Cáp.29: Un paso más.


Abrió sus ojos y parpadeó varias veces para enfocar mejor el techo de aquella habitación.

Giró hacia un extremo y notó la calidez a su lado encontrando a Tamao muy aferrada a él.

Suspiró y tomó asiento de inmediato, notando como la sabana se corría un poco. Talló sus ojos una última vez y al presenciar el cuerpo de su esposa una vez más. Quedó sin respiración.

No se dio cuenta de inmediato, ella estaba descubierta por la sabana pero parte de sus muslos estaban levemente cubiertos.

Había mirado a Tamao sin prenda alguna haciéndolo perder el control, pero ahora ella estaba portando algo encima que lo hizo tragar con dificultad.

¿Desde cuándo ella se vestía de esa manera,¿aquello era vestir? Se preguntó en realidad, aunque su cuerpo y mente gritaban que aquella visión le gustaba y mucho.

La joven flexionaba una pierna hacia el extremo donde Ren estaba anteriormente dejando a la vista más que sus muslos. Ren vagó su mirada hasta las caderas de la joven, decidiendo subir un poco más y notando aquel escote pronunciado y la escasa tela que estaba cubriendo aquella piel tan suave.

Se preguntó de pronto si ella ya portaba aquella prenda al haberse acostado con él la noche anterior. Vaya que le gustaba la idea de….se regañó a sí mismo ante su propia debilidad y notó como su cuerpo parecía estar ya muy "despierto" ante su escrutinio.

Aquello lo avergonzó, tanto así que se dirigió al baño gruñendo cosas como la de tomar un baño con agua fría y pronto, azotando la puerta al entrar.

Tamao despertó al escuchar aquel fuerte ruido. No sabiendo de donde había provenido tomó asiento y permaneció en aquella misma posición hasta darse cuenta que la sabana no estaba cubriéndola.

Avergonzada, se sentó rápidamente en la orilla de la cama, no notando a Ren a su lado.

"- Que no se haya dado cuenta… - murmuró sonrojada ante la posibilidad que él la hubiese visto."

Pero¿no era ese el hecho de vestir así?

Mientras se debatía entre lo que deseaba hacer y no podía, pudo escuchar la regadera del baño.

Sintió un escalofrío al darse cuenta que Ren permanecía ahí y que de seguro saldría pronto. ¿Qué debía hacer?

Una pose provocativa…

Se sonrojó ¿Cómo podía pensar eso¿Desde cuándo tenía pensamientos tan… tentadores?

Nunca se imagino albergar aquellos pensamientos, pero parecía que no era libre de culpa.

¿Debía cambiarse con rapidez o huir?, durante varios minutos se preguntó lo mismo hasta que el tiempo se acabó y la puerta del baño comenzó a abrirse.

Un único movimiento se mostró y ese fue el de cubrirse hasta el cuello con la sabana.

"- Cobarde… - se murmuró a sí misma."

Ren salió con una toalla alrededor de la cintura y su cabello húmedo, algo que casi logra que la pelirosa apartara la sabana aunque su vergüenza era más grande que la atracción a su esposo.

Notó de pronto que Ren se detuvo a verla, y como fruncía el ceño como si la reprendiera por algo.

¿Era posible que él la hubiese mirado?

Tragó saliva antes de hablar.

"- Buenos… días – murmuró."

Pudo notar como él tardaba en responder hasta que habló y sin mirarla más, decidió buscar su ropa.

Tamao notó que aquel gesto no era frívolo, era como si él estuviese huyendo de ella mientras le miraba furioso por algo.

"- Ren… - murmuró con dificultad."

"- Necesitamos hablar – soltó de repente mientras se giraba a ella."

La joven sintió su corazón emocionarse al ver que se acercaba y tomaba asiento a su lado aun con el torso desnudo.

"- D-Dime… - murmuró nerviosa al imaginar de pronto que él le diría algo acerca de su atuendo, lo más seguro es que lo hubiese visto."

Tamao no le perdió de vista cuando estuvo a su lado. El perfil de aquel hombre era sumamente atractivo haciéndola pensar que si él le dijese algo como el de quitarse la sabana, lo haría sin dudar.

Salió de aquellos pensamientos que la hacían sonrojar en cuanto él le miró de reojo con aquellos ojos dorados.

"- Hay algo que…"

Tamao se sonrojó aun más cuando se preparaba a darle alguna explicación del porque aquel atuendo.

"- ¿Si? – preguntó fingiendo su impaciencia."

"- ¿Has recibido alguna noticia de Jun.? – preguntó de presto, sorprendiéndola."

"- ¿De Jun.? – Preguntó – no,¿ha pasado algo malo?."

Le vio suspirar, percatándose de esa expresión de alivio en él.

"- ¿Qué es lo que…?."

"- Es sobre la razón de no poder regresar de inmediato – respondió."

Tamao se sorprendió. Parecía que Ren abriría la boca sin intervención de ella. Sintió de pronto una decepción al saber que no se logró precisamente sobrellevar su timidez.

Pudo observar como Ren le miraba con seriedad hasta que pronto bajó su mirada por la sabana que la cubría. Pudo notar su tensión y como se ponía de pie.

"- Hablaremos luego – murmuró."

"- ¿Por qué no ahora?"

"- ¿Por qué no te descubres? – preguntó con cierta ironía."

"- ¿Q-Que? – respondió nerviosa."

"- Trato de tomar esto en serio y con calma y tu… - murmuró con seriedad."

"- ¿De… que hablas? – preguntó ella comprendiendo que él la había visto."

"- Nada… - respondió bajo para luego girarse, tomar algunas ropas y meterse al baño nuevamente."

Tamao no comprendió aquella reacción. Parecía molesto ante lo que había visto pero ¿Qué era lo que él debía tomar enserio para haberlo enfadado?

Por un momento se arrepintió de no haber hecho nada. Su timidez se había interpuesto.

¿Cómo hubiese reaccionado Ren si ella hubiese tomado el control?, interiormente ansia saberlo y también le agradaría pero, debía ser más valiente.


"- ¿Aun no se lo has dicho? – preguntó Yoh extrañado, mirando a Ren desde un sofá."

Ren desvió su mirada. Se habìa arreglado y bajado sin querer mirar màs de lo necesario a Tamao antes de "entretenerse" con algo que no fuese ese problema, pero,¿Cómo hablar cuando se había distraído al imaginarse a la joven nuevamente con aquel conjunto?

Debía estar loco. Aquello era un asunto serio y no podía más que imaginarse a su esposa en cosas poco decentes.

Le había sorprendido que la noche anterior no hubiese hecho nada, aunque cuando había despertado y mirado a Tamao, se arrepintió de no hacer algo.

"- ¿Ren? – preguntó el castaño extrañado."

"- No se ha dado la oportunidad. – respondió este con seriedad."

"- Pero, si has pasado con ella, dudo que no se haya dado alguna – dijo escéptico el castaño aunque con una expresión curiosa."

"- ¿Quieres dejar de preguntar? – exclamó Ren hastiado ante la sonrisa que se formaba en el rostro del castaño."

"- Bien – siguió sonriendo – por cierto, tu abuelo ha estado tratando de contactarse con Jun."

"- Ella le dirá lo mismo que a mi cuando la contacte."

"- ¿Qué quieres decir?"

"- Que, al contrario de lo que tu familia afirma, Usui no ha pisado la casa desde que se marchó la última vez."

Yoh se sorprendió. Era extraño que su familia dijese aquello de Usui mientras Jun lo desmentía.

"- ¿Estás seguro que él quiso a Tamao desde un principio? – continuó Ren."

"- Estuve presente cuando él lo propuso – respondió – aun así, no comprendía sus intenciones."

Ren permaneció pensativo. Aquello se estaba volviendo cada vez más extraño. Estar especulando sin estar seguro.


Tamao miró el estudio durante largo rato para luego suspirar. Ren había estado muy pensativo desde temprano.

No sabía si atribuirlo a el incidente de la mañana o a otra cosa.

"- No creí encontrarte despierta tan pronto – dijo cuando se hubo a cercado lo suficiente."

Tamao se giró encontrándose con Anna quien le miraba con la misma expresión de seriedad.

"- Buenos días – saludo Tamao."

La rubia suspiró y le observó detenidamente.

"- supongo que Ren habló toda la noche – sonrió levemente haciendo sonrojar a Tamao."

"- È-Él me dirá lo que deseo saber… - comenzó la joven con lentitud."

"- Entonces lo hiciste bien."

Tamao le miró avergonzada y luego volvió a desviar su mirada.

"- Ya veo… - murmuró Anna – ¿te acobardaste?."

"- N-No es eso – explicó rápidamente – Ren pareció enfadarse al verme de… esa manera – le miró en busca de ayuda."

Era extraño como habían llegado a conversar tanto desde una discusión el día anterior, sin embargo, Anna parecía disfrutar de la falta de experiencia de la pelirosa.

"- No creo eso."

"- ¡claro que si! – Afirmó – parece estarme evitando."

"- Entonces parece que solo debe estar sorprendido por tu atrevimiento."

"- Pues…. – Tamao no sabía que decir, ahí era donde todo fallaba ya que ella no se atrevió a más."

"- Entiendo – exclamó en tono firme - si quieres que esto funcione deberás ser un poco más atrevida."

"- ¿Atrevida? – preguntó una voz tras ellas haciendo que Tamao casi se desmayase de vergüenza."

Tamao se encontró con la bondadosa sonrisa del abuelo de Ren.

¿Cómo podía hablar de ciertas cosas en un lugar donde cualquiera podría escucharla?, ya no debía preguntar por mas consejos a la rubia, ya no más, aunque, al final sabìa que lo harìa.

La rubia saludo con seriedad haciendo una reverencia mientras Tamao sonreía todavía ruborizada.

"- Escuché que debías ser más atrevida – sonrió el hombre - ¿a qué se debe?"

"- Hablábamos de tomar decisión, Tamao debe ser más atrevida – intervino Anna como siempre en un tono convincente."

Tamao asintió avergonzada agradeciendo que la rubia supiese esquivar el tema de esa manera pero, en vez de olvidar el asunto, el anciano pareció más intrigado con aquellas palabras.

"- ¿Cuál es esa decisión? – preguntó el hombre con seriedad mientras la pelirosa se sonrojaba. - ¿es acaso la decisión con respecto a tu familia?"

".- ¿Mi familia? – preguntó Tamao."

Miró como el anciano guardaba silencio y mostraba una expresión de pena.

"- Ren aun no ha hablado contigo – murmuró."

Tamao permaneció en silencio, esperando a que el anciano hablase.

El hombre miró a Anna mientras esta fruncía el ceño ante algo que era obvio que tampoco estaba enterada.

"- Mi nieto es un tonto – sonrió con un leve cansancio – creo que deberé informarte yo mismo."


Ren miró por la ventana, percatándose de la acumulación de nubes que avisaban la probabilidad de lluvia esa tarde.

Había estado casi la mitad del día metido allí y aun no había hablado con Tamao sobre ese problema.

No había podido comunicarse personalmente con Usui, así que tal vez debía presentarse en persona aunque aquello significase que probablemente el peli azul lo mataría.

Sonrió con ironía ¿acaso no era consiente él, que si un enemigo pisaba su territorio le mataría igual?

Sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar como alguien tocaba la puerta de aquella habitación.

"- Ya dije que no deseo molestias – exclamó pensando que se trataba nuevamente del Asakura."

El insistente llamado no cesó y enfadado, quitó el seguro y abrió la puerta de golpe.

Se extraño mirar a la peli rosa que le miraba con una mezcla de sorpresa y tristeza.

"- ¿Mi familia… me ha vendido? – preguntó de golpe con más firmeza de la que Ren esperaba."

"- Mataré al anciano… - murmuró en cuanto la obligó a pasar, cerrando con seguro la puerta."

"- Él no…."

"- Pues dudo mucho que haya sido Yoh ya que ha estado todo el tiempo conmigo."

"-¿Mi hermano lo sabe? – pregunta asombrada - ¿A-Acaso él…?."

"- En primer lugar, yo tenía que tratar el tema y no…"

"- Pues no has dicho nada últimamente – dijo desviando su mirada con disgusto. Le parecía increíble que Ren no le mencionase aquello."

"- No se dio… una oportunidad – se justificó."

"- ¡Claro que sí! - afirmó ella."

"- ¿Me podrías decir cuándo?"

"- Ayer – respondió – !en vez de actuar malhumorado conmigo y obligarme a querer…! - se calló al saber que hablaría de más, sonrojándose enormemente."

"- ¿Obligarte a qué? – preguntó cruzándose de brazos y acercándose a la peli rosa hasta que esta se inmovilizó al toparse con su escritorio, poniéndose muy nerviosa, lo cual pareciò muy obvio para Ren quien sonriò levemente."

"- ¡E-Eres desesperante! – soltó, causando que Ren siguiese sonriendo con cierta arrogancia."

"- Es mejor que me dejes explicarte algunas cosas con respecto al problema. Desde esta mañana he estado bastante - miró sus labios – tenso, así que un poco de atención ayudaría."

Tamao permaneció en silencio mientras sentía como su nerviosismo crecía. Había llegado con el hecho de enfadarse con Ren por no hablar de aquella supuesta venta entre su familia y el joven Usui que anteriormente consideraba una buena persona. Ahora solo estaba pensando en cuanto tardaría Ren en besarla.

Ella comprendió con vergüenza que aquello que sentía era un deseo frustrado, era por ello que en otras ocasiones, solo por hacerlo enfadar, Ren y ella terminaban bastante…unidos.

Desde la noche anterior, había esperado seducir a su esposo, pero en cambio él lo estaba haciendo con ella de nuevo.

Por primera vez, quería ser ella quien quisiera tener el control en ese instante pero… ¿Cómo hacerlo?, la noche anterior había sido su gran oportunidad pero la perdió.

"- ¿Me escucharas? – preguntó con más seriedad haciéndola volver y asentir."

Tamao dejó que él hablase. Ella no era de las personas que no escuchaban razones o justificaciones –la mayoría del tiempo – y aunque estuviese algo molesta debía admitir que si seguía así terminarían en cierto lugar de la habitación.

La joven miró derredor al inspeccionar ese cierto "lugar", sorprendiéndose de pronto como Ren se acercó hasta susurrarle al oído ciertas palabras.

"- Debo admitir que es inteligente escucharme ya que si no es el caso, deberías mirar más esta habitación y resignarse que tal vez dentro de poco estaremos en alguna alfombra, después de todo… ya lo hicimos más de una vez en esta casa."

Tamao contuvo el aliento. Recordó aquella fiesta en la casa del anciano hace mucho y también la noche en que Ren le confesó todo.

"- ¡Ren! – pudo articular avergonzada no muy convencida de querer reprenderlo por aquellas palabras."

"- ¿Por qué vestías aquella prenda esta mañana? – soltó dé repente colocando una mano en la cintura de la joven mientras seguía susurrando aquello en su oído causando estremecimientos en ella."

Tamao no pudo evitar suspirar de puro placer. Ren la seducía muy rápido con ciertas palabras y también por la forma en que las decía.

"- Nosotros no debemos… aquí… - murmuró vencida, sabiendo que Ren estaba por lograr su objetivo."

Ren ya acariciaba de cierta forma su cintura previniéndola que pronto ella le correspondería abrazándolo y gimiendo ante una placentera tortura.

Pero pronto todo el ambiente se rompió en cuanto escucharon que nuevamente llamaban a la puerta.

Como si Ren hubiese salido de su trance, la soltó de inmediato maldiciendo no solo la interrupción sino también su falta de control.

Tamao pudo notar como la expresión de Ren cambiaba a su porte original, frívolo y autoritario.

Sabía que en algunas ocasiones, Ren mostraba una expresión más relajada y era con ella.

Sonrió al comprender que en esas ocasiones debía actuar ella, después de todo, no era la única que se debilitaba estando cerca.

Ren sintió que sus manos temblaban al querer quitar el seguro. Suspiró y mostró mas seriedad antes de abrir la puerta, aunque se giró solo para ver como se encontraba la peli rosa.

Tamao se apoyaba en el escritorio sin perderle de vista. Su expresión no era muy relajada pero notó algo que le hizo girar nuevamente hacía la puerta.

"- Será mejor que te arregles – exclamó."

La joven lo escuchó y bajó su mirada notando que varios botones de su camisa estaban abiertos. Se avergonzó ¿Cómo hacía eso Ren sin que ella se diese cuenta¿Por qué ella no intentaba hacer lo mismo?, suspiró y se sintió apenada y pronto detestó su timidez.

Ren abrió la puerta y se encontró directamente con el rostro de Yoh.

"- Si de verdad estas dispuesto a ir, sería mejor que… – soltó el castaño pero se detuvo al ver a la peli rosa."

"- Ir? – Dijo Ren con expresión interrogante."

"- Tamao…."

"- Ella se ha enterado... – exclamó Ren haciendo que el rostro de Yoh se transformara a uno de calma y cierta culpa."

Yoh no la perdió de vista mientras se acercaba hasta que la joven le miró en busca de una respuesta.

"- Lo… lamento – murmuró este aunque luego se sorprendió al sentir como la joven le abrazaba angustiada."

Estaba nerviosa, no podía creer que él la hubiese metido en aquel problema, simplemente no podía.

Ren al igual que Yoh se llevaron una sorpresa ante la reacción. El peli violáceo no pudo evitar una punzada de celos al presentir que Tamao le perdonaría lo que fuese al castaño.

"- Todo estará bien – sonrió Yoh al separarse de ella y tomar el rostro suave entre sus manos."

Tamao no estaba muy segura de aquello, pero se había obligado a sonreír para él.

"- Si ya terminaron – soltó Ren - ¿Me explicarías lo que dijiste al principio?"

"-Cuando has dicho que Tamao lo sabía, supongo que te referías a tu visita a Usui."

"- ¿Al joven Horo Horo? – preguntó Tamao."

"- En primer lugar, no deberías tener tanto respeto hacía ese idiota – exclamó Ren cruzándose de brazos – y en segundo lugar, es cierto, iré a verlo."

"- Te matara – negó Yoh con su cabeza."

"- ¿Matarlo? – repitió Tamao ahora con una expresión preocupada."

Ren miró molesto al castaño debido a su comentario. Volvió su vista a Tamao y suspiró.

"- Como bien sabrás, tu familia trataba de volver a comprometerte con alguien más. Si convencimos a mi familia de que ya no es necesario una anulación – dijo al percatarse el sonrojo de la joven - , solo falta convencer a los Asakura. – Notó de pronto las dudas en su rostro – la razón por visitar a Usui, es porque simplemente no responde a ningún llamado. En realidad, ni la familia Asakura parece responder – se dirigió a Yoh."

"- Dudo mucho que deseen verte ahora que podría haber más razón para odiarte."

Ren sonrió con clara arrogancia.

"- Espero ver sus rostros cuando les informe que Tamao está embarazada."

Lo había dicho con tanta firmeza que la propia Tamao estaba creyendo en ello. Se sonrojó aunque la idea de que Ren pelease a toda costa por ella la llenaba de un sentimiento aun más cálido. Aun así, había algo que no concordaba.

"- ¿Por qué has dicho que el joven Horo Horo le mataría? – preguntó a su hermano."

Yoh permaneció en silencio y miró a Ren con clara advertencia.

Tamao supo de nuevo que aquel tema se rehuiría, era siempre lo que sucedía cuando intentaba indagar con aquel extraño problema.

"- ¿Ren? – llamó ella esperando alguna respuesta."

"- No es nada – respondió y se dirigió a Yoh – si iré."

"- ¿Cuándo?"

"- Mañana mismo – respondió dejando sorprendida a la peli rosa."

Yoh suspiró sabiendo que no podría detenerlo. Miró a Tamao y supo que era Ren quien debía responder a todas sus interrogantes.

"- Lo mejor será que expliques todo a Tamao – sugirió Yoh al dirigirse nuevamente a la puerta."

Ren no respondió pero, no le perdió de vista.

"- Nos veremos luego – sonrió a Tamao haciendo que esta asintiese con calma."

Cuando Yoh salió, un enorme silencio volvió a formarse entre ellos.

"- ¿No dirás nada? – preguntó Ren luego de ver como ella tomaba asiento en un mueble."

"- ¿Qué debería decir? – preguntó mirando sus manos en el regazo - ¿me responderías?"

"- No lo creo necesario..."

Ren percibió el malestar de la joven cuando esta se levantó y se dirigía hacia la puerta pero, él se adelantó tomándola de su brazo.

"- No lo creo necesario, pero te lo diré – exclamó - no me has dejado concluir."

Tamao se volvió a él, de cierta manera muy incrédula aunque su expresión cambió a una de preocupación.

"- No debes preocuparte… no por ahora – exclamó con seriedad."

Sintió aun más la mirada de la joven y a punto estaba de decir algo para evitar aquellos ojos pero, se sorprendió al sentir como ella se aceraba a él y se aferraba a en un abrazo.

Lo había hecho con Yoh pero, se sorprendía con él.

¿A qué venía aquello? Debió preguntarle pero se molestó al sentir que su cuerpo le correspondía.

Se sentía bien tenerla cerca aunque se maldijera mil veces ante sus actos.

¿Cómo acostumbrarse a aquellas extrañas muestra de cariño?, y más aun ¿Cómo decir que en realidad no le gustaban?

En realidad se estaba volviendo un blando y no estaba haciendo nada por evitarlo.

"-Ren… - le escuchó llamar con aquella suave voz."

Algo le decía que no debía atender al llamado pero, su tentación fue grande. Se separó un poco y miró como el rostro de la joven estaba sonrosado mirándole como si esperase algo.

Pudo notar como ella parecía estarse agitando mientras dirigía aquella tierna mirada hacía sus labios.

Ren se sorprendió al comprender que ella le estaba pidiendo que la besase. Su sorpresa no disminuyo al verla acercarse con lentitud hasta sentir como le besaba la comisura de los labios.

¿Desde cuándo su tímida esposa tomaba la iniciativa? Él permeancia muy quieto como si esperase algunas palabras de ella.

Ella besó sus labios levemente una y otra vez.

Ren mientras tanto parecía estar sumido completamente en ella. Sus manos permanecían quietas en aquella pequeña cintura mientras las de ella acariciaban su pecho.

De pronto sintió que respondía al mismo ritmo que ella hasta que Tamao le abrazó rodeando su cuello y escondiendo su cara en este.

Sintió que ella se abrazaba más a él y besaba su cuello y luego llevó sus labios tras su oreja, depositando un beso mucho más suave y lento, logrando con ello algo que lo puso alerta.

Había gemido y aquello lo sorprendió demasiado. Se sonrojó y se separó de Tamao que también le miró impresionada aunque con su rostro cubierto por rubor.

Ren no creyó tener una zona muy sensible pero tal parecía que Tamao había descubierto uno que incluso le hizo sonrojar.

¿Qué demonios había pasado ahí?, estaba muy excitado y solo por un simple roce en ese lugar.

Dio un paso hacia atrás mientras Tamao se acercaba.

"- Hablaremos después – agregó al girarse."

"- Ren… ¿A dónde…?."

"- ¿A dónde crees? – Preguntó sarcástico debido a la fuerza con que debía mantener su control – voy a tomar un baño antes de que te tire al suelo y...- desvió su mirada - olvídalo"

Tamao se sorprendió con el comentario pero, Ren pudo notar que algo en ella se animaba más, como si supiese hasta que punto lo había puesto por unos simples besos.

Aunque no quisiese admitirlo, en ese instante se puso nervioso y por ello decidió pensar en algo rápido.

"- Hablaremos… en la sala dentro de quince minutos – exclamó con toda la seriedad que pudo."

"- ¿En la sala¿Por qué no…?"

". ¡No!, en la sala está bien – se adelantó Ren al saber que si sería otro lugar apartado, no podría controlarse."

Notó como ella le miraba con calma pero poco a poco su mirada se ablandó más y sintió un estremecimiento al saber cuánto le gustaba ver esa expresión en ella.

Aquello definitivamente le de mal humor y nervioso.

Nervioso… esa palabra no se acoplaba con él, actuaba como un niño que apenas aprendía a besar mientras que su tímida esposa parecía estar aprendiendo a como debilitarlo.


Para Tamao, no había sido agradable saber los planes de su familia, pero parecía que Ren estaba preocupado por ella.

Cuando él mostró renuencia al querer hablar sobre sus problemas con Usui, sintió que debía acercarse, solo quería abrazarlo y sentirlo cerca, dijera lo que dijese lo amaba y lo amaría, esperaba que ese fuese su mensaje pero, Ren permaneció tan dócil que ella se atrevió a explorar aquello.

Se sonrojó pero, tuvo que admitir que estaba sonriendo al saber que pudo hacer algo que no creyó.

Tamao se preguntó, si tal vez hubiese insistido más, Ren hubiese sucumbido.

Estaba en aquella sala, esperándolo con una sonrisa. Puede que tuviese problemas, pero si estaba Ren cerca de ella sabía que se sentiría mejor.


Yoh miró nuevamente a Anna quien estaba junto al anciano Tao.

"- Nos quedaremos solo un poco mas – habló el castaño haciendo suspirar a Anna."

"- No deberías postergar tu tiempo, estoy seguro que todo se arreglará. – intervino el anciano."

"- Este es un problema grave y me siento responsable por Tamao – agregó cansado."

"- Pues Ren puede ayudarla, ahora es su esposa – respondió Ching."

Yoh rió por lo bajo pero se interrumpió al ver que la rubia se ponía de pie y se iba.

"- Será mejor que tu arregles otro problema – murmuró el anciano por lo bajo."

"- Si, será lo mejo…."

El castaño se interrumpió al escuchar unas fuertes pisadas y el estruendo de una puerta al cerrarse y todo provenía del segundo piso.

"- ¿Habrá sido Ren? – se preguntó Yoh mientras el anciano negaba con su cabeza."

"- Si, creo que es él. No puedo pensar en alguien más con un carácter tan explosivo que se atreva azotar las puertas– respondió."

"- Yo conozco a alguien… - murmuró Yoh – es mejor que la alcance ahora."

El anciano sonrió y asintió. Debía admitir que su casa era interesante cuando había enredos en ella.


Tamao escuchó aquel fuerte ruido. Por un momento pensó que Ren echaría bajo aquella puerta.

Esperó casi veinte minutos hasta ver que Ren bajaba nuevamente. Estaba a con un nuevo atuendo de ropa pero su cabello aun estaba húmedo.

Con una sonrisa tímida se puso de pie y notó sus pantalones formales con aquella camisa con un par de botones sueltos. No puedo evitar sonrojarse y pensar en lo apuesto que se veía.

Él se detuvo a solo unos pasos frente a ella.

"- E-Estas húmedo… - murmuró."

"- Por tu bien – respondió serio al querer pasar a su lado."

"- No, fue por el tuyo – exclamó sin poder guardar aquel pensamiento, sonrojándola y haciendo que Ren se detuviese nuevamente y la mirase de soslayo."

"- No digas tonterías – exclamó frunciendo el ceño – sabes perfectamente que debemos hablar."

"- Claro que hablaremos – respondió ella controlando su timidez."

"- Entonces no digas que ha sido por mi bien."

"- Es que si lo ha sido… - respondió ella nuevamente con calma haciendo que Ren se molestara."

"- ¿Por qué estas tan segura? – preguntó con total seriedad."

"- Porque… huiste – dijo desviando su mirada – e-en cambio yo… - Tamao pensó que su comportamiento era tonto. Debería estar hablando de asuntos más serios pero... no pudo evitar ver hasta dónde podía llegar ella y hacerlo hablar definitivamente."

"- ¿Tu qué? –le escuchó preguntar cuando ella siguió con su supuesta controlada postura."

"- Y-Yo no quería detenerme… - exclamó regañándose a sí misma por decir algo tan insinuador."

No escuchó ruido alguno y no se atrevió a mirarlo. Sintió como de pronto fue halada de su muñeca.

"- Me hubiese ahorrado el baño – murmuró contra sus labios en cuanto los tomó.

Tamao colocó sus manos en el pecho de este en cuanto sintió toda la presión de aquellos labios.

Todo debía ser al revés pero, se olvidó de eso cuando sintió que las manos de Ren bajaban desde sus hombros hasta las caderas.

No podía evitar sentir placer a pesar que una parte de ella intentase desconectarse para poder llevar el control.

"- No entiendo… - murmuró Ren agitado al rozarle los labios – ese atuendo por la mañana y ahora esto…"

Tamao no dejó que concluyese y rodeó su cuello, le beso con más ansias mientras acariciaba sus cabellos y aquella zona en especial.

Ren se soltó en cuanto hizo topar a Tamao en una pared y colocar sus manos a los extremos de ella para poder detenerse.

"- Si seguimos, no podre…"

Tamao siguió aferrándose a él mientras lo llamaba con suavidad haciéndolo perder la cordura.

Estaba tan ansiosa como él y aquello lo debilitaba más.

Ren sabía que había perdido desde que ella le besara sin necesidad de que él empezara.

Tamao sintió cuando Ren comenzaba a jugar con la cremallera de su vestido y ella no hacía más que gemir y aferrarse a él; en realidad los dos se habían vuelto locos.

Cuando Ren pareció darse cuenta de ello, intentó separarse pero Tamao se adelantó al movimiento y se acercó hasta aferrarse a su camisa.

Ren hundió sus dedos en aquel suave cabello y le miró cuando ella levantó su vista.

Tamao comenzó acercarse pero la poca voluntad de Ren salió a la luz.

"- Si llegas a hacerlo… no me detendré por nada."

"- No… importa – murmuró suave y completamente centrada en aquel beso que deseaba."

Ren se estremeció ¿aquello no importaba? Habían perdido la cabeza. Los labios de la joven estaban sobre los suyos cuando se escuchó una voz.

"- Lo siento, creo que interrumpí – sonó la voz burlona del anciano."

Tamao gimió en una mezcla de frustración y tristeza. Intentó separarse pero Ren la sostuvo más fuerte haciendo así que sus caderas se pegaran aun más.

La joven reprimió un gemido al sentir a Ren con toda "plenitud", entendiendo por el rostro serio y levemente sonrojado de él, que si ella se separaba, su abuelo observaría con claridad que él estaba muy listo para tomarla.

Tamao se mostró tímida aunque con una leve sonrisa se acercó más a él gimiendo levemente y notando lo tenso del rostro de Ren, como si reprimiese hacer lo mismo.

"- Dije que me disculpaba – repitió el hombre sonriendo con cierta malicia – solo que no es correcto terminar ese… asunto en la sala."

Salió riendo para sí mismo haciendo que Ren se enfureciese nuevamente.

"- Ren, él solo…"

"- Entiendo a mi familia – la miró."

Tamao sonriendo tiernamente para él, se inclinó para acercar su mejilla al pecho de Ren.

"- Sé que los entiendes, pero aun así siempre te enfadas."

El joven no respondió pero no parecía querer soltarla. Aquello fascinó a Tamao.

"- Ese anciano nos salvó de lo que pudo haber pasado entre nosotros – murmuró Ren haciendo sonrojar a Tamao - ¿Por qué muestras timidez? – la observó con ojos astutos y maliciosos mientras que una leve sonrisa se dibujaba en él- ¿Acaso no me pedias que continuara?"

"- Yo…."

"- Tu forma de vestir, tus gestos y movimientos – la examinó de arriba abajo - ¿es que deseas seducirme? – preguntó con clara incredulidad hacía su propia especulación."

Tamao se mostró más tímida pero le pareció que Ren actuaba muy mal.

"- ¿Y si… así fuera?"

Ren la examinó más detenidamente.

"- ¿Eso has intentado hacer? – preguntó sin creerlo."

Tamao se sonrojó y no respondió. Ren mientras tanto estaba por decir algo hasta que escuchó que le llamaban.

"- Joven – se acercó uno de los encargados de aquel gran lugar – es una llamada para usted."

"- De acuerdo – respondió con clara seriedad para luego mirar de soslayo a Tamao – será solo un momento, aun necesitamos hablar."

"- Sobre mi familia… lo sé – murmuró."

"- No, no será solo de eso – le miró de una manera tan posesiva y extraña que Tamao se sonrojó pensando que estaba desnuda."

En cuanto se fue, ella tomó asiento. Sentía que sus piernas temblaban y su corazón se aceleraba.

Para Ren era tan fácil seducirla que si dado el caso empezaban una guerra, él ganaría.

Tamao gimió al comprender lo que pasaría en cuanto él volviese, conocía esas miradas que hacía antes de que ella sucumbiese.

Ren la amaba, y si antes se entregaba a él sin saberlo, ahora era improbable que lo detuviese.

En realidad, ella también ansiaba querer estar a su lado y deseaba por sobre todo permanecer siempre a su lado aunque tuviese que enfrentarse a su familia.

Despues de algunos minutos de divagar, Ren apareció nuevamente, pero con una expresión distinta, aquella que mostraba seriedad y perspicacia.

"- ¿Qué… ocurre? – preguntó Tamao en cuanto se puso de pie para acercarse."

"- Usui nos espera. Jun me ha informado que debemos apresurarnos y regresar."

"- Pero se supone que…"

"- Lo sé – exclamó molesto ante aquel cambio – volveremos mañana pero, pase lo que pase… - tomó su mentón y acaricio sus labios con suavidad – cuando diga que no intervengas aceptaras."

"- Ren…"

"- Tu te quedaras conmigo, así que debes prometerlo –dijo con firmeza."

"- Si quiero estar contigo – respondió ella timida – pero no se a lo que…"

"- Veamos si después de todo esto, aun deseas estarlo… - murmuró al separarse – será mejor que preparemos todo.- concluyó cambiando de tema."

Tamao sintió que Ren nuevamente se alejaba. ¿Qué era lo que Ren temía que supiese?

Suspiró sabiendo que la única respuesta estaba en volver a aquella casa, pero, pasara lo que pasara se quedaría con él, de eso estaba segura, aunque él pareciera dudarlo.

Continuara…


N/a: bueno, espero esta vez no haber tardado demasiado. (me parecerà unos tres caps mas para concluir el fic) claro que los harè mas largos (mas largos que este) para no abarcar mas caps y plantear las ideas y explicar cosas que no han concluido hehhe.

gracias a las personas que me apoyan en la historia y tambien en asuntos personales, se los agradezco mucho.

asuka ishida:.:conchito:.:mariela 26:.:gatixa esme:.:yuki en ciel:.:misume yoshikawa:.:alchemist souma:.:meems asakura:.:akane tokugawa:..himeno asakura:.:hopesol:.:pame chan:.:naomi shimamura zori::.akira tokugawa (por cierto te mando un saludo porque pronto cumples años hehe).

Hasta luego y de nuevo, muchas gracias.