Las clases ya habían comenzado, todos estaban en el salón. A excepción de una pelirrosa, que quien sabe donde se había metido.
Paso la primera hora de clases y aun no sabían si la pelirrosa estaba o no bien, la mayoría no le tomo mucha importancia, pensaron que no había ido o que se había escapado de clases.
Sin embargo, Hinata y Tenten estaban muy preocupadas. Hinata decidió llamarla para saber donde estaba pero la pelirrosa no contesto.
-Espero que ya estés contenta, no sabemos donde esta Sakura- dijo una molesta castaña mirando resentida a la rubia.
-Si hace una tontería es su problema no mío- dijo la rubia cruzándose de brazos y mirando a la castaña de la misma manera.
-¡Eres peor que Karin!- grito furiosa la ojiperla.
-Tu no tienes que decirme nada- se levanto furiosa de su lugar y miro enojada a la ojiperla, la cual le mantenía la mirada.
-Claro que si, ya se todo el teatrito que armaste- grito enojada la peli azul- ¡Eres una zorra!- grito a todo pulmón, mientras era observada por sus sorprendidos compañeros de clase, a excepción de Ino.
-¡Cállate Hyuga, esto no es de tu incumbencia!- dijo mientras la miraba con mas enojo en sus ojos.
-En este momento le diré a Uchiha que la que hizo esto fuiste tu- dijo mientras daba media vuelta para dirigirse a Sasuke que aun tenia su cabeza escondida entre ambos brazos.
-Que ni se te ocurra- dijo mientras jalaba bruscamente a la ojiperla- si lo haces te arrepentirás, entendiste Hyuga- expreso amenazante.
-No te tengo miedo, además Sakura es mi amiga, y haría cualquier cosa por ella- dijo mientras trataba de soltarse del agarre de la rubia.
-Si lo haces me encargare de que a Sakura de verdad le pase algo- dijo mientras miraba con decisión a la peli azul y sonrió de forma torcida al ver que la ojiperla declinaba.
-Hinata, mejor dejemos las cosas así. Sakura sabrá como resolverlo- dijo mientras se llevaba a la ojiperla lejos de hay.
Cerca de la preparatoria, en un parque que en este momento se encontraba deshabitado debido a la temprana hora que era, se encontraba una pelirrosa sentada en un columpio.
Tomaba con fuerza las cadenas que sostenían dicho columpio, mientras se balanceaba lentamente, unas cristalinas lágrimas brotaban de sus orbes jade, y no emitía sonido alguno.
Su mirada estaba apagada, sus labios apretados y su uniforme escolar levemente mojado a causa de las lágrimas, su cabeza estaba gacha, mientras su flequillo tapaba sus ojos.
En la preparatoria, un azabache había decidido levantarse de su asiento, ya no tenía ganas de escuchar las clases, lo único que quería hacer era salir de ese lugar.
Caminaba por los pasillos con la cabeza gacha, dejando que unos cuantos mechones rebeldes cubrieran parte de su rostro, tenia sus manos en el bolsillo del pantalón escolar, su mochila escolar colgaba de su hombro y se podía ver claramente el aura de tristeza y furia que emanaba.
Al llegar a la puerta principal de la escuela, volteo a ambos lados observando si no había nadie que lo viera salir, al asegurarse de ello. Salió tranquilamente por la puerta sin hacer ruido alguno.
Cansada de llorar se levanto del columpio con tranquilidad, tomo su maletín y se dispuso a caminar hacia la parada de autobús más cercana.
El pelinegro caminaba plácidamente por la ciudad, se dirigía a un lugar muy apreciado por el, un lugar donde el encontraba paz, y podía pensar con tranquilidad. Y sobre todo un lugar donde pudiera estar solo.
A una calle de llegar diviso a una chica con el uniforme de su escuela, supo bien que era, debido a su peculiar cabellera. Quiso acercarse a ella. A pesar de todo el aun quería estar con ella.
En ese momento lo único que pensaba era en olvidar todo, acercarse, tomarla entre sus brazos y besarla. A pesar de que prácticamente ella lo había traicionado, y lo peor con su hermano.
Camino acelerando su paso, tratando de alcanzarla, quería llamarla, pero un nudo se formo en su garganta evitándole gritarle para llamar su atención. Se detuvo en seco al ver como llegaba un autobús y la pelirrosa se subía. Y otra vez volvió a recordar lo que había pasado con su hermano y con ella.
Y de nuevo el coraje y el resentimiento se apodero de el. Venganza, si eso quería, y la conseguiría como fuera. Pero no solo contra la pelirrosa, si no también contra su hermano.
En la escuela, se encontraba una furiosa rubia, lanzando todo lo que se encontraba en su mesa.
-Así que te salió el tiro por la culata- dijo una castaña de forma burlona- De seguro Sasuke fue en busca de Sakura- al pronunciar eso el enojo creció en la rubia, dejando ver un aura asesina a su alrededor.
-Cállate Tenten- dijo mientras miraba con odio a la castaña la cual ni se inmuto ante eso.
-Te lo advertí, si tu plan no funcionaba terminaría uniéndolos mas- dijo sin obedecer la orden de la ojiazul- Yo que tu pensaba en buscarme otro.
-Dije que te callaras, idiota- dijo de forma más amenazadora, pero la castaña seguía sin inmutarse.
-Es solo que no te gusta que te digan tus verdades- decía mientras una sonrisa burlona surcaba su bello rostro.
-¡Que cierres tu puta boca!- dijo y levanto su mano en seña de querer proveer un golpe hacia la castaña, la cual en un rápido movimiento tomo la mano de la rubia deteniendo así esa cachetada.
-No te atrevas a tocarme Ino, sabes que yo soy peor que tu- dijo soltando bruscamente la mano de la rubia.
-Entonces deja de estar jodiendo y ocúpate de tus asuntos- dijo dándose media vuelta dejando a una castaña sonriendo de forma torcida.
