LA ÚLTIMA SOLTERA

-o-

POV Naruto - Drabble 29: Los mandamientos de Sakura-chan

.

.

Le estoy haciendo el amor a Sakura-chan y aun estando dentro de ella sigo sin creer que esto esté sucediendo, habiendo heredado la voluntad de fuego llegue a creer que esto nunca pasaría, pero con el tiempo he aprendido que a veces hay que ser algo egoísta, sé que Sakura-chan necesitaba más tiempo para volver a confiar en los hombres, y la he seducido sin esperar a que sus heridas sanaran, pero ha sido por una buena causa, yo si la haré feliz hasta el último día de mi vida.

–¡Ah, Naruto! –jadea ella y yo aumento el ritmo moviéndome más fuerte.

Acaricio sus piernas y beso su cuello, estoy orgulloso de haberla hecho gozar varias veces, pero yo estoy a punto de estallar, me está volviendo loco sus movimientos de caderas, demonios ya no puedo alargar más el momento. Sakura-chan grita de placer enterrando sus uñas en mi espalda y eso es suficiente para que yo me excite más y me corra dentro de ella.

Nos miramos un momento a los ojos, los dos respiramos agitados y Sakura-chan me sonríe por ese mismo motivo, hemos sudando como enfermos, cuando acabo mi descarga me salgo de ella y me tumbo a su lado, debe ser de madrugada porque no se escucha ningún ruido en toda la aldea, estamos agotados y eso es curioso porque los dos tenemos grandes reservas de chakra.

Sakura-chan se acurruca a mi lado, nunca la vi tan hermosa como ahora –quédate a dormir. –me susurra.

–Eso no tienes ni que decírmelo –le respondo con una sonrisa, –además no podría, me dejaste sin fuerzas. –ella suelta un quejido de dignación y yo me rió, –no creí que fueras tan apasionada.

Apenas digo eso recuerdo a Kankurō, ese maldito la tuvo antes que yo, sé que no debería importarme el pasado, pero es difícil no imaginármelos. –¿y ahora porque frunces el ceño? –me pregunta Sakura-chan.

No puedo dañar el momento con un ataque de celos, así que sonrió abrazándola y me repito internamente, que el maldito de Kankurō es pasado y yo Naruto Uzumaki soy presente y futuro, nadie me va a quitar a Sakura-chan.

–He recordado el montón de papeles que tengo que leer. –invento por salir de paso.

Ella suelta un resoplido, –no pienses en trabajo. –me da un beso en la boca y me dice aquellas palabras que nunca espere escuchar. –te amo, no vuelvas a dañarlo mañana cuando despierte.

–Nunca más. –le prometo y sus palabras fueron como un relajante para mi orgullo masculino y bálsamo para mi corazón, ahora estoy tranquilo… en paz.

Me quedo dormido con una sonrisa boba y cuando despierto, estoy solo en la cama de Sakura-chan, sino fuese por eso pensaría que todo ha sido un hermoso sueño, escuché el ruido de la regadera y salí de la cama. Creé uno de mis clones y lo envió a preparar algo de comida, yo entro al baño, ella ni siquiera ha notado mi presencia porque hay un cristal empañado que nos separa, y por la silueta puedo ver que se está lavando el cabello, seguramente con los ojos cerrados.

–Sakura-chan, ¿necesitas ayuda? –le pregunté abriendo la puerta.

–¡Ahh Naruto!, –grita asustándose, –¡fuera!. –ahora está indignada por mi atrevimiento.

Intenta cubrirse su cuerpo y yo me rió. –¿para qué te cubres?, anoche te bese hasta la sombra, he memorizado todo tu cuerpo desnudo. –le respondo con orgullo.

–¡Cúbrete degenerado!. –me grita, sigo desnudo, espero que mi clon se haya puesto algo de ropa.

–También tengo que bañarme. –le respondo tranquilamente.

Entro al baño, el agua de la regadera aplasta mi pelo y lo primero que hago es besar a Sakura-chan apegándola a mi cuerpo, ella no me rechaza, me desea igual que yo a ella.

.

.

Mi clon que se ha vestido con mi ropa, preparó sándwichs de jamón y queso y jugo de frutas, al parecer Sakura-chan no ha tenido tiempo de hacer mercado. Nos sentamos alrededor de la mesa, ella se ha puesto un albornoz color vinotinto que contrasta con su color de piel y cabello, se ve muy sensual, yo sólo tengo la toalla atada en mi cintura, me pregunto si mi clon desaparecerá con mi ropa, porque esta vestido con mi traje naranja y mi capa de Hokage, él muy aprovechado se ha sentado a comer con nosotros y Sakura lo mira con interés.

–Tus clones comen. –comenta sorprendida.

–Claro, –responde el clon, –hacemos todo lo que puede hacer el Naruto real.

Sakura-chan levanta ambas cejas –¿Todo? –pregunta con interés.

–¡Sakura-chan! –protesté y ella se comienza a reír porque los dos entendimos a que se refería, no creí que Sakura-chan fuera tan pervertida, desaparezco mi clon y mastico los alimentos de mala gana.

–Pensé que sólo sabias preparar ramen instantáneo. –comenta probando la comida.

–Se preparar otras cosas, pero aquí no habían los materiales.

Ella se ruboriza apenada, –es que no he tenido tiempo, retomaré mi trabajo en el hospital mañana, ahora que terminé de comer iré a comprar víveres, puedes venir conmigo si quieres.

–Déjamelo a mí.

Dejo la comida a medias, recogí la ropa que mi clon dejo tirada en el suelo, ahora sé que si un clon se viste con otra ropa cuando ya esta aparecido, cuando desaparece su vestimenta no se va, me voy al cuarto y me visto. Hago dos clones y los envió a realizar las compras y luego me siento a continuar con mi comida.

–Esos clones deben ser muy útiles en los labores del hogar. –me dice mientras come. –pero igual debo ir a hablar con mis padres, desde que regrese hace cinco días, no ido a verlos deben estar preocupados.

–Iremos mañana. –le respondo bebiendo del jugo, cuando bajo el vaso veo que ella me mira con el ceño fruncido.

–¿Es mi impresión o no quieres que salga de aquí?.–me pregunta con seriedad.

Sonreí con expresión divertida, –es que quiero que este día sólo sea de nosotros.

Ella se ruboriza y dice, –si serás de pervertido.

.

.

Cuando se hacen las dos de la tarde estoy tendido en la cama con ella, hemos visto dos películas seguidas y me he aburrido como una ostra, no me gusta ver televisión, no soy se las personas que pueden estar mucho rato sin hacer nada.

–¿Qué me pedirás para casarme contigo? –le pregunté.

Levanta la cabeza para mirarme –¿Cómo sabes que te voy a pedir algo?.

–Es lógico de imaginar, metí la pata un montón de veces, te conozco no me la pondrás fácil, pero yo estoy dispuesto a hacer lo que sea, así que tú sólo dime que yo obedezco.

–Ok, bajo ningún motivo voy a vivir en la misma casa donde te revolcabas con la zo... con Lana.

–Compraré una casa nueva.

–Primero tendremos que esperar un tiempo porque no quiero que la gente invente cosas sobre mí, o digan que ya éramos amantes.

–Pero Sakura-chaaan. –me quejé no quiero seguir esperando.

–Tercero, tienes que buscar a Lana de nuevo para que podamos adoptar legalmente a Jiraiya, no quiero sorpresitas más adelante.

Yo lo medito dos segundos, no quisiera ver a Lana nunca más en mi vida.

–Tienes razón, lo haré mañana mismo, ¿cuál es tu cuarta petición?.

Ella sonríe y se sube sobre mi –vas amarme un montón de veces, hasta que ya no podamos seguir.

–Esa me gusta, me gusta. –le respondí comenzando a besarla.

–¡Espera!, –exclama asustándome, –¿dejaste a Jiraiya solo?.

Llevo más de dieciocho horas aquí y ahora es que ella recuerda al niño, aunque bueno yo tampoco lo recordaba mucho que digamos.

–Claro que no Sakura-chan, ¿qué clase de padre crees que soy?, esta con la niñera que me recomendaste, también le envié a un clon, ahora deja de preocuparte y déjame cumplir tu cuarto mandamiento.

.

.

.

.

.

N/A: Literalmente este es el final, pero no me pude resistir a hacer un pequeño epilogo. XD