Capitulo 29
-Dijo Ito!.- Blaine estaba tan emocionado que olvido darle a Benjamín los buenos días, sostenía a Alex que estaba dormido y miraba a hombre con una sonrisa.
-Eh?.- preguntó perdido Benjamín mientras abría una caja de insumos.
-Alex, dijo Ito.- respondió Blaine dejando la silla de su bebé en el sofá pero seguía cargándolo. -lo dijo ayer, todo el día, hoy se despertó y no dijo nada, pero ayer no paraba de repetirlo.-
-Vaya...y que es Ito?.- preguntó curioso Benjamín.
-Conejito.- respondió Blaine con una sonrisa mostrándole el muñeco que sostenía su hijo.
-Ah!, vaya!...ya hablo entonces.- dijo Benjamín con una sonrisa.
-Si.- Blaine estaba muy emocionado.
Recostó Alex en su silla, Kurt lo había traído en su regazo ya que Alex no quiso quedarse en su silla, había comenzado a llorar, ahora estaba dormido, Blaine estaba un tanto agradecido de eso, Alex había estado muy activo todo el fin de semana, caminaba por doquier y se metía hasta dentro del baño siguiéndolos a ellos.
Benjamín lo observaba sonriendo, Blaine era un gran padre, se notaba eso.
Le coloco el muñeco y recostó la silla, Alex dormía, él solo lo miraba feliz.
-Bien...como esta?.- pregunto Blaine mirando a Benjamín.
Este río y palmeo su espalda.
-Bien muchacho, muy bien.-
Blaine le contó con detalle como su bebé había dicho su primer palabra mientras trabajaba, Benjamín solo escuchaba, cuando camino por primera vez fue igual, Blaine estaba muy emocionado contándole a todo el que veía la noticia.
Cuando Alex despertó Blaine le dio la mamadera, luego deambuló por toda ferretería con el muñeco en su mano, ya casi terminaba el verano pero aun hacía calor, mucho calor.
-Toma la bolsita, juega con ella.- dijo Blaine a su hijo mientras atendía a un cliente.
Alex estaba con el muñeco y sostenía una bolsa con burbujas de aire, normalmente pasaba media mañana jugando con ellas, pero esa mañana quería estar en brazos de Blaine y lo seguía por doquier, hasta que éste lo levantaba en brazos.
Se hacía difícil el trabajo así, prácticamente debía atender a los clientes con una mano, si no alzaba a Alex comenzaba a llorar, así que no había muchas opciones.
La mañana se hizo larga, Kurt cruzo a la ferretería cuando termino su horario de trabajo, Blaine tenía a Alex en pañales y con una playera sentado sobre el mostrador mientras le colocaba una sandalia.
-Hola amor.- dijo Blaine.
-Hola.- respondió Kurt mirándolo.
Alex se giro y estiro sus brazos balbuceando algo con el chupete en la boca.
-Que sucedió con su bermuda?.-
-Se ensucio cuando se hizo...ve con papi...- dijo Blaine poniendo de pie a su hijo y mientras su esposo lo alzaba en brazos. -estuvo despierto toda la mañana y en brazos, no quiso jugar ni nada.-
Kurt beso varias veces las mejillas de su hijo sonriéndole.
-Voy a avisarle a Benjamín que me voy.-
-Bien.- dijo Kurt tomando el bolso de su hijo.
Blaine salió rumbo al depósito, Kurt lo espero en la ferretería, hacía calor afuera, sostenía a su hijo mientras éste lo miraba, el conejo estaba sobre el mostrador así que lo tomó y se lo entrego, Alex lo sostuvo en brazos y Kurt lo beso en las mejillas nuevamente.
Blaine llego con Benjamín que le sonrió a Kurt.
-Como estas Kurt?.-
-Bien, y usted?.- pregunto éste.
-Muy bien gracias.-
-Loraine como está?.- preguntó Kurt al hombre.
-Mejor, se ve que era el cordero asado el que le hizo mal, estuvo a dieta unos días y ya está mucho mejor.-
-Envíale mis saludos.- dijo Kurt.
-Podríamos pasar el fin de semana a visitarla?.- preguntó Blaine ya con la silla de su hijo en si mano.
Kurt asintió con la cabeza.
-Si, claro, pasen cuando deseen.- respondió Benjamín con una sonrisa amable.
-Adiós.- dijo Kurt.
-Hasta la tarde.-
-Hasta luego.- saludo Benjamín.
El matrimonio con su hijo salió de la ferretería, Blaine estaba agotado, había sido una mañana atareada con el trabajo y Alex a cuestas, Kurt dejo al bebé en su asiento y éste en seguida comenzó a lloriquear.
-No, va a ir sentado allí, estuvo en mis brazos toda la mañana, no puede hacer lo que quiere.- dijo Blaine cuando Kurt quiso sacarlo de la silla.
Éste lo miro y suspiro pesado, se sentó junto a su esposo mirándolo, se notaba que Blaine no estaba de humor.
-Estuvo mañoso toda la mañana.-
-Es porque se despertó temprano...estas enojado?.- pregunto Kurt.
-No...- Blaine miro a Kurt con amor. -no, no estoy enojado, estoy cansado, fue una mañana larga.-
-Si quieres te hago masajes.-
-Si por favor!.- dijo con entusiasmo Blaine.
Kurt le sonrió y le dio un pequeño beso en los labios. Blaine le sonrió pero su sonrisa desapareció al ver un auto doblar a toda marcha hacia ellos, él se hizo a un lado del camino en un movimiento brusco mientras un jeep cargado de jóvenes siguió a toda la velocidad hacia la plaza, los jóvenes gritaban con botellas de cervezas en sus manos.
-Quienes son esos idiotas?!.- pregunto Blaine mirándolos.
Kurt miro a Alex que comenzó a llorar.
-Está bien?.- pregunto a su esposo.
-Si, creo que se estaba quedando dormido, menos mal esta con los cinturones en la silla.- dijo Kurt.
-Imbéciles...esos idiotas van a matar a alguien.- dijo enojado Blaine siguiendo camino hacia su hogar.
-De donde son?.- pregunto Kurt.
-Turistas...idiotas...porque no van a otra playa a molestar.-
Alex lloro unos instantes y volvió a dormirse, llegaron a su casa y bajaron a su hijo que comenzó a llorar de nuevo.
-Esta muy malcriado Kurt.- dijo negando con la cabeza al ver el berrinche de su hijo en brazos de su esposo.
-Es un bebé, todos los bebes son malcriados.- dijo éste entrando con él a la casa.
El fresco del ambiente era placentero, Blaine se sentó en el sofá quitándose las zapatillas, Kurt fue con Alex a la cocina lo dejo de pie para poder hacer las cosas pero Alex iba detrás de él lloriqueando.
-Alex...ven con papá, ven...- dijo Blaine para que su hijo dejara hacer las cosas a Kurt tranquilo.
Alex lo miro pero siguió insistiendo para que Kurt lo alzara, éste tenía una fuente de comida para preparar.
-Ven Alex...- dijo Blaine caminando hacia la cocina y levanto a su hijo en brazos. - voy a meterte a ti al horno...- beso las mejillas de su hijo.
Se sentó en una silla con él en brazos mientras Kurt metía una fuente con carne al horno.
-Que mal criado eres.- dijo a Alex mientras le daba otro beso en la mejilla. -y el conejo?...el conejito donde esta?.-
Alex lo miro y luego hacia donde estaba el sillón.
-Ito.- dijo Alex.
Blaine miro a Kurt sonriendo, éste le devolvió la sonrisa.
-Ve a buscarlo...- dijo Blaine bajando a su hijo. -ve a buscar el conejito.-
Alex fue hacia la sala bajo la mirada de su padre, estaba tan feliz porque su hijo era un bebé sano y normal, cuando no hablaba ni caminaba estaba muy preocupado, con los antecedentes de Samantha, y lo que le sucedió a Alex cuando nació había una posibilidad de que no hablara o caminara.
Alex caminaba con el muñeco en sus manos, fue hasta una alfombra donde tenía varios juguetes, también tenía unas cajas pequeñas para jugar, eso parecía entretenerlo, Blaine se acerco a Kurt y lo abrazo por la espalda.
-Te amo.- le susurro al oído.
Kurt sonrió tomando sus manos.
-Yo también te amo.-
-Gracias por ésta familia, sin ti no tendría nada de ésto.-
Kurt apoyo su rostro en la cabeza de Blaine.
-Tú eres mi familia, juntó con Alex.-
-Y esto no será así si no fuera por ti...por eso te agradezco.-
Kurt se giro y le dio un beso en los labios, Blaine volvió a besarlo, no se arrepentía de nada, de la decisión que tomó, ese era el camino correcto.
Alex se aferro a sus piernas, ellos lo miraron y sonrieron.
-Que quieres?...eh?, quieres un beso...- dijo Blaine besando su mejilla. -mucho besos...-
Kurt sonreía al oír a su hijo reír, Blaine besaba sus mejillas haciéndolo reír alto.
Almorzaron los tres juntos como siempre lo hacen, Alex no comía mucho más que papillas o batidos de fruta, no le gustaba nada mas, era difícil probar algo nuevo con él ya que comenzaba a llorar y no había poder humano que calmara, Kurt se ponía nervioso y terminaba haciendo lo que Alex quería, Blaine batallaba unos momentos pero al final cedía también, ninguno de los dos podía ver a Alex llorar.
Los días pasaron y el verano se fue, Blaine no solía salir a hacer arreglos con Benjamín cuando Kurt no estaba en el pueblo, pero esa mañana no tuvo opción, a una vecina se le rompió un caño de agua y tenia inundada la casa, Benjamín tenía su camioneta en el mecánico, así que tuvo que salir con Alex en su silla y Benjamín de acompañante hacia un extremo del pueblo.
-Quédate quietito jugando con el conejito si Alex, papá ya viene.- dijo Blaine poniéndole el chupete a su hijo y besando su frente.
Saco las herramientas del baúl del auto y camino hasta donde estaba Benjamín con la dueña del hogar, miro a Alex que jugaba en su silla con el muñeco, esperaba que el arreglo no durara mucho, no le gustaba dejar solo a su hijo pero tampoco podía entrar con él a la casa ya que esta estaba con agua por doquier.
Entraron y miraba el auto desde la puerta, Benjamín le pidió unas herramientas y se puso a hacer su trabajo.
-Lisa, tienes los caños podridos, el agujero no es solo el problema.- dijo Benjamín luego de cerrar la llave de paso del agua.
-Deberé cambiarlos a todos?.- pregunto la señora.
-Desde la entrada hasta aquí seguro, Blaine puedes fijarte en ese tramo de que material es el caño?.-
Blaine reviso por donde le dijo Benjamín.
-Es de otro material, creo que es nuevo.- Benjamín se acerco y constato que los caños no estaban corroídos.
-Estos están bien, haremos ésto, pondremos otros por fuera hasta aquí, y los empalmamos con estos.-
Blaine asintió con la cabeza y fue al auto a buscar un caño que trajeron de la ferretería, miro a Alex que estaba tranquilo tironeando de las orejas del muñeco, le sonrió y siguió hacia la casa de la vecina, tenían para mucho allí.
Un hombre miro el auto de Blaine desde la esquina, se acerco a él y observo a Blaine y a Benjamín trabajando, observo el auto que tenia los vidrios bajos, miro dentro y no estaban las llaves, y luego observo la silla de Alex que estaba jugando con el conejo.
-Bien...- dijo Benjamín ya con el trabajo casi terminado. -solo falta abrir la llave ...-
Blaine escucho el motor de su auto.
-Ese es mi auto...- dijo antes de salir de la casa.
El auto no estaba, y Alex se encontraba sentado en el césped mirándolo.
-Bebé?... Que haces aquí?...- dijo alzando a su hijo y mirando que estuviera bien. -y mi auto?.-
Blaine no entendía nada.
-Lisa déjame hacer una llamada.- pidió con urgencia Benjamín.
Esta le cedió el paso y se acerco a Blaine.
-Me robaron el auto.-
-Ven entra querido, el bebé esta bien?.- pregunto ella preocupada.
Blaine entro a la casa y sentó a Alex sobre una mesa, reviso que estuviera bien y beso su cabeza.
-Si esta bien...no puedo creer que lo dejara tirado en la acera.- dijo mirando a su hijo con angustia.
-Ito...- a Alex se le llenaron los ojos de lágrimas. -Ito.-
-Shhh...no llores...no llores.- dijo Blaine alzándolo y acunándolo en su pecho.
-Que eso?.- pregunto la señora al escuchar a Alex.
-El muñeco, quedo en el auto.-
Benjamín camino hacia ellos desde otra habitación mirándolos.
-Le avise a la policía, es increíble que se hayan robado el auto, y hayan dejado al niño allí tirado, que clase de demente hace eso.-
Blaine no decía nada, solo acunaba a Alex pensando en que su hijo estaba en el auto solo y este sujeto pudo llevárselo con el auto.
-Te haré un té quieres?.- pregunto la señora.
-No...gracias, no quiero.- respondió Blaine nervioso.
La mujer miro a Benjamín y este negó con la cabeza, el teléfono sonó y la dueña de casa atendió.
-Es la policía...-
Benjamín tomo el teléfono y cruzo unas palabras con el jefe de policía.
-Lo encontraron...cerca de la salida del pueblo, Lisa nos alcanzas con tu auto?.- pregunto a la mujer.
-Si, claro.-
Blaine dejo las herramientas en la casa de la señora y salieron los tres hacia la entrada del pueblo, Blaine pudo ver el auto y a un policía sujetando a un hombre que estaba esposado por la espalda.
-Benjamín...ten a Alex por favor.- pidió Blaine.
Éste sostuvo al bebé mientras Blaine bajaba del auto.
-A donde va?.- pregunto la mujer.
Benjamín negó con la cabeza.
Blaine camino hasta el sujeto y prácticamente se lo saco de las manos al policía para golpearlo en el rostro.
El sujeto cayó al suelo y Blaine se le fue encima.
-Dejaste a mi hijo tirado!...maldito...-
-Sácaselo Morris!.- dijo en un grito Benjamín al policía.
Éste que quedó perplejo con lo sucedido, tiro de Blaine mientras otro policía levantaba a ladrón para llevarlo al auto de policía.
Blaine miro al policía y se soltó de su agarre, miraba furioso al sujeto que se llevo su auto, se giro y abrió la puerta trasera de su auto sacando el muñeco de su hijo, luego miro mal al policía y regreso donde estaba Benjamín mirando, éste le entrego a Alex algo sorprendido por la reacción de su empleado, Blaine le entrego el conejo a Alex que se aferro a él, beso su cabeza e intento calmarse.
-Señor...usted es el dueño del auto?.- pregunto el policía.
-No. Es mi esposo el dueño.- respondió serio y secamente.
-Necesitamos que venga para firmar los papeles.- dijo el policía.
-Yo me encargo Morris, su esposo esta con Carol en el otro pueblo.- intervino Benjamín, se notaba que Blaine no estaba de humor.
-Pero necesito su firma...-
-Cuando llegue lo firma, no va a irse del pueblo niño, viven aquí...luego...luego pasa a firmarlos por tu oficina.-
El policía no parecía muy conforme pero accedió, le entrego un papel a Benjamín y regreso con los otros policías.
-Maldito...- susurro Blaine enojado.
-No te hagas mas mala sangre, el bebé esta bien y recuperaste el auto, ve a tu casa, yo te alcanzo las herramientas luego.-
-No...vamos a buscar las herramientas y a terminar el trabajo, yo lo alcanzo a su casa.- dijo Blaine un poco más calmado.
-Estas seguro?.- pregunto Benjamín.
-Si.- respondió Blaine.
Benjamín asintió con la cabeza, Blaine se dirigió a su auto, la policía se había retirado con el ladrón, sentó a Alex en su silla que seguía aferrado a su muñeco, lo aseguró y beso su cabecita, Benjamín se sentó en asiento del acompañante y notó las cenizas de cigarrillo.
-Encima me apesto el auto.- dijo Blaine limpiando las cenizas del tablero. -Kurt va a matarme.-
-No es tu culpa, hace veinte años que no roban un auto aquí.- le dijo Benjamín.
Blaine suspiro, la señora a la que le estaban arreglando la cañería de agua iba delante de ellos, Benjamín lo miraba extraño, con cierto recelo.
-Lamento...lo que sucedió...pero me dio tanta rabia, jamás pensé que podía dejar a mi hijo en el suelo y llevarse el auto...aunque peor hubiera sido que se llevara a Alex.-
-No te preocupes, debo decir que me sorprendió...y creo que a los policías también, aunque Morris no es muy despierto.-
Blaine no dijo nada, llegaron a la casa y bajo a Alex, no volvería a dejarlo en el auto solo. Terminaron su trabajo mientras la dueña de casa entretenía a Alex, Kurt ya debía estar de vuelta y Benjamín le pidió que fuera a su casa antes que alguien le vaya con el chisme a su esposo, Blaine hizo esto mismo, regreso al pueblo y Kurt estaba en el invernadero ansioso, no vio el auto frente a la ferretería y no sabía dónde estaba Blaine.
-Hola amor... Adiós Carol.- dijo Blaine saludando con la mano a Carol mientras Kurt subía al auto.
-Hola, donde estaban?.- pregunto Kurt mirando a Alex que sostenía el conejo entre sus manos.
Blaine siguió su marcha hacia la casa, no sabía si hablar allí de eso.
-Que ese olor?, huele a cigarrillo.- dijo Kurt.
-Se le rompió un caño a una vecina y tuve que ir con Benjamín a arreglarlo.- dijo Blaine.
-Y Alex?, donde lo dejaste?.- pregunto Kurt.
-Lo lleve conmigo, se comporto muy bien.- respondió Blaine pensando como decirle lo ocurrido.
Llegaron a la casa y Kurt bajo de auto y luego bajo a Alex, no noto nada extraño, pero Blaine sabia que debía decirle.
Ni bien entraron Kurt fue hacia la cocina, y Blaine se quedo de pie en medio de la sala.
-Hubo un problema.- dijo Blaine mirándolo.
-Que problema?.- pregunto Kurt mientras le preparaba una mamadera a su hijo.
-Cuando estaba arreglando los caños deje a Alex en el auto...- respondió Blaine, Kurt lo miro atento, sabía que ya eso no le agradaba. Blaine suspiro pesado, solo había una manera de decirlo. -se robaron el auto y el sujeto dejo a Alex sentado en la acera.-
Kurt lo miro sin entender, Blaine le dio un momento para que procesara lo que le había comentado, Kurt miro a Alex quien le sonrió y luego a Blaine.
-Como?.-
-Un idiota tomo el auto cuando estaba dentro de la casa, escuche el motor y salí, Alex estaba sentado en la acera, no me di cuenta que se habían llevado el auto, no entendía porque Alex estaba allí...luego caí en la cuenta que se habían robado el auto...revise a Alex y estaba bien, solo quería al conejo...- Blaine se sentó en una silla, el peso de sus palabras y la realidad que había en ellas cayó sobre él angustiándolo. -yo...fui un...no debí dejarlo sólo en el auto...- dijo mirando a su hijo que estaba sentado sobre la mesa, Kurt los sostenía con sus manos mientras lo miraba. -no puedo creerlo...-
Kurt solo lo miraba y a Alex, luego miro las manos de Blaine que tenía los nudillos lastimados.
-Que te sucedió en las manos?.- preguntó Kurt.
Blaine lo miro y luego sus manos, no había notado que estaban lastimadas.
-Lo agarre a golpes al sujeto cuando la policía lo encontró...-
Kurt lo miraba sin decir nada, estaba intentando entender todo, Blaine parecía triste.
-Le sucedió algo a Alex?.- pregunto Kurt.
-No, estaba sentado, luego quiso su conejo, no se dio cuenta de nada...lamento haberlo dejado en el auto, no sé que hubiera hecho si se lo llevaba.-
Kurt acarició la cabeza de su hijo y luego le dio un beso.
-No lo dejes nunca más en el auto solo Blaine.- dijo en un tono serio Kurt.
-No, jamás lo dejare de nuevo solo.-
Kurt lo miro serio, no estaba enojado pero si molesto, Blaine estaba triste, mirando a su hijo y a él, sabía que no era su culpa, así que le sonrió de lado y se cerco para darle un beso.
-Ve a lavarte las manos, y a curarte.-
Blaine lo miro lleno de amor y le dio otro beso en los labios.
-Emmm...también tienes que firmar un papel por lo del robo, aunque lo encontraron a unas calles, la policía quiere que firmes unos papeles porque eres el dueño del auto...a la tarde si quieres vamos.-
Kurt lo miro, no quería saber nada con policías, pero si Blaine decía que debía firmar un papel lo haría.
Blaine se acercó nuevamente y lo volvió a besar, Kurt sonrió de lado.
No volvieron a mencionar nada respecto a lo sucedido, Blaine sabía que Kurt lo entendía, y no estaba enojado, pero él se quedó con esa sensación en el cuerpo, su hijo era lo más importante.
Lo hizo dormir a Alex y ellos durmieron una siesta, más allá que Kurt dormía abrazando a su hijo, él también lo hizo, los abrazo a ambos, porque ellos eran toda su vida.
