EVASIÓN

...

Esperen. ¿En dónde estaba ella?

Era difícil recordar. Había... algo mal. Algo con respecto al silencio. Era... hubo palabras ¿no? Palabras, palabras y más palabras y... ni siquiera las había notado hasta que se fueron. ¿Qué decían esas palabras? Parecían estar bien, tan bien, y aún así no pudo escucharlas, súbitamente se dio cuenta de que estaban mal.

¿Qué estaba pasando?

Algo cambió en la oscuridad y una enorme presencia apareció.

"Hyûga Hinata. La hora ha llegado."

...

Sásuke refunfuñó y se irguió. "Exijo una explicación."

"Yo también," le respondió ese extraño sujeto de traje rojo y dorado. "Pero exigirla no nos servirá de nada. ¿No eres tú ese tal Sásuke?"

"Así es." Sásuke se puso de pie, mirando cautelosamente la estrecha habitación. "¿Y tú eres?"

"Hermano, ¿no sabes quién soy? ¡Qué mal, pelao, qué mal! TODOS me conocen."

"Yo no. ¡Tu nombre!"

El hombre suspiró de pesar. "Flash. El Increíble Flash. El ASOMBROSO Flash. El ESTUPENDO Flash. ¡Soy uno de los siete miembros fundadores de la Liga de la Justicia, pelao! En serio, ¿nunca habías escuchado de mí?"

Sásuke pensó por un momento. "Pude haber escuchado de ti durante las reuniones previas a la misión." Dijo. "Por lo general no me preocupo por guerreros inferiores."

"¿Sí? ¡Pues este 'guerrero inferior' te acaba de salvar el trasero, pelao! Y lo hice con mi pierna medio jodida, ¡¿ves? Esos amiguitos tuyos clones de Jûgo hicieron hasta pa' vender conmigo, pero yo sano rápido. Yo hago todo rápido." Después de su aparente pataleta, Flash miró detenidamente su pierna con preocupación muda. "Aún se ve bien. Pero duele."

"¿Y exactamente cómo me salvaste?" preguntó Sásuke gruñendo mientras se agachaba a recoger a Kusanagi. "Lo último que recuerdo es que había derrotado a Superman." Técnicamente fue Karín quien lo hizo, pero Sásuke no vio la necesidad de recalcarlo.

"Sí, no me lo recuerdes." Flash le dirigió una mirada de enfado. "Con Súper, pudimos haber tenido oportunidad, pero gracias a ti..." negó con la cabeza en disgusto. "Algo raro está pasando acá. Lo que creo es que Luthor finalmente obtuvo esa cosa Anti Vida y la puso a funcionar... todos en la Torre Metro están actuando raro y muchos de los continentes cambiaron de lugar y quedaron deletreando 'Luthor'." Se encogió de hombros ante la mirada incrédula de Sásuke. "Créeme, ya vi. ¿Quieres que me ponga correr y te lo confirme?"

Sásuke gruñó en resignación y se acomodó la espada en su cinto. "Entonces. ¿Tú me 'rescataste' de la ecuación de Luthor?"

"Más que todo, de esa cosa explosiva de tu cabeza. Le estaba echando una pasadita a las habitaciones de la Torre Metro y tú eras el único que no estaba comatoso o aprobado por Luthor. Pero parecía que tu ojo estaba a punto de explotar, entonces lo desmantelé."

Sásuke se tocó la cabeza. El ojo biónico aún estaba ahí, pero un pedazo considerable de él no. "¿Tienes los conocimientos para hacer eso?"

El hombre se encogió de hombros y se pavoneó. "Estás hablando con quien desmanteló al Brainiac nanotecnológico. Aprendes sobre la marcha."

"Ah." Sásuke no tenía idea de quién era Brainiac, o qué era 'nanotecnológico', pero decidió disimularlo. Dejó escapar un largo suspiro y miró al techo. "Bueno. Gran parte del mundo ha caído en el genjutsu de Luthor. Mis compañeros otra vez están dispersos y, presumo, que perdidos."

"Ah, no." Flash se hizo a un lado para mostrar unas siluetas durmientes acomodadas cerca el muro. "Estaban al lado tuyo. Simplemente los recogí." Frunciendo el ceño, añadió. "No es que vayan a ser de mucha ayuda. Están comatosos, como los demás ninja."

"¿En serio?" Sásuke casi que saltó hacia adelante y se puso al lado de la Karín durmiente. "Veamos si puedo remediar eso..." por un instante pareció concentrarse profundamente, luego se levantó y se encogió de hombros. "Curioso. Ha caído en un genjutsu muy fuerte."

"Genjutsu. Claaaaro." El hombre se rascó la nuca y miró hacia la puerta. "Escucha, no podemos quedarnos aquí por mucho. Parece ser que Luthor tiene este raro 'conocimiento omnipresente' funcionando y sólo es cuestión de tiempo para que se dé cuenta de que algo raro pasa en el sótano en donde estamos. Sólo espero que..."

Hubo un súbito manchón, un ventarrón, el sonido de una puerta cerrándose de golpe, y se hizo presente un chico pequeño que estaba de pie delante de ellos, con un brazo alzado haciendo un raro saludo. "¡Kid Flash reportándose, Jefazo!"

"¿Eh?"

"Oh, perdón. ¡Kid Flash reportándose, oh Ultraaltísimo Asombrostástico Súper Héroe de todos los tiempos!"

"Mucho mejor. ¿Qué hay de nuevo, chico?"

El muchachito de amarillo se encogió de hombros. "No mucho. Todo el mundo afuera está actuando raro. Todos están en las fábricas, haciendo cosas."

"Me pregunto por qué. Creí que Luthor sólo iba a crear robots gigantes de la nada."

"Tal vez sólo le gusta ver obreros en las fábricas, no sé. Miré, pero no vi templos ni nada."

"Muy raro. Definitivamente no sé cómo le haría yo si fuera un dios."

"Sí, yo tampoco. De todos modos hice una pasadita por la Torre Metro..."

"¡QUÉ!" De inmediato Flash persiguió a Kid Flash tan rápido que sólo se veía un torbellino rojo y amarillo. Finalmente el torbellino borroso cesó con Flash sentándose en un armario jalando a Kid Flash de una oreja. "¡Creo que te dije que te alejaras de ese lugar!"

"Bueno... sí, sí, lo dijiste," añadió Kid Flash con desespero. "Pero Luthor está en todas partes ¿no? ¡Creo que daría lo mismo estar aquí que allá o en otro lado!"

"¡Todos los súper héroes están allí! Bueno, todos los súper héroes hipnotizados."

"Y vi a Superman."

Flash estaba tan asombrado que soltó a Kid Flash. "¿Qué?"

"Lo vi, lo juro." Kid Flash se levantó del suelo. "No le lavaron el cerebro, está vivo." Frunció el ceño. "Bueno, más o menos."

"¿Más o menos? ¿En qué sentido?"

"En el sentido de estar medio muerto, luchando por respirar y cuadrapléjico."

"Oh."

Sásuke simplemente escuchaba a uno y a otro, olvidando las partes que no entendía y guardando en su memoria las que sí. El mundo estaba bajo control de Luthor. Luthor estaba en la Torre Metro. Luego allá estaban los súper héroes. Y Superman.

"Y eso no es todo." Interpuso Kid Flash. "Cuando estuve allí, llevaron a una prisionera."

"¿Prisioneros? ¿Aún tienen prisioneros?"

"Tienen un MONTÓN de ellos. Todos los ninjas. Supongo que tampoco les lavaron el cerebro, sólo están inconscientes. Pero la que llevaron ahí..." Kid Flash tragó saliva y miró hacia abajo. "...era Raven. O sea, la de los Jóvenes Titanes ¿no?"

"¿En serio? Pues sí que es raro. ¿Y tampoco le lavaron el cerebro, hmm?" Flash parecía estar pensando en algo. "Qué listo."

"Oye, Jefazo..." La voz de Kid Flash sonaba un poco entrecortada. "... crees que... Jinx quizá..."

"No sé, pelao, no sé. Si ella no estaba allí, quizá no. Pero si está, quizá sea mejor que no la busquemos." Flash caminó hacia el Equipo Taka y recogió el cuerpo inconsciente de Jûgo, haciendo muecas de esfuerzo mientras lo alzaba. "Porque estamos a punto de volvernos locos."

...

"¿En... en dónde estoy?" preguntaba Hinata nerviosamente, mirando la oscuridad a su alrededor.

"En vuestra mente, por supuesto. O más bien en una parte aislada de vuestra mente la cual he ocultado de la vista de Luthor." Era imposible decir si la voz de Espectro era estruendosa o sosegada, siniestra o tranquilizadora. Su presencia era increíblemente terrible y, a la vez, increíblemente gentil, suave y dura a la vez, calmada y fiera a la vez. Cuando miró su silueta –si es que podía hacerlo en medio de toda esa negrura- no podía decir si él era enorme o pequeño. O si esa distinción era de importancia.

"¿Luthor? ¿Pero qué...? ¿Qué está pasando?" Hinata tocó su cabeza, como esperando encontrar un chichón o un corte. "Lo último que recuerdo es que Linterna Verde había llegado y que Naruto estaba..."

Espectro la interrumpió. "Ha pasado mucho desde entonces. Vuestros compañeros batallaron contra los campeones de Luthor, y si bien ganaron sus batallas, perdieron la guerra. Algo... completamente imprevisto ocurrió, algo que yo no esperaba."

"¿Qué cosa?"

"Vuestro Hokage, Hatake Kakashi, llegó. Y no pudo haberlo hecho en peor momento, yo estaba distraído y no pude intervenir como lo hice con vos. Ahora el Sharingan está en poder de Luthor."

Las manos de Hinata volaron a tapar su boca. "Q-quieres decir que él... No pudo... oh, pobre Kakashi-sama..."

"Y ahora Luthor ha completado su estrategia de dominio. La tierra, el mar y el aire están sujetos a su voluntad, y las mentes de casi todos los seres vivientes están sometidas a él. Es sólo cuestión de tiempo para que sus ambiciones se expandan por todo el universo."

Extrañamente, Hinata únicamente pensaba en el ojo que le arrancaron a Kakashi-sama. Cuán horrible ha de sentirse el que le arranquen a uno un ojo así... ¿estaba consciente? Esperaba que no. Parecía mentira que su ojo disparejo, que había sido parte integral de él, de repente se haya ido. ¿Había alguna clase de jutsu o procedimiento médico que pudiera...

Haciendo un esfuerzo, volvió su atención a las otras palabras de Espectro. "¿Estrategia de dominación?" Dominación mundial, control mental... eso no le significaba nada a ella, sólo eran palabras, palabras que parecían no tener relación con estas tinieblas, pero aún así preguntó.

Espectro parecía suspirar. "La Ecuación Anti Vida. El Plan Ojo de Luna."

"Oh." Eso sí guardaba algo de conexión, pero aún le parecía algo abstracto, algo académico. Trataba de darle importancia. "Umm... en Konoha me dijeron que el Plan Ojo de Luna era un genjutsu especial, pero... los de la Liga... decían quera algo más como..." Hinata trató de buscar las palabras correctas, no había un término exacto para abarcar lo que la Liga le había descrito. "...un jutsu de control global... divino... o algo así. Como en el mundo real." Alzó la mirada a Espectro. "Pero dices que es ambas, entonces... ¿cómo es?"

La pregunta pareció generarle problemas a Espectro. "Es difícil de explicarlo, pero trataré. Es el mundo real, pero sólo la ilusión de un mundo real." Al ver la expresión en el rostro de Hinata, suspiró. "Para alguien con el poder que Luthor ahora detenta, o con el poder que he disfrutado por eones, la realidad en la que habitáis es casi una ilusión. Es fluida, es cambiante, una de los innumerables reflejos de una realidad más profunda y verdadera." Espectro extendió sus manos. "En cierto modo, vuestro amigo Sai estaba en lo cierto... este mundo es un genjutsu, como también lo es el de Konoha. Ambos son simples ilusiones de una realidad primordial. Vos misma, de hecho, sois el reflejo de una Hinata más grande y más profunda que se encuentra en algún lado del cosmos. El Superman de este mundo es real, sin embargo es una mera imitación de un Superman más grande que es más real aún." La miró con duda. "¿Comprendéis?"

"Eso... creo." Más que todo, ella quería que dejara de hablar, pero una parte pequeña e instintiva de ella comprendía muy bien estas palabras.

"Mmm." Espectro no parecía estar satisfecho, pero de todos modos prosiguió. "Lo que SÍ DEBES COMPRENDER es que Luthor no posee la verdadera Ecuación."

Hinata parpadeó. "P-pero acabaste de d-decirme..."

"He dicho que él ha ensamblado su estrategia de dominación, lo cual describe la Ecuación Anti Vida. Pero no es verdad. ¿Una prueba matemática de que el Universo le pertenece a Luthor? ¡Bah!" Hinata no se imaginaba que un ángel pudiera expresar tanto disgusto. "Si el Universo en verdad le perteneciera a él, ¿por qué habría menester de una ecuación para probarlo? Es más, si la ecuación puede ser usada para controlar a los demás, ¿cómo alguien podría saberlo sin ser controlado? No, lo que Luthor posee, aún con el Sharingan, es una copia barata que engaña al que la escucha al hacerle creer que ÉL controla el universo."

"O sea que SÍ ES un genjutsu," dijo Hinata, quien aún se mantenía en su punto.

"Hace muchos años, el observador Metron llevó a Luthor al Muro Fuente para encontrar la Ecuación Anti Vida. Metron no entendía ni al Muro Fuente ni la Ecuación, sólo sabía que ambos estaban relacionados y que la clave para detener a Darkseid estaba en ellos. A Metron le falta el denuedo para actuar, sólo observa. Pero Luthor se metió al Muro Fuente en busca de la Ecuación Anti Vida."

Espectro cerró sus ojos pensando profundamente. "Lo que vio allí es imposible de describir. La verdad del Universo, quizá, sea la palabra más adecuada. ¿El más comprensible? Vio la verdadera Ecuación Anti Vida, la cual ni es Ecuación ni es Anti Vida, pero más o menos es su esencia."

Hinata parpadeó de nuevo. "Umm-m... lo siento... ¿qué pasó?"

Espectro suspiró. "Conocer la Ecuación, el secreto del Universo, es darse cuenta del lugar que uno ocupa y su importancia en él. Se ve perfectamente cómo uno encaja dentro de la Gran Sinfonía, cómo las cosas han pasado y van a pasar. Es decir, Hinata, las conexiones entre todos los puntos y el patrón subyacente que forman. ESTO fue lo que Luthor vio, lo que Darkseid vio, que maravilló a ambos con su belleza y gloria."

"Pero el conocer la Ecuación es también entregarse a ella, o eso pensaba Luthor. Él y Darkseid se esforzaron para dominarla, sólo para darse cuenta que dicha hazaña era imposible. Lo que resultó de esa lucha no era ni Luthor ni Darkseid sino las más jactanciosas y ambiciosas partes de ambos, unidas en un solo ser." Espectro se encogió de hombros súbitamente. "Más Luthor que Darkseid... el gobernante de Apokolips siempre se había sentido seguro de su propia existencia, mientras que a Luthor no lo llenaba nada sino la ambición." Eludiendo la comparación, prosiguió. "Pero para liberarse a sí mismos, perdieron gran parte de la Ecuación, y pasaron los años subsiguientes construyendo una copia burda que les permite el dominio sobre la Tierra."

"M-muy bien..." Hinata miró para otro lado. "Um... ¿Y qué quieres que yo haga?"

"Tenemos un tiempo de respiro." Respondió Espectro. "El poder de Luthor no está adaptado a vuestro mundo, y él no puede controlaros ni a vos ni a vuestros amigos. Mi poder os deja absolutamente invulnerable, sin embargo he ocultado esto de la presencia de Luthor. Aún así vos sois mi única agente."

El enorme rostro de Espectro se puso más cerca de ella. "El don que le disteis a Ino os ha dado una conexión a ella. Búscala y encuéntrala con vuestra mente, os daré todo el poder que necesitareis. Es imperativo que yo hable con los sellados."

"Los... ¿sellados?" Preguntó Hinata, con su ceño fruncido en concentración.

"Los demonios. Debo hablar con Kurama y Trigun el Destructor."

"¿Kurama?"

"Sí, Kurama; el que en vuestro mundo conocéis como Kyûbi no Yôko."

...

"...honesto, Clark. ¿Alguna vez has visto a tus amigos tan felices?"

J'onn parpadeó, tratando de enfocar la vista.

"¿Tan tranquilos?"

Algo andaba mal, J'onn lo supo de inmediato. ¿Qué se habían hecho las palabras? Por un momento actuó confusamente con respecto a esta súbita libertad, pero pensó rápido y comenzó a actuar como si nada. Sintió un alivio inmediato, como si le hubieran quitado un gran peso de encima.

No. No, NADA andaba mal, más bien quizá algo al fin andaba bien. Había habido algo peligroso en las palabras, algo mortal contra lo cual había estado luchando. Ya lo recordaba. Las palabras habían estado taladrando su alma, sintió el dolor de su perversión tan limpiamente como si ganchos hubieran chuzado su cuerpo y lo doblaran hasta darle una nueva forma. Habían sido tan completamente opresivas, tan irresistiblemente falsa. Su alma de marciano ya lo sabía.

Y ahora su mente se estaba poniendo al día. Lavado de cerebro, Ecuación Anti Vida. Luthor. Era Luthor quien estaba en el balcón. Al lado de él estaba... ¿Clark? ¿Ese era Clark?

J'onn apenas pudo evitar tambaleare y entendió inmediatamente el peligro. Las mentes de sus camaradas estaban cerradas a él, lo sentía. Todos debían estar bajo control de Luthor. Superman quizá no –J'onn pudo sentirlo, más que verlo, irse con Luthor- pero si intentaba establecer contacto con ÉL, Luthor inevitablemente se daría cuenta y sus antiguos amigos se le vendrían encima. De hecho la única razón por la cual no lo había hecho AÚN era porque de algún modo no había caído bajo control y se había liberado.

Y aún así ¿cómo podrían saberlo? Luthor debió haber sentido el instante exacto en que la Ecuación Anti Vida había sido expelida de la mente de J'onn. Y ya que lo pensaba, J'onn no estaba siguiendo los mismos pasos que Luthor quería.

Excepto que yo hubiera...

Los ojos de J'onn casi se abrieron de par en par al entenderlo. Todavía podía oír la ecuación, aún podía escuchar el ritualístico Soledad más alienación más...pero esto ya no lo controlaba. Ya sabía qué lugar Luthor quería que ocupara y, subconscientemente, lo hizo.

Pero en cualquier momento yo debería parar...

¿Cómo había sido eso posible? De hecho, ¿cómo le había hecho para salir libre en primer lugar? Simplemente habían sido las palabras, siempre esas mismas palabras que ahora le chuzaban el cerebro y entonces... entonces...

Y entonces se oyó otra voz. Sólo por un instante, pero sonó algo como "¿Ino?"

...

"No... no es ella... Un momento. Sí. Ya la puedo sentir. Sí, ahí está." El ceño de Hinata se arrugó en concentración. "Pero... no puedo despertarla."

"Es porque no deseo que lo hagáis. Eso nos expondría. No, simplemente deseé que establecierais la conexión para que podamos apelar a las habilidades de ella."

"¿La estás poseyendo?" Preguntó Hinata con sorpresa.

"¿Algo tan crudo? no. Simplemente estoy aprovechando los vínculos que ella ya tiene formados. Hay una enorme cantidad, tocó demasiadas mentes durante su demencia. Ah... ahí están." Espectro hizo un saludo con una mano. "Venid, Trigon. Venid, Kurama. Soy yo, Uriel el del Cayado y del Cáliz., quien os invoca."

Hinata se echó para atrás torpemente con un grito de terror al cobrar vida repentinamente dos grandes ojos rojos felinos. Saltó a la luz una inmensa figura dorado-anaranjada que meneaba sus nueve colas. Su malicia apuñalaba el alma de Hinata como mil cuchillos filosos de puro odio. Incluso esa manifestación de Naruto no la había preparado para semejante sensación. "Uriel." Gruñó. "¿Qué quieres?"

"¿Por qué me invocas?" La sensación de perversidad se hizo más fuerte aún, el mismo aire parecía aplastar los pulmones de Hinata con una fuerza indescriptible. La voz era tan antigua como los mundos y tan solemne como la muerte; la carne de Hinata palideció y su piel sudó frío al ver cómo otra figura también entraba a la luz. Era más grande que Kurama, muchísimo más grande que Hinata quien apenas lo veía desde su minúscula posición en el suelo, y aún así pudo mirarlo por completo –una enorme figura como de hombre, coronada con un cabello blanco cenizo y con cuernos de chivo encima de cuatro ojos brillantes y amarillos. "¿Por qué te arriesgas a sufrir la ira de Trigon?"

"Me arriesgo al invocar a Trigon por la misma razón que Trigon responde," bufó Espectro, e instantáneamente Hinata sintió que le habían quitado un peso de encima. "Porque ya no hay opción. No me place coligarme con demonios pero así ha querido Yavé."

"Y como Dios así lo ha querido, lo harás, aún si eso significa hundirte en los pozos más infectos e inmundos, ¿eh, Uriel?" Bufó Trigon. "¿Que no tienes orgullo?"

Espectro ni siquiera parpadeó. "No. El orgullo es un pecado. Luego no tengo orgullo."

"¡Ja!" Trigon escupió y señaló con un enorme dedo a Kurama. "¿Acaso tengo que sufrir el tormento de hablar en el juicio de este cachorrito pulgoso?"

"Cierra tu maldita boca, Trigon," refunfuñó Kurama. "O quizá debería cerrársela a tu hija por ti. Al menos uno de nosotros puede sufrir esto en silencio."

"Ni tan en silencio, Dividido. ¿En dónde están tus hermanos? ¿Fuiste tú el único lo suficientemente necio como para atreverse a venir a mi mundo? ¿O acaso también ellos sucumbieron ante niños?"

Kurama silbó. "El que fue derrotado por mocosos viene a darme lecciones, ¡Chupa cuerpos!"

"Basta." Espectro no alzó la voz, pero esa simple palabra silenció el rugir de ambos demonios. "Vosotros dos habéis sido invocados. No podéis iros hasta yo lo desee, y aún no lo deseo, por eso, soportaréis la presencia del otro, así no os agrade."

Trigon refunfuñó. "Otros muestran más respeto, Espectro."

"Pero yo no. Sólo respeto a quienes sean dignos de tal, y vosotros, caídos, no sois dignos de absolutamente nada. Yo los arrojaría directo al infierno, aunque ya estéis en él."

Ante esto ambos demonios se echaron a reír. La risa de Trigon era profunda, gutural y retumbante; la de Kurama, gruñente. "Es verdad," sonrió malignamente Kurama. "Ambos ya estamos en el infierno, atados a mocosos despreciables que se rehúsan a usar nuestro poder. ¿Y qué harás al respecto, perrito guardián? ¿Con qué nos vas a amenazar? ¿Acaso nos vas a desterrar de nuestros costales de carne?"

"Vuestros depositarios han sido inmovilizados por el mortal Luthor. Vosotros lo sabéis. Y también sabéis que me tomará toda mi fuerza el simplemente mantenerlo al margen, luego dudo mucho que pueda desterraros." La mirada de Espectro no se alteró. "En efecto, por esta razón no os he desterrado aún. No queráis jugar conmigo. Ya sabéis qué busco."

Con una enorme sonrisa maligna, los dientes de Kurama quedaron a la vista. "Es cierto. ¿Pero por qué deberíamos colaborarte."

"O sea que un humano ha pervertido el Mandato Eterno para sus propios fines. ¿Y qué?" Trigon se encogió de sus gigantescos hombros. "Este mundo será mío, tarde o temprano; el reloj corre. El poder de Luthor no me hace nada a mí o a mi depositaria. A mí no me ata ninguna hechicería barata como esa. En estos momentos me divierte ver la disonancia en la Gran Melodía."

Kurama asintió. "Así es. Nos conoces, Uriel, la disonancia es la única clase de diversión que podemos tener, ya sabes, estando en el Infierno y todo eso."

"Un pequeño consuelo," bufó Espectro. "Como deberíais saber, nunca hay verdadera disonancia en la Gran Melodía, sólo hay disonancias que la hacen más dulce. La vuestra es una pretensión predestinada al fracaso."

Hinata no miraba a nadie. ¡Eran demasiadas cosas! En su mente no sólo escuchaba las ideas sino sus implicaciones, más grandes y más sutiles que las simples palabras. Su mente no estaba hecha para esas cosas... ELLA no estaba hecha para esas cosas. Esta conversación estaba mucho más allá de su comprensión.

La oscuridad parecía parpadear sutilmente y los demonios miraron a su alrededor. "El canalizador está en problemas," dijo Trigon. "¿Cómo...?"

"¡Oh, JO!" Kurama al fin había visto a Hinata. "Bueno ¡ESTO sí que es divertido! ¿Así que tú también, Uriel, estás atado a una mocosa? ¡Ja! En verdad que los ángeles no tienen orgullo." Se agachó, su enorme hocico olisqueaba a Hinata de arriba abajo. "La conozco, casi la mato una o dos veces." Se echó para atrás y sonrió maliciosamente ante Espectro. "¿Qué quieres hacer con ella?"

"¿A qué estás jugando, Chico-Cayado?" preguntó Trigon quien ahora también miraba a Hinata. "¿Qué significa esto?"

"Una artimaña," respondió Espectro forzadamente. Sus ojos también estaban puestos en Hinata. "Un truco que escondí entre los prisioneros de Luthor para que él no notara mi presencia. No es una depositaria, simplemente es una canalizante."

"Ah. Y la canalizante está molesta porque no entiende ni jota de lo que estamos diciendo."

"¿Una artimaña? ¿Tuya?" Kurama no dejaba de reírse. "Ah, Uriel, esto ES tan divertido. No creí que fueras capaz de tales jueguitos. ¿Y aún no le has dicho a la mocosita en qué la metiste? ¿cierto?" Avanzando hacia adelante, llevó su enorme hocico dentado hasta centímetros de Hinata. "Bueno. ¿Quieres saber qué está pasando, niña? ¿Quieres saber por qué el todopoderoso Espectro está obligado a pedirle ayuda a unos demonios como nosotros?" Sin esperar respuesta, prosiguió. "Porque él no puede derrotar a Luthor, chiquilla. Él es un ángel, por eso no puede derrotar a Luthor. Sólo un demonio se atreve a quebrantar el Mandato Eterno."

...

"Mira, Luthor no puede sentirme ni a mí ni al chico," le explicaba Flash a un baño en lo que antes había sido París. Adentro estaba Sásuke, vomitando, sin prestar nada de atención. "Porque somos asombrosos y estamos ligados a la Fuerza de la Velocidad y bla bla."

"Pero si alguien nos ve, Luthor lo sabrá de inmediato." Añadía Kid Flash mientras el grupo entraba a una bodega abandonada en Texas. Habiendo visto un lavamanos cercano, Sásuke fue raudo hacia él y apenas sí tuvo tiempo de hacer dos arcadas antes de un brazo rojo lo jalara para seguir corriendo.

Se dirigieron hacia un convenientemente ubicado rascacielos en Hong Kong. "Entonces tenemos que estar todo el tiempo corriendo, ya sabes, para estar un paso más adelante." Sásuke apenas escuchó las palabras ya que fue a asomarse por una ventana para descargar todo el contenido de su estómago. Los transeúntes de abajo fueron sorprendidos por una súbita, asquerosa y extrañísima lluvia que los hizo mirar hacia arriba.

"¡Ves! POR ESO no hacemos esas cosas," se quejó Flash treinta segundos después mientras se echaban al piso, exhaustos y un poco heridos, en una base remota en Groenlandia. "Luthor sabe que faltamos nosotros, y ha de estar buscándonos." Una sonrisa socarrona torció la comisura de sus labios. "Lo derroté la última vez que nos estuvo buscando." La sonrisa desapareció, prosiguió su charla. "Así que, nos está buscando, con una pequeña parte de su mente."

Kid Flash, quien acababa de llegar por la puerta con un catatónico Suígetsu en sus brazos, miró con enfado a Sásuke. "Y no nos ayuda en nada que estés con nosotros, Señor Don Emo."

Sásuke, quien estaba muy ocupado vomitando hasta el alma, no respondió.

"Oye." Flash le dirigió una mirada amonestadora a su secuaz. "Recuerda el Súper Asmobroso Código Heróico de los Chicos Buenos."

Suspirando, Kid Flash arrojó a Suígetsu al suelo como si fuera un bulto de papas. "Cierto. Mira, ¿puedo dejar a los otros dos un momento? Hong Kong ya se está calmando, deberían estar bien por un par de minutos."

"Tú ve por la chica, yo voy por el grandote."

Debieron haberse ido, pero a causa de la velocidad de ellos o por el delirio de él, Sásuke no lo pudo notar bien. Un segundo después ya estaban de regreso con Jûgo y Karín. Pensaba con amargura de cuánta ayuda le habría servido el Sharingan.

"Oye ¿Y por qué estamos cargando al Equipo Comatoso?" preguntó gimiendo Kid Flash.

"¡Vamos, pelao! Ellos están entre los pocos que NO quieren matarnos." Flash puso a Jûgo en el suelo casi sin quejarse. "Si los despertamos, aumentaremos nuestras probabilidades de 3 en 6 mil millones a 6 en 6 mil millones. ¿Ves? Mucho mejor." Flash se encogió de hombros. "Por otro lado, tenemos que hallar la forma de despertarlos."

Kid Flash parpadeó. "... ¿por qué?"

"¡Pues para que podamos despertar a los demás en la Torre! ¡Duh!"

"¿Ese... es... el plan?" Decía Sásuke entre arcadas. "¿Despertar... a los demás?"

Flash y Kid Flash lo miraban como si fuera la primera vez que lo veían. Luego Flash dio un largo suspiro. "Oye, chico, dile al emo este cuál es nuestra estrategia universal multipropósito."

"¡Sí, señor!" Kid Flash se puso frente a Sásuke y le sonrió con orgullo. "¡Correr como locos!"

Sásuke se quedó mirándolos por un rato, esperando. "¿Eso es todo?"

"¡Eso es todo!"

"Correr como loco. La esencia de toda estrategia." Asintió Flash. "Lo único en lo que tenemos que pensar es en saber hacia dónde y por cuánto tiempo. Oh, y quizá qué vayas a hacer en el camino. Pero es la clase de cosas que puedes superar en la marcha. Si es que piensas rápido."

"Y pensamos rápido." Kid Flash se pulió las uñas de la mano derecha con su traje.

Sásuke alzó una ceja. "¿Correr por todos lados sin rumbo fijo?"

"Algo... así, sí." Asintió Flash. "Oh, o sea, tengo una muy buena idea de cuál va a ser nuestro destino FINAL... la Torre Metro, en donde despertaremos a nuestros amigos y rescataremos a Superman antes de patearle el trasero a Luthor... pero si vamos ya, mientras él aún esté buscándonos, lo sabrá de inmediato y quizá los mate antes de que hagamos algo."

"O sea que es una distracción."

"Sí. Básicamente tenemos que agotarlo mentalmente." Flash se mordió un labio. "Tal vez nos tome un tiempo."

Negando con la cabeza y suspirando, Sásuke se puso de pie. "Mira. Tú no me simpatizas, tampoco tú," dijo esto mirando a Kid Flash, "y en particular ninguno de los ninja que están en la Torre Metro. Pero mucho menos me simpatiza Luthor."

Ambos Flashes se miraron entre sí. "¿A qué quieres llegar?" preguntó Flash.

"Sólo quiero que sepan por qué los estoy ayudando." Los dedos de Sásuke se movieron para hacer una serie de sellos y la electricidad crepitó en frente de él, rápidamente tomó forma y se solidificó en tres figuras conocidas.

"¡Genial!" Kid Flash se levantó emocionado. "¡Ese soy yo!"

"Y yo también." Asintió Flash, sonriendo socarronamente. "¿No soy un diablillo apuesto?"

"Gracias, 'mano. Tú tampoco te ves tan mal," contestó el clon de Flash, sonriendo de igual manera.

La sonrisa a Flash se le desvaneció de inmediato. "Qué miedo."

"Son clones de electricidad," explicaba Sásuke, apenas mirando a su clon mientras pasaba delante de ellos. "Hacerlos toma menos chakra que los clones de sombra que Naruto siempre hace, pero aún así no son mi especialidad, usé mucho chakra en ellos."

"Por eso ES MEJOR que ese plan de ustedes sirva para algo." El clon de Sásuke miraba con seriedad.

"Ellos no pueden correr tan rápido como ustedes..."

"Pues sí, ¡duh!"

"¡Oye! ¡Corramos hombre-piyama!"

"...pero deberían bastar para engañar a Luthor por unos momentos.," prosiguió Sásuke, ignorando la discusión. "Les sugiero que vayan y los pongan en un sitio obvio, luego regresen y llévenme a la Torre Metro."

"Y... ¿cómo vamos a despertar a los ninjas?" Preguntó Kid Flash mientras la habitación se vaciaba súbitamente.

Sásuke se encogió de hombros y Flash volvió a aparecer, "Averígüenlo sobre la marcha."

...

"Un ángel es un agente del orden ¿Y qué no es la Ecuación Anti Vida sino orden?"

"Soy un agente del ORDEN DE DIOS," refunfuñó Espectro. "Todo otro orden es falsedad."

"Pero un demonio, ah, un demonio es todo caos."

Trigon frunció el ceño. "Traicionas tu ignorancia, perro faldero. Yo, por mi parte, estoy a favor de un orden absoluto erigido por mí mismo. O más bien, de cualquier otro tipo de orden en el cual no esté Dios a la cabeza."

"Por eso, sólo el caos perfecto de un demonio puede combatir el orden de la Ecuación Anti Vida."

"Ah, en serio, Kurama." Trigon escupió. "Estás tergiversando tremendamente la situación. De seguro hasta los niños saben que tu 'Plan Ojo de Luna' depende de un demonio."

"La mocosa es una mortal, una que casi no ha tenido amor," gruñía Kurama en respuesta. "Ella no tiene ni la capacidad ni la fuerza para poder comprender a la perfección."

"Al menos permíteme decirle una mentira más creíble." Trigon se acercó más a Hinata, sus enormes ojos amarillos la taladraban hasta el tuétano. "Niñita, hasta los seres más poderosos están limitados por sus propias naturalezas. Espectro es un ángel, y es incapaz de decir mentiras. Él puede usar tu energía espiritual única –tu 'chakra'- como un enlace para dominar las mentes de tus amigos con la verdad y sustraerlos del control de Luthor."

"¿Dominar?" Parpadeaba Hinata.

"Ah ¿Que no te lo dijo?" Trigon le dirigió a Espectro una sonrisa maléfica. "Espectro, como te dije, no miente, pero no siempre te dice toda la verdad. Él puede contrarrestar la falsa Ecuación Anti Vida sólo con la VERDADERA –la que todos los ángeles y demonios conocemos-. Pero para conocerla hay que estar limitado por ella, tal y como Luthor casi lo descubre. Espectro liberará a tus amigos de la influencia de Luthor, sí, pero sólo para ponerlos bajo la de él. O sea, quiere ponerte bajo la Tiranía de la Verdad,"

"Pero... si es cierto..." Hinata miraba fija e inquisitivamente a los ojos de Trigon. "¿No estamos ya bajo ella?"

La risotada estridente de Kurama llenó la oscuridad, Trigon refunfuñó. De reojo vio cómo la boca de Espectro esbozaba una sonrisa. "Bien notado, Hyûga Hinata. Yo debo retornaros a vuestro estado natural."

"Sí... bueno..." Trigon le hacía gestos a Espectro para que se callara. "Él no puede hacerlo con el resto del mundo ya que no tiene chakra. Ni puede hacerlo con Luthor, aunque posea chakra en su forma actual. Luthor no aceptará ésta ni cualquier otra idea que requiera que él entienda que está bajo el control de otro. Así fue como escapó al principio. Por eso, para derrotar por completo a Luthor, una mentira es necesaria, una mentira poderosa y creíble que sólo un demonio pueda crear."

"También retuerces y oscureces la verdad de la materia."

"¿Una guerra de ideas?" Kurama se burló de él. "¿Esa es tu idea de una 'mentira creíble'?"

"¿Que acaso el mundo no está hecho de ideas?" respondió Trigon. "Para alguien como nosotros, toda la existencia es ilusión, compuesta de pensamientos. La Verdad y las Mentiras componen todo el Cosmos."

Espectro lo miró con enojo. "No es cierto. Vuestra explicación es extremadamente insatisfactoria e intencionalmente engañosa."

Encogiéndose de hombros, Trigon se alejó de Hinata. "¿Quieres añadir tu explicación a la mezcla?"

"No. Como decís, yo no puedo mentir, pero ningún mortal puede soportar la verdad completa." Espectro miró a Hinata. "Al menos, entender lo esencial. Requiero la ayuda particular que sólo un demonio puede proveer. Luthor no puede ser detenido con la verdad, y en su cuerpo actual no puede ser matado. Por eso, y por más que me mortifique la idea, debo solicitar y exigir la ayuda de mis más grandes enemigos."

"¿Exigir?" Trigon alzó sus enormes cejas. "Esas son palabras mayores, Ejecutor Celestial. No estás en posición de exigir nada. Estoy muy a gusto con ver a Luthor pervertir la Gran Melodía a su voluntad. Cualquier cosa que pervierta la voluntad de tu Señor me divierte."

"Yo," bostezó Kurama, "no soy de este mundo, luego no me importa lo que le pase. Los otros seres que conozco están condenados, lo cual me sienta bien."

"¿O sea que estáis contentos con que vuestros depositarios sean esclavizados?"

Trigon sonrió ampliamente. "No tengo depositaria, ella simplemente es un conducto, y aunque una vez me bloqueó, ya vendrá otra oportunidad. ¿Qué es lo que importa para alguien eterno como yo?"

"Y en cuanto a mí, me importa muy poco lo que le suceda a ese mocoso. Luthor no puede usarlo para controlarme. Y, si lo mata, simplemente me volveré a manifestar en casa." Con un encogimiento de hombros, Kurama observaba, "sería la manera más rápida de regresar."

"¡Pero es una oportunidad para hacer el bien!" explotó Espectro, incapaz de entender por qué nadie haría algo así. "¡Es la última oportunidad para redimiros ante los ojos del Todopoderoso!"

"Si es la última, al menos no tendremos que rehusarnos otra vez." La dentadura de Kurama brillaba en la oscuridad. "Nada nos complace más que ofender al Altísimo."

"¡RÉPROBOS!" siseó Espectro con sus ojos pálidos ardiendo de rabia. "¡Los pozos del Seol son demasiado buenos para vosotros, aplasta-huesos y chupa-cuerpos! ¡Retornad, pues, a vuestros tormentos eternos y luchas inútiles que no tienen importancia! ¡La voluntad del...!"

"Pe-perdón..."

Se necesita muchísima valentía para interrumpir la Ira de Dios, particularmente cuando está rabiando contra dos demonios intransigentes. Pero Hinata apenas reaccionó al ver que todos tres volteaban a mirarla. "Ummm... dijiste su cuerpo actual, ¿cierto?" Dudando por un momento, alzó la mirada y preguntó. "¿Puede tener otro más?"

Espectro asintió, momentáneamente distraído. "El Darkseid que está en su interior también puede manifestarse físicamente, sí. Pero lo más importante es que ha ganado la habilidad de transferir su consciencia a otros cuerpos."

"¿Poseer personas?"

"Más que eso. La transferencia es muy difícil y requiere demasiado esfuerzo, pero no es lo más peligroso. El efecto es permanente e irreversible. Cualquier cuerpo que tomare, morirá tan pronto sea abandonado."

Los ojos de Hinata se abrieron de par en par. Es como Orochimaru. "¿Él puede hacernos eso? ¿A Naruto-kun?"

"Posiblemente. En estos momentos creo que está planeando usar el cuerpo de Superman, una vez termine con su venganza. Pero eso sería poco práctico... pero sí, creo que podría tomar el control de Naruto."

Hinata quedó de una sola pieza.

"¿Cómo así?" Kurama regresó a la luz, poniéndose delante de Espectro. "Si lo hiciera, también tendría control sobre mí, ¿no?"

"Los de tu tipo son inmunes a la Ecuación, perrito faldero." La voz de Trigon estaba llena de sorna.

"¡Ya lo sé, idiota!" Le contestó Kurama. "¡Pero el sello que el Cuarto Hokage puso en mí no! ¡Si toma el control del mocoso, toma el control de mí!"

"Un control mejor que el de Naruto, creería yo." Espectro asintió lentamente. "Luthor es mucho más inteligente y, sorprendentemente, más incansable que Uzumaki Naruto. Ciertamente obtendría un control, de lejos, superior sobre vos que él."

Kurama gruñó, miró a los lados, caminó dando vueltas dos o tres veces y sus nueve colas se meneaban con ferocidad. Luego se detuvo. "O sea que no tengo opción ¿no?"

"No." Espectro sonrió de nuevo. "Es irónico que hasta un demonio esté limitado por su naturaleza."

"Silencio, Perro Guardián," refunfuñó Kurama. "Echaré a andar tu mentira, y eso es todo. Pero que conste que no lo hago para redimirme ni para hacer ningún bien. Es contra mi voluntad que te ayudo."

"Y yo no haré nada." La silueta de Trigon se fue desvaneciendo entre las tinieblas. "No estoy atado a ningún depositario. No tengo nada que temer de una posesión de Luthor. Pero no voy a obstaculizarte. Simplemente me quedaré mirando."

"Pues quedaos mirando y condenaos." Espectro contestó calmadamente. Luego volteó a ver a Hinata. "Bueno, ¿estás lista, Hyûga Hinata? Mi poder debe fluir a través de vos para que fluya a Ino y a todos vuestros amigos, luego se requiere de vuestra buena disposición. ¿Me dejaréis hacerlo?"

La mirada de Hinata denotaba suma fortaleza. "Sí."

"Pues despertemos a los durmientes."

...

"No lo entiendo." Kid Flash fruncía el ceño mirando la puerta. "Luthor tiene poderes divinos ¡¿Y le pone una cerradura electrónica a esta cosa? ¿Por qué no selló toda la habitación?"

"Luthor piensa en cerraduras." Flash se encogió de hombros. "No puede evitarlo. Aunque debo admitir que esta es la primera que he visto basada en ajedrez."

Sásuke ni se molestó en comentar. La puerta era de vidrio al igual que el muro que rodeaba la habitación. Luego podía ver a los demás ninja, acostados cada uno en su cama, rodeados por varios aparatos de soporte vital. Por alguna razón, el haber visto a sus antiguos camaradas, indefensos y en esas condiciones, le arrugó el corazón... Raro, ¿no?

"Bueno, como sea." Kid Flash avanzó confiadamente hacia adelante. "No puede haber más de nueve mil combinaciones para este juego, ¿cierto? No debería tomarnos tanto."

"¡Espera!" Flash se apareció delante de él. "Omnisciencia ¿recuerdas? ¡Quizá suene la alarma a la primera equivocación!" Flash se transformó en un manchón que se dirigió a Sásuke a quien le detuvo el brazo que sostenía a Kusanagi. "¡O al primer intento de irrupción! ¡Apenas él sepa que estamos acá, los de adentro morirán!"

Sásuke lo miró con enojo. "Estoy seguro de que eres lo suficientemente rápido para que, al menos, puedas salvar a la mitad. ¿Tienes una estrategia mejor?"

"Bueno, no..."

"Pues piensa rápido, porque de una manera u otra..."

"Este... ¿chicos?" La voz nerviosa de Kid Flash los interrumpió. "Está pasando... algo raro por acá."

Ambos se voltearon para ver algo bastante extraño. Una sombra oscura, parecida a una serpiente, había salido del ducto de ventilación y reptaba hacia ellos bastante rápido. Se lanzó de la pared hacia la cerradura e inmediatamente comenzó a jugar la partida.

Sásuke estaba un poco menos confundido que los demás. Shikamaru. ¿Pero cómo? Aún si estaba aquí y consciente, aún si podía alargar tanto su sombra, aún si, concebiblemente, sabía en dónde estaban los ninja, ¿cómo podía jugar una partida de ajedrez sin verla? Por lo menos debería tener más que un vistazo de la posición inicial...

¿Se puede determinar todo el desarrollo de una partida, su solución, incluso desde la posición inicial? ¿Era eso posible?

Con leve bip, la cerradura se abrió. Un par de manchones rojos y amarillos llenaron la habitación e instantáneamente la entrada estaba llena con once cuerpos inconscientes.

"O sea que... ya los tenemos." Kid Flash miraba a su mentor. "Y ahora... ¿Cómo vamos a despertarlos?"

"Esa siempre fue la parte difícil del plan." Admitió Flash, rascándose la barbilla. "Quizá podemos enlazarlos con la Fuerza de la Velocidad, ¿no?"

Kid Flash parpadeó. "¿Y eso servirá?"

"No sé. Para ser honesto ni siquiera quiero intentarlo, la última vez que lo hice casi no regreso." Suspiró. "Pero, si no hay de otra..."

Los ojos de Hinata se abrieron de inmediato. Luego los de Ino. Después siguieron Tenten, Naruto y, antes que Sásuke supiera qué estaba pasando, todos los ninja se estaba poniendo de pie.

Flash parpadeó. "Bueno... creo que el problema se solucionó solito."

Sin embargo Kid Flash estaba pensando en otra cosa completamente diferente. "Eh... jefe. ¿En dónde fue que dejamos al Equipo Comatoso?"

Una explosión sacudió el complejo. Un segundo después ambos Flashes habían desaparecido. Dos segundos después estaban de regreso con Suígetsu y Karín. Tres segundos después estaban de regreso, llenos de moretones y heridas, con un colérico Jûgo.

Cuatro segundos después, la pared de la entrada desapareció completamente, revelando una enorme figura enfundada en una armadura negra brillante y, detrás de él, las muchas siluetas de un centenar de héroes de la Liga.

"Bueno," decía Darkseid. "Parece ser que encontraron una manera de eludir mi control después de todo. No importa. Encuentro divertida esta rebelión y el aplastarla cimentará aún más mi control. ¡Atención Liga Luthor!" Hizo un gesto con la mano y los que estaban detrás de él se pusieron de pie. "¡Destrúyanlos!"

Una legión de metahumanos se fue con toda contra los ninja.

CONTINUARÁ...

...

NDT: ¿Qué tal les han parecido los últimos dos capítulos? Sé que de pronto han debido parecerles algo aburridores pero eran necesarios para la trama.

¿Qué tal les pareció La vuelta al mundo en ochenta vómitos de Sásuke?

Por otro lado, les pido el favor de SIEMPRE COMENTAR. No dejen de comentar, cuéntenle a sus amigos que este fic existe y que ellos también comenten. Sus comentarios son mi combustible.

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AVANCE: no hay mucho que decir, ya sabemos qué va a pasar. La pregunta es ¿lograrán nuestros amigos ninja prevalecer o Luthor/Darkseid se saldrá con la suya?

El párrafo de adelanto:

"Pero de todos modos la jugaste, Sr. Nara. ¿Crees que no noté cómo en silencio te quedaste ahí sentado durante toda la contienda, cuán ansiosamente mirabas sus movimientos, cuán profundamente pensabas? ¿Crees que no puedo reconocer la estrategia de un oponente con el cual he jugado por meses?" Luthseid avanzó hacia el encarcelado Nara, mirándolo desde sus ojos en su rostro, situado a una altura impresionante. "Yo no sé cómo lo lograste, mortal, pero debo decir que disfruté tu juego –mientras duró-. Pero ignoraste una cosa. En este juego no sólo soy el Rey y el Jugador, también soy el Tablero, el Reglamento y el Árbitro." Luthseid se volteó para mirar desde su extraño balcón a los ninja bajo ataque, flotando sin ser visto por nadie salvo él y Shikamaru. "El combate se pelea en mis términos y finalizará en mis términos. Ahora observa cómo tus peones y los míos se hacen pedazos el uno al otro."

¡NO SE PIERDAN EL CAPÍTULO 30: FINALIZACIÓN!

¡ESTO SE PUSO MEJOR QUE NUNCA!