Hola les traje la actualización espero que les guste ^.^

Dialogo

Dragones


Capítulo 28 Hilos de la vida y Éter.

La sirena los llevaba por un rio subterráneo, a su lado solo había estalactitas y estalagmitas adornando el lugar, estas desprendían pequeños destellos que iluminaban el rio.

Hiccup se había acostumbrado a la velocidad, ya no le zumbaban los oídos y sus ojos se encontraban abiertos, aún seguía abrazado a Njördr pero con la vista al frente. El pequeño seguía acurrucado en el regazo del anciano y comenzaba a dormitar, la calidez que desprendía el anciano lo relajaba bastante y el olor a sal no le molestaba.

-ya casi llegamos pequeños…querida puedes disminuir la velocidad.

La sirena obedeció y comenzó a disminuir la velocidad.

Una diminuta luz comenzaba a verse al frente.

-mmm, ¿qué es esto?

Hiccup sintió un ligero toque en su mejilla; un hilo delgado, cual telaraña, de color plata se mecía a un costado del bote, la pequeña y delicada hebra brillaba cual sol, parecía provenir de esa lejana luz.

-¿es una telaraña?

El castaño estiro su dedo curioso, en cuanto su piel toco el hilo una serie de imágenes inundaron su cabeza. Frente a sus ojos apareció la imagen de una bebe, después una niña pelirroja que comenzaba a caminar, la misma niña (un poco más grande) jugando con otras pequeñas, una adolecente pelirroja cortando y cosiendo un vestido, una mujer vestida de blanco frente a un altar, una mujer cargando a un bebe, la mujer alimentando a tres niños, cocinando, cuidando enfermos…una mujer ya anciana cargando a un bebe mientras le canta una canción de cuna.

El chico retrocedió espantado pegándose más al cuerpo del anciano.

-ja, ja, ja, que sucedió hijo, ¿viste algo interesante?

El castaño lo miro asustado.

-¿Qué pasa Hiccup? Su pequeño lo miraba preocupado, se había separado un poco del anciano, -¿estás bien?

-si…es solo que…bueno

Una sonora carcajada rompió el ambiente, incluso la sirena soltó una ligera risa.

-son Hilos de la Vida niños, menciono el anciano señalando el hilo plateado.

-¿Hilos de la Vida?

-Si, las Nornas son las encargadas de cuidar los Hilos de la Vida de los mortales, ellas deciden cuando es el momento de morir, ya sea por enfermedad, hambre, sed, guerra o vejez. Lo que tú tocaste fue uno de esos hilos…estoy seguro de que viste varias imágenes, ¿no?

El castaño asintió, narro brevemente lo que vio, Hipo y el anciano lo escuchaban atentamente, cuando termino el pelirrojo bajo del regazo del abuelo y se acercó al hilo, con la mirada pidió permiso para tocarlo, Njördr lo miro tiernamente y asintió, imágenes parecidas a las narradas por su hermano aparecieron ante sus ojos, solo que cuando él lo soltó la mujer se encontraba rodeada de más niños.

Se escuchó el sonido de metal. La fina hebra plateada, que antes se encontraba danzando en el aire, se tensó, el ruido de una navaja cayendo resonó en el lugar, la antes tiesa hebra comenzó a caer al agua, su color plateado se tornó blanco y dejo de brillar.

-¿Qué…que paso?, los niños miraban intrigados al anciano.

-termino, menciono con voz triste, -ah muerto.

El ruido de un carrete impregno el lugar, el ahora cordón blanco comenzó a ser jalado con fuerza, pronto desapareció de la vista de los chicos.

-abuelo, ¿Qué paso?, Hipo lo miraba asustado.

-son las Nornas haciendo su trabajo hijo… no olvides que la muerte es parte de la vida, es algo inevitable…y en ocasiones necesaria.

Una luz comenzó a alumbrar los rostros de los jóvenes. Arriba en el techo de la cueva, varios hilos de plata corrían en el viento, las hebras hacían piruetas y en ocasiones se entrelazaban. Una torre se encontraba al frente, en lo alto, en su única ventana, los hilos de plata salían a bailar.

La sirena los dejo en una especie de muelle, hecho de coral rosado y adornado con esponjas y algas en sus costados.

Hiccup bajo del bote, recibió al pequeño y entre los dos ayudaron al anciano a subir.

-gracias por traernos querida, el anciano desprendió una estrella de mar que traía en una de sus redes y se la arrojo, la sirena se marchó degustando la estrella rosada (¡NO!, PATRICIO T.T)- bueno, ay que apresurarse, caminaron por el muelle hasta encontrar unas escaleras al costado de la torre.

-tendrán que ir solos hijos, yo no puedo acompañarles, ya gaste mucha energía creando esta figura astral y tengo que seguir con mi trabajo.

-¿Forma Astral?, ambos chicos lo miraron curiosos

-no se preocupen, estarán bien, cuando terminen vallan a verme tengo algo para ustedes, sigan ese camino y me encontraran.

El hombre les señalo un túnel subterráneo a un costado de la torre, pequeñas antorchas dé luz verde alumbraban el lugar mostrando unas escaleras. Los chicos se asomaron curiosos, se podía escuchar el viento y las olas del mar, aparte un olor salado salía de aquel lugar.

Cuando voltearon a ver al anciano este desaparecía, su cuerpo se transformó en espuma y fue absorbido por la tierra.

-¿Hiccup?, el pelirrojo se tomó de su mano asustado.

-No…no te asustes, estoy seguro de que está bien…vamos tenemos mucho que subir.

Los vikingos comenzaron a caminar, los escalones de piedra eran amplios y contaban con un barandal de madera obscura. Las escaleras daban vueltas a la torre como un espiral, en ocasiones se topaban con hilos de la vida que caían al sonido de una navaja, en otras hilos brillantes que flotaban a su alrededor, los chicos evitaban tocarlos, lo mejor era no meterse a curiosear en la vida de los demás.

La escalera terminaba a la mitad de la torre, una puerta de madera, decorada con tres círculos los esperaba, los círculos eran de tres tonos de verde distintos, del más obscuro al más claro, el de en medio ocupaba la mayor parte de la puerta, esta estaba entre abierta, una luz salía de ella.

Los chicos se miraron por un momento, bueno ya habían llegado. Hiccup llamo a la puerta tímidamente. Algunas voces se oían adentro, parece que tenían una discusión.

-Skuld deja de mover el carrete, aceita esas navajas niña

-no me grites anciana.

-¡Que!, toma

-¡auch!

-respeta a tus mayores.

-ya quieren callarse y ponerse a trabajar.

El chico volvió a tocar sin obtener respuesta, decidido sujeto a su hermano y abrió la puerta.

-¡Hola!...disculpen buscamos a las Nornas, ¡hola!

Cuando la puerta se abrió a la mitad, una fuerte corriente los empujo al interior. Los jóvenes cayeron sobre varias madejas de hilo blanco; estas formaban enormes montañas, las había pequeñas como naranjas, medianas como balones y otras tan grandes como un dragón. Los jóvenes comenzaron a caer en esa montaña, hasta desaparecer.


-no nos grites, Tú eres la que menos trabaja, reclamaba una voz chillona.

-¡Yo!, trabajo más que tu mocosa malcriada.

-¡quieren callarse!, me provocan migraña.

-¡no nos calles anciana!

-¡Que se callen!, soy la mayor y deben obedecerme.

En el centro, en una plataforma de cristal, en forma de octágono, tres mujeres se encontraban discutiendo.

Skuld era una niña de unos cinco años, de piel blanca, cabello rubio peinado en colitas, ojos grises, casi blancos y sin pupilas, vestida con un leotardo rosa y con holanes, pulseras de perla adornaban sus muñecas y tobillos.

Verdandi era la de en medio, una mujer de unos veinticinco años, de complexión delgada y rasgos finos, con un largo y negro cabello amarrado en una cola. La chica tenía ojos grises y labios rojos, lucía una toga azul que dejaba ver parte de su enorme busto y se ceñía en su cadera, para caer hasta el piso.

Urd, era la última y mayos de las hermanas. Una mujer que parecía tener todos los años encima, anciana con una joroba, de piel arrugada y blanca, nariz aguileña y una larga cabellera blanca, vestía una túnica de color azul, muy parecida a la de los magos, la túnica le tapaba la mitad de la cara, dejando descubierto el mentón, boca, nariz y un enorme ojo negro, tan profundo que parecía absorberte como un remolino.

Lo más impactante de estas hermanas eran sus "uñas", unas garras tan largas como cuchillos y afiladas como espadas.

-son unas necias, perdemos tiempo valioso por su niñerías, reclamaba Urd.

-caya anciana, tú eres la que más tarda en el trabajo, Verdandi la miraba burlona, -pero supongo que las reumas ya no te permiten moverte, verdad anciana.

-¡qué dices mocosa insensible! Al menos yo hago un trabajo excelente, no como tú, que en ocasiones no puedes cortar el hilo.

-ja, ja, ja, es cierto, en ocasiones la tonta se acaba lastimando sola, se burló Skuld.

-tú cierra la boca tapón de alberca, al menos yo (señalándose) no tengo que dar cien vueltas para regar las raíces de Yggdrasil.

-eso no es cierto, reclamo la pequeña haciendo un puchero.

En menos de un segundo las tres hermanas se gritaban y amenazaban con sus garras.

-ya verán, las hare pagar por insultarme.

-cállate pañal andante, aprende a respetar a tus mayores.

-mira quién habla, tú jamás me respetas.

-cierra el pico vieja bruja, o te voy a…auch, oye no arrojes madejas, reclamo molesta Verdandi mirando a la menor.

-¡¿Qué?! Yo no arroje nada… ¡hey!, una bola de hilo blanco golpeo su cabeza, -no se vale arrojar las madejas, reclamo la menor.

-yo no arroje nada…pero que demo…

Las bolas de hilo comenzaron a caer como si fueran granizo, la montaña que estaba a su lado empezó a desmoronarse. Las tres mujeres comenzaron a gritar como locas y correr en círculos, una enorme montaña de madejas de hilo les cayó encima…junto con dos pequeños humanos.


-auch, menos mal caímos en el hilo… Hipo, ¿estás bien?

El castaño se apresuró en llegar a su hermanito, este estaba enterrado hasta la mitad en hilo, con cuidado lo saco y bajaron juntos de las bolas de hilo.

Cayeron en la plataforma de cristal, a su alrededor solo se veían montañas de hilo, abajo y arriba de la plataforma.

-hey mira.

El pelirrojo señalo una rueca en la esquina de la plataforma. De la rueda salían varios hilos de vida que salían hasta la ventana.

-¿Qué es?

-es una rueca para hilar…pero los hilos de la vida brotan de ella… ¿qué raro?, el chico miro la enorme cantidad de carretes apilados en la rueca, todos ellos pasaban por la rueda.

-mmmmm…a…..yu…da

-eh, ¿Qué fue eso?

Ambos chicos voltearon a ver, no se veía nada más que los carretes de hilo.

-….ayúdenme….

-¿escuchaste?, pregunto el pelirrojo ocultándose detrás de su hermano.

-s…si…. ¡hola!...disculpen buscamos a las Nornas.

-a….aquí

La voz provenía de las madejas de hilo, los chicos se miraron entre si y corrieron a apartarlas, el cuerpo de Urd comenzó a aparecer y los vikingos le ayudaron a salir, retrocedieron un poco al ver sus "pequeñas uñas", pero el susto paso rápido.

-¿está usted bien?

-auch, si, la anciana volteo a ver la pila de madejas, -¡demonios!, mis hermanas aún están ahí… ¿Qué esperan? ¡Sáquenlas!, mirando a los pequeños.

Los niños se apresuraron en obedecer, después de algunos minutos las ornas estaban libres.

-así que…ustedes son las personas que Heimdall escogió eh, Las Nornas los miraban de arriba abajo, -son solo unos niños…pero el Esir sabe lo que hace.

-disculpen, ¿ustedes son las Nornas?, pregunto el castaño.

-así es… ¡yo soy Urd! La guardiana del pasado, ellas es mi hermana Verdandi ¡la guardiana del presente!, y esta pequeña es mi hermana Skuld ¡la guardiana del futuro!

Las dos hermanas los saludaron moviendo sus manos.

-es un placer conocerles, yo soy Hiccup y él es mi compañero de alma Hipo, el pelirrojo las saludo con la mano, -Freyr dijo que querían vernos.

-así es pequeño…primero vamos por la gema y después hablaremos, ay algo muy importante que deben saber.

Las tres mujeres comenzaron a caminar al final de la plataforma de cristal, en cuanto Urd coloco un pie fuera, una rampa comenzó a aparecer, conforme avanzaban la rampa se hacía presente, las Nornas comenzaron a subir directo a la puerta.

-¡hey!, ¿Qué esperan?, ¿o prefieren que los llevemos dela mano?, pregunto la pequeña Skuld.

Las tres mujeres levantaron las garras y les ofrecieron una siniestra sonrisa. Hipo se escondió detrás del castaño mirándolas con medo, por su parte el mayor trago grueso y comenzó a caminar, jalando al pequeño con él.

Salieron de ese valle de madejas blancas y la puerta se cerró.

-bueno ahora ay que subir

Urd jalo el barandal, este se desprendió con facilidad y se transforma en un hilo grueso, pronto las tres mujeres se pusieron a tejer, una gruesa escalera comenzó a ser formada, esta empezó a ascender hasta la Punta dela torre.

-la gema está en la punta, vallan por ella nosotras esperaremos aquí, menciono Skuld.

Los chicos asintieron, Hipo subió primero seguido por el castaño, tardaron algunos minutos en llegar, la gema se encontraba incrustada en una enorme aguja de plata, que adornaba la torre, la típica luz blanca apareció y los chicos desprendieron la gema, para después bajar.

-bien, muéstrenla, exigieron las tres mujeres, las Nornas la contemplaban detenidamente, pero sin tocarla, se miraron entre si y luego a los chicos, - ¿esta es su sangre?, pregunto Verdandi.

-s...si, cada vez que la tocamos absorbe un poco de nuestra sangre.

-niños muéstrenme sus manos, ordeno Urd, los pequeños obedecieron, la anciana las reviso detalladamente, -es lo que pensé…Skuld.

-sí, ya voy.

La pequeña norna se acercó a la puerta, coloco sus uñas en el círculo de en medio y comenzó a girarlo, se podía escuchar el sonido de una maquinaria de reloj, los círculos comenzaron a cambiar, el último y más claro, empezó a expandirse encerrando los otros dos.

-niños, han visto los hilos de la vida ¿cierto?, pregunto la anciana, los pequeños asintieron -bueno, esos son los hilos del presente, Verdandi.

-sí, los hilos que vieron son de las personas que tendrían que morir en estos momentos, en todos los mundos y realidades, aquellos que han llegado a su fin, es nuestro deber mandarlos al lugar donde deben descansar, pero…no es el presente el que nos preocupa.

-ya está, menciono skuld.

La puerta se abrió y la pequeña entro seguida de los demás. Cuando entraron se encontraron con una habitación vacía…o al menos eso parecía por segundos, las enormes montañas de madejas aparecían y desaparecían ante sus ojos.

-¿Qué es lo que pasa?, preguntaron sorprendidos los chicos, -¿Por qué desaparecen y aparecen?

-bueno, de eso es lo que queríamos hablarles, Skuld volteo a mirarlos con ojos tristes.


Los jinetes abrían y cerraban los ojos asombrados, cada uno de ellos rodeaba a los dragones con la boca abierta.

-pero…. ¿Cómo es posible?

-vamos chicos, no van a negar que hice un trabajo excelente, Freyja se sentó en el pasto exhausta, -ah, la verdad solo tenía planeado ayudar a Toothless y Desdentado, pero bueno… ¿aun no entiendo por qué ayude a los demás?

-fácil, respondió su hermano sentándose a su lado, -en cuanto Camicazi vio lo que les hiciste te pidió que hicieras lo mismo por Olaf y Vacahorrible, tú te negaste y ella fingió llorar, la abrazaste y cumpliste su capricho.

-ah, cierto… pero no pude evitarlo, la pequeña es una ternurita…pero, ¿y los demás?

-empezaron a hacer pucheros y decirte malvada.

-oh, es verdad, quien diría que los dragones son tan monos^.^

-ay hermana ¬¬

-oye Freyja, no quiero reclamar ni nada, pero, Loki se acercó despacio, -la verdad, nos eran más útiles como dragones, susurro bajito

-calma Loki, con el relicario que les di no tendrá problemas, solo lo tienen abrirlo y ¡taran!, de nuevo dragones, y para ser los hermosos híbridos que hice es el mismo procedimiento. Bueno los únicos que tienen una condición son Barf y Belch, ellos tienen que estar juntos para volver a ser un dragón.

-ah, aun así no debiste.

-relájate Loki. Para ser honestos los dragones son seres con mucha magia, se abrían transformado solos, después de todo son hijos de Niogorr.

-sip, se necesitan muchos años y poder para hacerlo… yo solo les di una ayudadita, menciono la diosa del amor jugando con su cabello.

-ah. Bueno, supongo que se lo merecen, nos han ayudado mucho.

Toothless se miraba de pies a cabeza, aun no podía creer lo que Freyja había hecho con él. Se miró de nuevo en uno de los espejos que Freyja creo para que se vieran. Su nueva piel no tenía escamas y era un poco más obscura que la de Hiccup (acanelado)y muy suave, aún tenía sus hermosos ojos verde toxico, su cabello negro , largo y un poco desordenado, de este brotaban sus típicas y hermosas orejitas (que bueno si no Desdentado se muere de coraje por perder su juguete preferido), aun poseía sus garras en pies y manos (pero no tan exageradas como las Nornas), sus alas se redujeron n poco, lo mismo que su cola, la cual aún contaba con la aleta creada por los enanos.

-¿de verdad…le gustare así a Hiccup?, pregunto para sí.

-¡ah! cariño le fascinaras creme, Freyja se encontraba detrás de él - y si no me crees, solo mira de reojo atrás, menciono en voz baja.

El dragón obedeció curioso.

Astrid y Ruffnut lo miraban embobadas.

-esto no es justo, reclamaba la rubia, -primero me cambia por su mascota, luego ¡él le gusta al príncipe elfo! ¡Y no yo!…y ahora, ahora, le convierten en todo un adonis a su dragón… ¿por qué diablos Hiccup tienen tanta suerte? T-T

-ah, en esta ocasión te apoyo amiga, ¡maldito Hiccup! Los dioses lo adoran, yo quiero un novio así T-T

-¿lo ves?, estoy segura de que le gustaras, hablo una feliz Freyja

-gra…gracias… ¿creo?

-a Desdentado no gustar, ¿Cómo Hipo cargarme ahora?

Un niño de unos once años se encontraba a su lado, el pequeño tenía el cabello verde esmeralda, este se oscurecía un poco al llegar a las raíces, sus ojos verde amarillentos seguían siendo protegidos por sus largas pestañas, tenía la piel clara como la de Hipo y en su nariz (afiladita)se apreciaba su típico lunarcito morado. Sus alas aun contaban con la membrana roja y su cola seguía terminando en punta.

-ahora Hipo no poder cargarme, y al dormir el tener que dormir en el suelo por que no caber los dos en cama, y mi Hipo enfermar por lo frio del piso, lloriqueo el pequeño.

-y por qué diablos no duermes tú en el piso ¬¬

-porque yo ser muy delicado torpe snop òó

-no te preocupes amor, solo abres el relicario y listo, vuelves a ser un dragón, y si quieres volver a ser un hibrido solo lo vuelves a abrir y listo, menciono una alegre Freyja.

-mmm, bueno, Desdentado aceptar

-pues si ya terminaron yo solo tengo una pregunta hermanita, frey se acercó a ellos con paso tranquilo.

-¿Cuál?

-¿Cuándo carajos piensas vestirlos?, reclamo el vanir señalando a los desnudos chicos, primero te pones como oca cuando se van a bañar y ahora los dejas correr desnudos, señalando a Vacahorrible que jugaba con Camicazi, -esos pobres chicos se van a morir desangrados.

Snoutlout, Thor, Tuffnut y Fishlegs se encontraban recargados en un árbol intentando detener la hemorragia nasal que les provoco ver el cuerpo de las dragonas, que dicho sea de paso, estaban más dotadas que sus dueñas.

Por su parte Olaf estaba sentado en el pasto comiendo manzanas con Patapez.

-y estas chicas van a formar un lago si siguen babeando así.

-enserio, ¡maldito Hiccup que suerte tiene!, seguían reclamando con la boca abierta.

-¡ay! por mi padre lo olvide, niños cierren los ojos, unas vendas cubrieron la vista de los chicos -¡Freyr! ¿Por qué no me dijiste nada?

-la verdad es que también me quede contemplando tus creaciones hermanita ^.^

-maldito pervertido òó

Dos enormes carpas aparecieron de la nada, una rosa y la otra azul.

-haber niñas entren a la carpa ahora, y ustedes (Hokfang, Barf y Belch) dejen de mirarlas trio de pervertidos.

Las dragonas se apresuraron a obedecer, Meatlug cargo a Vacahorrible y entraron a vestirse.

-ustedes degenerados vallan a vestirse.

Los machos asintieron de mala gana.

-nos llama degenerados y no nos quita la vista de encima, pervertida, reclamo Barf.

-cierto hermano, me siento violada, apoyo Belch.

-¡ya cállense!... yo puedo apreciar mis creaciones si quiero, murmuro bajito.

-¡degenerada!, gritaron los dragones antes de entrar a la carpa.


Y regresando a lo importante ^.^

Los pequeños bajaban las escaleras desanimados y con los ojos rojos, las Nornas les despedían con las manos deseándoles suerte, sin mucho ánimo y con una sonrisa triste les agradecieron.

-va… ¿vamos a ver a Njörd?, pregunto Hipo.

-si…dijo que tenía que darnos algo.

Bajaron las lúgubres escaleras, el olor a sal comenzaba a aumentar, el choque de las olas se oía más fuerte, incluso se escuchaba el chillido de algunos delfines.

-mira… se ve una luz

Hiccup cargo al pequeño y apresuro el paso. Cuando los chicos cruzaron el umbral sus ojos se abrieron sorprendidos.

En el cielo había enormes esferas de agua, algunas más grandes que otras, todas ellas llenas de creaturas marinas, las esferas inundaban el lugar y se perdían en el cielo de la cueva.

-¿Qué serán?

Los pequeños escalaron una mini montaña para acercarse a una. Estaban algo alejados ero se apreciaba el contenido. Un banco de peces tropicales (desconocidos para los chicos) nadaban entre unos corales, los pececillos se escondían en ellos y las anemonas, cazando diminutos insectos.

-mira ese parece una flecha, Hipo señalaba un pez ángel en color amarillo y negro, -y ese tiene una cresta muy graciosa.

-sí, son muy bonitos.

-hola pequeños, la voz de Njörd se escuchó a sus espaldas, -¿hablaron con las Nornas?

Los chicos voltearon a mirarlo llevándose una gran sorpresa. El anciano seguía siendo el mismo, un hombre de edad avanzada vestido como pescador, con una barba desaliñada llena de estrellas y caracoles, los mismos ojos azules que los miraban con ternura, y su inconfundible aroma a sal, solo había una pequeña diferencia… ¡hora era tan alto como un gigante! Los chicos le miraban de pies a cabeza, ¿Cómo creció tanto?

-esta es mi verdadera forma hijos, recuerdan que les dije que lo otro era una vaga representación astral, los chicos asintieron, -vengan, les mostrare mi trabajo, estirando su mano.

Los chicos brincaron felices, no era la primera vez que viajaban en una mano. El hombre comenzó a levitar y desplazarse entre las esferas de agua.

-estos son algunos océanos de Midgard, su hogar, este es el océano indico, el Ártico, el antártico…cierto, es tiempo de una tormenta.

Dio un ligero soplido y la esfera comenzó a girar, las aguas comenzaron a moverse y remolinos aparecieron en la esfera, los niños observaron cómo algunos animales salían volando y caían en otro lugar, lo mismo pasaba con algunos barcos.

-A... Abuelo, ¿tú nos llevaste al mundo de Hiccup?, pregunto el pequeño recordando la tormenta.

-no cariño, ese fue el inútil de Thor, crear semejante tormenta sin avisarme, si no intervengo no solo ustedes abrían sido arrasados a ese mundo, toda la isla abría corrido con la misma suerte. Ese isir inconsciente, solo tenía que pedir mi ayuda y yo les habría reunido sin tanto alboroto, reclamo molesto el anciano.

Los pequeños lo miraron y rieron nerviosos, je ya sabían lo alocado que era Thor.

-Abuelo, ¿los océanos de los nueve reinos están aquí?, pregunto elcastaño.

-de los nueve reinos y de todas las realidades hijo, yo soy el encargado de protegerlos.

-¡oh! *o*

-pero no es lo único que protejo hijos.

Njörd los coloco en su hombro, el hombro comenzó a mover sus manos y las esferas se apartaron, empezó a cantar en una lengua desconocida, mientras sus ojos brillaban. Un ligero punto verde apareció en el centro y comenzó a expandirse, tomando un tamaño considerable.

-Yggdrasil no solo segrega sábila y miel pequeños, no, también nos da el Éter, señalando la esfera, -es la esencia de la vida, la esencia de Yggdrasil.

Los pequeños la contemplaron asombrados.

-¿ya hablaron con las Nornas?

-sí, los chicos asintieron tristes- ellas dijeron que..

-lo se mis pequeños, interrumpió el anciano a Hiccup, -yo soy el padre de los Vanir, ellas me lo contaron todo.

Dos pequeñas gotas se desprendieron, -esto les servirá, sabrán cuando usarlas.

Las gotas se colocaron en sus cuellos y un collar de caracoles les sujeto.

-gra…gracias abuelo.

El anciano los miro con ternura y les sonrió, con un movimiento de manos el éter desapareció.

-ay algo que deben saber del éter mis niños…y también quiero que les den un mensaje a Freyr y los demás.


-¿Cómo pueden andar nuestros jinetes con estas cosas?, se quejó Barf de los pantalones, -me rozan T-T

Los ahora gemelos, vestían unos pantalones cafés, con unas espinilleras de metal, sin calzado, una camisa de manga larga verde obscuro, abierta en la mitad del pecho (dejando ver su amplio torso) y unos protectores metálicos en las muñecas.

Su cabello verde claro liso y corto, a la altura del oído, sus flecos cubrían extremos opuestos en la cara, el lado izquierdo cubría a Barf, mientras el derecho cubría a Belch, ambos con ojos amarillos y rasgos finos, sus colas y alas seguían siendo las mismas, solo que reducidas.

En su pecho brillaban unos relicarios, cada uno con la imagen del dragón en que se convertían.

-¡ah!, perdimos nuestro agraciado cuello, se quejó Belch.

-vamos chicos, se ven geniales, los animo el gemelo, -ahora podremos hacer más cosas juntos, como derribar Jack, meternos en madrigueras, robar los panes de Gobber, ¡adelante cabezazo grupal!

Los tres chicos chocaron cabezas felices. La gemela los contemplaba con una gota en la cabeza, genial ahora tenía que cuidar a otros dos.

-de acuerdo Hokfang, lo primero que necesitas para ser un galán como yo es lo siguiente…

-¿Cuál galán?, si ni novia tienes.

-eso no es verdad, estoy trabajando para que Astrid se fije en mi òó

-si como no ¬¬

-oye deberías apoyarme, eres mi dragón.

-no te preocupes Snoutlout yo te enseñare, Thor se acercó a los jóvenes- con mis consejos tendrás a todas las chicas que quieras.

-¿enserio? *o*

-¡sí!, lo primero es el porte.

Hokfang los miraba con un tic en el ojo. El chico era más alto que su humano, con el cabello largo y rojo, en corte de tomahawk, aunque sus puntas terminaban en negro, su piel tenía un color cobrizo, de ojos amarillos y afilados. Llevaba una camisa pegada en color rojo y sin mangas, unos pantalones de cuero, rodilleras y espinilleras de cuero, unos guantes que cubrían sus garras, decorados con flamas. Sus alas y cola seguían igual, pero más pequeñas.

-valla, un ciego guiando a otro, el chico rodo los ojos y se fue a sentar bajo un árbol a descansar.

-mastica la comida bien antes de tragarla.

Meatlug se había convertido en una chica alta y un poco regordeta, con mejillas rosadas y labios carnosos, sus ojos amarillos seguían siendo tan tiernos como los de un cachorro, unas pequeñas pecas adornaban su cara, el cabello era castaño y ondulado y le llegaba hasta el hombro, sus alas seguían igual, pero su cola no, esta era delgada y terminaba con una bola (muy parecida a las bolas de acero). La chica bestia un mayon color marrón, adornado con mariposas negras al final, una blusa negra larga, la cual se pegaba en su pecho u cadera.

-recuerda que te enfermas cuando comes rápido, aún conservaba su instinto maternal con su jinete.

-bueno, mi cabello sigue siendo hermoso… y mi cola no esta tan mal.

Stormfly poseía un cabello azul celeste, lacio, amarrado en una coleta y con un fleco como cresta de gallo. La semi humana era un poco más alta que Astrid, con unas facciones orientales muy delicadas, sus ojos amarillos mostraban una mirada fría y calculadora. Vestía una blusa blanca, sin mangas y que se abría a la altura del ombligo, guantes de piel negra que cubrían sus brazos hasta el codo, y unos pantalones que llegaban a su rodilla en color negro.

Sus alas seguían en su sitio, más pequeñas, y su cola se transformó en un látigo negro, el cual al golpearlo se abría en la punta dejando ver sus púas.

-aunque… ¿Por qué estas cosas son tan grandes?, tocando sus pechos, -los tuyos son más pequeños, menciono burlona a su jinete.

-Sí, ya lo sé ¬¬

A Vacahorrible la transformaron en una niña del tamaño de Camicazi, con piel canela y cabello castaño y ondulado, amarrado en dos colitas, de ojos grandes color avellana y mejillas rojas. Tenía un vestido muy parecido a la de Camicazi, solo que en rosa claro, sus alas y colita quedaron igual.

-¡rápido Patapez!, ¡alcánzanos!

Camicazi gritaba feliz en los hombros de Olaf. El gronckle, era un chico alto y regordete, de cabello castaño y corto, de piel canela y los ojos tiernos, sus alas y cola eran parecidas a las de Meatlug, solo que más obscuras; vestía un pantalón café obscuro, amarrado con unas cintas de cuero al final, su camisa era verde y holgada, abierta a la altura del pecho.

-eso no es justo, Vacahorrible ya se durmió, reclamo el pequeño.

-te amuelas, el primero en llegar a ese lago gana.

La niña y su dragón salieron disparados, Patapez los seguía con dificultad cargando a una babeante Vacahorrible en su espalda.

Freyr los miro marcharse y decidió seguirlos, no se fueran a meter en problemas.

-¡ganamos!, canturreaban felices Camicazi y Olaf

-ah…eso no...es…justo

Patapez llego cansado y se tiro en el piso, con su dragón en la espalda.

Camicazi bajo corriendo y se aventó a la espalda del pelinegro.

-Camicazi bájate T.T

-no quiero, se un hombre y aguántate, jalándole el cabello.

Unas burbujas comenzaron a brotar en el centro del lago. Olaf tomo la postura de un perro y comenzó a gruñir, después de algunos segundos se calmó y comenzó a mover la cola.

Dos enormes caballos de mar aparecieron, en sus espaldas iban Hipo y su hermano. Los caballos se acercaron a la orilla y los chicos bajaron, los animales les dieron una lamida y con un salto invertido regresaron al lago.

-¡Hipo!

Camicazi y Olaf llegaron corriendo, la niña brinco a los brazos del castaño, que la cargo, y Olaf brinco y comenzó a lamer la cara de Hipo. El castaño intento alejarlo de su hermanito pero Camicazi se lo impidió.

-¡no lo lastimes, es Olaf!

-¡¿OLAF?!

-sí, soy yo, contesto feliz el chico.

-¿pero cómo?

-Freyja lo transformo, al igual que a todos los dragones, menciono Patapez mientras se acercaba a ellos- esa de ahí es Vacahorrible, señalando al aniña dormida en el piso.

- ¿enserio?

-¡sí!, respondió alegre la rubia -lo hizo con todos los dragones, se ven muy lindos verdad ^.^

-¿Olaf? ¿De verdad eres tú?

-sí Hipo, el gronckle se le pego cual perro esperando una caricia.

-increíble, Hiccup comenzó a revisarlo- y dicen que lo hizo con todos los dragones, revisando sus alas y cola.

-¡oh! ¡Sí!, espera que veas a Toothless, mi hermana se tomó muchas molestias con él y Desdentado, Frey se acercaba saludándoles con la mano.

-ah...sí…o/././o

El Vanir se detuvo al ver lo que los chicos llevaban en el cuello, con un movimiento cubrió con una venda los ojos de los demás y les hizo una señal para que lo ocultaran, los chicos obedecieron y guardaron el Éter entre su ropa.

-Frey, ¿Por qué nos tapaste los ojos?, reclamo la niña.

-solo jugaba pequeña…lo siento (mirando a los chicos)….bueno, vamos los demás nos esperan.

Camicazi hecho a correr seguida de Olaf y Patapez, Hipo venia atrás sujetando la mano del castaño, al último Freyr cargando a una dormida Vacahorrible. Cuando llegaron se encontraron con una escena muy curiosa.

Hokfang, Snoutlout, Barf, Belch y Fishlegs, detenían a una furioso Freyja, que literalmente les arrojaba rayos y centellas a dos mini dioses escondidos detrás de una roca, a su espalda estaba Gullinbursti y detrás de él las chicas y algunas ninfas.

Y un poco más alejados un azabache cargando a un peliverde, mirándolos incrédulos.

-¡ya verán malditas cucarachas! ¡Los voy a golpear hasta dejarlos deformes! ¡Les voy a depilar con cera caliente sus malditas barbas! ¡Los voy a castrar con una navaja oxidada y les echare sal y limón!

Los varones asían un esfuerzo sobre humano para detener a la diosa.

-oigan ¿Qué pasa aquí?, pregunto Freyr a Toothless.

-bueno, pues.


Diez minutos antes.

-¿y cómo se lo diremos hermano?, pregunto Thor.

-aun no lo sé, déjame pensar, tenemos que ser muy cuidadosos… ¿Por qué aceptamos semejante propuesta? T.T

-Thor, Loki, ¿quieren un poco de jugo?

Freyja se acercó sonriente cargando unos vasos.

-Gra...Gracias, ¿pero, de donde los secaste?

-¡oh!, mis ninfas ya nos alcanzaron, señalando atrás.

Varias ninfas de piel azul y verde se encontraban al lado de un enorme carruaje, tirado por cuatro enormes gatos pardos. Las mujeres les entregaban su ropa a los chicos y las armaduras, estos se metían a cambiar a las carpas.

-son unas linduras, ¿no creen?

-…oh…si...o.O

-…

-…..

-oye… Freyja…Loki tomo un respiro, tenía que decirlo de forma calmada, -Tú… ¿conoces a Mótsognir?

-Mótsognir, el rey de los enanos, si es amigo de mi hermano y mi padre

-ah, y... ¿Él te cae bien?

-pues… no sé… cuando lo salude me dio la espalda y se marchó corriendo.

Genial, ni siquiera tenía el valor de hablarle y quería que ellos le consiguieran una cita.

-pero…yo creo que debe ser una buena persona.

Bien, al menos no le caía mal.

-¡si, lo es!, aparte es muy educado y adora la naturaleza, menciono el dios del engaño.

-¿enserio? o.O

-claro, también le gusta la música y poesía.

-la música, ¿toca algún instrumento?

-¡uy, si todos! Y es muy valiente, enfrento a Bergelmir para ayudarnos a salir de su reino.

-¡Bergelmir!, ¡por mi padre! ¡Ese enano debe ser muy fuerte!

-lo es, no por nada es el rey de los enanos, y de algunos elfos obscuros.

-¡oh!, parece una persona interesante

-lo es Freyja querida, algún día deberías de invitarlo a tomar el té, yo creo que se llevaran de maravilla.

-mmm, está bien, lo are ^.^

¡Victoria!, no fue tan complicado como pensaba.

-¡bien dicho!, grito un feliz Thor,-siempre es bueno conocer a la persona con que vas a casarte, así al menos sabes lo que te espera, palmeando la espalda de Freyja.

-silencio muy, pero muy incómodo-

-¡¿QUEEEEE?! ambos dioses gritaron sorprendidos

-ja, ja, ja, ya sabía yo que la convencerías hermano, con esto nos libramos de la deuda con Mótsognir

-¿Cuál deuda?, pregunto una enfadada diosa.

-oh, es que Mótsognir nos pidió tu mano en matrimonio como pago por ayudarnos, menciono un alegre Thor

-¿Qué?

-es que si no accedíamos no nos ayudaría con las armas y armaduras de los chicos

-¿me cambiaron por unas malditas armas ÒÓ

-¡SÍ! ^-^

Loki miraba incrédulo a su hermano, de que mierda hablaba, Mótsognir solo les había pedido una cita y nada más.

-¡Ustedes malditos Esir! ¡Me han comprometido!

-¡sí!, y dimos nuestra palabra de dioses ^.^

-¡¿Queeee?!

-¡Thor cállate ya! ÒÓ

-pero ve el lado positivo, cuando tengan hijos tal vez se parezcan a ti…la verdad eso espero porque si son chicas y se parecen a l padre…uy, oye Freyja ¿puedo ser el padrino en la boda?

-¿BODA?, ¿HIJOS?

-no Freyja, escucha no es así, él solo quiere una cita.

Ustedes malditos Esir! ¿Cómo se atreven a dar mi mano en compromiso? Un aura demoniaca invadía a la hermosa mujer.

-¡ahhh!, ¡yo no fui! ¡Fue Loki! grito Thor mientras salía corriendo.

-no Freyja no es así, déjame explicarte.

-¡los voy a matar!

En segundos la hermosa mujer comenzó a corretearles, arrojándoles hachas, espadas, cuchillos y lanzas, que sabrá su padre de dónde saca.


y regresamos al presente ^.^.

-así que eso fue lo que paso eh, Freyr se llevó la mano al mentón –bueno, si es lo que mi hermana quiere, ah está bien, lo apruebo…aparte Mótsognir me cae muy bien, él me regalo a Gullinbursti, ja, ja, ja, Freyja tienes mi bendición.

-¡Que!, pero yo no me quiero casar.

-¡¿cómo qué no?! Ellos (señalando a Thor y Loki) dieron su palabra de dioses y no te puede echar para atrás, ningún Vanir se retracta.

-bien dicho Freyr, apoyo Thor detrás de un árbol.

-¡NO! ¡Esperen!, Mótsognir no quiere casarse con ella, menciono un desesperado Loki, -él solo quie…

-¡ahora me desprecia!, grito una indignada Freyja al borde del llanto.

-¡eso sí que no!, a mi hermanita nadie la planta, reclamo Freyr sacando su espada, -ya vera ese enano, lo are pagar por esta afrenta.

-yo te apoyo, Thor se colocó a su lado levantando su martillo -eso no se le hace a una dama.

Los demás los contemplaban con un tic en el ojo. Un par de idiotas queriendo vengar no sé qué, una histérica llorando por ser rechazada y un dios del engaño golpeándose en el árbol y maldiciendo no ser hijo único.

-Ok. Ya no me queda duda, tanto Vanir como Isir son unos idiotas, murmuro Toothless.

-cielghto, apoyo Desdentado sentado en su cuello, el pequeño se entretenía mordiendo (no muy fuerte) sus orejas.

-¡ah!, vamos a caminar un rato.

En cuanto los dragones dieron vuelta quedaron frente a sus niños.

-¡Hipo!, Desdentado bajo de un brinco del cuello de Toothless y corrió a abrazar a su niño –Hipo, Hipo, que bueno que tu regresar.

-De…Desdentado, ¿eres tú?, pregunto sonrojado.

El ahora peliverde se encontraba abrazado a su cuello, restregándose cual gatito, estaba vestido con una camisa violeta y un pantalón azul obscuro. Su armadura se había modificado, contaba con un peto color esmeralda (el cual tenía varios relieves de flamas), unos protectores, que casi parecían botas, y unas vendas rojas en sus pies y manos (dejando descubiertas sus garras), el relicario plateado brillaba al lado de la gema de su armadura.

-¡Hipo malvado!, dejar solo a su pobre Desdentado.

-lo siento Desdentado, el pequeño comenzó a acariciar su cabello mientras lo abrazaba-no podía llevarte.

-está bien, Desdentado perdonarte, respondió mientras lamia su cara juguetonamente.

-y ¿Cómo les fue?, Toothless se acercó nervioso a su jinete.

El castaño lo miraba boquiabierto sin parpadear.

Con un poco de miedo toco su mejilla. Siempre le había gustado la textura dela piel de su humano; sus uñas tocaron ligeramente esas diminutas pecas que tanto le gustaban, con cuidado fue descendiendo hasta sus labios y comenzó a delinearlos. Hiccup se sentía desfallecer, si antes su pareja le parecía hermoso como dragón, ahora con lo que Freyja le hizo…

Sus ojos dieron un recorrido rápido a la figura de su pareja, era más alto que él, con un cuerpo más ejercitado, su cabello desalineado le daba un aspecto sensual y agresivo. La ropa que llevaba le daba aspecto de chico rudo, vestido de negro, con una armadura muy parecida a la de Desdentado, pero en tono plateado, unas vendas grises cubrían sus manos y pies, dejando también sus garras al descubierto; sus alas y cola seguían en su lugar, pero más pequeñas. Y lo más importante, seguía teniendo esos bellos ojos verde toxico que lo miraban con ternura.

-¿te gusta?, pregunto esperanzado el azabache.

Hiccup no supo que contestar, comenzó a tartamudear y su cara se tiño de rojo; esta reacción le agrado a Toothless, parece que Freyja no se había equivocado, podía escuchar como el corazón de su niño latía apresurado, aumentando con cada toque que le daba.

Sujeto su cara y comenzó a acortar la distancia, tenía la necesidad de probar esos labios y borrar de ellos el sabor de Astrid y Legolas. Hiccup comenzó a temblar y cerró los ojos, estaba seguro de que sería el mejor beso de su vida.

Para su desgracia…no ocurrió ^.^

El Bifrost se abrió a un costado, sacando a todos de su mundo.

-¡eh! ¿Qué pasa? ¿Por qué se abrió el Bifrost?

Todos contemplaban asombrados el portal.

Algo en el castaño hizo click…como demonios pudo olvidarlo, se separó (a regañadientes) de su pareja y se dirigió a los dioses.

-Thor, Loki, ay algo que deben saber, los dioses lo voltearon a ver – Njördr les dejo un mensaje, también a ti Freyr.

-¿a mí?

-oh cierto lo olvide, recordó el pequeño Hipo.

-¿Qué sucede niños? Loki los miro serio.

-Asgard…Asgard está siendo a tacada por Surt, respondió el pelirrojo.

-pero eso no es todo, los gigantes de hielo se le han unido, así como Lloth y varios elfos obscuros, todos ellos se encuentran en Asgard en este momento. Aseguro el castaño

-¡¿QUEEEE?!

-es verdad el abuelo nos lo dijo…y también dijo que ustedes deben regresar inmediatamente, él se adelantaría, afirmo el pelirrojo.

-dijo que necesitaran la ayuda de todos los Vanir, que tienen que alcanzarle, Hiccup miraba fijamente a los hermanos.

Los dioses se miraron entre sí, tenían que correr al auxilio de sus compañeros.

-Freyja, me adelantare a ayudar a nuestro padre, tu reúne a todos los Vanir.

-Está bien, cuídate…y cuida de papá.

-¿pero y la gema?, pregunto Snoutlout.

Los dioses se miraron entre sí.

-ustedes tendrán que buscarla solos niños, respondió Loki

-¡¿QUEEE?! ¡Nosotros solos!

-solo faltan tres, estoy seguro de que las conseguirán…Nosotros tenemos que regresar y proteger Asgard, antes de que Surt llegue a Yggdrasil.

Loki miro a Hiccup y los demás, con un movimiento les coloco sus ropas y armaduras.

-chicos han sobrevivido hasta ahora, estoy seguro de que lo lograran.

-sí, pero hemos sobrevivido con su ayuda, reclamo Astrid- no pueden dejar..

-¡Astrid basta!, Hiccup miro serio a su compañera-iremos solos y es todo, ordeno.

Los chicos lo miraron sorprendidos, era raro ver a Hiccup tan serio.

-entonces andando, chicos les recomiendo que regresen a su forma original, señaló Freyr a los dragones.

Los reptiles asintieron, abrieron su relicario y una neblina roja les cubrió, cuando esta se disipo los dragones salieron de ella.

-bien, andando, no tenemos tiempo que perder.

Freyr comenzó a caminar directo al portal, una luz lo cubrió por unos segundos, cuando esta se disipo el Vanir se encontraba envuelto en una armadura, esta era dorada con la imagen de un amanecer en el pecho, a su lado una espada roja flotaba. El Vanir entro en el portal, seguido por su fiel jabalí y esa extraña espada.

Thor y Loki le siguieron.

-vallan con ellos, Heimdall les guiara al siguiente mundo, menciono la diosa -les deseo buena suerte

Los jinetes obedecieron, montaron a sus dragones y entraron al portal. Los dioses les esperaban al otro lado. En esta ocasión el camino se encontraba dividido en dos secciones.

-ustedes tomen el camino de las izquierda, en cuanto tengan la gema Heimdall les abrirá el portal al siguiente mundo, Loki los miro serio, -estoy seguro de que lo lograran.

-nosotros detendremos a Surt hasta que lleguen, tomen el tiempo necesario, aseguro el Vanir.

Hipo y su hermano se miraron, no, ya no había tiempo.

-los veremos en Asgard, respondió el castaño, -Toothless andando.

El dragón negro obedeció y comenzó a volar, Olaf no tardo en seguirlo y tras él sus compañeros, los jinetes se alejaba perdiéndose de la vista de los dioses.

-tengan cuidado, no sabemos lo que nos espera al otro lado, menciono el castaño

-¡está bien!

Cuando cruzaron se encontraron con el manto de la noche y cayendo en picada directo al océano. Los dragones no tardaron en reaccionar y comenzar a volar.

-¿en qué mundo estaremos?, Hiccup miraba a todos lados

-se encuentran en Midgard, menciono una voz en su cabeza.

-¡eh!, ¿Quién dijo eso?, el chico miro a todos lados buscando a su interlocutor.

-soy yo ¡Heimdall!, respondió la voz en su cabeza,-ya nos conocíamos, cuando lucharon en el valle de Lloth.

-ah, lo recuerdo, hola…Heimdall ¿dijiste Midgar? ¿Es mi mundo o el de Hipo?

-no este Midgar es distinto…es otra realidad.

-¿otra realidad?…y ¿Dónde está la gema?

-je, eres tan impaciente como Loki, espera la estoy buscando…la tengo, esta incrustada en el pecho de un águila de oro, en un cuarto muy amplio…parece una sala de trono, ay muchas estatuas, no lo sé, jamás había visto este lugar…espera hay…aghhh.

-¿Heimdall?... ¿Heimdall?... ¿Qué ocurre?..

agh!, ¿qué diablos?…. ¿Hiccup?, ¿Hiccup me oyes?... ¿Hipo?, ¿Patapez?, ¿alguien me escucha?

El mini dios se encontraba en un cuarto, dentro del castillo de Asgard, estaba parado en un círculo rodeado por nueve colores.

-no puede ser, ¿Hiccup me escuchas?, ¿alguien me escucha?

Uno de los círculos comenzó a brillar y Loki y los demás aparecieron en la habitación.

-¡Heimdall!, ¿Qué sucede?, pregunto el dios del engaño al ver la desesperación de su compañero

-los chicos…llegaron a otra realidad en Midgard… Yo, estaba buscando la gema para ellos, pero…alguien bloqueo mi vista y me expulso de ese mundo.

-¿Qué?, eso es imposible, ¿Quién fue?, ¿Surt?

-¡No!, el poder que me expulso no era de un demonio…era un poder parecido al nuestro…. Yo no sé quién era. Pero es muy poderoso…tanto como el mismo Odín.

-¡por mi padre! ¡Loki tenemos que regresar a ayudarles!, grito Thor.

Un fuerte estruendo se escuchó fuera de la sala, los gritos de guerra y el choque de espadas se oían muy cerca.

-tendremos que confiar en ellos Thor, menciono el Vanir- son fuertes, han sobrevivido al mismo Ymir…incluso han peleado contra Melkor, estoy seguro de que conseguirán la gema, y ustedes lo saben, han viajado con ellos.

Los mini dioses se miraron entre sí, si eran fuertes y listos. Podrían lograrlo, tenían que confiar en ellos.

-tienes razón Freyr…Heimdall has todo lo posible para localizarles, solo tú puedes hacerlo, menciono Loki.

-de acuerdo, déjamelo a mí.

Entonces que esperamos, vamos a la batalla, rugió Thor blandiendo su martillo.

Los tres dioses salieron a la batalla, Heimdall se quedó en la sala y comenzó a trabajar, tenía que restablecer la comunicación con los chicos y ayudarles.


-¿Heimdall?, ¿Heimdall?

-¿Qué paso?, pregunto Astrid poniéndose al lado de Hiccup.

-no lo sé. De repente dejo de hablarme.

-entonces, ¿no te dijo nada?

-bueno, él menciono algo de un águila y un salón de trono, es todo.

-¿y eso que quiere decir?, pregunto enfadado Snoutlout

-no lo sé.

-¡hey chicos! ¡Ahí se ve algo!, señalo Camicazi

Al frente enormes bolas de fuego surcaban el cielo. La obscuridad de la noche empezaba a ser remplazada por las brasas y gritos de batalla.

-hey miren, ¡son barcos vikingos!, señalo Patapez

Abajo dos navíos estaban siendo a tacados por una enorme galera. Uno de los barcos vikingos se partió a la mitad, sus ocupantes saltaban a mar intentando salvarse.

-oigan ¿quiénes son ellos?, pregunto Fishlegs

Una gran cantidad de soldados brinco a la proa de la nave, los intrusos comenzaron a atacar a los vikingos, estos hacían un esfuerzo por detenerlos pero no lo lograban.

-Hipo…esos son. Camicazi miro espantada la escena, la niña abrazo a Patapez.

-¡no puede ser!, el niño los miro espantado, reconocería esas ropas donde fuera.

-¿eh?, ¿qué pasa Hipo?, ¿quiénes son?, pregunto su hermano.

-¡Romanos!, ¡esos sujetos son romanos!, respondido espantado el pequeño.

-tenemos que ayudarles, ¡son vikingos igual que nosotros!, dijo Astrid.

-¡hey miren!, más barcos, señalo el gemelo

Tres barcos vikingos aparecieron en la escena, los chicos suspiraron aliviados, parece que no tendrían que intervenir.

Uno de los romanos miraba con odio a los nuevos participantes, el guerrero se abría paso a punta de espada, llego hasta la orilla del barco y lanzo un silbido.

El cielo comenzó a alumbrarse, de entre las nubes bajo un enorme dragón de fuego, el reptil era tan grande como un muerte y brillaba como el mismo sol. La bestia bajo en picada directo contra los barcos, se colocó delante del romano y arrojo una enorme llamarada, el disparo salió directo contra el barco del centro, el cual quedo partido por la mitad y comenzó a incendiarse, se podía escuchar los gritos de dolor de los vikingos, algunos se arrojaban al mar envueltos en llamas.

El romano se apresuró a montarle y arremetió contra el segundo barco, un feroz mordisco destruyo el mástil e incendio la popa del barco. El jinete del dragón de fuego bajo y comenzó a luchar, era un hábil espadachín, aunque no se movía muy rápido, incluso parecía que cojeaba.

El segundo barco quedo desecho en poco tiempo.

-¿qué sucede?, ¿porque ese dragón les ayuda?, los romanos son malos con los dragones, ¿por qué los está ayudando?, pregunto una confundida Camicazi.

-ey miren, haya vienen más barcos. Señalo Fishlegs.

Una enorme flota de treinta barcos romanos se acercaba rápidamente, se podía escuchar su grito de guerra, esa pelea estaba resuelta y los vikingos habían perdido.

-va...vámonos, no debemos involucrarnos, ordeno el castaño.

Estaban por marcharse cuando una débil voz los detuvo.

-a…ayuda…por favor...ayúdenme.

El mar se encontraba inundado con niños pequeños y ancianos, los cuales hacían un esfuerzo por mantenerse a flote. Los jinetes miraron a su líder.

Hiccup no lo pensó mucho, en menos de un segundo se apresuró a recoger a algunos niños, sus amigos le siguieron.

Con mucho trabajo lograron llevarlos a un risco y ocultarles en una cueva, en principio los niños gritaban espantados al ser levantados del agua, pero se calmaban un poco al tocar tierra. Los dragones volaban bajo para evitar ser detectados por ese enorme dragón de fuego.

Unos ojos negros los miraron sorprendido, su dueño brinco a una balsa seguido por tres hombres y comenzaron a remar directo al risco.

Por su parte los romanos se encargaban de recoger a sus nuevos prisioneros, todo bajo la fría mirada de su capitán.

-tranquilos niños, ¡cálmense!, las chicas intentaban controlarlos.

-no, son dragones, no comerán, mamá buuu

-no pequeños, no les harán daño, no son dragones malos como el de afuera, lo juro, menciono la gemela.

-no los dañaremos pequeños, se los prometo, menciono Hiccup.

-¿y por qué deberíamos creerles?, una voz gruesa se escuchó a su espalda.

Un vikingo de unos treinta años se encontraba parado en la entrada de la cueva, a su espalda otros tres con hacha en mano.

-¿quién dice que no son romanos?, escupió el hombre mientras desenfundaba su espada.

Toothless rápidamente brinco delante de Hiccup de forma amenazante, los hombres retrocedieron un poco al verle.

-Toothless espera, no los ataques. Hiccup alcanzo a detenerlo –escuchen, no queremos pelear, nosotros solo estamos de paso, no tenemos nada que ver con los romanos.

El hombre los escaneo, no estaba seguro de querer confiar en ellos.

-¿papi?, una pequeña vocecita se escuchó al final de la cueva.

Un pequeño de unos cinco años se abría paso entre sus camaradas, el pequeño de ojos verdes corrió feliz a los brazos del hombre, este no tardo en cargarlo y abrazarle con fuerza.

-oh por los dioses Dagur, estas bien, pensé que te había perdido.

En segundos la cara del niño fue llenada por besos, este se abrazaba al cuello de su padre mientras lloraba.

-papá me asusté mucho, caía el agua y me estaba ahogando, snif…ellos me sacaron y me trajeron aquí.

Los ojos negros se abrieron con sorpresa, dirigió la mirada a Hiccup, aun dudaba si podía confiar en ellos, pero estaba agradecido por haber salvado a su hijo.

-¡ey Alvin!, parece que ya se retiran, grito uno de los vikingos que se encontraba en la entrada de la cueva.

Cargando a su hijo se acercó a la entrada de la cueva. Las enormes galeras romanas se marchaban, dejando atrás un mar de sangre y naves desechas, su recompensa algunos esclavos nuevos para el imperio.

Encabezando la marcha un enorme dragón en llamas y sobre su lomo un romano vestido con una armadura negra.

-¡esos malditos!, ¡solo había niños y ancianos en esas embarcaciones!, reclamo furioso uno de los vikingos

-¡él lo sabía!, ¡pero no le importaba! Alvin miraba con odio las naves.

-perdona, Hiccup y sus amigos se acercaron tímidamente, -¿Quién es él?

-un maldito traidor, rugió uno delos hombres,- la peor escoria que ha pisado la tierra.

-¡cierto!, ¡ese infeliz! ¿Cómo se atreve a atacar una nave donde solo viajaban niños y ancianos?

-¿Qué? Pero juraría que vi a adultos en la nave, mencionó Astrid.

-solo diez o quince, eran sus escoltas, los transportaban a un lugar seguro, lejos de esta guerra.

-¡oh! ¡Por los dioses!, ¿pero por qué los ataco?, pregunto espantada la rubia

-para llevárselos como esclavos al imperio

-¡pero son niños!

-a él no le importa, Alvin volteo a mirarlos mientras pegaba más a su hijo al cuerpo- él es Hiccup Haddock, el perro de roma…y su maldito dragón ígneo Toothless.


Y se acabó, espero que el capítulo les gustara.

muajaja un Hiccup malvado, que les parece?

Les traje un capítulo más largo por que dejare de escribir por un tiempo, ya que tengo muchos trabajos que entregar y no tendré tiempo.

Kaoruminamoto, ya empecé a convertir los libros en pdf (y la verdad me da una hueva arreglar cada hoja), me tardare un poco en mandártelos, espero a que a fines de mes te mande al menos uno,o dos, solo tenme un poquito de paciencia.

P.d espero que a tu hermana le guste el fic.

y sí, me gusto mucho el Thoothles de tu perfil, por mi esta bien que el Thoothless hibrido sea él ^.^

A mis demás lectores, si alguien desea el segundo libro en pdf, avíseme y se lo mando…pero voy a tardar un poco, porque de verdad tengo un chin… mucha tarea. Bueno los leo en cuanto pueda, besos y buenas noches.