Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Nolebucgrl. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Nolebucgrl, solo nos adjudicamos la traducción.
Getting Blitzed
Autora: Nolebucgrl
Traductora: FungysCullen13
Beta: Isa
Capítulo 29
Tengo que decir, tener un amigo y compañero como Sammy no estaba mal. Siempre me había llevado bien con mis compañeros, pero con la excepción de Jasper, siempre habían sido amistades superficiales. Pasábamos tiempo juntos, íbamos a fiestas y esas mierdas, pero difícilmente podía contarles mis cosas a esos cabrones. Ni quería que ellos me contaran las suyas a mí. Pero Sammy me hizo compañía toda la noche y no me dijo mierdas cuando me iba para llamarle a mi esposa o cuando le mandé mensajes durante el juego de Noche de Lunes de Fútbol. Se quedó en la habitación de invitados, y fuimos juntos para empezar la semana laboral.
—Te digo, hombre. A todas partes donde íbamos, la gente preguntaba por ti. ¿Y sí te dije que Kylie vive en una hermandad?
Sí me lo había dicho. Como cien veces. Y juzgando por la sonrisa de mierda en su cara, no iba a dejar de decírmelo pronto.
—¿En cuál? —Yo había estado en la mayoría antes de conocer a Chica Reed.
—Tri-Delt.
—Tri-Delt. Todos han estado ahí. —Me aparté de su camino cuando me lanzó un golpe juguetón—. Oye, yo no inventé esa mierda. Todos lo saben.
—¿Sí? ¿Lo sabes de primera mano?
Así era, pero no iba a comentar. Mis conquistas pasadas ya no me importaban ni una mierda ahora que tenía a Chica Reed en mi vida.
—¿Planeas verla de nuevo? —pregunté mientras nos dirigíamos a la sala de entrenamientos. Necesitaba ponerme a trabajar. No había ido al gimnasio desde que me fui a Tally. Por supuesto, había tenido una manera muchísimo mejor de hacer ejercicio durante ese tiempo. La mejor manera. Carajo, extrañaba a mi esposa.
—No sé. Estoy seguro de que hablaremos y nos mensajearemos de vez en cuando, pero ninguno de los dos está loco de amor por el otro. Ambos sabíamos que era sólo un poco de diversión de bodas. —Estiró una mano para evitar que siguiera avanzando—. Hablando de diversión de bodas, ¡ahí está tu papá!
Seguí su mirada y, en efecto, ahí estaba Colin haciendo ejercicios de piernas.
—Al carajo con eso. Ni siquiera sugieras esa mierda.
—Sí, sí. Bien. ¡Pero tenemos que escuchar qué pasó! —Y me arrastró hasta la banca de pesas.
—Cómo te va… mierda, ¿hay un nombre para tipos jóvenes que se acuestan con mujeres mayores? —me preguntó Sammy, como si yo supiera
—Cachorros —dijo Colin con una sonrisa—. O puedes decirme sólo Afortunado, si quieres.
Jodidamente asqueroso.
—No quiero, en serio, ni siquiera quiero escuchar esto. ¿Por qué estoy aquí?
—Sabes que tienes curiosidad —me dijo Sammy.
¿La tenía? No estaba seguro. Una parte de mí estaba asqueada, por supuesto. La otra parte estaba; maldita sea, tenía curiosidad. ¿Por qué carajos tenía curiosidad?
—Es normal. Colin se consiguió una chica de verdad. Bueno, mujer en este caso. Una mujer mayor, que admito es bastante sexy.
—Mi suegra. O sea, madre de mi esposa. Es jodidamente raro. No quiero pensar en Renee y en sexo.
—Si te molesta menos, a ella le encantaría que nosotros habláramos de eso. Preguntó si comparábamos notas.
—Probablemente para ver si podía solicitar negocios más adelante. —Mierda. Eso era terrible. Afortunadamente Chica Reed no estaba aquí para escuchar esa idea—. No me refería a que fuera una prostituta o algo así. Sólo decía que probablemente le gustaría acostarse con algunos de los otros. —Y eso no estaba mejor.
Sammy se rio entre dientes.
—Amigo, eso está muy mal.
—No, no lo está. Ella preguntó por ti y por Paul. —Colin se encogió de hombros—. Le di tu número.
—¿Qué? —gritó Sammy, agarrando su teléfono como si pudiera cambiar el número con tocarlo o alguna jodida cosa—. ¿Por qué lo hiciste?
Se soltó riendo.
—Tranquilo, hermano, sólo bromeo. Créeme, ustedes eran la última cosa que tenía en la mente luego de que terminé con ella.
Jodido infierno.
—En serio no quiero escuchar esto.
—Relájate, Cullen. Yo no follo y cuento. Toda la noche. Todo lo que necesitas saber es que tu suegra todavía aguanta.
Le emparejé la mirada.
—¿Y por qué carajos necesitaría saber eso?
—Duh. Es la madre de tu chica. Y se ven idénticas. Puedo asegurarte que cuando Bella llegue a los cuarenta, todo seguirá en excelente forma.
No acababa de decir eso. Era un hombre muerto. Avancé un paso hacia él, listo para golpearlo con una de las pesas que estaban tiradas en el piso, pero Sammy se paró frente a mí.
—Tranquilo, no necesitas matar al tipo que cubre tu lado ciego —me murmuró Sammy—. Colin, imbécil, no debes hablar de cómo se va a ver la esposa de un hombre cuando está desnuda. Especialmente no de su esposa nueva y lejana. ¿Entendido? —Sammy mantuvo sus ojos en mí, dirigiéndose a Colin sin verlo, sólo en caso de que yo fuera a atacar.
—Amigo, sólo estaba bromeando —Colin alzó las manos—. Sólo estaba jugando contigo, en serio. Después de todo, tú arruinaste mi carro.
Giré el cuello, trabajando en relajarme.
—Yo no le hice ni una mierda a tu carro.
—No, pero tú chica sí. Y yo me follé a su madre. No es que la venganza fuera mi motivación, pero ahora ya estamos a mano, ¿verdad?
—Eso no está bien, hombre —Sammy sacudió la cabeza—. Colin, deja esa mierda de Soy un semental. No es así cómo eres, y sólo estamos nosotros tres aquí ahora. No tienes que armar un teatro con nosotros.
Colin soltó la barra de pierna con un estruendo.
—Bien. Lo siento. —Bajó la vista—. La verdad es que… no me acosté con ella.
Me sorprendí ante esa noticia.
—¿Qué? Ustedes dos se fueron luego de que los presenté. Y Renee parecía estar encantada contigo.
Bufó.
—Lo estaba, o pensé que lo estaba. Pero su ex, que estoy seguro que es más joven que yo, estaba afuera del salón. Le rogó que lo aceptara de nuevo, y ella se fue con él. —Soltó una carcajada amarga—. Pero no antes de pedirme mi número para que pudiéramos conocernos mejor y tal vez quedar juntos algún día.
Maldición.
—Lo siento, hombre. Eso apesta. —Aunque parte de mí estaba aliviado de que no se la hubiera follado. Eso habría sido muy incómodo.
—Dime que no le diste tu número —rogó Sammy—. En serio, yo mismo te patearé el trasero si lo hiciste. —Era divertido porque Colin le ganaba en peso a Sammy por unas cien libras, más o menos. Pero lo decía en serio.
—Carajo, no. —Colin sonrió—. Le di el número de Jennings.
Todos comenzamos a reírnos por eso.
—¡Estás jugando! Qué genial —lo aduló Sammy.
Incluso yo tenía que admitir que era malditamente gracioso.
—Él se divirtió demasiado burlándose de mí sobre todo el asunto de Brandy. Si ella logra clavarle las garras, se lo merece.
—Espero que lo haga. ¡Sería genial! —Sammy le palmeó la espalda—. Buen trabajo, hombre. Aunque ya es suficiente de charla. Hora de ponernos a sudar.
Se dirigió a la máquina de remo para calentar, pero yo me quede atrás.
—¿Qué? ¿Todavía quieres patearme el culo? ¿No he perdido suficiente?
Suspiré.
—Ambos sabemos que no podría patearte el culo de verdad. Y, de todas formas, no es eso lo que quería. —Me pasé la mano por el cabello—. Mira. Me alegra que no te acostaras con Renee.
Asintió.
—No es juego.
—No por ella, sino por ti. Te mereces algo mejor que eso. Todo lo que ella quiere es una cartera gorda, y tal vez una polla gorda que la acompañe. —Alcé una mano—. Ni siquiera respondas a la última parte.
Se rio de verdad en esta ocasión.
—Sé que quieres lo que yo tengo. ¿Y quién puede culparte? Mi chica es asombrosa. Pero Renee no es la respuesta. Bella no es nada parecida a ella. —Afortunadamente—. Incluso si comparten algo de ADN. Si ella se hubiera acostado contigo, sólo hubiera sido hasta que algo mejor llegara a su camino. Necesitas a alguien que te ponga a ti primero.
—Lo sé. Sólo que pensé que ella sería algo seguro, así que, ¿por qué no? Estúpido, supongo.
—No estúpido. Humano. Pero hubiera sido algo temporal, y tú hubieras querido algo real con el tiempo. Ya llegará. Probablemente cuando menos te lo esperes. —Sonreí—. Yo no esperaba que Bella chocara conmigo, peleara, me sedujera, y se abriera camino hacia mi cabeza y luego dentro de mi corazón. Y ahora estoy casado con ella. —Seguía siendo asombroso.
»¿Quieres una mujer de calidad? Deja de ir a los clubs y bares y esas mierdas. No digo que no vayas a encontrar a alguien bueno ahí, pero tienes mejores oportunidades de conocer a alguien en, no sé. Donde eres voluntario y mierdas así.
Colin sacudió la cabeza.
—Entiendo lo que dices. Tal vez comenzaré a ir a la librería o algo por el estilo.
Me reí.
—Bella trabajaba en una librería cuando nos conocimos. —Era la nerd de banda y librería más sexy que había existido jamás.
Se rio entre dientes.
—Imagínate. Iré a sacar mi tarjeta de librería.
—Hazlo. Y mantente alejado de mi suegra.
—¡Con gusto! Dile a Bella que no toqué a su madre, ¿bien? No quiero que me odie más de lo que ya lo hace.
—No te odia. Creo que estaba más preocupada por ti que por su madre. No te mortifiques.
—Sí, bueno, hablando de mortificar, es mejor que nos pongamos a trabajar.
Tenía razón. Tenía mucho trabajo que hacer antes de que volviéramos a jugar contra los Cowboys este fin de semana. No tenía intención de perder de nuevo contra ellos. No aquí, en mi casa. Le asentí a Colin y me dirigí a hacer ejercicio.
Un rato después, el gimnasio estaba lleno de mis compañeros ejercitándose. Todos estaban en ello cuando Jennings soltó un grito.
—¿Qué carajos? ¿Qué tan borracho estaba la otra noche? —le exigió a JPP.
—Estabas semiconsciente. ¿Por qué?
—Porque esta mujer se la pasa mandándome mensajes diciendo que lamenta que hayamos sido interrumpidos antes de llegar a lo bueno. Me manda fotos. ¿La recuerdas? —le enseñó el teléfono.
Mis ojos se encontraron con los de Colin y podía ver que estaba haciendo todo lo posible por no soltarse riendo. Sammy ni siquiera estaba intentando esconder su risa.
—Nah, no la conozco. Está buena, para ser una mujer mayor.
—Sí, pero juro que nunca antes la he visto. Qué… —se interrumpió con un sonido de ahogo cuando su teléfono sonó de nuevo—. Santa mierda.
—¿Qué? —preguntó Colin ansiosamente.
—Nada. —Rápidamente guardó su teléfono—. No te preocupes por ello.
—¿Te mandó otra foto? ¿Era sexy? —preguntó Sammy entre risas.
—No te preocupes por ello. Hablaré con ella más tarde. —Se dirigió al otro lado de la sala.
—Creo que acaba de recibir material para pajas —nos dijo Sammy.
Incluso yo me reí. Estaba endemoniadamente agradecido de que no nos haya enseñado lo que sea que Renee le mandara, porque probablemente Sammy tenía la razón. Chica Reed me había contado algunas historias. Historias que había intentado suprimir con todas mis fuerzas para mantener la cordura.
—Creo que escapé de una bala —decidió Colin.
—Así es —le aseguré—. Lo que sea que ella le esté mandando, no creo que queramos saber.
—Yo sí. —Sammy sonrió—. Voy a hacerlo que me enseñé ese teléfono, aunque me mate. ¿Vienes?
—Carajo, no. —Yo había esquivado mi propia bala. Ninguno de mis compañeros se había acostado con Renee. Era un alivio.
—Nah. —Colin negó con la cabeza—. Ella tuvo su oportunidad. No quiero saber qué es lo que no me estoy perdiendo.
—Bien por ti. —Estaba orgulloso de él, en una manera rara. Tal vez ahora sí me iba a escuchar.
—Ustedes no son nada divertidos. —Sammy suspiró—. Pero supongo que lo entiendo. Se la dejaremos a Jennings. Vayamos a comer algo antes de la práctica.
Eso sonaba como un plan muchísimo mejor.
—Vamos.
Xoxoxoxox
Después esa misma semana, salí de práctica y vi que tenía unos mensajes de Danny.
¡Hola, Edward! ¿Te estás preparando para el juego?
No sé si tengas planes, pero papá dijo que podía invitarte para Acción de Gracias ya que no jugarás ese día. ¿Quieres venir?
Está bien si no quieres. Debes estar ocupado. Pero quería invitarte. Podríamos jugar fútbol si vienes.
En realidad, era una buena idea, si de verdad les parecía bien a sus padres. Aunque antes de responder necesitaba hablar con mi chica.
—Hola. —Sonaba tan jodidamente sexy—. Te extrañé. ¿Cómo estuvo la práctica?
—Nada mal. También te extrañé. Me estoy alistando para cenar con los chicos, pero quería comentarte algo.
—¿Qué pasa?
—Yo*.
Eso la hizo reír.
—¿Qué más es nuevo?
Sonreí. Cuando se trataba de ella, yo siempre estaba listo.
—Recibí un mensaje de Danny preguntando si quería ir en Acción de Gracias. Sé que no tenemos nada planeado, pero no sé si tú prefieras quedarte en casa o algo así.
Su cálida risa llenó la línea.
—Si estoy invitada, me encantaría ir. Me salva de tener que cocinar.
Como si fuera a hacerla cocina.
—Podría pedirle al ama de llaves…
—No. En serio quiero conocer a Danny y a su familia. Dejaron una gran impresión en ti.
—Bien, nena. Les llamaré y te haré saber lo que digan.
—¿A quién vamos a llamar? Hola, Bella —dijo Sammy cuando se acercó por detrás de mí.
Ella se rio.
—Dale mis saludos. Ve a comer. Yo necesito comer y estudiar.
—De acuerdo, nena. Te llamaré cuando llegue a casa.
—Bien. Te amo.
—También te amo. Adiós.
Colgué.
—Voy a llamar a Danny. Su familia me invitó para Acción de Gracias. Tengo que ver si está bien que lleve a Bella.
—Suena divertido.
—Sí. ¿Tienes planes? —Después de todo, Danny quería jugar fútbol. Necesitaba un equipo.
—Nah. Se suponía que mi mamá iba a venir, pero en lugar de eso va a trabajar. Se niega a renunciar, a pesar de que yo puedo pagarle todas sus deudas y demás.
—Mi familia está igual. Ciertamente no necesitamos trabajos, pero Em está trabajando en FSU y papá trabaja largas horas como doctor. —Los entendía—. Déjame llamarles y luego iremos a cenar.
Marqué el número y Steve respondió.
—Hola.
—Hola, Steve. Soy Edward. Edward Cullen.
Se rio.
—Lo sé. Tengo tu número guardado en mi teléfono.
Duh. Por supuesto que sí.
—¿Supongo que Danny te hizo llegar nuestra invitación para Acción de Gracias? Espero que no pienses que es demasiado. Supuse que sería un buen momento ya que tienes un juego en casa y probablemente también tengas el día libre.
—Sí me invitó. Y lo apreció. Me encantaría aceptar, pero mi esposa va a estar en la ciudad. ¿Me preguntaba si podría llevarla?
Se rio de nuevo.
—¡Por supuesto! Nos encantaría que también viniera. Danny estará muy emocionado.
—Será divertido. ¿Podemos llevar algo más?
—Sólo a ustedes. Tendremos más que suficiente.
Miré a Sammy, que le estaba mandando un mensaje a alguien mientras me esperaba.
—Sé que Danny quería que jugáramos fútbol. ¿Estaría bien si invito a algunos de mis compañeros para que vayan un rato? No tienen que comer ahí ni nada…
—¿Estás bromeando? Nos encantaría. Y por supuesto que pueden comer con nosotros. Nos harías el día a todos, no sólo a Danny. Sólo haznos saber un fin de semana antes para poder comprar comida suficiente.
Eso era una locura.
—Te diré cuántos, pero nosotros pondremos la comida. Mándame la dirección por mensaje, y me aseguraré de que haya suficiente. Algunos de estos chicos podrían comerse un pavo entero ellos solos.
—¿Estás seguro? No nos molesta.
—Por supuesto que estoy seguro. Hablaré con unos cuantos de los chicos y te haré saber.
—¡Suena genial! Le diré a Danny. Estará muy emocionado.
—Dile que no puedo esperar para verlo, y que se ponga a practicar. Espero que saque su mejor jugada.
—¡Lo haré! Muchísimas gracias, Edward.
—Gracias por pensar en nosotros. Lo apreciamos de verdad.
—Te veré en dos semanas.
—Seguro. Adiós, Steve.
Colgué y me giré hacia Sammy.
—¿Quieres ir a la casa de Danny en Acción de Gracias? ¿Jugar un poco de fútbol y pasar tiempo con los niños?
—Claro. Suena bien. De todas formas, iba a intentar pegarme a ti y a Bella.
Me reí.
—No habría dejado que tu culo solitario interrumpiera nuestra primera festividad como pareja casada.
Lanzó un brazo a mí alrededor.
—Sí, sí me habrías dejado. Al menos hasta que terminara la cena.
Cierto.
—Entonces te echaría a la calle.
—Y yo lo habría entendido. Pero ahora podré jugar fútbol y estar con una familia genial. Lo espero con ansias.
—Yo también. Será divertido.
Xoxoxoxox
La presión en la primera mitad había sido una locura. Juraría que los Cowboys tenían a más de once hombres en el campo. Parecía que todos mis receivers estaban cubiertos y la línea no estaba cubriendo ni una mierda. Estaba bajo presión o me tiraban en casi cada jugada. Claramente no era el único que se sentía así, porque el Entrenador estaba perdiendo su mierda sobre mis linemen.
—Carajo, ¿crees que puedas intentar bloquear a alguien? Turner, tu nombre encaja perfectamente con la forma en que estás jugando allá afuera. Eres como un jodido torniquete, dejas que todos pasen si tienen un cuarto.
¿Un cuarto? Definitivamente el Entrenador estaba viejo. Parecía que Brady quería decir algo, pero en realidad no tenía nada con que defenderse.
—¿Y Davis? ¿Sientes algo por Melton? ¡Porque en cada jugada lo estás atosigando! ¡Y los árbitros lo están notando! Si quieres bailar con él, hazlo en tu tiempo libre.
Ahora, eso fue jodidamente gracioso. Aunque sabía que era mejor no sonreír, porque luego de que el Entrenador terminó con mi línea, se giró hacia mí.
—¿Olvidaste cómo lanzar un pase cuando estabas lejos casándote? ¿Sigues en tu luna de miel? Porque esa es la única razón que se me ocurre para justificar que le hayas lanzado un pase a Maddux cuando él tenía tres cubriéndolo.
Primero que nada, no tenía tres cubriéndolo. Dos, sí, tal vez. Pero acababa de decirles a la línea que no me estaban dado nada de tiempo para lanzar. ¿Qué esperaba?
—¿El gato te comió la lengua, Cullen? ¿Dónde está tu gata? Probablemente ella pueda ser mejor mariscal de lo que lo has sido tú en la primera mitad. ¡De todas formas todos son unos mandilones! ¡Protejan el maldito balón! No me importa si el equipo entero está en el backfield; o lanzas el balón, o tomas la tacleada. ¡No se lo lanzas directo a Claiborne! ¿Es eso muy jodidamente difícil de entender?
—No, Entrenador. —Quería decir más, pero, ¿cuál era el punto? Él ya había agarrado vuelo.
Los receivers tuvieron su turno, y luego se fue contra la defensa. Pensarías que nos iban ganando con tres touchdowns, y no con uno.
—¿Te quedó amoratado el culo? —murmuró Sammy mientras nos dirigíamos de nuevo al campo—. Porque estoy bastante seguro de que el Entrenador me causó algo de daño permanente.
—Olvídalo. Tenemos otra mitad que jugar, y más nos vale ganar. —De ninguna manera iban los Cowboys a vencerme dos veces en la misma temporada.
Paul y Embry se acercaron a nosotros.
—Escuche, chicos, están jugando con la defensa Tampa 2. Eso significa que hay zonas débiles en la izquierda y derecha. Vamos a explotar esa mierda, hagamos un dink and dunk durante el tercer cuarto. ¿Después? Vamos a quemarlos con una bola larga luego de que la seguridad comience a jugar. Embry, iré hacia a ti en el slant una y otra vez hasta que te cubran. Luego, cualquiera de ustedes dos que queme su esquina es quien recibirá el balón. ¿Entendido?
—Me parece bien, hombre. Estoy cansado de estos cabrones. Skandrick está sobre mi culo, y ni siquiera me invitó a cenar. —Paul me lanzó una sonrisa—. A los chicos nos gusta un poco de romance primero. Supongo que necesitamos enseñarle una lección.
—Cuenten con ello.
Me dirigí hacia mi entrenador de mariscales y le dije lo que quería hacer. Afortunadamente le pareció bien.
—Si haces un montón de pases rápidos, dejarán de presionarnos tanto y puede que consigas tiempo suficiente para lanzar una o dos bombas.
—Tendré tiempo suficiente.
Me dirigí luego hacia mi línea.
—Vamos a empezar con todo. Voy a tomar three step drops y el balón estará fuera de mis manos rápidamente. Voy a hacerlos retroceder un poco. Pero cuando lo haga, ustedes tienen que bloquearlos. Lanzaremos largo hacia Sammy y Paul luego de que la seguridad comience a jugar. ¡Denme tiempo!
—Lo tendrás —prometió Brady.
Colin asintió y los otros también me dieron su palabra.
Nos tocó primero y, luego de una patada decente de regreso, comenzamos en nuestro treinta y tres. Primero fui con una mano libre hacia Jennings, sólo para ver qué podía producir la línea. Dos yardas, más o menos. Tenían ocho en la caja y estaban blitzing a corner casi la mitad del tiempo. Iban a pagar por eso.
Le lancé un slant a Embry en la zona abierta cerca del medio. Logró nueve yardas y un first down. Hice que Paul corriera la misma jugada del lado opuesto para una ganancia de quince. Mezclamos unas cuantas corridas, pero más que nada dinked and dunked nuestro camino por el campo. Vi una abertura cuando estábamos en la zona roja y le lancé un fade a mi ala cerrada. ¡Touchdown! Justo en la esquina. Piso con ambos pies antes de caer fuera del límite. El juego estaba oficialmente empatado en veinticuatro.
Lo que sea que el Entrenador le dijera a la defensa, les había dado algo de fuego. Lograron una tacleada y dos presiones, causando que Dallas llegara a tres y fuera. En la siguiente jugada, comencé de la misma manera, con pocos checks y slants para Embry y mis backs. Estábamos a medio campo cuando lo vi. La seguridad estaba cayendo. Él estaba jugando. Les di la señal a Sammy y Paul antes de pedir el balón.
Esta vez di un seven step drop, manteniendo mis ojos en la línea, dejando que mis chicos hicieran su movimiento. La línea sostuvo. Imité el slant de nuevo, sólo para mantener a la seguridad alerta. Por la comisura del ojo podía ver a Sammy abierto justo cuando Melton rompía la línea. Planté el pie y dejé que el balón volara. Melton puso una mano en mí, pero ya era demasiado tarde.
Vi el balón caer justo en las manos de Sammy. No tuvo que esquivar zancadas en absoluto. Corrió justo en la zona de anotación.
—¡Demonios, sí! ¡Ese fue un pase hermoso! —Colin me palmeó la espalda. En serio lo fue.
Sammy me abrazó cuando llegué a la zona final para felicitarlo.
—Gracias por ese pase, hombre. La atrapada más fácil que he tenido en mi vida.
—Acostúmbrate —le dije, haciéndolo reír.
—Funciona para mí. Entre menos energía tenga que gastar en el campo, más tengo para celebrar más tarde.
—Guárdala, hombre. Vamos a celebrar pronto.
Y tenía razón. Le lancé otro TD largo a Paul en la cuarta, y ganamos treinta y ocho a veintisiete. Dallas perdió. La primera de muchas veces, en lo que a mí concernía. Y sí me concernía. Era una temporada nueva para mí, e iba a darle la vuelta por completo. Mi vida profesional iba a ser tan exitosa como mi vida personal. Bueno, tanto como pudiera imitarla. Nada podía superar mi vida con Chica Reed. Ni siquiera un Súper Tazón. Pero un día pronto, planeaba descubrir qué tanto podía acercarse.
*Juego de palabras en inglés.
