Nota: PERDONA PERDONADME! SE QUE NO TENGO ESCUSA PARA NO HABER ACTUALIZADO EN TANTO TIEMPO! ESPERO NO DECEPCIONAROS; creo que el siguiente será el ultimo capitulo.
Lo que va a suceder: como solo queda un capítulo más o dos… supongo que haré one-shots de las parejas al final, como una especie de mini secuela.
Lemon: respecto al lemon… supongo que en los one-shots del final habrá, Sasodei y Sasunaru, y Peinnaga decidme si alguno más. )
Dedicado a:
Yume no Kofuku, que se ofreció a corregir mis histrorias, muchas gracias querida, luego tengo que contestar a tu mensaje… ahora ismo me tengo que ir.
Una muerte, pero una nueva vida también.
-Señor Namikaze pronto pasaremos al quirófano, por favor espere un segundo.
Minato, tumbado en la camilla del hospital mientras por el dolor se agarraba a las sabanas, y escuchaba mientras al doctor hablar con él tratando de calmarle.
-¿Sa… sabe ya que va a ser?-preguntó el médico intentando distraerle.
-me… mellizos, un chico y una chica-sonrió.
La frente del rubio, empapada en sudor.
Enseguida más médicos se aproximaron a la camilla y uno le susurró algo al doctor que estaba allí desde el principio. El rubio, simplemente, se dedicaba a observar la confusa escena.
-Muy bien-dijo el médico dando una palmada-vamos a quirófano, Namikaze-san…. ¿Ha venido el… padre?-preguntó dudoso.
Por lo general no se enfrentaban a casos de partos en… ¿hombres? Pero desde hace unos años, cuando habían creado una bacteria que hacía un falso útero para el niño… los casos habían aumentado. (no me pertenece la bacteria esa es de sex pistols)
El rubio miró triste al suelo. Jiraiya… la persona a la que quería. ¿Vendría alguna vez a ver a sus hijos? ¿O realmente se desentendería de todo?
Ojala volviera a su lado… ojala le quisiera.
-No… no… ha venido… iré solo a…
-¡Estoy aquí!-se oyó una familiar voz.
La puerta de repente se abrió desvelando a un jadeante Jiraiya que parecía haberse echado una buena carrera hasta la sala.
-¡Jiraiya!-exclamó Minato muy sorprendido-pe… pero ¿Cómo lo has…?
-Fui yo-dijo Naruto saliendo de detrás de Jiraiya.
-Na… Naruto-dijo su padre aun más confuso.
El menor miró al suelo.
-Sé que he sido un idiota… no te apoyé en su relación con Jiraiya… y luego no te apoyó con el niño porque tenía miedo de que te murieras en el parto… cómo mamá… pero, a mi me importas tu, y tu bienestar-dijo mirando a su padre a los ojos mientras le mostraba una sincera sonrisa-Y tú papá eres feliz con Jiraiya, y con ese niño. ¡Y yo voy a ser hermano!-dijo muy feliz-y… también quiero al viejo pervertido-dijo mirando a Jiraiya de reojo.
Minato no entendía nada. ¿A qué venía esa repentina confesión?
-Pero Jiraiya ya no me q…. ¡Ah!-exclamó cuando volvió a sentir ese profundo dolor.
El médico, y su equipo rápidamente se alarmó.
-¡Vamos! Tenemos que llevarlo a quirófano-dijo mientras otros doctores llevaban la camilla por el pasillo.
Detrás de Minato corría Jiraiya a cogerle la mano mientras trataba de calmarle y detrás Naruto, antes de que le cerraran la puerta de la sala de operaciones en la cara y se pusiera a protestar.
De todas formas, tenía más cosas que hacer que gritar delante de una puerta, ¡Tenía que avisar a la gente!
En una sala oscura, dos cuerpos enredados en la cama.
-M… tu móvil…-dijo el castaño revolviéndose entre los brazos del otro.
Kakashi alargó la mano hasta la mesilla, aun medio dormido.
-Es Naruto, es para ti…-dijo Kakashi mirando el nombre en la pantalla del móvil.
Iruka se apegó más a él.
-Kakashi… está llamando a tu móvil…-dijo tratando de dormir de nuevo.
El mencionado cogió el teléfono y se recostó en la cama, aun con Iruka abrazado a él.
-¿Sabes qué hora es, Naruto? ¡¿Qué ha pasado qué?
Iruka rápidamente abrió los ojos alarmado y se liberó del abrazo del de pelo plata.
-¿Qué pasa?-susurró.
-si… ya vamos.-dijo colgando-Minato está de parto-dijo levantándose de la cama.
Pero no eran los únicos que iban a ser molestados.
-¡Madara! No quiero más… ¡Ah! Me duele… m… para por favor-decía Zetsu retorciéndose de placer en la cama.
Madara sonrió maliciosamente, mientras pasaba su mano por el desnudo cuerpo del menos y se relamía.
-¿Acaso no se siente bien, Zuzu?-preguntó llevando la mano hasta su miembro.
El bicolor gimió el nombre del Uchiha mientras seguía suplicándole que parara, hasta que un móvil molesto, interrumpió la rutina habitual. El moreno le dirigió una mirada asesina al aparato y siguió a los suyo.
-¡Ma… Madara! Pue… puede ¡Hm! ser algo… ¡Ah! Impo… impo…m…-dijo cerrando los ojos mientras se dejaba llevar por las manos del moreno.
El plan de Madara era dejarlo sonar hasta que se cansaran de llamar. Pero Zetsu consiguió apartarse de él y llegar hasta el móvil.
-¿Zetsu qué haces?-preguntó el Uchiha al ver cómo le ponían el móvil en el oído-¿Si?-preguntó por teléfono-¿Minato?-preguntó cogiendo el teléfono de la mano de Zetsu para acomodárselo mejor.
Mientras Madara seguía hablando por teléfono sus toques en el cuerpo del bicolor no cesaban. El de pelo verde se tapaba la boca para no soltar ningún gemido.
-¿En qué hospital?
-Madara… para… para… me voy a… ¡ah!
Zetsu se vino sobre la mano del Uchiha y echó la cabeza hacia atrás aun muy jadeante.
-De acuerdo-dijo lamiendo su mano Madara probando esa sustancia-ahí estaremos-dijo colgando el teléfono-Zuzu… tenemos que irnos.
-te odio...-jadeó el bicolor.
Madara solo sonrió.
-Bueno, eso no es lo que parecía… por cierto-dijo acercándose a su oído-estas delicioso.
Zetsu se ruborizó y empujó al Uchiha mientras este reía divertido y buscaba su ropa.
Y las llamadas del rubio continuaron.
-¡Asuma!-se quejó Shikamaru-¡Tu teléfono estás sonando?-dijo apareciendo por el pasillo en bóxers el castaño.
-m… Shikamaru, no importa, solo ven a la cama-dijo atrayéndole hacia él mientras le besaba la mano.
Pero lo único que recibió fue un golpe de parte del menor.
-¡Au!
-Pues cógelo-dijo aburrido el castaño, mientras un sonrojo se establecía en sus mejillas.
-¿Si? ¿Naruto? Espera, ¿Qué Minato qué?
Las siguientes llamadas fueron a sus amigos.
-¿Naruto? ¿Ya vienen tus hermanos?-preguntó Sakura levantándose de la cama, mientras se deshacía del abrazo de Ino-¿Quieres que despierte a Sasuke?-preguntó observando la cama de al lado-está bien… ya vamos al hospital.
Desde que Sakura y Ino estaban juntas solían dormir en la misma habitación que Sasuke y Naruto, es decir en la habitación de la de pelo rosa. Tenían planeado irse a la de Ino… pero justo murió Yamato y… pensaron que lo mejor era dejarle dormir solo.
Pero ellas nos fueron las únicas molestadas.
-P… Pe… Pein…-dijo Nagato sin camiseta mientras el de pelo naranja iba besando su piel desnuda.
El mencionado suspiró y le acarició sus sonrojadas mejillas.
-Eres una monada-dijo besándole los labios castamente-¿Qué me has hecho?-gruñó Pein contra el cuello de Nagato, hablando más bien solo.
-Per… perdóname-dijo muy rojo el más joven mirando al suelo.
-No hay nada que perdonar, eres precioso-dijo besándole-te amo…
Y cuando sus labios se iban a juntar de nuevo el teléfono les interrumpió. El más mayor gruñó, y cogió desprevenido a Nagato que estaba mirando al móvil, pillando desprevenido así al pelirrojo, envolviéndole en un hambriento beso.
-P… Pein-dijo Nagato-cuando se separaron.
Sus mejillas rojas, ojos entrecerrados u la boca aun abierta, conectada con un hilo de saliva con la de su novio.
-No puedo contenerme más…-dijo tumbándole del todo sobre la cama.
-Pe… pero… Pein por favor… déjame coger le móvil antes-dijo avergonzado.
El mencionado suspiró alargó su mano hasta la mesilla rescatando dicho aparato y ofreciéndoselo así al menor, que le dio las gracias antes de contestar la llamada.
-¿Naruto-kun?-preguntó Nagato.
A Pein, por su parte, le irritó oír el nombre del autor de la llamada. Le molestaba que estuviera demasiado cerca de Nagato. Sobre todo al recordar que fueron novios… ¿Se atrevió a besar a su Nagato? Ese pensamiento solo le irritó aun más.
-Va… vale... vamos al hospital.-dijo colgando el móvil.
-¿Qué pasa, monada?-preguntó el de pelo naranja confundido al oír la palabra "hospital" en la conversación.
-el… padre de Naruto está de parto… va… ¿Vamos al hospital? Por… por favor-dijo muy avergonzado.
-Claro-le sonrió Pein besándole.
La siguiente llamada… fue… un poco triste.
-¿Naruto-kun?-preguntó cogiendo el teléfono.
La habitación totalmente a oscuras, mientras el moreno estaba tumbado encima de esta mirando al techo. Apenas habían pasado unas, bueno, más de doce horas, después del entierro de la persona que amaba.
Se preguntaba si sabía que le amaba. ¿Habría muerto sin saberlo? Siempre había estado a su lado, siempre. ¿Pero había sido eso suficiente? ¿Yamato realmente había querido estar con él? Deseaba vivir atrapado en sus recuerdos… en aquellos en los que estaban juntos, aun qué doliera.
-¿Van a nacer?-preguntó Sai sonriendo tristemente en la oscuridad.
Quizás el también fuera a tener hijos con Yamato algún día.
-Sí, tendremos una vida normal.-dijo Sai alegre mientras se tumbaba en la cama y situaba sus brazos tras su cabeza.
El castaño rió, divertido.
-¿Normal dices? Pero bueno Sai ¿qué es normal para ti?-preguntó aun riéndose el castaño.
-ya te lo dije-dijo adquiriendo más seriedad-tú.
Yamato dejó de reír y se puso absolutamente rojo.
-a… s… si… cla… claro.-dijo-me-sonrió-me hace feliz que digas eso-dijo mirando al suelo mientras se ruborizaba.
El moreno rió de nuevo, recuperando su anterior humor.
-¡Qué tímido, Sensei! ¡Tengamos hijos! ¡Quiere tener un hijo con Yamato-sensei!
El moreno se lanzó a abrazarle en la cama, aun sonriendo.
-¡Pa… para! ¡Deja de hacer planes solo! ¿Es qué yo no tengo nada que decir?-preguntó Yamato antes de reírse junto a Sai y devolverle en abrazo.
Una lágrima resbaló por la mejilla de Sai. No era justo que se tuviera que ir tan pronto. No era justo volver a estar solo, no era justo echarle tanto de menos. No era justo que naciera alguien el mismo día. Era como una falta de respeto hacia Yamato.
-supongo… que… intentaré estar allí.-dijo colgando el móvil.
Dejó su brazo, como un peso muerto, caer sobre la cama.
-Yamato… ¿por qué me ha dejado? ¿Y nuestros hijos?-preguntó mientras las lagrimas empapaban la cama-¿Y nuestro futuro? Creí… creí que no volvería a estar solo. ¿Por qué me dejas?
Los sollozos de Sai comenzaron a ahogar sus palabras, en medio de esa oscura noche.
-Sí, claro Naruto, vamos ahora mismo-dijo Chouji mientras sentía los brazos de Neji enredarse en su cintura.
-¿Naruto?-preguntó Gaara cogiendo el móvil.
El de pelo rojo estaba ahora solo en la habitación. Primero había ignorado a Lee. Luego le llamó la atención y comenzó a espiarlo, luego el de pelo negro… le dijo que le quería, algo que pensó nunca ocurriría. Que le quisieran. Y entonces, después de todo, cuando por fin era feliz, cuando tenía a Lee… se acabó, tenía que dejarle por capricho de su familia y de sus negocios. Normalmente no obedecería ordenes… pero eso amenazaría la vida de Lee. Su familia amenazaría la vida de quién amaba.
-Claro estaré allí.
Lee por su parte estaba en su habitación, un vació en su corazón y luchando para que las lagrimas no escaparan de sus ojos.
-¿Si?-preguntó cogiendo el móvil.
La voz de Naruto interrumpió su soledad.
-Claro, Naruto-kun, estaré allí-dijo colgando el teléfono.
Poco a poco Naruto fue despertando a todos sus amigos, y compañeros de trabajo de Minato y Jiraiya, para que acudieran al nacimiento de sus hermanos.
Madara estaba de pie al lado de Zetsu.
-Madara-san, veo que usted también vino-dijo Kakashi, que tenía a Iruka cogido de la mano, acercándose a él.
-Si… no podía faltar-dijo serio el moreno.
-¿Qué hace Zetsu con usted?-preguntó Kakashi frunciendo el ceño.
-a… y…y… yo… esto…-dijo Zetsu muy nervioso.
Madara se cruzó de brazos y respiró hondo, mientras a Zetsu se le escapaba una risa nerviosa.
-Entiendo-dijo Kakashi serio-no es el único…-dijo Kakashi señalando a Asuma y Shikamaru que llegaban corriendo por el pasillo juntos.
-¡No! ¡No! ¡Kakashi-sensei! ¡Está equivocado!-dijo muy nervioso el de pelo verde.
Madara siguió sin decir nada.
-ya… tranquilo Zetsu, no diré nada.
Delante de la sala donde estaban Jiraiya y Minato solos, hasta que el médico dejara a la visitas pasar, más gente iba llegando.
Madara, Zetsu, Kakashi, Iruka, Shikamaru, Asuma, Sakura, Ino, Gaara, Kurenai, Chouji, Neji, Kiba, Gai… y otros compañeros más.
-¿Asuma-sensei? ¿Shikamaru?-preguntó Ino acercándose a ellos-¿Por qué venís juntos?
Los dos se dirigieron una cómplice mirada.
-Nos encontramos por el camino-dijo Shikamaru.
Los siguientes en llegar fueron, Nagato en los brazos de Pein.
-¡Pein!-dijo Zetsu corriendo hasta sui amigo-¡Bien! Ya no estaré solo.
El de pelo naranja le sonrió, y Nagato se puso rojo y se pegó más a él, aun en sus brazos.
-Bueno ven con nosotros si quieres Zetsu…-le dijo Pein.
-¡¿De verdad?-preguntó emocionado el de pelo verde que pensó que tendría que pasar el resto de la noche, entre niños enanos y profesores.
De pronto unos brazos envolvieron su cintura y su espalda estaba contra otro cuerpo.
-Lo siento, es mío-dijo Madara llevándoselo mientras Zetsu protestaba.
-¡Son mis amigos! ¡Tengo derecho a estar con mis amigos, viejo!-protestaba mientras era alejado de los otros dos.
-Bueno, monada, al menos estamos solos-dijo besándole cerca de la oreja.
El pelirrojo se puso muy rojo. Menos mal que el resto de personas que había en el pasillo les ignoraban.
-¿Lee?-preguntó Gaara al darse la vuelta y ver como el moreno se acercaba.
Mientras en el internado, la marcha de tantas personas, no había pasado desapercibida.
-Kakuzu ¿A dónde van todos esa noche? No hago más que oír pasos…-dijo Hidan.
-Será un fantasma-dijo Deidara en la cama de al lado acomodándose en los brazos de Sasori.
Hidan miró un tanto aterrorizado a Kakuzu, pegándose mucho a este.
-¿fantasma? Eso no existe ¿Verdad Kakuzu?
-Claro que no Hidan-dijo besándole, mientras le pasaba la mano por el pelo-¡Sasori! Dile a tu novio que se calle y deje de asustar al mío o me las pagará-gruñó.
Sasori en la cama de al lado, respiró hondo y besó la frente de Deidara.
-Oye deja a Deidara-dijo abrazándole-él no tiene la culpa de que Hidan sea idiota.
-Eso no te lo niego…-dijo el avaro.
-¡Kakuzu!-protestó Hidan.
En otra habitación, ni la espesa oscuridad de la noche conseguía darle danas de dormir a Uchiha Itachi.
-¿Pasa algo?-preguntó el tiburón besándole la frente.
El moreno negó con la cabeza, mientras miraba por la ventana la tranquila noche.
-Madre… mañana es el día en el que me voy contigo… no sé si podré traer a Itachi… pero no importa, todo mi sufrimiento… mi soledad, todo acaba mañana-dijo Sasuke asomado por la ventana.
CONTINUARA….
BUENO SOLO UN CAPITULO MÁS! Decidme si queréis que lo publique…. Y que continúe la historia… y que haga luego los one-shots :)
¿Se irá Sasuke? ¿Jiraiya y Minato lo han arreglado? ¿Mikoto convencerá a Itachi también? ¿Zetsu conseguirá huir de Madara? ¿Siguen Hinata y Naruto juntos?
Por ciertos decidme un nombre (de hombre y/o de mujer) para los hijos de Jiraiya y Minato :D
