Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.
Capitulo 29
- Yo…. ¡NO!
- Edward – lo miré girando un poquito la cabeza – no es malo que…
- ¡NO SOY GAY!
- Lo sé – me reí y llevé sin ningún pudor mi mano hacia su entrepierna que aunque estaba dormida se notaba bastante abultada – créeme que se que no te calientan los hombres – me senté sobre mis rodillas para poder acercarme un poco mas su rostro – solo te caliento yo ¿no?
- Si – alargó la i mientras dejaba caer su cabeza un poco hacia atrás – pero… yo… ¡Mmm! Está bien – sonreí orgullosa por mi convencimiento – pero quiero que lo hagas todo tu… y solo estimular, no quiero nada en el culo
- Como quieras cariño. Tengo una idea perfecta para esto – mordí un poco su cuello solo para dejarlo más prendido aun – ven – se separé de golpe de su cuerpo y me levanté del sofá extendiéndole mi mano para ayudarlo
- ¿A dónde vamos? – la tomó sin dudar parándose a mi lado
- A mi cuarto
Dudaba mucho que estuviera Alice ahí pero para asegurarme tomé mi celular y le envié un mensaje de texto. "Estaré afuera todo el día. Besos amiga" esa fue su respuesta así que no pensaba volver acá, estábamos con ropas a medio vestir por lo que corrimos por los pasillos del colegio hasta que llegamos a mi cuarto. Edward iba tomado de mi mano así que en cuanto la puerta se cerró a nuestras espaldas no dude en saltar sobre él y besarlo, había sido excitante correr medio desnudos por los pasillos del colegio, terminamos el beso riendo y respirando agitadamente.
- Supongo que ya está bien que lo hagamos acá – me tomó de la cintura y quiso apegarme a su cuerpo pero me liberé antes de estar lo suficientemente cerca - ¿Qué pasa amor?
- Pasa que necesito buscar algo primero
Me alejé de mi novio y corrí para meterme de cabeza en mi closet, rebusqué por unos minutos mis cosas pero nada. No aparecía.
- Bella. Amor, ¿Qué estás haciendo? Sal de ahí – rodé los ojos, necesitábamos esto para hacerlo todo mucho más entretenido
- Ya voy… solo déjame buscarlo… se que esta por aquí
- Vamos Bella… ¡Apúrate! – lo ignoré y continúe buscando entre mis cosas. Sabía que no había forma de haberlo olvidado en New Haven – Amor… siento que mi polla va a estallar… ¡APURATE!
Mi última opción era la caja en donde guardaba dos fotos de Charlie y su número de teléfono anotado en un papel, se suponía que iba a poner todo lo suyo ahí pero nunca tuve nada mas de él, hasta ahora y el auto y el departamento dudo que cayeran en esa pequeña caja. Encontré la caja y ahí estaba, sobre las dos fotos y el papel estaban mis perlas mágicas. Recuerdo que esta era la única caja que mi madre en su vida hubiera abierto así que era el mejor lugar para esconder algo como esto. Saqué el aparato, revise que tuviera pilas y me puse de pie con él en alto para que Edward viera enseguida mis intenciones.
- Oh…
- Tranquilo – me subí a la cama en donde él ya estaba estirado – es solo para estimular
Recuerdo que Jasper me lo regaló después de nuestra primera vez, creo que tenía la esperanza de que lo usara con él pero la verdad es que nunca quise usarlo con nadie. Estimularle el punto G a un hombre era algo para lo que había que tener mucha confianza y ni siquiera había pensando en hacerlo con nadie a excepción de Edward, con mi novio creo que no tenia limites, podía hacer de todo.
- Esto – levanté las perlas – son perlas que estimulan, como ves no son muy gruesas y aunque son una especie de dildo no es necesario que cumpla todas su funciones. Son especiales para los juegos anales – prendí el aparato y le mostré como movía en forma circular la punta – prometo que solo te estimulare amor… ¿confías en mi?
- Siempre – no vi venir el momento en que Edward me tomó de las piernas y me tiró hacia él. Caí riendo sobre su pecho – confío en ti como en nadie Bella. Te amo, no te olvides de eso
- Yo también te amo – besé castamente sus labios, solo un roce me bastaba para sentirlo mío – y no sabes cómo me alegra que confíes en mi para probar esto amor
Nuestro beso que había comenzado lento y calmado poco a poco fue calentando nuestros cuerpos pero no como otras veces, ahora era una lujuria totalmente distinta y puede gran parte de ello se debiera a que Edward estaba evidentemente más nervioso que otras veces. No quería tocarlo mucho más para no asustarlo así que mantuve mis manos en su pecho acariciando solo con la punta de mis dedos su piel. Después de unos minutos más con nuestras lenguas entrelazadas logré sentirlo completamente distendido así que aproveché ese momento para bajar mis manos hasta su despierta erección que estaba rogando por atención que no tarde en darle. Con cuidado la masajee una vez logrando sacarle un par de gemidos y haciendo que se volviera un tanto más violento, sus dientes se clavaron en mi cuello dejándome en claro que mañana ahí aparecería una marca.
- Mmm Edward…
Lo sentí sonreír y aproveché ese momento para alargar mi mano y tomar las perlas, se que él me sintió porque se tensó un poco pero en vez de quitarse de mí se puso sobre mi cuerpo dejándome todo su lindo culito libre y a mi merced. Ahora solo esperaba tener un buen pulso para tantearle la zona. Alce la vista y me encontré con sus ojos, él me sonrió y yo hice lo mismo, me alce un poco y encontré sus labios, con los ojos cerrados disfrute de su sabor y me concentré por un momento solo en eso pero al siguiente puse en funcionamiento el dildlo y tanteé la entrada de Edward por atrás, él me dio espacio abriendo sus piernas y dejando su polla demasiado cerca de mi desnuda entrada, ambos gemimos ante ese tan magnífico roce así que consideré el momento como perfecto para dejar que las perlas vibrantes rozaran el culo de Edward.
- Bella… - gimió demasiado bajito y con los dientes apretados
- ¿Estas bi...?
No pude terminar mi pregunta porque su polla demasiado ansiosa se metió en mi coño embistiendo desaforadamente. Supe que mi plan había resultado y que la entrada de Edward había sido estimulada pero eso no era suficiente, necesitaba mas, así que volví a la carga y esta vez me aventuré a ir un poco más adentro pero solo lo justo, no alcancé a entrar lo suficiente para que se sintiera incomodo pero ¡Maldita sea!, eso bastó porque puedo dar testimonio que su colosal polla se ensanchó aun mas haciendo que esto fuera algo irreal. Probablemente hubiera seguido en eso pero no pude porque mis piernas y mis brazos se rindieron al placer no dejándome seguir haciendo nada mas que no se… porque de verdad es que no se que hice con mis manos, probablemente me aferré a algo, a Edward o simplemente las dejé muertas a mi lado, solo sé que disfruté del mejor sexo con mi novio.
- ¡EDWARD!
- ¡MIERDA BELLA! – su rostro recayó en mi cuello dejando cosquillosas respiraciones es el – estas tan malditamente apretada… siento como tu coño quiere exprimirme
- Edward, Edward… - no sabía que decir, ni siquiera sé si era mi voz la que estaba escuchando – yo solo… es que… ¡MIERDA! juro que tu polla está más gruesa… más larga… mas… oh… solo la siento más adentro
- ¿Si?
Sus ojos se encontraron con los míos y sin dejarlos de verlos subió mis piernas hasta sus hombros haciendo que su polla alcanzara un ángulo malditamente perfecto dentro mío, pero ahí morí, me rendí explotando en un fabuloso orgasmo del que apenas y fui consiente debido a tanto placer. Sé que él llegó luego que yo pero a penas y pude recibir su cuerpo sobre mi pecho, solo fuimos capaces de acurrucarlos y dejarnos ir al mundo de los sueños.
.
.
.
- Bella… despierta… se que estas despierta. Vamos amor, abre los ojos – gemí frustrada, su voz era como un zumbido que no se iba nunca – necesito preguntarte algo amor – abrí apenas los ojos solo para que supiera que estaba despierta - ¿Soy gay? – gemí mas fuerte y me di media vuelta. Quería dormir – es que es verdad Bella… necesito que me digas si lo que pasó ayer me hace gay
- No – balbuceé rogando porque se quedara callado
- Pero… ¿Estás segura?
Sollocé un poquito, estaba cansada y lo único que quería era dormir, esto ya lo habíamos hablado antes de y ahora ya era tarde para que mi amado novio se viniera a arrepentir.
- Edward, – me giré a verlo – amor, esto ya lo hablamos y ambos coincidimos en lo mismo así que no entiendo a qué viene tanto ¿arrepentimiento? – fruncí un poco el ceño
- No es eso… es solo que – bufó resoplando tanto que hasta llegó a moverme el cabello - ¿Y si me gustó es porque soy gay?
- No – me medio reí – si te gustó es porque lo hiciste conmigo… porque me amas – le acaricie las mejillas logrando que relajara su expresión – y porque es normal que queramos experimentar como pareja. Además – me puse un tanto seria – cuando yo quiera experimentar algo… "extraño" – dibujé las camillas en el aire – y después ande con remordimientos se que estarás tu ahí para aplacarlos
- ¿Sabes? – acarició mi mejillas haciéndome descansar en su mano – me importa una mierda si los demás creen que soy gay por lo que acaba de pasar. Yo sé que no es así porque te amo y nada ni nadie me calienta como tu – su cuerpo cubrió el mío dejando que su polla si me demostrara cuanto lo estaba calentando
Después de esa última vez con Edward caímos rendidos de nuevo, habíamos pasado todo el día follando, durmiendo y alimentándonos solo con dos pobres barritas de cereal que tenia escondidas en mi velador, pero no nos importó, estábamos juntos, abrazados y felices en mi cama de una plaza, Alice iba a llegar esa noche pero no quería separarme de Edward así que le pedí solo por esta vez que se fuera donde Rose, dudaba que volviera a tener actividad física este día pero no quería hacer sentir incomoda a mi amiga. Con mi cabeza en el pecho de mi novio dormí como nunca, cálida, protegida y amada, no necesitaba nada más.
No sé que estaba soñando pero salí de mi mundo de fantasía cuando pequeñas cosquillas húmedas se sentía por mi pecho. Estaba segura que eran los labios de mi novio.
- Edward… - sonreí con los ojos aun cerrados
- Hora de levantarse dormilona
Extendí mis brazos y lo besé, no me importaba si teníamos mal aliento, solo quería sentirlo así de cerca mío. Algo rezongones nos levantamos, Edward se fue a su cuarto y yo me fui al baño, no quería sacarme su olor pero tenía que reconocer que mi cuerpo gritaba "sexo" en cada poro. Cuando volví al cuarto Alice ya estaba ahí poniéndose su uniforme.
- Siento lo de anoche – me disculpe enseguida
- Descuida… yo he venido muchas veces con Mike aquí cuando tú te quedas con Edward – sus mejillas se colorearon cuando se dio cuenta que quizás había hablado de mas
- Entonces supongo que eso va avanzando bien – me fui a mi closet a sacar mi uniforme limpio
- Va… va lento pero seguro – me giré para verla poniéndose los zapatos. Me senté en la cama para verla mejor – o sea… te estoy haciendo caso, vamos de a poco, estoy conociendo mi cuerpo y el suyo. Él también – asentí contenta de poderle ser útil – y por fin entiendo que el sexo es algo normal en una pareja que se ama
- Me alegro mucho amiga – de pronto recordé todo lo que había pasado ayer con Edward y sentí que sería lindo contárselo a Alice – ayer con Edward nos dijimos "te amo" pero un te amo de verdad… de amantes, no de amigos
- Oh – su rostro se puso seria pero tranquilo – eso es algo muy importante y lindo amiga – me sonrió relajándome – de verdad que se lo merecen y algo me dice que ustedes duraran mucho más que cualquier otra pareja
- Espero que si
Pensé en tantas cosas que aun se interponían entre nosotros, Aro, Phil, mi padre, mis traumas, sus traumas… eran tantas cosas pero a la vez nada, porque todo eso que estaba entre nosotros había estado desde un principio así que eso no importaba.
Me fui a clases pero a penas y pude estar con Edward porque se venía la época de los exámenes y ambos queríamos permanecer con nuestros promedios altos así que por esta semana quedamos en vernos solo en las tardes.
Con Rose y Alice pasé un poco más de tiempo ya que nos habíamos quedado en juntar dos horas después de clases para terminar las tareas asignadas y reforzar los ramos en los que estábamos débiles, menos mal que cada una tenia mas fortaleza en algo que a la otra le faltaba así que nos complementábamos de lo mas bien. Rosalie iba de lo mas bien con Royce aunque ella sí que no podía verlo, menos esta semana, por lo menos Alice y yo estamos unos momentos con nuestros novios durante el día aunque sé que mi amiga rubia se la pasaba buena parte de la noche hablando y no quiero saber haciendo que mas con el suyo.
- Edward, amor, no sé qué decirte, yo a penas y lo he visto
- Pero… amor… ¿Por qué no vienes un momento?
- Bien… - miré mi reloj de mesa y ya había pasado el toque de queda pero lo mas bien que podía escaparme – en un cinco minutos estoy ahí
- Gracias – corté la llamada pero me quedé por unos segundos pegada al teléfono
- ¿Vas donde Edward?
- Si – me senté al borde de la cama y me comencé a poner los zapatos – está mal. James casi no le habla y no sabe lo que pasa, son más de la diez y no ha llegado, es jueves – murmuré – debería estar acá ya a esta hora
- Bueno – Alice también había notado lo alicaído que estaba mi novio por el comportamiento de James – quizás solo tiene problemas familiares
- Puede ser – rogaba porque este distanciamiento de Edward y James no fuera por mi causa, mi novio la estaba pasando pésimo con todo esto – mejor me voy
- Dale saludos
- ¡Claro!
Salí al pasillo con mucha cautela, el toque de queda recién había comenzado así que aun era demasiado pronto para que estuvieran revisando los pasillos. Iba a cruzar el ala de mujeres hacia el de hombre cuando por algo desvié mi vista hacia el enorme ventanal que daba hacia la entrada del colegio, justo en ese momento un auto se estaba estacionando a una buena distancia del colegio pero aun más cerca para mí. Me quedé quieta mirando, sabía que algo iba a pasar y lo vi, era James bajándose de un auto, pero no solo eso, vi a perfección como se acercaba para darle un beso a una mujer que no supe identificar con exactitud. Creo que ya había descubierto el misterio y era algo mucho más bueno de lo que pensaba, James solo tenía una nueva novia, nada más que eso, y seguramente estaba tan distante porque ella no es del colegio, lo más probable es que pasara todo el tiempo justo. Ahora con una sonrisa en el rostro caminé los pocos metros que me separaban del cuarto de mi novio, le traía buenas noticias y quería dárselas antes de que llegara James para que no pensara que lo había estado espiando.
Iba a dar la última vuelta para llegar a mi destino cuando unas veces me hicieron congelarme. Creo que después de todo salir después del toque de queda no era tan buena idea. Me arrimé a la pared lo mas que pude y vi como una esa chica, Victoria estaba de espaldas a mi hablando con alguien a quien reconocí enseguida, era Aro y por lo que pude apreciar a mi corta distancia su discusión no era para nada académica.
- Aro… te juró que no volveré a hacerlo… solo déjame…
- ¡NO! – la voz calmada y sádica de ese maldito me heló hasta los huesos – ya te dije que no quiero que me hables de esto aquí… mañana en la noche puede que…
- Pero es que es importante. ¡Tiene que ser ahora! Porque o si no te juro que hablaré… diré todo y tu maldito mundo perfecto se irá a la mierda
Me iba a acercar un paso más para ver de qué mierda estaban hablando cuando rocé un cuadro que sonó mucho más fuerte de lo esperado. Me quedé mirando al frente entumida esperando porque se me acercara el bastardo, no sé qué explicación iba a darle pero no alcancé a descubrirlo tampoco porque de pronto el cuerpo de James apareció frente a mi susurrando un "sígueme la corriente" para después estampar sus labios sobre los míos, cerré los ojos por el miedo y solo me quedé ahí parada dejando que los labios de mi amigo se movieran sobre los míos.
- Creo que a mi sobrino le encantará saber cómo se divierten su novia y su mejor amigo
Abrí los ojos y me separé de James justo para ver como Aro y Victoria nos miraban sonriendo y hasta puedo jurar que escuché sus cerebros planificando cada palabra que le dirían a mi novio.
Hola!
Se me habia olvidado subir aca, lo siento!
Recuerden pasar por mi blog :)
Besos, Joha!
