Se que las he tenido muy abandonadas, I am sorry o como buena mexicana pos se me olvido jaja ya en serio se que me tarde mucho, pero ahorita si ando bien ocupada, super mega ocupada casi siento que me voy a enfermar por el ritmo tan acelerado que estoy, estoy toda ojerosa, casi no como, ni duermo, pero ey camino que eso es bueno jaja.

Pero bueno como me gusta escribir me hago un tiempo libre XD, de hecho estoy haciendo trampa debería estar haciendo deberes, de en vez de estar en la pc, 0.0

Gracias por todos los comentarios hacia el fic y por su sincera preocupación hacia mi persona, ya que en serio no hago de adrede tardarme tanto por mi subiría el capitulo cada día, pero como ya no se puede XD, sera cada añoooo, no es cierto cada que pueda.

Mi tiempo es limitado mmm que feo, que feo digo yo, lloro en una esquina y me tiro a llorar, quería responder los comentarios de todas (porque a mi me agrada hacerlo, siento como si platicara con ustedes) pero lamentablemente hoy no podre XC.

Sin embargo hay algo bueno en todo esto, aquí esta la continuación. Muchos abrazos y saludos a ustedes, que tengan un precioso día y que todo lo que se propongan lo logren... Cuídense bye...


Capitulo 29.

"En la sala de recuperación Saya ingresa antes que todos los demás y se instala en la silla para sorpresa de la mujer peli ocre que se le notaba el semblante aun débil por la intervención, era la primera persona que veía al estar consiente"

─¿Tu qué haces aquí?

Le cuestiono a esa doctora que perjuro que jamás la vería en mi vida, no me hace caso a mi cuestionamiento, solo se desliza por la habitación con mucha libertad, por unos segundos no le pongo atención, ya que en si la persona que estaba esperando con ansiedad poder ver era a Natsuki, no para cuestionarle su gran mentira eso queda demás, si no quiero saber sobre nuestros bocetos nadie ha tenido la decencia de informarme como están y eso me tiene muy alarmada.

─¿Mis hijas?

Miro a la única de la habitación, mi lógica me gritaba que era una aberración preguntarle, sin embargo mi angustia quita la sensatez que siempre he poseído.

─Sabes me llamaron para poder salvarlas, era la única capaz en el mundo en poder hacerlo, ni siquiera Youko podía solo yo.─le contesta con seriedad.

Me quedo muda, mis manos tiemblan es un temblor que jamás tuve, un miedo comienza a recorrerme desde la espina dorsal golpeando segundo a segundo a mi corazón.

─Me suplicaron, me amenazaron con matarme o destruirme con el poder Searrs, todo eso hicieron con tal de que viniera a este lugar y poder traer con vida a tus hijas.

Trago grueso sus ojos me perforan con odio, no quiero pensar lo peor, es una doctora por todos los cielos, debo enfocarme en su ética, no obstante recuerdo que su ética la mancillo desde hace mucho y eso no logra calmarme.

─Todo lo que me has quitado por tu soberbia y prepotencia podía cobrármelas.─lo dice con locura.

─No, Saya.

Trato de levantarme, pero la anestesia aún perdura en mi cuerpo dejándome inmóvil viéndola como se regodea en no decirme de mis bocetos, entro en pánico fácilmente.

─Si deseas vengarte mátame ahora mismo, con gusto te doy mi vida.

Sus ojos muestran incredulidad, mientras de mis ojos salen lágrimas genuinas suplicantes de que no le haya hecho daño a mis gemelas, que acepto con gusto su dictamen en mí contra, que estoy dispuesta a lidiar las consecuencias de mis actos, pero que toda esa rabia la enfoque solo en mí.

─Nunca imagine oírte decir esto Kiyohime, me sorprende este cambio en ti, pero no hay marcha atrás, eso es muy tarde yo he concluido mi venganza aquí.─dice con aversión.

Un grito ahogado sale de mi garganta por sus últimas palabras…

"En la zona restringida del hospital"

─Di araña es la mejor.

Gagueo y golpeo el vidrial que nos separa de las recién nacidas ósea cachorritas, pero no me pelan así que le doy un golpeteo con más ritmo, casi armo una canción hermosa con este sonido ya que una de las cachorritas me toma atención.

─¡Eres igual de kawai que Natsuki!

Doy un alarido de emoción esos pequeños cabellos sedosos que se dejan entrever son sin lugar a dudas de tono cobalto y aunque lo vi una sola vez su color de ojos puedo hasta jurar que los tienen jades, ni por donde hacerse con la genética de las chiquitas.

─Ahora si conoce a Nao, que soy bien hija de…

─¿Estas demente o qué? Como dices palabrotas a la nena.

Me dan un zape del bueno, esa Mai y su estado loco ya ni me acordaba que la tenía a mi lado, bueno si me acordaba, pero quería ignorarla de nuevo, sin embargo sus métodos agresivos no me dan mucho espacio.

─Yo solo estoy interactuando sanamente con las cachorritas, ¿qué tiene de malo?

Alego la lingüística que voy a inculcarle a mis sobrinas, después de todo yo debo darle cátedra de la vida es una m… bueno creo que eso es muy apresurado, primero le enseñara las cosas más decentes y después mucho después lo porquería que puede ser.

─Shizuru acaba de despertar y entro en un cuadro nervioso.─Le dice la doctora Otto interponiéndose entre las dos jóvenes con suspiros ahogados.

Saya me echa una mirada de esas de perro rabioso al observar como Mai se me embarra toda para marcar territorio, pero me vale y lo entiende en las primeras instancias, ella sabe que nuestros encuentros eran puro juego e interés de mi parte, no tengo la culpa que la mata sanos se clavara de verdad.

─Te pasaste Nao─le expresa con reproche─ como se te ocurre hacerme eso a mí─se señala con dramatismo─creí que éramos cercanas y teníamos mucho en común o más bien un enemigo que detestábamos.

Me encojo de hombros ya le explique hasta con palitos que las circunstancias cambian, la verdad no quería saber sobre sus reproches, ¿qué acaso es tan difícil entender que las bebés Kugas eran mi prioridad? Y lo otro es más que obvio jamás me enamore de ella.

─Me inmovilizaste en mi propio hogar, me drogaste con mis medicamentos y después me amenazaste con hacerme trisas, de todas las personas que pensé que me lo harían, de ti jamás lo imagine.

Me rasco la oreja distraídamente por unos segundos ya que oír el mismo pancho cansa.

─¿Me escuchas?─Saya pone sus manos en su cadera irritada.

─Pudiste negarte.─le digo con socarronería ya que eso sería imposible la mato si lo intentaba.

─Sí como no, para que después me busques y cumplas tu palabra, sinceramente te conozco mucho y sé que si cumplirías tu amenaza.─lo expresa con impaciencia.

─Oye tampoco lo tuve tan fácil, tú sacaste provecho de esto, tampoco es que te dejaras intimidar tan fácilmente.

Le reprocho que aun después de mirar que iba en serio, esta mujer mega resentida preferiría que la matara antes de ayudar a Kiyohime, le tiene mucho rencor creo que se compara con el mismo odio que le tengo a Kyle.

─Es lo único que mantiene aún nuestra amistad ese convenio, que me dejaste vengar de esa maldita de esta manera.─Destila odio puro.

─Esa condición fue tan inhumana, deja que Natsuki se entere y me sacara hasta los ojos por dejar que sufra Shizuru de esa manera.

─Se lo merece, es mi recompensa por salvar a sus hijas quería ver el dolor en sus ojos, el mismo dolor que tuve yo al perder todo lo que había construido en años, si vieras que satisfacción me dio ir a decirle que sus hijas han muerto.

─Cálmate mujer, solo será por un momento esa mentira.

No está si ya se me deschaveto, estaba deseosa de ver sufrir a Kiyohime e ir a soltarle esa sarta de mentiras es digno de una venganza sin precedentes y desalmada, aunque sea momentánea la mentira no quiero ni imaginar el terrible sufrimiento, que está soportando ahora esa mujer por creer que murieron las bebés..

─Tanta rabia te va a envenenar mejor disfruta tu éxito, mira que ya eres famosa, ya te vengaste con creces ya es hora de seguir adelante, no creo que seas malota te quieres hacer pasar por mala, pero a fin de cuentas trajiste a las cachorras a este mundo, eso nunca lo voy a olvidar.

Pues Saya endurece su mirada no va ceder ni un poco, pero mejor carraspea, mientras se quita la bata lentamente y se la da a Youko que se le nota la expresión lastimera al ver como su colega se podía consumir solo por resentimiento.

─Ya basta Saya de esta locura─suplica Youko al no querer ver que su colega cayera más bajo.

─Las gemelas están muy bien y vivas como lo querían, solo estarán dentro de las instalaciones por su nacimiento prematuro, así que déjenme en paz─Saya se va satisfecha por haber destruido el espíritu de su némesis.

Diablos esta si trae a la arpía muy metida en la piel ya que no titubeo en esa decisión.

─Debiste detenerla Nao─Mai jalonea a la otra pelirroja.

─No pude, ese no fue el trato─le contesto a mi vieja, mientras yo observo a las gemelas con cariño.

─¿En serio no tienes remordimiento por lo de Fujino?─le cuestiona con una cara de sorpresa desmedida.

─Tú aceptaste.

Le recuerdo a mi peor es nada que me dio su "permiso" para eso, es más me ayudo a sedar a Natsuki para que no metiera ni las manos en esta decisión, ya que la bestia nunca estaría de acuerdo con ese convenio.

─Era una emergencia, teníamos que traer la doctora no pensé en que la dejaras hacerlo.─le recrimina tal hecho.

─¿Te retractas ahora? Diste tu consentimiento no me juzgues por hacer las cosas a mi manera.─me limo las uñas con enojo, yo no soy la mala del cuento aquí, hice lo que tenía que hacer, sin embargo las consecuencias de mis métodos nunca he sido buena para lidiarlos.

─Tienes razón estuve de acuerdo en tus métodos, pero eso no cambia el hecho que está mal, igual de mal que esta nuestra relación.─su tono se vuelve débil, al notar que nadie pudo detener a Saya para sus fines.

─¿Perdón de donde estamos mal?

─No tenemos una relación funcional, tú huyes y regresas de manera tan intransigente sin darme un lugar estable, me ilusionas con tus caricias y luego te distancias tan malamente, pero ya me canse que te alejes de mí.─suelta con sentencia.

Mmm, parece que mi vieja ya le colme el plato y está por mándame bien lejos por no ser una mujer "perfecta, decente y honrada,", suspiro lentamente ya que esto dolerá mucho, pero como no puedo ofrecerle más, es mejor que no la siga dañando con mis complejos idiotas.

─Úsame Nao.─determina la joven millonaria.

─¿Usarte?─me descoloco por ese término.

─No quiero estar lejos de ti, quiero darte todo el afecto que necesitas, no voy a exigirte nada, ven cuando necesites amor que yo te lo daré, ven cuando necesites compañía ahí estaré para ti, ven cuando desees… Lo que te digo que seré tu amante una más de tu lista grande.

─¡Qué!

Le pongo mi tono de voz ofendido en todo lo alto es más no sabía que alguien podría ofenderme de esa manera, ¿Usar a Mai? Me he echado a muchas mujeres al plato y sin misericordia he pasado de ellas, eso sí es usar en mi perspectiva, pero por Mai estoy demasiado embarrada de amor como considerarla un objeto sexual, aun con mi rabia expuesta ella se acerca sin temor y me abraza haciendo vulnerable a su protección… Huele tan bien susurro para mí, correspondiendo a su afecto incondicional…

"Entretanto Shizuru con su mirada carmesí perfora con resentimiento a Natsuki, mientras esta última respiraba con agitación por correr toda la sala para poder verla, mientras la mujer vuelve a ver ese vientre con aflicción"

─Perdóname güera me quede dormida─vocifera con culpabilidad, de que le pasara esa barbaridad cuando estaba muy pendiente de su familia.─no sé qué me paso─se ríe quedamente imaginando que cayó del cansancio al estar pendiente de las gemelas.

Ni siquiera puedo llorar en este momento, me siento tan vacía mis bocetos, ¿Por qué? es lo que me invade lentamente este sentimiento tan amargo, ¿por qué no fui fuerte? No debía afectarme de esa manera la información de Erstin, si no fuera de ese modo no me hubiera desvanecido en esas escaleras y mis gemelas estarían con vida.

─¿Shizuru?

Escucho su voz, esa voz que antes me daba demasiada felicidad, ahora me produce un profundo resentimiento.

─¡Qué esperas, vete Natsuki Searrs!

Parafraseo con odio puro, saco fuerzas de no sé dónde y me levanto de esa camilla y la empujo con más rencor, todo lo que quiero es sacar este dolor que taladra mi corazón.

─Eres una Searrs maldita mentirosa.

Le increpo su terrible mentira, esa mentira que llevo que mis hijas no nacieran.

─¿Sabes quién soy?─emite con tono estupefacto mientras se pone pálida.

─Si, eres el peor ser humano que pude conocer, eres peor que Jin o Lina, pero por supuesto heredaste todas sus cualidades, manipuladora y astuta.

Le vocifero con odio incrustado llenándome más de dolor.

─Güera cálmate, yo puedo explicarte era por tu bien que no te dijera nada.─Se rasca la cabeza para tratar de formularle sus razones.

¿Calmarme? Como se atreve a pedirme que me calme, porque tiene esa cara de tranquilidad, cuando yo me siento morir por dentro lentamente.

─¡Te odio!

─Shizuru.

─¡No digas mi nombre, ojalá nunca te hubiera conocido!

Me le voy encima con todo lo que puedo, duele tanto esto, es peor que un desengaño, por sus mentiras he perdido lo más valioso que he tenido en mi vida.

─¡Bubu-zuque suéltala!─interviene Haruka al oír un escándalo dentro de la habitación.

─¡No la quiero ver, aléjenla de mí! ¡Alejen a esa Searrs de mi vista!

─¿Tanto te importa la presidencia?─Dice con tristeza Natsuki.─¿Tanto te molesta que sea la heredera de esa empresa?

¿La presidencia? Me rio con histeria mientras fluyen lágrimas de agonía por mis mejillas, a quien le importa esa posición en ese momento, como se atreve a mencionar ese puesto, que por esa disputa sin sentido nuestras hijas han muerto.

─¡Tú conoces lo que más ame en este mundo y tú me lo has quitado, así que lárgate!

Al fin decide marcharse esa farsante y al momento mis piernas pierden fuerzas y comienzo a llorar con amargura, agarrando la almohada para ahogar mi llanto inconsolable, tan lento pasa todo Haruka y Yukino tratan de calmarme en ese momento que es imposible.

─Bubu-zuque, que demonios te sucede.─la mujer rubia le recrimina su proceder.

─Natsuki me odia también por eso vino a burlarse de mi dolor, al fin observo su verdadera careta, no podía ser tan fácil su perdón, ahora entiendo que como a todos que dañe vienen a verme derrumbada y destruida.

Mis ojos llorosos y mi voz entre cortada, ni siquiera puede formularle una maldición, solo me doy la vuelta para sumergirme en desesperación, acaban de aplastarme completamente y ni siquiera tengo fuerzas y ganas de seguir luchando en este mísero mundo.

─¿Cómo te va a odiar bubu-zuque? si eres la madre de sus hijas, sé que estas muy afectada por la mentira, pero tú no eres una mujer que se tira al drama, es más deja de hacer berrinche que se te va a cortar la leche y en pocos minutos debes darle pecho a las gemelas.─habla con calma Haruka que a su parecer estaban haciendo mucho show por la noticia y a su parecer debía ver el punto bueno era que las gemelas estaban en perfectas condiciones.

─¿Mis bocetos?─le expreso descolocada que todos estuvieran tan calmados.

─Pues cuales mas, son tus únicas hijas que conozco y que acabas de tener, déjame decirte que deben estar muy hambrientas.─la rubia seguía emitiendo información de las recién nacidas sin darse cuenta, que Shizuru apenas se enteraba de la noticia.

─¿Están vivas?

─Pues claro que sí, ¿qué te sucede aun estas mal? Te comportas extraño.─acercándose y tocando su frente para cerciorarse de su temperatura.

Solo al mencionar eso, mis ojos toman un brillo imponente, corro por el pasillo del hospital buscando cualquiera que me pueda confirmar lo que dijo Haruka, pero una punzada en mi vientre hace que me detenga.

─Bubu-zuque, no seas inconsciente acaban de hacerte una intervención quirúrgica que haces corriendo.─la da un fuerte regaño.

─¡Mis bocetos quiero verlas!─le exijo con desesperación.

─Están en la zona restringida del hospital, debemos pedirle permiso a la familia Searrs para poder verlas.─recordando que tenían que resguardar su seguridad.

En ese momento la paranoia entró en mí, me quieren quitar a mis hijas por eso me han mentido de que estaban muertas, Saya es complice de esta maraña como quiere verme sufrir y Natsuki quiere vengarse aun de mi, esa es la manera de destruirme.

─Soy su madre, ¿cómo que debo pedirle permiso a alguien?─rujo en descontento.

─Es que han pasado muchas cosas, lo hacen para su protección.─explicaba Yukino al recordar los fuertes rumores que se extendían en la prensa.

─¡No me importa quiero ver a mis hijas y no quiero a ningún Searrs o lo que se parezca cerca de mí!

Determino que debo proteger mis bocetos a como dé lugar, aunque sea en contra de Natsuki.

Un mes después…

"Una joven rubia se miraba en el rincón de un departamento de bajo presupuesto, después de la sentencia de Lina, había perdido practicante todos sus privilegios, en desgracia se podría decir, su rostro estaba demacrado por falta de alimento una fuerte depresión tenía desde la noticia de la maternidad de Natsuki, ni siquiera podía ver la televisión para distraerse ya que todos los medios de comunicación estaban centrados en la disputa por la custodia"

─¿Erstin estás ahí?─Una voz aguda salía detrás de la puerta, mientras tocaba con puño limpio la madera que advertía en cada chirrido que si seguía el golpe podría derribarla sin esfuerzo.

─Vámonos de aquí─Decía temblorosa Fiorella al notar al sitio riesgoso donde estaban─Aquí deben matarte hasta por una moneda─soltaba con miedo y se quitaba deprisa los anillos y aretes de oro para no ser más tentadora su persona.

─¡Ábrenos!─Seguía Nina, ignorando la advertencia de su asistente que por cierto eran válidas.

─¡Déjame sola!

Le grito a Wang que me deje de una vez, suficiente tengo con los que estoy pasando para verla en este momento, ¿qué pretende que olvide todo? ¿Qué me cree su idiota?

─No voy a dejarte en este sitio.

Me rio con ironía por esa respuesta tan hipócrita de su parte, si Jin fue un guarro manipulador conmigo no sé qué decir de Nina.

─Ya me dejaste una vez, que te cuesta dejarme de nuevo, después de todo sigo siendo una pordiosera.

Tiro una botella en la puerta para que el eco de los vidrios, peguen en mi alma profundamente como aquella vez, esto lo tenía en el olvido con mis ilusiones con Natsuki, no había confrontado ese sentir de nuevo...

Flash back.

Estaba con una nueva tarea de la directora y era encontrar una niña de mi misma edad, que se había perdido en nuestro orfanato, bueno no es que fuera huérfana mas era la hija del benefactor y todos estaban demasiado alarmados por su seguridad, ya tenía mucho rato buscándola, así que decidí sentarme para descansar y después seguir con mi deber, escucho un ruido proveniente de un pozo, ese sitio era prohibido constaban varios letreros que advertían el peligro justificado, así que nadie había buscado sería una idiotez cruzarlo, pero parece que la niña rica si lo cruzo al oír un canto en esa dirección, así que decido seguir la voz y como acto de magia la encontré.

─Que bonito canta.

Le dije sin pensar por esa hermosa voz que emitía una dulce niña de cabellera cobaltín, que estaba vestida con un hermoso vestido digno de una de las familias más provenientes de la zona y en segundos entendí que era la que buscaba y lo peor es que estaba en el fondo del pozo, así que fui a buscar una soga para sacarla de ese sucio sitio.

─Oh, gracias─le contestaba Nina con cierto bochorno por ser cargada como una damisela, mientras miraba con inocencia la vestimenta de la otra niña rubia, era todo lo contrario al suyo apenas a eso se le podía llamar vestimenta, no era para menos la pequeña estaba en un orfanato y no era el más popular distaba de muchos servicios básicos, para alimentar y solventar todas las necesidades, pero Nina no alcanzaba entenderlo aun.

─Eres Nina Wang─meditando que no había visto en años un niño con porte tan elegante y por ende debía ser la persona que buscaba.

─Si lo soy, nos mudamos y mi padre es Serguey ─recordando a su padre, un hombre de porte ilustre, que siempre reía con otros señoras del patronato de benefactores.

Claro que sabía quién era los Wang, por eso estábamos haciendo este festival a darle la bienvenida a la familia italiana que desde ahora en adelante nos acogería con su gratitud, en pocas palabras no careceríamos de alimento este año por su generosidad y eso era buena noticia esta vez no sería diagnosticada por desnutrición como cada año.

Empecé a vigilar la niña con emoción creí que sería elegante y de porte de princesa y sin error alguno como en los cuentos que leía, pero a los primeros dos pasos cayo sin más en el suelo, haciendo que de su monedero saliera todo su contenido y con ello mi fantasía se hacía añicos.

─Perdón─expresaba Nina nerviosa, mientras trataba de recoger sus pertenencias en vano.

Me ocasiono desconcierto por ver a la niña rica que fuera tan poco coordinada, pero aun así me agache y comencé ayudarla prontamente, después de todo era la hija de nuestro benefactor no podíamos hacerle un desaire y además debía llevarla con su padre que estaba muy mortificado.

─¡Eres genial puedes hacerlo sin equivocarte!

Le diría que es destreza común, sin embargo no quería hacerla sentir mal, ni mucho menos ofenderla.

─Déjame te lo agradezco.─emitía Nina.

Le dije que no era necesario, pero ella no hizo caso tropezó como tres veces antes de llegar a un expendedor de bebidas y regreso de la misma manera callándose igualmente en el proceso, solo podía definirla en una palabra era muy torpe.

─Ten esto es tuyo─le extiende tímidamente un refresco, se levanta con nerviosismo y trata de abrir su refresco por ella misma no lográndolo.─Es imposible.─se queja.

─Dámelo.

Le digo mientras le abro la bebida, para que vuelva a mirarme con admiración.

─¡Eres tan fuerte!

─Solo lo normal─le dije por primera vez sonrojada por esa mirada tan pura que me dirigía.

─Oh, hija te estuve buscando, pero mira como estas de sucia─Serguey se acerca y con sobreprotección comienza a limpiar a la pequeña, se gira y nota al lado de Nina una niña zarrapastrosa a su parecer, su rostro muestra menosprecio al verla cerca de su hija, pero nota a la directora del orfanato acercarse y la cambia en segundos a uno gentil, después de todo el hacia todo ese teatro de hombre caritativo solo por mantener una imagen no por ser buena gente de verdad.

─Me caí en un feo lugar, pero ella me ayudo─la niña de cabello cobaltico le explica a su padre lo sucedido.

─Gracias por ayudarla─le expresa con hipocresía Serguey y nota que los demás invitados esperaban más del rico hombre que carraspea de mala gana─Por encontrar a mí hija como agradecimiento yo me ocuparé de sus estudios y claro está de ti─Dicho eso y notar que se había echado a la bolsa a todos los acaudalados de la zona por esa simple promesa, siguió con su careta de buen hombre y abrazo a Erstin como si de verdad la apreciara…

Ese momento marcaría mi destino me llevaron a vivir a la mansión Wang, muchos dirían afortunada yo lo percibí como un cruel destino.

No era tratada como Nina, éramos muy distintas ella era hija de personas con recursos y yo simplemente era una huérfana recogida, sin embargo en medio de esa circunstancias nuestra amistad dio a luz cuando la característica torpeza y timidez venía a ella de manera épica y tuve que salvarla de muchos que deseaban robarle y golpearla ya que Nina nunca fue valiente ni decidida, siempre dejándose llevar por las palabras de otros, bastantes problemas me ocasionó por tener pocos reflejos y carácter, en ese momento sin proponérmelo fui su guardiana silenciosa, la seguía para que nadie le hiciera mal, vigilaba sus pasos para que llegara con bien a cualquier parte.

─Ten─Serguey le aventó unos papeles al suelo a Erstin.─recógelos─lo decía con prepotencia.

Impuesta al trato de menosprecio del señor Wang me agachaba ya sin problema y tomaba lo que me daba, ya que para él, ni siquiera tenía valor como ser humano y me trataba como basura, era un hombre peculiar y soberbio, tenía una estrecha amistad con el señor Jin que compartían sus ideologías muy cercanamente.

─Soy un hombre muy compasivo contigo de ahora en adelante estudiaras en la misma escuela que mi Nina.

Por su "generosidad" me trasladaron a una escuela privada, más para beneficio de su hija que para el mío, digamos que era la manera perfecta de tenerla protegida, ya que en ese sitio Nina era el blanco perfecto para cualquier fechoría, no era ningún secreto que fuera débil de carácter y en todo.

Sin embargo eso a mí no me importaba que el señor Wang me usara como su esclava, esa niña torpe me traía mucha calidez, me era grato defender alguien con tan puros sentimientos llenos de bondad todo lo contrario al señor Wang, me hacía sentir importante y única, no una más de los niños sin padres que llenaban la estadística de esos números fríos… Me sentía querida por primera vez.

─¿Mira que te parece?─Expresaba con emoción la niña de cabello cobaltico, le enseñaba un cuaderno de dibujo a Erstin.

─¿Qué son?─Le preguntaba con curiosidad en medio de nuestro almuerzo, que claro solo yo preparaba para ambas.

─Mis diseños, quiero ser una gran diseñadora como lo fue mi madre, mi papa habló con el señor Searrs por eso me inscribió en clases privadas.

Al momento los sujete y observe con entretenimiento era algo nuevo para mí, no sabía que podías realizar algo tan fantástico, en mis momentos libres realizaba diseños como los hacia Nina trataba de imitar su estilo, pero al final de cuentas arme el mío propio.

─Oh, Ers chan es buena.─Emitía Nina con calidez al observar sus bocetos.

Me sentía satisfecha tenía ese toque con mis manos y ahí supe que tenía talento para ese ámbito y yo que creí que mi único talento era cocinar y limpiar en la mansión Wang.

Desde ahí me prometí quedarme a su lado para siempre, y realizaba sin rechistar los deseos del señor Seguey aunque fueran demasiado humillantes, solo quería estar junto a Nina que siempre me proporcionaba todo su cariño desinteresadamente, era feliz aun en mis condiciones, no le pedía más el mundo…

"Ahora dos adolescentes de diecisiete años se esconden en los matorrales de un edificio mientras ríen con complicidad por evadir a Serguey que venían a buscar a Nina para que se presentara a la fiesta de gala que había realizado para sus socios"

─¿Ers chan no crees que sería bueno que alguien adinerado te becara? te daría una vida mucho mejor que la de mi padre.─le decía una bella joven con sus expresiones de calidez, su cabello cobalto eran más llameantes que antes llenos de vida relucían de ellos, el tiempo había sido muy benevolente.─Mi papa es muy desagradable contigo─expresaba con enojo.

─Nina no importa y ya no desafíes al señor Wang por estarme defendiendo, no quiero separarme de ti nunca, tengo un juramento de protegerte.─Le daba la mano a la joven de mirada serena, que al cogerla junta a ella se enredaba el dedo meñique con cariño─quiero estar al lado de Nina chan─se recarga en su hombro.─¡Yo seré tu acompañante para siempre!

─Que cosas dices─Le dice sonrojada dándole un leve golpe en la mano─mejor… cásate conmigo Erstin.─Balbuceo mil veces antes de emitirlo.

─Que tierna eres Nina chan.

─Cásate conmigo, cuando lo hagas podrás dejar de ser la sirvienta de mi casa, serás una gran diseñadora y hacer lo que desees.

Revuelvo su melena, sé que me quiere proteger, sin embargo Nina nunca ha sido fuerte de espíritu o físicamente, sus palabras se traban cuando trata de defenderme contra el señor Serguey y al último tengo que recibir el castigo por el intento de rebelión de su parte.

No es que este resentida ni nada, Nina nunca ha salido de su burbuja y aun cree que el mundo es maravilloso, es lo único bueno de su padre solo desea lo mejor para ella, no para la amiga, más que suficiente pagaba de mala gana ya mi colegiatura, que salía más costosa que la de Nina, tenía facilidad para dos talleres a la vez, diseño y administración me gustaba conjugar las dos cosas, pero al señor Serguey no le complacía tener un gasto mayor por la recogida y no era muy disimulado su descontento con nuestra amistad, sin embargo lo toleraba porque él sabía de antemano que me había ofrecido ser la leal sirvienta de Nina aunque ella no lo supiese, sin embargo ya no quería ser una molestia o una carga para su familia y si ser la sirvienta me permite estar a su lado lo haré con gusto.

─No te preocupes por mi Nina no iré a la universidad, eh decidido trabajar tiempo completo en tu casa para poder mantenerme.

─¿Pero y tus sueños? tú querías ser diseñadora en una gran empresa igual que yo.

─Como bien dices son sueños, simples ilusiones que por mi posición no puedo obtener.

Le regalo una sonrisa para que no se aflija por algo que sé de antemano jamás pasara. Estudiar para ser diseñadora es un sueño irrealizable eso lo sé, el señor Wang fue claro no me dejara entrar a una carrera ya que debo pagarle por haberme mantenido…

"Ciertamente esas dos habían crecido uno al lado de la otra, aunque una dormía en una cálida cama, otra dormía compartiéndola con los sirvientes, aunque una jugaba con los regalos ostentosos de su padre, la otra tenía que trabajar con los mayores, lujos y limitaciones dos caras de una moneda, su vida misma era diferente como el sol y la tierra de lejos estaban, sin embargo sus sentimientos eran mutuos casi irrompibles, pero un día cambio esa convivencia perfecta"

¿Por qué no me hablas Nina? ¿Por qué me excluyes?

Nina ya no me dirigía la palabra me evadía, se hizo un grupo de amigos de la escuela, sentía su rechazo duramente, sin embargo no me alejaba por más frases hirientes salieran de su boca no me creía ese cambio de la nada, pero todo fue el acabose cuando la vi hablando pestes de mí, eso destrozo mi corazón.

─Di lo que sientes por Erstin─decía Serguey con desafío a su hija.

─Es un fastidio y un estorbo─Decía Nina duramente.

¿La fastidio? ¿Soy un estorbo?

No la confronte estaba escondida atrás de la puerta y por una rendija miraba esos ojos que antes me tenían ternura y devoción, solo mostraban desdén, un nudo se formaba en mi garganta, por este sentimiento que oprimía mi pecho, pero aún seguía espiando esa dura conversación.

─Padre no la quiero cerca de mí.─alegaba Nina.─Es que viene de un orfanato.

─De que hablas Nina, pensé que era tu fiel sirvienta─Le preguntaba desubicado el señor Wang.

─ ¿Cómo podría juntarme con alguien como ella?

¿Cómo yo? ¿Qué soy yo?

─Padre es la sirvienta de un Wang ¿sabes qué es eso?

¿…? Yo aún escuchaba sus hirientes palabras que decía a mis espaldas.

─Dime exactamente qué es lo que deseas Nina.

─Papa por ella me maltratan en la escuela, ni siquiera puede comprarse un uniforme bonito, me avergüenza estar a su lado, despídela ya no seas su protector, no me sirve más.

Esas fueron las palabras más hirientes de su parte, ¿la avergonzaba?, ciertamente hacia diseños hermosos en papel, pero no podía llevar a cabo esas ilusiones en verdad, no tenía los recursos, miro mis zapatos desgastados por tenerlos desde el primer año, mi suéter sin color lo arremango hasta mis codos con pena por sentirme por primera vez expuesta, mi falda se notaba las costuras de las miles de veces que tuve que modificarla mientras crecía y no tener para adquirir otra, recuerdo al fin las miradas de los demás alumnos que me miraban con lástima, esa misma lástima que miraba ahora la persona que más ame en el mundo.

─Nina estás bromeando, creí que te agrada tu sirvienta.

─No papa Erstin no me sirve más deshazte de ella ya…

Su respuesta ante eso fue lo más impactante y ahí en ese instante Nina Wang me dio la espalda y se fue lejos de mi vida, poco después Lina me acogió a su lado, pero aun sentía ese sabor amargo en la boca por ser dejada aun lado por Nina solo por no ser una igual.

Fin del flash back…

─Siempre te odiaré.

Fue un susurro inaudible para después seguir bebiendo para perderme de este mundo que desde siempre me ha mostrado mi lugar… No soy nada para un Wang y no fui nada para un Searrs, solo una simple huérfana que quiso proteger lo que no quería ser protegido…

Mientras tanto afueras del hospital.

─¡Cachorra que demonios es esa actitud derrotista, defiende tus derechos de madre!

Me saca de quicio esa actitud tan sumisa y le doy un puñetazo certero en la mandíbula, claro con la mano buena ya que la bestia me rompió el brazo al decirle lo que sucedió con Saya y como aprobé dicho trato siempre le rompen la madre a la que dice que sí.

Debo averiguar sobre lo que sucede con mis peques, sus problemas maritales me valen en este momento, estoy demasiado ansiosa por verlas me hice adicta estar diciendo mi filosofía de vida a ellas, el colmo de esto es que ni siquiera sabemos que nombre le puso Kiyohime a las cachorras.

Leo los letreros en rojo por todo el área de cuneros que dicen prohibido el paso y chasqueo la lengua que por ese letrero estoy suplicando a Youko poder saber de las gemelas, esa Kiyohime es mala leche cuando se lo propone.

─Bueno no seas zángana deja tan siquiera que Nat vea a sus hijas ya tiene un mes sin poder hacerlo.

─No puede, Kuga es la que menos tiene permiso de entrar, ella ganó la patria potestad de las gemelas.─le dice Youko─Fujino alega que Natsuki es peligrosa, así que se llevara a las gemelas en una semana sin el consentimiento de nadie, después de todo ella es la única "madre" lo tiene bien fundamentado con un abogado aun sabiendo que eso no es cierto.

Me dan ganas de darle una visitada a Kiyohime y que se me hinque por hacerle un tremendo favor, porque en vez de agradecernos nos corre como si fuéramos basura, sé que Saya le dio el último aguijonazo y yo estuve de acuerdo con ello, pero oye el que se lleva se aguanta y la Fujino era muy maldita en sus días, era la única manera de salvar a las cachorritas, que fijada y resentida es sinceramente.

─Natsuki dile algo a tu peor es nada, impide que se lleven a mis sobrinas sin tu aprobación.

─¿Yo?

─¿Yo?─la imito con irritación─¡Pues claro que tú, ella te ama aunque eche chispas te ama, te escuchara!

─A la güera lo único que le importa es la presidencia─sonríe con tristeza─¡Yo le valgo un cacahuate!

Ok esas lágrimas lastimeras que emite, me dejan callada, sé que su Leona loca le dice que la aborrece y eso la dejo demasiado afectada.

─Sabes serás la peor madre si las abandonas solo porque tu vieja te lo ordena.

Con eso tuve para que entrara una neurona a esa cabeza dura.

─¿Qué debo hacer? ella no me quiere cerca.

─Pues primero no hacerle caso a Kiyohime, si no te quiere ver nunca, pues primero la vigilamos en secreto no queremos que se le corte la leche por otro enojo más y cuando se le baje su temperamento hablas de nuevo con ella, faltaba quien empezó todo fue Fujino por ser sangrona con la gente, que se aguante un poco a nadie le gusta que te engañen, pero digamos que ya tiene la balanza empatada.

─Pero.

─Pero nada cachorra ella ni es una mártir ni nada por el estilo solo esta súper furiosa contigo porque cree que le mentiste que las cachorras estaban muertas y luego sobre tu identidad descubierta de Bruce Wayne se te cayo la baticueva, sin embargo que se trague su orgullo herido que tienen hijas en común.

Le doy una patada en el trasero para que se faje los pantalones y vuelva encarar a una kiyohime llena de ira que está a punto de separarnos de nuestras cachorras por su cabezonería.

¡Kami todo menos eso, quítame lo sinvergüenza pero no a mis sobrinas!