Umineko no Naku Koro Ni Sonic

Introducción

Sonic X no me pertenece. Le pertenece a Sega, Tv Tokyo y el Sonic Team. Umineko no Naku Koro Ni (Chiru incluido) le pertenecen a Ryukishi07 y 07th Expansion.

Este fic contendrá los 4 arcos de preguntas. No se adaptará la totalidad de la historia por cuestiones de personajes, pero trataremos de ser lo más "fieles" que podamos a la esencia de la historia. El fic dedicado a FineEve.

Es posible que use algunos personajes de la novela, con o sin nombres cambiados, pero sólo los estrictamente necesarios. Esto quiere ser una adaptación de los eventos al mundo de Sonic X, no un crossover de ambas series.

Arco 02 – Turno de la Bruja de Oro

XXI

Tanaka y Sonic caminaron hacia el Estudio de Kinzo y al llegar a él, Tanaka se detuvo y tocó la puerta dando golpes suaves… dos veces.

- Amo Kinzo… traigo al erizo… tal como se me indicó.

- ¡Déjalo pasar! – dijo una voz grave del fondo.

Tanaka giró el pestillo de la puerta… y permitió a Sonic entrar al Estudio de Kinzo.

(Nota del Autor: Escuchen 'サソリのハラワタ' del OST de Umineko)

- ¿¡Pero qué rayos?

En ese lugar… todo brillaba con una luz dorada… porque múltiples mariposas doradas que brillaban volaban tranquilamente… como ornamentos por el lugar. El mobiliario era de lujo… muebles, mesas de caoba, armaduras, estantes de libros de Ciencias Ocultas, instrumentos de laboratorio… todo lo que un moderno Alquimista pudiese necesitar.

En el medio… estaba sentado un hombre mayor… de cabellos blancos, un vestido blanco y una capa azul… con incrustaciones de logo de la familia en ellas… era Kinzo… el Padre de los Thorndyke… el Amo de la Mansión… y en el mueble opuesto… una mujer… de cabellos dorados, con un peinado… casi en forma de Rosa… que era… Beatrice… la Bruja Dorada. Y estos dos personajes… jugando una partida de ajedrez.

- Me alegro que hayas venido al fin… Sonic the Hedgehog… - dijo Beatrice.

- ¡Eres tú! – gritó Sonic - ¡Tú fuiste la que…!

- Jeejejejejejee… - se rió Beatrice – Seguro hay muchas cosas que quieres preguntarme… ¿verdad?

- Grrr… ¡Tú… eres esa que…!

- La Puerta de la Tierra Dorada se abrirá muy pronto… hasta que llegue ese momento, responderé todas las dudas que tengas… todas…

- Entonces respóndeme… ¿Porqué pasó todo esto? ¿¡Por qué mataste a Tails? ¿¡Qué fue de las llaves de las Habitaciones Cerradas? ¿¡Qué eres en realidad? ¿Por qué viniste aquí? ¿Por qué me llamaste? ¿Qué ganas con todo esto? ¡Respóndeme todo!

Sonic se puso en posición de confrontar a la Bruja, que se levantó del sofá y lo quedó mirando.

- Muy bien… lo responderé… pero sólo con una condición…

- ¿¡Cuál?

Sonic miró con fiereza a la Bruja… por el orgullo que estaba mostrando.

- Cuando aceptes y reconozcas mi existencia como Bruja… arrodíllate y bésame los pies. Porque después de todo te he llamado para que firmes tu rendición…

Sonic miró con dureza a Beatrice… pensar que alguien… tan arrogante… pero… por otro lado quería respuestas. Tenía ya la idea que Chris era el responsable… por lo que pensaría usar eso contra Beatrice. Y así lograría que ella le concediera algún deseo.

- Vale… - dijo Sonic – Si tú logras que yo te acepte… ¡Te besaré o todo lo que digas! Pero sino… ¡Pues tendrás que hacer lo que yo te diga!

- ¡Pues muy bien dicho! Bien… ¿Qué deberé responder primero? Responderé todo…

(Nota del Autor: Dejen de oír ''サソリのハラワタ')

(Capilla de la Mansión)

Un sonido cortante detuvo el silencio espectral de la Capilla. El lugar seguía siendo ese sitio donde 4 cadáveres abiertos como piñatas podían verse… pero… ahora Chris… había interrumpido esa monstruosa calma… entrando él solo… con su arma.

Caminó lentamente… y tuvo miedo… el hecho de ver 4 personas así… lo llenaba de escalofríos. Por lo que en uno de sus pasos a conciencia… resbaló… y se golpeó la cabeza contra una de las bancas de la Capilla. Chris tardó algo en levantarse.

- Aaauch… duele… por favor…

Nadie respondió. Chris supo que estaba solo… y el miedo se apoderó de él. Supo… que Tails probaba controlar su miedo cantando una cancioncita… ¿Por qué no probaba eso?

- "Wanna be cool… I also… wanna be like him…" - canturreó Chris.

- ¿Me hablas a mí? – dijo una voz.

- ¿¡Beatrice? – dijo Chris apuntando hacia donde creyó que salió la voz.

- No… soy yo… - dijo la voz – Soy Miles… estoy solo…

- ¿Tails? – dijo Chris bajando el arma.

- No puedo… estoy solo… todo lo perdí… - dijo Tails caminando y mostrando su cuerpo… con el agujero de la Estaca en su pecho.

Al verlo así… Chris se llevó a la mano a la boca. Estaba asqueado… si bien no sangraba… el coágulo que se podía ver en el pecho de Tails… era… aterrador… y el hecho que estaba muerto… o que lo vió muerto… al entrar a esa habitación. ¿Qué era todo eso? ¿Porqué Tails estaba vivo?

- Tails… - dijo Chris – Estás vivo…

- ¿Me sigues odiando? Lamento… quitarte a Sonic… pero ahora lo necesito más que nunca… estoy… solo… Cosmo… ya la perdí…

Chris sintió algo de pena por Tails… así que decidió… al menos por culpa… por haberlo tratado tan mal en esos días, el dejarlo que se una a su "aventura". Después de todo... tenía que rehacer su vida después de esa muerte de su familia… y sabía que las Barras de Oro de la Capilla podrían ayudarle a sobrevivir en un mundo tan salvaje como el de su país.

Chris se acercó hacia la mesa donde estaban todos muertos… y tomó una de las tres barras de oro puro que había. Sólo una le bastaría… porque las otras tres no sabía donde cargarlas. Y tomando esa barra de oro… la envolvió en un gran papel que tenía en su bolsillo y se la entregó a Tails.

- Sólo con esto nos basta… - dijo Chris – Podremos vivir una vida tranquila con esto…

- Jejejejejejee… - dijo el zorro riéndose siniestramente – Pronto serás capaz de conocer a Beatrice… pronto… también yo la veré…

- ¡Lo sabías! ¿verdad? ¿¡Dónde está Beatrice? ¿¡DÓNDEEEE!

- Jejejejejejejeej… ¡La conocerás en la Tierra Dorada! Ya falta poco… jejejejeje…

Chris supo que el zorro estaba golpeado por la pérdida de Cosmo… ¡Así que era posible que Beatrice estuviera mirándolos en la Capilla!

- ¿¡Estás ahí, verdad? ¡Muéstrate, da la cara! ¡Beatriceeeeeee!

Era obvio que jamás habría una respuesta… y que todo lo que pasaba era que Chris quería proteger su valiosa barra de oro… que sólo esa, ya valdría 2 millones de dólares en divisas. Eso era suficiente para empezar una vida nueva…

(Estudio de Kinzo – Mansión Principal)

- Ahahahahaa… - dijo Beatrice – Kinzo… si que eres bueno en esto… pero yo soy más… ¡Mateee!

Y diciendo eso, Beatrice derrotaba en otra partida de Ajedrez a Kinzo.

- Ahh… las mujeres… son esa manzana que sedujo al hombre… ese rey que no puede negarse a un desafío más… que clase de mundo son ustedes…

- Al menos llámame Reina. Pero debo decir que jugaste muy bien esta partida. Digno de un elegante noche como esta… ¡Ahahahahaha! ¡Jejejejejejee!

- Ama Beatrice – dijo Tanaka – Se acerca la hora del banquete…

- ¿Tan pronto? Cielos… el tiempo que paso contigo, Beatrice se va mas rápido de lo que imagino… pero… en eso tiene su gracia – respondió Kinzo – Se van tan pronto como una manzana dura en la mesa de un maestro o el sol sale tan pronto como el salto de un pez en un río.

- Entonces nos iremos… ya es hora… así que Sonic… levántante… iremos al Banquete para celebrar mi Resurrección… y ¿Sabes qué…? Te presentaré como mi nuevo mueble… como mi juguete… ante todos los seres mágicos que vendrán a ver el acto…

La Bruja estaba sentada en un sofá y sus pies recostados sobre un descanso… pero… ese descanso no era un mueble… ¡Era un Mobian! Beatrice había inclinado a Sonic, poniéndolo en 4 patas y usaba sus espinas poder poner una serie de almohadas y en ellas descansar los pies.

- Beatrice-sama… - dijo Tanaka – Su vestido de seda…

- Beatrice… tú eres la invitada de honor… yo iré primero – dijo Kinzo – Te dejaré para que te vistas con tu lujoso vestido de seda…

- Bueno chicos… - dijo Beatrice – Esperen abajo… me vesitiré… y para eso tengo mi propio Mueble… que hará el trabajo…

- A sus órdenes, Beatrice-sama… - dijo Tanaka.

Kinzo y Tanaka abandonaron el estudio. Después de eso, la Bruja, el vestido y el mueble quedaron ahí. La Bruja dejó caer su cabellera y miró a Sonic con orgullo.

- ¿Sabes porqué no me avergüenza el mostrarte mi cuerpo desnudo?

El erizo avergonzado no respondió. Se volvió el mueble de una Bruja… se sentía… como basura.

- Es porque eres un Mueble… Mu-eble. ¿Entiendes? Sólo un mueble. ¿Quién se avergüenza por desnudarse ante un mueble? ¿Eh? Así que por eso… ni me avergüenzo… ¡Jejejejeje!

La Bruja se levantó y se quitó la chaqueta… dejándola caer. Cuando el Mueble… se acercó a recoger la chaqueta, Beatrice le dio una patada y lo hizo caer. El mueble temeroso pensó que había hecho algo mal… y la respuesta le vino.

- ¿Cómo mi nuevo mueble vas a dejar que me desabotone yo sola? ¡De pie, mueble! ¡Desabotóname uno por uno… educadamente… suavemente y sin errores! ¡Y de prisa! ¡Jajajajaja! Sabes algo… erizo mueble… esos botones son como tus espinas… su cometes un error y los rompes… yo te romperé una espina a ti en tu lugar… ¡Jejejejejeje! ¡Ahahahahhaa!

(Hall de la Mansión)

(Nota del Autor: Escuchen '黒のリリアナ' del OST de Umineko)

El Hall de la Mansión hervía de gente… y sus sombras reflejadas en el suelo… y así mismo de mariposas doradas que volaban como dando iluminación… como ornamentos.

Damas y Caballeros vestidos de etiqueta y Smooking, que hablaban amigablemente unos a otros… a simple vista… parecía una Fiesta Medieval. Pero una cosa lo hacía… no tan normal… todos ellos tenían… cabeza de cabras. Eran Sirvientes de la Bruja.

No podría decirse a simple vista si eran máscaras… o si en realidad eran Sirvientes con Cabeza de Cabra… de todo puede pasar en la Mansión dominada por la Bruja… Beatrice.

Kinzo estaba saludando a todo el mundo… un tanto irónico… el saludado debía haber sido él, por ser el huésped de Beatrice. En ese momento, la voz de Tanaka interrumpió los saludos:

- Hoy hemos logrado lo más añorado… la presentación de nuestra Bruja Dorada… que logró al final su Resurrección… la Dama… Beatrice. Todos dénle la bienvenida con un gran aplauso.

Tanaka empezó a aplaudir y todos los invitados se unieron a él en un gran aplauso. Y la Bruja Dorada apareció en el último escalón de una gran escalera… bajando y saludando a su público mientras bajaba con su Mueble… encadenado al cuello y ella jalando… como si fuera en ves de una mascota… un Mueble… un mueble mascota… como cuando Chris le dio un plato de comida de Gato a Sonic cuando se conocieron.

Los "nobles" aplaudieron y dieron fraces de felicitación en algun idioma olvidado y remoto… y la Bruja saludaba a todos paseado con su perro… digo… erizo… a juzgar por la cadena. Un Mueble domesticado… un erizo domesticado… Sonic the Hedgehog domesticado… algo que Eggman se moriría por presenciar.

Las cadenas no eran para retenerlo… eran para humillarlo. No podía llevar nada… ni zapatillas, ni guantes ni nada… estaba sólo con esa cadena… para que se sienta… desnudo… miserable…

Uno de los asistentes, se quitó la máscara de Cabra, dejándose ver… era Bernkastel, la Bruja de los Milagros que se dio una visita para saludar… a su colega… Beatrice.

- Cuán miserable…

- Ohh… Lady Bernkastel – dijo Beatrice – Bienvenida. ¿Te gusta mi nuevo erizo-mueble?

- Es un pasatiempo muy curioso el tuyo…

Tras decir eso… Bernkastel se puso su máscara de nuevo, como para no ver más ese espectáculo de degradación de la dignidad de Sonic… o del mueble.

- Jejejejejeje… ella pierde… jejejejejejeje… - dijo Beatrice riéndose – Gracias por reunirse aquí a mi merced… disfrutemos del Banquete de la Bruja de Oro… con tantos amigos reunidos de todos los confines del mundo conocido… ¡Vamos a comer toda la noche, a beber toda la noche… y a disfrutar de la velada que les he preparado! ¡Justo ahora… cuando el fin y el inicio se solapan! ¡Esta es la hora! ¡Empezemos el Banquete de la Bruja!

Cuando dijo eso… el reloj dio la medianoche… y una campanda empezó a sonar una y otra vez.

- ¡Vamos… ya es la hora! ¡Abran la Puerta Dorada!

En ese momento todas la mariposas de la sala se congregaron en un solo punto: El Reloj.

Estas mariposas formaron algo como una cápsula… un portal… como abriendo la puerta entre un mundo y otro muy diferente… el mundo de los vivos… y de las Brujas. Y todos los que quedaban de la casa de los Thorndyke: Tanaka y lo Sirvientes con Cabeza de Cabra… se volvieron mariposas y fueron directos a las profundidades del Infierno…

Era un tornado dorado… una ronda… un arco iris lleno de demonios dorados. Ese día… abrirían la botella de vino, servirían pollos y vacas cocinados vivos… cantar y beber… reír y matar… ¡Degradar y humillar! ¡Eso era el banquete para los demonios! ¡En las profundidades del Infierno!

- ¡Aaaaaahhhhhh! ¡Beatrice! ¡Llévame a mi Tierra Dorada! ¡Ahoraaaaa! ¡Tiera Doradaaaa!

Esa voz… de Kinzo interrumpió la ceremonia… y todos los Sirvientes se abalanzaron hacia él, como niños pidiendo autógrafos a una celebridad. Pero… la diferencia era que no eran niños, eran demonios… y lo que querían… no eran autógrafos… era carne.

Los Sirvientes ahogaron a Kinzo y lo tomaron… con desesperación… y se convirtió en su vino… en su bebida… en su comida… porque todo lo de ese hombre era aprovechable: Sus carnes eran apetitosa comida, sus ropas… adornos… sus huesos… para hervirlos y hacerlos en sopa… o inclusive para darlo como juguete a los más pequeños… o incluso para quiromancia.

Toda esa escena vista por el erizo-mueble… era fantástica… era diabólica… y su corazón paralizado… como indicando que seguía siendo algo de Mobian.

- Arrodíllate y muestra respeto – dijo Beatrice patéandolo de modo que cayó al suelo – Ponte en 4 patas y frota tu frente contra la alfombra… y júrame que darías tu alma y sangre por tu ama…

El mueble respondió con miedo… el instinto básico de huamnos… y Mobians.

- Bueno… no eres el mueble de mi nivel. Así que te acabaré de una manera… apropiada para mí.

Los Sirvientes que ya se habían comido a Kinzo se reunieron cuando la Bruja silvó. Erizo… un plato exótico… propio de un banquete tan lujoso como ese… y miraban al erizo… tirado en el suelo y muerto de miedo… como quien espera que descorchen el champán para comer el banquete…

"Erizo a la Mobian", era un banquete que no se comía a menudo… era un lujo que la Bruja de Oro les permitía comer… y ellos no desperdiciarían la oportunidad. El pobre erizo-mueble miró a la Bruja esperando compasión… una señal de perdón, pero ella solamente cerró los ojos, condenándole a una muerte espantosa… a ser comido vivo por esos demonios…

- G…yaaaaaa…. ¡Uwaaaaaaahhhhhhhh!

Ese grito… hizo que todos se abalanzaran contra él… y adiós erizo. Orejas… espinas… cuerpo… brazos… todo fue devorado… ahogándose los gritos de agonía por la risa fuerte de Beatrice mientras los demonios se servían el banquete. Nada se desaprovecharía… ni espinas, ni nariz, ni ojos, ni cuerpo… ni los huesos… que serían para la sopa… o para predecir el futuro… o para jugar con los niños… ¡El Mobian es como los cerdos, nada de él se desaprovecha!

XXII

(Jardín de la Mansión)

(Aclaración: Muchos fans de Sonic detestan a Chris Thorndyke. Yo en parte también, pero esta escena… lo hace quedar bien, por la adaptación de la Novela Visual. El Tea Party del EP2 lo volverá a degradar de una forma espantosa… así que tranquilos… todo llegará)

(Nota del Autor: Escuchen 'worldenddominator' del OST de Umineko)

El Jardín de Rosas se había vuelto un jardín de rosas… y de oro… un jardín lleno de mariposas doradas, de hadas mágicas y seres que volaban dejando estelas y libremente por el cielo de la noche estrellada de esa Mansión.

- ¡Tails, rápido! ¡Corre! ¡Vamos, rápido, rápido! ¡Vuela con tus dos colas!

Chris seguía con la bolsa de papel cargando el lingote de oro y su arma en el otro brazo y corriendo a una velocidad… que el herido Tails no podía alcanzar por más que girase sus dos colas… Chris a veces se detenía para animarlo a correr.

Y entonces… lo vió… ¡Vió a esos perseguidores que la seguían desde la Mansión! Esas mariposas doradas que los perseguían como si fueran ellas una flecha y ellos la presa. ¡Ni que decir de esos Sirvientes con Cabeza Cabra que iban tras ellos! Ni tenían que mirarlos… sus pupilas ya imaginaban el horrible final si es que los capturaban.

- ¡Chris, espera! Mis colas… duele… ¡Ooohhhwwww!

Tails cayó al suelo. Por un momento a Chris le dio asco la idea de abandonar al zorro a su suerte y escapar, por lo que regresó. Pero en ese momento… el Sirviente con Cabeza de Cabra tomó a Tails por sus pelos de la cabeza… y los haló hacia arriba… ¡Iba a moderlo!

- ¡Chriiiiiiss! ¡Ayudaaaaa! ¡Ayudaaaaaaa! ¡Nooooooo! ¡Noooooo!

En ese momento Chris tomó la bolsa de oro y la usó como arma… girándola y golpeando fuertemente con ella al Sirviente… y luego colocó la boca de su arma en la boca de ese ser.

- Atrévete a ponerle un dedo encima al hermano de mi mejor amigo… y volverás a donde debes…

El tiro de esa Winchster Calibre 45, explotó en el cuello de ese ser… reventándole la médula oblonga en una sola… ese Sirviente confundió a Chris. Los humanos son como las botellas de Vino… que al voltearlas… todo lo que llevan se derrama en una sola vez.

- ¡Chris, gracias! ¡Gracias!

Tails abrazó a Chris, agradeciéndole su liberación. ¡Pero sus captores todavía seguían persiguiéndolos… podían verlos venir, mezclándose como las rosas entre los jardines! ¡Saltando las bardas, corriendo por ahí! ¡Todos en pos de ellos dos!

Chris supo que no había tiempo y tomando un par de balas que tenía del arma dentro de su bolsillo se las lanzó hacia Tails y algunas cayeron al suelo , por la falta de reflejos del zorro de dos colas. Entonces Chris le dijo a Tails que las recogiera todas.

- Claro… recoger… las recogeré… - dijo Tails recogiéndolas.

- Tails… quiero decirte algo… - dijo Chris – Si llego a caer… sólo corre… ve a la costa… y elévate con tus dos colas… ¡Y vuela… vuela… vuela…! Ya no hay lugar en estaa Mansión para poder sobrevivir…

- ¡Nooo! ¡Si tú caes yo caigo! ¡Ya no tengo a nadie… y no volveré a abandonar a nadie! ¡Jamás!

Chris se llenó de valentía al oír eso de Tails y su arma disparó 4 veces… pero aunque esas balas golpearon los pechos de sus persguidores… ¡Ni siquiera pestañearon! Al contrario… bramaron con un rugido poderoso… como si planearan aplastar a Chris y Tails con esos cuerpos vigorosos.

- ¡Carga el arma! ¡Ahora mismo! – dijo Chris lanzándole el arma a Tails.

- ¡Claro! – dijo el zorro.

Entonces al verse desposeída de su arma… Chris tomó con ambas manos la bolsa de papel con la barra de oro… era pesada. ¡Perfecta como arma de ataque! Si era para proteger a Tails… el único que podría sacarlo volando de ahí… si era para proteger el último legado de Sonic… ¡Chris se enfrentaría de ser posible al mismísimo infierno!

- Les enseñaré… ¡Este grandioso sueño doradooooo!

Chris gritó… los Sirvientes rugieron… el pesado lingote de oro rodó… una y otra vez… tomando más fuerza gracias a la fuerza centrífuga y luego impactó en la cabeza de uno de los Sirvientes.

Chris sacó un lapicero de su bolsillo… y lo puso entre sus dedos… entre el medio y el anular, con la punta hacia arriba… y luego cerró sus manos fuertemente, como haciendo un gancho… para sostener esa punta… que era… como uno de los nudillos de Knuckles… como una punta creciendo de sus propios puños.

Y luego… golpeó con su puño al ojo del Sirviente mientras el caía al suelo producto del impacto con la barra de oro. ¿Acaso ese ruido que oyó… ese rugido… era un grito? ¿Un grito de dolor? No sabría decirlo… porque en realidad se oyeron dos rugidos… el de Chris… y el del Sirviente.

Pero Chris se incorporó… y su rugido era diferente… era… fiereza y con esa fiereza le dio un puñetazo al Sirviente, introduciendo ese lapicero clavado en su ojo a las profunidades de su cabeza. Brotó la sangre… y podría decirse que lo dejó fuera de combate.

- ¡Chris! ¡Terminé de cargar las balas!

- ¡Muy bien! – dijo Chris.

Tails al oír eso, lanzó el arma hacia Chris, siendo atajada por el chico.

Finalmente cuando Chris tomó el arma que Tails le había lanzado, el Sirviente del ojo atravesado cayó al suelo… haciendo un gran ruido. Era uno menos, porque al caer se convirtió en mariposas doradas que desaparecieron de repente.

Sin embargo al mismo tiempo… Chris vio que sus perseguidores se hacían superiores en número. ¡Ya había ganado suficiente distancia por ahora!

(Punto de Vista de Chris)

Sostení la bolsa de papel con la mano izquierda y mi arma con la derecha y empezé a correr seguido de Tails. Luchar a tiros sería… una locura ahora mismo.

¿Por qué estoy corriendo con las dos manos ocupadas? ¿Con un arma en una y con el oro en la otra? ¿¡Por qué no dejo ir una y cogo los guantes de Tails?

No puedo dejar ir el arma que protege mi cuerpo… ¡No puedo dejar ir el oro que protege mi futuro! Pero aún así… dejo ir la mano de Tails… ese legado de Sonic… ¡Ese zorro que será mi futuro! Todos tenían razón… ¡Que asco de persona que soy!

(Punto de Vista del Narrador)

Correr… correr… correr…

Finalmente Chris y Tails lograron salir del Jardín y caminaron por unas escaleras hacia una especie de bosque de árboles. El camino era conocido para Chris… siempre jugó cuando era un niño ahí. Y aunque tortuoso y repetitivo… sabía a donde llevaba eso… ¡A la costa! ¿Y qué hacer si llegaban a la costa? Pues… si Tails estaba mejor… ¡Volar, volar, volar! ¡Y si no podía… nadar, nadar! No hay otra cosa que muerte y destrucción en esa Mansión… escapar es lo único que pueden hacer.

- ¡Uwaahh!

- ¡¿Chris? ¿Estás bien?

Mientras corría por las escaleras, Chris dio un mal paso… y un dolor recorrió su pierna izquierda y su mente quedó totalmente en blanco. Chris cayó por las escaleras… golpéandose su pierna una y otra vez… torciéndose en cada golpe… y llenándole de dolor. Y la bolsa de papel con el oro… ya no estaba… la soltó cuando cayó… y seguramente habría desaparecido en algun lugar en la oscuridad. Sólo tenía su arma…

Se oía la tierra tembar… los Sirvientes ya venían… sólo era cosa de tiempo para que los alcanzaran. Chris pensó en usar a Tails… pero también vio que él había caído. Tirado en el suelo adolorido… justo como él… pero tampoco tenía el oro… que se habría perdido.

Y en ese momento… las mariposas doradas los rodearon… titilando y danzando alrededor de ellos… como diciendo "El premio está aquí… el premio está aquí"

Estaba atrapados… estaba… fritos… estaban condenados.

Chris intentó levantarse. Pero el violento dolor de su pierna rota… era tan fuerte que lo hizo volver a caer. No podía ignorar ese dolor… era… demasiado intenso. Pero miró a su izquierda y vio que Tails si se había logrado levantar.

(Punto de Vista de Chris)

Aaah… joder… ¿Pero qué estoy haciendo?

Tenía ese oro… que valía casi 2 millones de dólares… ¡Yo pude empezar un futuro, una vida nueva con sólo eso! ¿Y ahora que caí… ya no me puedo levantar? ¿Mi vida… está en peligro, la vida de Tails está en peligro? ¿Es así como voy a morir? Totalmente… humillado… como un perro atropellado… ¿Cómo una animal… como un despojo? ¿¡Así es como voy a morir?

¿Qué ha sido mi vida sino? ¡Siempre ha sido una mierda! He nacido en una casa donde mis padres sólo se preocupan por su dinero… por su cine… por todo… ¡Desde el día que nací… nadie me prestó atención! No importa lo que hiciese… siempre se reían de mí… y tenía que seguir tontas reglas de urbanidad… reglas… sin sentido sólo para ser presentado a los amigos… a los ricos con los que mis padres acostumbraban estar… ¿¡Eso ha sido mi vida?

- ¡Chris, levántate! ¡Chris! ¡Chris! – gritó Tails - ¡Yo te ayudaré!

(Punto de vista del Narrador)

Ese lamento en el fondo del corazón de Chris desapareció al oír los gritos desesperados de Tails. El zorro intentó darle la mano a Chris… y haló fuertemente para pararlo… para ponerlo de pie… pero no podía hacer ya nada. Su pierna le dolía una barbaridad si la movía. Tails supo que sólo había una forma… volar… ¿Pero podría cargar a alguien tan pesado para él? Aún así… lo tomo de los hombros fuertemente con sus guantes… e intentó volar. Todo… era inútil.

- ¡Vamos, esfuérzate! – se gritaba Tails así mismo - ¡Esto por Chris, por ese amigo de Sonic!

Agitaba sus colas a gran velocidad… pero no lograba elevar a Chris ni un centímetro. Pero no se rendía… seguiría volando… o intentar volar hasta que el herido Chris pudiese ser rescatado o puesto de pie. ¡No se rendiría!

Chris entendió que si Tails seguía ahí… el único legado de Sonic se perdería.

- Tails… he recordado que hay una cosa que tengo que hacer. Por favor adelántante… ve a la Costa… y date prisa… ¡Vuela… escapa!

- ¡No, no, no, no! ¡De ninguna manera! – dijo Tails - ¡Quiero estar con Chris! ¡No quiero que Chris se muera! ¡No lo permitiré!

- Tails… aunque haya sido tan malo contigo… ¿Estás seguro que quieres seguir conmigo?

- ¡Si! ¡Quiero estar con Chris! ¡Quiero estar contigo!

- Siempre… te he tratado mal… a pesar de todo… siempre… pensé que venías a arrebatarme a Sonic… y yo… fui cruel… todo lo que hice… era porque en el fondo pensé que venías a quitarme a mi único… amigo… a Sonic. Y por eso… te pegaba… ¿¡Estás diciendo que quiere quedarte aquí con esa clase de persona? ¿¡Con este engendro… que dice ser humano? ¡Se libre Tails… se libre!

- Oye Chris… - dijo Tails - ¿Sabes algo…? Sólo hay un Chris en el mundo. No hay un buen Chris o un mal Chris… sólo existe un Chris. Y para mí… está bien… sólo hay un Chris en el mundo. Y yo también quiero ser el único Tails para ese Chris. Porque ahora… si Cosmo luchó por mí… si Cosmo… se sacrificó por mí… yo debo devolverle ese favor… debo demostrarle que he madurado… que he crecido… ¡Y por eso haré esto por ti! Porque también… el Tails que dependía de Sonic… y el Tails enamorado no eran Mobians diferentes. Yo también soy uno solo… Miles Prower, o Tails. Así que… el buen Chris o el mal Chris están juntos. Para mí son uno solo…

- Yo soy… un idiota… - dijo Chris llorando – Jamás necesite ese lingote de oro… sí solo hubiera tomado tu mano… ¡He sido un estúpido Tails! ¡Si hubiera tomado tu mano… los dos nos hubiéramos salvado! ¡Perdóname!

Los pasos se hacían más fuertes… y las cabezas de los Sirvientes eran más que los árboles en el bosque. Sus rugidos llenaron el lugar con terror. Chris… se abrazó de Tails… fuertemente… y el zorro usó sus colas… como almohadones para la pierna rota… mientras Chris apuntaba hacia el mar de monstruos que venía hacia él… con su otra mano y el arma.

- Tails… si nos vamos… lo haremos juntos. Siempre unidos… así no me perderé… siempre juntos…

- ¡Sí! ¡Siempre juntos! Y nos volveremos a ver… contigo… con Sonic… con Cosmo… con todos… a todos… los veremos… ¡En la Tierra Dorada! – dijo Tails llorando – Y volveremos a jugar… todos… y Cosmo… finalmente… nuestros votos de amor… se cumplirán… todos seremos felices…

- Si… todos seremos felices… y seré un mejor amigo para ti… lo prometo… Tails… te lo prometo…

- ¡Chriiiisssss! ¡Uwaaaaaaahhh! – gritó Tails abrazándolo mas fuerte.

Todo el grupo de sirvientes… que babeaban al ver su cena y mostaban los filudos dientes los habían rodeado… y las mariposas… como candelabros presenciando esa escena… iluminando la cena… de esos dos… de ese humano y ese Mobian… que estaba acorralados.

- ¡Uwoooooooooohhhhhh! ¡Vamos malditos! – gritó Chris - ¡Si algo me enseñó Sonic es que nadie me derrota tan fácil! ¿Tienen hambre…? ¡Pues los haré comer plomo, malditos bastardos! ¡Uwoooooooohhhhhh! ¡Soy Chris Thorndyke! ¡Sépanlo bieeeeennnnn! – y cargó su arma.

Los sonidos de disparos se ahogaron en mordidos y grandes gritos. Todo fue inútil… todo terminó.

"Cuando lloran las gaviotas, no quedan sobrevivientes"

FIN DEL EPISODIO 02: TURNO DE LA BRUJA DE ORO