissa le había dado un ligero golpe en el estómago al muchacho sacudiendo la cabeza con una sonrisa, le guiñó el ojo antes de mirar a su mejor amiga.
"Te amo, Roza." Él me besó otra vez. "Siempre estaré aquí para ti. No voy a dejar que nada te pase."
– Es lo más dulce que he escuchado en mi vida – Lissa chillo nuevamente, y esta vez iba acompañada de algunos chillidos de su hermana y Mia.
Las palabras eran maravillosas y peligrosas. Él no debería haberme dicho nada así.
– Ya lo creo – Gruñó alguien, pero nadie dijo nada.
Él no debería haber prometido que él me protegería, no cuando él, se suponía, dedicaba su vida a la protección de un Moroi como Lissa.
– ¿Alguna vez deja de pensar en eso? – Preguntó Mia.
– No – Respondió la chica.
Yo no podía ser lo primero en su corazón, justo como él no podía ser primero en el mío. Era por eso que yo no debería haber dicho lo que dije después, pero lo hice de todos modos.
"Y yo no dejaré que nada te pase." Prometí. "Te amo."
– Es como una bella novela de amor. Si quieres podemos publicar los libros – Lissa presiono con una sonrisa.
– Sí, quieres podemos – Rose sonrió, vio a Lissa sonreír aún más, pero la sonrisa se le borro en cuanto un recuerdo pasado se hizo presente en su mente. La muchacha bufó mirando a la morena quién reía ahora. Por supuesto que Lissa no iba a dejar que todo el mundo moroi y dhampir supiera la escena de sexo que tuvo con Christian.
Él me besó otra vez, tragándome cualquier otra palabra que yo podría haber añadido.
Nos quedamos juntos un ratito más abrigados en los brazos de cada uno, sin decir mucho. Yo podría haberme quedado así siempre, pero finalmente, nosotros sabíamos que teníamos que marcharnos.
– Perfecto, mientras Jesse moría en la enfermería tú, como siempre, estabas rompiendo las reglas – Adrián sonrió divertido.
– Qué te puedo decir… soy una experta en eso – Dijo con ligera arrogancia y burla Rose.
Los demás tarde o temprano vendrían a buscarnos para conseguir mi informe, y si ellos nos encontraran así, las cosas casi seguramente se podrían feas.
– Sin el casi – Añadió Christian.
Entonces nos vestimos, no era fácil ya que no podíamos dejar de besarnos.
Finalmente, de mala gana abandonamos la cabaña. Sostuvimos nuestras manos, sabiendo que nosotros solo podríamos estar así durante unos breves momentos.
– Es una pena eso, dos personas que se aman y no pueden estar juntas – Mia murmuró sacudiendo la cabeza.
Una vez que nosotros estábamos más cerca al corazón del campus, nosotros tendríamos que volver al trabajo como siempre.
– ¿Tu trabajar? – Se rió Adrián – ¿No sería a estudiar?
– Estaba trabajando en mi proyecto – Rose se defendió.
Pero por ahora, todo en el mundo era de oro y maravilloso. Cada paso que daba estuvo lleno de alegría y el aire alrededor de nosotros parecía tararear.
– Se los dije, le da personalidad a las cosas inanimadas – Adrián añadió – Tiene una visión de la vida que nadie más tiene
Las preguntas todavía giraban en mi mente, desde luego. ¿Qué acababa de pasar?
– No hablaras en serio – Dio Lissa sorprendida.
¿A dónde se había marchado nuestro supuesto control? Por ahora, yo no podía preocuparme. Mi cuerpo todavía estaba caliente y lo deseaba a él y de repente me detuve.
– ¿Por qué? – Preguntó Sydney interesada de pronto.
Otro sentimiento inoportuno y regularmente se arrastraba sobre mí. Era extraño, como las ondas fugases de náuseas mezclada con picazón contra mi piel.
– Rechazo total – Dijo Christian sacudiendo la cabeza.
Adrián rió – Lo van a rechazar –
Dimtiri se paró inmediatamente y me lanzó una mirada perpleja.
– Es una mirada de miedo – Adrián añadió.
Una pálida forma ligeramente luminiscente materializada delante de nosotros. Mason.
– Esto no es bueno – Añadió Jill preocupada.
¿El miraba como alguna vez lo había hecho él? La tristeza habitual estaba ahí, pero yo podía ver algo más, algo que yo no podía poner mi dedo en eso. ¿Pánico? ¿Frustración? Yo casi podría haber jurado que esto era el miedo, pero francamente de qué tendría que tener miedo un fantasma.
– Yo… aún tengo mis dudas de que existan los fantasmas, Rose – Dijo Mia con una mueca.
Rose asintió con calma – Lo sé, no espero que lo entiendas, pero en realidad es así… –
"¿Qué está mal?" Dimitri preguntó.
"¿Tú lo ves?" Susurré.
Dimitri siguió mi mirada fijamente. "¿Mirar a quién?"
"Mason."
La expresión preocupada de Mason se puso más oscura. Yo no podría haber sido capaz de identificarlo, pero yo sabía que no era nada bueno.
– Que un fantasma se te aparezca de la nada y encima que venías toda contenta por lo sucedido en la cabaña en realidad no significa nada bueno… – Declaró Lissa asintiendo frenéticamente.
El sentimiento nauseabundo dentro de mí se intensifico, pero de algún modo, yo sabía que esto no tenía nada que ver con él.
"Rose… nosotros deberíamos volver…" Dijo Dimitri con cuidado. Él todavía estaba a bordo conmigo viendo a los fantasmas.
– Yo te creo, eres mi amiga y si dices que es así, te creo – Lissa dijo con una gran sonrisa en el rostro.
Pero no me moví. La cara de Mason me decía algo más o intentaba hacerlo. Había algo aquí, algo importante que yo tenía que saber, pero él no podía comunicarlo.
"¿Qué?" Pregunté. "¿Qué es esto?"
El silencio en la sala se hizo presente, la propia voz de Rose parecía pesada y tan concentrada en la historia que a todos les hacía transportarse a ese momento vivido y sentirlo de primera mano, Rose frente al fantasma de Mason y los siguiente sucesos que estaban por ocurrir.
Una mirada de frustración cruzó su cara. Él señaló detrás de mí, luego dejó caer su mano.
"Dímelo." Le dije, yo reflejaba su frustración. Dimitri miraba hacia atrás y hacia adelante entre Mason y yo aunque Mason fuera probablemente solo un espacio vacío para él.
Dimitri asintió con la cabeza, de brazos cruzados y mirada fija en Rose, quién seguía mirando el libro y relatando con cierto suspenso en su voz.
Estaba tan enfocada en Mason como para preocuparme qué pensaría Dimitri de mí. Había algo aquí. Algo grande. Mason abrió su boca, queriendo hablar como otras veces, pero todavía era incapaz de sacar las palabras. Excepto esta vez, después de varios atormentados segundos, él lo logró. Las parabas eran casi inaudibles.
"Ellos han llegado…"
Rose siguió con la cabeza agachada en el libro unos momentos, todos parecían impaciente por saber que sucedería después, hasta que bruscamente la muchacha cerró el libro con calma.
– Fin del capítulo – Dijo entregando el libro a su mejor amiga que la miraba con suspicacia antes de comprobar que era cierto.
– Es increíble que desconfíes de mí –
– Ya lo intentaste en su momento –
– Lo que tú digas, Sherlock – Rió Rose tranquilamente.
Todos miraron confundidos sobre le qué hacer en ese momento, obviamente querían el siguiente capítulo, pero también un descanso no les venía nada mal.
Cuando el grupo se había dispersado un momento, Rose había tenido el tiempo para conversar con su amiga con calma, repasando detalles que a ambas les atormentaban sobre el tema referente a la oscuridad y a Jesse, y aunque Rose comprendía a la perfección como se sentía Lissa y viceversa, también parecía que había una pared para ambas porque algo les impedía creer que la otra comprendía todo.
En algún momento la morena se había dirigido hacia la cocina con la esperanza de encontrar una botella de agua, pero no había entrado en ella debido a las voces provenientes de dentro, se quedó e donde estaba procurando oír con claridad.
– ¿Qué piensas entonces? – Sin duda se trataba de Abe, y por supuesto que Rose sentía y sabía que hablaba con su madre.
– ¿Qué quieres que te diga? Era una niña, menor de edad y él un profesor. Estuvo mal en todos los sentidos y lo habría estado aún si ella hubiera sido mayor de edad. No es ético – La mujer respondió – Pensé que él tenía mejor respeto por su trabajo y por ella, pero me equivoque. Podía ir a la cárcel, eso sin mencionar lo que podría haberle sucedido a Rose si alguien se enteraba
– Lo sé – Abe parecía, extrañamente, razonable a todo – ¿Hablarás con ella?
– Es terca, no serviría de nada y el daño ya fue hecho. No sirve de nada echarle leña al fuego – Suspiró Janine
– Si me gustaría hablar con él – Dijo Abe con calma – Los dos sabemos que antes de que fueran pareja se notaba mucho que la cosa venía sucediendo desde hace tiempo, pero no pensé que tanto así
– Fue hace tiempo – Janine dijo con calma – Estaban enamorados
– Todos hacen cosas que no deberían hacerlas cuando están enamorado – Abe dijo, y Rose podía sentir una sonrisa en su rostro – Eso bien lo sabemos nosotros
Un sonido de dos cristales se escuchó con suavidad romper el aire y el silencio, Rose lentamente fruncía el ceño apoyándose contra la pared. En su interior no sabía si estar enojada o sonreír, esto era nuevo para ella y sin duda toda su relación sería nueva si la miraba desde el pasado, pero si lo hacia el futuro la probabilidad decaía bastante.
Finalmente se decidió por sonreír. Sus padres eran maduros en el tema, Abe no había saltado a matar a Dimitri mientras ella leía y su madre no había intentado clavarle una estaca en el corazón, no podía decir lo mismo de sus amigos que aún se burlaban de ella, aunque le hacía gracia y no le molestaba.
A lo lejos se escuchó la voz de Lissa llamándola, preguntándole si había conseguido el agua, y ella le sonrió diciendo que no quería el agua mientras prácticamente corría hacia la rubia.
Continuará…
Bueno, he terminado el capítulo número 23 que todo el mundo estaba esperando. Sé que tengo un par de cosas que decirles, la primera es que como habrán notado en la escritura no es la misma que antes, ya que la otra estaba más como infantil y al ponerla en tercera persona se ve un poco más madura, la verdad es que me gusto así y croe que es lo más adecuado... necesito saber sus opiniones, es posible que muchas estén disgustadas por el hecho de no comentar demasiado la escena que todo el mundo quería: la cabaña, pero después de pensarlo varias veces me di cuenta de que si ponía a Abe reaccionando exagerado, a Janine intentando matar a Dimitri y entre otras cosas entonces sentía que me salía de la esencia del personaje, así que preferí que todo fuera tomado con calma.
Ahora hablemos de los personajes, sinceramente no recuerdo qué personajes estaban en la casa, porque lo que es el fics en general, no el libro, no recuerdo absolutamente nada... es decir, alguna que otra laguna tendré, pero no recuerdo mucho lo que es incomodo y molesto así que posiblemente habrán cosas que parecen no encajar bien con la historia y la verdad es que yo paso de leer todo el fics para saber de que trata, si leeré esos capítulos de intermedio que podía, no los leeré todos, aunque creo que son unos pocos no más, de momento solo hice que comentaran los personajes que yo recordaba vagamente que estaban, los demás ni idea y apreciaría su alguien me escribiera quienes están, sino tendré que buscarlos
Sé también que ya había dicho hasta el cansancio que terminaría este fics cuando terminara Inquebrantable, pero ya estaba más que cansada de los mensajes que mandaban preguntando cuando lo terminaría, cuando continuaría, etc, etc, siendo que cada dos minutos avisaba, quizás no respondiendo personalmente sino que tiraba los comentarios en Inquebrantable, más que nada porque varios mensajes me llegaron como comentarios en esa historia (o bueno no tantos, pero llegaban). Voy a continuar VA ahora, solo para terminarlo, sin contar este cap quedan solo cuatro porque creo recordar que tenía veintisiete nada más y el siguiente libro, que sí tenía ganas de hacerlo, no lo empezaré enseguida, tampoco sé cuando volveré a actualizar este fics porque tengo cosas que hacer, estoy atareada con mis clases y escribir un capitulo de este fics sencillamente puede tomar de dos a cinco horas, porque escribir aquí es pesado, hoy me he tardado casi siete horas, eso porque también tenía que hacer pausas y porque encima tuve que leer el capitulo anterior para enterarme de que estaba sucediendo, aunque solo lo leí hasta la mitad.
Lamento si hay cosas que les molestaron, pero deberán comprender que ha pasado mucho tiempo desde que he escribo VA, de hecho yo quería leerme los libros nuevamente antes de volver a escribir, pero jamás lo hice y seguían mandando mensaje.
En cuanto a los comentarios, no los voy a responde porque son demasiados y no terminaría nunca así que para la otra si los respondo, ya saben que siempre respondo al final de cada capitulo, lamento no poder hacerlo ahora.
Sobre la siguiente actualización, como ya les dije antes, no sé cuando la haré si en una o dos semanas, porque estoy algo atareada, pero quiero traerla pronto, de hecho yo creo que la voy a empezar a escribir a partir del día 27 porque el día 26 tengo una presentación y además el día 10 tengo otra presentación así que estoy usando toda la semana para estudiar, no sé cuando estaré subiéndola, y si no la subo en la semana del 3, entonces fijo que será dps del 10 de octubre.
Antes de irme me gustaría poder mencionar a todas las personas insistentes que querían este capitulo, pero no recuerdo quienes son y es que eran muchas jeje, así que lo siento mucho, si he recibido miles de mensajes PM, la mayoría los he respondido así como Reviews y solo quiero decirles a esas personas que gracias por el apoyo que le dieron al fics, lamento haber tardado tanto, pero por desgracia pasó lo que pasó, de todos modos nos veremos en la próxima actualización.
Bien eso ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado.
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
