Notas de la traductora: Muchísimas gracias a por su reviews, se que la historia está en un punto doloroso y crítico, pero ¡ánimo! X3 ¿ok? Por favor no dejen de leerla, ya falta menos para terminar esto.
Lo que me recuerda que debo dar un anuncio, ¡conseguí un empleo por un mes! Peeero es tiempo completo, lo cual me quita ridículamente demasiado tiempo de mi día, comienzo mañana precisamente y por eso me apuré y les traje el episodio desde ahorita, para no dejarlos a la espera. Procuraré avanzar lo más posible este fin de semana que descanse para no distanciar las actualizaciones. Pero si por alguna razón llego a retrasarme, sepan que es por eso. Muchas gracias por su comprensión.
Estamos ya en la recta final, solo quedan 10 episodios más, contando este, así que ¡disfruten!
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Notas del Autor: En retrospectiva, debí haber encontrado una forma de comprimir la información en estas escenas dentro de los capítulos anteriores y el siguiente. Estoy seguro de que esto frustrará a los menos pacientes entre ustedes, pero para el resto, eh... ¿hay más para leer?
El Quinto Acto
Capítulo 29
Por Sinnatious
Tres horas.
Dos días.
Una semana.
Cloud se estrelló contra los barrotes de la celda, intentando respirar. Su visión se hundía y cerró sus ojos por un momento, esperando a que su equilibrio se reestableciera.
"Error del punto dos por ciento," la voz sin emociones se dejó escuchar a través de los altavoces. "El sujeto está consciente y parece normal."
"Entonces ya estamos listos para avanzar a la siguiente fase." El inconfundible tono de voz de Hojou se escuchó en el fondo. "¿Los números están preparados?"
"Sí Profesor."
"Entonces colócalos ahora."
El cuarto de observaciones se llenó de actividad mientras los científicos se movían y tomaban acción, haciendo ajustes y revisando una y otra vez cada paso. Dos ingresaron al cuarto para mover algo en los soportes de la materia y después se retiraron de vuelta a la seguridad una vez más. Cloud observó, en silencio y resignado. Aún no tendría un descanso. Ya no tenía descansos jamás. Ni siquiera unas cuantas horas de sueño...
Enjaulado. Atrapado. Incapaz de hacer nada más que solo estar ahí de pie mientras Hojou lo lanzaba a través del tiempo, descubriendo los límites de su nuevo juguete.
"Niveles del poder incrementándose. Setenta por ciento... ochenta por ciento... noventa por ciento..."
Su visión comenzó a nublarse, pero cuando parpadeó todo ganó una sensación de híper-realidad. Las orillas de los barrotes lucían inusualmente definidas – pequeños detalles que sus ojos normalmente pasaban por alto destacaban en el relieve. Su piel se estremecía con energía. Algo de esa sensación se sentía familiar, y aún así ajena al mismo tiempo.
Cada respiración se sentía dolorosamente lenta. Su mirada se dirigió hacia la ventana de observación. La mayoría de los científicos estaban monitoreando sus pantallas, sus hombros y cuellos estaban encorvados debido a la concentración, con solo unos cuantos habiendo levantado la vista en el momento del salto. Excepto Hojou. Hojou siempre lo observaba directamente, con sus ojos entrecerrados, fríos, calculadores, expectantes.
No estaba parpadeando.
Nadie lo hacía. Ni siquiera parecían estar respirando.
Entonces, repentinamente todo se aceleró. Cloud cerró sus ojos con fuerza, mareado por el cambio que los científicos tuvieron, moviéndose todos de repente al mismo tiempo, libres de su estancamiento. Un borrón de palabras confusas se derramaban desde los altavoces, todos los asistentes intentaban hablar por encima de los otros en medio de su confusión.
Ni un momento después, la puerta se abrió con un fuerte golpe y Hojou mismo ingresó en la cámara, perseguido por un subordinado nervioso, y se dirigió al soporte más cercano. Removió la materia, la inspeccionó y luego la devolvió a su ranura para comenzar a revisar luego los cables y ajustando los indicadores, murmurando enojado consigo mismo todo el tiempo.
"Un efecto del hechizo Prisa comprimido... el poder debió haber sido poco... un error en la ecuación..." Los ojos azules de Cloud lo observaron con una expresión de acero, esperando a que estuviera dentro de su rango de alcance desde la jaula. Por supuesto, nunca lo hizo. Hojou sabía mantenerlo todo, cualquier cosa, lo suficientemente lejos. Inconscientemente frotó la nueva cicatriz en su pecho. El científico incluso había ido tan lejos como para implantarle censores directamente, así que no necesitaría correr mas riesgos revisando sus signos vitales. Si podía ser, este Hojou era incluso más paranoico que el que recordaba. Pero eventualmente cometería un error. Siempre lo hacía.
Debió haber sido un salto errado, si Hojou se tomó el riesgo de ingresar a revisar el equipo personalmente. Eso no había ocurrido en un tiempo.
Aunque eso nunca hacía diferencia alguna. Simplemente jugaban con los números y entonces todo empezaba de nuevo. No sabía por qué. Seguramente ya tenían suficiente información para detener las pruebas ahora. ¿Qué más esperaban aprender?
"Incrementa el poder de salida en un sesenta por ciento," decidió Hojou. El asistente se dispuso a ello inmediatamente, observando por el rabillo de su ojo al SOLDADO enjaulado, nerviosamente. Cloud lo observó sin expresión alguna. Luego de haber leído algunos de los reportes esparcidos por la mansión en su propio tiempo, ya conocía lo inútil que era intentar ganar la simpatía de los subordinados del Profesor. El más simpático del grupo les había las desgracias de su vida mientras ellos flotaban en mako, incapaces de responder, o en su caso, de siquiera comprender.
Y la gente pensaba que él estaba loco.
Eventualmente, Hojou estuvo satisfecho y el par dejó la cámara nuevamente, el solitario sonido de la puerta haciendo eco al cerrarse sonó como el replicar de una campana.
"Reinicien el procedimiento desde cero," Ordenó Hojou a la par que reaparecía de nuevo a la vista del otro lado del vidrio.
"Si señor." Hubo otra serie de actividades. "Iniciando grabación. Iniciando prueba. Niveles de poder elevándose. Sesenta por ciento... setenta por ciento..."
Para estas alturas el proceso ya se había vuelto familiar. El zumbido ensordecedor, las manchas de colores, Listón ardiendo, el aire siendo sacado a golpes de sus pulmones-
Cloud sintió ahogarse, cerrando sus ojos con fuerza a la par que chocaba contra el suelo frío y agrietado. Su cabeza dolía, pero se aferró a la consciencia con la terquedad de un adamantoise.
Entonces ocurrió algo diferente.
Un débil sonido de sorpresa.
"¡Profesor! ¡El sujeto ha reaparecido prematuramente! ¡Error del setenta por ciento! ¡Código rojo! ¡Alerta de Seguridad!"
Luces de advertencia cubrieron su visión de color rojo. Cloud parpadeó intentando dar sentido a las sombras borrosas que tomaban forma delante de él. Uno de ellos tenía un contorno inconfundible de blanco y negro que lucía extremadamente familiar... Y a su lado, los barrotes. Pero no delante de él donde había esperado que estuvieran.
"¡Guardias!" Ordenó ese tono de voz nasal y agudo. "¡Detengan al espécimen!"
De algún modo, se encontraba fuera de la celda.
Estaba fuera de la celda y Hojou estaba ahí con él.
Esta era su oportunidad.
Se movió enteramente por instinto. Cloud se tambaleó sobre sus pies en un instante aún y cuando la mancha blanca de la bata de laboratorio se apresuraba hacia el color gris sólido de las puertas de hierro. En un rápido movimiento, atrapó al científico por el cuello y lo golpeó contra la pared.
Su visión regresó en ese momento – obtuvo una nítida definición mientras observaba esos oscuros y aterrados ojos, esos lentes agrietados que colgaban de lado. Podía ver el sudor en la frente de Hojou, la forma en que sus delgados y pálidos labios se abrían mientras jadeaba en busca de aire.
"¿Dónde está Jenova?" gruñó. Podía sentir el pulso del científico acelerarse bajo sus dedos.
"El gas-" Jadeó Hojou.
Cloud apretó su agarre. "¿Dónde está ella?"
Hojou comenzó a asfixiarse. A la distancia se percató de un débil silbido, pero su atención permanecía firmemente fija en el científico que arañaba su brazo y en su rostro volviéndose de color blanco. Finalmente tenía a Hojou retorciéndose bajo su agarre. Con un poco más de presión y un giro de su muñeca rompería su cuello y-
Su visión estaba comenzando a nublarse de nuevo. Cloud frunció el ceño y se tambaleó en sus pies. Solo entonces registró el empalagoso olor llenando sus fosas nasales.
El gas.
La puerta se abrió de golpe y los guardias portando mascarillas y cargando jeringas se apresuraron a ingresar. Cloud gruñó y golpeó al profesor contra la pared nuevamente, deseando que sus dedos se apretaran más, pero la fuerza comenzaba a escaparse de su cuerpo, el entumecimiento comenzaba a cubrirlo desde las puntas de sus dedos y pies. Su agarre tembló y Hojou comenzó a jadear recuperando el aire.
No, tenía a Hojou justo aquí-
Pesadas manos intentaron apartarlo, intentaron hacer que liberara al profesor, pero Cloud hundió sus talones, negándose a ceder. Se concentró, apretando su agarre a través de la pura fuerza bruta, hasta que los ojos de Hojou comenzaron a ampliarse y en lugar de blanco, comenzó a adquirir un tono de color azul.
Entonces se arqueó y sacudió, a la par que una aguda y poderosa descarga eléctrica cubría enteramente su cuerpo. Hojou cayó al suelo, jadeando y siendo alejado por los cadetes con mascarillas. Cloud lanzó un puñetazo ciego y se tambaleó hacia el científico que huía, pero el gas estaba pudiendo con él y le hizo tropezar y caer al suelo, con sus dedos aún temblando por el ataque de la vara eléctrica.
"¡Fue derrumbado! ¡Saquen al profesor de aquí!"
Los guardias lo retuvieron en el suelo y el color blanco de la bata de laboratorio del científico desapareció por la puerta. No, tenía que capturar a Hojou, ¡tenía que salir! Cloud se puso de nuevo en pie, lanzando a un sorprendido cadete limpiamente hasta el otro lado de la habitación.
"¿Qué demonios-?"
"¡Volvió a ponerse de pie!"
"¡Trae la vara!"
"¡Ya lo electrocuté con la máxima potencia!"
Otra descarga se extendió por toda su espina, encendiendo sus nervios en fuego y dejando sus dedos hormigueando. Fue suficiente para hacerle caer y entonces los guardias estaban de nuevo sobre él, forzándolo de nuevo contra el suelo, con sus botas presionando sus antebrazos, su espalda y su cabeza, con las voces haciendo un extraño eco a través de sus máscaras. Era demasiado tarde – había respirado mucho gas cuando había estado distraído con Hojou. Lentamente, la consciencia se retiró y sus músculos tensos se relajaron en contra de su voluntad.
Había fallado. Hojou estuvo justo en su agarre... y no había sido capaz de matarlo. Ni siquiera había sido capaz de descubrir nada sobre Jenova. Podía haberlo arruinado todo.
Había perdido la oportunidad. Debió haber partido el cuello de Hojou inmediatamente. Aunque, ¿un cuello roto habría sido suficiente? ¿Hojou ya se había inyectado a sí mismo con las células Jenova?
No pudo aferrarse a su pensamiento – se escapó de él como humo. A la distancia, podía sentirse a sí mismo siendo arrastrado – podía sentir la piedra del piso siendo reemplazada por el frío acero de la jaula y escuchar el resonante golpe de las puertas de barrotes. Entonces escuchó los pasos alejándose, el silbido muriendo a la par que el gas se detenía, las luces apagándose y las quejas de Hojou escuchándose débilmente a través de los altavoces.
Al fin, sueño. Aún si fuera solo por unas pocas y preciosas horas...
La tela crujió al mismo tiempo que Sephiroth apretaba sus puños. Había sido un sueño satisfactorio por un momento – su mano estaba apretada alrededor de la garganta de Hojou y observaba la palidez y el miedo cubriendo esa mirada negra en lugar de la fría calculación y análisis. Pero todo había terminado muy rápido y se disolvió en alucinaciones más confusas y sin sentido, de aldeas incendiándose, mares de mako y disparos de pistolas en la lejanía.
Últimamente se habían vuelto poco frecuentes – habían pasado cuatro noches desde la última. Aunque nunca fallaban en despertarlo más temprano, desconcertado, desorientado y mucho más cansado que cuando se había ido a dormir.
"¡Sephiroth!" La aguda pronunciación de Génesis apartó su atención de la ventana – había estado observando la maltratada pluma aún atrapada en la orilla de la ventana, perdido en sus pensamientos. Un lapso imperdonable de atención. Últimamente había habido muchos de esos.
"Me alegra que lo lograras, Zack," saludó rápidamente, evitando reconocer su distracción. La verdad es que no se había percatado de la llegada del Segunda Clase.
Zack le dirigió un corto saludo con la mano, pero Génesis no sería disuadido y le estudiaba con intensidad. "Luces cansado." En sus palabras estaba instalada la acusación.
"No es degradación," Le aseguró Sephiroth por lo que sintió fue la centésima vez. Muy bien pudo haber sido. "Asumiste por tu propia cuenta que yo fui hecho de forma diferente."
La mirada de Génesis se desvió en ese momento. Sephiroth no pudo sentirse complacido por la pequeña victoria, por el asunto de que se trataba de una que no sintió que hubiera sido respondida de forma satisfactoria."¿Entonces qué es?"
"Solo pesadillas." En lugar de permitir que su compañero oficial persiguiera ese tema, Sephiroth tomó asiento tras su escritorio y dirigió su atención de vuelta al joven SOLDADO. Los otros dos permanecieron de pie, aún y cuando había sillas disponibles. Quizá tenían demasiada energía por culpa nervios de los nervios como para estar quietos. "Ha pasado tiempo desde la última vez que fuimos capaces de reunirnos de este modo. ¿Ha habido algún progreso?"
Tristemente, Zack negó su cabeza. "No he visto ni escuchado nada de Angeal desde entonces." La Espada Mortal aún descansaba en su espalda – era el frío y gigante trozo de acero que nadie quería reconocer directamente. Aunque Sephiroth pensó que le venía bien. Portaba la espada como si la hubiera cargado desde siempre y no solamente como un símbolo, como había hecho Angeal. El General jamás vio el punto en que un arma tan magnífica fuera tratada como un adorno.
"¿Y sobre la búsqueda de Cloud?"
"Nada. Los Turcos tampoco están hablando. Intenté con Cissnei y Tseng. Ellos saben algo, pero no lo dicen." Mantuvo su expresión neutral y profesional, pero Sephiroth podía escuchar la depresión en su voz. Nunca había considerado que Zack fuera ingenuo en ningún momento de su imaginación – después de todo era el SOLDADO escolta favorito de los Turcos – pero todo este asunto no había sido una amable presentación del lado oscuro de ShinRa, el lado que felizmente apuñalaría por la espalda a sus más leales empleados con tal de mantener las ganancias.
"¿Génesis?" intentó Sephiroth.
El Comandante se cruzó de brazos. "Tengo un proyecto en el que aún estoy trabajando, pero debería pensar que el gran General Sephiroth con su misteriosa conexión especial, podría haber tenido más éxito."
"Los celos no son muy propios de ti en esta situación, Génesis," Arrastró las palabras Sephiroth. Las mejillas de Génesis se sonrojaron y sus ojos se agudizaron. Fue algo cruel de su parte, pero el pelirrojo no era el único frustrado por la falta de progreso y búsqueda de oportunidad para atacar. "Lo tomaré como que tampoco has tenido nada de suerte. Y como respuesta – no, no he sido capaz de reunir ninguna otra pista, a pesar del rastro críptico de Angeal. Pero bueno, solo he sido capaz de cubrir el terreno a menos de un día de viaje de Midgar, así que si se trata de una limitante de distancia, como se sugirió, su utilidad es limitada."
Los hombros de Zack cayeron en signo de derrota y Génesis apartó la mirada. La verdad es que como SOLDADOs no tenían mucha experiencia en trabajos de investigación de este tipo – era mas apropiado para los Turcos. Podrían tener la inteligencia, pero no contaban con el tiempo ni los recursos. No ayudaba tampoco que Lazard, por la razón que fuera, no parecía querer que encontraran a Strife. Aún no lo había enlistado como un desertor, contra toda lógica y regulaciones, pero al menos si lo hubiera hecho entonces alguien podría haber sido enviado para encontrarlo y disponer de él. En su lugar, hacía lo mejor para mantenerlos muy ocupados como para buscar con propiedad, así que los días y semanas se deslizaban entre sus dedos sin ningún progreso e incluso las pistas frías se desvanecían en la nada.
No tenía ningún sentido. Era como si no quisiera que tuvieran ningún contacto con Cloud en lo absoluto. ¿Qué era lo que quería ocultar con tanta desesperación? Después de todo, ellos ya sabían que él había estado cooperando con Hollander y mintiéndoles sobre Cloud, aún si ninguno de ellos lo había hablado de forma abierta.
"¿Ha habido alguna palabra del Sargento Kunsel?" preguntó Sephiroth. "No hemos sabido nada de él desde hace algún tiempo."
"Kunsel se marchó desde hace un par de días en una misión que se dirigía al Continente Occidental, escoltando una preciada carga o algo así. Ha programado un par de semanas libres al completar la misión, así él podrá dar un vistazo en los alrededores en ese lugar, " reportó Zack. "La única cosa concreta que sabemos sobre Cloud es que originalmente vino de Nibelheim. No suena como si aún tuviera algún enlace ahí, pero Kunsel pensó que valía la pena revisarlo."
"¿Nibelheim?" preguntó Génesis.
"Es un pequeño pueblo en el Continente Occidental," proveyó Sephiroth. "El acceso es difícil debido a las sierras que lo rodean. Creo que ahí hay un reactor."
Zack asintió. "Tuvimos suerte de que la misión surgiera en el área en lo absoluto. No hay muchas peticiones de esa parte del Continente Occidental, excepto una sobre unos dragones que fue cancelada." Sonrió de lado haciendo una mueca. "Cuando la nueva misión salió, Kunsel la solicitó inmediatamente. Ese sujeto siempre es el primero en saber."
A Sephiroth le hubiera gustado la oportunidad de ir él mismo, pero siendo realistas, ShinRa jamás accedería a enviarlo a algo que solo requiriera a un solo Segunda Clase. "Entonces somos afortunados de que pudiera ingresar antes de que cualquier otro SOLDADO reclamara la misión."
Zack se encogió de hombros. "Estoy muy seguro de que cualquier hubiera intercambiado misiones si se los hubiéramos preguntado. La mayoría de los muchachos han estado preguntando cuál es el asunto, ya que ha estado perdido desde hace tanto tiempo. Algunos de los de rangos más bajos están buscándolo, ya sabe, para, eh-" Lanzó una mirada de disculpa hacia Sephiroth. "-para que haga de su vida un infierno, señor."
Sephiroth sintió sus labios temblar, pero suprimió la sonrisa. Oh, él lo sabía bastante bien – por mucho que pudiera ser adorado por los de rangos bajos y civiles, esos dentro de SOLDADO no siempre lo mantenían en el mismo pedestal. No había escapado de su conocimiento que sus compañeros SOLDADOs se habían vuelto más agradables con él desde la llegada de Cloud. Y eso incluía a Génesis.
"Por supuesto, no es como si él se diera cuenta. Y Aerith también tiene un extraño mensaje para él," gruñó Zack. "Quería decirle que el secreto para mantener a las flores con salud era obtener el agua correcta – extraño, ¿verdad? No creo que Cloud esté exactamente involucrado con la jardinería. Pero cuando le preguntó de qué se trataba todo lo que me dijo ella fue que eran 'asuntos de don nadies'."
"¿Aerith?" preguntó Génesis.
"Mi novia," declaró Zack orgullosamente.
El Comandante giró sus ojos. "Entonces ahórranos los detalles. No estamos aquí para discutir tu vida amorosa."
"¡Solo estaba señalando que no somos los únicos preocupados!" se defendió Zack.
"¿Estás sugiriendo que incluyamos a otras personas dentro de la búsqueda?" Preguntó Sephiroth con un frunce de ceño.
"Bueno, no exactamente, ¡pero no estamos yendo muy lejos! Si Kunsel no puede encontrar nada en el Continente Occidental, vamos a quedarnos sin pistas. Mas personas podrían ayudar – unos cuantos ojos extra y oídos en las calles pueden cubrir un largo camino."
"Absolutamente no," soltó Génesis. "La única razón por la que los Turcos y Lazard nos han dejado continuar buscando todo este tiempo es porque lo hemos mantenido en silencio y en un perfil bajo. Hollander fue asesinado, y nadie ha dicho nada sobre eso. Hay políticas inter-departamentales trabajando y si SOLDADO se ve involucrado como una unidad, el estancamiento se romperá y Cloud y Angeal estarán en peligro." Recitó su furioso análisis como si estuviera ofreciendo una conferencia sobre los terrenos a una habitación llena de cadetes idiotas.
"Pero ya han pasado-"
"Yo se cuanto tiempo ha pasado," interrumpió Génesis, su estado de ánimo se deterioró notablemente por el recordatorio.
Sephiroth asintió con gravedad. "Mientras estoy de acuerdo que más personas serían de ayuda, Génesis tiene razón. Este es un asunto sensible de la compañía y hay riesgos de que se vuelva público. Los Turcos han dado muestras de moderación inusual en el tema – no pretendo probar su buena fe." O arriesgarse a tener que ordenarles detener la investigación. Aunque había comenzado a sospechar que les permitían continuar porque estaban seguros de que ellos cuatro no encontrarían nada. No compartió esa sospecha con sus compañeros.
Tampoco dio a conocer su otra preocupación – que sus compañeros SOLDADO podrían 'desaparecer' si la compañía comenzaba a cuestionar sus lealtades. Dudaba que ShinRa se moviera en su contra, o siquiera contra Génesis luego de la campaña de Wutai, pero los dos Segunda Clase ayudándoles estaban vulnerables. Hasta que pudieran descubrir la completa historia tras la desaparición de Cloud y el silencio de la compañía al respecto, sería sabio el actuar con cautela. Angeal no miraría de forma muy amigable a sus amigos si dejaban que su estudiante se viera involucrado en tal tipo de peligro. Sephiroth pretendía darle una bienvenida de regreso sin ese tipo de cosas desagradables.
Zack se cruzó de brazos. "Lo entiendo. Pero... es solo que no me gusta estar sentado aquí sin hacer nada. Ha pasado tanto tiempo ¡y ni siquiera sabemos cuánto tiempo le queda a Angeal! Y desde aquella misión con Cissnei, todo lo que Lazard me ha estado dando han sido trabajos pesados alrededor de Midgar."
No querían arriesgarse, con Zack portando la Espada Mortal en su espalda. Probablemente lo consideraban como un riesgo para la compañía. Normalmente era algo que cruzaría por su escritorio, pero estaba siendo dejado de lado. Tseng también lo había estado evadiendo. Esa era una mala señal.
Mientras más tiempo pasaba, más sospechaba el peor de los escenarios posibles.
"Entonces tómate un día y revisa Banora de nuevo," sugirió Sephiroth. Génesis y él ya habían estado ahí dos veces para investigar la ciudad y los almacenes en busca de pisas, pero Zack conocía de forma diferente a Angeal – podría encontrar algo que ellos habrían pasado por alto. Y si no, al menos calmaría la inquietud del Segunda Clase.
Zack asintió. "Sí. Sí, creo que lo haré." Giró sus hombros y pasó una mano a través de su cabello. Había cambiado su estilo – estaba más peinado hacia atrás y más puntiagudo – un recuerdo de cómo Angeal peinaba el suyo. Como una promesa. El símbolo de Zack, más ágil que la pesada espada que portaba en su espalda. "Entonces será mejor que me valla. Tengo encargado un ejercicio de entrenamiento con las fuerzas de seguridad esta tarde. Estaré en contacto." Se dirigió a la puerta.
Ni Génesis ni Sephiroth hablaron hasta que se hubo marchado.
"Ya sería un Primera Clase si no fuera por este desastre," Observó Génesis luego de un respetable silencio.
"Lazard podría promoverlo de cualquier manera, en un esfuerzo de consolidar sus lealtades. Los papeles ya pasaron por mi escritorio."
Génesis frunció el ceño. "Típico de ShinRa. Comprar la lealtad con promociones, en lugar de verdadera buena voluntad."
"Nada parecido a cuando te dieron a ti el comando de de la misión de Wutai," comentó Sephiroth de forma seca. Se ganó una mirada obscura por eso, pero hecho su punto, continuó, "Zack se ha ganado la promoción de forma justa. Trabaja duro y su registro de misiones es impecable."
Génesis tarareó levemente en una desaprobación vaga, pero ya no argumentó más el punto. Sephiroth estaba agradecido por eso. Ya era bastante difícil el tener que lidiar con la creciente inquietud de Zack – agregarle a eso a Génesis buscando pleitos habría hecho un hechizo de Drenaje (Drain) en la poca paciencia que le quedaba.
El General dirigió su atención a los documentos que aún cubrían su escritorio y se dispuso a reordenarlos para una posterior lectura. Aún así su invitado se quedó.
"¿Había algo más?" Preguntó Sephiroth.
"Tus pesadillas," Declaró Génesis de forma abrupta.
Frunció el ceño y se enderezó del escritorio nuevamente. "Ya te dije-"
"No hablo de eso," Interrumpió Génesis, impaciente. Movió una mano de forma vaga en una impresión de que le restaba importancia. "Solo quería saber de qué trataban."
A pesar de su informalidad, era una pregunta nada común. Su amistad no era una del tipo sentimental – por mucho que Génesis compartiera a voluntad la imagen de sus propios sueños y el potencial de sus interpretaciones, tratando los frutos de su subconsciente como si fueran poemas en su propio derecho, muy apenas preguntaba detalles tan privados a sus compañeros. Sephiroth entrelazó sus dedos y observó al Comandante frente a su escritorio. "La mayor parte del tiempo son confusas. Aunque hay un número de temas recurrentes – En uno hay una ciudad incendiándose. En otro estoy ahogándome en mako. ¿Por qué preguntas?"
"Lo encuentro sospechoso, es todo. Que repentinamente sus pesadillas comenzaran cuando Cloud vino a ShinRa." Habiendo aparentemente dicho su parte, Génesis giró sobre sus talones y se dirigió a la puerta. "Tengo una misión ahora. Llámame si hay algún progreso." Y entonces se marchó en un destello de cuero negro y rojo.
Sephiroth permaneció en su silla, sorprendido hasta la inmovilidad ante la revelación y asombrado de que no se hubiera percatado por su propia cuenta. Era verdad. Sus pesadillas solo habían comenzado con la llegada de Cloud.
¿Podía ser una coincidencia? Imposible. Últimamente se había vuelto cauteloso con el término. Entonces quizá la visión de Cloud había despertado algún recuerdo que hubiera reprimido hace mucho tiempo. ¿Quizá de su olvidada infancia?
Eso podría ser. Se había enfocado en su carrera en ShinRa por el origen del rencor de Cloud, pero había olvidado por completo que su pasado se extendía todavía más atrás. Su ceño se frunció. Fue un descuido significativo y se sintió tonto por no haberlo considerado antes.
Aunque no podía imaginar qué pudo haber hecho cuando era niño para ganar el tipo de odio mostrado en Wutai.
No había otra posibilidad. El misterioso enlace que Angeal le había aludido y la habilidad extraña que Zack le había señalado...
¿Podían ser los sueños alguna especie de conexión subconsciente con el rubio?
Y si los sueños fueran mensajes de Cloud...
Sephiroth observó su mano y frunció el ceño.
