Pasados unos minutos, la casa seguía llena de gente, y con un silencio sepulcral, todas las miradas se posaron sobre la mano de Rachel que estaba entrelazada con la de Quinn.
-Sáquenlos- ordeno Rachel y la gente comenzó a movilizarse.
-¿Qué significa eso de que es tu novia?- pregunto entre gritos Puck.
-Puck yo...-
-Tú no te metas Quinn, esto es entre Rachel y yo- interrumpió aventando a Rachel ligeramente de los hombros.
Al ver aquello, los hombres que aún quedaban en la casa se interpusieron entre Puck y Rachel.
-Déjennos solos- ordeno Rachel rápidamente.
-Yo no voy a ninguna parte- se negó Quinn.
-Tú ni siquiera deberías estar aquí- la enfrento por primera vez Brody.
-Brittany- hablo Rachel tomando con más fuerza a Quinn -llévala a mi recámara, los demás los quiero fuera ya- volvía a ser la jefa de todos.
Espero a que Quinn, sus amigos y los de Quinn, se retiraran para mirar a los ojos a Puck y Brody.
-¿Qué quieres demostrar Rachel, que yo fui tan insignificante que incluso tú eres mejor que yo?- pregunto Puck dolido.
-La primera vez que la bese fue para darle una lección, eso no lo negaré, y sinceramente lo hice sin temor alguno a despertar sentimientos por ella, pero el destino se empeñó en hacemos coincidir más de una vez y poco a poco me enamoré- acepto sincerándose.
-¿Cómo sabes que es amor?, tú nunca te has enamorado- reprocho aún más molesto.
-¿Eso es cierto?- pregunto Brody incrédulo.
-No hagas cómo si no lo supieras, lo nuestro simplemente era costumbre-el tono de Rachel había sido más duro de lo que pretendía.
-¿Eres gay?- aquella pregunta era algo que nunca se había puesto a analizar.
-No... bueno... supongo... no lo sé, no siento atracción por ninguna otra mujer- les explico Rachel, aunque fuera algo que ni ella entendía.
-Claro que no, simplemente estás haciendo esto para molestarme- aseguro puck molesto.
-No pretendo que entiendan algo que sinceramente no entiendo ni yo, pero me conocen mejor que eso, saben que no haría nada para lastimarlos, al menos no intencionalmente- sabía que no había nada que los hiciera sentir mejor, en esos momentos, pero debía intentarlo.
-Pues sinceramente, en estos momentos dudo de todo lo que provenga de ti- Puck no sería fácil de calmar.
-Puck- menciono Rachel casi en suplica.
-No te me acerques, y que sepas que luchare por Quinn, ella no se quedara contigo- amenazó logrando que Rachel cambiara su actitud.
-No te confundas Puckerman, yo estoy tratando de explicarte por los años de amistad que nos unen, pero que te quede bien clarito, que en el momento que pretendas acercarte a Quinn con intenciones de alejarla de mí, olvidare todo- Rachel también podía jugar a amenazar.
-Olvídalo entonces, porque no descansaré hasta que Quinn te deje y vuelva conmigo- advirtió Puck, y salió de la casa dando un fuerte portazo.
-Imbécil- se quejó Rachel ante la actitud de puck.
-Lo es, pero yo habría actuado de la misma manera- menciono Brody, haciéndose notar.
-Brody, sé que esto está siendo muy difícil, pero de verdad, no solo está siendo difícil para ti, nosotras tampoco la estamos pasando para nada bien- explico acercándose al chico.
-Dijiste antes que la dejarías, ¿porque?- pregunto ignorando las palabras de Rachel.
-Sinceramente, ahora no tengo ni idea de lo que haré, pero no quiero que te hagas ideas equivocadas, Quinn es realmente importante- sabía que la mentalidad de Brody lo había llevado a pensar que tendría una oportunidad.
-Esto está siendo muy fuerte, creo que debo irme- le regalo una mirada triste y salió de la casa.
Rachel se tomó un minuto para fijarse en el desastre que había quedado por toda la casa y sobre todo para caer en cuenta de que no había nada más que ocultar, al menos no de su parte.
-Gracias Brittany- mencionó apenas entro a la recámara.
-¿Todo bien?- pregunto acercándose a ella.
-Lo estará- respondió con una mueca y se ganó un tierno beso en la mejilla por parte de Brittany.
-Llama si me necesitas- le regalo una mirada a Quinn y salió.
-Lamento haber interrumpido tu fiesta- hablo Quinn irónicamente apenas Rachel cerró la puerta.
-Yo lo agradezco- dejo pasar el tono utilizado por Quinn y se acercó a ella.
-¿Que hacia el tipo ese aquí en tu recámara?- pregunto retrocediendo unos pasos.
-Me dijo que estaba desvariando y que lo mejor sería que durmiera- explico deteniendo su paso.
-¿Y porque está la cama destendida?- pregunto rápidamente.
-Quinn, ¿eres consciente de que te bese frente a todos y de igual manera admití nuestra relación?- pregunto esperando que con eso reaccionara.
-Eso no me explica que hacia él aquí- seguía sin dar su brazo a torcer.
-Tampoco explica que haces aquí- las emociones del día le hicieron perder su autocontrol.
-Adiós Rachel- la esquivo y llego hasta la puerta.
-No, no, espera- la tomo de la cintura y la pego a su cuerpo -lo siento, es la sorpresa y emoción de tenerte aquí- se explicó con sus labios pegados a la nuca de Quinn.
-¿Has estado con él?- pregunto de manera seria.
-No, ni con él, ni con nadie- respondió Rachel rápidamente.
-Júralo- exigió Quinn con la misma actitud.
-No tengo que hacerlo Quinn, tienes que creer en mí cuando te digo que no me apetece mirar a nadie más, y mucho menos tocar que no seas tú, sólo tengo ganas de ti- confeso tranquilamente.
Las palabras de Rachel hicieron a Quinn recordar que ella tampoco podía fijarse en nadie más, ni siquiera podía recordar a Sam por mucho que lo intentara.
-Te extrañe tanto- finalmente terminó por voltear y abrazarse al cuerpo de Rachel.
-No más que yo- respondió Rachel dando por fin el beso anhelado.
-No me avisaste que volverías- mencionó Rachel mientras acariciaba el vientre de Quinn por encima de la ropa.
Se encontraban acostadas sobre la cama repartiéndose caricias y besos.
-No lo sabía, mi abuela me pidió que guardara mis cosas y me mando para acá, cuando llegue lo último que pensé fue avisarte, quería verte, así que vine directo- explico acariciando la espalda de Rachel.
-Siento que encontrarás este desastre- se disculpó pegándose más al cuerpo de Quinn.
-Olvídalo Rachel, aunque ahora todos tus amigos saben que soy tu novia- dejo un beso en su cabeza y sonrió.
-Lo sé, y es genial, así todos dejaran de mirarte con deseo- acepto devolviéndole la sonrisa.
-Pueden hacer lo que quieran, igual yo solo quiero estar contigo- respondió volviendo a perderse entre sus labios.
-Debo irme- aviso Quinn entre besos.
-¿Porque?- pregunto Rachel con desilusión.
-Mañana tengo colegio y debo preparar mis cosas- dejo un corto beso en los labios de Rachel y se levantó de la cama.
-Bien, te llevo- se levantó y tras ponerse los tenis alcanzo a Quinn, quien ya se encontraba en la sala.
-¿En serio, Rachel?- pregunto Quinn levantando con las uñas un sostén de entre los sillones.
-No es mío- respondió Rachel rápidamente.
-Y espero no tengas ni idea de quien es- le advirtió aventando el sostén al suelo.
-No para nada, jamás lo había visto en mi vida- se defendió levantando las manos a manera de inocencia.
-Bien, te creo, pero me quiero ir ya- y dicho eso salió de la casa.
Rachel corrió para alcanzarla y la encontró frente a la moto observando todo a su alrededor.
-Vamos- tomo su mano y la dirigió hacia un impala año 2000.
-¿Y esto?- pregunto confundida.
-Dijiste que la moto era peligrosa, así que ahora tengo un auto no tan peligroso- explico mientras abría la puerta del copiloto para que entrara.
-¿Lo hiciste solo porque yo te lo pedí?- pregunto Quinn apenas Rachel estuvo dentro del auto.
-Haría cualquier cosa que tu insinuaras- acepto poniendo en marcha el auto.
El camino fue tranquilo y sereno, y es que, a pesar de cómo había iniciado la noche para ellas, al final de cuentas estaban juntas y eso era lo único quite importaba.
-Te veré mañana- mencionó Quinn apenas estuvieron frente a su casa.
-Vendré a recogerte para llevarte al colegio- le sonrió y salió del auto para abrirle la puerta.
-Vale- acepto sonriendo.
-O puedes recoger algo de ropa y quedarte conmigo- propuso fingiendo desinterés.
-Rachel, estos días lejos de ti, me han servido para darme cuenta de que lo que siento por ti no lo sentiré por nadie más y eso me hace estar segura de que nunca te dejaré y sinceramente me da miedo sentir tanto-
-Quinn, eso es precioso, pero no entiendo-
-Es fácil, si tú y yo, volvemos a estar juntas de manera íntima no habrá poder humano ni espiritual que me separe de ti, me tendrás a tus pies- confeso sin temor.
-Quinn, me tuviste en tus manos desde que escuche tu voz por primera vez- acepto con una enorme sonrisa que terminó contagiado a Quinn.
-Iré por mi ropa- aviso con emoción mientras dejaba un prolongado beso en los labios de Rachel.
Así cómo Quinn entro a la casa salió, simplemente aventó a una maleta algo de ropa y llamo a Santana para que llevara sus cosas personales a casa de Rachel.
-De hacer sabido que tardarías tanto hubiera acampado aquí afuera- bromeo Rachel apenas la vio aparecer.
-Puedes irte si quieres- respondió también bromeando.
-Ya espere mucho- se negó mientras cargaba la maleta de Quinn.
-Tonta- dijo Quinn mientras golpeaba su brazo.
-Y así empezamos con la violencia en el noviazgo- sonrió regalándole un beso en la mejilla.
La noche lejos del pronóstico de las chicas, paso tranquila, entre besos y arrumacos inocentes, ninguno con intensión de ir más allá, y fue así como el sueño las venció, una abrazada a la otra.
-¿Pueden ser más asquerosas?- se escuchó la voz de Santana entre sus sueños.
-Déjalas en paz, y simplemente despierta a tu amiga- también se oyó la voz de Brittany.
-Quinn, levántate, tenemos entrenamiento- mencionó arrojándole un cojín a la cabeza.
-Sal de aquí- se levantó Quinn y la saco a empujones, pero Santana la jalo con ella.
¿Cómo estuvo tú noche?- pregunto Brittany a Rachel apenas estuvieron solas.
-Con Quinn aquí, perfecta- respondió sonriendo.
-Me imagino, oye los nuevos están listos- aviso seria.
-Necesito verlos antes, sabes que no cualquiera entrara- se levantó y comenzó a cambiarse, mientras se escuchó el agua de la regadera correr.
-Debes seguir atenta, se han dejado ver los tipos del diablo, Joe y sus cosas- explico seriamente.
-Gracias- abrocho el botón de su pantalón y le regalo un sentido abrazo.
Salieron de la recámara y justo se dejó de escuchar el sonido de la regadera.
-¿Qué diablos llevas puesto?- grito Rachel al ver a Santana.
-Es mi uniforme- respondió tranquilamente mientras mordía una manzana.
-¿Dejaras que use eso?- pregunto directamente a Brittany.
-Es su uniforme- respondió sonriendo.
-Bien estoy lista- interrumpió Quinn recién salida del baño y vestida con el mismo uniforme rojo que Santana.
-Tú no iras a ningún lado vestida de esa manera- advirtió Rachel rápidamente.
-¿Porque no?- pregunto confundida.
-¿Eres consciente de la cantidad de piel que muestras?- trasfondo con otra pregunta.
-Tengo prácticas de animadoras, es mi uniforme- respondió a modo de explicación.
-Quinn, no creo que sea necesario que tengas ese uniforme puesto todo el día hasta tu entendimiento- ninguna explicación le haría cambiar de opinión.
-Hey, tú- Santana llamo la atención de Rachel -esto, nos da poder- explico señalado el uniforme.
-Vamos que se hace tarde- intervino Brittany al ver que Rachel no cedería.
-No me iré sin Quinn- advirtió Santana.
La sala quedo en completo silencio mientras todas se comunicaban a través de miradas.
-Iré a cambiarme- aviso Quinn rompiendo el silencio.
-Te veo en el colegio- grito Santana molesta y salió de igual manera seguida por Brittany.
-¿Tan mal esta mi uniforme?- pregunto Quinn ya de camino al colegio.
-Tu uniforme es muy lindo, pero estoy segura de que si te agachas pueden verte hasta las anginas- explico sonriendo.
-Puck tenía la misma idea, pero no lo sé, supongo que lo investigaré- bromeo al ver la actitud de Rachel.
-Así como yo investigaré si es verdad eso de que se trabaja mejor en el taller llevando un short corto y una playera sin mangas- reviro la broma para disgusto de Quinn.
-Eso no ocurrirá nunca- advirtió seria.
-Así cómo tú nunca sabrás hasta donde pueden verte con esa falda- respondió de igual manera recibiendo a cambio una mirada fulminante, pero poco duro, Quinn se sentía tan completa y feliz que terminó sonriéndole estúpidamente.
-Te espero a la salida- afirmo cuando estuvieron fuera del colegio.
-Aquí nos vemos- se acercó y la beso sin temor a ser vistas.
Después de su debida despedida, Rachel le abrió la puerta y la ayudo a bajar aunque no lo necesitará, beso su mejilla prolongadamente y la vio perderse entre los demás chicos que entraban.
-Vámonos, las cosas se complicaron para Brody- aviso apurada Brittany mientras entraba al auto.
En otro lado de la ciudad Brody despertaba de una siesta que no recordaba haber tomado, su cabeza ardía, al igual que algunas partes de su cuerpo. Trato de moverse, pero tenía las manos atadas detrás de una silla, se concentró y se vio a sí mismo en medio de una bodega oscura y aparentemente vacía.
-Qué bueno que despiertas, creí que se me había pasado la mano contigo- se escuchó una voz jovial entre la oscuridad.
-¿Quién eres? y ¿qué hago aquí?- pregunto rápidamente.
-Me llaman Daggo y estas aquí porque pienso acabar con todos los jefes de por aquí- conforme iba hablando se acercaba más a Brody.
-Aquí todos tienen sus lealtades bien puestas- advirtió Brody molesto.
-No es lealtad lo que busco, es miedo, al ver que he matado a todos los líderes vendrán a mi rogándome por su vida- la luz ilumino su rostro y Brody pudo identificarlo claramente, lo había visto un par de veces pidiendo limosna en la calle y sabía que no tendría más de 20 años -es una lástima que tengas que ser tú el primero- se acercó más y de su cintura saco una pistola 380.
-Ni siquiera sabes cómo apuntar, ¿crees que te tengo miedo?- pregunto desafiándolo, necesitaba ganar tiempo cómo fuera.
-No juegues conmigo, no te conviene- advirtió frustrado.
-¿Qué ocurre?- pregunto Rachel llegando hasta sus amigos.
-No lo sabemos, los chicos lo vieron siendo arrastrado por un tipo- relato Mercedes señalando a un par de adolescentes.
-¿Porque no lo detuvieron?- pregunto molesta.
-Son nuevos, y al parecer el tipo iba armado- intervino Tina defendiendo a los chicos.
-¿Dónde está Puck?- pregunto sin darle importancia a lo que decía Tina.
-A desaparecido y no puedes culparlo- le respondió de mala gana Jake.
-No tengo tiempo para estas estupideces, tengo una novia, y esa novia es la misma a la que amenazamos alguna vez para que se alejara de Puck, así que ustedes deciden, siguen conmigo o seguirán su camino- explico con prisas.
-Nosotros estamos contigo- hablo Mike timando la mano de Tina.
-Todos estamos contigo, simplemente debemos acostumbramos a la idea- volvió a hablar Jake.
-Entonces dejémonos de tonterías y vallamos por Brody, ustedes 2 vienen conmigo- ordeno a los nuevos y todos la siguieron.
-¿Piensas terminar tú solo con nosotros?- pregunto con cierta burla.
-No necesito a nadie más- respondió cayendo totalmente en el juego de Brody.
-Bien, pero olvidaste algo importante- exclamo con alivio.
-¿Qué?- pregunto intrigado.
-Que él no está solo- la voz de Rachel fue seguida por el sonido del cargador de un arma activarse.
Daggo volteo inmediatamente y vio a Mike, Jake y los otros 2 chicos parados a escasos metros de él apuntándole con una 9 milímetros, cada uno, sonrió inexplicablemente y apunto a Mike con su 380.
-Puedo con todos ustedes- presumió aun sonriendo.
-Demuéstralo- le reto Jake también con una sonrisa.
-Déjense de idioteces- la figura de Rachel se dejó ver detrás de Brody y en el momento en que hizo contacto visual con Daggo disparo directo a su pecho.
Un segundo disparo llamo la atención de todos, y es que uno de los chicos se había espantado y perdió el control del arma que llevaba.
-Rachel- grito Brittany apenas vio a Rachel sangrando.
-Desátame- ordeno Brody a Jake.
-Tenemos que ir al hospital- mencionó Brittany examinando río brazo de Rachel.
-Conozco uno cerca, vamos- a pesar de su malestar Brody estaba dispuesto a ayudar a Rachel.
-Quítense- ordeno Rachel moviendo el brazo que tenía bien -Tina, la bala- ordeno caminando hacia el cuerpo sin vida que yacía en el suelo.
-Rachel, yo- trato de explicar Mike.
-Quítate- ordeno al ver que se interponía entre ella y los nuevos –esto- levanto la pistola que aún tenía en las manos –no es un juguete y tampoco es un instrumento de amenaza, si lo sacan es con la intensión de hacer daño- explico de forma intimidatoria.
Los chicos asintieron frenéticamente y Rachel se alejó de allí sin mirar atrás.
-FABRAY- grito la entrenadora al ver que Quinn fue la última en llegar al campo.
-Lo siento entrenadora- se disculpó rápidamente.
-¿Porque tardaste tanto?- volvió a gritar a través del megáfono.
-Tuve que cambiarme- explico.
-Di órdenes de que ya llegarán vestidas- le regaño de igual manera.
-Me apresurare la próxima vez- afirmo sin lugar a dudas.
-Correrás 10 vueltas más- advirtió y se retiró.
-Estúpida Rachel- se escuchó la voz de Santana.
-Yo me cambie porque quise, así que no te metas- le cortó el rollo y volvió a sus ejercicios.
-Necesitas ir al doctor- insistía Brittany.
-No, simplemente fue un rozón- llegaron hasta su casa y rápidamente se dio una ducha.
-¿Qué te pasa?- pregunto Quinn llegando hasta Rachel.
-Nada- respondió con una media sonrisa.
-Estas pálida y no me has dejado acercar a ti- mencionó Quinn haciéndole saber que no le creería.
-Vamos, quiero estar en la casa- insistió Rachel tomándola del brazo.
-No hasta que no me lo digas- insistió soltándose del agarre de Rachel tan bruscamente que provoco una mueca de dolor en ella.
Quinn aún no comprendía bien lo ocurrido con Rachel, cuando Brittany ya estaba poniendo distancia entre ellas, mientras que sus amigos se acercaban corriendo.
-¿Qué ocurre?- pregunto Sam colocando a Quinn a sus espaldas.
-Nada de tu incumbencia- respondió Rachel de mala gana.
-Todo lo que tenga que ver con Quinn es de mi incumbencia- respondió de igual manera.
-Esto no- se separó de Brittany y lo enfrento molesta.
Sam delibero acerca de lo que debía hacer y terminó por reaccionar de la misma manera que Rachel, puso recta su espalda y utilizo la posee más amenazadora que tenía.
-Déjalo Sam- intervino Quinn acercándose a Rachel.
-Si Sam, déjalo- se burló Rachel.
-Vamos Quinn, te llevo a casa- la tomo del brazo y la jalo ligeramente hacía él.
-Quinn, no necesita chofer- la abrazo por la cintura y la separo de Sam.
-Váyanse- pidió Finn seriamente.
-No, Quinn se ira conmigo- insistió Sam.
-Déjalas amigo, ellas solas pueden arreglar sus cosas- Finn estaba siendo la voz de la razón.
-Es obvio que Quinn no quieres irse con ella- mencionó convencido.
-Lo único que es obvio, es que eres tan imbécil, que no te has dado cuenta de que Quinn me seguirá al mismo infierno si es necesario- se acercó a Sam y le sonrió irónicamente -¿sabes porque?- pregunto acercando su cara a la de él -porque está enamorada de mi- aseguro fríamente.
Les regalo una fría mirada a todos y terminó por subir a Quinn al auto para salir inmediatamente de ahí.
-¿Que te paso?- pregunto después de un largo silencio.
-Nada Quinn, simplemente tenía unos asuntos que arreglar y no salieron cómo debían- explico con la mirada fija en el camino.
-Sam no se merecía que se lo dijeras de esa manera- sabía que algo realmente grave hacía ocurrido para Rachel terminara de perder el control.
-Ahora lo sabe y dejará de intentar algo contigo- respondió secamente.
-Bien, si es lo que quieres perfecto- cruzo sus brazos sobre su pecho y guardo silencio el resto del camino.
Era fácil para Rachel recuperar su actitud normal, después de tantos años siendo cómo era no era difícil, pero en esos momentos necesito unos minutos para poner orden en su cabeza, no todos los días terminaba con la borda de alguien, tampoco era que fuera su primera vez pero seguía sintiéndose igual de culpable, por lo que no le dio importancia a que Quinn corriera a encerrarse a su recámara apenas entraron a la casa.
Camino hasta la cocina y comenzó a recoger el desastre que había quedado de la noche anterior.
-¿Qué diablos es esto?- escucho la voz de Quinn y por primera vez en su vida sintió miedo de lo que era, todo había tomado sentido en cuanto hizo contacto visual con ella y lo que traía en sus manos.
Lo sé, soy una mala, pero de verdad no puede hacerlo antes, pero hagamos un trato, sé que había mencionado que venía la recta final, pero debido a mi falta de capítulos he decidido alargarla un poco más, situaciones y momentos de las chicas que servirán para unirlas más.
