Me he retrasado un poco, en parte porque esta semana he estado un poquíllo liada y en parte porque realmente pensé que me sería más fácil escribir esto y me engañaba (y cómo...) en fin, espero que ahora que tengo un poco más de tiempo vayan saliendo mejor los capítulos... Ya me falta menos :D
Gracias por leer y millón de gracias por comentar (Ay Green... 3 )
DESDE QUE VOLVISTE DEL INFIERNO
(La mirada de Sam)
The Curious Case of Dean Winchester
Siempre he sabido que nuestras vidas poco o nada tenían que ver con las de los demás. Aunque cuando fuera joven intentara, con todas mis fuerzas, ser alguien normal.
Ya no, lo he asumido. ¡Cómo no hacerlo! A veces cuando crees que las cosas empiezan a mejorar te encuentras con sorpresas. Incluso en esta vida terrible que nos ha tocado aún pueden ocurrir cosas para las que no estás preparado.
Dean es literalmente un viejo de ochenta años. ¡Tiene más achaques que Bobby!
Se ha quedado dormido en el sillón del motel con el mando en la mano, despotricando como un viejo cascarrabias. Estoy aterrorizado, ese brujo no va a ser fácil de matar, y si descubre lo que queremos hacer no podré obligarlo a revertir el hechizo.
Nos atrapó en su hotel y aún no entiendo cómo nos dejó marchar. Pero tenemos una opción, la muchacha que trabaja para él parece querer ayudarnos, nos ha dado la forma de pararlo.
La partida no iba muy bien, no se puede ganar al póker si no arriesgas y Sam no podía arriesgarse a perder todo en una jugada porque lo que necesitaba era entretener el máximo tiempo a su rival.
El brujo barajó las cartas con elegancia, haciendo que el palillo que sujetaba entre los labios a modo de pitillo viajase de una comisura a otra de la boca. El cazador desvió su atención del mismo rogando íntimamente por que su enemigo no la hubiese advertido.
En el primer descanso de la partida tomó el palillo olvidado en el cenicero y se lo llevó al par de viejos que aguardaban en la parte trasera para poder realizar un hechizo de reversión.
- Daos prisa Dean, por favor – pidió preocupado
- No hay problema, sólo mantenlo ocupado – replicó su achacoso hermano, que seguía allí, dentro del cuerpo octogenario – Y, Sammy, no pierdas.
Patrick sonrió enigmáticamente a su regreso indicándole que barajara. La partida iba empeorando por momentos, al ser tan conservador ni siquiera tenía opción a recuperarse cuando tenía una buena mano.
Eso ya no era importante, de un momento a otro Dean y Bobby terminarían el contrahechizo y podría irse.
- Una pregunta – el brujo se le quedó mirando con la misma enigmática sonrisa con la que le había recibido, mostrándole un mondadientes usado - ¿Era esto lo que querías darle a tu hermano? El que le has llevado no estaba usado, no vale una mierda – tiró el palillo sobre la mesa conteniendo la furia – No me gustan los tramposos Sam
Patrick extendió su brazo estrangulando al joven cazador con sus poderes. El más joven de los Winchester intentó respirar, sin lograrlo, si la compañera sentimental del brujo no hubiese intervenido reconociendo que había sido ella quien les dio el contrahechizo, Sam no habría sobrevivido.
Pero aún no había terminado con él. Tremendamente dolido con la confesión de su pareja, el brujo obligó al muchacho a seguir jugando.
Sam comenzó a arriesgar un poco más, intentando recuperar parte de lo perdido, incluso sorprendió a su adversario cuando logró que se retirara ante un farol.
- Bonito farol, si tuviésemos tiempo todavía podría hacer de ti un buen jugador.
- Tengo tiempo – masculló inconscientemente el cazador
- Tu puede que lo tengas, tu hermano va a morir pronto – los ojos rasgados y cambiantes se clavaron en el brujo llenos de incomprensión – y cuando digo "pronto" quiero decir minutos.
Lleno de pánico, el cazador trató de levantarse pero un maleficio de su oponente lo mantuvo sujeto a su asiente.
- El juego no termina hasta que yo lo diga – advirtió fríamente Patrick - ¡Apuesta!
Los minutos siguientes fueron una auténtica tortura para Sam, sin apenas escuchar las pullas del brujo, su montón de fichas se redujo alarmantemente. Entonces, la última mofa logró abrirse paso en su mente aclarándola, haciendo que se centrara y viera cómo podía ganar la partida.
- Cuando se trata de tu hermano eres tan visceral, tu cerebro simplemente vuela por la ventana – Sam sufrió una catarsis, hasta ese momento era cierto que había sido incapaz de controlarse, "Sammy, no pierdas" pero ahora sabía qué hacer, el brujo musitó irónicamente – Es bueno saberlo
- Que te jodan – masculló el cazador intentando ocultar el leve rayo de esperanza – voy con todo
- No hagas eso Sam
- No puedo irme hasta que termine ¿no?, pues he terminado – expuso decidido – ahora dime dónde está mi hermano
- Oye, una cosa es el póker y otra el suicidio
- Juega
Patrick aceptó el envite mostrando un full de ases. Por un segundo Sam se quedó congelado al creer ver un póker. La chica del brujo pareció conmovida al verle afectado.
- ¿Estás llorando? – preguntó asombrado – para ser una bruja eres realmente dulce, una amabilidad un tanto horripilante. Está bien. Ha sido una buena mano – le dijo al brujo que iba a recoger las fichas cuando prosiguió – aunque, no tan buena como un póker de cuatros
- Buen método – aceptó el brujo con deportividad – eres más inteligente de lo que parece a simple vista.
- Cambia esto por Dean – pidió el cazador entregándole su ganancia
- Será un placer.
DQVDI-Sam
Durante unos días Dean pareció otro, ya sea por las malas experiencias con la comida basura, o por la falta de agilidad y fuerza de los ochenta años. Incluso llegó a madrugar y acompañarlo un par de veces cuando Sam salía a correr.
Después, paulatinamente volvió a sus rutinas. Aunque algo había cambiado. Estaban bien. Como nunca antes de que toda esta locura comenzara. Como antes de que fuera al infierno.
Camino de uno de tantos pueblecitos de la costa atlántica, mientras veían como el sol se levantaba desde el mar Dean le dio las gracias por haberle salvado la vida… a su manera.
- Todavía no me creo que se tragara lo de que estabas preocupado por mí, si eres un actor pésimo – sonrió socarronamente el pecoso.
- Pues no debo ser tan malo cuando engañé a un brujo de novecientos años – presumió el más alto tratando de estirazarse infructuosamente en su asiento
- No, en serio ¿cómo le engañaste?
- No le engañé – replicó molesto el menor – estaba fuera de mí, en cierta manera fue él quien me mostró la manera.
- ¡Ah!
Durante unos minutos continuaron en silencio.
- No lo permitiré Sam – musitó el conductor sujetando con fuerza el volante, los ojos irisados de su compañero le miraron sorprendidos – Lucifer se quedará sin traje, no tiene ninguna oportunidad…
- Dean…
- Ganaremos.
Continuará...
