Había ocasiones en que disfrutaba especialmente ser rey de Shin Makoku, y por lo general siempre que disfrutaba era en ocasiones como las que tendrían a cabo el día de hoy. No era nada demasiado complejo su regocijo, simplemente le encantaba cuando su rol dejaba de ser tan riesgoso y serio como para estar siempre con el estomago descompuesto por el nerviosismo o el corazón contraído por el temor a alguna guerra o perdida de un ser amado. En las ocasiones en que se celebraba una boda, una propuesta de matrimonio, se firmaba una alianza entre dos naciones, o se celebraba alguna festividad ligada a la historia de Shin Makoku, Yuuri simplemente se disponía a conocer y disfrutar la mayor cantidad de cosas posibles, y es que era en esos momentos que satisfacía su necesidad de entretención como un joven adolecente extranjero en otro país, y en su caso…en otro mundo.

La puerta se abrió de golpe, mientras unos pasos ligeros hicieron eco en los baños del rey

-yuuri!..yuuri!!-se escucho la voz de Greta llamar, a la vez que yuuri abría los ojos y se sentaba en la fuente que servía de tina gigante.

-¿Greta?..¿qué haces acá?, ¿no se te tiene prohibida la entrada a los baños de adultos?

-papá Wolfram me autorizo!!-dijo a niña llevando sus manos a la cadera, un gesto típico de su …ex prometido y que había aprendido a imitar muy naturalmente.

-ah si?...y donde esta él?, vino contigo?-pregunto sonrojándose estúpidamente.

-no…pero me ha enviado a decirte que te apresures si quieres bajar al pueblo con él, dice que pronto comenzaran las batallas de elementos!!!!...Greta quiere ver eso y Adonis también!!

-adonis? –repitió el maou poniéndose de pies bruscamente-lo han dejado salir del palacio?

-…tio Gwendal accedió a mi petición-aseguro la pequeña humana poniendo un rostro angelical- creo que él y yo podemos ser buenos amigos…hoy le enseñe hacer coronas de flores y las hizo muy bien!

Yuuri observo la sonrisa sincera y entusiasmada de su hija, la verdad era que Greta necesitaba alguien con quien compartir sus horas, en un palacio con pocos niños, la pequeña solo tenía a Anissina y las sirvientas como compañeras, pero nunca podía disfrutar de la vida en el palacio como niña. Además su mirada era irresistible…la verdad era que Greta había aprendido gestos de manipulación de sus dos padres, yuuri suspiro.

-qué ha dicho wolf al respecto?-quiso saber yuuri tratando de parecer normal

-nada…dijo que mientras nos comportáramos el no tendría problemas en llevarnos a ambos al centro…no es eso genial!!!, nuestra primera salida en familia después de mucho tiempo!!!!

-si…-asintió el pelinegro saliendo del agua y cubriéndose con una toalla, y secándose el cabello con otra, Greta lo observo con ansiedad, finalmente yuuri salió del baño y entro en su habitación.

-Greta, baja y dile a Wolfram que en segundos estaré ahí, solo debo vestirme y…

-esta bien yuuri..-dijo la pequeña con más tranquilidad a la vez que salía de la habitación dando saltos.

Wolfram se paseaba por el patio del castillo en su ropa de calle, levantaba un poco de tierra a la vez que miraba de reojo al pequeño adonis, estaba vestido con una camisa blanca que en alguna época había sido de él y que su madre le había regalado al chico para que cambiara sus andrajosos ropajes, llevaba unos pantalones cortos, su piel blanca por la falta de sol era evidente con esa vestimenta, sin embargo, el chico disfrutaba de el sol que en esos momentos le llegaba, Wolfram sonrió al ver que una cosa tan simple pudiera hacer tan feliz a un niño, no podía comprender como Adonis había llegado a vivir en las calles, y tampoco podía comprender por qué los hombres tendían a tener actitudes tan barbáricas con las cosas bellas o sujetos bellos, se detuvo en su paseo sin sentido y miro al chico ahora con más atención, intentando comprender que llevaría a un hombre o mujer a cometer un acto en contra la belleza de alguien, él mismo cuando pequeño fue víctima de innumerables desaires por su propia belleza, a la edad de Adonis tuvo que comenzar a trabajar su cuerpo el doble que cualquier soldado pues su contextura fina y femenina se rehusaba a cambiar, por lo que la mayoría de las veces los cadetes de sus hermanos lo miraban como una presa en vez de una persona con dignidad, pensaba que si sacaba cuerpo de hombre dejarían de verlo como algo deseable de profanar, pero el efecto no fue muy acertado….se transformo en un adolecente con un físico envidiable y ahora no solo las chicas deseaban estar con él sino que desde reyes hasta bandidos y no era un amor puro, era simple lujuria…como si fuera un objeto..

-lord Wolfram…-la voz del chico lo saco de sus cavilaciones

-qué quieres- pregunto arisco

-quisiera servirle a usted por haberme ayudado en aquella ocasión- Adonis se había puesto de pie y ahora miraba al rubio con su mano cubriéndole los ojos del sol.

-de que hablas...no necesito ayuda de nadie…-respondió molesto el joven

-lo siento señor…es que lo único que sé hacer es servir a otras personas….y me gustaría mucho poder ayudarlo a usted, dado a que esa noche usted me salvo la vida..

-de que sirve haberte salvado si aun tienes una mentalidad de esclavo…-gruño el rubio acomodándose su espada y sin mirar al chico.

-por favor señor…yo solo quiero serle de utilidad…

Adonis se acerco al rubio y cogió sus manos, el soldado sintió las frías manos del chico sobre las suyas, le miro extrañado.

-se hacer masajes, cocinar, soy muy buen compañero…incluso señor…puedo servirle como lo he hecho a otros hombres…por lo general todos aceptan mi cuerpo como…

-de que me estás hablando!!!-Wolfram se soltó del joven y lo agarro firme por los hombros zamarreándolo con fuerza

-si esa noche te salve es porque no soporto que a personas como tu se las utilice de esa forma, nadie tiene el derecho de tratarte como un pedazo de carne, que no entiendes que si estas acá es porque tienes una oportunidad???....una nueva oportunidad?

Adonis le miro con los ojos acuosos, comenzó a temblabar a la vez que se aferraba nuevamente a las manos del mazoku que ahora lo sujetaban de la camisa, una lágrima broto primero que otra y Adonis abrió los labios ligeramente susurrando cosas inaudibles.

-nunca…-logro oír el mazoku ofuscado-…nunca…nadie

-Wolfram!- Greta apareció en las escaleras del castillo seguida del Maou, El rubio soltó al chico y este solo se seco las lagrimas para abrazarse al rubio…Wolfram suspiro resignado a la vez que miraba a Yuuri encogido de hombros, el pelinegro omitió aquello y haciendo vista gorda se acerco a ellos.

-estamos listos?-pregunto de buen humor el rey desordenando el cabello de Adonis.

-si heika!-respondió animado el chico soltando al rubio y acercándose a Greta.

-entonces que esperamos…-yuuri cogió la maño del rubio y se subió al carruaje que los esperaba en la salida, Greta miraba entusiasmada por la ventana mientras se acercaban a la ciudad.

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La ciudad estaba abarrotada de gente, la calle era casi imposible de atravesar, por ahí se habían topado con Yozak quien aprovecho de amenazar a Adonis en caso de que se portara mal, Conrad se rio de su amigo cuando descubrió que adonis parecía completamente tranquilo y dócil al lado de Greta y del Rey.

-Mocoso manipulador…-reclamo el colorín

-es solo un chiquillo, déjalo que disfrute de la feria…

-es un mocoso traidor…que no se te olvide

-mhh…yo creo que solo le tienes bronca por que debes vigilarlo

-lo que digas…

La competencia de elementos ya había comenzado, los amateurs se preparaban mientras los más experimentados hacían una demostración, Yuuri, Greta y Adonis observaban asombrados cada destreza de los competidores, en cada ataque emitían un sonoro OHHH… el rubio observaba aburrido desde su lugar, la verdad era que en esos momentos lo único que deseaba hacer era ir a presenciar la competencia de comida típica, sobre todo la de los pasteles de frutos rojos que tanto adoraba…siempre conseguía conquistar a las cocineras para que le dieran un trozo de cada uno…

-mira Wolf es Ean!!-Yuuri apunto a uno de los competidores

Ean apareció, representando al territorio de Bielefeld, Wolfram lanzo gritos de ánimo a su soldado, el chico salió victorioso derrotando al representante de las tierras de Von Gratz, Greta pronto comenzó a inquietarse, Adonis miraba encantado el espectáculo y repetía constantemente

-vieron eso?!, es magia!!!!- Greta sonrió pero luego se sentó en el suelo aburrida de la competencia, Yuuri se percato de aquello y se agacho para preguntarle lo que sucedía

-te has cansado?

-no…solo ya no quiero seguir viendo las peleas…

-yo sé donde podemos seguir con nuestra visita- Wolfram se dirigió a ellos mientras Adonis se volteaba a ver a la familia real.

-a donde quieres ir?-pregunto el pelinegro a la vez que levantaba a Greta y esta se sacudía su ropa

- a la competencia de pasteles- propuso el rubio intentando no parecer entusiasmado, yuuri y greta exclamaron de emoción.-vienes con nosotros o te quedas acá?

-…voy con ustedes- adonis se acerco a ellos, Greta le cogió la mano y este le sonrió.

Caminaron por las calles, hasta que llegaron a un puesto grande se podían apreciar sobre las mesas una cantidad de pasteles, tartaletas y kuchenes de todos los tipos, los ojos del Rubio brillaron, Adonis oculto tras el miraba todo con temor y curiosidad, Gerta y Yuuri corrieron donde Effie exhibía sus inventos culinarios.

-esto es genial!!-yuuri emocionado observo todo lo que Effie había cocinado.

-Heika…desea probar alguno de mis postres?-pregunto la Joven a la vez que sonreía

-SIII!!-yuuri se lanzo en picada a comer dulces a la vez que la princesa era atendida por Effie, Wolfram en cambio silenciosamente se paseaba por los puestos, las chicas encargadas de los puestos suspiraban al verlo pasar, finalmente se detuvo ante un puesto que se dedicaba a la repostería de frutos rosjos, sin decir nada la chica del lugar le dio de probar un trozo de pastel a el y adonis, y así con menos alboroto que el rey, el príncipe mazoku sacio su deseo culpable.

La jornada prosiguió tranquila, jugaron a los juegos típicos, yuuri vio que habían incluido la técnica de lanzamiento del baseball y desarrollado un tipo de juego muy común en la tierra que era el de darle a un blanco y a cambio le entregaban un muñeco de felpa, esto motivo a Greta para que yuuri participara, el resultado fue que se hizo una fila enorme ya que todo el mundo deseaba un peluche y su Rey estaba ahí para satisfacer su deseo, todo era un carnaval, así pasaron las horas hasta que se oscureció y volvieron al palacio.

En el carruaje todos iban en silencio Greta y Adonis dormían apoyados uno en el hombro del otro con sus respectivos muñecos, yuuri miraba somnoliento por la ventana, la verdad es que estaba destrozado, estuvo más de una hora lanzando para su pueblo, y ahora no podía mover su brazo, Wolfram solamente lo había retado por no haber tenido el carácter para decir que no, pero cuando le regalo el muñeco más grande de todos se quedo en silencio y no lo molesto más.

Bajaron todos muy agotados del carruaje, unos soldados fueron al encuentro de adonis que debía volver a la habitación donde lo mantenían vigilado, perezosamente se rasco sus ojos y miro a Yuuri.

-muchas gracias por dejarme compartir con su familia mi rey- dijo el chico inclinándose profundamente

-ohh, no te preocupes…-le respondió el pelinegro

-buenas noches a todos,- el chico se despidió con una última mirada a Wolfram a la ves que el soldado se lo llevaba al otro extremo del castillo.

Greta que dormía en los brazos de Wolfram se abrazo un poco, la noche estaba helada.

Ambos chicos caminaron hasta la habitación de la princesa, la dejaron acostada en su cama a un lado de su nuevo muñeco y salieron, cuando yuuri llego a la puerta de su habitación miro a wólfram con ojitos de cachorro.

-sabes que no debo…-le recordó el rubio

-pero…no puedo dormir tranquilo sin ti..

-yuuri…sabes que mi dignidad está en juego…-le recriminó wólfram mirando alternativamente hacia ambos lados del pasillo, se acerco lentamente a yuuri, el pelinegro retrocedió dos pasos hasta chocar contra la puerta, el rubio le cogió la mejilla y lentamente lo beso.

Estuvieron besándose lenta y tiernamente un par de minutos hasta que los pasos de alguien hicieron que wolfram se separa abruptamente de yuuri.

-nos vemos mañana -le susurro al oído el rubio a la ves que emprendía camino rápidamente hacia su habitación, yuuri respiraba agitadamente, y un bulto en su parte baja lo hizo meterse rápidamente a su habitación.

-…eres un cruel wolf-se quejo el pelinegro lanzándose a la cama mientras su mano bajaba hasta sus pantalones.