Cobardes
Vi salir a Hermy por la puerta, ¿que había hecho?, era verdad ella siempre estuvo a mi lado, aun cuando Ron me dejo, ella creía en mi, me acompaño sin importar el riesgo que corría, dejo todo por mi, se enfrento a demonios a mi lado, sin ella muchas cosas no hubiera logrado, no recuerdo cuando ella me pedía que la acompañara, pero no recuerdo nada de ese tiempo, solo pensaba en mí y me olvide de mi amiga
-¿Por qué nunca le mandaron una carta o algo a Hermione? –La señora Weasley les preguntaba
-Pensé que Harry sabia de ella y si no quería saber nada de nosotros, debería dejarla sola –Ginny contesto
-Yo pensé que tu, si habías mandado invitaciones de nuestros eventos a ella –Mire a Ginny, le deje a ella lo importante, aun así siempre pensé en mandarle una carta o saber de ella, pero nunca encontraba tiempo o no quería encontrarlo, se me hizo fácil solo pensar en mí y en Ginny
-Yo estuve perdido por mucho tiempo, cuando regrese no sabia donde estaba Hermy y como nadie sabia de ella, pensé que estaba enojada conmigo, por eso contrate un investigador para que la buscara –Ron comento
-¿Entonces que paso? –Le miraba intrigada su madre
-Decidí quedarme con Lav y no mover ese asunto, creí que un día tendría tiempo para buscarla, pero como vez nunca encontré la ocasión –Ron decía sentado en el suelo, con la cabeza agachada
-¿Nadie encontró un tiempo para saber de ella? No puedo creer, ella lo dio todo por ustedes y ninguno se dio unos minutos para saber de ella, ahora me doy una idea de lo que en verdad paso en la estación, se callan –La señora Weasley nos amenazó cuando quisimos hablar –Verla aquí me hace saber que tiene más cerebro que ustedes tres, si lo tres, no sé como le harán pero irán a pedirle perdón, valientes amigos escogió Hermione –Todos los ahí presentes solo asentían, sabían que todos tuvimos parte de la culpa, pero nosotros tres éramos lo que más la regamos
-Creo que tenemos que buscar a Hermy –Ron comento
-No idiotas –La señora nuevamente nos grito, los tres la volteamos a ver –Primero le pedirán disculpa a su marido, ¡si! y no quiero protestas, amenazaron a su familia, si quieren acercarse a ella tendrán que empezar por Draco Malfoy –Había escuchado bien, teníamos que empezar por el hurón albino, ¡que horror! –Moviendo ese trasero, que aquí, no regresan sin ella, toda esta familia le debe una disculpa
Voltee a ver a cada uno de la familia, todos tenían sus miradas perdidas, nadie rechazaba la petición de la señora Molly
El señor Arthur recordaba a Hermy mientras le pedía ayuda para que el ministerio le ayudara en la búsqueda de sus padres, pero el veía que el ministerio estaba en descontrol, dejo para después el pedir la ayuda para esa niña, ella se fue y el encajono todo en su mente.
George recordaba como ella los defendía, pero también sus regaños, ella siempre los quiso como unos hermanos, ella lo consoló en la pérdida de Fred y él no la escucho en ninguna ocasión, tampoco se dio el tiempo de saber de ella
Bill pensaba en esa chica de cabello alborotado, que veía con amor a su hermano, que estuvo en la batalla cuando le hicieron la cicatriz, que peleo en el ministerio, la misma chica que estuvo en su casa un tiempo, que ayuda en lo que podía, él tampoco pregunto para saber de ella
Percy rememoro las platicas con ella, esa linda niña que siempre respeto las reglas igual a él, que le daba la razón con verdaderos motivos, que cuido de sus hermanos, él estando en el ministerio y estando cerca del primer ministro, no intervino para que le ayudaran, creyó que no era algo de suma importancia, como él si tenia a su familia cerca, fue egoísta.
La señora Molly también se sentía mal por las palabras de Hermione, ella estuvo ahí en todo momento que se le necesito, cuido de sus hijos, a los gemelos los mantenía a raya, para que no cometieran mayores tonterías, de su hija la escucho y vio por ella como una hermana, de Ron le entrego su amor, pero el tonto de su hijo lo dejo ir, nadie pregunto por ella, ahora se daba cuenta de su gran error, también ella tenia que pedir una disculpa, las lagrimas de Hermione, eran la causa de toda su familia
-Vamos –Dije, tome del brazo a Ginny y le ofrecí mi mano a Ron para que se levantara, el señor Weasley, nos entrego nuestras varitas, los tres salimos por la puerta, caminos un rato, en un punto los tres nos detuvimos, tome del brazo a Ginny y Ron coloco su mano en mi hombro, di un suspiro
Los tres llegamos al pie de una colina, sabíamos que arriba escondida estaba la mansión, caminamos despacio, cada uno ensimismado en sus pensamientos, en serio nadie quería hacerlo
-¿Por qué demonios estamos frente a la mansión de Malfoy? –pregunte de manera irónica, mirando al frente, una reja alta donde la parte posterior tenia forma de "M" era la entrada a la mansión de mi peor enemigo, vestía un pantalón gris con camisa negra y túnica gris, en mi mano derecha sostenía mi varita
-¿Por tu culpa tonto? –Ron me decía, vestía un pantalón de mezclilla azul, una camisa blanca y su túnica negra abierta al frente, dándome un golpe en el hombro
-¿Mi culpa Ron, esto es por ti, fuiste él que empezó? –Le dije mirándolo sobre mi hombro
-¿Tú empezaste? –Ron rebatía, cruzando las manos, en su mano derecha estaba su varita
-Claro que no, quien fue el que… Auch -Harry se sobaba el golpe que acaba de recibir
-Deja de quejarte Harry y comencemos –Ginny me contesto.
Ella vestía un vestido lila de tirantes gruesos, escote cuadrado le llegaba a las rodillas, me miraba enojada
-Mira quien lo dice, la que le siguió en el problema –Ron se quejaba de su hermana sin dejar de ver la reja que estaba al frente
-Cállate Ron, que desde un principio tú fuiste el culpable – Ginny le decía a su hermano, mirándolo quien estaba a su izquierda
-¿Mi culpa? no es verdad no fui el único en esto –Ron miraba a su hermana, dándole una mirada envenenada
-Basta los dos y ambos tienen parte de la culpa –Harry le decía mientras apretaba mas su varita
-¡Cállate Harry! –Ron y Ginny le gritaron
-Está bien, los tres, ahora abra que hacerlo –Harry dio un suspiro
-¡Mi madre! ¿Porque tengo que hacer esto? –Ron despeinaba su cabello
-Por ella estamos aquí –Harry le contestó
-Par de idiotas, es culpa de todos el que tengamos que hacerlo –Ginny los veía molesta
-¿Es en serio prefiero una batalla contra Voldemort? –Harry se lamentaba
-Yo te acompaño –Ron le secundaba
-Cállense par de miedosos –Ginny les miraba enojada
-¿Tu muy valiente no? ¿Por qué no te mueves? –Harry le contesto
-Sé que lo tengo que hacer, pero no es algo muy agradable –Ginny hablaba triste, con la mirada agachada
-Tranquila, los tres estamos igual –Harry le consolaba
-¿Quien lanza la maldición? –Ron miraba a los dos
-Yo les he de mandar una, si no convencemos a Hermy –Ginny nos amenazo
-Lo peor de todo es que hay que empezar por pedirle perdón a Malfoy –De solo pensar en hacerlo me estremecía
-Yo digo que empecemos por Herms –Ron comento
-Tonto, que no recuerdas lo que dijo mi mamá y tenia razón, hay que empezar con él, nos guste o no –Ginny, en su voz tampoco se oía muy contenta con la situación
-Andando –Di unos pasos hasta la reja
Ron y Ginny unos pasos atrás, cerca de la puerta se escucho una voz, preguntándonos el motivo de nuestra visita, tuve que aclarar mi garganta y sacar de no sé donde mi voz, para solicitar hablar con el señor Draco Malfoy, después pregunto nuestro nombres, cada uno tuvo que decirlo, paso un rato antes de que la reja se abriera de par en par
Bueno ahora si veremos que tal les va a nuestros amigos en la mansión, sigo esperando sus review
Anyza Malfoy
Los reviews son el alimento del alma de esta escritora amateur
