Disclaimer: Todos los personajes son de S.M, solo la trama es mía.
Capítulo 29: ¡Me has alegrado el día!
Bella's Pov.
Estaba feliz por Alice y Jasper y también por Rose y Emmett. Pero les tenía cierta envidia.
Ellos ya tenían a sus pequeños, a Nikki y a Adam. Yo les tenía envidia porque yo todavía no podía tener a mi pequeño o pequeña, en mis brazos. Habíamos ido ciertas veces a hacerme unas ecografías, y siempre iba con mi Edward. Todo estaba perfectamente. Ya se aproximaba la fecha de mi parto, puesto que ya había pasado medio mes desde el nacimiento de Adam. Cuando nació, justamente cumplía los ocho meses y medio. Ahora ya tenía casi los nueve. Por lo que tenía que estar en máximo reposo.
Edward estaba al pendiente de mí, como un halcón buscando a su presa, nunca le quita la miraba de encima. Pues yo parecía su ratoncita y él el gran halcón. Carlisle venía todos los días – junto con Esme – y me preguntaban cómo me encontraba. Yo le respondía siempre, que me encontraba perfectamente y que estaba muy feliz.
Ahora mismo, estaba recostada en mi cama. Ya eran casi las doce de la noche y yo estaba en vela. Estaba boca arriba, y con la mano derecha de Edward, sobre mi prominente vientre. Él tenía su cabeza recostada sobre mi hombro.
¡Ai, que guapo es! ¡Pero si parece un bebé!
Pero si es tu bebé adulto me dijo mi subconsciente.
Cierto, le respondí.
Carlisle y Esme se habían quedado por los motivos antes señalados.
Rememoré todos esos momentos que pasé con Edward. Tenían sonrisas, llantos, verdades, muchas risas. Y muchas cosas más que soy incapaz de expresar. También estaba Emmett, mi hermano perdido, Esme, es como mi segunda madre, y Carlisle, como mi segundo padre. Siempre han estado ahí cuando peor lo he pasado con todo este rollo de Jacob y compañía.
Estaba rememorando aquella tarde en la que jugamos al Trivial o aquella en la que cantamos y bailamos como locos, cuando me entró un dolor fortísimo en mi vientre. Chillé y me lo agarré con ambas manos. Empecé a sudar y a respirar agitadamente.
Edward se despertó bastante agitado e inmediatamente se incorporó, mirándome preocupado.
-¿Qué pasa? – Preguntó, posicionando sus manos en mi vientre.
-¿¡Y tienes que preguntar! – Respira, Bella, no lo pagues con él.
-Lo siento. – Susurró apenado. – Dime cuando te vienen las contracciones. – Dijo aparentando estar tranquilo.
-¡YA! – chillé cuando me vino una contracción.
-Ahora vengo, voy a por Carlisle. – Salió disparado de la habitación.
A los segundos de que se fuera Edward, sentí otra contracción.
-¡EDWARD! – Chillé sin importarme si despertaba a los vecinos o no.
-Cariño, respira. – Entró Esme en la habitación, a paso rápido. Detrás de ella, apareció Carlisle, con cara de preocupación y con Edward, nervioso. Nervioso era poco a como se veía.
-Bella, vas a tener que dar a luz aquí. Las contracciones son… - Le interrumpí con otro grito. – seguidas y no hay tiempo para llevarte al hospital.
-Está bien. – Respondí entrecortadamente.
Esme apartó las sábanas y dejó expuesta una gran mancha, dejando ver que ya había roto aguas. ¡Para no saberlo!
Edward vino hacia mí y me besó tierna y pausadamente. Pero apenas le pude corresponder por el fuerte dolor que sentía.
-Todo va a salir bien, cariño. – Me acarició mi cabello y dejó un tierno beso en mi frente sudorosa.
-Bien, Bella. Cuando te diga que empujes, hazlo, ¿está bien? – Indicó Carlisle. – Ya, empuja, Bella.
Empujé y Esme me decía palabras alentadoras en el oído, mientras que Edward y Carlisle estaban en la otra parte de la cama.
-Venga, Bella, un último empujón. – Pidió Carlisle después de mucho empujar.
Empujé con todas mis fuerzas y se escuchó lo más bonito que pude haber oído nunca: el llanto de mi bebé.
Carlisle lo sostuvo pero se fijó en algo que lo descolocó. Le pasó rápidamente el pequeño bultito a Esme y ella se fue a una cuna improvisada.
-Bella, sigue empujando. – Pidió.
-¿¡QUÉ! – Grité.
-Sí, vienen dos. Empuja. – Dijo rápidamente.
Hice lo que me pidió: Empujar, empujar y empujar.
-El último. – Pidió después de unos diez minutos.
Esme estaba junto al otro bebé en la otra habitación. ¡Ni siquiera sabía qué sexo era! Esme vino, para llevarse al segundo bebé. Empujé con todas las fuerzas que saqué de no sé dónde, agarrándome al colchón.
El segundo llanto, me emocionó incluso más que el primero. Lágrimas empezaron a bajar por mis mejillas. Edward estaba igual que yo. Esme se acercó desde la puerta y se lo llevó.
Carlisle me volvió a mirar y miró a Edward. Éste puso cara de sorpresa y asintió. Se acercó rápidamente hacia mí.
-¿Qué pasa? – Pregunté con pocas fuerzas.
-Cariño, viene otro. – Me sorprendí. – Tienes que empujar con todas tus fuerzas, por favor. – Me pidió tiernamente. Asentí decidida. – No te preocupes, voy a estar contigo en todo momento. – Me prometió. Se puso en el sitio en el que estaba Esme, y me cogió de mi mano izquierda.
-Cuando quieras, Bella. – Me dijo Carlisle.
Empujé, chillé y estrujé la mano de Edward como nunca lo había hecho en mi vida. Puedo jurar que Rose y Emmett ya estaban despiertos, escuchando mis chillidos. Pero eso lo comento después, cuando no tenga que chillar como alma que lleva el diablo.
Estaba empujando, mientras que Edward me decía palabras alentadoras y se callaba el dolor que le estaba haciendo en su mano.
Veinte minutos después y muchos 'empuja, Bella' de Carlisle, se escuchó el tercer llanto de mi hija o hijo. ¡No tenía ni idea de qué sexo eran ni cómo eran!
-Voy a llamar a una ambulancia. – Anunció Carlisle y salió por la puerta de la habitación.
-Tres hijos, quién lo diría. – Comentó Edward. Yo solo asentí. Tenía ganas de dormir. – Duérmete, mi amor. Ya tendrás tiempo, mañana, para ver a nuestros hijos. – Me dijo y me dio un beso lleno de amor. Me quedé dormida nada más que terminé el beso.
Me desperté aturdida. No sabía dónde me encontraba. Las paredes eran tan blancas como las nubes y la habitación, en sí, estaba llena de flores. Y tenía un extraño olor a medicación.
–Buenos días, dormilona. – Me dijo una voz aterciopelada, y muy conocida para mí.
–Hola. – Saludé aún, un poco aturdida.
–¿Cómo estás? – Preguntó mientras se levantaba de su asiento y venía hacia mí.
–Bien, un poco aturdida. – Le contesté. - ¿Dónde estoy?
–Estás en el hospital. – Me informó mientras acariciaba mi cabello marrón.
–¿Y los bebés? – Pregunté alarmada.
–No te alarmes, están ahí. – Me señaló unos pequeños bultitos.
Se fue hacia ellos y arrastró sus pequeñas cunas hacia mí.
Me pasó a un pequeño bultito que era la viva imagen de su padre. Si no hubiese sido por la mantita rosa y su escaso pelo cobrizo, hubiese creído que era él. Tenía la nariz recta, labios como los de su padre y la mandíbula era igual que la mía. En ese instante, abrió los ojos y me mostraron unos bonitos ojos color café, como los míos.
–¿Cómo se va a llamar? – Preguntó Edward.
Inmediatamente, contesté.
–Mary Ashley Cullen Swan. ¿Te gusta? – Pregunté con una sonrisa.
–Me parece perfecto. – Me regaló mi sonrisa favorita.
Me quitó a Ashley de mis brazos y me dio otro bultito rosa. Ella era mucho más parecida a mí. Pero no por eso dejaba de lado los rasgos de su padre. Tenía mi nariz y mis labios, junto con mi mandíbula. Los rasgos de Edward era la simetría entre sus ojos junto con sus pequeñas orejitas. Su escaso cabello era rizado y café. Al igual que Ashley, abrió los ojos, y me mostraron exactamente el color de ojos de su padre.
–Se parece mucho a ti. – Comentó Edward con adoración.
–También a ti. – Contraataqué riendo. – ¿Cómo se va a llamar?
–Elige tú, así cuando no le guste su nombre, no me vendrá reclamando a mí por qué le puse así. – Dijo feliz.
–Muy gracioso, Cullen. – Dije mirándolo fríamente. – Si no fuera porque estoy aquí tumbada, ya te hubiese dado una buena colleja. – Dije ahora yo, riendo. – No lo olvides: 'Quién ríe el último, ríe mejor'. – Dejando a un lado mi amenaza, pensé en el nombre. - ¿Qué te parece Hilary Carlie Cullen Swan?
–Me gusta. – Dijo pensativamente. Sonrió y me la volvió a quitar, para ponerme otro bultito en mis brazos.
Esta vez, el bultito era azul. Era un niño.
Éste bultito, era otra mezcla entre Edward y yo. Era la viva imagen de su hermana Ashley. Era igualito a ella y mucho más a Edward. Pero tenía su escaso cabello igual de desordenado que el de su padre y era de un extraño color: Era cobrizo, mezclado con marrón.
–Escoge tú el nombre. – Le dije a Edward.
-Justin Anthony Cullen Swan. – Ni lo meditó.
–Viene perfecto para él. – Le dije.
–Cuando sean mayores, discutirán por quién es el más grande. – Rió.
–Sólo se llevan unos minutos. Ashley se lleva con Hilary unos veinte minutos. Y Hilary con Justin otros veinte. Por lo que, Ashley es la mayor, puesto que se lleva veinte minutos con Hilary y otros veinte con Justin. – Terminé.
–Tiene lógica. – Dijo riendo.
En ese momento, pegaron a la puerta.
–Adelante. – Dijo Edward, posando su mirada en la puerta.
–¡Hola, gente! – Gritó Alice.
–¡Shh! – La acallamos Edward y yo. – No grite, los vas a despertar. – Añadió Edward.
–¿Cómo que los voy a despertar? – Inquirió Alice, frunciendo el ceño.
–Eso quiere decir, que hay más de uno. – Comentó Rose.
–Exactamente. – Comentó Jasper, cuando vio los tres bultitos.
–Mira que cucos (N/A: Es como decir bonito, de forma más maternal). – Comentó Rose cuando se acercó a ellos.
–Sí, se parecen tanto a Edward y a Bella. – Esta vez fue Emmett, con aire soñador.
–¿Qué haces, Emmett? – Inquirió Alice con una ceja alzada.
–Decir la verdad, enana. Se parecen a ellos dos. No digo nada más. – se defendió. Le echó una mirada furtiva y lo dejó pasar.
–¿Cómo te sientes, hermanita? – Me preguntó Alice.
–Bien, ya estoy bien. Antes estaba aturdida. – Les expliqué.
Después de una larga visita, se tuvieron que ir, porque seguramente la pobre de Esme ya se había hecho cargo de Nikki y de Adam por bastantes horas y ya debería estar cansada.
–Esto ha sido un verdadero milagro. – Comenté viendo las tres pequeñas cunas.
–Sí, y lo mejor de todo es que parece que no van a llorar mucho. – Me respondió.
–Sí, seguro. – Dije con sarcasmo. Le miré directamente a los ojos. – Te amo, mi amor. – Le dije.
–Yo mucho más. – Me besó y caí rendida, había sido un largo día.
Hoola! hee vuueltoo! =D
buueno, sé que no es un gran capítulo, pero es que si le ponía algo de más, me parece que lo iba a poner excesivo =)
y a quien no le guste, que le ponga un moño ^^
Bueno, deciros que ahora mismo me pongo con la adaptación ^^
oos dejo el summary:
"Estaba en mi habitación,sentado en mi cama,empapado en sudor y con la cabeza entre las ía que pronto estallaría y haría una locura arrepintiédome el resto de mi vida.Y todo por la chica por la que estaba perdiendo la "
Espero que os podais pasar *ô*
Rspecto a los reviews... LLEGAMOS A LOS 100! ! *o* en serio, gracias graciias muuchas graciiaass! a toodas! y a las que dejan anonimos, dejad el msn y así os puedo contestar ^^
no tengo nada más que decir, solo que cuando lo estaba escribiendo me ha crujido el pie por la cara y pues me duele ¬¬
Sé que os importa mis tonterias, por eso os dejo tranquilas =D
besiitos y de nuevo, graciias por los reviews! (L)
Robert Ashley Cullen Swan (:
PD: Gracias a Chika-midori por ayudarme con los bebés ^^
PD2: Que no se les olvide a VivirDeCrepusculo ni a PaulaM97-Black nuestras venganzas. BUAJAJAJAJAJAJA! xDD
buueno, ahora sí, me voy que voy a hacerle la visita a Chika-midori xD
nos leemos ^^
