Basada en la portada del capítulo 371
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Un romance borracho y maduro (Bacchus x Cana)
Antes de que todo el rollo de Tartaros pasara, Cana solía irse las tardes del viernes y el sábado de copas. Algunas veces, algunos del gremio se querían unir a ella pero siempre ponía la misma excusa: "No lo hagáis, no podríais seguir mi ritmo, hahaha". Y se iba.
Y cómo no, nuestra querida Mira, curiosa y observadora se dio cuenta de que algo más había en todo, pero algo que, por la cara de Cana, parecía positivo.
- Oye, Cana, ¿no puedor irme de copas contigo?
- ¿Desde cuando te interesa eso, Mira?
La mirada de Cana había captado perfectamente la idea de Mira, cosa que la hizo recular y callarse. La morena era pícara y también se enteraba de las cosas, salvo que de manera menos cotilla que Mira y, sobre todo, intentaba intervenir de manera menos obvia que ella. Cogió su bolsa y se fue por la puerta principal del gremio, sin perder de vista a Mira. Desconfiando de ella.
Cuando llegó al bar, se sentó en la barra pesadamente, pidió una jarra de cerveza y suspiró.
- Vaya, ¡cómo me llegas hoy!
Cana seguía en silencio. El hombre que estaba a su lado se puso serio, raro en él y, para animarla, la invitó a la primera jarra.
- No sé por qué les llama tanto la atención a que vaya a beber. ¡Si es lo que siempre hago!
- ¿Qué ha pasado ya?
- Mira, intenta sacarme información. Y seguro que mañana se anima a seguirme.
- ¿Y? No lo pillo.
- No quiero que se hable.
- ¿De qué?
Cana giró la cara y lo miró fijamente:
- De que me venga a beber contigo, de que acabemos siempre borrachos perdidos y que… algunas noches me quede en tu casa a dormir… No tenemos nada, Bacchus…
- Sólo bebemos… lo sé -suspiró.
Pero en lugar de desanimarse, el bebedor professional, cogió la jarra y se la tragó entera, a lo bestia.
- ¡Pues ya está, a beber, que para eso hemos quedado! ¡Otra jarra, barman!
Y así pasaron la noche, bebiendo, haciéndose apuestas estúpidas con tal de beber más, hasta que dieron las tres de la madrugada. Cana casi estaba por los suelos y Bacchus había logrado mantenerse en la barra pero con la cabeza entre los brazos.
El barman miró con desagrado a los borrachos. Era una porquería tenerlos allí tirados sin poderlos coger porque pesaban. La única que estaría dispuesto a llevar era a la mujer puesto que tenía buenos atributos, pero la última vez que la intentó mirar Bacchus le hizo una seria advertencia. Suspiró. Al fin y al cabo no les diría nada, eran sus mejores clientes, no molestaban (mucho) a los demás y le reportaban unas amplias ganancias al acabar la noche. Lo único que tenía que hacer era llamar al gremio Quatro Cerberus. Al principio tenía miedo, pero luego se fue acostumbrando. Y sobre todo tenía prohibido llamar al gremio de Fairy Tail.
Esta vez vinieron Yaeger y Rocker a buscarlos.
- ¡No entiendo por qué tenemos que coger a la chica también!
- ¡No te quejes, Rocker! Bacchus nos lo pidió.
- Esho… iio osh loo phedí…
Los dos magos se miraron y pusieron los ojos en blanco. Podría ser más sincero e invitarla a beber en su casa, sería más fácil, ya estarían allí. Todavía les sorprendía que realmente no hicieran nada… o eso es lo que aparentaba.
Al día siguiente Bacchus se levantó arrastrando el alma. Su cabeza le dolía ligeramente. La noche anterior había procurado tomar las cervezas más fuertes. Se acercó a la habitación contigua y allí estaba la "delicada" Cana espaturrada en la cama, con babas en la boca y rascándose de vez en cuando debajo de los senos.
En esos momentos Bacchus tenía que tomarse una ducha fría para no pensar más. Le iba a despejar en todos los sentidos.
Cuando salió de la ducha, Cana ya estaba en pie, mirádole.
- ¿Qué pasa?
- Bonita toalla.
- Sí.
El silencio era incómodo. Cana sabía de qué quería hablar y Bacchus quería hablar de ello, pero ninguno de los dos se dignaba.
- B-Bueno, esta noche otra ronda, ¿no? - Adelantó Cana.
- Erm… sí, ¿por qué no? El barman me dijo que hoy traía un vino nuevo. Supongo que habrá que probarlo.
- Sí… esto… me voy yendo a mi casa.
- ¿No tienes mucha resaca?
- Bueno, la cabeza me da muchas vueltas, pero estaré bi..
- Tómate esto.
Bacchus fue hacia el armario de su cocina y sacó unos polvitos, los hechó en un vaso de agua y se lo ofreció.
- No te voy a drogar, ¡vamos!
- Ya lo sé, imbécil.
Cana se lo tomó y en seguida se puso bien.
- ¡Guau, qué remedio, me tienes que decir qué es!
- ¡Secreto del bebedor!
Cana se rió. Eso es lo que le gustaba ahí, ese orgullo y esa preciosa risa.
- ¡A tomar viento! ¿Por qué me tengo que preocupar de lo que piensen los demás, o peor, Mira? - Pensó Cana. - Oye, Bacchus, ¿tienes algo para desayunar?
Bacchus abrió la mirada y no supo qué decir. Pero antes de que articulara una palabra, Cana saltó a su aire:
- Bah, da igual, seguro que tienes algo, me sirvo yo misma.
Se acercó a la cara del mago y le dio un besito en la mejilla.
- Eso lo has hecho porque quieres saber qué es el remedio que te he dado…
Cana sólo le guiñó el ojo.
Ese día en el gremio Cana al mediodía, comió allí, hizo una pequeña misión y luego cogió su bolsa para irse de nuevo al bar con Bacchus.
- Cana, ¿otra vez te vas? - Preguntó Mira.
- Sep, como cada semana, Mira. Y no, no puedes venir conmigo. Y si lo haces, más vale que tengas a alguien que te vaya a recoger.
- ¿Entonces puedo?
- Haz lo que quieras, estaremos en el bar de Fulanitopín.
Se acomodó su bolsa y se fue.
Mira no se iba la oportunidad de analizar miraditas, roces y tonteos, así que limpio rápido el bar y le pidió a Lisanna que acabara de recoger lo que quedaba.
- ¿Así que la sexy de Mira viene?
La morena le miró con ojos cansados y asintió. Cogió la copa de vino y se la tragó entera.
Al poco rato llegó Mira y se los encontró riendo, hablando historias y metiéndose con la gente. Ya se podía imaginar que podía haber alguien quien le interesara a Cana pero no se esperaba encontrar a ese borracho empedernido… aunque pensándolo bien tenía sentido.
- ¡Vaya, Mira, has tenido el valor de venir! ¡Ven aquí a tomarte una copa!
Le hicieron beber lo más fuerte para que con dos vasitos cayera redonda sobre la barra. Se partieron la caja viendo la cara roja de la peliblanca. Luego por detrás de ella se miraron, se levantaron, la cogieron de la barra y la llevaron a Fairy Tail. Allí Lisanna casi tiene un ataque al corazón. No entendía nada.
- ¡Nos piramos!
- No te quedas aquí, Cana. ¿O vas a la residencia?
- ¡Me voy con Bacchus, buenas noches!
Y se fue riendo un tanto contenta junto a Bacchus. Mientras iban camino a casa del mago, éste se dio cuenta de una cosa: esta vez ella no estaba borracha cao y en cambio estaba yendo a su casa, no tenía por qué. Entonces la miró y vio que ella no decía nada, que iba a su aire de nuevo hasta que entraron a su casa.
Vale. No sabía que hacer. Siempre los traían semiinconscientes.
- Eh, Bacchus, no tengo pijama… me dejas una camiseta.
Uno.
- Bacchus, me cojo un agua.
Dos.
- Bacchus, esa otra cama es incómoda, ¿puedo dormir contigo?
Tres.
Bacchus ya no estaba en este mundo, estaba tan sorprendido y contento que no sabía que hacer. No se lo esperaba.
Cana lo miró, le pasó la mano por delante de la cara; ninguna reacción. Movió los hombros y se metió en su cama sin esperarlo.
El moreno se acercó y luego decidió que su carácter despreocupado era lo mejor. No pensó nada, siguió sonriendo con su cara de borracho y luego se metió en la cama en calzoncillos como solía hacer.
- Nas noches.
Y apagó la luz.
- No te importa que me arrime a ti, ¿verdad, Bacchus?
- No, más bien me gustaría.
- ¿Sólo eso?
Y ahí les dejamos un poco de intimidad…
- ¡Oh, sí, Bacchus! ¡Más, más!
- ¡Qué salvaje que eres! ¡Me gusta!
- ¡Aaaaaaah, aaaah, aaaaaaaah!
¡He dicho que lo dejamos ahí!
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N/A: Bueno, hacía tiempo que no escribía y mira que para Fairy Tail tengo muuuuchas ideas, pero tampoco había leído el manga, así que no me había inspirado. Esta historia la tenía a medias y no podía dejarlo así.
Hoy mirando de nuevo, me he dado cuenta que tengo muchos fics de Fairy Tail y si intento cumplir los 100, quizás los publico... ¿qué os parece la idea? Ya sé que nadie los compraría y necesitaría fanArts para animar el tema, pero por hacerlo...
Muchas gracias a Gabe Logan (siempre fiel a mis drabbles), a Lala2209 (me alegra que te guste la frase XD), a Rebeca18 (me alegra que te guste mi manera de escribir!) y a Bella Dreyar (creo que ya me lo dijiste una vez, te lo debo!)
¡Besos a todos!
