Primer día

Bemus: ¿Están listos niños? – dijo aquel señor mirando a sus dos únicos nietos que ama tanto

George: ¡Estoy listo! – dijo entusiasmado el mayor con ambas manos al aire

Bemus: ¿Y tu Eliot? – dijo mirando al menor que estaba jugando con sus dedos

Eliot: Algo así – dijo jugando con sus dedos tímido

Vanessa: Digo diciendo que esto es una mala idea – dijo en susurro bajo mirando a sus hijos al frente

John: Vamos cielo veras que aprenderán mucho – dijo abrazándola por la cintura mientras le plantaba un beso en su cuello

Vanessa: Espero que tengas razón – dijo preocupada sin quitarle la mirada a sus hijos

El día había llegado con tanta energía los pequeños hermanos entrarían a la escuela para aprender y convivir con gente normal, todos los aldeanos sabían que ellos eran "normales" bueno sabían que la mujer de aquel hombre peli negro es normal pero no sabían que aquel hombre de campo no era "normal" pero sabia esconderlo perfectamente, para su mayor deseo sus pequeños retoños tenían dones especiales que solamente uno hasta al momento tiene un don especial pero aquel niño pequeño parece estar tranquilo y tímido pero solamente su abuelo sabia que ese niño tenía un gran don pero tenía que hacer que él lo libere el solo por ahora.

Los cinco se encontraban saliendo de su casa para ir en camino para aquella escuela que se encontraba a solo unos minutos, tenían suerte que su casa estuviera cerca de aquella escuela donde asistirían sus hijos, pasaron unos minutos y por fin llegaron a la pequeña escuela . Madera y con pocos ladrillos de barro es lo que consistía su escuela pero es muy acogedora, miles de niños entraban corriendo hacia la entrada porque sabían que ya era hora de estar en clase.

Bemus: Muy bien niños es hora – dijo agachándose para estar en la altura de sus nietos – es su primer día

Eliot: No quiero estar aquí abuelo – dijo asustado tomando la mano de su abuelo – por favor abuelo no quiero estar aquí

Vanessa: Cariño – dijo preocupada mirando a su hijo menor

John: No tengas miedo hijo – dijo brindándole una sonrisa a su pequeño hijo – se que te da miedo pero debes saber que este día llegaría

Bemus: Es cierto no tengas miedo – dijo abrazándolo – veras que harás amigos además tu hermano no te dejara ya lo veras

Eliot: ¿Enserio lo dicen? – dijo separándose de su abuelo

John: Por supuesto recuerda que tu hermano estará protegiéndote hasta que te sientas cómodo – dijo sacudiendo su pequeño cabello rubio

Eliot: Mama – dijo volteando a ver a su madre

Vanessa: Harás amigos nuevos cariño – dijo agachándose para estar a su altura – veras que harás amigos y te divertirás mucho en la escuela y aprendiendo

George: Vamos hermano – dijo jalándolo de la camisa – ya es hora de entrar

John: Ve tu primero hijo – dijo tranquilo mirando al mayor

Bemus: Antes de que entres quiero que tengas esto – dijo sacando de su bolsillo un pequeña libreta

Eliot: ¿Qué es esto? – dijo confundido tomando la libreta

Bemus: Es una libreta para que escribas lo que tú quieras – dijo sonriéndole – quiero que lo guardes ahora es tuyo

Eliot: ¿Enserio lo dices abuelo? – dijo agarrándolo con fuerza mientras se podía ver un brillo único en sus ojos

Bemus: Por supuesto – dijo asintiendo su cabeza – ve se te hará tarde

Eliot: Adiós mama y papa – dijo despidiéndose de sus padres con un tierno beso en sus mejillas

Vanessa: Mis pequeños – dijo nostálgica mirando como sus hijos entraban al salón donde les tocaría

John: Ya estas creciendo – dijo abrazándola – nuestros hijos

Bemus: Que feliz me siento – dijo sonriendo – bien es hora de volver no vamos a estar aquí hasta que salgan

John: Es cierto vamos cariño – dijo dándose la vuelta - ¿sucede algo?

Vanessa: Nada – dijo reaccionando – es hora de volver a casa

Ambos se fueron directo a su casa donde estarían preparando o haciendo algo, los dos hombres padre e hijo estarían trabajando por medio día en el campo ya que le dedicaron tiempo en ver como sus hijos e nietos entraban a una nueva etapa que jamás imaginarían que pasaría, en cambio la mujer de la casa estaría limpiando la casa y haciendo la comida para los hombres de la casa.

Mientras tanto todos los niños del salón de clases miraban a dos pequeños niños que acaban de entrar, era algo nuevo que hayan entrado ya casi terminar el año pero gracias a su padre convenció a la maestra de que si se podía haber la posibilidad de que entraran sus hijos, no hubo objeción por parte de la maestra ya que le agrada su padre y es muy generoso.

X: Bien niños hoy tenemos dos alumnos nuevos espero los traten bien – dijo la maestra mirando a sus alumnos – por favor niños preséntense

George: Yo me llamo George espero que nos llevemos bien – dijo el mayor con una seguridad mirando a sus compañeros

X: Ahora tu querido – dijo la maestra mirando al pequeño confundida

Eliot: Y – yo me llamo E- Eliot un gusto – dijo tartamudeando el pequeño

X: ¡El raro esta aquí! – dijo un niño burlándose de el

X: ¡Silencio! – dijo la maestra regañando – eso no es comportamiento hacia su compañero, por favor niños tomen asiento donde haya un lugar libre

Los hermanos tomaron asientos diferentes, el mayor tomo asiento donde tenía de compañero un niño más alto al igual que el al momento se hicieron amigos, el pequeño tomo asiento donde estaba una niña de cabello rojizo.

X: ¿Tú eres Eliot? – dijo la niña mirando a su compañero de asiento

Eliot: S- si un gusto – dijo asintiendo su cabeza

Eva: Un gusto Eliot soy Eva – dijo sonriéndole al pequeño

Eliot: Eva – dijo asombrado mirando aquella niña que tenía enfrente – tienes un lindo nombre

Eva: Igual el tuyo – dijo con un pequeño sonrojo mirándolo