-¡Que Edythe fue atacada!.- grito el coronel Mustang mientras iba en un tren a Ciudad del Este, le habian llamado a la cabina para darle la terrible noticia por parte del cuartel.- ¿Como esta ella?
-Ella está bien, solamente tiene heridas menores, Alice fue la más afectada y se llevaron como rehén a una persona extranjera.
-¿Sabes a donde van?
-Irán a Rush Valley, al parecer su auto-mail fue destrozado.
-En la siguiente estación tomaré una desviación para ir a verla.
-Pero...
-Pídele a Maes que me cubra un poco más, por favor Havoc.
A todos los que se vieron afectados con el incidente del tren, fueron recogidos para llevarlos hacia la estación más próxima que era la de Rush Valley y pudieran continuar con su viaje. Edythe acunaba en su brazo la cabeza de metal de su hermana y la parte que tenía el sello de sangre, tenía la mirada perdida y estaba muy pálida.
-¿Aún estas aquí?.- le preguntaba temerosa de que su hermana ya no le respondiera.
-Si, aún estoy.
El viejo Fu se acerco a ellas, Edy levantó la mirada hacia él.
-Lo siento mucho, no pude hacer nada por Ling.- dijo sintiendo un nudo en la garganta.
-No te preocupes, seguramente mi señor tiene algo planeado y regresara pronto con nosotros.
-Yo... Prometo que lo traeré de vuelta... Lo prometo.
-Por favor, no se preocupe, él quería mantenerla a salvo y se sacrifico para que no le pasara nada a usted.
-Por eso mismo, no puedo tolerar que él esté en peligro solo para que yo escapé, ese no es mi estilo.
Esa fue la mirada que cautivo a mi señor.- a pesar de que era una joven de la misma edad que su nieta, tenía una mirada fuerte, llena de una luz impresionante.
-Definitivamente tiene la determinación de regresarlo con nosotros y le agradezco por ello.- se inclino ante ella de manera solemne.- cuento con usted, Edythe-sama.
El tren llegó hasta Rush Valley, donde un chico rubio estaba ansioso caminando de aquí para haya en un pequeño esfuerzo por desestresarse.
-Calmate Will-chan, ella estará bien.- a su lado estaba un hombre increíblemente grande, de aspecto algo femenino, su nombre era Garfield.
-La conozco demasiado bien y se que esta mal.- un tren llego a la estación, cuando se detuvo vio como bajaba Edythe cargando una bolsa con una sola mano y tenía algo plateado bajo su brazo, parecía que estaba apunto de llorar.- ¡Edy!
-William...
La ayudó a cargar sus cosas.
-Tú brazo...
-Por favor, ayúdame, puedes darme un brazo lo más rápido posible.
-¿Que planeas hacer?.- la miro con sospecha.
-Mataré al Dante.
-Pero, ya habíamos hablado de eso, él coronel Mustang te dijo que era mala idea si no tenias un plan.
-Claro que ya tengo un plan, solamente que necesito investigar algo para poder estar segura de ello.
-Edy...
-No te diré más.
-... Esta bien, permite que te tome algunas medidas para hacer tu nuevo brazo.- le miro, estaba feliz de que ella estuviera a salvo cuando vio la cabeza de Alice se podía imaginar lo que había pasado.
Rush Valley era un pueblo donde únicamente habían mecánicos de auto-mail, así que sería imposible poder encontrar una biblioteca que hablara sobre alquimia, así que tenía que ir a Ciudad Central para poder estudiar sobre ello, con esa idea en mente una vez que terminó William de tomar medidas ella salió en tren sola para ir ahí.
-Diablos.- se quejo mientras regresaba de la estación después de haberla dejado.
-¿Que pasa William?.- le pregunto Alice desde la mesa.
-Ni siquiera quiso que la acompañara Izumi-san, si no tiene su brazo ¿Como piensa pelear?
-Ella se siente culpable por lo que pasó, es por eso que quiere cargar con todo sola.
-Ya habíamos hablado con ella y le dijimos que no se sobreesforzara.
-... ¿Puedes acercarme al teléfono?
-¿A quien llamarás?
-Al coronel Mustang, espero que el si pueda ir tras ella.
-... Si, él puede hacerla entrar en razón.- sentía celos de él, pero tenía que admitir que sin él Edythe no estaría a salvo.
Había algo que la incomodaba demasiado, sin embargo Edythe no encontraba una respuesta lógica para ello.
¿Como diablos sabía del compromiso?.- miraba el paisaje que pasaba por la ventana, iba pensando en lo sucedido con mas calma.- Las sombras... Esas sombras definitivamente nunca vi de donde salieron. Pero, pudiendo haberme atacado desde el principio, ¿porque solo cuando estuve cerca de luz?.- la imagen de la pelea en el vagon se repetía una y otra vez en su mente.- No me digas que ella se esconde en mi sombra. Si, esa es la única clave, pudo habernos cortado si las sombras hubieran salido desde abajo de nosotras y como estábamos bajo un árbol que nos cubría del sol no se formaban la sombra... Aaaaaah ahora entiendo.
Bajo del tren con gran decisión, llevaba consigo el libro que le habían dado en Lior. Para su suerte la biblioteca no estaba muy lejos de la estación asi que en cuanto se bajó del tren comenzó a caminar hacia ella, a pesar de que estaba muy movida la enorme Ciudad Central le parecía todo tan ajeno. Después de entregar su reloj de plata para demostrar su identidad, le permitieron el acceso a la biblioteca. Era un lugar enorme, repleto de libros de alquimia que solamente los alquimistas nacionales podían acceder. Busco por todos los estantes alguno que pudiera ayudarle. En su búsqueda, encontró un libro que no parecía tener título ni autor, era demasiado viejo y grueso. Comenzó a ojearlo, las letras no parecian muy legibles y el idioma no era tan claro, lo que le llamó la atención eran los dibujos que venían, a primera vista parecian que no tenían sentido que solamente estaban de adorno, pero por los escritos que tenían, parecian esconder algo. Lo tomo y corrió con la bibliotecaria.
-¿Sabe de quien es este libro?
-Permitame, donde lo encontro.
-En el estante 16 fila 9.
-Ummm.- ojeo una enorme lista.- lo siento pero no nos aparece casi nada de información sobre el, ese libro a estado en ese lugar por más de 120 años, fue vendido por la familia... Lanforth y nunca se a descifrado su contenido, solo se sabe que es de alquimia que su hija escribió.
-Gracias.- definitivamente tenía que darle una ojeada. En una de las salas de estudio de esa enorme biblioteca, entró y cerró la puerta con llave. Se dispuso a leerlo con gran concentración, su tiempo comenzaba a agotarse, solo le quedaban dos días hasta reunirse con Dante.
Paso el tiempo y no sabía a qué hora era hasta que alguien tocó su puerta, se asomo por la ventana y la luna ya estaba en su lugar en lo alto del cielo. Se estiró y abrió la puerta.
-¿Que estas haciendo Acero?
-Agh de entre todas las personas tenias que ser tu.
-Edy, entiende que todos están preocupados por ti por eso me pidieron de favor venir a verte, ¿Que planeas hacer?
-...- miro hacia el suelo, donde pudo ver que tenía sombra, si su teoría era correcta, tenía que evitar hablar.- no es de tu incumbencia.
Cerró la puerta con fuerza y regresó a su escritorio a seguir leyendo. El libro, estaba un poco desordenado y combinaba algunas partes de cuentos para niños y de terror, los dibujos en muchas ocasiones no eran de gran ayuda, pero logró decodificar lo que decía, si era su padre quien lo escribió junto con Dante, sería fácil de decodificar para ella ya que creció descifrando los libros que tenía reunidos en su casa para matar el aburrimiento.
Diciembre 03. Finalmente, mi esposo propuso una teoría que todos tacharon de enferma, pero era la única manera de que mi hija Violet optuviera un cuerpo saludable y hermoso, la transferencia de almas. La transferencia de almas es un proceso mediante el cual se cumple con los tres pasos de la alquimia: prensión, 2.descomposición y 3.reconstrucción de un alma a un objeto.
-¿?.- se suponía que solamente habían tenido un hijo varón ¿Porque hablaba de una niña?.
Aún no es comprensible el funcionamiento de este procedimiento pero una hipótesis es: cuando el alma es enviada al cuerpo receptor, esta expulsa a la residente pero en el trayecto se vuelve una masa de materia desconocida que es indefensa e inestable, cumpliendo con el segundo paso de la alquimia y reconstruyendose en el cuerpo receptor.
Siguió leyendo lo que había encontrado.
Enero 5. Hemos reunido todos los datos sobre la teoría de la transferencia de almas. Una de nuestras criadas que tiene la misma edad que mi hija será la que donará el cuerpo. Es el primer experimento sobre su tipo por lo cual aun no se tienen contramedidas sobre los posibles efectos secundarios.
Enero 10. El experimento ha fallado y hemos perdido a Violet para siempre.
No podía creer lo que estaba leyendo, ¿Que pudo haber fallado?, intentó estudiar un poco más sobre ello pero era toda la información útil que tenía el libro, lo demás era relleno.
Si durante la transferencia de un alma a un cuerpo, esta se vuelve inestable cumple con la segunda parte del proceso alquímico, pero no tomaron en cuenta que puede existir un intermediario: reversión, que es cuando se interrumpe el procedimiento creando una desintegración de la materia. Eso es lo que paso, si la chica tenía miedo y su alma se negaba a abandonar su cuerpo... Revertio el procedimiento.- Se puso de pie, finalmente había encontrado una manera de matar definitivamente a Dante, no sabía cómo ese libro había llegado ahí, pero seguramente ella no estaba enterada. Salió de la sala dispuesta a salir rumbo a Rush Valley para recoger su auto-mail e ir a Ciudad del Sur, pero alguien la tomó del brazo.
-Asi que finalmente sales de ahí.- dijo Mustang medio dormido.
-Coronel.
-¿Que piensas hacer? Dímelo de una buena vez.
-Tch.- miro hacia el suelo nuevamente, no había alguna sombra que pudiera usar para vigilarla, sin embargo quería evitar problemas.- encontré una teoría, pero no te la puedo decir, por favor no insistas. Quiero irme ya.
-No te soltare hasta que me digas.
-... No te interpongas en mi camino.- comenzó a forcejear pero Roy la tenía sujetada con fuerza.
-Se que no te importara tu seguridad y harás algo demasiado peligroso. Por favor dímelo para apoyarte.
-¡Ya te dije lo que necesito!
Él la miro enojado y la jalo dentro de la sala, cerró la puerta tras de si y la empujó contra la pared.
-No entiendes, no te dejaré irte así de fácil, eres muy importante para todos, ¿Que va a ser de Alice?
-¡¡!!.- no sabía si podía ser capaz de derrotar a Dante en esos leves momentos en los que ella estaría indefensa o si después de realizar la reversión, su cuerpo también explotaria.- por favor... Cuida de ella, si algo me pasa, ayudala a encontrar una solución a su problema, protegela...- su voz comenzó a temblar y sintió que estaba apunto de empezar a llorar, su coraje comenzó a desvanecerse.
Trago saliva y se quito a Roy de encima con un empujón, abrió las puertas de golpe y salió de ahí. Espero el tren más próximo a salir, Roy la alcanzo ahi pero no le dijo nada, solamente se limitó a quedarse a su lado. El viaje se le hizo patéticamente corto, para su suerte William ya tenía su brazo listo.
-Esto te dolerá un poco.- siempre que le conectaba los nervios ella se quejaba demasiado, pero esta vez solamente se limitó a soltar un leve chillido.-... Ya esta listo.
-¿Y Alice?.- fueron las primeras palabras que menciono desde que llegó.
-¡Aquí estoy!.- sobre la mesa de trabajo estaban los restos del cuerpo de su hermana.- No te escuche cuando llegaste.
-Ah jaja esque me dolía la garganta pero no te preocupes, te voy a reconstruir y quedaras como nueva.- intento aparentar con su hermana después de juntar sus manos y tocar el símbolo de sangre, se creó una nueva armadura.
-¡Genial! Era tan estresante estar así.
-Lo se. Oye te quedaras...
-Iré contigo.
-¿Eh?
-Iré a donde sea que tu vayas. El coronel Mustang me dijo que estabas planeando algo.
-¡Maldito chismoso!.- volteo a mirar a Mustang con mirada amenazante.- ¡QUE CARAJOS LE TIENES QUE ESTAR CONTANDO A ALICE!
-He dicho, iré contigo por Dante no metas al coronel Mustang en esto, por favor.- su tono era duro y firme no mostraba tener miedo alguno.
-...- la postura de su hermana le ayudó a recobrar su valentia que cada vez se desvanecía más y más.
-Además hay alguien que quiere verte.- un hombre de cabellos dorados y mirada recia salio de la casa hacia el pequeño taller junto con Izumi y Sig.
-¿Que mierda haces tu aquí?
-Me entere del ataque al tren por el periódico, así que contacte a Pinako y ella me dijo que estaban ustedes aquí. Antes que quieras comenzar a gritar quiero decirte que se lo que quiere Dante y no es necesario que tu hagas nada, todo lo haré yo.
-Eres un maldito mentiroso, acaso me vas a abandonar como a mi madre cuando veas que todo se complica.
-Quiero aclarar eso con ustedes, no las abandone. No hubo un día en el que no pensara en ustedes ni que dejara de rezar para que estuvieran salvo pero fui un ingenuo, tu y tu hermana quedaron en una posición... Terrible, quiero arreglar eso y poder ayudarlas el tiempo que me queda.
-No quiero tu miserable ayuda, ¡Todo lo que he logrado con Alice lo hemos hecho solas!
-Edythe no seas engreída, no hay manera que puedas acabar con Dante, eres buena en alquimia eres una prodigio y eso no puedo negarlo, pero entiende, por experiencia Dante es superior, antes de que puedas tocarla te matara.
-¿Crees poder con ella tu sola?
-...- el primer experimento que había hecho sobre la transferencia de almas fue un fracaso, pero después de tantos años, la habían mejorado y que mejor manera de demostrarlo que la misma Dante, ella sola había cubierto todos los pequeños agujeros que tenía la teoría.- Escucha si cometes un error, no te lo perdonare.
-Sabia que ibas a entender hija mía.
-Y una cosa más.- comenzó a caminar hacia la salida, Alice se unió a ella.- no me vuelvas a llamar hija.
La actitud que ella había tomado era la misma de siempre, jamás se dejaría apoyar por nadie y menos por el hombre al que más confiaba y que la traicionó cruelmente, aunque fuera necesario.
El tiempo estaba pasando muy rápido, solamente faltaban unas horas para la reunión de Dante. Por momentos Edythe se sentía sofocada y como un terrible miedo recorría su espalda, sentia que se desmayaria de un momento a otro, con cada paso que daba sentía sus piernas temblorosas.
-Hermana...
-Estoy bien, no pasa nada.
-No has tocado tu comida.- habían preparado algo de comer para el viaje en tren, Edythe solamente miraba la comida y jugueteaba con ella.
-Si, probare un poco.- dio un pequeño bocado, pero tenía el estómago revuelto, se puso de pie y salió corriendo al baño a vomitar.
Mientras tanto, en la oscuridad de la noche estaba una mujer joven preparando todo para el festival que se llevaría acabo mañana en el transcurso de la tarde. Sus manos eran torpes, algunas partes de su piel estaban podridas y desprendia un aroma fétido de su sensual cuerpo.
-El tiempo de este cuerpo se está acabando.
-Madre, Edythe Elric finalmente alcanzó el nivel óptimo para ser su contenedor.
-Permiteme ver.- cerró sus ojos, Pride le ofreció la visión de una Edy ojerosa, temblorosa, cansada y aterrada, completamente diferente a la de siempre.- Si, a perdido todas las fuerzas para seguir peleando. Ya no tengo peligro alguno para poder transferir mi alma a ella. Después de tantos años, he encontrado que para poder realizar una transferencia de almas exitosa, es necesario que el contenedor esté roto mentalmente. Mi pobre Violet murio porque esa infeliz mujer deseaba seguir viviendo, no sabía que ella estaba embarazada y que amaba a su esposo y eso le dio la fortaleza para destruir el alma de mi inocente hija, a pesar de que esa criada no sabia sobre alquimia ¡Imaginate si tomaba en su máximo esplendor a Edythe que es una experta en alquimia! Me destrozaria. Pero ahora, todo a cambiado, espero que te termines de romper para cuando llegues Edythe Elric.
El tren llego a la estación, ya era medio día, faltaban 6 horas, justo el tiempo que se hacían para encontrar la casa de Dante. Se hospedaron en un hotel para descansar un poco.
-Gracias a todos por venir conmigo.- se inclino Edythe, algo raro en ella. La habían acompañado Izumi, Sig, William Roy, su padre y Alice. El viejo Fu y Lan Fan se habían tenido que ir de regreso a su país.- pero no quiero involucrar a nadie más, iré yo sola con el viejo este.
-Un poco mas de respeto Edythe.
-Callate.
-Yo te llevare hasta ahí Edy.
-¿Que?
-Así es, habías dicho que era muy lejos, puedo pedir un auto al cuartel de aquí para llevarte lo más cerca posible.
-... Si esta bien, supongo que eso nos disminuye el tiempo.
Mientras más rápido acabe esto, mejor.
Roy fue por el auto y cuando regresó Edythe ya estaba afuera esperandolo junto con todos.
-Ten mucho cuidado. Te quería acompañar pero...- le dijo Alice.
-Yo regresaré pronto.- tuvo que decirle esa pequeña mentira con voz convincente, no sabía si iba a terminar todo bien, ni siquiera a su hermana le pudo contar su plan.
-Quiero que regreses Edy, es una orden de tu maestra.- le dijo su sensei a punto de llorar. Su esposo, Sig, la estaba sosteniendo de la mano para darle ánimos, aunque era una mujer fuerte, él sabía que cuando se refería a sus niñas se ponía mal.
-Claro que si.- su voz le temblaba con cada frase que decía.
-Edy.- era el turno de William de despedirse.- procure hacer tu auto-mail lo más resistente posible así que dudo mucho que este lo rompas.
-Jajaja no estés seguro de ello.- le sonrió.
-Mierda ni en estos momentos puedes ser seria.- la jalo del brazo hacia el y la abrazo.- cuidate mucho por favor, quiero volverte a ver.
-... Si...- le delvio el abrazo para sentir ese calor que la hacía sentir tranquila.
Roy únicamente observaba la adorable escena entre los chicos que parecía sacada de un anime shoujo, aparto la vista y camino hacia el auto.
-Bien, es hora que me vaya.- con esfuerzo se alejo de él y camino con lentitud hacia el auto. Hohenheim le abrió la puerta pero ella lo ignoro y se subió del lado del copiloto, el únicamente suspiro y se subió también.
-Pareces algo nerviosa.
-Es lógico, no iré necesariamente a tomar una tasita de café con ella.- Roy miro hacia las delgadas manos de la chica que estaban temblando, él se acerco y la tomo para intentar darle fuerza.- Oye, necesitas ambas manos para manejar.
-Yo me las arreglare.
Un leve sonrojo recorrió sus mejillas y ella aparto la mirada. Asi, salieron rumbo a la casa de Dante, guiados por Hohenheim. Conforme se iban acercando, Edythe sentía ganas de vomitar, queria regresar con su hermana.
Soy una maldita cobarde.- recordó cuando había ido a la guerra en Lior, sentía el mismo miedo de ese entonces... No tenía más miedo en esta ocasión.
-Por ahí.- señaló Hohenheim.- pero esta demasiado inclinado y lleno de piedras así que no te será posible llevarnos hasta haya en coche.
-Así que esta aquí llegamos.- dijo Edythe y bajo de un salto. En medio de todos esos árboles podía distinguir la casa de Dante.
-Estaré aquí para cuando regreses.
-Si.- soltó un suspiro.- si no regreso en cuatro horas, vete y cuida de mi hermana.
-¡¿De que estas hablando?!
-Te lo pido de favor.- su tono de voz... Fue la que lo hizo entender que habían posibilidades de que no la volviera a ver.
Ella comenzó a caminar sin darle oportunidad de pensar en que decir. Hohenheim también camino a su lado. Ya cuando estaban algo lejos su padre intentó hablar con ella.
-Vaya, si que tienes muchos pretendientes, aunque ese hombre Roy, es demasiado grande para ti.- Hohenheim intento romper el silencio incomodo que se había formado entre ellos
-¿Crees que tienes el derecho de decirme con quien salir después de irte tantos años?.- le contestó sería, su rostro estaba cubierto con su flequillo.
-Edy, lo que te estoy diciendo es por tu bien.
-¡A la mierda eso de querer ser un gran padre!.- se alteró y comenzó a gritarle.- Entiende, ya soy una adulta, ya se que me conviene y que no, no quiero escucharte decir algo más sobre...
-Vaya, vaya pero que escándalo tienen ustedes dos.
-Dante...- finalmente había llegado la hora de su sacrificio.
Si querían saber cual era el primer capítulo más largo, pues este es x3
¡Y tiene 3585 palabras!
Además de que esta largo (a mi parecer no se ustedes) me queme las pinches neuronas escribiendo la teoría jajaja,
Jamás había escrito algo tan complejo como esto, ni cuando me pedían escribir el porqué de mi respuesta en un examen de la escuela, espero que me haya quedado genial al puro estilo de Fullmetal Alchemist.
Además... se nota que tenía suficiente tiempo libre jajaja :v
¡Nos vemos en la próxima!
¡Bye!
