XXIX

Effie chilla emocionada acerca lo hermosa que es su casa, sobre todo en comparación a la de Haymitch. Ella se ríe por lo bajo, pues sabe exactamente de lo que habla la escolta: todas las habitaciones sucias y llenas de botellas de licor vacías, vómito por todas partes y olor nauseabundo que quizá solo soporta el mismo Haymitch. Lo que Effie no sabe es que desde que Katniss ganó sus juegos Hazelle ha estado limpiando aquella casa, haciéndola lucir casi habitable.

Casi.

La visten con un vestido pomposo y demasiado extravagante, sin embargo, sigue teniendo algo del tema de las llamas, pues es color naranja. Es un día de otoño típico en el doce, por lo que el clima es lo suficientemente agradable como para que le coloquen sandalias.

Katniss se mira en el espejo y por unos cuantos segundos, no se reconoce. No se reconoce al igual que en cada ocasión cuando su destino se mezcla con el Capitolio.