Caos. Todo era Caos en la Prisión de Sangre. La gran mayoría de los guardias se encontraban encerrados con muchos prisioneros que de repente se habían puesto furioso, aunque algunos habían caído al suelo presas de un dolor de estómago, lo mismo que algunos guardias. Mientras que en la entrada de la prisión varias tropas del Grupo Flor atacaban; mayormente sin causar muerte, a los guardias que aún estuviesen libres.

Así se encontraba Suigetsu, quitándose poco a poco el uniforme de guardia que había robado mientras buscaba a su mejor amigo.

Al girar por un pasillo se encontró con una tropa de cinco guardias que de inmediato fueron a atacarlo, pero él solamente sacó de los brazaletes que tenía en las muñecas dos pergaminos, y al abrirlos estos despidieron unas nubes de humo, de las cuales luego salió de cada una un potente rayo que electrocutó a todos los guardias. Cuando el humo de las manos de Suigetsu se disipó, se alcanzó a ver que en ambas manos sostenía las legendarias espadas eléctricas de los Espadachines de la Niebla, las Kiba.

-Aún no puedo creer que un poco más de iones de sodio, potasio y cobre en mi dieta hiciese el milagro de que pueda usar estas espadas sin que me electrocute solo.- Dice para sí mismo Suigetsu mientras guarda de nuevo sus espadas en los pergaminos de sus brazaletes.

Pero en eso Suigetsu se da vuelta y ve como una tropa de otros veinte guardias está corriendo hacia él, lo cual solo hace que Suigetsu se ponga en posición de pelea y dibuje una sonrisa en su rostro.

-Esto será divertido.- Dice Suigetsu.

Y cuando los guardias están a menos de un metro del Hözuki, un pedazo del muro de lado les cae encima, dejándonos a todos inconscientes. Del agujero que el pedazo de muro dejó sale Naruto, quien aún viste el atuendo de la prisión.

-Oye hombre, rara vez puedo pelear de verdad y cuando al fin puedo, tu apareces y acabas todo antes de que empiece, no es justo.- Dice Suigetsu, recriminándoles a su amigo.

-Estamos en medio de una invasión, de seguro tendrás mejores oportunidades de pelear el día de hoy, ¿Donde está Karin?- Dice Naruto, preocupado por su prima.

-Con los de la Flor y los de Iwa, no se quiso quedar en el campamento médico que hicimos.- Dice Suigetsu mientras se levanta de hombros.

-¿La dejaste sola? Esto es Kusa, la aldea que mató a su madre, en este lugar su sentido común está muy reducido, no debiste dejarla ir al campo de batalla.- Dice Naruto con voz de preocupación.

-Relájate, ¿Quieres? Tu en más de una ocasión me has dicho que sería un insulto para Hinata que la trataras como una dama delicada cuando ella se ha formado como una guerrera, bueno, puede que Karin no tenga tanto entrenamiento en pelea, pero para nada está invalida, es perfectamente capaz de usar un kunai y sus puños, y si ella siente que es su deber estar apoyando en el campo de batalla, no la detendré, además de que ni podría hacerlo.- Dice Suigetsu para luego ver a los ojos a Naruto, quien le sostiene la mirada hasta que finalmente suelta un suspiro.

-Bueno, supongo que era de esperarse, a diferencia mía ella si es una Uzumaki pura después de todo, ¿Tienes mis cosas?

-Claro que si.- Dice Suigetsu para luego sacar de su bolsillo trasero un pergamino y lanzárselo a Naruto, quién lo atrapa y lo desenrolla en el suelo para luego activarlo, liberando de este un pantalón Anbu negro con un porta shuriken, sandalias Shinobi igual negras, un chaleco táctico púrpura, la Katana Oryüken que Hinata le había dado y un extraño casco de cristal diseñado para cubrir toda la cabeza.- Conociéndote me sorprende que no tengan dibujos de serpientes.

-Se supone que no estoy aquí, que no soy ni el criminal Naruto de Akatsuki o el empresario Doku Hachürui o Doku el justiciero, de momento no tengo ningún nombre o rasgo que me identifiqué, ni siquiera podré usar mis Jutsu de Invocación o sus derivados en esto.- Dice Naruto mientras empieza a vestirse con la ropa que le trajo su amigo.

-Como tú digas, señor paranoico.- Dice Suigetsu mientras Naruto se pone el casco.- ¿Y cómo te digo?

-Bueno, hice este casco con mi Shöton, es un casco de cristal de doble vista, los demás solo ven su reflejo mientras yo veo todo claramente; como un espejo, así que supongo que de momento Kagami servirá.- Dice Naruto ya vestido y con su katana desenfundada.

-Bueno, ¿Listo para patear algunos traseros frutívoros, sujeto con uno de los nombres más cliché de todos?- Dice Suigetsu mientras que de su brazalete saca a la Kubikiriböchö en la derecha y la espada Shibuki en la izquierda.

-Puedes apostarlo, cara de pez.- Dice Naruto.

EN EL EXTERIOR.

Las tropas de Iwa y del Grupo Flor iban entrando poco a poco en la Prisión de Sangre, la más protegida prisión del Continente Elemental. El Grupo Flor y los Shinobi de Iwa combatían con los pocos guardias de la prisión que no se habían quedado encerrados en la cafetería y que no estaban enfermos del estómago, además de que aún estaban batallando con los presos que por el caos lograron escapar.

Entre todo ese alboroto se encontraban Ryüzetsu y Karin, peleando juntas. Mientras Ryüzetsu le daba una patada en el abdomen a un guardia, Karin lo noqueaba con un puñetazo. Mientras Ryüzetsu daba el primer ataque con un Jutsu Katon, Karin lo terminaba con un Jutsu Suiton, las dos se complementaban muy bien.

-Esto es muy fácil.- Dice Karin para luego de romperle la nariz a un prisionero de un puñetazo.

-Si, cuando él estaba aquí era más divertido.- Dice Ryüzetsu con tristeza en su voz.

Karin para un momento para poner sus manos en los hombros de su vieja amiga.

-Lo recuperaremos, te lo prometo.- Dice Karin.- Mi primo es alguien endemoniadamente listo.

-Vaya que le tienes fe, antes no confiabas en ningún hombre que no fuese Muku, y ahora pones nuestra vida y el futuro de la aldea en las manos de esos dos.- Dice Ryüzetsu.

-Me enseñaron a confiar, tuve que aprender a confiar.- Dice Karin para luego romperle de un puñetazo la quijada a otro de los guardias.- Además, puedes apostar que el idiota cara de pez es leal hasta el tuétano.

-¿Lo que oigo es acaso "afecto"?- Dice Ryüzetsu con una juguetona mirada en su cara, lo que hace enrojecer a su amiga a tal punto que su cara va a juego con su pelo.

-¡CÁLLATE!- Dice Karin para luego seguir peleando contra el enemigo.

LEJOS DE AHÍ.

Suigetsu y su recién nombrado compañero Kagami corrían por pasillos del Castillo Hözuki, hiendo cada vez más abajo.

En eso, al doblar una esquina se encontraron con un tumulto de 10 guardias que al verlos desenfundaron unas extrañas armas; que parecían un tubo hueco con un mango junto a un tubo más ancho y corto, de las cuales empezaron a salir pequeñas piezas de metal, las cuales no le hicieron nada al Hözuki, mientras que su compañero las desvío todas con su katana.

Luego de que las armas de los guardias se quedarán sin más municiones, los dos chicos se lanzaron al ataque. Suigetsu uso la hoja Kubikiriböchö para aplastar la cabeza de uno para luego usar la espada explosiva en el costado de otro, lo cual lo hizo explotar, y luego puso la cabeza de otro guardia en el agujero de la espada decapitadora, le rompió el cuello y mandó su cuerpo sin vida contra otro sujeto, al cual al caer por el impacto le clavó el pecho con su espada y al último libro acabó con uno de sus disparos de agua cuando trataba de huir.

Mientras que Kagami fue corriendo contra sus enemigos con su katana en la mano derecha y varios Shuriken en la izquierda, mientras que sus enemigos intentaban poner unas piezas de metal rectangular dentro de sus armas. Al llegar Kagami frente a ellos partió a uno por la mitad, mientras que a otro le lanzó una Shuriken que quedó incrustada en su ojo. Al tercero le cortó las piernas y mientras caía le lanzó otra Shuriken que le traspasó el cuello y terminó en la frente del cierto, para terminar al quinto lo desarmó y lo puso contra la pared de una patada.

-Patético, simplemente patético.- Dice Kagami.- ¿Llaman a esto avance? ¿¡Llaman a esto un arma!?- Dice Kagami mientras toma con su surda una de las armas de los guardias.- Estas cosas son torpes y ruidosas, es claro que son las armas de los cobardes, mis armas son silenciosas y rápidas, te enseñaría cómo usarlas, pero sería una pérdida de tiempo, ahora te preguntaré algo ¿Has bailado con el diablo por las noches?

Luego de eso Naruto decapitó al sujeto con su espada.

-¿Seguimos perdiendo el tiempo con tu gran oratoria o vamos y detenemos al alcaide y su Franken-Hijo?- Dice Suigetsu mientras limpia sus espadas.

-Perdón, creo que me gusta mucho el sonido de mi voz, y por cierto ¿Franken-Hijo? ¿Dices eso porque ese chico Muku es alguien especial para Karin?- Dice Naruto con un poco de malicia.

-¡CÁLLATE!- Dice Suigetsu para luego seguir caminando con su amigo.

Los dos siguieron descendiendo cada vez más en la prisión, hasta llegar a un pasillo con varias cámaras de seguridad y puertas de Metal, las cuales fueron cortadas cuál mantequilla por ambos chicos con sus espadas imbuidas con Chakra Füton.

-Toc, toc.- Dice Suigetsu, al ver cómo hay aún más guardias con más de esas extrañas armas y que empiezan a disparar a quemarropa.

Los dos Shinobi empiezan el ataque, usando su control de chakra empiezan a correr por las paredes y el techo y al mismo tiempo usan sus espadas para atacar a sus adversarios, dejando a su paso solo cadaveres hechos pedazos y esos pequeños pedazos de metal que las armas les lanzan.

Luego de eso los dos Shinobi llegan a la última puerta, la cual Suigetsu está por cortar en dos con su Kubikiriböchö, pero es detenido por su compañero.

-¿Ahora qué, cara de espejo?- Dice Suigetsu.

Kagami solo se queda quieto y toca en silencio la puerta.

-Del otro lado la puerta está forrada con papeles bomba, si la abres o destruyes así como así podrías matarnos a todos.- Dice Kagami.

-Si es necesario puedo usar a Shibuki…- Dice Suigetsu.

-No, eso sería demasiado arriesgado, y además aún no puedo usar algún Jutsu Doton para protegernos del impacto… aunque hay algo que he estado practicando que nos podría servir, pero es experimental.

-Si lo vas a hacer solo hazlo.- Dice Suigetsu para luego clavar a la Espada Decapitadora en el suelo y ponerse detrás de ella.

-De acuerdo.

FLASHBACK no Jutsu.

Era un día normal para el Naruto-Clon con la apariencia de 10 años que vivía en Uzushiogakure mientras que el original se había ido a vivir y a entrenar a Amegakure con aquellos criminales.

Sus días consistían en básicamente entrenamiento físico, explorar las ruinas en la isla y en leer todo cuanto pudiese de la Biblioteca Uzumaki, y recientemente había encontrado un libro que había cautivado su curiosidad.

Era un libro teórico acerca de las naturalezas secundarias del chakra, lo cual en un principio no le llamó mucho la atención pues Naruto creía que con Apophis y el chakra de los diferentes Bijü ese campo estaría de más investigarlo, pero el nombre del autor era otra historia.

Koios Uzumaki.

Había escuchado historias por parte de su madre y de su tía-almohada (Ustedes saben a qué me refiero) Tsunade acerca de ese hombre, mientras junto a Menma se sentaba frente a la fogata en el invierno y comía galletas caseras, pero eso fue a los tres años, antes de aquel "incidente".

Un general militar de Uzushiogakure quien se volvió líder de la Isla y de la Aldea cuando su padre Ashina Uzumaki pasó a mejor vida. Se dice que él solo evitó que las tropas de los Ninjas que habitaban el País de la Tierra dominaran la isla, además de que fue uno de los pocos Shinobi que le pudo plantar frente al Dios Shinobi Senju Hatake Hashirama y al Demonio de Fuego Uchiha Madara y salir vivo, además de que en la boda del primero fue uno de los padrinos, cosa comprensible dado que Hashirama se casaba con la hermana menor de Koios.

Koios Uzumaki era el hermano mayor de Mito Uzumaki, la abuela de Tsunade, además de que era el abuelo de Kushina Uzumaki, haciéndolas a las dos primas segundas y a Naruto y Menma bisnietos de aquel heroico Shinobi.

Cuando Naruto-Clon vio aquel libro en la biblioteca y ver que había sido escrito por quien Kushina y Tsunade habían elevado a la posición de héroe en su mente no lo pudo resistir, y pese a que en un principio pensó que sería un libro aburrido, encontró información interesante.

Lo que ese libro contenía era un detallado estudio acerca de las naturalezas de chakra de dos elementos. De como su curiosidad en este tema surgió al ver los diferentes tipos de Lava que los usuarios de Yöton podían usar, y luego se intensificó al observar como los usuarios del Jiton podían controlar desde arena hasta diversos metales y como su hermano en ley Hashirama y el pesado de su hermano Tobirama; esto mismo del puño y letra de Koios, podía usar los elementos Suiton y Doton juntos, pero no crear Mokuton, sino Deiton.

Con dicha información, Koios creó lo que llamó la "Ley de nivelación elemental de los Kekkei Genkai" en la que expuso que al mezclar dos elementos para formar un tercero, la afinidad mayor que tengas en alguno y la cantidad de este que agregues hará que el elemento resultante tenga características diferentes a las obtenidas de haber usado más el otro elemento o de haber usado iguales cantidades de ambos, lo cual explicaba cómo de dos elementos junto se podían obtener o diferentes versiones de un mismo elemento o de plano diferentes elementos.

De esta manera los usuarios del Jiton podían controlar diferentes materiales o solo generar ondas magnéticas sin materiales intermediarios y los del Yöton podían crear diferentes tipos de Lava según la cantidad de Doton o de Katon que agregarán.

Esto también explicaba cómo del Suiton y del Doton podía nacer tanto el Mokuton como el Deiton o como del Raiton y del Doton podían formarse tanto el Shöton propio de los habitantes de las islas del País del Agua o el Bakuton del País de la Tierra.

Con base en eso Naruto decidió trabajar en tomar su Shöton otorgado por Apophis y convertirlo en Bakuton, a lo que la serpiente no reaccionó de muy buena manera.

Y luego de años buscando y leyendo libros y otras fuentes de información sobre el tema, de observar muy de cerca al idiota de Deidara y de hacer ejercicios de chakra con muchos resultados negativos y que en su mayoría terminaban en heridas y quemaduras, Naruto pudo apenas dominar una pequeña fracción de lo que era el Bakuton. Lo que podía hacer con el no se le comparaba a las hazañas que se dice hizo el héroe de Iwagakure Bakuton no Gari o a las enormes (y para su gusto, innecesariamente exageradas) explosiones que Deidara generaba con sus figuras de arcilla explosiva, pero Naruto era capaz de imbuir chakra Bakuton en objetos pequeños para convertirlos en bombas sin que lo parecieran o desactivar sellos explosivos más rápido de lo que lo haría el Füinjutsu, además de que podía hacerlo desde una distancia segura.

Habilidad que justo ahora necesitaba.

FLASHBACK No Jutsu Kai.

Kagami dio unos pasos atrás y con la palma de la mano derecha frente a la puerta dijo.

-Bakuton: Explosión Durmiente.- Dice, lo que es seguido por un pulso de chakra que va desde su mano a la puerta.

-¿Se supone que eso haga algo?- Dice Suigetsu luego de ver que el Jutsu de su compañero aparentemente no hizo nada.

-Acabo de desactivar los papeles bomba que están a unos diez metros a la redonda de mi, salvo los míos y los de tu espada.- Dice Kagami.

-Guau… espera, ¿Solo diez metros?- Dice extrañado Suigetsu.

-Si, ¿Por qué te sorprendes?- Responde Kagami.

-Porque en lo que llevo de conocerte te he visto crear inmensas bolas de energía que bien pueden destruir una ciudad entera, usar los Kekkei Genkai que has obtenido como si hubieses nacido con ellos, tomar Jutsu de rango C o menor y volverlos rango A y engañar a las dos más grandes organizaciones criminales actuales,¿Y me dices que tu Jutsu solo tiene un rango de diez metros?

-Como te dije antes, es un Jutsu experimental, además de que a diferencia de los demás elementos que se basan en el equilibrio de sus componentes, el Bakuton necesita un continuo desequilibrio para que pueda funcionar, eso lo distingue de otros elementos, ahora, ¿Me harías el favor de partir en dos la puerta?- Dice Kagami mientras le deja el paso libre a Suigetsu.

-Será un placer.- Dice Suigetsu para luego sacar a la Kubikiriböchö del suelo y cortar la puerta en varios pedazos, los cuales caen y muestran que del otro lado tenían pegados varios sellos explosivos.

Los dos Shinobi entran a la habitación y ahí encuentran un pasillo que se divide en dos y que en las paredes tiene un montón de tubos.

-¿Por donde?- Pregunta Suigetsu.

Kagami solo coloca su dedo índice en la pared y se queda en silencio un momento.

-Detectó que el idiota con pelo de mujer, tres sujetos más y una gran fuente de chakra maligno; que me imagino que es la Caja de la que nos hablaron los rebeldes, están a la derecha, pero hay algo en el otro lado, es una fuente de chakra increíble y que creo alimenta a toda la prisión y que incluso le da más poder a la caja, creo que debemos separarnos, tú ve por la izquierda y yo por la derecha.- Dice Kagami.

-¿Así que mientras tú te encargas de luchar contra el alcaide y con un demonio milenario, yo debo ir a ver la caja de fusibles? Qué maravilla.- Dice Suigetsu.

-No bromeo, ahí algo ahí que me resulta extrañamente familiar, pero no sé exactamente qué, solo sé que mi chakra reacciona de manera extraña cuando uso mi habilidad de sensor en esa dirección, ¿Sientes algo?- Dice Kagami.

-No, nada. De acuerdo, pero más te vale que cuando si regreso y quedas como el héroe que salvó el día me deberás una dotación de yogurt de frutos rojos para un año.- Dice Suigetsu.

-Si quieres hago que Karin te lo de a comer en la boca.- Dice Kagami con tono burlón.

-¡CÁLLATE!- Grita Suigetsu para luego ir corriendo al pasillo izquierdo.

KONOHAGAKURE.

Kushina Uzumaki volvía a su casa luego de haber pasado todo el día y parte de la tarde entrenando, mejorando sus Füinjutsu y sus habilidades con la espada, incluso había practicado un poco su Ninjutsu, pero aún estaba en nivel de Chünin bajo en ese campo.

La razón de entrenar tanto era su hijo mayor, Naruto.

Luego de tomar una ducha para quitarse el sudor y de ponerse ropa cómoda toma el álbum de fotos que guarda bajo su cama y empieza a examinar tantos recuerdos de los días felices.

La primera fotografía es una de las más dolorosas, lo cual es irónico dado que podía decir sin lugar a dudas que era de uno de los días más felices que ha tenido en su vida.

Era una foto de su fiesta de cumpleaños número 5, la última vez que celebraría su cumpleaños en su país de origen y que vería a sus padres y a muchos de sus seres queridos. Aún recordaba como si hubiese sido ayer como su madre Sahoshi; la líder del clan Uzumaki, la sacaba a pasear por la aldea, como su padre Kazan le enseñaba a usar las cadenas de chakra, jugar con la que en ese entonces era su mejor amiga, su prima Shirosei y gastarle bromas al hermano de esta, Kyödo.

Pero cuando tenía 5 años tuvo que irse a vivir a Konohagakure par algún día ser la jinchuriki del Kyübi, pero guardaba la esperanza de que sus seres queridos la fueran a visitar debes en cuando.

Pero al año siguiente su amada aldea fue destruida durante la guerra, y tuvo que cargar con el saber de qué sus seres queridos estaban muertos.

La siguiente foto era de ella con su prima Tsunade, el primo Nawaki y la tía Mito. Mito fue como una segunda madre y abuela para ella, mientras que Tsunade, aparte de haber sido su Jönin Sensei era la hermana mayor que siempre quiso y Nawaki fue un hermano como su primo Kyödo había sido para ella, pero lamentablemente él murió al año siguiente de su llegada a Konoha. Y mientras Tsunade le entrenaba y le ayudaba a comprender cómo serán las cosas cuando ella fuese Jinchüriki, Kushina le ayudaba a sobrellevar las muertes de su hermano y novio.

Aún recordaba cómo a los 15 tuvo que ver cómo la mujer que la trató como a una Hija o a una nieta moría al quedarse dormida en su alcoba con los nombres de su esposo y de Tenmado, su hijo, en sus labios. Luego de eso sellaron al Kyübi en su interior y tomó como mantra la frase de su tía, llenar su corazón de amor, lo cual logró gracias a Minato.

La siguiente foto era de ella en su boda con Minato. Aún hoy en día le divierte a Kushina el recordar cómo ese niño blandengue logró llegar a su corazón, nunca lo tomó en serio en la Academia ni cuando Tsunade se lo presentó como su primo (me refiero a que es primo de Tsunade, pero del otro lado de la familia, no hay parentesco entre Minato y Kushina, pero ambos son primos de Tsunade), pero aún así su pelo fue el hilo rojo que terminó uniéndolos y de ese amor salieron frutos.

El resto del álbum eran básicamente fotos de la familia del Hokage, ya sea con un amigo o alguna otra persona, o eran fotos de los mellizos con ropas idénticas, la cual Kushina compraba especialmente para ellos cuando aún eran bebés.

Pero un hecho innegable era que el álbum en su mayoría tenía fotos de Menma y muy pocas de Naruto en solitario.

Kushina empezó a derramar lágrimas al tomar una de las pocas fotos que había de su hijo mayor, la cual irónicamente era de Naruto de pocos meses de edad siendo cargado por el que en ese momento seguía siendo un Shinobi leal a Konoha, Orochimaru.

El llanto no tardó mucho en venir al recordar todos aquellos momentos en que pudo haber pasado más tiempo con su hijo, en los momentos en que ella pudo y debió ser una madre para él, pero no lo hizo, y ahora las consecuencias eran que su hijo, su bebé, era un criminal buscado con un gran resentimiento hacia su familia y que incluso la había atacado a ella misma sin tentarse el corazón.

La mente de Kushina se inundó de todos aquellos que había perdido, sus padres, sus primos, Mito y ahora su hijo. Pero aún podía hacer algo por este último y ese fue el pensamiento que la hizo tomar un Kunai y romper La foto de Naruto para así separar a su hijo de aquel monstruo, para luego colocar la foto junto a su corazón.

-Naruto, te prometo que haré hasta lo imposible para traerte a casa con tu familia, ya perdí a muchos seres queridos, pero no pienso dejar que mi hijo me sea arrebatado -ttebane.- Dice Kushina con una férrea determinación.

Prisión de Sangre. Suigetsu.

El joven Hözuki iba corriendo con cautela por el pasillo izquierdo por el que su amigo lo había mandado, precavido de cualquier trampa que pudiese haber, pero extrañamente no había nada, ni cámaras de seguridad o algún guardia.

Al final llegó al final, en el cual había una puerta de acero que a lado tenía un extraño monitor con diferentes valores de diferentes categorías, Glu, Col, O2, FC, y demás abreviaturas que Suigetsu no entendía, pero un valor si le resultaba conocido. El valor que estaba más elevado era uno marcado como "Niveles de Chakra" el cual tenía un valor inhumano.

Las diferentes Aldeas tienen diversos medios para medir el chakra de una persona. Para los de Kirigakure era el mínimo de chakra requerido para imbuir una daga de cobre de 10X5 cm. con una capa de chakra de un milímetro de grosor, pero el más aceptado era el de Konoha, tomando como unidad básica el chakra necesario para hacer el Jutsu Clon. Bajo ese valor, Suigetsu tenía un muy decente 5000, lo cuál era diez veces el chakra que un Chünin común tiene y según sus estimaciones Karin tenía un monstruoso 12000 gracias a su linaje Uzumaki, mientras que Naruto normalmente moderaba su nivel para parecer una persona normal, cuando estaba en pelea fácilmente llegaba a los 20000 sin su Bijü ni su modo sabio.

Quien estuviese detrás de aquella puerta tenía un valor de 35000.

Dudando por un momento, Suigetsu decide que lo mejor será investigar a quién esté detrás de esa puerta, así que usando su Kubikiriböchö corta la puerta para poder entrar.

Dentro ve algo muy extraño. Un sujeto invado y encadenado, y cada una de sus cadenas se unía a diferentes máquinas y generadores que parecían estar alimentando a la prisión , además de que al sujeto también lo unieron a diferentes máquinas que al parecer median los valores que Suigetsu vio en el monitor de afuera.

Poco a poco Suigetsu se fue acercando al hombre y empezó a notar dos cosas. La primera es que su pelo era de un rojo intenso con varios mechones blancos, además de que una larga barba adornaba su cara. Lo segundo es que el sujeto no estaba encadenado en realidad, sino que las cadenas salían directamente de su cuerpo. Él las creaba con su chakra.

Suigetsu nunca se destacó por su inteligencia, pero sabía lo que esos dos hechos juntos significaban. Se acercó al sujeto aún más y pudo escuchar como el hombre susurraba una y otra vez dos nombres, uno de los cuales Suigetsu reconoció de inmediato.

-Karin… Shiöri… Karin… Shiöri.- Dice el hombre una y otra vez, sin darle importancia a Suigetsu.

El chico solamente se acerca con cautela y le toca la cabeza, a lo cual el hombre reacciona con nerviosismo. Luego de eso el hombre se queda viendo a Suigetsu unos momentos.

-No eres de los que traen el alimento.- Dice el sujeto con una voz muy áspera.- ¿Quién eres?

-Uno de los que invaden está cárcel de mierda, ¿Quien eres tú?

-¿Invadiendo?- Dice el hombre, lo cual hace que I tente ponerse de pie, pero falla.- Libérame, les puedo ser de ayuda para destruir este lugar, de verdad.

-Puede ser, pero no has respondido mi pregunta, ¿Quién eres? ¿Dónde has oído esos nombres? Habla, y si siento que me mientes ten por seguro que me daré la vuelta.- Dice Suigetsu mientras le pone su inmensa espada junto al cuello.

-De acuerdo.- Dice el hombre.- En mi tierra natal era tradición para la familia real tener dos nombres, uno para la aldea y otro para el mundo exterior. En la aldea me llamaban Cratos, pero fuera me llamaban Kyödo, y fui regente de Uzushiogakure antes que la desgracia cayera sobre nosotros.- Dice el hombre ahora identificado como Kyödo.- Ahora ¿Podrías sacarme de aquí para ir con mi esposa Shiöri y mi hija Karin.

Ante las palabras del hombre, Suigetsu solo puede pensar una cosa.

-Vaya forma de conocer a mi futuro suegro.

Naruto (Kagami).

Kagami se encontró bajando unas escaleras de Metal hacia lo que parecía una especie de laboratorio en el cuál parecía haber un montón de tubos y cables que conectaban a un lugar en común. Un enorme cubo con diferentes máscaras en sus caras.

Y frente a este se encontraba Mui, con los cadáveres de los tres ancianos restantes de Kusagakure.

-Veo que llegaste, Naruto-San, espero no te moleste que te hable con tu nombre, tu apellido es ridículamente largo.- Dice Mui con un tono calmado en su voz.

-No soy quien crees que soy, mi nombre es Kagami.- Dice Kagami, con la espada desenfundada apuntando a Mui.

-Oh, claro, tonto de mi, supongo que no quieres que tus amigos criminales o tú familia sepan que estás aquí y usas un seudónimo, además de ese casco. Debo admitir que los rebeldes fueron inteligentes al pedir tu ayuda, y nosotros fuimos muy estúpidos al no sospechar de tu llegada, pero el hecho de que quien necesitábamos para que el plan estuviese completo, simplemente nos cegó.- Dice Mui.

-Deja de hablar.- Dice Kagami.

-¿Te digo algo curioso? Los ancianos y yo teníamos planes diferentes. Ellos querían un arma más poderosa que cualquier Bijü para derrotar a las demás Aldeas, por eso hicieron todo esto, y ahora están muertos porque yo solo quería ver una vez más a mi hijo, y usando tu chakra y el de los presos y guardias de este lugar, traeré de nuevo a mi hijo.- Luego de eso Mui coloca su mano sobre la caja.- Katon: Tenrö. Kai.

Luego de eso toda la caja empieza a ser rodeada por llamas de fuego, además de que una cantidad tal de chakra que era visible al ojo humano no entrenado.

-¿Qué has hecho?- Pregunta Kagami.

-Lo necesario para traer a mi hijo de vuelta, aunque es más tardado de lo que esperaba, y no parece afectarte, me imagino que desactivaste mi sello, pero eso poco importa ahora que mi hijo podrá salir de su encierro.- Dice Mui mientras lágrimas caen de sus ojos.

En el campo de Batalla.

Las fuerzas rebeldes con las tropas de Iwa peleaban con los guardias y los Shinobi del Grupo Fruta. La pelea fue tomando cierta gravedad cuando los Shinobi del Grupo Fruta que estaban en la aldea llegaron a ayudar a sus compañeros y fueron encerrando a los rebeldes del Grupo Flor dentro de la prisión.

Pero algo extraño empezó a suceder. Primero fue un solo guardia de la prisión quien de repente cayó al suelo y su cuerpo empezó a tomar un aspecto de momia, luego fueron dos más, luego diez, y más y más hasta que los guardias estaban tirados en el suelo, muertos.

Los Shinobi del Grupo Fruta se aterraron al ver lo que les había pasado a sus compañeros y algunos que conocían Ninjutsu médico empezaron a examinar los cadáveres, lo mismo que los miembros del Grupo Flor, entre ellos Karin.

-¿Qué demonios les pasó a esos sujetos?- Dice Ryüzetsu a su mejor amiga, quien se encontraba inspeccionando uno de los cadáveres.

-Pues a primera vista parece un agotamiento de chakra extremo.- Dice Karin, mientras le quita la ropa del torso al sujeto, revelando que sobre el corazón tiene un sello Tenrö.- Por Kami… creo que debemos salir de aquí, ¡Ya!

Con Suigetsu.

-¡Ah¡- Grita Kyödo cuando su cuerpo empieza a contraerse y su chakra, de un color bermellón, empieza a brillar y a recorrer sus cadenas hasta las máquinas.

-¿Qué diablos te pasa?- Dice un alarmado Suigetsu.

-Estas máquinas, usan mi Kekkei Genkai para drenar mi propio chakra, y están sacando mucho más que antes, ayúdame, siento que no me queda mucho.- Dice Kyödo en plena agonía.

Suigetsu se lo piensa un momento. En la Guerra Civil de Kiri en más de una ocasión cuando era niño intentó ayudar a pordioseros y a convalecientes y siempre resultaron ser ninjas enemigos disfrazados que casi lo matan, eso le hizo jamás confiar en un necesitado antes. Además, Karin le había dicho que su padre la había abandonado, ¿Cómo sabía si confiar o no? ¿Como saber qué hacer? Pero, si de casualidad el tipo decía la verdad, si él quería ver a Karin de buena forma y el no se lo permitía… Ahí Suigetsu entendió, que si él pudiese tener la opción de un reencuentro con su padre, jamás lo rechazaría.

Así, usando chakra Füton Suigetsu lanzó su espada, la cual con su chakra pudo diriguir a manera de boomerang para destruir todas las máquinas de un solo lanzamiento. Una vez que las máquinas estaban destruidas las cadenas regresaron de inmediato al cuerpo de Kyödo y este estaba por caer de bruces contra el suelo, de no ser por Suigetsu quien lo atrapó.

-Gracias, joven amigo.- Dice Kyödo, apenas consciente.

-No hay de qué, anciano.- Dice Suigetsu.- Por lo pronto, es momento de una reunión familiar.

Con Naruto/Kagami.

-¿¡QUÉ DEMONIOS HICISTE!?- Grita Kagami, mientras se sostiene de un varandal para evitar caer por el repentino temblor que viene de la caja.

-Solo hice lo necesario para que mi hijo regrese a mí, claro es no lo puede entender alguien como tú, que ha levantado sus armas contra su propia gente.- Dice Mui.

Poco a poco el temblor se detiene y de las orillas de la caja empieza a brotar un humo oscuro, para que después uno de sus lados se vaya abriendo lentamente.

Cuando está abierto por completo, del interior sale un joven de unos 16 años con la mirada perdida, pálido y con claros signos de desnutrición, además de que solo vestía un arapo como taparrabos.

-¿Pa-Padre?- Dice el joven dirigiéndose a Mui.

-Hijo.- Dice Mui entre lágrimas mientras va a su encuentro con su hijo, pero cuando está cerca de él, Muku lo toma del cuello y lo levanta del suelo.

-Padre, tú me encerraste, no, me encerraste con todo ese dolor, con todo ese rencor. Yo soñaba contigo, soñaba mucho en como asesinarte.- Dice Muku al apretar aún más su agarre y evitar que su padre respire, pero es detenido cuando 3 Shuriken se le clavan en el brazo.

-Créeme, no te culpo por querer matarlo, pero hay dos chicas a las que les prometí llevarte de vuelta y dudo que quieran que seas un parricida.- Dice Kagami mientras saca aún más Shuriken.

Muku se queda helado al ver a Kagami, como si viese detrás de el casco, como si viese la mismísima alma del joven y viese a alguien que ya había visto antes.

-¡TÚ!- Grita un colérico Muku, quien arroja a un inconsciente Mui lejos de él.

De repente de la boca de Muku empieza a salir a chorros una sustancia negra, además de que transpira esa misma sustancia, la cual lo cubre completamente y empieza a solidificarse en una amorfa criatura gigante. Con aspecto similar al de un mono, pero con el abdomen falto de órganos y de vientre, solo con la columna, con la boca por la cintura, sin ojos y con alas como de cuervo.

Satori, el demonio de la Caja de la Dicha Total, había resucitado.

Lugar desconocido.

En algún lugar cuya ubicación es tan desconocida como la del Monte Myoböku, la Caverna Ryüchi, la Isla Solaris, el bosque Shikkotsu o las Cuevas Suiren, había una cueva donde varios miles de murciélagos revoloteaban de un lado al otro. Muchos tenían el tamaño propio de su especie, pero otros tenían el descomunal tamaño de un lobo.

Pero uno los rebasaba.

Un descomunal ser de pelo rojizo, con una apariencia que asemejaba a un oso o a un gorila con cabeza de perro con alas de murciélago en la espalda dormía plácidamente frente a una elevación de Tierra con forma de meseta.

Y lo extraño era que la parte superior se empezaba a mover, como si fuese una tapa. El pedazo superior con forma rectangular cayó al suelo, revelando que en realidad dicha meseta era un sarcófago hecho con la misma piedra del suelo del lugar.

Desde el sarcófago algo empieza a surgir. Como si se tratara de serpientes o de tentáculos, sombras llenas de ojos rojos y bocas con filosos colmillos salen disparadas del sarcófago, para luego unirse unas con otras y formar una figura humana.

Poco a poco las sombras van tomando color y se vuelven una persona, un hombre con pelo negro lacio atado en cola de caballo, con piel clara y facciones finas y afiladas, con ropas que consistan en una túnica que dejaba su torso y parte de su abdomen descubierto y con guantes en las manos. El hombre poco a poco abre sus ojos y muestra que tiene heterocromía, su ojo derecho es negro y el izquierdo es rojo.

El sujeto respira profundamente y suelta un largo suspiro.

-Y yo que estaba durmiendo tranquilamente y me vienen a despertar, y encima de todo es ese tonto amargado de Kanbatsu, que fastidio.- Dice el hombre con una voz suave y lenta, como si cada palabra le pesara.

El descomunal animal de pelaje rojo que dormía a lado del sarcófago ahora estaba despierto y estaba junto al hombre y le frotaba la pierna al sujeto, como si fuese un cachorro.

-Ah, Goliath, mi viejo amigo.- Dice el hombre para luego acariciar al animal.- Parece que el momento está cerca. Prometieron regresar y creo que lo harán pronto.

El sujeto camina lentamente por la cueva hasta llegar a un trono de Diamante negro entre varias estalactitas y estalagmitas, en el cual el sujeto se sienta mientras que el animal ahora identificado como Goliat se sentaba a su derecha.

-El día se acerca, mi Goliat, ella regresará y ellos volverán a pararla, o eso espero. Y yo estoy aquí, un anacronismo, el último de sus alumnos, yo que ahora debo regresarles sus poderes cuando estén en la oscuridad.- Dice el hombre para luego quitarse los guantes y ver sus palmas desnudas.

Luego de un rato el hombre se vuelve a poner los guantes y acaricia a su mascota.

-¿En qué lío me he metido esta vez, Goliat? Y esta vez la gruñona de mi esposa no me salvará el pellejo.- Dice el hombre.- Pero bueno, aún falta un tiempo para que seamos necesarios, así que será mejor tomar una buena siesta.

Luego de eso tanto el hombre como la bestia se quedaron dormidos.

Espero disfruten el Capítulo 29 de mi fic, perdón por tardar tanto, pero la universidad de verdad me absorbe.

Recomendaciones de esta ocasión (Son dos porque la otra vez no puse)

La primera es que en serio lean Harry Potter y el Príncipe de Slytherin.

Como ya dije es el mejor fic de HP que he podido encontrar. Ya con 99 capítulos y en el inicio del tercer año, este fic le agrega a la saga de HP la lógica y las explicaciones que tanto le faltaron, además a que nada en el fic pasa porque sí, todo tiene un motivo.

Con un Pettigrew manipulador a lo Maquiavelo, una Narcisa siendo la peor hermana en la historia, con un Remus Shaolin, varios Mortífagos buscando La auto absolución, un libro que te enseña a invocar criaturas lovecraftianas, un James incompetente como Auror, un Ojo Loco siendo mentor del protagonista y una Lilly dispuesta a todo por sus hijos, este fic pasará a la historia.

La recomendación es el Fic de Tamashï no Yügö por Regina Alba Blossom.

Un fic lleno de emoción, sentimentalismo y, lo más importante, Naruhina. La idea se basa en que Hinata encuentra a una pequeña zorrera Blanca la cual resulta ser un espíritu zorro la cual se vuelve su amiga y ya no les digo más para no hacer Spoiler.

Hasta pronto, nos leemos luego.