Nota de la autora:

Tomen aire por que esto va para largo.

Pues hace unos días, Molly.M94 que sigue este fic, me notifico que he sido plagiada por Dulce Swan (De nuevo muchisimas gracias Molly por avisarme). Y lamento mucho esta situacion por que en parte siento que es mi culpa, yo se que me he tardado siglos con el fic, por lo que Dulce Swan a tomado manos a la obra y ha dicho Bueno si ella no la va continuar, pues yo ya tengo un buen final , por que si se llegan a meter al fic "Amando al Enemigo" es exactamente lo mismo, y ella esta reconociendo al principio de cada capitulo que el fic no es de ella, sino que solamente lo esta continuando.

Una disculpa a todas ustedes si creyeron que habia botado este fic, pero no es asi, creeanme que estoy trabajando en él cada que puedo, solo quiero que comprendan que desde que me case tengo mas responsabilidades, ya no sólo tengo que encargarme de mi, sino tambien de mi esposo y de mi perrito chihuahueño(=P). Trabajo ocho horas diarias, llego a cocinar, a limpiar, y planchar. Y por las noches, teniendo a mi hombre todos los dias en mi cama, pues tambien tengo que atenderlo :P (aunque esa no es una responsabilidad, lo hago con mucho gusto, jejeje)

Él único tiempo que tengo es unratito por las mañanas antes de irme a trabajar.

Asi que chicas, una disculpa si las estoy haciendo esperar tanto.

No voy a ser mas drama del asunto, por que escribo en este lugar por desestresarme y sumergirme en nuestro mundo de obsesión con Edward Cullen y Bella Swan.

Y si aun asi, sabiendo que si estoy continuando con el fic, Dulce Swan decide seguir publicando el fic y darle el final que ella maquino en su cabeza, pues adelante...no voy a mover ni un solo dedo, como dije, no quiero agregarle mas drama al asunto. Me conformo con saber que ustedes saben que es de mi autoria.

Por otro lado y aclarando, este fic NO es una adaptacion, es original, es verdad que el asunto de odio y amor lo saque de mi caricatura favorita Ranma 1/2, pero solo la idea y algunas caracteristicas de los personajes (como el que Bella no sabe concinar, el egocentrismo de Edward), por que la historia en si es toda mia.

Continuando con temas mas agradables pues una chica, que pidio mi permiso y que por supuesto se lo di, fue DaiaFernandezCullen, esta chica me pidio autorizacion para publicar uno de mis fic en potterfics, asi que "Hasta llegar a enloquecer" uno de mis primeros fics, a pasado las barreras de FF y se ha "Internacionalizado" por decirlo de una manera, jajaja, y estoy muy orgullosa que mi fic le guste a mucha gente.

Asi que chicas, en serio, no soy mala persona, si alguna vez ustedes quieren hacer algo con mis fics, traduccion, adaptacion o simplemente publicarlo en otro lado, no tienen mas que decirmelo y yo no me voy a oponer.

Incluso con este, recuerdo que Alma Cullen, una vez tambien se desespero por que no publicaba, y yo le dije que no lo hacia por que aun me faltaba checar las faltas de ortografia, ella se ofrecio a hacer ese trabajo por mi, y acepte su propuesta, ¿beneficios para ella? ella tiene los capitulos antes de que los publique, beneficios para mi, ya no tardaba tanto en un capitulo, ella se dedicaba a corregirlos y yo a escribir el siguiente. Y ahora Alma Cullen es mi beta, mi psicologa y mi amiga.

Por lo que me lleva a lo que sigue, tengo a Alma Cullen ocupada corrigiendo un oneshot que voy enviar para el concurso "Cuando el amor...no basta". asi que este capítulo no esta beteado, una disculpa por las posibles faltas de ortografía.

Ahora si(disculpen por el enorme discurso, pero era necesario)


Los personajes no me pertenecen, son de S Meyer, el capitulo esta inspirado en la cancion de Adele, One and Only. La disculpa de Edward esta basada en un poema llamado "Corazon Triste" el autor se llama Edward Cullen (es en serio) y esta dedicado a Bella Swan, busquenlo en google.


Final (Segunda Parte)

I dare you to let me be your, your one and only,

Promise I'm worth it,

To hold in your arms,

So come on and give me a chance,

To prove I am the one who can walk that mile,

Until the end starts,

Te reto a que me dejes ser, tú primero y único

Prometo que soy digno de estar en tus brazos

Así que vamos, dame la oportunidad

Para demostrar, que soy el único

que puede caminar una milla hasta el final.

(Adele- One and Only)

Bella

El sonido de que alguien tocaba la puerta me despertó. No pensé en lo que hacía, no pensé que nadie sabia que me encontraba aquí, excepto Jacob y Alice, no pensé que no podían ser ellos por que Jacob se encontraba en un juicio y Alice se encontraba con él. No pensé que tal vez era mejor no abrir, no pensé en preguntar primero quien era, no pensé en todo ello hasta que abrí la puerta y terminé por despertarme por completo.

—Hola—su voz aterciopelada mando miles de escalofríos por todo mi cuerpo, mi ojos se abrieron lo mas que pudieron, mi respiración se detuvo, mi manos comenzaron a cosquillar y un nudo se instaló en mi estomago.

Mis manos reaccionaron y cerraron la puerta de un jalón, pero no cerró, empuje inútilmente.

—Bella, por favor, déjame pasar—decía mientras yo apoyaba todo mi peso en la puerta, intentando cerrarla de una vez, pero su mano estaba sosteniendo la puerta para que no pudiera cerrarla. Empuje más fuerte.

—Bella, por favor—suplico.

—Vete—le grite y empuje mas fuerte, Edward tomó la puerta con las dos manos y la abrió completamente, no me dio tiempo de reaccionar cuando ya lo tenía en el cuarto con la puerta cerrada a su espalda. Le di la espalda y comencé a caminar hacia el baño, sentí que me seguía, al final acabe corriendo el medio metro que me separaba de la puerta del baño y cerré con fuerza y le puse el seguro de inmediato.

—Bella—toco la puerta del baño y al mismo tiempo giró la perilla. El corazón me latía muy rápido, me acerque al lavabo para apoyarme en él, me mire en el espejo y un montón de lágrimas corrían por mis mejillas.

—Bella, por favor, tenemos que hablar—su voz, amortiguada debido a la puerta cerrada, se escuchaba dolida.

—Por favor, vete—le suplique mientras me dejaba caer en el suelo, mi voz había salido demasiado aguda debido a que estaba intentando contener las lagrimas, no podía verlo, no podía dejarme vencer otra vez, estaba segura que si veía un atisbo de sufrimiento en sus ojos quedaría rendida, estaba segura que si me decía te amo, estaría perdida, porque de nuevo le creería, porque de nuevo pensaría que pudiera funcionar, pero no era así, era imposible, nuestra relación había comenzado mal y acabaría mal, estaba segura, no quería que mi corazón se volviera añicos otra vez.

—Solo quiero hablar, por favor—no conteste, me quedé quieta tratando de no pensar, concentrándome, tratando de que no doliera.

—Esta bien—siguió hablando—se que puedes oírme, así que….—hubo un silencio, me quedé mirando la puerta, pensando que se había ido, pero de nuevo habló descartando las posibilidades que me había planteado.

—Bella, lo siento, en realidad lo siento mucho, se que me porte como un idiota, pero por favor, tienes que entender, todo sucedió tan rápido que no me dio tiempo de afianzar este sentimiento que siento por ti, además, tienes que aceptar que jamás me aclaraste si estuviste enamorada de Jacob o no, así que no me condenes por algo en lo que los dos tuvimos la culpa—el sentimiento de enojo me invadió.

¡¿Yo tenia la culpa?¡ ¿Qué clase de disculpa era esta?

Me levante rápidamente, secándome las lágrimas y abriendo la puerta de un jalon sintiendo el coraje correrme por las venas.

Edward estaba sentado apoyado en la puerta, por lo que cuando abrí cayo al suelo.

—¡¿Me estas culpando de que me corrieras de la casa?—le grité, el se levanto rápidamente poniéndose frente a mi.

—Yo no te corrí, fui yo él que me fui ¿Lo recuerdas?, el salir de la casa fue por tu voluntad—me gritó de regreso

—Viene siendo exactamente lo mismo—le volví a gritar—el caso es que tú dudaste, tú fuiste él que me acuso de cosas tan horribles…

—¡Por que soy un maldito celoso!—me gritó interrumpiendo mi discurso, tomó mis manos entre las suyas. Dejé de mirarlo, tratando de hacerme fuerte otra vez, por que me dolía todo esto, me dolía no sentirlo seguro, me dolía sentir que cualquier viento podría llevárselo y dejarme hundida en este amor por él.

—Siento que en cualquier momento puedes irte—dijo sorprendiéndome, por que era exactamente lo que acababa de pensar—Sé que me amas Bella, lo se, lo veo en tus ojos, pero sólo Dios sabe por que rayos me esta llevando tanto tiempo creérmelo, lo único que se es que te amo, porque sólo tú has estado en mi mente, me pierdo en el tiempo pensando en tu rostro, me cuelgo en cada palabra que dices y me siento como idiota cada vez que oigo que dices mi nombre.

—No puedo—susurré volteando hacia otro lado, por que él mismo lo había dicho, solo Dios sabía por que me costaba tanto creer en sus palabras, quería creerlas, quería sentir que eran ciertas, pero tenía tanto miedo después descubrir que fueron mentiras. Por que este amor había nacido de un farsa, de un falso matrimonio, ¿Cómo un amor que había nacido de una farsa se podría convertir en verdadero?

Llevó una de mis manos hacia su pecho, a donde se suponía estaba su corazón y se arrodillo frente a mi, lo miré a los ojos, sorprendiéndome encontrar en ellos lágrimas, nunca lo había visto llorar.

—Escucha mi corazón—dijo con la voz entrecortada—esta llorando por que todo a mi alrededor esta acabado, el mundo me esta matando, esta matando mi corazón y cada una de mis razones para seguir aquí sin ti—soltó mi mano y tomo mis caderas apoyando su frente en mi vientre.

—Escucha mi corazón y escucha el tuyo—siguió diciéndome, mientras a mi se me partía el corazón verlo de esa manera—escúchalos y dime que nos están llorando, dime que no están gritando de sufrimiento, por favor dime que no se ha muerto esto, dime que aun puedes escucharlos, dime que aun me amas—

Despegó su frente de mi vientre para mirarme con sus ojos acuosos, vi en sus profundos ojos verdes que no podría resistirme mas….estaba perdida como siempre, me rendiría a él. Le sonreí y él sonrió al instante.

—Prometo que soy digno de tu amor Bella, sólo déjame intentarlo, déjame demostrarte que puedo llegar a merecer cada beso, cada caricia, cada palabra de amor tuya.

—Sabes que soy tuya, sabes que te amo tanto que hasta duele—su boca se estiró en una hermosa sonrisa, me tomó mas fuerte de las caderas y aun arrodillado me acercó mas a él y planto un beso en mi vientre, pero rápidamente se alejo y clavó su mirada en mi estomago, como si estuviera mirando una deformidad.

Di un paso hacia atrás alejándome de él. Era verdad que había subido un par de kilos extras, pero eso no le daba el derecho de mirarme de esa manera.

—Sólo subí un par de kilos—le dije enojada—tampoco tienes que verme como si fuera una deformidad—le dije alejándome aun mas de él y bajando mi playera lo mas que podía tratando de alejar su mirada de esa parte de mi anatomía. Se paró del piso y se acercó a mí con una sonrisa.

—¿De que estas hablando? Yo te miré de esa manera—dijo tratando de mirarme a los ojos pero su mirada se desviaba siempre hacia mi estomago, no permití que se me acercara, cada paso que daba hacia mi, yo daba uno hacia atrás—¿Por qué no dejas que me acerque?—dijo divertido.

—Por que sólo te vas a reír de mí

—No es verdad—dijo al mismo tiempo que daba un par de pasos rápidos hasta que me atrapo y me alzó en sus brazos.

—¿Qué haces? ¡Déjame en el piso!—le grite, aunque la verdad es que me sentía muy complacida por el calor que me proporcionaba su cuerpo, camino a través de la recamara hasta dejarme acostada en la cama. Al estar acostada mi playera se subió hasta que dejó mi estomago al descubierto, con la mano izquierda jalé el borde de la playera para ocultar mi estomago de su mirada verde, pero él no miró hacia mi vientre sino que se clavó en mi ojos. Mi corazón comenzó a palpitar mas fuerte conforme acortaba la distancia, había soñado tanto sus labios, los había saboreado en sueños, los había añorado tanto que pronto se me olvido el afán que tenía de ocultar mi abultado estomago de él.

Sus labios sobre los míos dispararon una especie de frenesí, como cuando no sabías que tenías hambre hasta que pruebas bocado y después ya no tienes control sobre lo que te metes a la boca. Yo tenía hambre de sus besos y no me había dado cuenta cuanto los necesitaba hasta que estuvieron sus labios sobre los míos y después nadie podría detenerme de devorarlos.

Mis manos fueron a dar a su cabello, tan suave, enredando mis dedos en su cabello, jalándolo, tratando de eliminar cualquier distancia, sus labios se movían apasionados sobre los míos, sus manos me acariciaban desde mis piernas, por mis muslos, por mi cintura, mi abdomen, mis pechos, me separé tratando de buscar aire, pero él no dejó de besarme, sus labios fueron hacia mi cuello enviando miles de descargas eléctricas por todo mi cuerpo, el aire no era suficiente para el fuego que corría por mis venas, mi boca jadeaba buscando aire por que me estaba quemando de deseo por dentro.

Sus labios fueron a mi clavícula, a mis hombros y subió la blusa hasta dejar mis pechos al descubierto y los beso por encima del brassier, mis manos nos hacían otra cosa que acercar mas su rostro a mi cuerpo, lo necesitaba, ¡Dios, como lo necesitaba!.

Sus manos acariciaban delicadamente mi cintura, mi abdomen y metía los dedos por la orilla de mi pantalón, su boca fue viajando mas abajo, por entre mis pechos, mi abdomen, besándolo, devorándolo mientras sus manos lo acariciaban una y otra vez. La frustración empezó a crecer en mi cuando necesitaba que siguiera su descenso, sólo Dios sabía lo mucho que estaba necesitando que me tocara en mi intimidad, que me besara. Con mis manos ejercía un poco de fuerza para guiar su cabeza mas abajo, pero seguía besando mi estomago, tocándolo, explorándolo, hasta que comprendí el fin de todas sus caricias, estaba viendo que tanto había crecido mi estomago, indignada lo jale con todas mis fuerzas del cabello hasta que separé su rostro de mi estomago.

Como pude salí de la prisión de su cuerpo y cuando estuve libre baje mi blusa ocultando mi estomago.

—¿Por qué no dejas que te vea?—preguntó molesto.

—¿Por qué insistes en ver mi gordura? ¿Tienes algún tipo de fetiche raro?—le grité, tratando de parecer enojada, pero la verdad es que me sentía mal, me sentía como un bicho raro, Edward no tenía ni la mas mínima intensión de hacerme el amor, lo único que había querido era comprobar con sus manos lo que sus ojos veían.

Si, Estaba gorda, pero no sabía que ese aspecto podría importarle tanto a Edward.

—No es eso, no estas gorda—dijo susurrándome, tratando de acercarse—eres perfecta.

—¿Entonces?—pregunté un poco intimidada, por alguna razón me sentía horrible, ¿Y si ya no le gustaba? — Puedo bajar de peso, te juro que bajare…—comencé a decir frenéticamente, odiaba la idea de perder a Edward por unos simples kilos de mas, no podía comprenderlo y no lo quería comprender.

—No, no, no—comenzó acercarse a mi, con su rostro alarmado—No pienses tonterías—me dijo dulcemente mientras me abrazaba fuertemente—Me gustas, tal y como eres, todo de ti, nada ha cambiado, te deseo como no tienes idea.

—¿Entonces?—pregunté dolida, yo no era superficial, jamás en mi vida había vivido atada a la bascula, siempre había comido de todo y nunca me sentí frustrada por pesar mas o menos, pero por alguna razón me volví vulnerable ante Edward, tanto, que hasta eso me preocupaba, que él ya no me quisiera si subía de peso.

—Es que…—se detuvo, me abrazo más fuerte y acomodo su cabeza en el hueco de mi cuello y deposito un pequeño beso ahí—Es que de repente todo cobro sentido—comenzó hablar rápidamente, su voz salía amortiguada por que seguía acomodado en mi cuello, me concentre tratando de no perderme ni una sola palabra—los desmayos, las nauseas matutinas, los antojos, los kilos de mas, los rápidos cambios de humor, todo ese llanto, todo…

—¿Qué?—lo interrumpí—¿De que estas hablando? ¿Cuáles nauseas, cuales desmayos?—Me hice un poco hacia atrás para poder verlo a la cara, pero el siguió abrazándome fuertemente con el rostro escondido en mi cuello.

—Se que fue una tontería pensarlo, por que ya pasaron varios meses, tu ya lo habrías sabido—no dije nada, seguí esperando a que continuara, a encontrarle sentido a todo lo que me decía.

—Sabes que no tengo ni la menor idea de que me estas hablando ¿verdad?—volví a tratar de alejarme, esta vez si me lo permitió, tome su rostro entre mis manos y lo hice mirarme a los ojos—No te entiendo ¿de que estas hablando?—

Bajo la mirada hacia el suelo y luego hacia mi estomago y sonrío, y luego me miro a los ojos y se carcajeo de repente.

—¡¿Qué…—no terminé de preguntar cuando el me interrumpió, todavía con una enorme sonrisa en sus labios.

—Lo siento Bella, en serio—dijo divertido—no se que me pasa, pienso en miles de tonterías sin sentido, me tienes loco de remate.

—¡¿Puedes decirme ya de una vez de que tanto hablas?—le pregunte ya molesta, el sonrió y acarició suavemente mi rostro, borrando todo rastro de molestia en mi.

—Te pediría que te lo diría con la única condición de que no te rías de mí, pero se que será imposible no reírte, por que no se de donde saque semejante tontería—dijo mientras se reía, su risa mi hizo sonreír, estaba ansiosa por escuchar eso que había pensado que le había causado tanta gracia.

—Veras, cuando besé tu estomago de repente se me ocurrió que podrías estar embarazada, hace como un mes atrás comencé a sentir nauseas por las mañanas, antojos por las noches, lloraba de todo y algunas veces me llegue a desmayar por tonterías, engorde un poco—hizo una mueca divertida, mientras se sobaba el estomago; yo no lo notaba, para mí estaba perfecto, igual que siempre, era verdad que esos pantalones le ajustaban, pero eso lejos de verse mal me estaba volviendo loca de pasión— y pensé—continuo diciendo— que eso se debía a que me había vuelto muy débil por tu ausencia, pero cuando vi tu vientre todo cobró sentido, pensé que estabas esperando un hijo mío y que era yo él que había tenido esa suerte tan peculiar de sufrir los síntomas—me quedé paralizada antes su palabras, sin embargo él se comenzó a reír— pero ha sido una estupidez pensar eso, ya han pasado varios meses, tu regla debió interrumpirse de haber sido así y tu hubieras sido la primera en darte cuenta.—Edward se me quedó mirando todavía con una sonrisa divertida en su rostro—¡Vamos! ¡Ríete! La verdad ha sido una estupidez pensar eso—

Pero yo no podía reírme, tenía que concentrarme.

¡Vamos Bella acuérdate! ¿Cuándo fue la última vez que reglaste?

Traté de hacer memoria, pero no lo recordaba, lo único de que estaba segura es que unos paquetes de toallas femeninas se encontraban en mi cajón sin abrir, me las había comprado Alice el primer día que vino de visita, por que le había pedido que me trajera cosas de higiene personal, pero no había usando ninguna. No había reglado en más de dos meses.

—¿Bella? ¿Estas bien?—Edward preguntó sacándome de mi ensoñación, lo miré a los ojos con duda

—¿Te gustaría ser papa?—le pregunté curiosa. Edward me miró sorprendido.

—Espero que no pienses que te he dicho todo esto para presionarte a embarazarte…—comenzó a decir

—Solo contesta—lo interrumpí. Me miró fijamente tratando de adivinar en mis ojos mis pensamientos.

—No es algo que haya planeado a corto plazo, pero si…si me gustaría—me dijo muy serió mirándome a los ojos, tratando de sacar la verdad de mi comportamiento extraño. Sonreí mientras mis manos se posaban en mi vientre.

—Si me traes una prueba de embarazo podemos comprobar tu teoría—Edward me miró sorprendido—Creo que soy lo bastante despistada para no darme cuenta que hace dos meses que no estoy reglando— su mirada se instaló en mi vientre un rato hasta que volvió a mis ojos, su sonrisa se hizo enorme y sin esperármelo me abrazo.

—No sabes lo feliz que me haces Bella, te prometo no mas peleas, no mas egoísmo, no mas desconfianza, te adoro tanto que soy capaz de todo por ti—me alejó un poco de su cuerpo para mirar mi rostro—lo entiendes Bella, no soy nada sin ti, te amo tanto—toco mi vientre y sonrió al instante, volvió a mirarme a los ojos—los amo tanto.

—Y nosotros te amamos a ti—le dije sonriendo, sus ojos se volvieron acuosos, sus manos tomaron delicadamente mi rostro y me besó.

Un beso que ilumino toda la estancia, dando luz y calor a todo mi cuerpo, un beso tan tibio que hizo despertar el íntimo anhelo de tenerlo, sólo un beso que él podía darme, un beso que hacia que la felicidad brotara en cada célula de mi ser, un beso que sólo él pudo haber inventado para mí.

La enorme emoción que me invadió hizo que la electricidad me recorriera el cuerpo y que las lágrimas llenaran mis ojos, un beso que comenzó a producirme un desvarió por su cuerpo, un beso que comenzó a provocar que mi cuerpo ardiese de pasión, un beso que se calcó en mi corazón infinitamente.

FIN


¿Que les pareció?

¿Y que paso con Jacob? ¿Bella que tuvo, niño o niña? ¿Que rayos paso con Charlie, con Aro, Emmet, Jasper, Alice...? Todas esas pregutas que se estan formulando en su linda cabecita por favor envienmelas, en un review o en un mensaje privado. Por que en el Epílogo voy a tratar de abarcar todas su dudas, de hacerles saber que paso con tal o cual cosa. Cualquier cosa, por muy insignificante que parezca, por ejemplo...¿Que paso con el CD que compro Bella para regalarle a Edward por el dia de San Valentin antes de que Edward descubriera a Jacob en su recamara?...asi que ya saben, envienme sus preguntas, para hacer el Epílogo lo mas completo posible.

Espero contar con su ayuda.

Muchisimas gracias a todas por sus alertas, favoritos, y reviews son lo mejor =)

Nos leemos pronto. =D


RESPONDIENDO REVIEWS

I love Edward: Hola! =D Muchisimas gracias por seguirme leyendo, a pesar de mis demoras,...El sadwich de huevo es por que tenia hambre cuando escribia esa parte, jejejeje,y pus si, me cachaste en la movida, acertaste en todo.

Muchisimas gracias por tus deseos, la verdad es que estoy feliz con mi nueva vida =).

Nos leemos pronto. Besos. =)

ALDANA: Muchisimas gracias por tu review, sip, Edward le debe una a Jacob, ya veremos como se la paga. Nos leemos pronto. y de nuevo muchisimas gracias por leerme. Besos. =)