Inesperada Fraternidad
Si mi corazón no fuese tan quisquilloso no estaría sufriendo esta estúpida historia de desamor –caviló la Sabuko al notar que ya eran las tres de la madrugada y no había hecho otra cosa que dar vueltas en la cama en busca de la posición adecuada para descansar. Se levantó molesta consigo misma sin saber bien que hacer, estaba demasiado cansada para estudiar y era muy tarde para tocar la batería sin incordiar a los vecinos y a su propia familia– ni siquiera puedo escribir para Katsu porque no hago otra cosa que pensar en ese estúpido genio todo el tiempo.
Se sentó frente a su notebook y abrió el navegador, revisó sus mails pero no había nada más que spam en su casilla de entrada, y justo cuando estaba por apagar la computadora escuchó un sonido familiar. Fue entonces que notó que alguien le estaba hablando por Skype y sin pensarlo dos veces cliqueó sobre el parpadeante ícono para encontrar que su interlocutora se trataba de la Yamanaka.
-¿Estas despierta? –había preguntado Ino.
-Sí, parece que no soy la única con insomnio –respondió Temari sin dudar, despues de todo necesitaba hablar con alguien. Si bien tanto Shikamaru como Sasori se habían ofrecido a escucharla desinteresadamente, la verdad es que desde que Kasumi había muerto la Sabuko no había podido desahogarse apropiadamente.
-¿Insomnio en vísperas del festival? –Indagó la menor dudando de la veracidad de las palabras de su senpai– no nos engañemos, nuestros problemas no son de almohada sino de amor.
-¿Qué te sucedió a ti? –cuestionó la dama de ojos verdosos curiosa.
-Vi a Sai-kun con una de sus compañeras de clase –informó vagamente lo cual no pareció sorprender a la Sabuko,
-¿Eso qué tiene de raro? –indagó puesto que era lo más natural tratándose del ámbito escolar.
-No tendría nada de raro si no hubiese estado sonriendo como un estúpido –fue la respuesta que recibió y denotaba unos celos abrumadores.
-¡¿Unsho-kun sonriendo?! Vaya todos los días se aprende algo nuevo –afirmó la rubia sin poder creerlo. Sai estaba entre los cinco chicos más inexpresivos del colegio junto a Sora, Sasuke, Utakata y Neji.
-No te das una idea…–soltó la Yamanaka con desprecio y luego inquirió– ¿y qué hay de ti?
Temari hizo una pausa antes de responderle, sinceramente no consideraba que fuese buena idea contarle a Ino que Shikamaru, uno de sus mejores amigos, no quería abandonar su mente y corazón así que intentó desviar la conversación.
-Nada realmente, solo insomnio –mintió sin éxito.
-Yo te conté lo de Sai-kun ¿no? –indagó como si de una deuda se tratase para luego solicitar–Ahora dime que hizo el baka de Shikamaru antes de que lo asesine.
Vaya suena muy molesta –pensó la Sabuko y aunque su deseo de contarle y eliminar la opresión de su pecho de una buena vez crecía pero aún no se sentía a gusto con la idea por lo que negó –No hizo nada.
-Sí, creo que ese es el problema –concordó Ino desorientando a Temari.
-¿Qué? –preguntó sin entender puesto que ella estaba segura de no haber establecido ninguna crítica.
-Que es un poco lento… no sé porque no se ha decidido a decirte lo que siente por ti –informó la dama como si los sentimientos del Nara fueran indiscutibles para toda la escuela.
-Creo que tienes una idea equivocada sobre lo que Shikamaru siente… –opinó la Sabuko que hasta ahora no había presenciado ningún indicio de que el moreno estuviera interesado en ella o en cualquier otra chica.
-Claro que no –objetó Ino siendo completamente consiente de las emociones del Nara.
-Yo le dije lo que sentía y me rechazó –estableció Temari como si de una prueba irrefutable se tratase.
No puedo creer que haya escrito eso –pensó la rubia ruborizándose– ahora pensará que soy una loca psicótica que esta todo el tiempo detrás de Shikamaru.
-Eso no significa que no sienta nada por ti –manifestó la dama de ojos celestes aturdiendo a su interlocutora.
¿No? Pero entonces… kami-sama, no entiendo a los hombres –caviló olvidándose al instante de la vergüenza que sentía.
-Sonaré tonta pero no entiendo… –exclamó como cansada de intentar descifrar la mente del azabache.
-Cuando termine de entender a Shikamaru escribiré un instructivo, apuesto a su madre pagaría bien por una copia –estableció Ino demostrando que más que una ardua labor parecía ser una tarea imposible de concretar.
Temari se rió un poco sin restricciones ante el comentario y luego volvió a escribir– Ni un mago podría ayudarme ¿verdad?
-Sería genial poder pedirle a uno que nos ayude –concordó la Yamanaka sintiendo que todo se solucionaría si así fuese– Con un deseo bastaría ¿no crees?
-Sí, solo tendríamos que decir adiós a las historias de no correspondidos –opinó la dama de ojos verdes– Deberíamos escribir una canción al respecto –sugirió luego de manera entusiasta.
-¡Es verdad! Sería nuestra forma de cumplir el deseo de experimentar un amor eterno –convino Ino mientras sentía como su lazo se fortalecía. Temari había dejado de ser una simple compañera de banda para convertirse en una verdadera amiga.
-De esos que se reflejan en tus ojos –soñó abiertamente la Sabuko.
-Hablando de eso… –comentó recordando la escena que había visto mientras Shikamaru espiaba a la rubia– últimamente pasas mucho tiempo con Akaru-senpai ¿verdad?
-Sí, nos conocemos desde pequeños pero esta es la primera vez que nos acercamos tanto –afirmó Temari pensando que esa simple explicación saciaría la curiosidad de Ino.
-¿Por qué? –preguntó finalmente.
-Bueno yo era amiga de Kasumi-chan y él de Deidara-kun así que nos veíamos a menudo pero nunca tuvimos la necesidad de hablar más que un par de palabras –contestó mal interpretando la pregunta.
-No, me refiero a ¿por qué pasas tiempo con él cuando no te interesa? –reformuló la dama al darse cuenta de la ambigüedad de sus palabras.
-Si me interesa –refutó Temari, después de todo disfrutaba de la compañía del pelirrojo y también le parecía una persona interesante.
-Sí, pero no como tú le interesas a él –estableció la Yamanaka, recordando la mirada de su senpai cada ver que hablaba con la rubia.
-No sé si yo le intereso así… –mitigó Temari, después de todo Sasori jamás había pronunciado una palabra al respecto y al tratarse de un sujeto tan amable sus intenciones bien podrían haber sido interpretadas como mera cortesía.
-¿Quieres olvidar a Shikamaru? –preguntó Ino finalmente sin creer realmente en ello, después de todo ella había sido testigo de la confesión de Temari en frente de las vías del tren y le había parecido de lo más sincera en aquel entonces.
-¡No usaría a Sasori-kun para olvidar a Shikamaru! –desmintió sintiendo que era acusada de algun crimen y luego de recapacitar y darse cuenta de que las intenciones de Ino carecían de maldad afirmó– Además no es tan fácil…
-El corazón quiere lo que el corazón quiere ¿eh? –comentó sabiendo que su posición no era diferente a la de ella, después de todo, lo único que tenía que hacer para que Sai saliera definitivamente de su vida era salir con otro chico pero ella no podía siquiera pensar en esa posibilidad.
-Supongo… –escribió Temari mientras suspiraba, como dejando salir su alma con aquel respiro.
-¿Te parece si hablamos de esto mañana? Me ha dado un poco de sueño ahora –comentó la menor.
-Claro, yo también debería ver si puedo dormir un par de horas –accedió Temari.
-Me ha gustado hablar contigo –se despidió amistosamente la Yamanaka.
-A mi igual, ha sido una agradable sorpresa encontrarte aquí –respondió ella y luego saludó– nos vemos en la mañana, adiós.
-Adiós.
Contrario a lo que Temari esperaba, después de hablar con Ino sobre Shikamaru no se sentía incomoda o arrepentida sino que confusa. Se trataba de su mejor amiga así que ella debía conocerlo bien, ¿por qué entonces afirma ella los sentimientos que Shikamaru negaba? ¿Había ella realmente mal interpretado el brillo en los ojos del Nara al enterarse de los sentimientos de la dama por él había o había acaso sido real?
De haber sido real me habría correspondido –caviló ella remitiéndose a la lógica– pero Ino afirma que ni ella lo comprende. Supongo que la lógica de los genios esta fuera de nuestro alcance. O quizás Ino solo quiere animarme pero, de ser así, ¿no hubiese sido más fácil aconsejarme que saliera con Sasori-kun? –se cuestionó al dejarse caer sobre su cama y, al sentir el constante peso de sus parpados, cerró los ojos mientras resolvía antes de quedarse dormida– ya no quiero seguir pensando en eso…
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Esa mañana las clases comenzaron con normalidad, Hinata explicó el motivo de su desaparición el día anterior alegando consideró que capturar a Shukaku era una prioridad porque podría atacar a alguien más. Afortunadamente Karin presentaba rasguños menores que apenas se notaban y no parecía estar molesta por el incidente en cuestión, puesto que comprendía que se trataba solo de un animal. Akamaru la había acompañado hasta su casa mientras se quejaba de lo irracionales que son los gatos en comparación a los perros mientras la pelirroja mitigaba la situación.
Pero con quien ansiaba hablar Hinata era con Sasuke, sentía que era su deber advertirle de lo que iba a sucederle, no obstante la amenaza de Kurama estaba presente y ella no iba a hacer nada que pudiese dañar su pequeña y a veces odiosa hermana.
Esta encrucijada la llevó a buscar al Uchiha en el único lugar del colegio donde estaba segura lo hallaría, así que mientras subía las escaleras de la azotea intentaba formular un plan para informarle al azabache sin ser descubierta por el zorro demonio. Al verlo pensó que la terraza nunca había sido más conveniente, pocos alumnos subían allí y seguramente ningún zorro podría alcanzar ese elevado sitio.
-Uchiha-kun –llamó ella sintiendo que no tendría otra oportunidad de decírselo. Sasuke dejó de leer sus propias partituras por un momento y alzó la vista, sorprendido por la inusual urgencia de la peliazul– tengo que hablar contigo.
-¿Sobre qué? –preguntó él sin ponerse de pie mientras la dama se le acercaba apresuradamente.
Pero su cometido no llegó a realizarse puesto que en ese momento Kurama apareció sobre la cerca de seguridad a espaldas de Sasuke. La dama se detuvo al instante e intimidada por la mirada del demonio enmudeció de repente, el azabache de inmediato notó el cambio y le pareció sumamente extraño, incluso para ella.
-¿Y bien? –insistió buscando una reacción.
-Quería decirte… que… que me gusta la música de tu nueva canción –afirmó después de tartamudear, mirándolo a los ojos para dejarle saber que algo no andaba bien.
-¿Uh? –masculló él sin comprender, su actitud no se correspondía con sus palabras.
-Ya sabes, hay veces que encuentras canciones que son diferentes pero no por eso son menos importantes –habló metafóricamente pero solo logró confundir más al Uchiha quien alzó una ceja– solo son diferentes –afirmó un tanto desesperada sin saber cómo darse a entender.
-Déjalo ya Hinata –sugirió el zorro al ver que el Uchiha no lograba comprender ni una palabra.
La Hyuga cerró el puño y los ojos con fuerza. Se sentía tan frustrada que no podía contener la rabia en su interior, y de inmediato pensó que si tan solo alguien le hubiese hablado sobre lo que ella era en verdad, jamás se habría sentido sola. Proteger a Sasuke no era su obligación y ella lo entendía pero quería ayudarlo de todas formas, porque no quería ver que alguien padeciera innecesariamente el mismo tipo de dolor que ella había sufrido y mucho menos Sasuke.
-Hinata-chan –habló Kasumi sintiéndose impotente y luego dejó de lado tal pena para dirigirse a Kurama– ¡Oye zorro! ¿Qué te hace pensar que tienes el derecho de interferir así en la vida de Sasuke-kun? –Cuestionó duramente la pelirroja– No te das cuenta de que solo le provocaras sufrimiento.
-¿Sufrimiento? –Repitió y prontamente rió abiertamente para inmediatamente preguntar con sarcasmo– ¿qué puede saber una simple mortal como tú sobre sufrimiento?
-¿Acaso crees que tú eres el único que ha sufrido? ¡¿Verdaderamente crees que Madara es el único que ha sufrido?! –inquirió molesta y el demonio pareció enloquecer.
-¡Silencio humana! ¡No oses pronunciar el nombre de Madara en vano! –Ordenó Kurama furioso– las emociones de los humanos son tan efímeras como débiles.
En ese momento Sasuke se puso de pie e ignorando la situación que se estaba generando a su alrededor, se acercó hasta Hinata para tomarla por los hombros a lo que la dama abrió los ojos para encontrarse con el confuso rostro del Uchiha– ¿qué te sucede hoy? –inquirió con calma Sasuke mientras los ojos de la dama se cristalizaban y sin poder decirle la verdad escondió impulsivamente su rostro en el pecho del azabache.
El Uchiha estaba por demás sorprendido, no entendía en lo absoluto la situación pero parecía ser que la dama realmente necesitaba que la consolaran, razón por la cual se decidió entonces a reconfortarla en un cálido abrazo.
-Parece ser que los sentimientos de los humanos no son tan débiles como crees, zorro –argumentó Kasumi al observar la situación junto a Kurama.
-¡Hump! –se quejó el demonio sin admitir que se había equivocado puesto que el cambiante corazón de los humanos siempre le había parecido más una maldición que una bendición.
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La última clase del día había comenzado pero la mayoría de los alumnos estaban más preocupados por sus actividades extracurriculares que por las asignaturas educativas. No obstante, este no era el caso de Temari quien llevaba un buen rato en las nubes dándole vueltas a la conversación que había tenido con Ino esa misma mañana.
¿Por qué no pudo dejar de pensar en ello? –se preguntó mientras veía el rostro de Shikamaru reflejado en la ventana– él solo pensar que él esta tan cerca me provoca escalofríos ya que sé que él siempre será alguien inalcanzable para mí. Su corazón está tan lejos del mio…
-…por esa razón he decidido que los diálogos se practicaran en pareja y delante de toda la clase –explicaba el profesor de inglés cuando Temari volvió a prestar atención a la clase– les servirá de apoyo para los exámenes.
Que aburrido –opinó la Sabuko sin sentirse culpable por ignorar al profesor.
-Akaru-kun, Nara-kun –llamó el sensei con el dedo– pasen al frente, por favor.
¡¿Los dos?! –indagó la rubia y luego miró sus rostros al ponerse de pie, las miradas que los jóvenes cruzaron fueron desafiantes.
Caminaron hasta donde el sensei se encontraba para quedar de espaldas al pizarrón y fue entonces que comenzaron a leer los diálogos del libro de texto.
Sasori-kun es fuerte, cálido y amable. Siempre está pendiente de los sentimientos de los demás y le gusta escuchar a las personas. Ciertamente encaja y hasta excede los estándares de novio perfecto pero… –la Sabuko desvió la mirada hacia el Nara y sus ojos se cristalizaron de golpe, se odiaba a si misma por no ser capaz de olvidarlo– cada vez que intento recoger los pedazos de mi corazón, él aparece y me recuerda lo idiota que soy.
Cuando no lo veo siempre estoy pensando en él, incluso cuando me encuentro en compañía de Sasori-kun ¿eso me convierte en una mala persona? De poder controlar mis sentimientos elegiría a Sasori-kun de inmediato, pero parece ser que a mi corazón le falta lógica.
-Muy bien, agreguemos un interlocutor más a la charla –sugirió el profesor– que tal… tú, Sabuko-chan.
La dama se puso de pie sorprendida de que fuese precisamente ella la estudiante seleccionada por el profesor, y sin muchas opciones caminó hacia el frente para encontrarse con la evasiva mirada del Nara y la cálida sonrisa del Akaru.
Tsk, esto no podría haberse puesto más problemático –caviló el azabache sintiéndose incomodo– no solo tengo que mantener este estúpido ejercicio con el Señor Perfección, sino que ahora ella se une también. Aunque tengo que confesar… –reconsideró nuevamente al ver el rostro de la rubia tan de cerca– que es una buena excusa para romper la distancia que se generó entre nosotros.
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Después de las clases la Hyuga había asistido al ensayo de Darkness así que para cuando llegó a su hogar estaba sumamente exhausta. No obstante, el cansancio que sentía no podía obligarla a detener su marcha, aún tenía tarea pendiente y eso la llevó a dedicar las siguientes horas al estudio que había postergado. Sin embargo, Shukaku decidió hacerle una pequeña visita nocturna ni bien notó que la luz de su cuarto estaba encendida.
-¿Dónde te habías metido? –Preguntó acusadoramente el gato metiéndose por su ventana para luego reprochar– Estuve buscándote todo el día.
-¿Qué clase de pregunta es esa? –Cuestionó como si la respuesta fuese obvia, después de todo ella no había salido de su rutina– Fui al colegio como siempre.
-¡¿Qué?! –Soltó incrédulo para luego averiguar con inquietud– ¡¿Fuiste al colegio a pesar de que te conté la verdad sobre esa chica Uzumaki?! ¡¿Estás loca o algo parecido?!
-Karin-chan no es como Mito-san, además no puedo dejar la escuela por algo como eso –argumentó la peliazul decidida.
-¡Te prohíbo volver mañana Hinata! –advirtió el demonio de manera autoritaria.
-Olvídalo Shukaku –sugirió la dama sin darle importancia a sus órdenes– además tengo que advertirle de algún modo.
-¿Eh? ¿Te refieres al chico de Madara? –Preguntó el mapache y luego afirmó –no deberías darle mucha importancia a eso, Kurama es quien debe encargarse.
-¡Sasuke! ¡Se llama Uchiha Sasuke! "No chico Madara" –corrigió ella con marcada molestia.
-Le das mucha importancia al asunto –señaló el biju, incapaz de comprender la situación.
-Parece que los demonios no son capaces de comprender las emociones humanas –manifestó Kasumi haciéndose presente.
-¿Uhmm? –Masculló él para luego preguntar– ¿A qué te refieres?
-Hinata-chan, ¿qué crees que pase cuando los poderes de Sasuke-kun despierten? –cuestionó la pelirroja esperando que la respuesta de peliazul aclarara las cosas para la bestia de arena.
-Si Uchiha-kun comienza a experimentar poderes que no comprende es probable que se vaya lejos para encontrarse consigo mismo –estableció la Hyuga y luego la tensión invadió su cuerpo– de por sí, no es muy abierto ni amable con la gente y su seriedad parece espantarlos aún más. Pero, aun siendo así, la idea de que Uchiha-kun se vaya lejos me aterra.
Shukaku enmudeció en ese momento al recordar una situación similar donde Hitomi se mostraba consternada en vísperas de su boda.
"-Si esta situación te molesta tanto, si convertirte en la mujer de ese humano te resulta tan desagradable puedo asesinarlo, solo necesita probar el arenoso toque de mis garras –sugirió el biju al ver la preocupación en el rostro de su ama.
-No es necesario Shukaku, además lo que realmente me aterra es la posibilidad de no volver a ver a Madara-san –confesó la mujer con una triste sonrisa en el rostro."
-Deberías alejarte de ese chico –habló el demonio con total seriedad– ese tipo de sentimientos terminaran destruyéndote –advirtió luego de atraer la atención de las damas.
-No terminas de entenderlo Shukaku –refutó la Terumi y luego explicó– el corazón de una mujer no ignora el peligro pero ama tanto que decide arriesgarse incluso cuando sabe que todo podría salir mal. Debido a eso, hacemos promesas locas o tomamos decisiones intrépidas porque, incluso sabiendo lo peligroso que puede llegar a ser, la posibilidad de que todo salga bien nos incita a aventurarnos.
-Me parece que eso es lo más estúpido que he escuchado –calificó Shukaku despectivamente, disipando la armoniosa atmosfera que se había creado y luego le advirtió a la Hyuga– si vas a seguir asistiendo a clases tomaré las medidas que considere necesarias, Hinata-chan.
Luego de tales palabras el biju saltó por la ventana abandonando la habitación de la dama de ojos perlados. Pero Hinata estaba demasiado preocupada por Sasuke como para tomar en serio la advertencia del demonio. Así que realmente no pensó en ello hasta que al día siguiente su sensei hizo un anuncio que lo cambiaria todo.
-Alumnos quiero presentarles a un nuevo alumno que ha llegado recientemente desde Kyoto –anunció Hachi a lo que todos prestaron atención para ver de quien se trataba. En ese momento un alumno de tez pálida y rubios cabellos ingresaba al salón, el joven era sumamente llamativo y su expresión de superioridad obligó a las damas a emprender una cadena de murmullos en su honor, pero no fue sino hasta que éste abrió los ojos para ver a su clase que las chicas enloquecieron por sus ojos color miel y aspecto en general– se llama Akuma Shukaku, espero que se lleven bien con él.
-Encantado –habló el biju disfrazado buscando con la vista a la peliazul quien estaba más que furiosa por la intromisión.
-Veamos… ¿dónde te sentaras…? –pensó en voz alta el sensei pero el demonio le solucionó el problema al instante.
-Quiero ese asiento –solicitó señalando el pupitre junto al de Hinata, el cual se encontraba vacío.
-Oh… está bien. Siéntate Akuma-kun –ordenó el profesor y mientras el rubio atravesaba el salón llamando la atención de todas las estudiantes Hinata solo pedía que se la tragara la tierra.
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Jeffy Iha: si lo dejabas solo en tu casa ya no tenias casa cuando volvieras xD Shukaku se disfraza de gato pero en verdad es un mapache demonio. Los únicos que tiene marcas en las mejillas son Kiba y Hana pero las de Hana son activas y las de Kiba son pasivas (te lo cuento por si no me dan ganas de escribirlo más adelante) pero la cosa es que los poderes solo se manifiestan en las mujeres de marcas en las mejillas, lo que no significa que los hombres de marcas en las mejillas no puedan procrear hijas con marcas entendes? siempre se va a dar en una mujer nacida de otra con marcas o de un hombre con marcas. Naruto es un Uzumaki así que si entra en esta linea de sangre que tanto odian los biju. xD besos
Moon-aishiteru: Oh muchas gracias! la verdad es que te tenido mucho cuidado y he consultado mucho sobre los diálogos cuando me han parecido fuera de lugar, quería presentar una historia que pudiese ser vivida con tan solo leerla (suena pretencioso ¿verdad?) lamento eso v.v en cuanto a las actualizaciones son una vez por semana porque, ni aunque quisiera podría escribir mas rápido xD gracias por comentar y leer espero te siga gustando el fic ^^ saludos.
MisedPandora: lamento haberte hecho perder 3 dias de tu vida DX pero me alegra que te haya gustado ^^ oh gracias! la historia fue pensada en su totalidad antes de ser escrita así que intento mantener la coherencia antes de escribir cada cap, esa es una de las razones por la cual no les puedo dar mas de un cap por semana (lamento el retraso) oh me honra saber que consideras que mi fic es tan bueno O/O aunque no esperaba que te causara una adicción xD te agradezco enormemente para elegir mi fic para entretenerte y agradezco los elogios, la verdad es que me he esforzado mucho y comentarios como el tuyo me alegran el día ^^ aquí la continuación C: saludos
