...Eclipse...

11:45 p.m.

En los ratos de reflexión y pensamiento, el tiempo vuela mas rápido de lo esperado, al ponerse a recordar una vida entera no se espera menos, pero la hora temida solo estaba a 15 minutos. Dumbledore quien esperaba en la entrada ya estaba alerta, los Weasley al sur, los Potter al norte, la orden de Merlín al este, y los demás magos al oeste, cubriendo totalmente cada esquina.

Cuando parecía que la noche no se podía poner más oscura, lo hizo, la luna fue tapada por las nubes, quitando la única fuente de luz que quedaba, ahora sumidos en la plena oscuridad.

Albus Dumbledore escuchó pasos, pensando que Voldemort se acercaba, pero su rostro se relajó al ver quien era. El Fénix Blanco venía caminando seguro, junto con dos acompañantes que venían vestidos con los mismos colores. Se plantaron frente a Dumbledore al otro lado de la calle, solo con 8 metros de distancia. Dumbledore expresó un "gracias" por la presencia de aquel hombre, y el extraño le devolvió el gesto con una leve inclinación.

Ron y hermione se removían nerviosos en sus lugares, Harry les dijo mas de una vez que se fueran pero ellos insistían que hasta que dieran las 12. Se comunicaban a través de los medallones para que dumbledore no escuchara sus voces y los reconociera, matándolos instantáneamente por haber roto las barreras y estar ahí aunque mejor dicho, estaría sorprendido de saber que eran ellos.

La neblina que había en el suelo comenzó a disiparse, dando a entender a los presentes que estaba a punto de comenzar, después de todo eran las 11:56 p.m. y solo restaban 4 minutos. Las luces de las lámparas y de los hogares, edificios incluidos, comenzaron a apagarse en secuencia, como si el extremado viento de fuertes rachas las hubiera apagado como velas. El agua del río se calmó. Los vientos cesaron, dumbledore levantó su varita, Harry les dijo de nuevo a sus acompañantes que se marcharan y dieran la alarma, esta vez haciendo caso, mientras le deseaban lo mejor y Hermione lo abrazaba. Solo estaban el y Dumbledore.

La luna comenzó a aparecer detrás de las cerradas nubes que se movían con velocidad, el viento empezó a arreciar mas haciendo volar las pocas hojas que quedaban en las copas de los árboles. El frío era un factor importante, cada vez helaba mas, mostrando que la temperatura descendía por minutos unos grados. Las capas de Dumbledore y Harry ondeaban con el viento.

Una nube negra se formó del otro lado de la calle, esparciéndose como humo unos metros hacia arriba y otros cuantos hacia los lados. La oscuridad empezó a tomar forma de personas, largas figuras que se movían un poco mientras aparecían completamente. El reloj más cercano empezó a dar las 12 campanadas de media noche.

De la primera a la sexta, las figuras aparecieron completamente mientras sonreían macabramente, Voldemort y su comitiva estaban reunidos ya listos para empezar. De la sexta a la doceava campanada, voldemort con chispas rojas disparadas al cielo gritó con furia y poder:

-¡el fin llegó!-


Dumbledore apretó su mano contra la varita mientras se paraba firme, sonriéndole a la muerte, Harry estaba pensando en miles de cosas ahora que no había marcha atrás, solo quedaba el futuro y como enfrentarlo, como pelearlo y como ganarlo.

Los gigantes empezaron a correr de entre los mortífagos con sus grandes mazos, hicieron el suelo temblar demasiado haciendo caer lámparas de luz, y crear grietas en la calle que pisaban. Blandían sus armas como ligeros palitos, pero a medida que caminaban empezaban a destruir todo a su alrededor, evitando a los dos magos que esperaban lo demás, destruyeron árboles y empezaron a golpear distintos edificios y hogares desde sus cimientos, escuchándose los primeros gritos de la noche. Mujeres y niños empezaban a salir en sus batas o pijamas a la calle, con rostros pálidos y aterrados de no saber que pasaba.

En el norte de la ciudad aparecieron los dementores, pasando al grupo de Lily y James por lo alto, todos estos salieron detrás de su búsqueda, con la varita pegada a la mano, concentrándose en sus mejores recuerdos, haciéndolos sonreír melancólicamente. Al sur empezaron a aparecer los boggart o eso era lo que creían los Weasley al ver a sus peores temores multiplicados por cientos. Al este, donde estaba la orden de Merlín, las banshees empezaban a aparecer lanzando sus gritos mortales y aterradores al aire escuchándose como eco por toda la ciudad, apenas superados por los gritos en conjuntos de todos los habitantes de Francia, quienes habían despertado para ver el fin…

Voldemort sonreía al escuchar esa melodiosa música entre desesperación y temor que hace mucho no escuchaba. Entonces ordenó a los mortífagos destruir la ciudad y matar a cuantos pudieran, que sería su muestra del dominio sobre el mundo de la magia, los mortífagos sonriendo a la orden de su amo, salieron en todas direcciones para lograr su cometido y hacer de ese día, uno del cual acordarse.

-¡yo volveré en unas horas!-gritó Voldemort a los dos magos que estaban defendiendo la ciudad -¡cuando esta ciudad suplique su rendición!-gritó de nuevo mientras se marchaba haciendo ondear la capa negra con destellos verdes que traía puesta.

En cuanto desapareció, Harry se giró para soltar lo que sería su defensa y hacer todo lo posible antes de su enfrentamiento con Voldemort. Dumbledore mientras tanto veía asombrado las distintas criaturas que Voldemort había dejado ahora libres en Francia para ejercer el temor y el mal. Los distintos hechizos de colores que se pintaban en medio de la oscuridad, las explosiones y gritos desesperados de los habitantes.

Harry lanzó a 100 metros de altura, chispas doradas "Primera parte"

Se sentía temblar de nuevo el suelo, pero esta vez una sonrisa apareció en su rostro cubierto, de entre los árboles salieron cientos y cientos de centauros, que a excepción de los de Voldemort, estos traían la marca del fénix blanco en sus brazos, un tatuaje momentáneo, solo para la guerra, para ser reconocidos por los aliados. Empezaron a pelear contra los de su misma especie cara a cara, parándose sobre las dos patas traseras, o lanzando flechas con la punta color plata, un plan del Fénix blanco.

Las primeras que impactaron donde debían, hacían caer a la victima en un profundo e interminable sueño a menos de que el creador de la poción deseara lo contrario, el estilo de Harry no era el asesinato, pero no podía simplemente petrificar al enemigo. Viendo como los centauros se ocupaban de sus semejantes, lanzó de nuevo a más altura las chispas doradas…

"segunda parte" un fuerte rugido atravesó el cielo, y empezó a llover literalmente fuego, 5 dragones de distintas clases empezaron a atacar a los espectros helados que ya empezaban a querer llevarse a sus victimas al otro mundo. Calor contra frío, un gran plan. Los dragones eran un Ridgeback noruego mejor conocido como "Norberta" lanzaba un fuego infernal sobre sus enemigos mientras emprendía el vuelo. Un Colacuerno húngaro, un Hocicorto sueco, un Galés verde común y un Bola de fuego chino sobrevolaban la ciudad a petición de su amo.

Un extraño, o eso dijo charlie, había comprado a los 4 dragones del torneo de los tres magos al terminar el mismo, por lo visto, se había hecho público que los iban a sacrificar. Harry los había comprado con una gran suma de dinero mas nunca se lo contó a nadie, los dejó vivir en libertad en los bosques más profundos de la tierra hasta que necesitara de ellos. Los dragones, como muestra de respeto al adolescente que no les temía, hicieron caso al llamado.

Dumbledore veía anonadado lo que pasaba ante sus ojos, aquella persona vestida de blanco estaba emparejando la balanza que estaba a favor de voldemort hacia unos momentos y su instinto le decía que aun había más. Saliendo de su letargo de reflexión empezó a atacar mortífagos, viendo como el fénix blanco se mantenía tranquilo viendo a sus bestias actuar.

"-Hermione"-susurró Harry mientras tomaba su medallón "-dile a los equipos de quidditch que pueden salir a divertirse-"

La otra persona al otro lado del medallón esbozó una sonrisa mientras con la mano le hacia una señal a ron, que estaba en el balcón, quien a su vez gritó

-¡¡ahora!!- emprendieron el vuelo mas de 50 jóvenes encapuchados, en busca de provisiones en medio de la guerra.


Harry empezó a correr por las calles de la ciudad, dejando fuera de combate a unos cuantos mortífagos hasta que llegó a donde quería, un grupo de estos malvados tenia a unas familias contra la pared, gritándoles que se rindieran y que no les harían daño. Esto provocó su ira empezando un duelo contra los 34 que había mientras llamaba de nuevo por el medallón

-¡ahora!-le gritó a su receptora

De la nada aparecieron de la nada ocho personas encapuchadas, dos de ellas de blanco, tomaron de la mano a las familias que se encontraba aturdidas por todo lo que pasaba y desaparecieron de nuevo, dejando un vacío donde antes había 15 personas, Harry sonrió al ver que esa parte estaba cubierta por el momento.

En la fortaleza aparecieron los 8 encapuchados mientras soltaban a las personas que traían consigo. Rápidamente se acercaron los demás muchachos que los ayudaban a tranquilizarse mientras se los llevaban a otra parte del refugio.

-¡yo los cubro!-escuchó Ron la voz de su amigo, incitándolos a salir de nuevo en busca de mas personas, pero esta vez la imagen los dejó aterrados.

Estaban en el centro de Francia, donde miles de personas corrían en distintas direcciones mientras los hechizos volaban sobre sus cabezas, clamaban los nombres de hijos o parientes que se habían apartado de sus lados en la confusión mientras las lagrimas corrían por sus rostros. Sin pensarlo empezaron a tomar al que podían y desaparecían del campo de batalla. Aparecían en la fortaleza y tan pronto como soltaban a quien llevaban se volvían a ir para aparecer de nuevo en cinco minutos, la fortaleza ahora estaba en movimiento.

El centro de la ciudad era un caos, se habían juntado figuras de distintos tipos, así como magos en pijamas se habían unido a la batalla, el enemigo los estaba superando en numero así que lanzó por tercera vez varitas doradas al aire "tercera fase" aparecieron unicornios por todas partes que cegaban con la luz de sus cuernos a los adversarios, utilizado por los magos para aturdir.

El frío intenso se hizo presente en la noche mientras comenzaba a nevar por todos lados, los dementores rodeaban la zona. Aparecieron de la nada siguiendo a los espectros 5 patronus distintos, un ciervo liderando a los demás

-¡llegamos a la parte divertida!-gritó Sirius mientas veía alrededor identificando monstruos -¿una competencia?-le sugirió a los demás

-¿ya te aturdieron? ¿Acaso estas loco? Estamos en medio de una batalla-le gritó Remus

-es solo para darle un visto amable a las cosas-dijo el mientras lanzaba un hechizo y derribaba a tres mortífagos –claro que si no se sienten a mi altura…-

-¡hecho!-gritó la voz menos esperada, Lily Evans decía sonriente -1,000 galeones por cada 100 derribados-

-¿estas loca?- gritó ahora Sirius

-lo querías hacer interesante ¿no?-dijo mientras aparecía un tipo de contadores y derribaba a 5 mortífagos -¿o tienes miedo de perder la fortuna Black?-

Sirius aceptó mientas empezaba a atacar a diestra y siniestra como loco desatado, mientras reía y cantaba "Soy rico". James solo mantenía la mirada en su mujer la cual irradiaba fuerza y decisión.

Los dementores que se turnaban para descender, miraban impacientes a sus victimas así que 12 de ellos se adentraron en la batalla, rápidamente repelidos por un patronus en forma de fénix. Harry mantenía su varita firme mientras mantenía el camino despejado para sus compañeros. Se distrajo, pensando en lo siguiente, sin notar que un centauro le apuntaba con su arco, ron quien vigilaba su entorno lo notó y lo aturdió, lanzando un hechizo que pasaba por enfrente de su amigo.

-¡creí que durarías hasta el final!-le gritó con vitalidad mientras tomaba a una madre y sus dos pequeños de la mano –no estaré todo el tiempo para defenderte-dijo mientras se desvanecía, Harry solo sonrió.


En el sur…

-¿asustado hermano?-le gritó Bill a Charlie por diversión mientras lanzaban el ridíkkulo juntos a un boggart

-no, para nada-le sonrió

Un rugido en el cielo llamó la atención de Bill y lo que le asombró fue ver a un peculiar dragón en el cielo

-¿Norberta?-dijo incrédulo -¿no se suponía la habías vendido con los dragones del torneo?-

-si-le contestó Charlie algo extrañado –al parecer al dueño se le ocurrió sacarlos a pasear-

Dos cosas se plantaron frente a ellos, los boggart tomaban nuevas formas pues los miedos estaban cambiando conforme la batalla, esta vez aparecieron dos Snape.

-que vergüenza-dijo Bill –a lo que le tengo mayor miedo en estos momentos es ¿a Snape?

-dilo por ti-le contesto su hermano –no estoy seguro de que bando apoye-

Uno de los Snapes atacó al otro mientras gritaba ridíkkulo, dejando boquiabiertos a los dos Weasley

-yo soy real-dijo con furia Severus Snape frente a estos dos, haciéndolos sonrojar un poco.


La orden de merlín intentaba reponerse a los gritos aterradores de las banshees, armand levantó la mirada buscando al coro de espectros pero otro grito de una alta nota lo hizo caer de rodillas de nuevo. Mientras se tomaba la cabeza con ambas manos, miró una hermosa lechuza nevada que se posaba sobre un poste de luz, transformándose a un hermoso fénix blanco que empezó a cantar alto y seguro una maravillosa melodía que inspiraba valor.

La orden de Merlín se levantó y empezó a atacar de inmediato a los espectros con forma de mujer, haciéndolos caer antes de que el fénix dejara de cantar.


Londres…

Desapareciendo del ajetreado escenario de Francia, Harry se liberó un poco para aparecer en el ajetreado escenario de Londres, las cosas no parecían ir mejor, y aunque los centauros locales peleaban arduamente contra los centauros y mortifagos malignos, no eran suficientes y las cosas querían empeorar al ver que del agua querían surgir muchas cosas.

Empezó a atacar sin varita para su mayor facilidad, haciendo a los que se interponían en su camino salir disparados unos metros en el aire y luego ser atados con sogas. Hizo ondear el pavimento de una calle, tumbando a todos los que se encontraban en esta, para su fortuna, solo del otro bando.

Se acercó al puente que era la entrada principal de la ciudad, por donde estaban llegando excursiones de mortifagos por docenas, acompañados de más dementores y otras criaturas. Se plantó en la orilla mientras concentraba su poder en sus manos, destruiría el acceso dificultándoles las cosas, voldemort tampoco conquistaría Londres.

Sintió un rozón en su brazo derecho haciéndolo perder la concentración y caer de rodillas, se llevó la mano a su hombro sangrante, no había sido mucho y levantó la mirada a su atacante el cual levantaba su arco de nuevo con las claras intenciones de atravesarlo, de no ser por Firenze quien llegó embistiendo al adversario el cual perdió el conocimiento del golpe, agradecido rápidamente se levantó y empezó de nuevo a concentrar su energía de nuevo, y esta vez sucedió lo esperado.

El puente empezó a tambalearse, seguido de cuarteaduras que alertaron a los que pasaban por este, pero no pudieron seguir caminando unos metros mas cuando se empezó a fragmentarse en grandes trozos que caían al rió que pasaba por debajo. No había el principal acceso de la cuidad así que la única forma era entrar volando. Harry sonrió al ver a los mortífagos todos juntos, unos arriba de otros y unos cuantos gritando ¡no se nadar!

Como era de suponerse, las bestias marinas se molestaron saliendo anticipadamente del agua, sacando sus enormes cabezas los basiliscos, saliendo nueve cabezas mas unas hidras, aquellos animales difíciles de encontrar pero hábiles para encontrarte. Las bestias se disponían a sacar sus cuerpos a la superficie y empezar con su propia masacre.

-¡la flecha en llamas!-le gritó Harry a Firenze, el centauro recordó que le había dicho en caso de problemas prendiera un flecha y la lanzara al agua. Rápidamente obedeció causando un efecto in imaginado, el agua se incendió por encima, obligando a los animales a volver al fondo, esta vez para no salir más, los mortífagos salieron rápidamente antes de morir calcinados.

Harry entonces dio por hecho su labor en Londres, esperando volver a ver la ciudad, desapareció entre el humo del incendio.


Francia…

Las diferentes bestias que llamó Voldemort estaban concentrando a las personas en el centro, al ser atacados por todos lados lo único que podían hacer era retroceder. La orden de merlín pronto chocó espaldas con los Weasley, los Potter y los demás magos que se habían unido a la lucha, todos peleaban a la par defendiéndose unos a los otros y los habitantes que quedaban en esos rumbos.

Los muchachos estaban haciendo un buen trabajo, habiendo puesto bajo resguardo a mas de las tres cuartas partes la población, magos de diversas edades estaban ayudando en eso. Al aparecer en la fortaleza, los demás los recibían, atendiendo las necesidades básicas como ropa o cobijas acogedoras para el frió, comida y atención medica.

Ariana estaba haciendo un gran trabajo con los heridos, los curaba con hechizos simples y estos les daban las gracias. Se iban contentos y despreocupados de "no morir por un cortada en el dedo" dijo un niño de 5 años. Cuando no estaba en la enfermería que habían acondicionado, estaba ayudando a varias alumnas a preparar comida, galletas, pastelitos, chocolate caliente. Algo con que entretener a los mas pequeños y al gusto de todos.

Los equipos de quidditch llegaban y se iban rápidamente, dejaban la carga para salir por más, no habían tenido problemas. Cuando llegaron especialmente a tiendas grandes a "asaltar" decían ellos entre si solo por diversión, los dueños les ayudaban a empacar las cosas al explicar que era para el bien de gente refugiada. Con gusto les daban todo, preferible a que los mortífagos lo destruyeran. También fueron a los hospitales, por medicinas y gasas, todo era útil en esos momentos.


2:39 a.m.

La lucha se había extendido ya poco más de dos horas y media, ambos bandos estaban agotados pero igualmente se les obligaba a pelear.

Voldemort dejó ir a más de sus bestias que no habían participado, dos quimeras. En cuanto la gente las vio salieron despavoridos corriendo hacia todos lados contrarios a los dos animales. Solo se tenían registros de una persona capaz de matar a una quimera, y esta murió después de agotamiento.

Harry buscó la fuente de tanto alboroto, eran más gritos de los normales, o eso creía, después de dos horas todo era posible. Su mirada quedó fija en dos criaturas temidas por la sociedad entera:

-ah, era eso-susurró para si como si fuera cualquier cosa

Se les acercó llamando la atención con la luz de su varita, las dos bestias de inmediato la vieron y se le fueron encima

-¡ahora se porque son tan peligrosas!-exclamó Hagrid

Las dos no perdieron tiempo en pensarlo, solo se lanzaron sobre su retador y por más que este se movía, ellas lo seguían sin detenerse, no lo dejaban respirar, solo lo seguían esperando alcanzarlo. Harry no estaba en condiciones de pelear con esas dos cosas durante horas, porque en las dos que habían pasado, ya había recibido un flechazo en el hombro, 27 hechizos aturdidores, 14 crucios, 7 imperios que nadie pudo llevar a cabo, y varios golpes en distintas zonas, sin contar que su duelo con voldemort estaba pendiente.

La oscuridad les impedía la vista a los dos feroces animales así que rápidamente ideó un plan:

Primeramente, con el movimiento de su brazo izquierdo apagó cualquier luz en dos cuadras a la redonda

-¡oye!-se escuchó la voz de Sirius en la oscuridad, todos los duelos habían parado, después se oyeron los feroces rugidos de león de estas dos bestias o eso pensaban todos a oscuras, se escuchó forcejeo por parte del fénix blanco, dos aullidos mas a lo lejos de lobos, un lamento de una quimera, un grito de dolor por parte del fénix blanco, este ultimo los hizo pensar que ese había sido el fin de aquella persona, porque después de eso era silencio total.

Las luces volvieron a las pocas lámparas que quedaban, las personas susurraron ¡lumus! Por la curiosidad de saber que era lo que había pasado y se sorprendieron de ver dos estatuas de piedra con forma de quimera y al fénix blanco de pie, recargándose sobre un poste cercano, con rasguños en brazos y piernas.

Rápidamente dos figuras de blanco se le acercaron para ayudarlo a sostenerse mientras susurraban entre si preocupados.

-por dios Harry ¿estas bien?-

-¡lo hiciste amigo, terminaste con dos quimeras!-

Harry no respondió, solo se limitó a asentir con la cabeza, mientras trataba de recuperar el aliento, mientras se recargaba ahora en los dos. No podía con su peso, esas quimeras dieron una batalla ardua y pensar que Voldemort era peor de duro, lo hizo caer sobre sus rodillas.

-¡Harry!-gritó Hermione solo para ellos, evitando decirlo para todos

Los demás veían con pena que estaba pasando, se estaba cumpliendo el ciclo, las quimeras habían muerto, pero los iba a seguir pronto el que había llevado a cabo la hazaña. Lily y James no sabían porque pero sentían una gran pena por la persona, no solo porque era alguien bueno, era algo mas. Regulus y Nicholas se mordía las uñas, ¡Harry!, los Potter los matarían si algo le pasaba. De la multitud, salió una de las personas que habían estado ayudando con las familias, una figura delgada, se les acercó a los tres, al mismo tiempo que los duelos reanudaban y la batalla reiniciaba.

-Harry-dijo Zack preocupado mientras buscaba algo en sus bolsillos, estaba desesperado de no hallarlo.

-podrían…de…jar…de decir…mi…nombre-dijo como pudo Harry reclamando hasta en sus minutos de decadencia, los demás rieron del comentario, nunca cambiaría.

Zack por fin encontró triunfal una botellita con contenido color verdoso, se la dio a Harry quien se la bebió sin protesta y pronto volvió algo de color a su cara

-me alegra saber que no morí envenenado en lugar de recuperar energía-dijo Harry mientras poco a poco se reincorporaba con ayuda de los demás –estaré bien, ustedes también tomen uno-dijo refiriéndose a la poción de energía –les hará falta, además, denle a los de la orden-

Teniendo miedo de dejar a Harry solo, hicieron caso a la decidida aura que desprendía el muchacho. Repartieron botes a los inseguros miembros que solo lo sostenían mas no los tomaban. Pero les sorprendió que nicholas y regulus lo hicieran con toda confianza terminando el contenido y empezando a atacar felizmente a diestra y siniestra. Confiaron en que esos dos siguieran de pie y no hubieran muerto así que bebieron el contenido sintiéndose demasiado bien.

-una poción perfecta-dijo Snape, solo si supiera que su alumno más odiado la había preparado hizo cruzar una sonrisa al rostro de Ron quien había escuchado las palabras.


45 minutos después… 4:00a.m.

La batalla se estaba extendiendo demasiado, el horizonte se pintaban ya con apenas visibles tonos rojizos, señal de que el sol quería volver a salir. Toda una noche peleando y aun faltaba lo peor; Voldemort al parecer no se había enterado que la balanza no estaba de su lado, mas bien que no estaba del lado de nadie, pero ahí la diferencia la hacia Harry.

El cielo se cubrió por lo que al principio parecieron varios pájaros algo feos, pero cuando empezaron a cantar no les quedó nada esa descripción, pues los pájaros cantaban bonito, pero eso animales hacían un sonido desgarrador que tumbó a mas de uno en sus rodillas.

-vienen a alegrarme el día-susurró para si Harry tratando de apuntarle a uno, pero sus cantos eran terribles, no mortales como los de las banshees pero eran igual de sombríos y entristecían demasiado. Un tigre blanco llegó hasta harry, muchos creyeron que lo atacaría devorando al fénix blanco de un bocado, pero el tigre pronto desapareció para sorpresa de todos, transformándose en un hermoso fénix, el cual empezó a cantar lo más fuerte que pudo.

-no será suficiente Hedwig-le susurró Harry –son demasiados-dijo con algo de miedo, lo que el joven no sabia era que no era un canto para ahuyentarlos, si no para traer a la caballería.

Dos fénix aparecieron encabezando a otro pequeño grupo de fénix pequeños, Harry miraba sorprendido que su fiel amiga Hedwig también había reunido compañeros. Earling y Fawkes dirigían a los demás, y juntos empezaron a entonar una melodiosa canción, que al mismo tiempo que apartaba a los Augureys, les inspiraban valor y fortaleza a los duelistas de buen corazón, algo malo para los mortífagos. Hedwig retomó el vuelo mientras los dirigía a ciertos puntos donde se estaban aglomerando los pájaros esos.

Harry seguía viendo con una felicidad aparente, como todos los fénix ayudaban en conjunto, pero algo hizo que esa felicidad se fuera tal y como vino. Un extraño dragón negro verdoso arremetió con el grupo de esas hermosas aves, el fuego no les hacía nada, pero los cuernos y escamas del dragón lastimaron a varios de ellos, que cayeron velozmente al suelo. Harry estupefacto veía como Earling caía rápidamente, un fénix tan viejo no sobreviviría a eso, y no podía darse el lujo de perderlo después de tanto tiempo.

Corrió lo mas que pudo en dirección a la caída del fénix, que ante la mirada aterrada de muchos, era al caudaloso río, pero el fénix blanco no se detuvo ni titubeó, el saltó al mismo tiempo que atrapaba al fénix. Solo es escuchaba el caudal y azotar contra las paredes que contenían semejante fiera natural. Una mano enguantada se alcanzó a ver por la orilla del puente, por un lugar donde no había protección, por donde el fénix blanco había saltado. Solo una mano estaba aferrada a la orilla para sostenerse.

Harry no podría sostenerse por más tiempo, el viento en su contra no lo ayudaba para nada, además tenía a earling totalmente inmóvil en su otro brazo, y era muy pesado. Una mano lo ayudó a subir, en ese momento no importaba quien era pero lo estaba ayudando, cuando estuvo un poco mas arriba pudo divisar una vieja mano, y al director Albus Dumbledore ayudándolo, sostenido por Sirius y Remus.

Cuando al fin estuvo arriba, tomó al fénix en ambos brazos, preocupado de que fuera demasiado tarde se quitó un guante mientras empezaba a acariciar el cuerpo frío del ave. Tenia que mantenerlo caliente si lo quería salvar, así que empezó a acariciarlo más y mas, de su mano desprendía pequeñas chispitas rojas, que le estaban dando calor a las personas cercanas, las cuales estaban muy sorprendidas de ese poder que desprendía aquella persona. Unos minutos después, se encontró lleno de los fénix que estaban volando hacia unos momentos, era un gran cuadro.

Una persona de las muchas que pasaba por ahí, de casualidad traía una cámara, bueno, no tanta casualidad pues era una reportera que había puesto a su familia a salvo y ahora buscaba la gran historia, tomando fotos de los grandes acontecimientos y anotando lo que veía dictando a su pluma mágica. Alzó su cámara mientras describía el momento y tomaba una foto del fénix blanco rodeado de más fénix.

Earling empezó a moverse poco y cantar una suave nota, haciéndole saber a las personas que estaba bien, las cuales sonrieron volviendo a sus duelos.

-lo hiciste bien amigo-le susurró Harry al fénix mientras lo depositaba en brazos de Neville para que se lo llevara, con estrictas ordenes de ponerlo en una chimenea encendida.


Harry regresó su mirada al cielo donde seguía volando el dragón, esto no se quedaría así. Buscó con la mirada un lugar perfecto para atacar, pero la bestia estaba demasiado lejos. Un ligero peso en su hombro le dio una gran sonrisa, su fénix estaba ahí, con una mirada de apoyo, y de repente empezó a brillar emprendiendo vuelo al cielo, donde después de un gran destello, el fénix no estaba, pero si había un gran dragón blanco, algo parecido al galés verde, pero obviamente blanco, además de tener una piel lisa y brillosa, con dos cuernos en su cabeza. Harry se le acercó dándole ordenes, diciendo que hiciera descender a la bestia y el haría el resto.

Emprendió vuelo llamando la atención del otro dragón entre rugidos, y el otro que estaba cerca, se fue en picada atacarlo, Hedwig lo evadió con facilidad haciendo al otro chocar con el suelo violentamente y rugir aun mas, empezó a lanzar fuego a nivel del piso, haciendo a todos correr, excepto al fénix blanco quien se vio envuelto en llamas por un momento y luego emergió de ellas sin quemadura aparente. Con un movimiento de su mano apresó al dragón negro con cadenas, y luego lo desapareció, quitándose un peso de encima.


6:00 a.m.

El sol ya estaba en su totalidad en el cielo, con feroces rayos que iluminaban a todos permitiendo saber con quien peleaba quien o contra que.

Mansión Riddle…

Un confiado Lord Voldemort estaba irradiando malas vibras al escuchar los informes de sus mortífagos, no podía creer que en ese momento ellos fueran perdiendo, no quería que ese día fuera recordado como aquel en el que casi pierde, quería ¡QUE ESE DIA FUERA RECORDADO POR LAS ATROCIDADES COMETIDAS! No estaba en lo absoluto contento, tan enfadado estaba, que asesinó al mortífago portador de malas noticias.

Buscó su varita y se puso su capa negra con destellos verdosos, desapareciendo del acto de su casa, para intervenir en el final…


La lluvia se hizo presente una vez mas en este día, solo que arreciaba con tremenda furia sobre los magos que seguían peleando, se escuchaba el azotar de las gruesas gotas en el pavimento, al mismo tiempo que aire las ondeaba. Un rayo verde que cayó en el suelo, cerca de donde se llevaban la mayoría de los últimos duelos, fue la presentación y llegada de Lord Voldemort a la lucha.

Dumbledore salió de entre la multitud que en estos momentos se había quedado congelada, pues sabían que la mitad de la guerra ya estaba acabada, era un punto para el bando de los buenos, o los que estaban del lado del fénix blanco. Pero sabían que la otra mitad y más importante ya estaba a punto de comenzar. Ahora dejaban sus destinos en las manos de un viejo mago…

Albus dumbledore sabia que el era la ultima esperanza en estos momentos para todo el mundo, el había tomado el relevo por Harry, pues había sido decisión de la mayoría, o mejor dicho de todos, que el muchacho no interviniera en esto. Aunque la profecía decía que Harry seria el que tenia que vencer sobre Voldemort o viceversa para cumplirse este destino, habían comprobado muchas veces que el destino no estaba escrito en esferas de cristal o antiguos pergaminos, además de las acciones y caminos que tomamos en nuestras vidas. Era hora de empezar con el ultimo duelo por la humanidad en su totalidad, aunque los muggles no supieran lo que pasaba, peleaban por el mundo entero.

Los dos contrincantes empezaron a caminar en círculos a buena distancia uno de otro, apretando la varita con al mano, sosteniéndola con firmeza y recordando los mas de1000 hechizos aprendidos por la practica y la edad. Recordando por lo que peleaban, por lo que querían ganar, Voldemort lanzó el primer hechizo del final…

avada kedavra!- el Lord iba con todo, no se dejaría vencer, no después de todo lo pasado en los últimos años, sus constantes derrotas por la orden del fénix así como su declive ante un niño de poco mas de un año. Tenía que limpiar su nombre y volverlo de nuevo algo que fuera atemorizante con solo decirlo y si para eso tenia que asesinar al mejor mago de esta época, no había inconveniente. Una sonrisa malvada enmarcó su rostro, pero pronto volvió a la concentración cuando su presa esquivó esta

Inflenmen!-gritó Dumbledore contra Voldemort, un gran pilar de fuego se dirigió a su adversario, como si fuera agua saliendo de una manguera, Voldemort convocó un gran escudo que se expandió varios metros de altura y unos cuantos de largo. Antes de dejar a su adversario respirar, Dumbledore lanzó otro hechizo -¡sondius!-grandes ondas expansivas salieron de su varita y cada vez se hacían mas grandes, arrasando con todo lo que había entre el y voldemort, el pavimento se cuarteó formando grandes grietas que hicieron difícil el caminar por ahí, una banca que por milagro quedaba de pie después de lo que había pasado, se convirtió en astillas e increíblemente, Voldemort cayó hacia atrás.

Albus sabia que no eran sus mejores tiempos, a su edad, solo podía mantener un duelo con ese potencial por unos minutos, así que solo duraría eso, ya fuera que lo ganara o no. Pero por eso atacaba con todo desde el principio, quería terminar con eso antes de que voldemort empezara a pelear de verdad y todo terminara demasiado rápido. El lord se levantó con la furia saltando por sus ojos en dirección a dumbledore mientras mandaba grandes rocas que estaban esparcidas de su lado, levitando a gran velocidad contra el viejo.

Harry observaba con gran preocupación lo que pasaba, el intervendría claro que si, pero no era su intención apartar a Dumbledore de un duelo que el también esperaba, aunque seria algo de gran facilidad, sabia lo que se sentía que lo quisieran apartar de un evento de esa magnitud. Observaba cada movimiento de la lucha, al igual que las demás personas de las cuales la mayoría estaba preocupada por el director, otros muchos no se perderían la pelea de todos los tiempos, inclusive la reportera que había dado con el lugar, estaba escondida tras varios escombros de edificios que se habían venido abajo y tomaba fotos a todas las personas y lo que pasaba, narraba todo lo que veía a lujo de detalle. Llevaba un gran libro escrito de todos los duelos que observaba, sabia los nombres de varios de los presentes y hacia una descripción extendida de cada uno.

-¡bombarda!-gritó Dumbledore a las piedras que venían hacia el con la amenazante velocidad de aplastarlo, convirtiéndolas en polvo completamente formando una gran nube que impedía la visibilidad de cualquiera.

-¡imperius!-gritó en esta vez Voldemort en dirección al indefenso director que fue tomado por detrás por dos leales mortífagos del Lord, Bellatrix y Barty Jr. lo sostenían fuertemente a pesar del forcejeo del anciano. Harry volteó cuando escuchó la maldición, pero solo vio el rayo impactar sobre un cuerpo. Voldemort reía con grandes y maléficas carcajadas que le helaron la sangre a más de uno.

Harry salió de su duelo con 3 boggarts los cuales solo estaban convertidos en grandes masas negras. Al ver al fénix blanco dirigirse a parar ese duelo, muchos suspiraron aliviados aunque otros se congelaron, mientras decían plegarias para que todo resultara bien. Los dos mortífagos que antes sostenían al director para impedirle moverse se habían retirado cuando notaron que su amo tenían el control de la situación. Dumbledore tenían la cabeza caída hacia adelante, los brazos colgaban flácidos a ambos lados pero de repente se reincorporó ante la risa malvada de quien movía la varita con habilidad, siendo ahora el titiritero de Albus.

Harry paró en seco al ver como el cuerpo de su director estaba en su dirección apuntándole con la varita. Voldemort sonrió al ver a otra persona que esperaba esa noche el "famoso" fénix blanco, después de todo, ya había frustrado varias veces sus planes y ahora tendría que pagar las consecuencias.

-¡bienvenido!-gritó con sorna Lord Voldemort -¡a la capital de mi nuevo gobierno!-movió su varita haciendo a Dumbledore aplaudir ante su ultimo comentario, muchos de la orden estuvieron a punto de lanzar miles de maldiciones al maldito mago oscuro. La periodista supo que aquí empezaba lo que muchos llamarían como "el fin", sacó algo que guardaba para el final, una cámara de video muggle que funcionaba con magia, que para su desgracia solo podía gravar dos horas y media pues había olvidado gran parte del equipo dentro de su casa, la cual ahora era escombros.

Un hombre tomó por el hombro a la periodista y esta creyó que era su fin, que un mortífago lo había atrapado y que ya estaba apuntándole con la varita, pero no era así, era un hombre de avanzada edad del cual ya había escrito y había identificado con Nicholas Flammel, el "gran alquimista"

-¿problemas con la cámara?-preguntó el anciano, a la periodista no supo que decir y menos cuando el anciano ondeó su varita mientras tocaba la cámara la cual brilló por unos segundos, y cuando la luz cesó no había cambio aparente pero nicholas habló de nuevo –ahora podrás grabar todo lo que quieras sin limite de tiempo-estaba sonriendo ampliamente -¿ves a la persona de allá?- le preguntó el anciano a la periodista, se refería al fénix blanco –graba todo lo que puedas de el, por favor y si no fuera mucho pedir…te pagaré por un video de todo esto-

Era algo increíble que le pidiera que documentara este acontecimiento, ella esperaba algo así para una gran documental que llevaba casando por varios años. Lo admitía, era joven pero la edad nunca tuvo nada que ver así que se arrastró por debajo de la lluvia de rayos como soldado por debajo de una barda y magistralmente empezó a grabar las palabras del lord y del fénix blanco.

-tu serás la segunda víctima esta noche-le dijo Voldemort al fénix blanco quien levantó su varita, pero Dumbledore caminó obligado poniéndose de barrera. Harry suspiró fuertemente antes de apretar sus puños, tenia que sacar a Dumbledore de todo esto antes de que algo malo pasara. Empezó a caminar hacia su director en su único intento de poder arreglar este desastre.

"al parecer el fénix blanco…en un intento desesperado de salvar al gran mago Albus Dumbledore del imperius sostenido por…Lord Voldemort"….-estas eran palabras de la reportera que ahora esta tras un arbusto de medio metro de alto, como si no se pudiera ver.

Llegó hasta estar a dos metros de su director, asegurándose de que Voldemort no le jugara bajo y lo atacara aunque el lord se veía interesado en el patético intento de liberar a alguien del imperius aplicado por el, observaba los movimientos de la persona pues sabia que no se atrevería a atacar al anciano. Harry se acercó aun más ante la mirada sorprendida de la orden del fénix, la orden de Merlín, la curiosa reportera y los demás.

"no se si el fénix blanco quiera acabar con su vida o tiene algún as bajo la manga"…-la reportera se mordía la uña de uno de los dedos de la mano izquierda

La capucha impedía al controlado Dumbledore mirar la cara de la persona que estaba a medio metro de el, se alcanzaba a ver su barbilla y mejillas, dándole a saber que era una persona de tes blanca, rogaba con toda su alma que se alejara pues no quería herir a nadie a causa de Voldemort y no podía liberarse de la maldición. Una sombra producida por una nube en el cielo cubría los ojos de esta misteriosa persona que al director le daba confianza, algo en su interior rogaba que ni siquiera lo tocara con un hechizo, como si fuera a atacar a su propia familia. Las nubes se movieron un poco, en especial las que tapaban el sol que ya había salido por completo siendo las 7:00 a.m., el rayo tomó camino y se reflejó en un par de ojos verdes solo visibles para el hombre que esta a medio metro de la persona.

¡No era posible! ¡No podía ser cierto! ¿Cuántas sorpresas mas? Una vez más había superado sus expectativas sobre las cosas raras que envolvían al misterioso muchacho, creyó haber llegado al límite al saber que tenia el mismo poder que Voldemort, pero no contaba con esta ultima sorpresita. Ya no sabia si estaba paralizado o por el mismo imperius de Voldemort, solo sabía que lo que había visto no era un espejismo o truco de su mente, pues algo en su interior ya sospechaba algo. Pasara lo que pasara, así se acabara el mundo Harry una vez le dijo: "no me lo perdería por nada", esas palabras ahora se le hacían tan lejanas, el siempre cumplía sus promesas y ahora lo tenía mas presente que nunca. De las miles de cosas que había visto en su vida, desde descubrimientos del siglo hasta milagros de vida, ahora sabía que nunca terminaría de sorprenderse de lo que vendría, la prueba viviente estaba frente a el, su alumno que ayudó a formar en carácter y habilidad estaba frente a el, el heredero de merlín estaba frente a el, ¡Harry Potter estaba frente a el!

El muchacho sonrió al ver el lío de pensamientos en su director, y como este empezó a concentrar su poder en deshacerse del control de Voldemort. Se hizo unos pasas hacia atrás para darle espacio de su gran acto, la reportera empezó a correr al saber que no vendría nada bueno al ver que voldemort movía su varita ferozmente pues estaba perdiendo el controlo sobre Albus Dumbledore.

Un aura azul empezó a surgir del interior del mago y este empezó a recobrar sus movimientos a su propia voluntad, voldemort se esforzaba por que eso no sucediera y miró a la otra persona que había hecho algo para del anciano surgiera esa increíble fuera. La ira consumía a Voldemort al observar que el fénix blanco sonreía ampliamente, soltó la conexión del imperius y lanzó un Avada Kedavra a la persona por la cual había perdido esa fuerza sobre el director, pero esta solo se movió para dejar impactar la maldición en una pared.

-¡nadie juega con el lord!-gritó furioso mientras ráfagas de viento empezaban a levantar tierra y pequeñas rocas. Dumbledore por su parte, acabó con el poder que había reservado para Voldemort al liberarse del imperius y ahora se encontraba de rodillas en suelo, siendo ayudado por su hermano y nicholas los cuales sabían que el relevo había entrado en acción, Harry miraba fijamente a Voldemort y sostenía su varita con fuerza.

Dumbledore levantó la mirada a sus acompañantes preocupados.

-¿ustedes lo sabían?-se encogieron de hombros con una mirada nerviosa -¡es sorprendente!-hizo un intento de liberarse de los brazos que lo sostenían para seguir peleando contra voldemort, pero la debilidad ya lo había alcanzado.

-¡tu estas loco si quieres volver allá!-le reprimió Aberforth

-tengo que ayudarlo-preocupado por su alumno, Dumbledore peleaba con sus dos amigos

-creo que ya te has dado cuenta a lo largo de esto, que el es quien menos necesita ayuda; ya viste su poder-dijo nicholas pasando uno de los brazos de albus por arriba de su cuello al mismo tiempo que Abeforth

-¡no puedo dejarlo solo, no me podría perdonar que le pasara algo!-

-nosotros también pensamos lo mismo-expresó con cierto tono de tristeza su hermano –pero su voluntad es muy fuerte y nos impidió hacer cualquier cosa; esto es lo que el quiere así que solo respetamos sus decisiones-


Los tres se quedaron observando el intercambio de palabras de Voldemort con el muchacho, aunque Harry no contestaba a sus insultos y demás

-tu no eres adversario para mi-dijo siseante el Lord –pero será entretenido que cuando te mate, descubrir quien esta detrás de esa capa-rió maléficamente mientras empezaba a lanzar rayos rojos

"7:15 a.m., aquí estoy, arrastrándome de nuevo entre los escombros, aunque la luz me pone al descubierto, pero no dejaré nada sin documentar, el fénix blanco gran héroe de Francia contra el malvado de esta historia ¡rayos! Lo siento, un rayo me pasó rozando"- la reportera estaba cada vez mas cerca de la acción

Harry convocó un gran escudo con el pensamiento "aquí empieza la verdadera lucha", los hechizos rebotaron hacia distintas direcciones, y el se dispuso a atacar con todo antes que Voldemort empezara a pelear en serio. Observó que detrás de Voldemort había un gran árbol todavía de pie, lanzó un rayo en esa dirección y las ramas de este empezaron a moverse con forma de látigos hacia Voldemort, una logró su cometido y lo sujetó de un brazo mientras empezaba a jalarlo, pero este rápidamente con la varita la cortó,

-¿¡eso es todo!?-con burla en su voz, empezó a caminar mas cerca del contrincante -¿quieres que te enseñe lo que es el verdadero poder?-levantó sus brazos en dirección al cielo, empezó a conjurar algo que tenía que ver con las sombras, y del suelo emergieron tres pilares negros formados por la oscuridad, una vez que estaban completos, estos se volvieron de piedra quedando totalmente de negro. Los tres empezaron a emanar una energía extraña que se convirtió en una enorme bola de energía oscura, la cual ascendió al cielo donde se puso frente al sol, oscureciendo las calles del mundo como un eclipse.

La oscuridad gobernó en la ciudad, todos se sorprendieron de tal acto y un escalofrió los recorrió por igual. Harry sabia que eso no había sido magia ordinaria, al contrario, era como lo que el hacia en veces, Voldemort había descubierto parte del secreto de Merlín y ahora lo estaba utilizando en su contra.

-¡estos son indestructibles!-dijo con malicia mientras señalaba los tres monumentales pilares, Voldemort había revelado su ultimo truco, había sido capaz de oscurecer el cielo y eso le daba un ventaja. Los eclipses incrementan el poder en todo aquel que practique la magia oscura y el no era la excepción, reía a grandes carcajadas mientras observaba los rostros aterrados de todos los duelistas. Los mortífagos ya cantaban victoria y celebraban en el triunfo.


Harry debatía en su mente, debía hacer lo mismo para contrarrestar el efecto que le daba la ventaja a Voldemort, pero había algo mas bajo este truco de magia barata. El oscurecer el sol no era algo que se viera todos los días y sabía la razón, Voldemort puso su alma en esos tres pilares, literalmente, pues a cambio de un gran truco como ese debía haber un pago. Al convocar las tinieblas, debías ofrecer tu alma a cambio si el truco fallaba tu alma pagaba el precio, lo mismo sería con la luz.

Imitando los movimientos de su enemigo, Harry hizo lo mismo, solo que convocando la luz, tres pilares mas salieron del suelo de color blanco, a lado de cada uno de los negros, un rayo hizo que el sol quedara mitad negro y mitad blanco, mitad oscuridad y mitad luz. El miedo embargaba a enemigos y amigos por igual, pues el jugar con este tipo de eventos no era bueno. Lord Voldemort veía que su grandioso truco era imitado con tanta facilidad como si cualquiera de los presentes pudiera hacerlo.

-¿¡Sabes en que te has metido!?-gritó con furia el lord – ¡ahora será por habilidad, el primero que derribe los pilares del otro será el ganador!-furioso por tener que llegar a esas alturas, ya se preparaba, Harry sabía con lo que estaba jugando, debía destruir los pilares de Voldemort antes de que este hiciera lo contrario o no quedaría nada de el en este mundo.

Las palabras llegaron a los oídos de todas las personas presentes, ahora solo dependía de quien defendía mejor su causa, el destino solo estaba en manos de ese duelo y de la persona victoriosa. Dumbledore palideció hasta el punto de acercarse a Harry a pedir explicaciones, pero no pudo pasar del primer pilar, pues había un escudo invisible que impedía el paso, no había sido convocado por nadie, solo era que no podía haber seis pilares de ese tipo en un mismo tiempo así que el destino ordenaba la destrucción de tres de un bando, nadie podía acercarse hasta que eso hubiera acabado, y dumbledore sintió como su alma se rompía en pedazos, al no poder sacar a Harry de esto, ¡no debía estar ahí! ¡No!

-¿Qué crees que haces?-le dijo el director desde el otro lado del escudo -¿Por qué arriesgarte así?-no obtuvo respuesta mas que una sonrisa confiada y calida de su alumno, el director golpeaba el campo imperturbable que lo separaba del que debía ser su lugar, pero ni siquiera hizo daño alguno.


El duelo empezó con una llamarada de fuego que rodeó ferozmente un pilar blanco, Voldemort no estaba dispuesto a perder después de arriesgar su alma en esto, carbonizaría el primer objetivo. El calor se podía sentir dentro y fuera del campo como el mismísimo infierno, entonces el fénix blanco actuó y un gran chorro de agua apagó las llamas, mojando a Voldemort de paso.

-¿Qué creíste, me voy a quedar aquí esperando a que destruyas mis tres pilares?-dijo el fénix blanco, su voz había sido escuchada por unos cuantos pero aun así no parecía la de Harry, la escondía detrás de cierto tono de superioridad y sabiduría pero la altanería era igual a el. Voldemort empezó a especular sobre quien era pero eso no importaba por el momento, primero los pilares. Empezaron a atacarse con diversos rayos, la mayoría maldiciones, pero estas solo daban en los pilares los cuales no tenían rasguño alguno.

Voldemort y el fénix blanco estaban a tres metros uno del otro recibiendo y mandando hechizos, se habían acercado inconcientemente y ahora no podían esquivar hechizos con facilidad recibiendo la mayoría. Un choque de dos explosiones dentro de del circulo de duelo hizo a los contrincantes salir disparados hacia atrás. Voldemort chocó contra el campo de fuerza fuertemente y cayó al suelo. Harry se quitaba el guante pues este se había quemado casi por completo con algunas heridas en su mano. Los dos se levantaron rápidamente pero en lugar de atacarse, cada uno empezó a imprimir su poder contra un pilar.


La fortaleza…

Había miles de personas en este lugar, las cuales estaban reunidas en grupo con sus familias y amigos. Ya habían preguntado de todos a esas personas que los llevaban y traían, que los habían atendido y les habían dado de comer, ahora solo estaban a la espera de un milagro, y de que el fénix blanco ganara.

Aparecieron Ron y Hermione bajándose la capucha, sus rostros se veían cansados y con algo de sueño pero aun así seguirían peleando. Ariana los encontró en la entrada tomando un respiro y se acercó a ellos

-¿Cómo va todo allá afuera?-preguntó algo preocupada con una bandeja de galletas en las manos

-es horrible-respondió Ron –todo es un caos, la mitad de la ciudad esta destruida y las criaturas no dejan de salir de quien sabe donde-

-¿han visto a Harry?-

-si-dijo Hermione mientras se recogía el pelo en una cola –ha estado peleando desde el principio-los tres se miraron preocupados por eso, pero ellos no sabían que ya estaba peleando con Voldemort.


Gastar todo su poder en un maldito pilar no era una opción, después de todo eran tres y no podría con los demás si hacia eso. Voldemort parecía no tener problema con hacerlo así que Harry soltó el hechizo que disparaba al pilar para distraer a Voldemort y funcionó mientras le enviaba una maldición. El mago tenebroso se molestó demasiado mandando un grandísimo hechizo aturdidor que no dio en blanco, pero si dio en su pilar haciendo a Harry sonreír, lo había sobrecargado de magia lo suficiente para terminar con el así que lanzó un Bombarda muy potente al pilar negro el cual fue destruido como si fuera de vidrio ante los ojos de Voldemort.

Como consecuencia el lord sintió como una parte de su alma se iba y cayó al suelo de rodillas seguido por los vítores de la orden y demás. Harry sin perder tiempo antes de que voldemort se recuperara empezó con el segundo mientras notaba que el sol ahora era tres cuartas parte luz y una oscuridad.

Lord Voldemort se encontraba como ido recargado a un pilar, ¿Cómo podía estar perdiendo? Su gran plan el cual estudió por meses y meses antes de declarar la guerra, había sido fácilmente imitado y ahora lo estaban destruyendo, por primera vez en su vida sentía miedo de solo pensar que su alma seria destruida en miles de pedazos los cuales nunca volvería a estar unidos dando fin a su existencia, era algo muy malo. Se preguntaba quien era la otra persona con la que peleaba con tanto vigor, como si lo odiara, pero no recordaba haber conocido a alguien con ese gran poder, seguro lo recordaría. Veía como el fénix blanco ya estaba en su segundo pilar con gran empeño haciéndole daño, no podía permitirlo y perder ante alguien de quien ni siquiera sabia su nombre, era algo tonto pelear contra alguien anónimo, pero anónimo o no nunca se dejaría vencer, tantos años a la sombra de Harry Potter para perder contra este sujeto, ahora que lo pensaba por ahí, su joven contrincante no se había aparecido, quizás había sido encerrado por sus padres para protegerlo pero también lo mataría, tenia que asesinar a quien ocasionó que el mundo perdiera miedo de su nombre, a quien le había quitado la fama con solo un año de edad.

Se reincorporó con tremenda furia en contra de su adversario, soltando un grito macabro y desprendiendo gran cantidad de magia negra por cada poro de su cuerpo, la explosión fue lo suficientemente fuerte para pulverizar otro pilar. Gritos ahogados así como el oscurecimiento de nuevo del sol en esa cuarta parte que había perdido fueron uno de los hechos más impactantes, después de ver como el fénix blanco caía con inmenso dolor. Voldemort sonrió complacido.

¡El primer pilar blanco era polvo! ¡No podía ser! Sintió como un pedazo de su alma se desvanecía al igual que buena parte de su poder. El dolor era inmenso y ahora no sabia donde estaba su varita, en la nube de polvo blanca apareció Voldemort riendo.

-¿creíste que me derrotarían así de fácil?-pisó la mano del fénix blanco el cual ahogó el grito de dolor mientras que sin varita convocaba un hechizo aturdidor para alejar a Voldemort.

Del otro lado del escudo varias personas sintieron como el color de su rostro se les iba hasta los pies, no duraron mucho con la sonrisa que apoyaba al fénix blanco en la destrucción del primer pilar negro, y ahora sentía que las cosas estaban mas peligrosas. Los duelos se volvieron a emprender después de presenciar el acto, pero el sentimiento de preocupación no se iba. Ya solo quedaban mortífagos contra magos, pero los primeros superaban en número poniendo difícil todo. Dumbledore se había unido a los duelos, pero su vista no se alejaba del duelo de Harry, veía con preocupación como las cosas estaban parejas de nuevo, aunque también estaba sorprendido por el poder de un muchacho de 16 años.


9:00 a.m.

Los ataques entre Voldemort y Harry disminuían considerablemente al paso de los minutos, cuando no se atacaban uno a otro, se concentraban en los pilares. Buscaban en cada molécula de su cuerpo apoyo y magia, exprimiendo todo su poder en derrotar al otro, pero ya era mucho. Voldemort había llegado fresco como lechuga al combate pues no había intervenido para nada pero no se podía decir lo mismo del fénix blanco. Harry había estado luchando desde que todo dio comienzo y por eso no lograba destruir rápidamente los pilares, si no hubiera intervenido al igual que Voldemort, con un solo movimiento de su mano hubiera acaba con los tres monumentos, pero no estaba al máximo nivel para hacerlo y por ello el mago tenebroso estaba confiado.

El sueño, el descanso y muchas otras cosas repercutían en su desempeño en el duelo, cada segundo combatía el mal con menos fuerza pues extraordinariamente no sabía de donde sacaba tanto. Después de destruir un puente, pelear contra todo tipo de criaturas incluidas las quimeras muchos pensaban que era un milagro que se mantuviera de pie, inclusive el. Los duelos también habían bajado de ritmo, empezando a haber heridos pues los magos ya no se movían con tanta vitalidad como al principio y los hechizos daban en el blanco. Ya se escondían tras los escombros para mandar ataques pues no podía arriesgarse a seguir así.

Grande fue el susto y la sorpresa cuando el fénix blanco dejó de atacar el pilar del adversario dejando caer la varita y recargándose contra el pilar. El mas grande héroe que muchos habían visto estaba en extremo agotado y no podía continuar, respiraba con algo de dificultad mientras pensaba una forma rápida de acabar con todo. Voldemort reía mientras seguía dañando el pilar blanco, diciendo demasiadas cosas a su contrincante el cual había resbalado hasta el piso quedando sentado frente al pilar.

-¡Que débil!-gritó con sorno –fuiste un tonto al creer que podías vencer a Lord Voldemort-

Harry solo veía que voldemort movía la boca mas no escuchaba nada, no quería, pero al dirigir su mirada hacía afuera del escudo y encontrarse con las miradas furiosas de Nicholas y Regulus intuyó que no era nada bueno lo que decía, volvió su mirada al mago tenebroso y este ahora reía ante los intentos desesperados de Dumbledore por entrar al campo de batalla, pero entonces Harry reunió su fuerza, se había prometido así mismo y a los demás que no dejaría que Voldemort ganara, no era una des sus opciones. Se levantó algo tambaleante mientras pudo escuchar.

-¡no eres rival para mí!-

Juntó su energía en la mano y luego las transfirió a su varita la cual golpeó delicadamente contra el pilar produciendo una gran luz, muchos creyeron que había destruido semejante complejo, pero este seguía de pie, intacto, provocando más las bufonadas de Voldemort. Un ruido parecido a un crack se escuchó, una grieta atravesó la base del pilar causando su derrumbe y completa pulverización.

El sol a tres cuartas partes de luz volvió como los gritos más fuertes de los magos. Todos rugieron como uno solo armándose de valor para salir de nuevo a luchar cuerpo a cuerpo con vital alegría y Voldemort se retorcía en el suelo.

-tu exceso de confianza te ha causado muchas veces tu perdición Riddle-dijo Harry mientras se acercaba tranquilamente hasta estar a un metro de su viejo enemigo –creí que habías dicho que ya no me subestimabas-

La voz de Harry era al misma de siempre pero al parecer Voldemort no se había dado cuenta, solo estaba preocupado porque otro de sus pilares había desaparecido dejándolo al borde de la muerte. Si bien si escuchó las palabras, no le prestó mucha atención, se levantó como si nada hubiera pasado e hizo lo mismo que el anterior. Destruyó el pilar blanco que ya estaba al borde de la desaparición. Parecía que todo llevaba una secuencia, cuando un pilar negro era destruido, también le seguía uno blanco, dejando las cosas parejas, pero el siguiente pilar destruido no seria uno negro, eso pensaba voldemort, primero destruiría el del adversario.


Si la tensión de las brujas y magos que dependían de la victoria de uno de esos dos contrincantes se pudiera medir en la escala de del 1 al 10, la calificación sería de 100. Creían que todo era un vil juego, pues cuando regresaba un poco la tranquilidad, esta se esfumaba unos segundos después y ahora las cosas se ponían peor. Un pilar de cada lado, se limitaba al que pudiera explotar su poder mas rápido para acabar con tantas horas de sufrimiento y desesperación. Todos estaban igual de pálidos debido al conjunto de emociones que se aglomeraban en sus cabezas en tan solo minutos. Una línea delgada separaba al bien del mal, a la victoria de la derrota, al fénix blanco de voldemort. Caminaban en círculos dispuestos a seguir peleando pero esta vez, el fénix blanco tenía un arma secreta.

Voldemort disparó su hechizo mas potente y su preferido el "avada kedavra" pero el fénix blanco se defendió con un simple expelliarmus y pasó algo que Voldemort no esperaba y que muchos nunca habían presenciado. Los dos rayos se unieron mediante una conexión, Voldemort estaba extrañado de tal reacción de su varita pues solo en una ocasión había pasado algo similar y fue contra…

Atando cabos su mente trabajó a mil por hora, no podía ser que quien le estuviera dando problemas fuera la misma persona de siempre, no podía creer que estaba a punto de perder como lo había dicho la profecía, ¡no era el! Se negaba a creerlo, necesitaba pruebas, pero para su sorpresa, algo le decía que si podía ser.

Dumbledore admiraba lo que una vez Harry le había contado, esa conexión entre su varita y la de Voldemort, era una potencia encerrada en el punto medio de los dos hechizos, alrededor se formaba una gran burbuja con distintos colores. Sirius miraba anonadado eso, había escuchado hablar de ese acontecimiento sobre una persona, pero la simple idea de que su ahijado fuera el fénix blanco lo hizo sonreír como si estuviera loco, no era, seguro no era.


Voldemort aumentaba el poder del hechizo conforme pasaban los segundos, tenía que destruir a quien quiera que fuera la otra persona, no sacaría conclusiones de una idea tan tonta como esa.

"Esto es algo que nunca había visto en mi vida, veo como el bien y el mal se enfrentan cara a cara, esta es la ultima oportunidad de ganar o perder esta batalla; pues este será en mi opinión "el ultimo hechizo"… la periodista estaba muy cerca de todo y nunca había dejado de grabar semejante duelo jamás presenciado. Esto pasaría a la historia.

La gran bola de energía que se formaba donde chocaban ambos hechizos de pronto iba hacia Voldemort pero también regresaba para el fénix blanco, el soltar el hechizo significaba liberar una gran energía que podía acabar con cualquiera de los dos pilares, no importaba cual estuviera mas dañado, la fuerza seria tan grande que el hechizo debía acertar ya fuera en Voldemort o en el fénix blanco. Arriesgaban a que los dos fueran simultáneamente destruidos y así desaparecerían ambos, pero Voldemort no estaba dispuesto a permitirlo pues se iría su victoria en ellos, además de su alma y su reputación como mago tenebroso.

Podía soltar la conexión pues a el no le importaba que su pilar blanco fuera destruido, el había expresado claramente que de llegar a una situación así, no le importaba que su vida se fuera en ello con tal de que no ganara Voldemort. Les había prometido acabar con el Lord pasara lo que pasara si para eso tenia que morir lo haría. Sabía que fuera del domo de energía varias personas ya estaban demasiado preocupadas por lo que pasaría, había llegado al punto donde la decisión era suya, y todos ellos sabían que desde antes ya la había tomado.

Voldemort en un último intento de que la esfera de energía chocara contra el fénix blanco empezó a reunir lo último que quedaba de su poder y lo mandó a través de su varita. Una gran ráfaga de viento lo acompañó y Harry pensó que sería algo bueno que Voldemort supiera quien lo había derrotado. Dejó que el viento le bajara la capucha, dejando ver su rostro.

Voldemort lo miró sorprendido al mismo tiempo que tartamudeaba cosas sin sentido, Dumbledore empezó a golpear cada vez mas fuerte el campo de fuerza.

Nicholas sonrió con melancolía mientras una lagrima cruzaba su mejilla.

Regulus no pudo evitar caer de rodillas al saber lo que tramaba el joven mago.

Sirius palideció hasta quedar tan trasparente como un fantasma.

James dejó caer la varita sorprendido y aterrado mientras atrapaba a su esposa a la cual las piernas le habían cedido y ahora tenía ambas manos en el corazón. Gritos ahogados de varios miembros de la orden se escucharon al igual que de mortífagos y de la reportera la cual omitió decir el nombre de la persona que veía, volteando su cámara completamente hacia Voldemort,

Decidido a dar fin a aquel día que había comenzado un 31 de octubre de 1981 en el 31 de diciembre de 1996-1997 rompió la conexión ante la mirada de horror de todos...


Simultáneamente la gran bomba de poder explotó arrasando con los pilares que se hicieron añicos en dos segundos, el escudo había desaparecido y la onda expansiva fue más fuerte de lo esperado. Se extendió mas allá del circulo de duelo con tanta fuerza que hizo volar a los magos a 100 metros a la redonda unos metros, los escombros fueron levantados como simples plumas y los pocos edificios que quedaban en pie cedieron haciendo a las personas correr hacia todos lados; cristales de hogares y hospitales tronaron con tanta fuerza como la de un rayo, las barreras que detenían el río se cuartearon mientras el agua empezaba a inundar las calles; el solo se pintó de un tono rojizo como el del atardecer siendo las 9:48 a.m..

Se incorporaban poco a poco después de esa ráfaga de poder, miraron a su alrededor y parecía como si una bomba atómica hubiera explotado en el lugar. James tomó fuertemente a Lily de la mano mientras la ayudaba a levantarse y con una expresión indescriptible comenzaba a buscar a alguien que había perdido de vista.

Dos nubes se elevaron entre el polvo gris de los edificios, una negra y una blanca, indicando que ya no había pilar existente de nadie en esos momentos. Lily empezaba a sollozar mientras trataba de hacerse paso entre las rocas, saltando postes, teniendo cuidado con los vidrios y el agua; tenia que llegar, no podía ser que todo hubiera acabado ahí. Las dos nubes fueron absorbidas por un viento que las elevó a un mas hasta llegar al sol, donde este volvía a su tono normal. El agua les llegaba hasta poco más arriba de los tobillos pero aun así siguieron corriendo entre los escombros, una ráfaga mas disipó la densa capa de polvo, dejando ver algo desgarrador.

No había mas pilares, no había mas oscuridad, ¡pero no había mas! El pedazo de calle donde se había llevado a cabo semejante duelo ahora no era nada, no había concreto en la calle, ahora era tierra y el agua la cubría con 30cm. Dos figuras eran lo único que quedaba entero en el lugar. Uno de ellos, joven, vestido de blanco y el otro con aspecto viperino y vestido de negro; pero ninguna de pie.

Corrieron todo lo que sus pies les permitieron para no creer lo que sus ojos veían y que sus almas sentían. Ella llegó primero tirándose de rodillas chapoteando el agua y levantando la cabeza de su hijo, el la siguió y se arrodilló al lado de su esposa mientras sostenía a su hijo en sus brazos y contra su pecho. Sus lágrimas se hicieron presentes con rapidez como caudalosos ríos que marcaban su camino por sus rostros sucios y con rasguños, mientras tocaban la fría piel de su único hijo rogando que abriera los ojos.


No había vítores de victoria por haber ganado, no había gente hablando ni siquiera entre murmullos; solo se escuchaba el agua correr entre sus pies. No había motivo para celebrar si las cosas terminaban así pues el precio era demasiado alto, no era una verdadera victoria. La reportera miró con absoluta tristeza lo que había sido el fin de un era mientras empezaba a hablar, grabando los edificios o lo que quedaba de ellos:

"Las victorias vienen acompañadas de sufrimiento…" dirigió su cámara a rostros de magos que no se podían describir

"Así que no se le puede llamar victoria…" "Cuando el mundo se ve amenazado…" grabó el cuerpo inmóvil e inerte del enemigo público "siempre surge un salvador…que une razas" enfocó a los centauros que hacían una reverencia por respeto "que hace milagros" el sol volvió al amarillo enérgico de siempre

Lily y James lloraban uno en el hombro de otro sosteniendo a su hijo cerca, sus lamentos se escuchaban fuertemente partiéndoles el corazón a seres cercanos a ellos que en esos momentos sentían lo mismo. Un silencio de luto se presenció una vez más, antes de un extraño fogonazo del sol.

"parece que las cosas no acaban todavía" expresó con algo de miedo mientras grababa la inusual actividad solar.

La pareja se abrazó fuertemente con su hijo entre ellos, el agua empezaba a subir mas de nivel llegando a sus caderas, los pasos de alguien se escuchaban en el agua, Sirius, Remus, Regulus, Nicholas se estaban acercando con suma tristeza la cual los llenaba de dolor. Todos lastimados pero de pie, habían sobrevivido a esta guerra pero ¿a que costo? Era injusto…

"nuestra sociedad ha visto nacer héroes" se expresó con sentimiento la reportera "pero también los ha visto perecer" enfocó de nuevo la cámara en los fénix que ahora se posaban en una roca, en especial uno blanco.

-¿Por qué hijo?-Lily acariciaba el cabello de su pequeño con voz casi inaudible, cada palabra rasguñaba su interior. No deseaba seguir viva si este era el final y si para esto había vuelto -¡¿Qué la vida no puede ser justa por una vez?!-gritó a los 4 vientos, mientras la señora Weasley comenzaba a llorar en los brazos de su esposo.

-¡Harry!-gritó con dolor James mientras lo apretaba más contra su cuerpo, se le quedó mirando por unos segundos mientras las lágrimas caían en el rostro pálido de su hijo; el sol dejó de centellear como lo estaba haciendo volviendo a estar tranquilo.


Sintió un inmenso frió que le cortó la respiración, pero poco a poco el calor volvió a el haciéndolo temblar un poco por el cambio brusco de temperatura. Aspiró aire como si hubiera salido del agua sin poder respirar mientras el color volvía a su cara, acompañado de movimiento. Después de toser unas cuantas veces, sintió algo en su mano y lo apretó fuertemente.

Ambos padres se limpiaron las lágrimas rápidamente para comprobar que no era una ilusión; vieron movimiento en el pecho de su hijo mientras este apretaba la mano de su madre, James y Lily se miraron el uno al otro antes de reír de felicidad mientras apretaban a su hijo en medio de un abrazo.

-¿Harry, amor?- aunque no obtuvo respuesta pero si un leve quejido eso le bastó como madre para ahora hacer todo lo posible para escucharlo de nuevo decirle mamá

"Siempre por un sacrificio debe de haber una recompensa" dijo la reportera mientras grababa como James Potter se levantaba del agua con su joven hijo en brazos el cual una vez más respiraba.

El agua corría por la ropa de los tres Potter mientras la pareja caminaba con una cara llena de felicidad.

¡"Ganamos"! gritó la reportera mientras casi aventaba su cámara por los aires. Luego la volvió a tomar cuando todos los magos empezaron a brincar llenos de alegría y gritando muchas cosas, reían y se abrazaban unos con otros, lanzaban chispas al aire de distintos colores y todo lo grababa ella, las distintas reacciones de guerra.


Grabó a una señora pelirroja abrazando fuertemente a su esposo con lágrimas de felicidad en los ojos, a un licántropo tomando por la cintura a una joven de cabello corto y rosa para besarla ferozmente, a dos hermanos de cabello largo y ondulado bailando un tipo de vals juntos, a dos grandes magos dándose la mano, y a una chica castaña gritándole a un pelirrojo:

-¡Si me vuelve a hacer algo así, yo misma me encargo de asesinarlo!- el otro que no tenia la culpa de lo que había pasado la silenció con gran beso directo y sin escalas.

Siguió documentando todo lo que veía, era un gran final: tres hermanos pelirrojos saltaban tomados de la mano gritando porras y cantando, pero de pronto apareció en escena una madre furiosa que los amenazaba al mismo tiempo que estos corrían.

-¿crees que nos alcance?-le preguntó Fred a su hermano

-depende de cuando paremos de correr-le contestó este

Vio pasar por el cielo a más de 50 jóvenes sobre escobas los cuales encendieron dos paquetes mientras empezaban a salir fuegos artificiales de todos colores y tamaños. 5 dragones rugiendo en el suelo con sus alas extendidas, un elfo doméstico abrazando a otro más viejo y amargado:

-¡Harry Potter ha ganado!-gritaba Dobby

-¡el amo Regulus está vivo!-gritó Kreatcher y empezaron un baile raro haciendo a la reportera sonreír.

Tres jóvenes que estaban abrazados sonriendo, y no simples jóvenes, Cedric Diggory, Víktor Krum y Fleur DeLacoure. Tres hermanos Dumbledore abrazados al mayor; un viejito sonriente quien bailaba mientras mandaba más hechizos de fuegos artificiales al cielo.

Nicholas Flammel se acercó a la joven que había cerrado la cámara, la tomó delicadamente de las manos de ella y la volvió a abrir mientras él la grababa a ella.

-¿Qué se siente haber presenciado todo esto y ser la única persona capaz de reportarlo?-le dijo sonriente a la mujer la cual se sonrojó un poco –díganos, ¿Qué aprendió de todo esto?-

-"el mal nunca ganará, no mientras haya héroes entre nosotros"-esbozó una gran sonrisa –"Any Porter, reportando desde Francia, el lugar de la victoria de los magos"-Nicholas cerró la cámara satisfecho mientras le sonreía

-así es-

Aplausos se escucharon fuertemente mientras una familia se abría paso entre la multitud la cual los felicitaba y expresaban todo su agradecimiento, palmeaban sus espaldas a su paso, ella les agradecía mientras unos aurores al frente les abrían camino para llegar a su destino y James solo sonreía con aires de héroe, casi saludando como Miss universo de no ser porque no podía soltar a la persona que cargaba.


Harvard…

El castillo estaba completamente desolado, ni un alma viviente mas que ellos tres estaban ahí, los demás celebraban en las calles como locos, haciéndolos pensar en todo lo que había pasado en unas horas. Lily caminaba recargada en el hombro de James quien suspiró alegremente de que todo hubiera terminado.

Caminaron así hasta un gran cuarto, el del matrimonio donde pusieron a su hijo en su cama. Se quedaron observándolo un momento, pensativos, no pensaban en el castigo, eso sería mas adelante. El pensaba que no perdería tiempo y haría lo que quería, en cuanto su hijo se recuperara saldrían a jugar quidditch; ella por otra parte pensaba en días de relajación lejos del tumulto de personas que los buscarían en estos días, entrevistas, reconocimientos o lo que fuera; no pensaba que sería un ambiente relajante después de una vida de problemas así que una sonrisa se formó en su rostro mientras salía corriendo del cuarto rápidamente como un rayo rojo.

James se asomó por el pasillo observando a su esposa correr por el pasillo a gran velocidad

-¡cariño!-gritó él -¡si vas a buscar el libro de torturas por lo menos espera a que despierte para entienda su castigo!-bromeó James desde la puerta pero ella solo le dirigió una mirada rápida antes de seguir corriendo.

James volvió adentro de la habitación y se sentó en la cama mientras observaba a su hijo, por unos momentos había creído que lo había perdido para siempre y le dolió tanto como nunca creyó sentir. Le acarició la mejilla y suspiró, una voz en la puerta lo hizo voltear

-¡que rápida eres!-dijo sorprendido al ver que su esposa había vuelto de donde sea donde haya ido

La observó detenidamente mientras ella sostenía una bolsita café en su mano derecha

-vámonos-dijo ella sonriente mientras tomaba una capa de su armario y se la ponía, le tiró otra a su esposo.

-¿A dónde?-dijo el demasiado extrañado

-a donde sea-respondió –pero vamos a alejarnos de aquí- su actitud era de vital alegría y su esposo no entendía lo que pasaba

-¿causa, motivo, razón o circunstancia, querida?-le preguntó rápidamente

-unas pequeñas vacaciones-dijo simplemente –unos días lejos de todo esto-el por fin comprendió pero…

-¿las maletas?-preguntó James

-cariño-dijo ella con tono nada bueno –nuestra fortuna es suficiente para pasar unas lindas vacaciones, además, la fortuna Black es mía-dijo mientras agitaba felizmente el contador que había aparecido para cada uno al inicio de la batalla

Los marcadores quedaron así:

Lily: 963

James: 801

Regulus: 800

Remus: 759

Sirius: 750

-creí que por lo menos canuto había quedado en segundo o en tercero-dijo pensativo James no imaginando el motivo de que quedara en ultimo lugar

-acaso no viste a la joven bruja que peleaba a su lado con un short y una blusa abierta casi transparente-le cuestionó Lily a su esposo

-con razón-expresó James riendo a carcajadas

-¿nos vamos o no?-

-no les dejarás una explicación, Sirius se va a preocupar si ve su bóveda vacía-Lily se acercó a un cajón sacando una pluma mágica y varias hojas de pergamino


3 horas después…

-tararán tarán tarararán tarán- Sirius llegó muy contento cantando con una botella de ron a medio vaciar con Regulus abrazado -¿Dónde…hip…se metió mi…hip…ahijado?-dijo alegre pero con evidente hipo

-yia ti acabaste la botellia hermanito-le dijo Regulus –que vergüenza me das- ambos se venía cayendo de cansados y de un poco tomados pero era por un fin justo, pasaron a lado de una vinatería y el dueño les regaló una botella a cada uno por su gran valor y no pensaban desperdiciar semejante regalo, además, se encontraban celebrando

-ya cállense par de borrachos-les reprimió Remus con una risita

Milagrosamente y un poco mas sobrios gracias al hechizo que Remus les puso, llegaron al cuarto de la pareja, donde creían que estarían pero no encontraron a nadie

-¿se habrán puesto mal las cosas?-preguntó preocupado Sirius

-no-dijo Remus señalando un sobre en la cama, Sirius estaba tentado en tomarlo o no, pero finalmente lo abrió.

-las letras se mueven-dijo el animago acercando y alejando el sobre y se lo pasó a Remus algo sonrojado mientras Regulus reía

"querido canuto, se que tu fuiste el primero que te morías por tomar el sobre"

-que carta tan llena de sabiduría-admitió Sirius mientras los tres reían

"vamos al grano"

-creo que la carta la escribió James-dijo Sirius pero Remus le contradijo notando la pluma mágica en el escritorio dando a entender que dictaron lo que decía

"nos hemos ido de la ciudad llevándonos a Harry con nosotros…"

-¿me quieren dejar sin ahijado?-dijo molesto, pero Remus le dijo que se callara hasta que terminara

"no Sirius, es solo para alejarnos de estos próximos ajetreados días, descansar, tomarlos como unas mini-vacaciones y arreglar muchas cosas de familia…"

-¿me están diciendo arrimado?-dijo cruzado de brazos el animago

"si Sirius, ¡Lily por favor no lo atormentes con eso! … ¡James, déjame a mi seguir dictando!"

Las risas de los tres se hicieron presentes, no fue una carta fácil de escribir

"! James, aléjate de esa pluma mágica o verás! ¿O veré que? ¡Avada….! … !No, no, ya!

-creo que James esta muerto-dijo Sirius bromeando

-hubiéramos encontrado su cuerpo aquí-dijo Remus siguiéndole la corriente mientras volvían a reír.

"bueno, solo es para avisar que no se preocupen, regresaremos en unos días"

Remus terminó de leer la carta en voz alta y juntos se encaminaron al comedor.


Comedor…

Todos se estaban reuniendo de nuevo después de la victoria, atendiendo pequeñas heridas, aseándose, durmiendo o revelando cierto escondite donde había miles de personas refugiadas las cuales volvían a sus hogares para levantarlos de nuevo. Después de cada una de estas acciones la orden del Fénix, la orden de Merlín, muchachos y adultos convivían mientras bromeaban, comían, contaban anécdotas de lo sucedido y otros mas se resignaban a sus castigos.

Esperaban a tres personas y a otras tres que las habían ido a buscar pero regresaron sonrientes y con un sobre en la mano mientras expresaban que se habían ido unos días para descansar. Claro que era algo que entendían pero se preguntaban que harían en esos días de relajación.

Después de todo, estar en Dinamarca los dejaba algo sorprendidos del lugar que habían elegido…"a Lily le gusta la nieve" pensó Dumbledore…


!buenas!

Hemos llegado aquí, al final de…hip... mi primer fic que todos ustedes…hip… que ahora leen estas líneas…hip…lo hicieron posible.

No se...hip…dejen llevar por mi hipo…hip…no fui a celebrar con Sirius y Regulus…hip…solo que me asuste….hip….al ver que por fin daba por terminada la historia.

No se que habría hecho sin ustedes y me alegra haberlos complacido por tanto tiempo y dándoles un motivo para prender la computadora y buscar en su bandeja de correos entrantes algo como "New Chapter From anypotter: "Harry Potter 6 Mi versión" jijij.

No lloren…no me pienso jubilar de esto, por un buen rato. =)

¿Qué reacción tendrían si les digo que este fic ya tiene planeada una secuela? Se sorprendieron, o piensan "esta loca no puede tener las manos quietas" la verdad es que no, no puedo mantenerme quieta, así que ya tengo planeado de pies a cabeza lo que sigue, pero deben darme un poquito de tiempo para reponerme de esta guerra. Después de todo "grabé cada segundo de ella", si, así es, se que algunos pensaron "wow, vivió la guerra" me tuve que cambiar de nombre por mi seguridad, ya que… ¡voldemort me querría matar! Imaginen si se entera de que lo asesiné en este fic (acá entre nos…lo pienso matar en mis otros fics también muajajajaja)

¡AH! Mis otros fics! Pueden entretenerse si quieren con "un final distinto" lo que sería mi versión del final del prisionero de azkaban y el principio del cáliz de fuego, una loca idea donde dejo a sirius libre y desatado a cargo de su joven ahijado.

"destino de dos mundos" un fic, si le podría llamar de sueño pues se me ocurrió mientras dormía ¿Qué harían si les digo que en verdad existe el mundo de los magos y hemos sido engañados respecto a ello? Lo mismo se preguntan en esta historia.

No pienso hacer mas larga esta despedida, aunque creo que ya es tarde para eso jiji pero dediqué mucho tiempo a este final el cual espero hayan disfrutado palabra por palabra. Lamento esos momentos donde estuvieron a punto de venirme a buscar a México o a la Atlántida para matarme pero…eso le dio sabor a la historia.

¿Querían un final feliz? Ahí lo tienen ¿quieren un principio feliz? Lo tendrán, como les dije, desde que estaba planeado el inicio de este fic, también lo estuvo su secuela, por eso el otro iniciará donde se quedó este.

No, no con sirius ebrio…un poco mas adelante

"unas vacaciones en Dinamarca" jajaja, espero subir este nuevo fic pronto el cual se llamará "Harry Potter y la Alianza Maldita" no me asesinen ¿si? Tengo una vida por delante…y como premio especial….chan chan chan…!

Este fic cuenta con dos trailers en you tube bajo el nombre de anypotter24 (no estaba disponible el solo nombre de anypotter)o poniendo Harry Potter y la Alianza Maldita, Dos grandes trailers hechos por mi persona…si, se lo que piensan "escritora y ahora directora de cine" no me culpen, todavía no elijo mi vocación.

Advertencia: un trailer es de puras imágenes en secuencia pero explica de lo que tratará el fic, contiene imágenes de personajes que estoy segura que conocen y además otros que serán descubiertos. Les dejarán con muchas preguntas que espero luego me planteen o quieran quedarse en suspenso

El otro trailer si se mueve, una recolección de videos de distintas pelis dando un toque de que Daniel, Emma y Rupert trabajaron para mi pero eso es imposible hasta ahora (mas adelante no se jiji) no tenia suficiente dinero para pagarles pues este fic como sabrán "no fue, no es, ni será con animos de lucro"

La tristeza me llega al saber que este será el ultimo capi que subiré de Harry Potter 6 Mi versión, pero la felicidad volverá cuando suba el primer capi de la secuela, y cuando vea sus muchos reviews diciendo que les pareció el final.

Al acabar esta historia concédanme el honor de decirme que les pareció este fic debut y por última vez en este historia…

"dejen su review"

Nos vemos pronto

anypotter

Moraleja: "cuando apuesten en contra de Lily Evans, asegúrense de que en esa área ella sea un fracaso y nunca…NUNCA apuesten con su dinero"

"agradecimientos especiales a todos los que están del otro lado de esta pantalla"

¡Nox!