Sintiéndose en casa.
Capítulo 29: "¡profanador de bebés!"
EDWARD´S POV:
Cuando ella me contó por primera vez sobre su enamoramiento de película por su auto, decidí tomármelo como una más de sus bromas, o sino hubiera tenido que deshacerme del mini Cooper y enfrentarme a su ira por mis celos enfermizos hacia cualquier cosa que consiguiera mucho de su afecto.
Pero solo tuve que observar su expresión al ver el aparcamiento ocupado solamente por aire para llegar a la conclusión, que ella no bromeaba con sus posesiones mas preciadas. Nunca la había visto tan enfurecida, su semblante era una mezcla de un anhelo de sangre y venganza que perturbó hasta los huesos al pobre Jasper cuando el y Emmett se nos unieron.
"ten cuidado Ed, está tan alterada como en su altercado con Rose" asentí a su advertencia y sobé su espalda delicadamente, Bella suspiró relajando solo un poco su postura, aun seguía tensa.
-creo que deberíamos irnos marchando.-sugirió mi amigo, los demás se dirigieron al jeep.
Tenía planeado ir hacia el asiento trasero con mi amor. Pero en vez de eso ella se quedó inmóvil, y para más se soltó de mi agarre confirmándome mis alarmantes suposiciones de su reacción ante la desaparición de su bebé.
-ustedes vayan, yo rastrearé el auto.-arrugué la frente con irritación, ¿Qué es lo que había escuchado? Se dio media vuelta sin dar señales de inseguridades, ¡de verdad creía que podría irse así como así! Sin siquiera mirarme o decirme algo como "¿puedes acompañarme?" o "¿tu crees que deba ir? Nada, ni siquiera un "hasta luego".
Tuve que detenerla en su error de ex solista, ahora éramos una pareja.
-no.-utilicé mi tono persuasivo interponiéndome en su paso decidido hacia su muy segura venganza contra la pobre sabandija que decidió salir a tomar lo que no era suyo en el día, lugar y de la raza equivocada-no te lo permitiré.
Reaccionó tal y como me lo imaginé, primero se sorprendió al verme ahí parado, después una chispa de coraje prendió sus ojos sagaces, ciñó su frente y sus brazos flácidos a cada lado de su cuerpo se tensaron. Tuve ganas de besarla en ese mismo instante, pero me contuve sabiendo que ella era muy capaz de morderme.
-¿Por qué no?-vociferó ahogadamente dando un pisotón al suelo, hablaba como si estuviera conteniéndose de armar un escándalo frente a los pocos humanos que transitaban por el lugar. Sabía que su nivel de tolerancia era muy delicado, suspiré para intentar no joderlo todo en el intento de hacerle entrar en razón.
-¿qué harás si lo encuentras? ¿Y si con el encuentras al ladrón? Te conozco, sé que eres capaz de dejarlo sin extremidades.-no hizo nada para hacerme tragar mis palabras, pero siguió insistiendo exorcizada por su lado animal.
No suponía, estaba muy seguro de que, en el estado explosivo de sus emociones podría hacerlo sin culpa ni remordimientos, pero que mas tarde, oh, si que lo haría. Y yo estaba junto a ella para evitarle cualquier tipo de sufrimiento que pudiera detener al instante.
Al que pueda desistir.
-¡eso no es de tu incumbencia, pero es obvio que por lo que hizo no lo dejaré intacto!-pareció contenerse por un momento, y resopló al minuto entrecerrando los ojos-solo déjame ir y vete a casa.-reposó su mano derecha sobre mi duro corazón ejerciendo presión para hacerme a un lado. Puse la mía sobre esta apretando cada diente, reteniendo el sonido herido que estaba por dejar salir, los demás no habían dicho una palabra dejándonos un poco de privacidad en "nuestro" problema.
-entonces iré contigo, solo con eso me quedaré tranquilo.-en ningún momento quebré mi postura autoritaria, y eso parecía estar desesperándola, con cada palabra que le soltaba su boca se iba torciendo más y más hacia abajo.
-es MI auto Edward.-remarcó explotando definitivamente y dejándome sin nada que decir con lo siguiente-puedo ir a buscarlo perfectamente SOLA.
Bueno, mierda. Eso me hizo sentir como una simple brisa de aire invernal para ella, en este momento debía parecer un perro pateado y patético.
Sabía en el fondo que ella no lo decía con malas intenciones, tal vez su ira adopta una postura liberal e independiente cada vez que se dejaba ver, pero no podía evitar sentirme tan poca cosa para ella, era mi todo, y se lo expresaba con cada palabra reverencial para hacerla sentir como una reina, ella con un simple "te amo" me hacia el hombre más afortunado del planeta entero, y con una frase cariñosa, el rey del mundo.
Pero debía hacerle ver sus tropiezos también, solo así prosperaríamos en lo nuestro.
Su rostro se suavizó al percatarse de cuanto me afectó su actitud temporal, y se mostró apacible por primera vez en los últimos treinta minutos que llevábamos varados aquí. Me recompuse sosteniendo su mirada.
-todo lo que tenga que ver contigo es de mi incumbencia Bella, ahora somos un equipo, tu y yo.-me acerqué un paso bajando la cabeza hasta rozar mi nariz con la suya-no puedes alejarme de ti cuando más me necesitas, menos en las condiciones que estas ahora.-sus ojos brillaron como si estuviera conteniendo lágrimas que no podía derramar, sin soltar su mano tomé la otra dando un beso a sus dedos, no necesitaba frustrarse más, la entendía, es raro adaptarse a otra realidad opuesta a la tuya.
Mordió su labio respirando temblorosamente y comenzó a posar sus labios repetidamente en todo mi rostro balbuceado nerviosamente.
-tienes razón, lo siento, es solo que… ¡dios! Es la mala costumbre amor, lamento haberte hecho sentir mal…te amo ¿sabes?-negué con la cabeza para tranquilizarle y al ver que no estaba teniendo mucho resultado la acallé con un beso mirándole a sus ojos angustiosos.
-yo también a ti, es por eso que nunca más debes hacer algo sola.-logré que una pequeña sonrisa apareciera en su bello rostro y dio un apretón a nuestras manos entrelazadas.
-¡oigan! ¿Podemos ir nosotros también? ¡Un poco de acción no le hace mal a nadie!-Emmett quiso romper el hielo gritando, como siempre. Y de paso hizo que el suelo temblara ligeramente, mi Bella rió aliviada y no pude evitar acompañarle.
Alice comenzó a tocar la bocina sin parar haciendo que ella pegara un salto.
-¿quieres recuperar tu auto hoy? ¡Entonces ya metan su calidad humana en el vehículo!-lo volvió hacer creando un sonido ensordecedor e irritable, Bella resopló recordando la situación y tiró de mi metiéndonos en el lugar junto a la duende.
La huella que nos había dejado el ladrón nos había guiado hasta la zona más oscura de Seattle, no me sorprendió para nada el haber llegado allí, pues era donde la mayoría de los delitos estaban concentrados. Después de algunos minutos llegamos donde terminaba el olor, dejándonos frente a una diminuta y descuidada casa, donde, en el garaje, se encontraba el mini-Cooper.
Ensamblé duramente mi brazo entorno a la cintura de mi ángel cuando adiviné sus intenciones en su mirada amenazadora, clavada en la puerta del cuarto en especial, y gruñó. De hecho no la solté en todo el trayecto por el ridículo miedo de que se escapara.
-¿y ahora, cual es el plan?-pregunté rompiendo el silencio que nos había abordado.
-yo digo que entremos y echemos el lugar abajo.-el gigantón se sobó las manos maliciosamente calculando mentalmente hace cuanto que no hacía algo parecido a destruir una propiedad…debió pensar que dos meses era demasiado.
-suena bien, pero necesitamos algo mucho más elaborado….y creo que tengo una idea.-todos nos quedamos mirándole su resolución, pareció pensarlo fríamente por unos segundos más y dando por terminado su debacle mental, suspiró pesadamente girando la cabeza hacia Alice, quien como todos intentaba averiguar lo que sucedería a continuación-no puedo creer que vaya a decir esto pero…-hizo una pausa dramática viéndose disgustada por lo que estaba a punto de decir-Al, necesito vestimenta un tanto más…er…extravagante para la ocasión.
¿Qué? ¿A que se refería con extravagante?
Ella pareció entender lo que tenía planeado y comenzó a dar saltitos en su lugar sin dejar de sonreír con desquicio, Bella tuvo que detenerle con una mano. Esto era ridículo, ¿¡por qué Alice no me dejaba entrar en su mente ahora!?
-¡weeeee! ¡Que emoción!-sacudió las manos-tengo el atuendo perfecto para ti Belli.-salió del auto, abrió la maleta sacando algunas cosas y la cerró, volvió a meterse en el asiento trasero y le entregó a mi amor dos bolsas de las compras que habíamos hecho. Bella arqueó una ceja y espió expeditamente el misterioso contenido de éstas, se envaró rápidamente mandándole una mirada de odio y bufó.
-te dije que no lo compraras.-Alice pestañeó con fingida inocencia y sonrió.
-ah bueno son cosas que pasan, además la pobre excusa que me diste fue "que no lo necesitarías".-hice una mueca al mismo tiempo que ella ponía los ojos en blanco, Bella tenía la voz más suave y alucinante con la que me había deleitado en escuchar, y podía apostar mi cabeza a que ella no hablaba como una caricatura amarilla, cuadrada ¡y con sexualidad desconocida!-y obviamente lo ibas a necesitar en un futuro cercano, ¡que resultó ser hoy!-Jasper, Emmett y yo no nos habíamos movido en todo ese tiempo, la confusión era obvia en nuestros rostros, la enana nos miró divertida-necesito que Bella se quite la ropa, así que será mejor que se bajen, o tal vez Eddie no tenga que…
-Alice…no ahora, estamos en un plan de rescate a nivel nacional.-ella le cortó a mitad de frase, y Alice, extrañamente, obedeció sin poner peros.
-¿Qué planeas?-pregunté, sonrió con picardía y levanté una ceja.
-ya verán.-respondió encogiéndose de hombros-pero ahora necesito que salgan del carro.
-¡lo siento!
-ok.
-si jefa.
No bajamos sin rechistar y nos alejamos unos cuantos pasos para darles privacidad.
-bueno, ¿Cómo van las cosas con Bella?-Jasper cambió de tema y me hizo ignorar el repentino movimiento en el jeep.
-no podrían estar mejor.-el gigantón tosió escondiendo una carcajada.-¿qué?
-¿en serio?-preguntó el rubio escéptico.
-si, no entiendo por qué se comportan así.-repliqué confundido.
-¿entonces ustedes ya…?-Emm dejó inconclusa su pregunta desorientándome aun más.
-¡¿Qué cosa?!
"sabes de lo que hablamos"
"nos referimos a si Eddie ya es todo un hombre"
¡Pero por supuesto que soy un varón! ¿Por qué demo…?
…
¡Oh!
Mierda, recién había entendido a que tipo de ser ya un hombre se referían.
-no.-susurré con cuidado agachando la cabeza avergonzado por lo incómodo que me sentía mencionándoles mi estado frustrado de ser un completo inocente en el delicado tema entre Bella y yo.
¡O por dios!-el oso rió a carcajadas-no puedo ni imaginar lo sufrido que debes estar hermanito, ¡tal vez lo tuyo debió ser un cura!
-¿te lo niega o simplemente hay algún problema en tu equipo?-se burló Jazz apretando los labios. Gruñí removiéndome sin mirarle a los ojos.
-no quiero hablar de esto ahora.
-no creas que nos olvidaremos de esto así como así.
-si Ed, tendremos una muy necesaria conversación sobre los hombres y mujeres contigo.
¡Carajo!, ¿siempre debía meterme en problemas conmigo mismo no es cierto?
-Bella, te ves candente.-el silbido de Alice me hizo voltear nuevamente ansioso hacia el carro, agudicé el oído y escuché algo parecido a un golpe, luego un estruendo seguido de un quejido y movimiento.
-mierda.-negué con la cabeza al adivinar que debió golpearse ella misma con no sé qué, suspiró profundamente-espero que esto funcione al pie de la letra.-murmuró con un toque de nervios.
El "click" de la puerta abriéndose fue de lo último que me percaté cuando logré verla de pies a cabeza.
JÓ-DEME CRISTO.
Era una persona predecible, sabían que pensaba que Bella era la mujer más hermosa con la que me había cruzado, ¡pero esto era ridículo! Ella estaba…estaba… ¡guau! Me había dejado impactado y con la garganta extrañamente seca. El vestido negro hacía contrastar deliciosamente con su piel, me dejaba admirar su cuello y hombros desnudos, le terminaba por muy arriba de la rodilla, y esas piernas blancas…
Oh mierda.
Los tacones altos que llevaba las hacían más largas y estilizadas de lo que ya eran, estaba de una manera…
¡uff!
"Edward cierra la boca"
Hice en el acto lo que Jasper me advertía, mandé una mirada cargada de deseo en mi augurio personal, que en este momento estaba como los mil demonios, su cabello le daba un aspecto salvaje que me dio unas ganas casi incontrolables de mandar todo al diablo y llevármela de aquí.
-¡guau Belli! Luces increíble, y una vez más lograste dejar a Eddie impresionado.
-¡Emmett!-este idiota me las pagaría.
Bella rodó los ojos y le sacó la lengua avergonzada.
-¡hey! No menosprecies mi obra de arte Belli, te ves sexy y punto.-Alice cruzó los brazos sobre su pecho con el ceño fruncido y un ligero puchero.
En eso concordaba completamente con la enana.
-ya veo que no podré deshacerme de ese ridículo apodo.-susurró derrotada.
-no.-respondieron el oso y el duende al unísono.
-en ese caso ¿podrían ir a buscar el jeep, dejarlo frente al casa y que uno de ustedes vea que no haya nadie por acá?
-¿para qué?-preguntó Jasper.
-solo es parte del plan, luego se los explicaré.-respondió.
-entonces nosotros moveremos el carro, pero primero daremos una vuelta por la cuadra.-Alice tiró de su novio y se metieron al carro marchando enseguida.
-yo espantaré a cualquier persona que esté espiando por el lugar.-Emm suspiró feliz-esto será divertido.-y desapareció.
Ambos quedamos en silencio, no se me ocurría nada que decir, la verdad se había llevado cada resquicio de inteligencia que me quedaba por culpa de ella y de su vestido, mi lengua en vez de querer ayudar se llenaba de ganas de probar el sabor de su piel. Bella miraba hacia cualquier lado menos por donde yo estaba parado.
-¿no dirás nada?-hablo finalmente sin levantar la mirada, yo no podía quitar la mía de ella.
Debía decir algo, ¡cualquier cosa!
-hermosa.-fue lo único que logré sacarme, aclaré mi garganta y vi como una sonrisa se posaba en sus labios.
"Vamos, puedes hacer algo mejor".
-gracias.
-aun no termino.-agregué caminando hacia ella, me observó curiosa al pararme frente suyo-estás…increíblemente espectacular.
-cállate.-rió agarrándose de mi camisa cuando se balanceó hacia el lado.-estúpidos tacones.-se quejó.
-no lo haré porque digo la verdad.-levanté una mano acariciando su cuello con la punta de mis dedos mientras la otra la llevaba a su espalda, ella suspiró cerrando los ojos y apoyando la frente en mi hombro dándome más acceso. La transporté a su hombre derecho jugando con el hueco que hacía el hueso de este con su clavícula, me miró tentadoramente con los labios entreabiertos, los míos se habían ido a su oído, exhalé y se estremeció haciendo un ruidito que una vez más, prendió ese lado desconocido de mi cuerpo-es difícil quitarte las mano de encima ahora.-musité cuando vi el auto aparecer por la curva de enfrente.
Y Emmett.
-vamos vamos, pueden hacer eso en otro momento.-aplaudió haciendo que Bella saltara y le mirara enfadada, tenía una sonrisa satisfecha que no llamaba nada bueno.
-¿Qué hiciste?-pregunté cansado, el se encogió de hombros inocentemente.
-digamos que serví bien al país y separé a una parejita llena de hormonas en un auto haciendo la voz de Freddy Krueger y dejando en la puerta unas cuchillas que me encontré por ahí.-Bella rió.
Decidí por el bien de los dos pasar eso por alto.
-eso no es nada, nosotros despejamos algún tipo de mafia de la zona, ¡me sentí como Batman!-exclamó Jasper orgulloso.
-ustedes no tienen remedio.
-eso no importa, ¿ahora qué?-preguntó ansiosamente la enana.
-necesito saber quien es y que esta pensando.-mi ángel me miró expectante, hurgué en la cabeza del individuo y respondí.
-su nombre es Tom Springer, tiene 43 años además de antecedentes por robo de vehículos y asalto a mano armado…¡y es fugitivo de prisión preventiva!-sonreí al ver por donde iba su curiosidad.
-bueno eso nos hace las cosas más sencillas.-me imitó animosa.
-¿Qué piensas hacer?
-vaya, aun no me acostumbro a escuchar a Edward decir eso, ¿irónico no?-esta vez fue mi turno de rodarle los ojos a Emm y sus constantes ridiculeces, nunca se agotaba.
-bueno, este es el plan.
Con cada detalle que salía de su preciosa boca la mía se iba frunciendo cada vez más y más hasta que no me gustó nadita lo que se traía entre manos, gruñí mostrando mi desacuerdo.
-¿en serio es necesaria tanta planificación? Ahora encuentro más atrayente la idea de Emmett.-me quejé.
-¡ya te lo digo!-exclamó este feliz.
-¡Edward por favor! Necesito poner al desgraciado detrás de las rejas, esta es la mejor manera de hacerlo y de veras quiero recuperar mi auto… ¿por favor?-me miró a los ojos llena de suplica, me agarré el tabique de la nariz con los ojos apretados fuertemente y suspiré derrotado.
Era un puto débil.
-si te trata de poner un solo dedo encima…
-le dejaré un brazo al lado del otro.-aseguró parándose de puntitas y dejando un pequeño beso en mis labios, resoplé sonriendo al recordar su súper anécdota, se dio media vuelta hacia el objetivo.
El show estaba a punto de comenzar.
BELLA'S POV:
Perfecto, hasta ahora no había perdido el equilibrio, ¡podía manejarme bien en esto! La practica hace la perfección escuché en algún momento. Entendía perfectamente las quejas de Edward, pero era necesario, no lo haría si no lo fuera.
Me acerqué a la puerta del garaje la cual estaba medio abierta dejando ver hacia dentro del lugar de mi cintura para abajo.
-¿hola?-grité por arriba de la música heavy metal que sonaba para que el débil oído del humano me escuchara. En un segundo bajó el volumen, al mismo tiempo capté un siseo detrás de uno de los arbustos que había a uno de mis costados, seguido de un golpeteo sordo. Podía decirse que ese había sido Edward y que los otros lo habían silenciado.
De un golpe se abrió completamente la puerta bruscamente chocando con el tope de la edificación, dejándose ver el ladrón de mi bebé.
El tipo era alto, su cabello era negro como la noche que había ahora y tenía aspecto sucio y grasoso como si no hubiera tomado una ducha en un buen tiempo, tenía ojos grises y vivaces, era algo corpulento y su sangre estaba impregnada de alcohol, haciendo mi tarea mucho más fácil.
-hola preciosa.-ronroneó sonriendo abiertamente, mi estómago se estremeció por su asqueroso intento de flirteo conmigo. Me lo tragué y sonreí coquetamente deslumbrándolo, si iba hacer esto, lo haría digno para un premio Oscar.
-hola, lamento molestarte pero mi auto no arranca y me dijeron que aquí había un mecánico, ¿me equivoco?-retorcí un mechón de mi cabello entre mis dedos mirándolo fijamente mordiendo mi labio, eso siempre los hacía caer. Tragó en seco haciéndome sentir orgullosa y observó detrás de mi el jeep de Emmett con el capó alzado, tal y como le había pedido que lo dejara.
-¡ah! Pues, si.-rió estúpidamente rascándose la nuca-de hecho me acabas de pillar trabajando.-señaló descaradamente detrás suyo a mi auto.
-¡vaya! ¿Es tuyo?-pregunté inocentemente acercándome al carro.
-eh…de un amigo.-respondió nervioso, aguanté las repentinas ganas de usar su cabeza como un trapero.
-¿qué le estás haciendo?-forcé una sonrisa y esperé su respuesta.
-bueno, pues…mi amigo…ah… ¡Adam! Si, Adam me pidió el favor de sacarle a esta preciosura las piezas importantes al motor, porque tiene problemas de dinero y las venderá por separado.-conluyó tomando un largo trago de su cerveza apoyándose en una pared.
-oh mierda.-escuché lejanamente desde afuera.
-¿Qué fue eso?-preguntó Tom al ver arbustos moviéndose-malditos gatos.-refunfuñó.
Estaba petrificada en el lugar donde había quedado parada, cada musculo se tensó y comencé a temblar, encajé mi mandíbula mirándole con un profundo odio, ¿acababa de decir lo que yo creí haber escuchado?
-¿tú…profanaste…a…mi bebé?-pregunté cautelosamente palabra por palabra intentando procesar palabra por palabra su explicación.
-¿Qué?-preguntó confundido.
Fue suficiente para que mi paciencia se quebrara.
-¡TU PROFANASTE A MI BEBÉ!-en un dos por tres me situé frente a el y agarré su camisa sucia tirándolo fácilmente hacia la pared opuesta donde se encontraba, dio un grito quejumbroso cuando chocó con esta, al momento me encontraba a su lado y lo alcé del cuello hacia la pared con fuerza, mi respiración era pesada y estaba furiosa.
-¡¿de que estas hablando?! ¡Suéltame maldita loca!-desesperado gritaba forcejeando con ambas manos la que se encontraba obstruyendo su respiración, era totalmente inútil, mi fuerza era diez mil veces la suya, era como mariposas revoloteando sus alas en mi piel.
-¡tu! Asqueroso pedazo de basura, robaste ese auto esta tarde en el centro comercial de Olympia y tuviste la mala suerte de que ese auto ¡FUERA. MÍO!-lo levanté hasta que sus pies no tocaran mas el suelo.
-y-yo no sabía, ¡solo no me hagas daño p-por favor!-reí fríamente, vi como su piel se ponía de gallina.
-personas como tu me dan asco, ¡no mereces ser humano! ¡Debería hacerte más inservible que un cadáver ahora mismo!-profundicé mi dedo pulgar en su yugular haciendo que tosiera y jadeara por más aire.
-¡¿Qué eres?!-logró aullar horrorizado.
-tu peor pesadilla.-susurré sombríamente en su oído, sin voltear a ver su rostro tiré su cuerpo de espuma hacia un rincón donde su cabeza colisionó con una caja de herramientas que había a un lado dejándolo inmediatamente inconsciente.
Saqué mis colmillos para terminar definitivamente con el, cuando una mano se posó sobre mi hombro calmándome.
-amor basta, respira.-Edward estaba a mi lado, me observaba precavidamente con preocupación, me observé en un espejo que había en una pared y me asusté, mi rostro estaba distorsionado por la ira, mis ojos estaban escarlatas y mis dientes sobresalían.
Relajé la mandíbula volviendo a tener dientes normales y ojos dorados, traté de decir algo pero no pude, no había palabras describir lo que había hecho.
Jadeé al ver ese hombre tirado, cerré los ojos con fuerza sin poder sacarme esa imagen mental de mi cabeza, nunca había perdido el control de esa manera, estuve a punto de romper la promesa que había hecho hace 100 años por una cosa tan simple como mi auto.
Salí al exterior para tratar de despejarme con la brisa helada de Seattle, pero la culpa había florecido en mi pecho y aun seguía allí, ahora mismo bailaba a mi alrededor como un demonio que aparecía para burlarse de mis errores.
Tiré de mi cabello con las dos manos dando vueltas sin saber que había sucedido conmigo.
-o dios, ¡dios!-gimoteé abrazándome a mi misma, nunca desaparecería, no podría dejar de esconder esa parte que rugía cada vez que me enfadaba, estaba completamente sellado.
-Bella háblame, ¿Qué sucede?-me siguió impaciente tratando de estar junto a mi, lo alejé asustada de su inminente rechazo por mi comportamiento, y me lo merecería.
-s-soy un monstruo Edward, ¡eso es lo que sucede!-exclamé lastimosamente-no importa que tan bien pueda controlarme porque ahora no demostré eso, ahora mi juramento sobre no cazar humanos no significa nada, ¡el cuerpo de ese hombre solo confirma la verdad sobre mi! Y ya sabes lo que dicen sobre la verdad, es siempre la ganadora, y la verdad es que soy parte de la escoria del universo.-terminé bajando la mirada sintiéndome una plasta.
-nunca vuelvas a decir eso.-le miré sorprendida por el repentino tono de enfado en su voz.-realmente debes ver Bells.-fruncí el ceño y el sonrió con tristeza-eres amable, tal vez no la mas amable del mundo, pero lo eres, lo suficiente para hacerme sentir cálido.-me acunó con sus brazos sin dejar de mirarme a los ojos-de lo que estoy completamente seguro es que también eres divertida, honesta, humilde en lo mas sencillo, y aun no logras ver que eso me encanta en ti.-lo abracé de la cintura conmovida-tu belleza es gigantesca, tanto en el exterior como en el interior, eres la mujer de la que estoy enamorado hasta el fin del mundo porque eres perfecta para mi, y hasta las personas perfectas cometen errores Bella, para aprender de ellos.
-no tenía idea de que era eso lo que viste en mí.-confesé sorprendida-¿por qué siento que describes a alguien completamente distinta?
-¿te digo un secreto?-asentí curiosa-las mejores personas no saben que lo son hasta que se lo deben demostrar una y otra vez.-sonreí, y decidí tranquilizarme, me abrazó apretadamente en uno de sus reconfortantes abrazos que tanto necesitaba.
-lo siento tanto.-susurré arrepentida.
-esta bien, estoy aquí.-besó mi cabello y estuvimos así un rato mas hasta que apareció Jasper.
-llamé a una grúa, estará aquí en cinco minutos y llevará el auto a tu casa.-asentí desanimada.
-no quiero ni ver lo que hay bajo el cofre.
-no se ve tan mal.-le quitó importancia, arqueé una ceja escépticamente-bueno, tal vez solo esté un poco dañado.-agregó avergonzado.
Los tres fuimos hacia dentro, Tom aun yacía inconsciente en el suelo, Alice ordenaba algunas cosas y miraba reprobatoriamente la habitación mientras Emmett era el único que miraba ceñudo el interior de mi carro.
-definitivamente no quiero saber lo que hay ahí.-gemí alejándome lo mas posible de la tentación de ir a echar una ojeada.
-pues…-antes de que Emm pudiera responder a mis quejas todos quedamos congelados al escuchar unas sirenas de policías afuera del garaje, abrí los ojos como platos al observar nuestro alrededor.
Un hombre inconsciente y marcas en su cuello.
Mi auto desbaratado.
El lugar hecho pedazos.
Mi vestimenta digna de una trabajadora nocturna de las calles.
Esto, no se vería nada bien.
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Finalmente pude bajar este capitulo 77 costó mucho encontrar un momento de paz para terminarlo y quedar satisfecha con el, cada vez se me hace mas difícil pero no me rendiré hasta terminar esta historia, aunque siento que he perdido cabello y peso :s
Ojalá poder responder sus reviews, bueno lo haré ahorita, aun tengo algo de tiempo antes de comenzar un informe sobre el holocausto.
Hmmmm, veamos…
*andredecullen: diablos lamento no haber podido responder este mensaje antes :( feliz cumpleaños atrasado, ojalá que te hayan dado un carro nuevo, que mal, yo no tengo auto propio uso el de mi mamá aun, pero ahorro para un mini-Cooper (si lo sé usé mi auto favorito como el auto de Bella n.n) saludos y por favor no, no mandes al poni D:
*Guest: espero que este te guste, les prometo que el próximo será mucho mas divertido :D saludos!
*Alice alvz: lamento haber tardado tanto y dejarte picada otra vez, intentaré por todos los medios no volver hacerlo :)
*bookwormRTP: lo sé, soy tan mala que no debería tener sonrisa u.u pero espero que te haya gustado este capítulo
*Alejadra cullen: 1° me gusta tu foto de perfil :D saludos para ti tmbn! Ojalá disfrutes el cap.
Muy bien nenas, me voy, mucho trabajo poco tiempo bla bla bla.
Ojalá leernos muy pronto.
Saludos desde Chile.
Megan.
